sábado, 11 de junio de 2011

Solá se prepara para desensillar. ANUNCIARA QUE BAJA SU CANDIDATURA PRESIDENCIAL

En los primeros días de la semana que viene, el diputado del peronismo disidente Felipe Solá anunciaría formalmente que desistirá de presentarse como candidato a la presidencia y, además, que este año no se postulará para ningún otro cargo electivo. Sin acuerdos cerrados con ninguna otra fuerza, Solá promoverá la “libertad de acción” entre sus dirigentes para que armen acuerdos a nivel provincial y municipal, cuestión de renovar sus cargos. En Buenos Aires las negociaciones son con los sectores que comandan Francisco de Narváez y Eduardo Duhalde.
Solá amagó con su candidatura desde el año pasado, cuando empapeló la ciudad con carteles de “Mejor, Felipe”. Pero, después, no se anotó en la preinterna del Peronismo Federal entre Duhalde y Alberto Rodríguez Saá que terminó en papelón. A diferencia de ellos, Solá era de la idea de que después de la muerte de Néstor Kirchner no era bueno plantear una oposición frontal al Gobierno.
Cuando esa preinterna cayó, Solá volvió a la carga con nuevos afiches, página web y un amago de comando de campaña. El objetivo supuestamente era la primaria de agosto. “Si todos van para atrás, yo voy para adelante. Estoy dispuesto a dar pelea para ser una alternativa al kirchnerismo”, proclamaba Solá en abril, reincorporado en la lista de postulantes de la que ya se había bajado Mario Das Neves.
Pero sus posibilidades de alianza se fueron desgajando. De Narváez terminó cerrando un acuerdo con el radical Ricardo Alfonsín y, luego de muchas conversaciones infructuosas, el PRO de Mauricio Macri resolvió el jueves que no apoyará a ningún candidato en octubre. Ante tal orfandad, Solá prefirió desensillar.
“Entre lunes o martes lo anuncia. El problema fue que todos lo llaman para ofrecerle ser vicepresidente o senador, pero nadie quiere discutir programa de gobierno ni apoyarlo como candidato a presidente”, explicó ayer a Télam un diputado del bloque que responde a Solá. Explicaba que las negociaciones con el macrismo no conducían a nada. “Nadie quiere discutir ideas y propuestas, y ésta no es una elección legislativa, y Felipe (Solá) quería tener un acuerdo programático antes que repartir los cargos”, añadió la misma fuente.
Ante el nuevo escenario, algunos dirigentes que estaban encolumnados con Solá “estarán jugando para otros, sea (Francisco) De Narváez o (Eduardo) Duhalde para renovar mandato o ganarlos en los distritos de la provincia”. A nivel nacional, aseguraban, seguirán respondiendo a Solá. El diputado tiene aún dos años más de mandato en la Cámara baja, aunque su cargo como jefe del bloque del Peronismo Federal podría entrar en duda tras la renovación parlamentaria en octubre y con un reagrupamiento en las fuerzas opositoras.

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