lunes, 28 de febrero de 2011

A 60 años de la mayor gesta del deporte argentino

Por Víctor F. Lupo
Dirigente del MSD

Hace 60 años, durante el primer gobierno peronista, el deporte argentino conseguía una gesta irrepetible en nuestra historia: derrotó a los Estados Unidos en los Juegos Panamericanos.

Ocurrió durante los Primeros Juegos Deportivos Panamericanos que se celebraron en Buenos Aires entre el 25 de febrero y el 8 de marzo de 1951 y el deporte argentino con 154 medallas, 68 de ellas de oro, 47 de plata y 39 de bronce, lograba ser el ganador absoluto de esta competencia muy por encima de Estados Unidos, con 98 medallas (46 oro, 33 plata, 19 bronce).

Estos juegos, donde participaron 21 países de América con 2.513 atletas para competir en 18 deportes, se realizaron con el aporte económico total del Estado nacional y fueron un gran acontecimiento seguido por una multitud, que colmó los distintos escenarios deportivos. Así el gobierno del General Juan Domingo Perón, todavía en su primer mandato, cumplía la premisa de dar al fomento deportivo un gran impulso desde el Estado.

Perón, presidente de la Nación, fue el encargado de inaugurar los Juegos. "El deporte es para nosotros un medio, de tantos, que usamos para fortalecer, elevar y dignificar al hombre".

Por su parte el presidente de la CAD-COA, sigla que identificaba a la Confederación Argentina de Deportes y el Comité Olímpico Argentino (una solo institución en aquella época), Dr. Rodolfo Valenzuela (quien era también el presidente de la Corte Suprema de la Nación), expresaría en su discurso:

"Las Américas ofrecen al mundo el testimonio de su pacífica fuerza", en mención a la destrucción que asoló otros continentes durante la II Guerra Mundial, lo que se estaba viviendo en esos años en Corea y lo que diametralmente sucedía en América.
La gran actuación de los deportistas argentinos quedó marcada en la historia deportiva argentina como la epopeya más brillante del Deporte Nacional.

El boxeo, pese a no participar Pascual Pérez, fue el deporte más destacado, ya que los boxeadores lograron medallas de oro en las ocho categorías que se disputaban.

La presencia del campeón olímpico `48, Delfo Cabrera, fue el gran atractivo para el atletismo y ganó el Maratón sobre Reinaldo Gorno (otro atleta argentino), que sería subcampeón olímpico en 1952.

Otro deporte “lleno de oro” fue el ciclismo, consiguiendo siete primeros puestos. La disciplina de esgrima consiguió seis medallas de oro. Los tenistas Enrique Morea, Alejo Russell y Mary Terán de Weiss, junto con Felisa P. de Zappa, hicieron las delicias del público, además de conseguir las medallas de oro en disputa.

Pablo Cagnasso (con tres medallas de oro) y Enrique Díaz Sáenz Valiente, en tiro, fueron las figuras de un deporte que sumó una gran cantidad de medallas. Tanto en natación como waterpolo, nuestro país sobresalió con figuras y medallas. También se ganó en fútbol y polo, entre otros.
Jorge Canavesi fue el técnico del equipo de básquetbol que logró la medalla de plata en esos Juegos: “Había una conmoción muy grande en nuestro deporte: habíamos ganado el Mundial del ´50 y Estados Unidos mandó entonces una selección muy fuerte. En la final, perdimos por siete puntos. A nivel del gobierno había un impulso muy importante, fue un golpe político importantísimo. Nos lucimos porque Argentina nunca había tenido antes una oportunidad de esa naturaleza", le contó a Télam.

"El gobierno de Perón apoyo mucho y todos estábamos convencidos de lograr grandes triunfos, lo que sucedió. Había motivación política, y el peronismo generó una unidad en ese sentido que fue muy positiva y se transmitía a todas las familias”, agregó.
El profesor Norberto Zen, integrante del seleccionado de béisbol en esos Panamericanos y director de Deportes de la Municipalidad de Buenos Aires entre 1950 y 1955, recordó: “Perón puso al país entero al servicio de estos Juegos, por eso el triunfo fue de todo el Pueblo. La carta que recibíamos los deportistas argentinos el día anterior a cada competencia de Perón era un verdadero incentivo para el espíritu que predominaba en nosotros”.

“Se vivieron quince días de gran fervor deportivo. Lo emocionante e interesante fue la llegada que tuvo el deporte en el pueblo. La gente tenía noción de que el deporte era una escuela de vida", contaba hace muchos años el esgrimista campeón Felix Galimi.
"La revolución del ´55 inhabilitó por su apoyo al peronismo a una gran cantidad de deportistas, esto significó un agujero negro en el deporte argentino y pese al tiempo transcurrido no logramos recuperarlo. Argentina se quedó estancada en el deporte y los demás países avanzaron”, agregaba.

La clausura de esos Primeros Juegos se hicieron en el estadio de River Plate, donde Eva Perón, que fue la encargada del discurso final, entre otras cosas les dijo a todos los deportistas visitantes: “¡Hasta siempre! Porque nos sería gratísimo volver a agasajarlos en la Nueva Argentina de Perón, florecida por el justicialismo que redime a sus hijos, y sabe honrar y amar a los hombres, a las mujeres y los niños de una América con pueblos sin fronteras. Nuestra patria no las tiene para vosotros. Venid y andad por ella a cada momento. Nuestro cariño os hará sentir que aquí, ¡jamás seréis extranjeros!".

Este verdadero hecho histórico para el mundo deportivo americano solamente volvió a repetirse 40 años después, cuando Cuba pudo repetir la hazaña de mirar desde arriba a los yanquis en el medallero, durante los X Juegos de La Habana 1991.
Desde los Juegos de México en el año 1955 Estados Unidos había encabezado siempre el medallero y lo volvió a hacer desde Cuba hasta el presente.

Eran tiempos dorados en la Argentina, también para el Deporte.

Télam

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