lunes, 29 de agosto de 2011

LAS ESPECULACIONES SOBRE POSIBLES MINISTROS EN UN NUEVO MANDATO DE LA PRESIDENTA

“Hasta el 23 de octubre no esperen grandes novedades” es el mensaje que se repite en los pasillos de la Casa Rosada y de los ministerios. En el Congreso, en cambio, el bloque oficialista avanzará en algunos proyectos, como la Ley de Tierras, pero tratando de no hacer mucho ruido: los términos del triunfo en las primarias indican que la receta para llegar a octubre en iguales o mejores condiciones es mantener las cosas lo más tranquilas posible, o al menos esa es la lectura que se hace en Balcarce 50. En estas condiciones, es imposible que no comiencen a agitarse, en cambio, los rumores respecto de lo que vaya a suceder después del 10 de diciembre, cuando todo indica que Cristina Kirchner asumirá su segundo mandato y dará forma a su próximo gabinete, que tendrá varias novedades a causa del recambio de autoridades (varios ministros tienen la posibilidad de acceder a cargos electivos), el desgaste de ciertas figuras y también de los golpes de muñeca políticos que quiera imprimirle la Presidenta a su nuevo período de gobierno.

Tal como sucedió a la hora de confirmar su propia candidatura y que Amado Boudou sería su compañero de fórmula, se presume que Cristina demorará el momento de anunciar su nuevo equipo. Y hasta que ella no confirme cada nombramiento y cada baja, nada puede darse por seguro. Es por esto que los más involucrados en posibles enroques son los que menos hablan: un paso en falso, se sabe, puede desbaratar el trabajo de años. Sin embargo, en segundas y terceras líneas se escuchan versiones muchas veces contradictorias pero que permiten trazar un boceto de cómo sería el futuro gabinete.

Mudanzas

Son cuatro los ministros que el 10 de diciembre deberán dejar sus despachos para asumir otros cargos para los que se postulan. El de mayor exposición, por motivos obvios, Amado Boudou, hoy en Economía y compañero de fórmula de CFK. Quién ocupará su lugar es una de las principales incógnitas, y aunque la decisión final la tendrá la Presidenta, el eventual vicepresidente tendrá voz en el asunto. Su sucesor en la Anses, Diego Bossio, suena como posible reemplazante. También funcionarios de su equipo actual, entre los que asomaría la cabeza el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino. Con menos chances figuran otras opciones que se barajaron en su momento, más ajenos al entorno de Boudou, como Mario Blejer o Juan Carlos Fábrega, presidente del Banco Nación.

El titular de la cartera de Agricultura, Julián Domínguez, encabeza la lista de candidatos a diputados por la provincia de Buenos Aires y probablemente reemplace en la presidencia de la Cámara Baja al jujeño Eduardo Fellner, que busca la gobernación. En la Rosada valoran el trabajo que hizo al frente de ese despacho durante los últimos dos años, y le dan mérito por la recuperación del voto rural por CFK. Para mantener la línea, el sucesor sería alguien de su propio equipo. Por otra parte, el ministro de Salud, Juan Manzur, fue electo ayer vicegobernador de Tucumán, junto a José Alperovich. No se sabe todavía quién ocupará su lugar.

El cuarto nombre a reemplazar es una pieza clave: cuando asuma su banca como senador, Aníbal Fernández dejará el gabinete después de casi diez años desde que asumió, el 2 de enero de 2002, como secretario general de la Presidencia de la mano de Eduardo Duhalde. Esos 3264 días que acumulará el jefe de Gabinete es un record absoluto en Argentina. Para ocupar ese espacio hay muchos interesados, pero un candidato saliente: Florencio Randazzo. El éxito en la implementación de las primarias le dio al ministro del Interior el envión necesario para aventajar a un puñado de candidatos que también incluyen al secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, y al jefe de la bancada del FpV en Diputados, Agustín Rossi.

Ocho años más tarde

Aníbal F. es el más añejo de los miembros del gabinete, pero hay otros que también arrastran un largo kilometraje. Es el caso de Carlos Tomada, quien dejará la cartera de Trabajo, que encabeza desde la primera presidencia de Néstor Kirchner. Su sucesión está íntimamente entretejida con las internas sindicales. Uno de los hombres que suenan para reemplazarlo sería el abogado de Hugo Moyano, Héctor Recalde. Sin embargo, esto no va a suceder mientras el dirigente camionero siga al frente de la central obrera, ya que esto desequilibraría el sistema de alianzas hacia adentro de la CGT. Si llegara a haber un recambio en Azopardo, las chances de Recalde crecen. Caso contrario, habría una continuidad con gente de su equipo, quizás el secretario de Empleo, Enrique Deibe.

Más inciertos son los casos de Julio De Vido y de Alicia Kirchner, por tratarse de dos figuras que forman parte del kirchnerismo desde los comienzos en Río Gallegos. En el Ministerio de Planificación hay un hermetismo muy fuerte: las opciones, aseguran, son la continuidad o un par de años sabáticos para alejarse de los focos y empezar a construir en Santa Cruz con vistas a 2013. En ese caso es probable que su cartera deje de existir y que sus incumbencias se distribuyan entre Economía, Industria (seguiría a manos de Déborah Giorgi) y un novedoso Ministerio de Energía. Alicia Kirchner, en cambio, parece más firme en el Ministerio de Desarrollo Social, donde –ahora bajo la mirada escrutadora de dos Evitas– hoy en día se sigue trabajando “como si nada fuera a cambiar”.

Que se vengan los chicos

En el nuevo gabinete se prevé que habrá espacios para dirigentes que provienen de La Cámpora, aunque no tantos como alertan algunos opositores. Uno de los ministerios donde podría desembarcar esa agrupación es el de Justicia, donde hoy sus dirigentes ya ocupan lugares estratégicos. Si Julio Alak dejara su cargo, el reemplazante podría ser su actual secretario de Justicia, Julián Alvarez, o Eduardo “Wado” De Pedro, miembro del directorio de Aerolíneas Argentinas. En Economía, los economistas Axel Kiciloff (actualmente en el directorio de Techint) e Iván Heyn (Corporación Puerto Madero) podrían ocupar secretarías clave, como la de Comercio Interior. Guillermo Moreno, otro que viene desde 2003, iría, en ese caso, al Banco Nación.

Una idea que fue perdiendo fuerza pero sigue rondando la Casa Rosada es la de crear un Ministerio de Juventud, que coordine el trabajo de varias carteras (Desarrollo Social, Educación, Ciencia, Turismo) sobre el tema. El proyecto formaba parte de algo más amplio, que incluía que se establecieran dependencias similares en otros Estados de la Unasur, y hacía énfasis en la coordinación de actividades en todos los países de la región (en Venezuela, Hugo Chávez anunció hace pocas semanas la creación de una cartera equivalente). De todas formas, ahora parece más complicado que finalmente vaya a concretarse.

La Secretaría de Comunicación Pública, creada a principios de este año, podría ser promovida a ministerio, manteniendo a Juan Manuel Abal Medina a la cabeza. El politólogo había sonado como candidato a vicepresidente y también está en carrera por la Jefatura de Gabinete, pero en Balcarce 50 no quieren que queme etapas: es probable que tenga protagonismo en las legislativas de 2013. El lugar que dejaría vacante Randazzo en el Ministerio del Interior también puede ser clave de cara a 2015. Uno de los hombres que podrían ocuparlo es el titular de la bancada oficialista en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi. El santafesino salió malherido de los comicios en su provincia, pero el día del cierre de campaña previo a las PASO, en el Teatro Coliseo, fue el más aplaudido por los militantes después de la Presidenta. Un movimiento hacia el Gabinete le daría la chance de recuperarse del traspié electoral. Otro candidato para ese lugar es Carlos Tomada.

Habrá, en algunos despachos, continuidad. Este sería el caso de Nilda Garré (Seguridad), Déborah Giorgi (Industria), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología) y Arturo Puricelli (Defensa). Y en otros, las opciones están abiertas. En esa lista figuran el canciller Héctor Timerman; el ministro de Educación, Alberto Sileoni (su reemplazo podría ser el director de Educación bonaerense, Mario Oporto) y el de Turismo, Carlos Meyer. “Es todo especulación”, advierten sin embargo las fuentes consultadas, después de discurrir sobre el tema. “Aunque las piezas se estén moviendo, Cristina no piensa en diciembre. Cuando ella decida que es el momento, no va a pasar desapercibido.”

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