viernes, 1 de abril de 2011

Efecto Cristina

El notable dominio electoral del oficialismo que se precipita con efecto cascada sobre el escenario nacional comienza a modificar la arquitectura opositora y lo hará aún más.

Por Artemio López
A las elecciones catamarqueñas del 13 de marzo donde el FPV triunfara con el 48% de los votos, le siguieron el domingo 20 las de la provincia de Chubut, con resultado aún incierto pero en paridad casi absoluta entre fuerzas y con manifiestas diferencias respecto al anuncio oficial del Gobierno de Das Neves

Vendrá próximamente la provincia de Salta el domingo 10 de abril, donde el pan FPV a través de sus dos listas Wayar y Urtubey, que apoyaran en octubre a la fórmula que eventualmente encabece Cristina 2011, obtendrá el 70% de los votos.

Continúa La Rioja el 29 de mayo, donde se espera un 55% de piso para Beder Herrera, candidato oficialista, el domingo 12 de Junio votará la provincia de Neuquén donde el MPN y la concertación que incluye al FPV local proyectan el 65% de los votos y cerrarán la agenda de esta primera parte del año el domingo 26 de junio la provincia de Tierra del Fuego donde Roxana Bertone dará vuelta el oficialismo provincial y se impondrá con más del 30% de los votos y finalmente Misiones , con la reelección de Maurice Closs de la Concertación Plural y el FPV , que proyecta un 70% de los votos promedio, el domingo 26 de junio.

En otras palabras de los 7 distritos -que representan el 9% del electorado nacional e inician el calendario electoral 2011-, en 6 triunfa de manera contundente el FPV y en solo uno presenta un escenario de paridad .

En todos los distritos, sobre las construcciones locales del FPV que en algunos casos hace solo un semestre perdían las elecciones por más de 20 puntos (Catamarca, Chubut, Tierra del Fuego) resulta clave en el resultado de las elecciones provinciales la tracción nacional que ejerce la figura de Cristina Kirchner que sobre el conjunto de estas 7 provincias del primer tramo electoral del año 2011 promedia el 55% de imagen positiva con apenas un 15% de menciones negativas.

Así las cosas sobre el 9% del electorado nacional que va a elecciones en este primer tramo del año, el FPV obtendrá un desarrollo electoral en promedio superior al 50% de los votos. Más allá de las interpretaciones forzadas por algunos medios, tras este primer tramo electoral, la pregunta sobre cuales son las perspectivas electorales de octubre se contesta sin dificultad: El FPV abrumadoramente.
Esta circunstancia tan notable de dominio electoral del oficialismo que se precipita con efecto cascada sobre el escenario electoral nacional comienza a modificar la arquitectura opositora y lo hará aún más.

Primer efecto de las elecciones de Catamarca y Chubut: Inducción de la crisis de denominado Peronismo Federal. Retirado Das Neves tras el bochorno de Chubut, Jorge Busti pidiendo la suspensión de las elecciones internas, Felipe Solá tomando distancia y el pionero en gambetas, Carlos Reutemann, cada vez lejos, el Peronismo Federal es hoy una licencia poética encarnado apenas en la deshilachada figura de Eduardo Duhalde, prácticamente un ex político, en competencia con el poco convencido Alberto Rodríguez Saa.

Segundo efecto, crisis en la UCR y el pan radicalismo con el apartamiento de Cleto Cobos como candidato nacional, bajada presurosa de Ernesto Sanz de su candidatura interna y la toma de distancia de Hermes Binner respecto a su participación en la fórmula nacional que encabezaría Ricardo Alfonsín, advirtiendo, tras observar el catastrófico resultado de Catamarca para la UCR, que también él ahora tiene expectativas presidenciales.

Un tercer efecto colateral de la avalancha oficialista, en especial del arrastre de Cristina sobre los escenarios locales es el desdoblamiento de las elecciones porteñas. En efecto, Macri leyó correctamente el escenario local y tomando nota de que la Presidenta lo dobla en intención de voto a presidente en la propia Ciudad de Buenos Aires en una proporción del 30% contra 15% del caudillo PRO, decide desdoblar las elecciones porteñas.

Intenta evitar el perspicaz Mauricio el efecto “arrastre” de Cristina sobre sus candidatos locales y aún peor el temible efecto “collar de melones” que su candidatura presidencial descargaría sobre su propia fórmula distrital si las elecciones fueran superpuestas, llevando por caso a Gabriela Michetti no al 35% que mide si se presenta en soledad como candidata a la Jefatura de Gobierno, sino al 15% que reiteramos hoy Mauricio Macri proyecta como candidato a presidente en la Capital.

Como se observa, el efecto Cristina domina en el oficialismo y la oposición el primer tramo electoral de cara al año 2011 y este dominio acontece sin conocerse aún la voluntad explícita de la Presidenta de ser reelecta. Qué intenso resulta todo esto, Néstor Kirchner debiera poder verlo.

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