domingo, 8 de agosto de 2010

A UN AÑO DE LAS ELECCIONES INTERNAS, LOS NUMEROS

Cálculos y posibilidades

Néstor Kirchner tiene una posición dominante en cada escenario, mientras la oposición sigue sin producir liderazgos claros. Las alianzas que pueden competir, el misterio de las posibles segundas vueltas.

Por Raúl Kollmann

Cuando falta un año para las elecciones internas, abiertas, simultáneas y obligatorias –previstas para el 14 de agosto de 2011– la mayoría de los consultores de opinión pública sostienen que no está claro cómo se van a hacer y, menos todavía, qué es lo que va a hacer la gente: si va a concurrir a las urnas, en qué interna va a votar y qué candidatos podrían ganar. Respecto de la primera vuelta de las elecciones generales, que se harán en 2011, casi todos los encuestadores coinciden en que Néstor Kirchner se impondría con cierta amplitud, si esos comicios se realizaran hoy. Más imprevisible es el resultado de un ballottage, aunque la mayoría coincide en que el oficialismo se ha recuperado mucho y ya no pierde en casi todos los escenarios como sucedía hace unos meses.

Siete de los más conocidos consultores contestaron a las preguntas de Página/12.

1 ¿Cómo ve la situación a un año de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias?

- Enrique Zuleta Puceiro, Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). A un año de las elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas, la posibilidad de concreción efectiva de dichas internas está todavía en duda. Todo indica que habrá una coalición oficialista, con el FpV a la cabeza y cerca de un 30 por ciento de intención de voto. Por el lado opositor, la primacía –con alrededor de un 22 por ciento– podría corresponder a una coalición liderada por el PRO. Un tercer espacio es el que ocupa una posible reedición del Acuerdo Cívico y Social, integrado por la UCR oficial, los restos de la Coalición Cívica y el socialismo. Este espacio político virtual alcanzaría hoy alrededor del 15 por ciento y, finalmente, el Peronismo Federal alcanza un 10 por ciento, cabeza a cabeza con el 10 por ciento del centroizquierda, que reconoce una referencia nacional en Fernando “Pino” Solanas.

- Santiago Rossi, de Ipsos-Mora y Araujo: Desde la opinión pública no están instaladas las internas abiertas. Hay un grado muy alto de desconocimiento. Definir escenarios de internas, para la gente es hablar casi de ciencia ficción. Nadie sabe de los candidatos en qué interna va a jugar y menos todavía se le puede preguntar a la gente por cuál de ellos va a votar en una interna.

- Sergio Berenstein, de la consultora Poliarquía: Veo gran incertidumbre respecto de las internas. No están los decretos reglamentarios y todo indica que el Peronismo Federal va a coordinar una estrategia para no participar de la interna del PJ. Eso le hace daño al oficialismo porque no va a poder legitimar su fórmula. La idea instalada es que si Néstor Kirchner estableció este sistema, lo debe favorecer, y por lo tanto no hay que entrar. Yo creo que la reforma política tiene cosas positivas, pero como no se hizo en forma consensuada, es una oportunidad perdida. Todo indica que la elección de 2011 va a ser un plebiscito sobre si debe continuar o no la administración Kirchner. Y las internas funcionarán de esa manera. Por tradición, es posible que en el radicalismo, que seguramente irá aliado al socialismo y otras fuerzas, haya internas, pero el proceso en general no parece que termine funcionando bien.

- Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados: Veo más preparado al kichnerismo. A la oposición la veo muy desorganizada y sin rumbo. Los candidatos del oficialismo ya están: o es Néstor Kirchner o es Cristina F. de Kirchner. Es cierto que falta más de un año para que la oposición se organice, pero la indefinición es mucha. Observo tres alianzas con posibilidades competitivas y una fuerza testimonial: la alianza del kichnerismo que agrupa al PJ y a los transversales; otra con el peronismo disidente (cuya mejor alternativa es con Macri como candidato); y otra con el radicalismo, el Partido Socialista y tal vez la Coalición Cívica. La fuerza testimonial es Proyecto Sur. Pero hay varias cuestiones por resolver en la oposición: ante la candidatura de Macri deberían bajarse Duhalde y Solá; y que el jefe de Gobierno salga indemne del procesamiento judicial y la investigación política. En el caso de que Macri, Duhalde y Solá vayan separados dividiría al peronismo y favorecería al oficialismo.

- Artemio López, de Consultora Equis: Las internas abiertas, si se producen, no propondrán novedades y las estructuras dominarán el panorama interno. En el caso del justicialismo, Néstor Kirchner triunfará sin sobresaltos y en el espacio del Acuerdo Cívico y Social, Ricardo Alfonsín será el candidato más votado.

- Roberto Bacman, CEOP: En la última encuesta acerca de las internas partidarias, Néstor Kirchner obtiene una importante ventaja en el PJ: obtiene algo más del 60 por ciento de las voluntades de aquellos que tienen pensado votar en tales comicios partidarios. La diferencia con los restantes es realmente significativa. En la UCR las cosas son diferentes. Existe mayor paridad, aunque en el último muestreo Ricardo Alfonsín, luego de su resonante triunfo en la provincia de Buenos Aires, obtiene alrededor del 49 por ciento contra casi un 43 que redondea Julio Cobos.

- Doris Capurro, consultora Ibarómetro: En el peronismo, es tan abrumadora la victoria de Néstor Kirchner en una interna (contra cada uno o contra todos los candidatos juntos) que los posibles candidatos del peronismo disidente optan por no ir a la interna del justicialismo, con la esperanza de poder liderar –en las elecciones generales– la oposición a Kirchner. Vencer a Kirchner es más importante que ganar. El socio principal de la oposición, no querido pero necesario, Mauricio Macri, entró en desgracia. Peligra su legitimidad para ser candidato a presidente. Y el candidato Eduardo Duhalde no consigue la imagen positiva mínimamente necesaria, para encarar semejante campaña.

2 ¿Qué panorama ve hoy para la primera vuelta electoral de 2011?

- Bacman: Hoy por hoy, el candidato individualmente más votado es Néstor Kirchner, que logra posicionarse alrededor del 34,5 por ciento, sin tener en cuenta ni los votos en blanco ni los indecisos. La oposición sigue dispersa y bastante lejos: Ricardo Alfonsín, 20,6 (Julio Cobos logra en trabajos de campo anteriores valores bastante similares); Mauricio Macri, 18,7; Elisa Carrió (bastante por debajo), 7,5, Eduardo Duhalde, 7,1; Pino Solanas, 6,4; y Hermes Binner, 3,6.

- Rossi: El escenario tiende a favorecer al candidato del Gobierno por la mejora que ha generado en cuanto a la valorización positiva de la gestión. Pero la fotografía es incompleta porque no están claras las candidaturas en la oposición. Todo se acrecienta porque hay mucha fragmentación en la oposición. Tres de cada diez argentinos no ven a ningún referente de la oposición para competirle al Gobierno. Esa foto va a cambiar cuando se defina quién va a ser el candidato del panradicalismo, donde Alfonsín tiene mayor perspectiva y lo mismo sucede en el peronismo disidente, donde todavía no está claro quién va a ser la figura que compita.

- López: Las chances de un triunfo en primera vuelta del FpV, accediendo al 40 por ciento más un voto, siguen abiertas y creciendo. Se sostienen sobre la base del 30 por ciento que el FpV obtuviera en junio de 2009, teniendo en cuenta que en ese momento pasaba por su peor momento. Hoy, con una perspectiva de crecimiento de la economía, el sujeto agromediático disminuido, con la Asignación por Hijo impactando en los sectores más vulnerables, las posibilidades del FpV son muy consistentes. Más aún teniendo en cuenta la dispersión opositora, donde no se observa ninguna alternativa que supere el 30 por ciento de los votos, en particular frente a las muy menguadas perspectivas del Peronismo Federal a raíz de la renuncia de Reutemann y los problemas de gestión y jurídicos de Macri.

- Berenstein: Sólo un 40 por ciento de la población, hoy por hoy, está interesado en el proceso electoral. Es una obsesión de los políticos, los medios, los empresarios y alguna franja más. La mayoría habla de inseguridad, inflación, desempleo, drogas, corrupción, las demandas de siempre. Cualquier cifra que uno tenga hoy, es muy preliminar. Lo que sucede es que hay un solo candidato más o menos claro, Néstor Kirchner. El resto son candidaturas que no se sabe cómo se van a resolver. Por lo tanto, un pronóstico electoral es comparar peras con manzanas. Me niego a hacer ningún análisis serio sobre un escenario electoral tan poco instalado. Si uno mira las imágenes de los dirigentes, la sensación es que una mayoría está fatigada con esta administración. La idea que predomina es la de cambiar. Eso explica por qué Néstor y Cristina Kirchner, que mejoraron en su imagen este año, igual no vuelven a los niveles que tenían durante la primera administración. Están un poco por encima del 30 por ciento de imagen positiva. Es un umbral de apoyo, pero minoritario. Hay líderes opositores con mucha mejor imagen que los Kirchner.

- Capurro: Hay un solo dirigente que ocupa todo el escenario político. Todo se mueve alrededor de él. Y ése es Néstor Kirchner. A favor o en contra, todos se referencian a él. Lleva adelante la agenda electoral en toda su dimensión: en los medios, en la política, en la gestión, en la oposición y en el oficialismo. Y eso se refleja también en el panorama electoral. Hoy hay un ganador claro en la primera vuelta, si las preferencias electorales se mantienen dentro de los parámetros actuales. Lo que está en juego es quién entra en el segundo lugar. Hay dos opciones: el panradicalismo o el peronismo disidente más el PRO. Es una incógnita saber si Alfonsín puede superar el fantasma de la ingobernabilidad, el fracaso de la Alianza, la hiperinflación. Así como es una incógnita saber si Macri puede superar el procesamiento judicial y despejar las sospechas. Y hoy aparece muy poco probable que otro candidato pueda arribar a la segunda vuelta.

- Rouvier: Tengo a Néstor Kirchner o a Cristina Fernández ganando la primera vuelta superando el límite de 30 por ciento; a Macri y Cobos a unos diez u once puntos por detrás. Y a Ricardo Alfonsín (en el caso de que sea el candidato de la alianza del radicalismo con otras fuerzas), que viene corriendo de atrás, pero con buena proyección. A Pino lo veo con diez u once puntos finales. Pero hoy tengo escenario de que hará falta un ballottage para definir la presidencia.

- Zuleta: Néstor Kirchner dobla en voto a cualquiera de sus opositores. A lo largo de las últimas tres semanas la crisis de Macri lo ha fortalecido y le ha permitido incrementar su ventaja sobre Cobos. Hasta un punto en que Ricardo Alfonsín ha comenzado a representar una alternativa efectiva. En el último mes, Alfonsín se ha despegado del pelotón general y llega a casi un 10 por ciento del voto, apoyos ganados principalmente a expensas de Cobos. El dato más importante es sin duda el crecimiento de Duhalde, que ha duplicado su voto en los últimos meses y es hoy por hoy el principal candidato del PJ no oficial. Candidato o Gran Elector, Duhalde retorna al centro de la política presidencial. Si se tiene en cuenta casi un 10 por ciento de indefinición, está claro que Kirchner superó ya el piso histórico del PJ. Sus niveles de rechazo se han reducido a menos de la mitad de los que tenía a finales de 2009.

3 ¿Cuál es su diagnóstico sobre un eventual ballottage?

- Rossi: Armar escenarios de ballottage es muy complejo. Hay demandas concretas de la gente, inflación e inseguridad, pero no certeza sobre sus decisiones de voto. Existe un 40 por ciento de la opinión pública que no tiene definido por quién va a votar. Kirchner en su mejor momento tuvo el 70 por ciento de apoyo, hoy tiene un 30 por ciento muy firme, es decir que perdió el 40 por ciento. Y ése es el que está peleando por recuperar. Pero no le resulta nada fácil. Por lo tanto el ballottage es muy difícil de diagnosticar, porque sigue sin saberse si Reutemann va a competir y Macri está con dificultades. No veo ningún dirigente fuera de ellos dos.

- Capurro: Hace algunos meses parecía imposible que Kirchner pudiese ganar en un ballottage. Sin embargo, esto ha cambiado a partir del sistemático crecimiento de la imagen positiva, tanto del Gobierno como de los Kirchner. Si las elecciones fuesen hoy, Kirchner le ganaría a cualquiera de los opositores potenciales. No por mucho, pero por algo, lo cual, proyectando los indecisos, da más que el 51 por ciento. Y, en general, las segundas vueltas siempre se ganan por poco. Si las elecciones fuesen hoy, gana en las internas, en la primera vuelta y en el ballottage.

- Rouvier: La situación del ballottage es cambiante; con una fuerte recuperación del oficialismo. Teníamos hace unos meses una diferencia significativa a favor de los principales candidatos de la oposición, y hoy tengo escenarios más parejos, pero aún con una leve ventaja a favor de los candidatos opositores. Si la tendencia actual continúa y se mantienen constantes el resto de las variables, el oficilialismo ganaría la elección. Claro, algunas variables dependen de la oposición.

- Zuleta: Las hipótesis de ballo-ttage son muy relativas. No valen siquiera como ejercicio prospectivo. Los resultados de una segunda vuelta dependerán de la naturaleza y contenido de las alianzas, de las fórmulas presidenciales, del tipo de campaña que se desarrollará entre agosto y octubre de 2011, luego de las internas, si las hay. Para quienes se interesan en este tipo de ejercicios podría adelantarse que, a diferencia de lo que venía ocurriendo hasta hace dos meses, Kirchner se impondría hoy por hoy en casi todas las hipótesis. 42 a 38 sobre Cobos, 42 a 34 sobre Carrió, 42 a 32 sobre Duhalde, 40 a 35 sobre Alfonsín, etc. Insisto en la escasísima utilidad de este tipo ejercicios prospectivos.

- Berenstein: Como está hoy la sociedad, si la oposición es capaz de ofrecer una alternativa razonable, con credibilidad y realiza una buena campaña, indudablemente ganará un candidato opositor. Si la oposición se fragmenta y hace una campaña como la de 2007, el oficialismo tiene chances. Este partido lo gana o lo pierde la oposición.

- Bacman: La gente, a nivel perceptual, aún está muy lejos del eventual ballottage: por tal motivo, cuando se pregunta acerca de tal posibilidad los indecisos crecen de manera más que notable y se ubican entre el 30 y el 50 por ciento. A diferencia de lo que se observaba seis meses atrás, Néstor Kirchner ha logrado reposicionarse. Las mejoras percibidas en la gestión de Cristina Fernández en este último semestre impactan de modo directo en la intención de voto. En la última fotografía de escenario preelectoral, el ex presidente logra mejorar su performance, se impone por un estrecho margen de cinco puntos porcentuales si sus oponentes fueran Macri o Alfonsín, en ambos casos con un nivel de indecisión que ronda el 30 por ciento. Cuando se lo testea frente a Duhalde la diferencia es mayor (casi de quince puntos porcentuales), aunque el nivel de indecisos trepa a alrededor del 50 por ciento.

- Artemio López: Es muy temprano para establecer escenarios de ballottage cuando aún no hay siquiera certezas de escenarios de primera vuelta. De existir, sin embargo, las fuerzas que se encaminan hoy a un eventual ballottage son el FpV y el Acuerdo Cívico y Social.

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