jueves, 16 de agosto de 2012

Macri presenta la carpa del amor

Por Alfredo Silletta

Mauricio, un alumno aplicado de El Arte de Vivir, se dará el gusto de estar sentado al lado de Ravi Shankar.

El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, despreocupado por la gestión, por hacerse cargo del subte, por resolverle el problema de los más humildes, por haber aumentado su patrimonio en un 85%, ha puesto toda su energía para que Buenos Aires sea la Capital Mundial del Amor.

Macri decidió poner todo, el esfuerzo para que sea un éxito la organización, del 6 al 9 de septiembre, del Primer Encuentro de Espiritualidad de América Latina. Lugar donde se mezclará la Biblia y el calefón, con algunos líderes espirituales honestos y otros con dudosos prontuarios y graves denuncias sobre la aplicación de “técnicas manipulativas” hacia sus adeptos.

La venta masiva de libros de autoayuda muestra que en este nuevo milenio la sociedad se encuentra en una búsqueda espiritual mucho más individual, fuera de las grandes religiones y también mucho más light. Cada individuo puede crear su propia espiritualidad, sin dependencia de las grandes religiones, permitiéndose establecer sus propias reglas que mezclan un poco de religión, de espiritualidad, de ciencia, también de magia y hasta de experiencias terapéuticas o de autoayuda.

Pero es en esta nueva espiritualidad donde aparecen los manipuladores de siempre, los que abusan de las personas y de su confianza. Confiemos que en los stands de FEVIDA, que se realizarán en el Predio Municipal de Exposiciones de la Ciudad, no nos encontremos con el Maestro Amor, denunciado en la justicia por abuso de menores, ni con la gente del maestro Mehir, que está prófugo de la justicia cordobesa, y de tanto líder que se aprovecha de la gente.

Todos estos maestros espirituales, con sus más y sus menos, enseñan y propagan una “nueva conciencia” a la humanidad, te explican que “tú eres el poder” y que todos los problemas se solucionan dentro de ti mismo.

Esta enseñanza retrotrae a los hombres y mujeres a una edad mágica, donde cada ser humano es todopoderoso, donde te dicen que “la mejor experiencia es el conocimiento de tu cuerpo y tu interior”. Todo este movimiento espiritual te enseña que cada individuo es responsable de lo que le sucede. Todas las técnicas y las herramientas que te enseñan en sus seminarios están concebidas para una utilización personal. La frase de cabecera es: “Yo soy Dios y todo lo que me sucede es responsabilidad mía.”
Estos maestros te dicen “vive tu proceso, tú escoges si prefieres alimentarte o morirte de hambre, tú eliges si quieres convertirte en un mediocre o en un maestro”. Para ellos lo colectivo, la lucha de masas, el compromiso de un pueblo, la revolución no existen.

Es bueno recordar a la actriz Shirley Mac Laine, quien se dedicó a escribir libros de autoayuda para hablarnos de la “nueva conciencia”. Ella dice: “Cuando te conviertas en un maestro comprenderás a las masas y por qué son como son. Les permitirás una libertad limitada, por verdadero amor, porque sabes que esa es la única manera de que puedan aprender... Amar a las masas no significa que debas salir y enseñarles o que las ayudes. Simplemente, déjalas solas y permíteles que se desarrollen según sus propias necesidades y designios.”

Y es esto lo que creen Macri y los maestros espirituales: todo es un proceso individual y lo único que importa es ese proceso y el karma de cada uno. Lo demás no interesa, lo colectivo mucho menos. Seguramente a muchos seguidores de estos maestros espirituales que compran sus libros, les molestará este comentario, pero es la realidad. Para estos maestros individuales si un niño se muere de hambre en una villa miseria es porque tiene un mal karma o porque su alma ha elegido su inanición como una experiencia que enseña; entonces ¿por qué interferir? ¿Por qué condenar el Holocausto? Entonces cabe preguntarse: ¿Cada judío, gitano u homosexual asesinado "escogió" ser asesinado?

James Hillman, ex director del Instituto Jung de Zurich, autor de decenas de libros, expresa, preocupado por el avance de esta nueva conciencia, que: “La meditación es una actividad fascista, y los que meditan se interesan tan poco por los demás como un psicópata asesino... si no queremos ser tan extremos podemos decir que la meditación es impúdica, indecente”.

En fin, Mauricio Macri, un alumno aplicado de El Arte de Vivir, se dará el gusto de estar sentado al lado de su maestro espiritual Ravi Shankar, de Isha, de la gente de Brahma Kumaris, de Claudio María Domínguez y de tantos otros.

Seguramente será más cómodo ser interpelado por ese público que embarrarse los zapatos en la Villa 21 y resolverle los problemas a los más necesitados.

Frente a este Primer Encuentro de espiritualidad individual organizado por Macri, a los argentinos nos queda el compromiso y el recuerdo de otro porteño, Germán Oesterheld, quien en el prólogo de El Eternauta nos enseñaba que: "El héroe verdadero es el héroe colectivo, un grupo humano. Refleja así mi sentir íntimo: el único héroe válido es el héroe en grupo, nunca el héroe individual, el héroe solo."

15/08/11 Tiempo Argentino

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