miércoles, 21 de marzo de 2012

PEÑA LILLO: LA PATRIADA DE PUBLICAR

Fue un baluarte delpensamiento nacional a quien recurrimos, durante largos años, todos aquellos a los cuales nos esquivaban las grandes editoriales al servicio del pensamiento de la clase dominante.

Siempre con escasos recursos–y lo aseguro porque durante un tiempo fui su asesor contable– Arturo se jugó una y otra vez en esa patriada de editar libros con temas irritativos para los sectores del privilegio, tanto fuese la historia revisionista como la economía antiimperialista o la literatura nacional.

A principios de los sesenta, su colección La Siringa y ediciones y reediciones de los libros de Jauretche, entre otros, contribuyeron a la nacionalización de los jóvenes de los sectores medios que estallaría poco después.

Su coraje y su compromiso se resumen en esta anécdota: en 1977, en plena dictadura genocida, fui a proponerle, con la colaboración del escritor Pablo Hernández, la edición de unos artículos escritos por Jauretche, en 1962, contra la política económica desarrollada por el ingeniero Alsogaray, con una pequeña trampita: a lo largo del texto se atacaba al ministro –sin mencionar su nombre–, de modo que la crítica aparecía actualizada contra el ministro de esa época: Martínezde Hoz.

Iba firmado por Jauretche (fallecido en 1974), pero el sello editorial y el riesgo lo corría Peña Lillo.

El se jugó: en octubre de 1977 apareció Economía y Política, una solitaria expresión del pensamiento antiimperialista en plena dictadura.

Un episodio como éste resume la dimensión de un hombre, de un verdadero argentino.

NG/

* Historiador.

N&P: El Correo-e del autor es Norberto Galasso
lic.galasso@yahoo.com.ar

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