sábado, 28 de enero de 2012

Sigue el debate sobre el futuro y continuidad del modelo

El vicepresidente Amado Boudou denunció una “operación” que busca correr el eje del debate político, pero evitó definiciones tajantes sobre un supuesto plan reeleccionista para Cristina Fernández. Señales al kirchnerismo.
El vicepresidente Amado Boudou volvió a quitarle dramatismo a la polémica causada por los dichos que algunos dirigentes del oficialismo, entre ellos él, pronunciaron en un almuerzo en el restaurante La Bita de Mar del Plata. En la comida hubo quien mencionó la posibilidad de convocar a una reforma constitucional que abra la posibilidad de una segunda reelección de Cristina.“Fue una reunión interna, en la que se debatieron temas del tiempo político, como se hace en todos los espacios políticos, buscando cuáles son los caminos, hacia dónde hay que ir”, minimizó ayer Boudou en declaraciones radiales. En su respuesta, el vicepresidente subrayó que en este momento la prioridad pasa por “trabajar para resolver problemas y para generar el espacio de crecimiento y la baja del desempleo”. Sin embargo, Boudou no fue del todo terminante en su aclaración. “Uno no puede decir hoy lo que va a suceder pasado mañana, porque suceden cosas no previstas, cosas que son imprevisibles”, deslizó.

El vicepresidente comenzó el día con su nombre en la tapa de los diarios. Según la información filtrada por alguno de los comensales, Boudou habría cerrado el almuerzo con una convocatoria a “no esperar tres años para comenzar a hablar de la reforma de la Constitución”. El jueves por la noche, ante una consulta de Tiempo Argentino, el número dos del gobierno reivindicó “el derecho a debatir” de la militancia, y aseguró que los dirigentes del kirch-nerismo “no aceptarán que ninguna KGB pretenda definir sobre qué y cuándo debatir”. Ayer por la mañana, consultado por varias radios, Boudou profundizó con sus planteos: atribuyó la repercusión del contenido del almuerzo en Mar del Plata a una “fuerte operación política” que buscaba “correr el eje del gobierno, que es la gestión y el trabajo”.

Boudou denunció también la existencia de una operación que desde algunos medios pretende “estigmatizar a algunos sectores” del FPV, en referencia a la juventud kirchnerista organizada en La Cámpora y en la JP de la provincia de Buenos Aires. “Hasta hace poco, lo más importante era la renovación y la importancia de los jóvenes en la política. Sin embargo, ahora, cuando aparecen los jóvenes, medios como Clarín plantean que es un desastre y los pretenden estigmatizar. Son sectores que tienen una participación muy importante en nuestro espacio político”, acusó el vice. Según la información que trascendió del almuerzo en La Bita, la diputada provincial Fernanda Raverta fue quien primero convocó a discutir la reforma constitucional. De 34 años, Raverta es hija de desaparecidos. Milita en la JP bonaerense.

En sus declaraciones, Boudou insistió con que en este momento, cuando todavía no han pasado ni tres meses de la reasunción de Cristina, “no es tiempo de hablar de ingenierías electorales”. “No es tiempo de candidaturas, ni de la política en sentido electoral. Lo que sí sé es que la Argentina ha encontrado una líder, porque Cristina es mucho más que un gobernante. Reúne características especiales: capacidad de acción y gestión pero sobre todo el contacto que ha logrado con el pueblo argentino”, subrayó el vice. Ayer, mientras Boudou salía a responder por las radios, la oposición coincidió en una larga cadena de repudios a un eventual intento por reformar la Constitución (ver aparte). Despreocupado por estas reacciones, el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, pronosticó que si en los próximos dos o tres años la economía sigue como hasta ahora, “va a ser el pueblo argentino el que va a salir a pedir que la presidenta no se vaya”.

Por Martín Piqué

Que fue de tu vida - Felipe Pigna y Charly Garcia (enero 2012)

Que fue de tu vida - Felipe Pigna y Charly Garcia (19 de enero 2012) programa Canal 7.

viernes, 27 de enero de 2012

Una placa en Escobar. SEÑALIZARON LA COMISARIA QUE FUE UN CENTRO CLANDESTINO

“Que hoy podamos ponerle a la comisaría esta placa que simboliza lo que fue es un triunfo de toda la sociedad”, dijo Manuel Gonçalves, hijo de Gastón, una de las víctimas de Patti.

“Aunque esto parezca nada, es un montón”, dijo Manuel Gonçalves en la puerta de la comisaría de Escobar. Quienes conocen la historia, asintieron. Asintió Federico Wenner, sobreviviente del centro clandestino de detención que funcionó allí, hermano de Tilo Wenner, que no pudo sobrevivir. Asintió Camilo Juárez, de la organización Hijos. También lo hizo Judith Said, coordinadora ejecutiva del Archivo Nacional de la Memoria, organizadora del evento. Asintió el público, conmovido en semicírculo de cara a la comisaría. Gonçalves dio el discurso más emotivo de ayer, cuando se descubrió la placa que visibiliza a los centros clandestinos de secuestro y tortura que funcionaron en la Argentina durante la última dictadura militar.

“Es un acto de reparación para los familiares y los militantes –le dijo Judith Said a Página/12–, es un acto de reconocimiento a esa lucha, por los que dieron su vida. Y de repudio a todas las acciones del terrorismo de Estado.” En la comisaría 1ª de Escobar se detuvo ilegalmente a decenas de personas –el número no está confirmado–, incluso antes del golpe militar de 1976. Así lo acreditaron sobrevivientes que declararon en el juicio que el 14 de abril de 2011 condenó a prisión perpetua a Luis Alberto Patti, el represor que se recicló como intendente del municipio, y que llegó incluso a ser elegido como diputado nacional.

Organizado por la Red Federal de Sitios de Memoria, que coordina el Archivo Nacional de la Memoria, el acto contó el apoyo de parte de la militancia de zona norte: la Juventud Peronista Militante de Escobar, La Cámpora, la Comisión por la Memoria de Escobar, con sus banderas, llegaron en columna, precedidos por el ruido de los bombos, y se apostaron a un lado –el izquierdo– de la comisaría. Del otro extremo, formando un semicírculo, ocuparon las sillas las familias –abuelos, bebés en brazos– con los carteles de los desaparecidos de Escobar. Luego de descubrir la placa, que instalaron en una pared de la puerta de la comisaría –de modo que nadie que pase por allí pueda perderla de vista–, comenzaron los oradores.

“Estamos viviendo un giro cultural, pero tenemos que darlo entre todos –dijo Said–. Convoco a todos a que nos respetemos verdaderamente, para que estos hechos no vuelvan a ocurrir. Y la única forma es cumpliendo con los pilares de memoria, algo que debemos tener presente siempre, con verdad, y con justicia para los que fueron responsables. Este camino no tiene que ver sólo con cuestiones partidarias, sino con una concepción de vida que queremos para todos los argentinos.”

El hijo de Gastón Roberto José Gonçalves, Manuel Gonçalves, fue todavía más emotivo: “La primera vez que vine a Escobar vine a ver dónde había estado mi papá, en el fondo del cementerio de Escobar, en una fosa clandestina sin ninguna identificación. Y vine solo. Tuve la necesidad de hacerlo”, empezó Manuel, ante el silencio de quienes lo miraban: “En esta comisaría mi papá estuvo secuestrado, fue torturado junto a otros compañeros. De acá salió y terminó fusilado a orillas del río Luján. Para mí, Escobar no es una ciudad más. Acá encontré quizás a las mejores personas que conocí en mi vida. Son las personas que se quedaron acá y tuvieron que padecer la impunidad. Porque uno de los responsables de lo peor que les pasó en la vida, incluso fue intendente de este lugar”.

“Que hoy podamos ponerle a la comisaría esta placa que simboliza lo que fue –siguió Gonçalves– es un gran cambio, y un triunfo de toda la sociedad. Yo estuve durante mucho tiempo enojado con la sociedad de Escobar. No podía entender cómo podían haber elegido a Patti como intendente, pero también sé que lleva muchos años cambiar lo que la dictadura ha impuesto en la cabeza de muchas personas. Y aunque esto parezca nada, es un montón”, completó.

“Por este lugar pasó Tilo Wenner –hablaba su hermano menor, Federico Wenner, que conoció el centro, detenido por el mismo Patti–. Pasaron también José Gonçalves, los hermanos D’Amico, Jesús Bonnet, Ricardo Giménez, Blanca Buda, Hugo Morini, Marta Velazco”, nombró Wenner. El acto, que terminó pocos minutos después, lo cerró Camilo Juárez, de la organización Hijos, quien leyó un poema de Gastón Gonçalves tras levantar al público con el grito de “presente” por los 30 mil desaparecidos.

Ya se han señalizado 27 lugares vinculados con el terrorismo de Estado, de los cuales 25 fueron centros clandestinos. La Red Federal de Sitios de Memoria tiene prevista la próxima identificación del centro clandestino de detención conocido como La Escuelita, de la ciudad de Neuquén, ubicado en el Batallón de Ingenieros de Construcciones 181, sobre la ruta 22.

Informe: Agustín Saavedra.

Colonialismo puntocom

Por Eva Giberti

Cuando yo concurría a la escuela primaria, hace ya setenta años, en mi casa compraban, junto con “el” Billiken, la revista Figuritas. Esa revista que incorporaba imágenes, dibujos, que podrían utilizarse en la escuela, cuentos para niños y niñas, acertijos y algunas publicidades, incluía sistemáticamente una frase en el borde superior de cada página: las Malvinas son Argentinas. Y en alguna doble página interior, un mapa desplegando el perfil de las islas. De manera que quienes leíamos, inevitablemente, incorporábamos la frase que se instalaba como un mantra: las Malvinas son Argentinas.

Era necesario saber por qué importaba tener presente ese contenido, de manera que la revista surtía de datos permanentemente. Contaba la historia y clavaba la bandera nacional sobre el territorio malvinense. Todas las semanas, los días jueves, Figuritas repetía el mismo mandato patriótico.

Algún visitante de la familia, al advertir que Figuritas era tema de lectura de aquella niña, comentó con aire preocupado: “Vean, ustedes están llenándole la cabeza a la nena con esas historias contra los ingleses. Es chica y se les puede convertir en nacionalista...”. Eran los tiempos en los que en la escuela nos enseñaban que la Mazorca pasaba a degüello a los unitarios, que ese rosista de Rosas había inventado la tiranía en nuestro país, que los buenos –los unitarios– tenían que exiliarse en Uruguay, y alumnos y alumnas recortábamos figuritas de mazorqueros que traía el Billiken y las pegábamos en los cuadernos, resaltando la lucha nacional contra la barbarie. Mientras, la figura de Manuelita –la hija de Rosas– amainaba con su presencia e intervenciones la ferocidad del padre. De manera que ése era el peligro de convertirme en nacionalista: oponerme a los ingleses que se habían apropiado de las islas, y por extensión adherir a Rosas.

Mi padre –italiano de la Toscana, simpatizante de la anarquía– se ocupó de explicarme qué significaba crear una colonia, apoderarse de un territorio y someter a sus pobladores, o poblarlo con gente propia. Algo complicado para mantenerse en la mente de una niña de diez años, ya que mi padre murió y yo quedé a merced de la escuela primaria. Donde no me hablaban de las Malvinas, pero me enseñaban a leer Amalia, de José Mármol, o sea el cántico a la libertad de los unitarios exiliados.

Muchos años más tarde, aprendiendo a revisar aquello que me habían enseñado en las escuelas y aun en las universidades, me di cuenta de qué significaba el colonialismo: yo había sido colonizada respecto de mi país, y así había permanecido durante décadas. Fue cuando empecé a regalarles a mis hijos el libro de Borrero, La Patagonia Trágica (que descubrí revisando libros que se liquidaban, en la calle Corrientes), obra que describe la Campaña del Desierto y el etnocidio de los nativos patagónicos y que resultaba difícil encontrar. También qué sucedía con los puertos de aquellas regiones y con los buques que, según cuentan, cargaban carnes para el continente europeo. Osvaldo Bayer todavía no nos había entregado sus textos y a Borrero había que encargarlo porque no se encontraba en las librerías.

Resultó inevitable que mis hijos dijeran lo no-debido en sus escuelas, y empezaran, mucho antes que yo, a entender qué significa ser intelectualmente colonizado. Por supuesto, sus hijos, mis nietos, se negaron a repetir en sus escuelas la historia oficial acerca de Cristóbal Colón y las joyas de la reina Isabel la Católica: porque otros fueron los dineros que se usaron para fletar la Pinta, la Santa María y la Niña. Afortunadamente, uno de mis nietos concurría a una escuela donde le contaban la historia en serio.

Durante décadas, la herencia colonial saboteó –inútilmente– el añejo mantra de la abuela: las Malvinas son Argentinas. Por eso, cuando una escucha que los argentinos somos colonialistas, de memoria recurre a Stoppelman, nuestro filósofo con humor propio (que acompaña a Víctor Hugo Morales en su programa radial), cuando dice “pasan cosas raras.com”, y nos advierte que las rarezas pueden suscitarse del modo menos pensado. Y provenientes de las latitudes más inesperadas. Que conviene escuchar, impasibles, mientras los niños y las niñas actuales pegan el perfil de las Islas en sus cuadernos y el resto de la ciudadanía espera la mesa de negociaciones para recuperarlas. Mientras, los Estudios Poscoloniales, me parece, podrían incorporarse en los planes de estudio de niños, niñas y adolescentes que –desde 1998 o antes– nos acercan la voz esclarecedora y denunciante de los autores latinoamericanos, africanos y otros colonizados/subordinados por el pensamiento eurocéntrico.

Las Malvinas constituyen un argumento mayor para posicionarse en tanto derechos nacionales. También porque a la vera de nuestra escucha están las voces de los chicos de la guerra, los “Pichiciegos” que Rodolfo Fogwill describió con su prosa tajante, para que también ellos sigan contando cómo fue aquello. Heroico y malvado.

Mientras su pertenencia no era reconocida por nuestros compatriotas (quizá como efecto de la educación), las Islas aunque argentinas estaban en la mesa de negociaciones, ajenas para quienes no pensaban en ellas. La guerra las incluyó en el pensamiento de muchos. Ahora, el tema forma parte de otra dimensión política: un pasaje de la modernidad-nacional (rescatada por el conflicto) a la modernidad-del mundo (que acompaña) y donde el mantra ha sido colocado.

27/01/12 Página|12

[La imagen corresponde a una ilustración de un texto escolar durante el primer peronismo]

martes, 24 de enero de 2012

EL OTRO MORENO

Por Enrique Masllorens*


Son extremadamente profesionales y bastante efectivos. Nada está librado al azar.

Los coroneles del ejército mediático concentrado no confían únicamente en sus saberes.

Están debidamente asesorados por especialistas de diversos campos.

Marcan tendencia.

La cadena de mandos está aceitada y fluye naturalmente.

No necesitan dar órdenes ni crear ámbitos cerrados y conspirativos.

Los medios y los periodistas satélites –aun los que posan de superados y progresistas – y los dirigentes políticos o sectoriales mendigos de espacio y promoción, repiten, amplifican y sobreactúan las coordenadas que les marcan sus mandantes y protectores.

Algunos pocos por convicción y otros porque "por la plata baila el mono".

Y el gorila también.

En definitiva, su ética y su estética es la del dinero y los intereses particulares o corporativos.

Por derecha y por izquierda.

Ante la contundente y creciente adhesión que desde 2003 han tenido y tienen los gobiernos de Néstor y Cristina, el procedimiento descalificador, relativamente sutil y que intenta minar las bases de sustentación del modelo en marcha, es el de la personalización y la consiguiente estigmatización y banalización de las decisiones y acciones de gobierno.


El ejemplo obsceno, paradigmático y burdo fue aquella tapa de Clarín: "Cristina necesita más plata y lanza otra moratoria."


Hay decenas de tapas y notas que contribuyen a personalizar y centralizar en la presidenta, intentando ubicarla como una monarca y no como una gobernante libremente elegida.


En esa misma línea trabajaron antes con el sonsonete de "la pareja gobernante" y ahora le dan una entidad cuasi tenebrosa y discrecional a Máximo Kirchner.


Esta fórmula que aplica Magnetto como si fuera una receta magistral tiene una doble vía de acción.


El primer efecto buscado es el descreimiento de la política y el intento de desarticular y convertir en un monstruo al Estado.


Es la antigua y persistente lucha de la restauración oligárquica y el cipayismo de la izquierda desorientada que desde el Estatuto del Peón de Perón en 1944, y fundamentalmente desde la asunción del General en 1946, se han encontrado pivoteando entre retiradas estratégicas y ofensivas de todo tipo y color, los primeros y sin una razón valedera de ser, los segundos.


Cebados por los gravísimos efectos culturales y económicos de la década infame, iniciada por la defección entreguista del menemismo y continuada por la ineficiencia de la Alianza de zapatitos blancos embarrados, el poder real creyó haber completado su obra de destrucción del Estado, continuando aquel "achicar el Estado es agrandar la Nación" de la dictadura cívico-militar.


La otra vía elegida y machacada por los operadores es la de la extrema personalización de las decisiones del gobierno para establecer un blanco y dotarlo de características ominosas o derivadas de algún trastorno de personalidad, como si fueran entes autónomos que actúan por su cuenta y por lo tanto incontrolables.


A la presidenta le adjudican todo tipo de conductas autoritarias, actorales, despóticas e inconsultas.


A La Campora – ya lo escribimos – se le endilgan las peores intenciones, y en el fondo envidian la pasión militante y la juventud de sus formados cuadros.


Pero, ¿quién puede dudar que el objetivo principal de esta campaña es el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno?


Más allá de la mala intención de reparar en modos o estilos personales, Moreno viene desarrollando una tarea constante sin pausas ni agachadas en defensa de la mesa de los argentinos, de nuestra industria nacional, de una economía libre –en el sentido peronista del concepto– y de promoción y defensa de los valores nacionales.


Esta incesante labor que toca y recorta muchos intereses monopólicos y de abuso de posición dominante le han granjeado una caracterización absolutamente injusta y falaz, que impide que gran parte de la población repare en el gran servicio patriótico que está prestando.


En estos días está cerrando acuerdos con las majors norteamericanas de contenidos de cine y televisión, que tienen el 80% de lo que vemos en nuestras salas para que distribuyan producciones argentinas en el resto del mundo.


Seguramente no apelará sólo a la buena voluntad de los empresarios.


Algunos podrán catalogar como aprietes a la firmeza con que Moreno defiende el trabajo de artistas y técnicos locales y la visibilización de nuestro país, que es otra forma de seguir colocando otros productos industriales en todo el mundo.


El Grupo Clarín recibió el contundente 54% de los votos de octubre con una de las dos maniobras de que se valen los golpistas para derrocar gobiernos democráticos: el intento de provocar una corrida del dólar e incitar la fuga de capitales.


La Secretaría de Comercio defendió al país con medidas de ordenamiento y clarificación de los activos que querían huir y desfinanciar a los argentinos.


Por más que intenten cubrir con una espesa niebla que nos impida ver la profundidad y el sentido de todas las medidas del gobierno nacional y popular, lo que debe saberse, lo que hay que reiterar es que todos y cada uno de los funcionarios – incluido Moreno – son el Estado.


Que son piezas de un mismo engranaje que hace crecer y reparte entre los más vulnerables.

Que nadie actúa por cuenta propia.

Que el modelo lo conduce Cristina y que a cada uno le toca jugar un rol en la consolidación y profundización de las acciones de gobierno.

lunes, 23 de enero de 2012

Hace 60 años se terminaban de construir las colonias de Chapadmalal

José Luis Ponsico
El complejo turístico Chapadmalal, localidad situada a casi 30 kilómetros de Mar del Plata -camino a Miramar- construido en 1947 sobre 24.600 hectáreas frente al mar, tiene una pintoresca edificación con más de 6 décadas que fue hecha como parte del "Primer Plan Quinquenal", gobierno de Juan Perón

El primer pabellón quedó habilitado parcialmente en febrero del´47 y llamó la atención por su construcción moderna, estilo europeo en tiempos del arquitecto Alejandro Bustillo y el impacto del edificio Rambla Casino levantado varios años antes. En 1946 se construía aquí el Hotel Provincial.
1947/1952.

Chapadmalal significa "entre arroyos" en idioma aborigen de comienzos del siglo XIX cuando el ferrocarril produjo su ingreso a la región oceánica. La empresa Ferrocarril Sud emplazó la estación en 1910, medio siglo antes de la impactante obra del primer peronismo.

Cada dos semanas desde el área de la Acción Social y la Fundación "Eva Perón" contingentes de 4.000 personas, mayoría niños y jóvenes, poblaban las flamantes instalaciones pensadas para los hijos de los obreros. Según la prédica del primer gobierno peronista.

Algunos datos fueron tomados de varios historiadores marplatenses: la profesora Elisa Pastoriza y el ensayista y escritor Fernando Fagnani, uno de los apellidos célebres de la ciudad "Feliz", así bautizada por el periodista Enrique De Thomas en el verano de 1960.

"En 1951 la actividad y complejidad del campamento era asombrosa -escribió Fagnani en el libro "Mar de Plata, la ciudad más querida", editado hace una década- donde por día se elaboraban 2.700 kilos de pan de panadería propia". Y agrega: "Se faenaban 18 vacas y extraían 3.200 litros de leche".

"Entre el´47 y 1952 se inauguraron a razón de uno por año distintos edificios con salones y todos los juegos, entretenimientos cerrados y al aire libre, junto al mar", explicó la profesora Pastoriza en su compilación "La conquista de las vacaciones".

La Fundación "Eva Perón" y la CGT "tenían la llave mágica" en relación a los sindicatos y los miles de trabajadores anotados para veranear en la costa atlántica a escasos kilómetros de Mar del Plata y también de Miramar. A pleno confort y en condiciones privilegiadas: llevando a sus hijos a conocer el mar con alojamiento pago.

Los diarios de la época recuerdan palabras del Presidente de la Nación en la inauguración de la primera parte del complejo turístico Chapadmalal. Allí, Juan Perón insistía en "la necesidad de una verdadera justicia social a partir del turismo social".

Recordó que en enero del´45 -a instancias suya y de su equipo- con la firma del Presidente de la Nación, general Edelmiro J.Farrell, "se promulgó el derecho de las vacaciones anuales, 15 días, pagas, y el aguinaldo para todos los obreros y empleados de la República Argentina", se evoca.

"No debe ser un privilegio de los pudientes -al referirse a las vacaciones y veraneos en la costa- cuando se trata de oxigenar el cuerpo de todos aquellos que han trabajado durante el año y por lo tanto necesitan descanso", se lee ahora.

"Ese verano del´51 el complejo de Chapadmalal batía su propio récord al albergar a unas 30 mil personas entre padres e hijos; además de funcionarios y legisladores, en `llamativa alianza social o de clase`", puntualizó Fagnani en su libro, "propia del justicialismo nacido en el´49", concluye.

Boudou afirmó que el Gobierno "no tolerará monopolios que se llenan de plata a costa de todos"

El vicepresidente de la Nación en ejercicio de la Presidencia, Amado Boudou, reafirmó que el gobierno nacional no tolerará que los monopolios, sean de la actividad que sean, se "llenen de plata" a costa de "todos los argentinos".

"No nos molesta, nos pone contentos que haya quienes ganan plata, pero lo que no nos gusta y no vamos a tolerar es que sea a costa de un monopolio que tenga encerrados a todas las argentinas y a todos los argentinos", aseveró el vicepresidente al encabezar un acto en la localidad bonaerense de Coronel Suárez.

Por ese motivo, afirmó que situaciones de este tipo encontrarán a todos los funcionarios del gobierno nacional, "por instrucción de la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner), en la trinchera, peleando del lado de los 40 millones de argentinos, para que no sean unos pocos los que se quedan con el esfuerzo de todos".

En su discurso, Boudou remarcó que "todas y cada una de las políticas" llevadas adelante por la Presidenta "tienden a la igualdad de derechos y a la igualdad de oportunidades".

De hecho, en ese contexto enmarcó la inauguración de la Televisión Digital Abierta para las familias que habiten las flamantes 128 viviendas del plan federal correspondiente a Villa Belgrano y otras 168 del barrio industrial lindante a la fábrica de calzado Vulcabrás (ex GATIC).

"La televisión abierta digital de la mejor calidad es la igualdad de acceso a la información de todos, para que no sean unos pocos vivos los que nos cuentan el cuento que quieren y, al mismo tiempo, se llenan de plata a costa de todos nosotros", aseveró el vicepresidente en ejercicio de la Presidencia.

En otro orden, Boudou remarcó el rol jugado por el fallecido ex presidente Néstor Kirchner quien, tras la crisis de 2001, "volvió a poner en valor la figura del presidente, el compromiso y el orgullo de ser argentinos".

Además, señaló que en el país "la producción agropecuaria es importante", pero destacó la importancia de la industrialización de la ruralidad "para que todos tengamos trabajo y todos tengamos orgullo de ser argentinos y que nos podamos ver como iguales y como parte de un sueño colectivo".

En el marco del acto que encabezó en la localidad bonaerense de Coronel Suárez, el vicepresidente entregó las llaves de 128 viviendas del plan federal correspondiente a Villa Belgrano, así como las de otras 168 del barrio industrial, lindante a la fábrica de calzado Vulcabrás (ex GATIC).

En el mismo acto, Boudou también dejó inaugurada la Televisión Digital Abierta (TDA) y la obra energética del parque industrial, cuya inversión fue de 4,2 millones de pesos y donde se instalará la planta de biodiésel de alta tecnología que ya está en Coronel Suárez.

Junto con las llaves de las viviendas fue entregado a cada familia un decodificador y una antena para sintonizar de forma inmediata la señal de la televisión digital abierta, que, a partir de mañana comenzará a emitir su señal (una grilla inicial de 21 canales para extenderla a la brevedad a 80), a todo el distrito de Coronel Suárez.

Boudou estuvo acompañado por los ministros de Planificación Federal, Julio De Vido; de Industria, Débora Giorgi; y de Agricultura, Norberto Yauhar; los secretarios general de la Presidencia, Oscar Parrilli y de Obras Públicas, José López; el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto; el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez; y el intendente de Coronel Suárez, Ricardo Moccero; entre otras autoridades.

En su discurso, tras entregar las llaves de las viviendas, Boudou sostuvo que el proyecto político encabezado por la Presidenta "no sólo apunta a las cosas materiales sino que permitió recuperar el valor de la familia, uno de los frutos más importantes de estos ocho años".

"En la Argentina también se ha reconstruido la mesa familiar", aseveró el vicepresidente, quien resaltó los avances registrados en materia de educación, de creación de puestos de trabajo y de acceso a los haberes jubilatorios.

En ese marco, reafirmó que el proyecto que encabeza la Presidenta es "para 40 millones de argentinos" y volvió a pedir la colaboración "de todos".

"Éste es un proyecto político 40 millones de argentinos, tanto para quienes piensan como nosotros como para los que piensan distinto, porque a ellos también les va mejor en esta Argentina para todos, en esta Argentina que crece", aseveró Boudou.

Además, remarcó que la construcción de ese camino requiere "de todos, sin mezquindad ni venganza, mirando al futuro", y aseguró que el gobierno nacional seguirá "construyendo sin ninguna duda en los próximos cuatro años".

PARA VERME FELIZ - ALEX VILAS


AUTOR E INTERPRETE: ALEX VILAS
Para los jóvenes de la GLORIOSA JUVENTUD PERONISTA.
HISTORIA: Un jóven de la JP salva su vida y recuerda a sus compañeros 30 años después. Las imágenes hablan por ellas mismas. Hasta la victoria siempre !!!

“Nadie nos impuso nada”

Entrevista a Diego Capusotto

Por Juan Manuel Strassburger

El jueves se estrena Peter Capusotto y sus 3 Dimensiones, film donde los personajes del programa realizan una aguda crítica a la industria del entretenimiento.

Hacer un episodio especial del programa. Pero con la crítica al entretenimiento como disparador de situaciones y gags al por mayor en lugar de la cultura rock. Simplemente eso (más Pomelo, Violencia Rivas, Micky Vainilla, Bombita Rodríguez, Jesús de Laferrere, claro) es lo que se propusieron Diego Capusotto y Pedro Saborido a la hora de pasar a la pantalla grande su ya famoso programa. Ni Hollywood ni séptimo arte: Peter Capusotto y sus 3 Dimensiones, a partir del jueves en los cines.

“Para nosotros significó seguir vinculados a un espíritu que el programa tiene y que buscamos mantener en la película”, dice el actor en El Progreso de Barracas, su bar favorito a la hora de encontrarse con la prensa. “Por eso defendemos esta película como un lugar de pertenencia. Como algo que hicimos sin que nadie nos imponga nada. De hecho, mantuvimos con Pedro el mismo procedimiento que tenemos con el programa, aunque con más detalles y repetición de tomas, claro”.

–¿Por qué eligieron al entretenimiento como hilo conductor de la película?
–Es una vieja obsesión que teníamos con Pedro. Partir de una idea del entretenimiento como lugar de sujeción y no del placer. Y jugar con eso desde ese punto de vista conspirativo que nos gusta tener a nosotros. Fue una especie de apartado del programa con personajes que pensábamos que tenían algo que decir al respecto. Esa idea de entretener, de estar pensando otra cosa mientras sucede otra, mientras sos desbordado por ese guión maldito es algo que siempre nos llamó la atención. Eso es lo genuino de esta película. Después, el resultado final, no lo sabemos, lo decide el espectador.

–¿El entretenimiento sería ese “gran hermano” detrás de casi todo el ocio?
–Creo que es una excusa para hablarlo como estafa, mayor incluso a la que lo ve como mero parque de diversiones. Para nosotros hay una estafa mayor y más abarcativa. Y nosotros empezamos esta. Por ahí mañana nuestra idea es una visión más religiosa más allá de que en la peli también tocamos la religiosidad como una instrumentación para entretener. Siempre hay un estado de alerta a lo que nos es guionado de afuera. Hay un guión maldito que en un punto dirige nuestra voluntad. Creo que el entretenimiento es parte de eso y esconde probablemente otra cosa que nosotros queremos descular pero que todavía no sabemos. Y a lo mejor una manera es haciendo este tipo de cosas.

–¿A qué conclusión llegaron?
–Estamos en constante movimiento y lo que hacés hoy es algo de lo que te podés arrepentir dentro de dos meses. O al revés: ver dentro de diez años que estabas acertado.

Durante la proyección una sensación se repite: la de agradecimiento (o festejo) cuando tal o cual personaje aparece en pantalla y vuelve acometer esas acciones que lo identifican. Capusotto coincide: “Sí, hay una cuestión de empatía con algunos personajes. Mucha gente se ha apropiado del programa como algo vital para su propia vida. Se generó algo coleccionable.”

–En ese sentido, no es una película que le dé la espalda al seguidor. Al contrario, le tira guiños...
–Totalmente. Tiene que ver con lo que hacemos nosotros. Sino jamás la hubiésemos hecho. Así como el día de mañana no vamos a hacer más el programa porque no tenemos nada para contar, también nos embarcamos en hacer esta peli porque quisimos mantenernos conectados con ese espíritu.

–Fuiste uno de los primeros en introducir elementos peronistas a la hora de hacer humor en la tele. Hoy eso es mucho más habitual. ¿Ves positivo ese cambio?
–El peronismo atravesó puertas. Y me parece que empezó a entender el fenómeno peronista como algo posible, como un movimiento que generó políticas concretas pero también como un imaginario que estimuló a pensarlo como otra cosa que no fue. Y, en un punto, eso también es el peronismo y la figura propia de Perón: un militar que decía de la casa al trabajo y del trabajo a la casa en función de algo concreto, pero que también despertaba una imaginación mucho más fantástica y literaria. Nosotros en el programa incorporamos a Perón en un lugar que supuestamente no podía estar que era el de padre del rock nacional. La ruptura de los sentidos que pedía el rock en los ’70, cierta cuestión contracultural, difería totalmente de la política de masas, de cierta cosa casi paternalista del peronismo. Sin embargo ahí está en el programa. Con ambos aspectos.

–¿Qué te parecieron las disputas intelectuales como las que se dieron últimamente entre Carta Abierta y Plataforma 2012 o, antes, entre Beatriz Sarlo y 6,7,8?
–Yo, en general, me muevo más entre la gente de la intelectualidad que entre la de la militancia (más allá de que tenga muchos amigos militantes también). Pero en relación a la intelectualidad tengo una contradicción y es que, aún en aquellos que intentan hacer una crítica valorable, aparece a veces una mirada de la política como vista desde un segundo piso de la casa, desde la sobremesa del asado literario, que no me convence. La realidad política es mucho más compleja. Es meter los pies en el barro, negociar con el más sucio. Esas cosas los intelectuales lo saben, no son ingenuos. Pero me parece que no lo quieren ver.

–¿Y a Beatriz Sarlo como la ves en ese esquema?
–Me parece que entre las antípodas del kirchnerismo la única intelectual que puede hacer base ahí probablemente sea ella. Se ve que le gusta ser la primera línea de esa intelecutalidad antikirchnerista. En la obra de teatro antikirchnerista ella está arriba como Cherutti y Artaza (risas). Sin duda es una intelectual valiosa, pero avalada por sectores berretas que la aprovechan para poder discutir medianamente de igual a igual porque si es por ellos no pueden discutir nada. De todos modos, yo no centraría la discusión política entre sectores intelectuales. Mi apuro está en la gente que está más desclasada y que de verdad la está pasando mal.

lunes, 16 de enero de 2012

Gabriel Mariotto: "Algunos medios no pudieron digerir que la presidenta no tuviera cáncer"

El vicegobernador bonaerense charló por radio con el periodista Jorge Rial (Ciudad Gotika, La Red). Criticó a Clarín, La Nación y Perfil, y marcó diferencias con Daniel Scioli.

Esta mañana el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, charló por radio con Jorge Rial en La Red. Se refirió a la enfermedad de Cristina y a la repercusión que tuvo en los medios opositores el diagnóstico equivocado: "Algunos editoriales sufrieron no poder dar una noticia penosa". Después agregó: "Algunos medios no pudieron digerir que la presidenta no tuviera cáncer"

Mariotto también se extendió sobre las diferencias que mantiene con el gobernador Daniel Scioli. "No me gustó el partido de Scioli con Macri. Pero el esta en todo en su derecho. No es mi estilo", aclaró. Y dijo también que "hay matices que nos diferencian. A él le gustaba ir a lo de Mirtha. A nosotros no".

sábado, 14 de enero de 2012

Jorge Abelardo Ramos, el incorregible chico de Flores

Fue en una casa de Flores al sur donde nació este porteño de cuna, argentino de alma y latinoamericano por decidida convicción. En ese mes de enero de 1921 Buenos Aires no sólo ardía por la temperatura de un verano tórrido, sino también por el clima político, económico y social que vivía el país.

Por Mario Casalla

Hipólito Yrigoyen estaba terminando su primera presidencia pero ese gobierno –de indudable origen nacional, popular y democrático- daba ya signos evidentes de agotamiento y de contradicciones. Al jurar el cargo de Presidente había dicho, “No he venido a castigar ni a perseguir, sino a reparar”, pero en el mes que nacía Ramos, el Coronel Varela ya estaba haciendo de las suyas por la Patagonia (trágica) y diferentes huelgas en el campo y en las principales ciudades del país eran demostrativas de que la Semana (también trágica) de enero de 1919, no había quedado del todo atrás. Y esa grieta, esas contradicciones dentro del propio campo nacional, se daban también en el seno del hogar Ramos-Gurtmann. El papá (Nicolás), siguiendo la línea de su propio padre, era de pensamiento anarquista; mientras que su mamá (Rosa), simpatizaba con Yrigoyen. Cuentan que ésta -con su hermana Elisa- lo habían visitado en la mítica casa de la calle Brasil para pedirle trabajo y que lo consiguió; por eso tampoco es de extrañar que en 1930 –llevando de la mano esta vez a su hijo Jorge Abelardo, de apenas 9 años- cruzara en lancha a la isla Martín García y visitara al viejo Caudillo, allí prisionero, para solidarizarse en la desgracia. En cambio a los primeros mítines políticos lo llevó su tío Abraham Gurtmann (hermano de Rosa) quien –como recordara luego uno de sus discípulos, Julio Fernández Baraibar- se ufanaba de ser “el socio n°3 de la Cooperativa El Hogar Obrero” y todos los 1° de mayo iba con Jorgito a los actos del Partido Socialista. En cambio seguramente fue del papá

Nicolás (separado luego de Rosa) de quien heredó el Colorado esa combinación de rebeldía y desparpajo que lo hiciera inconfundible, tanto entre amigos como entre ocasionales adversarios. Cuando uno repasa los muchos proyectos (intentados o realizados, ciertos o atribuidos, a ese niño de Flores que hoy hubiera cumplido 91 años), cómo no pensar en aquél padre anarquista que (a la manera de un personaje de Roberto Arlt) imaginaba poder socavar el sistema capitalista distribuyendo dólares falsos en la calle Florida; o que anunciaba una todavía inexistente máquina de hacer ravioles (con cuyos numerosos pedidos luego no pudo cumplir). Tengo para mí que sólo combinando –en debidas dosis homeopáticas, claro- aquél histrionismo de papá Nicolás, con el amor y lealtad a lo popular de mamá Rosa, más la militancia blindada del tío Abraham y agregándole, eso sí, varias cucharas soperas de inteligencia penetrante e intuitiva, es posible (acaso) obtener ese producto inconfundible llamado, Jorge Abelardo Ramos.

Atravesó como un rayo siete décadas de la vida política argentina del siglo XX y ya hace dieciocho años que se lo extraña. En estos últimos, con más fuerza aún. Nuestra Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner –y otros presidentes latinoamericanos- se proclamaron lectores y admiradores de su obra; ésta se reedita con inusitado interés entre los jóvenes y muchos de sus otrora cuadros políticos e intelectuales integran hoy las filas del gobierno nacional y de los provinciales.

No vamos ahora a hablar de su vasta obra escrita, pero hay algunos puntos claves en el pensamiento de la Izquierda Nacional que inspiró, que valen la pena recordar: 1) haber conectado adecuadamente la cuestión nacional con la cuestión social; 2) haber pensado lo social en términos de lucha clases, pero también como pueblos en complejos procesos de liberación nacional; 3) haber comprendido originalmente entonces –desde el marxismo y sus variantes ideológicas- a los movimientos populares de liberación y a los partidos políticos latinoamericanos de cuño popular (el peronismo, por caso, en la Argentina). Por aquellos años Ramos era un predicador (al estilo de Raúl Scalabrini Ortiz o de Arturo Jauretche); un polemista de fuste que protagonizó memorables debates, tanto con la derecha como con la izquierda del espectro político argentino. Y por cierto también con su interlocutor permanente, el peronismo. Por esto mismo aquel chico de Flores sigue siendo un interlocutor de primer nivel, cuando de pensar sin anteojeras se trata.

Faltó que alguien pintara ¡Viva la sequía!

La operación presidencial y la sequía pusieron de relieve la necesidad de multiplicar los medios de información para paliar la dependencia del clima como los periódicos chantajes rurales.
En cualquier país del mundo la salud del primer mandatario es una cuestión de Estado. Pero en la Argentina resultó el argumento para una morbosa novela de verano carente de los más mínimos límites éticos.
El gobierno informó desde un primer momento con sobriedad sobre la enfermedad que padecía la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. No inventó un diagnóstico inquietante que felizmente no se constató luego de la operación quirúrgica, sino que lo transmitió. No ocultó información, ni dramatizó. Pero está claro que cuando se le quiere encontrar la quinta pata al gato, no hay modo de evitarlo. Si se hubiera intentado maquillar un diagnóstico que siempre genera alarma, hubieran dicho que se le ocultaba la verdad al pueblo. Pero como el supuesto cáncer no se verificó luego de la operación, algunos medios sugieren que hubo utilización política de la enfermedad. A veces hasta parecen lamentar que no haya sido cáncer. Pocos reparan, con un mínimo de piedad, en lo que ocurre en la cabeza de una persona a la que se le anuncia que tiene cáncer. Ni siquiera tranquiliza totalmente el hecho de que las estadísticas médicas indiquen que, en la enorme mayoría de los casos, ese tipo de cáncer no lleva a la muerte. Porque el paciente no sabe si integra el lote numérico mayoritario de los que siguen viviendo, o el de la minoría, que se muere. Pero se sabe que cuando se disputan poderosos intereses, las cuestiones humanitarias son nimiedades pocos dignas de ser tenidas en cuentas.
La enfermedad y el reposo de la presidenta puso de manifiesto que si ella no está en el centro de la escena no hay quién tome la iniciativa política. Mostró una vez más que la oposición sólo reacciona frente a las propuestas oficialistas. Esperan que Cristina Fernández mueva un dedo para salir a decir que no es correcto, o que, en realidad, lo hizo para favorecer oscuros intereses. Desde hace años la oposición corre detrás de las iniciativas del gobierno y este tórrido verano no parece ser la excepción. Como lo único que hace ahora Cristina Fernández es reponerse de su enfermedad, emerge un coro mediático que –tras un curso acelerado de Medicina– cuestiona el diagnóstico y la intervención quirúrgica, como si todo fuera un perverso montaje oficialista. O como si la paciente y los médicos que la atendieron, estuvieran encantados con la extirpación de una glándula.
Es cierto que las desventuras de los gobernantes suelen tener un impacto positivo en la consideración de los gobernados. ¿Pero cuál sería el rédito de simular la existencia de un cáncer para luego desmentirlo?
La corporación mediática está defendiendo posiciones dominantes y apela a todas las mañas. Intenta sostener jugosos negocios a como dé lugar. Pero la dirigencia política opositora sigue colgada de esa vanguardia y parece no haber escarmentado con el cachetazo electoral asestado luego de cuatro años de trabas y enfrentamiento sistemático.
Puede estar en discusión si la estrategia del gobierno frente a la crisis internacional es una reasignación de recursos o un ajuste liso y llano. Y también puede cuestionarse a la ley antiterrorista por falta de claridad. O reclamar una reforma financiera y tributaria que apunte hacia una mayor equidad. Pero si la presidenta no puede siquiera enfermarse, es porque no hay lealtad política ni honestidad intelectual en muchas de las críticas. Prima en cambio ese odio visceral que históricamente cegó a los gorilas y que jamás les permitió aceptar el contenido popular del peronismo. Ese odio histórico no sólo exhibió la peor cara de la derecha, lo cual es comprensible por lo que perdió, sino que además condenó a la izquierda clásica a las márgenes de la política. En lugar de reproducir las sospechas por la operación de Cristina Fernández, los máximos dirigentes socialistas de la actualidad –como Hermes Binner– deberían preguntarse por ejemplo por qué un partido que ha entronizado decenas de gobiernos en el mundo, no constituye en la Argentina una opción real de poder. Los socialistas intentan nuevamente acercarse a la Unión Cívica Radical (UCR), después de haber roto la alianza en las últimas elecciones y haber sumado sectores de centroizquierda al Frente Progresista. Buscan en el centro ideológico mayor caudal electoral. Tal vez no les quede otro espacio para ampliar su base de apoyo, pero lo peor que podrían hacer es construir sobre la bases del odio. ¿Cuánto tendrá que ver en esa histórica debilidad política haber integrado el bloque de los que escribieron en un muro “Viva el cáncer” cuando Evita agonizaba?
El kirchnerismo rescató las mejores tradiciones del peronismo: redistribución de ingresos, consumo popular y contención social para los más vulnerables. Pareciera que simultánemente eso produce las peores reacciones en quienes no toleran al populismo por una cuestión de piel e intereses.
El catastrofismo y la mendacidad empleada en la información sobre la sequía, es otra muestra de lo que produce ese cóctel de intereses y odio político.
Nadie salió aquí a pintar “Viva la sequía”, pero la satisfacción por la ausencia de lluvias que podría haber provocado una catástrofe, se adivinaba en algunos comentarios. Cuando felizmente llovió, no hubo grandes titulares.
Los dirigentes ruralistas se dedicaron directamente a sacar provecho de la situación: reclamaron la suspensión de las retenciones a las exportaciones agrícolas y dramatizaron la situación con la distribución de una foto de vacas muertas que fue publicada en distintas provincias como si hubiera sido tomada en lo campos de esa región.
Los mismos que se negaron a pagar más tributos al estado si el negocio marchaba bien, en consonancia con las retenciones móviles de la resolución 125, le piden al Estado que los ayude, cuando el negocio puede no ser tan suculento. Son liberales cuando les toca ganar y estatistas cuando pueden perder. El gobierno anunció que no habrá un reparto generalizado, sino que dispondrá un fondo de 500 millones de pesos para atender puntualmente a los chacareros más perjudicados. No sería congruente que el Estado regara ahora indiscriminadamente con dinero los campos de quienes desde hace años realizan una actividad altamente rentable, en momentos en que se eliminan subsidios y se reducen gastos fiscales, como ocurre con la poda de contratos a científicos en el Conicet. Por otra parte, el pedido de los ruralistas resulta claramente contradictorio, ya que si la sequía hubiera arrasado los campos, como afirmaban apresuradamente algunos productores rurales antes de la lluvia, no habría obviamente exportaciones, ni tampoco las consiguientes retenciones.
Los dos episodios del año –la operación presidencial y la sequía– no hicieron más que exhibir una vez más la necesidad de multiplicar los medios de información para evitar el engaño e industrializar el país, para evitar, tanto la dependencia del clima como los periódicos chantajes rurales.

El peor carnaval para los peones rurales

Momo Venegas consiguió cuatro medidas cautelares contra la ley. Una la dictó un juez sospechado de estafar a la Anses.

Gerónimo “Momo” Venegas logró su objetivo. A través de cuatro medidas cautelares consiguió frenar la aplicación de la ley que establece un nuevo Estatuto del Peón Rural, un régimen laboral más benigno para los trabajadores del campo. Las resoluciones judiciales fueron dictadas en dos casos por el Juzgado N° 10 de la seguridad social, a cargo de la magistrada subrogante Ana María Rojas, una por el juez de garantía platense Guillermo Atencio, y la cuarta por el juez federal Alberto Ize. Este último estaría por ser denunciado por la Anses en la causa de estafas contra el organismo. El vicepresidente Amado Boudou señaló que “es muy preocupante el atropello institucional que están realizando algunos sectores de la Justicia”.

El presidente en ejercicio sostuvo que el problema “no es toda la Justicia”. “En este caso se trata del juez Ize. Sí, el mismo mencionado en una estafa millonaria contra la Anses mediante la industria del juicio, que dictó un amparo inaudito, nulo e insólito”, alertó el funcionario. “Como antes, en el caso de las reservas del Banco Central hace dos veranos, de la ley de medios audiovisuales, de defender las altas tasas de interés que se cobraban a jubilados mediante el código de descuento; nuevamente aparece la Justicia cautelar para defender intereses espurios”, acusó Boudou. “Este fallo es sólo para cuidar la inverosímil caja de Uatre”, continuó, en referencia al gremio que comanda Venegas. “La Justicia cautelar express llega rápido y para pocos. Es increíble que una y otra vez las leyes de la Nación sean ignoradas, abusando de un mecanismo a favor de los más poderosos y de las corporaciones”, completó.

Los fallos frenan la aplicación del nuevo Estatuto del Peón Rural. El Ministerio de Trabajo ya los apeló y quedó a la espera de la resolución de la Cámara. La nueva ley, sancionada por el Congreso casi por unanimidad a fines de diciembre, restituye una serie de derechos a los peones del campo que habían sido restringidos por una ley de la última dictadura. Entre sus artículos, se establece la jornada laboral de ocho horas y se les permite a los trabajadores acceder a la jubilación con 57 años y 25 de aportes. Por eso interviene el fuero de la seguridad social, a pedido de Uatre.

Venegas se viene moviendo en distintos ámbitos para bloquear la ley. Hace una semana evitó el ingreso al Renatre de los funcionarios del Ministerio de Trabajo que deben encargarse de su disolución y reemplazo por un organismo estatal, el Renatea. El Renatre es manejado por el Momo y las cuatro entidades de la Mesa de Enlace. “No vamos a entregar los fondos de los trabajadores al gobierno nacional, que sabemos lo que hace. No podemos crear antecedentes, ya que podrían hacer lo mismo con las obras sociales”, había dicho el dirigente. En la puerta del organismo había apostados varios “militantes” de Uatre para impedir el ingreso de los hombres de la cartera laboral.

Uno de los fallos a favor de Venegas fue dictado por el juez Ize, investigado por la Anses por manipular fallos en connivencia con distintos estudios de abogados. Sus dos secretarios en el juzgado de la Seguridad Social Nº 3, que él subrogaba, Emmanuel Catardo y Fernando Mora, fueron expulsados de sus cargos. Lo hizo la Corte Suprema, que dio por acreditada la denuncia de la Anses. Según el organismo, los secretarios inflaban artificialmente montos de retroactivos en favor de jubilados, en todos los casos por arriba del millón de pesos. Ize aparece mencionado en el expediente, ya que era el juez que dictaba las sentencias, y estaría por ser denunciado por la Anses. Sin embargo, el propio Ize se presentó como querellante en la causa contra Catardo y Mora, argumentando que a él también lo engañaron. La Justicia debe decidir si lo acepta como querellante o lo involucra como sospechoso.

La principal objeción del Momo contra la ley ahora bloqueada tiene que ver con la disolución del Renatre. Este organismo funcionaba como registro de los trabajadores rurales, administraba una bolsa de empleo y era el encargado de garantizar el trabajo en blanco en el sector. Recibía el aporte del 1,5 por ciento del sueldo de cada trabajador rural registrado, unos 10 millones de pesos al mes. Con la creación del Renatea, controlado por el Estado, Venegas pierde la administración de esos recursos

martes, 10 de enero de 2012

El 9 de Enero de 1927 NACE RODOLFO WALSH


PEQUEÑA BIOGRAFÍA DE UN GRANDE


Por Gabriel Martin

«Hay que tener en cuenta que en la Argentina existe el delito de opinión. Que está prohibida la expresión de las corrientes políticas que contradigan al sistema en lo esencial. Que se persigue individualmente a todos aquellos periodistas que tratan de violar esos cánones».

Rodolfo Walsh, mayo de 1972

En los años de entreguerra, en la infamia argentina, el compañero Rodolfo Walsh nació en 1927 en la provincia de Río Negro, en la localidad de Choele Choel.

Diez años más tarde fue alumno internado en un colegio irlandés para pobres de Capilla del Señor.

En pleno proceso de reconstrucción nacional, en 1944 comenzó a trabajar como corrector, traductor y antólogo de la editorial Hachette, y ya en 1951 ingresó en el oficio que revolucionaría con su pluma: el periodismo.

Comenzó en las revistas Leoplán y Vea y Lea.

En esa década, el diario La Nación lo buscó para incorporarlo a sus filas de redactores, pero Walsh se negó por bien considerarlo un órgano de prensa de la oligarquía nacional.

Ya en la Cuba revolucionaria de 1959 sería uno de los fundadores de Prensa Latina y trabajando allí interceptó el cable de inteligencia yanqui que anunciaba la invasión imperialista conocida como Bahía de Cochinos por ellos, para nosotros Playa Girón, el 17 de abril de 1961

En 1977, Gabriel García Márquez, que también era miembro de Prensa Latina, dijo: «En realidad fue Rodolfo Walsh quien descubrió, desde muchos meses antes, que los Estados Unidos estaban entrenando exiliados cubanos en Guatemala para invadir Cuba por Playa Girón».

García Márquez recordaba: «Jorge Masetti, había instalado en la agencia una sala especial de teletipos para captar y luego analizar en junta de redacción el material informativo de las agencias rivales.

Una noche, por un accidente mecánico, Masetti se encontró en su oficina con un rollo de teletipo que no tenía noticias sino un mensaje muy largo en clave intrincada. Era en realidad un despacho de tráfico comercial de la «Tropical Cable» de Guatemala. Rodolfo Walsh, que por cierto repudiaba en secreto sus antiguos cuentos policiales, se empeñó en descifrar el mensaje con ayuda de unos manuales de criptografía recreativa que compró en una librería de lance de La Habana.

Lo consiguió al cabo de muchas horas insomnes, sin haberlo hecho nunca y sin ningún entrenamiento en la materia, y lo que encontró dentro no solo fue una noticia sensacional para un periodista militante, sino una información providencial para el gobierno revolucionario de Cuba.

El cable estaba dirigido a Washington por el jefe de la CIA en Guatemala, adscripto al personal de la embajada de Estados Unidos en ese país, y era un informe minucioso de los preparativos de un desembarco en Cuba por cuenta del gobierno norteamericano.

Se revelaba, inclusive, el lugar donde empezaban a prepararse los reclutas: la hacienda Retalhuleu, un antiguo cafetal al norte de Guatemala».

De regreso a la Argentina siguió trabajando en Primera Plana, Panorama y el semanario de la CGT entre 1968 y 1970, saliendo al público de forma clandestina luego de la detención de Raimundo Ongaro y el allanamiento en 1969 a la CGT de los Argentinos.

En 1972 escribiría por un año en el Semanario Villero y en el diario Noticias hasta que fue clausurado en 1974. Allí se publicaba a diario la tira El Eternauta, de Héctor G. Oesterheld.

Dirigió junto al hoy juez Eduardo Luis Duhalde, junto a Paco Urondo, Rodolfo Ortega Peña y Haroldo Conti, la revista Militancia, que salió en 1973 y al año siguiente fue clausurada por Isabel Perón.

Luego del ajusticiamiento por parte del Comando Juan José Lavalle de Pedro E. Aramburu, Walsh inició un acercamiento a Montoneros, especialmente cuando Walsh formó parte de un comando que terminó la vida del sindicalista Alonso, y se incorporó definitivamente en 1973 como oficial encargado de inteligencia.

Tenía entonces su nombre de guerra «Esteban». Para esa tarea decía: «No se puede vencer a un enemigo sin antes comprenderlo».

Por aquel entonces, Walsh simpatizaba con Mario Eduardo Firmenich y desconfiaba de Perón.

Luego del pase a la clandestinidad de Montoneros y de la muerte del Viejo, Walsh acató la decisión de operar ocultamente, pero en el ’75 analizó la situación y tuvo un choque con Firmenich y parte de la Conducción Nacional.

Walsh decía que había una sensación optimista en la conducción de Montoneros, pero ya en ese año, previo al golpe de Estado, sentenció: «esta batalla está perdida», y consideraba que el camino a adoptar era un repliegue absoluto.

Pedía que se admitiese la derrota en ese momento, para evitar el exterminio de los militantes, y preservar a los líderes e históricos en el exterior.

El único punto que le aceptó Firmenich fue el autoexilio de la Conducción.

A consideración de Walsh, era imposible enfrentar con fusiles a todas las FFAA, y comenzó a actuar para despabilar a la sociedad haciendo correr noticias por todas partes.

En un escrito interno, «Observaciones sobre el documento del Consejo», Walsh dijo: «Si corregimos nuestros errores volveremos a convertirnos en una alternativa de poder... tenemos todo el tiempo necesario, si lo sabemos usar». Ya enfrentado dialécticamente con Firmenich en cuanto a las metodologías, Walsh diría: «La personalización de la política nos parece peligrosa. Primero porque creemos que para el pueblo existen los muchachos, los Montoneros, antes que Firmenich».

Con la salida de la Conducción Nacional de Montoneros del país, Rodolfo Walsh apuntó luego de que comenzara a crearse el Movimiento Montonero como fuerza política, que «nuestra teoría ha galopado kilómetros adelante de la realidad, cuando eso ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse en patrulla perdida».

Y agregó: «Entiendo que Montoneros debe seguir la dirección de retirada marcada por el pueblo, que es hacia el peronismo, y que la única propuesta aglutinante que podemos formular a las masas es la resistencia popular, cuya vanguardia en la clase trabajadora debe ser nuevamente la resistencia peronista».

Lo que planteaba Walsh era transformar la derrota militar en una futura victoria política.

Cuando la luz se apagó en nuestra patria el 24 de marzo de 1976, Walsh organizó ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina), nombre que causó desconcierto en el seno de las FFAA que pensaban que se trataba de un grupo interno de la Marina.

Desde allí, y en la más extrema clandestinidad, trabajó para romper el cerco informativo impuesto por la dictadura con la complicidad de los directores de los medios.

A diario despachaba cables de noticias hacia cada redacción dando cuenta cual era la realidad del país pisoteado por las botas, por lo que hoy ningún trabajador de prensa de aquellos años puede decir que «no sabía» lo que pasaba.

La prensa oligárquica quiere desmitificar al verdadero Walsh, dejándolo sólo en un papel de «gran periodista» y quitándole sus otras extremidades del cuerpo.

Su compromiso no se cerró sólo detrás de una máquina de escribir. Rodolfo Walsh era un auténtico revolucionario que acompañó todo el proceso de resistencia y de liberación nacional, militando en las FAP identificándose con la izquierda peronista de los ’60, ingresando a Montoneros ya en los ’70. cuando se cumplió un año de la más feroz represión y sabiéndose cercado, Walsh escribió la Carta Abierta a la Junta Militar.

El 25 de marzo de 1977, un día después de la Carta Abierta, Rodolfo Walsh era buscado para ser secuestrado vivo a fines de sacarle toda la información posible «quebrándolo».

Estaba en la zona de Congreso donde dejó unas cartas en un buzón, y se alejó por Entre Ríos hacia la avenida San Juan. Al mismo tiempo, otro grupo de tareas reventaba su casa en San Vicente, donde se llevaron muchos de sus escritos, entre ellos «Ese Hombre», que estaba en manos de Massera y fue robado por una militante liberada.

Mientras caminaba, Walsh comenzó a sentir el olor de la muerte: vio a muchos siguiendo sus movimientos y se dio cuenta que la cita estaba envenenada.

Se lanzó en carrera y un oficial de la Marina intentó hacerlo caer en la carrera. Walsh sacó la pistola y respondió el fuego, mientras una ráfaga de ametralladora lo cortaba al medio.

Ante la Justicia, Martín Grass dice haber visto al cuerpo de Walsh en la ESMA, muerto antes de llegar. Tenía 50 años.

Su cuerpo fue desaparecido.

De chico quiso ser aviador, hoy es un héroe que extrañamos.

Hoy todos extrañamos al periodista y maestro Walsh, al revolucionario Walsh, y al compañero montonero Rodolfo Walsh.