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miércoles, 30 de abril de 2014

30 de abril de 1949: Es inaugurado el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.


El presidente Juan Domingo Perón inaugura en Ezeiza el aeropuerto internacional luego bautizado Ministro Pistarini en homenaje al principal impulsor del proyecto. La construcción del que en su momento fuera el mayor aeropuerto del mundo había comenzado el 22 de diciembre de 1945.
El general Juan Pistarini, ministro de Obras Públicas y vicepresidente de Farrell, fue detenido luego del golpe de estado que derrocó a Juan Perón y murió en prisión en 1956, tras haber sido inhibidos sus escasos bienes.

martes, 29 de abril de 2014

REALIZAN RELEVAMIENTOS FERROVIARIO EN CURUZU CUATIA

Es por el servicio de transporte de cargas, por lo que un representante de la empresa Belgrano Cargas y Logística está en Curuzú trabajando en tierras ocupadas. El objetivo es recuperar el inmueble, así como por la seguridad de las familias para que no vivan cerca de la vía. La misión fue encargada por el ministro Randazzo.

Con el propósito de recuperar los terrenos que son propiedad del Estado nacional para una posible reactivación del tren de cargas, se encuentra en Curuzú Cuatiá un representante de la Gerencia de Resguardo de Belgrano Cargas y Logística SA, para realizar un relevamiento de la situación en el que se encuentran los inmuebles, en varios casos ocupados por familias.
“Estamos haciendo un relevamiento en todas las líneas, y como todos deben saber, los terrenos ferroviarios son propiedad del Estado, y estamos tratando de hacer un relevamiento de todo lo que tiene que ver con intrusiones, usurpaciones dentro de los terrenos del Estado, que son operaciones ilegales", dijo a FM Total José Luis Oza, referente de la firma estatal que desde el año pasado se hizo cargo de este ramal.
Sostuvo que “esta es una cuestión de seguridad, no podemos permitir que gente ajena a la empresa, sin autorización realice este tipo de usurpaciones y además por una cuestión de seguridad por la cercanía a las vías, y la obstrucción normal de los trenes. Había una construcción que tenía un metro de alto, que la tuvimos que sacar, y algunos alambres que delimitaban terrenos”. Aclaró que “estos son terrenos y propiedad del Estado, y se está trabajando para reactivar todas las líneas, es la gestión del ministro (Florencio) Randazzo y estamos en esa tarea. Los kilómetros de vías en nuestro país son muy extensos, y tenemos bastante trabajo por delante”, agregó.
Por otro lado, reconoció que el estado de las vías es relativamente normal, igualmente se están haciendo reparaciones. “Se producen saqueos continuamente, y debemos estar haciendo denuncias”, puntualizó.

lunes, 28 de abril de 2014

El 27 de abril de 1956 se derogaba la Constitución de 1949

Dicha constitución fue elogiada por buena parte de los estudiosos del derecho constitucional, ya que con un criterio moderno, consagraba desde su preambulo "la irrevocable decisión de constituir una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana"
¿Cómo fue posible que un gobierno de facto derogara una constitución aprobada por la soberana voluntad de la mayoría del pueblo argentino?
¿Cómo fue posible aquella dramática realidad que también vivimos treinta años atrás? -nos referimos la golpe de 1976- Ocurrió que por entonces la República Argentina estaba en crisis constitucional. Carecía de Constitución legal porque había sido sustituida el 24 de agosto de 1972 por un remedo constitucional dictado por el general Alejandro Lanusse. Por sus normas, infructuosamente se había intentado la constitucionalización de mayo de 1973, frustrada por el golpe militar de 1976.
¿Podía vivirse sin Constitución legal? Esto sucedía desde mucho antes, porque el 27 de abril de 1956 otro bando militar, dictado por el general Pedro E. Aramburu, había abrogado la Constitución Nacional dictada en 1949.
Si atentar contra un jefe de Estado es magnicidio, mucho más lo es atentar contra la Constitución del Estado. Ambos son magnos, grandes: el rey o el presidente, porque representan a la Nación y la Constitución, fundamento de todas las instituciones. Por eso en casi todos los países se la llama popularmente Carta Magna (recordando el documento que en 1215 firmó en Inglaterra el rey Juan Sin Tierra).
¿Cómo fue esa abrogación constitucional de 1956? La Constitución Nacional de 1949 había realizado importantes reformas en materia política, económica, social y cultural que el gobierno militar impuesto por el golpe de Estado de 1955 no estaba dispuesto a respetar. Un día antes de abrogar esa Constitución, el general Aramburu había aprobado por decreto-ley 7.756 las recomendaciones contenidas en los documentos "Moneda sana o inflación incontenible" y "Plan de reestablecimiento económico", que propiciaban la vuelta al liberalismo económico y el abandono de los principios de la Constitución de 1949.
La Nación quedaba rendida ante los intereses financieros orquestados por el Fondo Monetario Internacional, cuya carta de creación el gobierno militar no tardó en ratificar por decreto-ley 15.070/56. No le debíamos un solo dólar, pero el FMI nos quebraba el brazo propugnando un retroceso centenario para el derecho constitucional argentino que nos entregó a manos de la usura internacional.
La Constitución argentina reformada en 1994 califica en su artículo 36 el magnicidio constitucional como traición a la Patria (delito imprescriptible) y fulmina con nulidad insanable los actos que en consecuencia se realicen. Lastima grande que los constituyentes no hayan hecho un análisis retrospectivo del tema para sancionar la nulidad del bando militar del 27 de abril de 1956…

sábado, 26 de abril de 2014

"Sudaca", la primera moto eléctrica argentina


Estudiantes presentaron "Sudaca", la primera moto eléctrica argentina.

La crearon alumnos de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad de Buenos Aires. Fue para el trabajo final de la materia Tecnología en 2013. "La ambición es diseñar un producto fabricable en la región", dijeron. 

viernes, 11 de abril de 2014

Mendoza mandó la primera carga de vinos por tren a Buenos Aires

Partió desde Palmira un vagón con 24 palets de 6 bodegas. El acuerdo firmado con Belgrano Cargas permite reducir el costo de envío de 11 mil pesos a 5 mil. Tendrá tres frecuencias semanales.

Mendoza mandó la primera carga de vinos por tren a Buenos Aires

El tren con un vagón completo de 24 palets con producción de seis bodegas de Mendoza hizo el viaje inaugural a Bueos Aires. La carga partió desde el Parque Servicios Industriales Palmira (PASIP), con destino a Caserosen Buenos Aires

Se trata del primer viaje con la reducción del costo de logística, que pasó de $11.000 a $5.000, en el marco del convenio que firmó el Gobierno con Belgrano Cargas hace poco más de un mes, y que fue anunciado durante laVendimia

En el acto estuvo el Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, junto al gobernador Francisco Pérez

"Esta realidad empezó por el sueño de recuperar el tren de carga y en los últimos años fuimos cumpliendo diferentes etapas. Quiero anunciar que a partir de agosto, por un convenio que estamos firmando entre el PASIP y la Dirección General de Escuelas comenzará frente a este predio a funcionar la tecnicatura ferroviaria. Esto posibilita que tengamos una mirada estratégica en un lugar estratégico para lo que es el corredor bioceánico", explicó Pérez. 

"Este convenio tiene un eje económico financiero de compensación de costos ya que pasamos de que tengan que pagar los productores $11.000 por el envío de un flete a pagar ahora $5000. Pero además posibilita integrar a los productores para que tengan una tarifa diferencial. Estamos hablando de que con esta herramienta los productores van a tener un costo menor de $1 por caja de vino", dijo el gobernador respecto al acuerdo con Belgrano Cargas. 

Y agregó: "Estas decisiones no son sólo de la política, se deben tomar junto a los trabajadores y los empresarios. Este es un momento histórico para Palmira y Mendoza". 

Cómo acceder al beneficio 

El convenio firmado entre el Estado Provincial y Belgrano Cargas, cuyo titular, Marcelo Bosch, también estuvo en los actos en Mendoza, permite que pequeños productores de Mendoza vean reducido los costos de logística para llegar a Buenos Aires, ya que pasarán de pagar $11.000 a $5.000, lo que representa una reducción aproximada del 60%. 

Lo que se busca con este programa es mejorar la competitividad en los productores, mediante una mejora en el costo de traslado para el tramo Mendoza-Buenos Aires, utilizando los servicios del ferrocarril. 

Para acceder a este beneficio el productor debe inscribirse en la Dirección de Vitivinicultura y el pedido se someterá a aprobación ante los miembros del comité ejecutivo del organismo oficial. Los productores que completen una carga completa de 24 pallets acceden directamente al precio pactado por anillo geográfico. 

Los productores que no lleguen a completar una carga completa accederán a un precio de escala por pallet. Los beneficiarios deben ser bodegas inscriptas en el INV, radicadas en Mendoza y establecimientos elaboradores de vino casero y/o artesanal inscriptos también ante ese organismo oficial, de capitales nacionales y no poseer deuda con el Estado provincial. 

Las consultas podrán hacerse en la Dirección de Vitivinicultura, en 25 de Mayo 1078, de Ciudad. Al teléfono 4237345 o por correo electrónico en vitivinicultura@mendoza.gov.ar

jueves, 10 de abril de 2014

Un estudiante del programa FinEs le respondió a Clarín





La mejor manera de desmentir una información tergiversada es que uno de los protagonistas cuente cómo funcionan realmente, las iniciativas educativas del Gobierno.

Leé la carta completa:

CARTA ABIERTA DE UN ESTUDIANTE DEL FINES A CLARÍN: “PROGRAMA FINES: MOTOR DE LA INCLUSIÓN SOCIAL EDUCATIVA”

Por David Segovia

El 7 de abril de 2014, el diario Clarín emitió un artículo sobre el Programa Fines (Finalización de estudios secundarios), pero lo que hizo Clarín fue omitir cosas, ocultarlas y distorsionarlas para su beneficio.
Me llamo David Segovia, estudiante del Programa Fines que se dicta en la UNDAV (Universidad Nacional de Avellaneda), y ver el artículo del grupo Clarín no sólo me trajo indignación, sino enojo de cómo le mienten a millones de argentinos sin descaro.
Como estudiante, voy a desmentir varias cosas que dijo este diario, ya que la gente debe saber la verdad.

“ LA BAJA CALIDAD DEL PLAN FINES Y CURSAN SOLO TRES HORAS”
Falso. La calidad sigue siendo como la de cualquier institución, brindando todas las materias básicas, ya sea de economía y contabilidad, o de ciencias sociales (ya que hay ambas orientaciones). No son tres horas, hay días de cuatro y otros de cinco horas de cursada.

“ EL ÚNICO REQUISITO ES TENER 18 AÑOS”
Falso. Uno tiene que haber abandonado la escuela hace más de dos años, para que un joven que haya repetido de año y quiera inscribirse en el Fines no pueda hacerlo, ya que este programa está destinado a personas que han dejado sus estudios hace años.

“EL FINES ES MÁS FÁCIL”
Falso. El nivel no desciende, sigue, dando trabajos prácticos y exámenes, que siempre los toman para evaluar cuánto aprendieron los alumnos. El nivel va subiendo cada vez más, a medida que se avanza en los cuatrimestres, y los años.

“ME VOY AL FINES PORQUE SU MATERIA ES DIFÍCIL, Y EN FINES VOY A OCHO CLASES Y LISTO”
Falso. Si uno no hace todos los trabajos y exámenes que los profesores le dan, es imposible aprobar, más de uno repitió cuatrimestre o año, ya que pensó que iba a no hacer nada.

“DESTRUYE EL SISTEMA FORMAL EXISTENTE Y TODOS LO ELIJEN”
No, muchas personas elijen Fines para poder superarse en la vida y desechar esa deuda que tenían hace años, muchos años. Una señora que tiene una familia que mantener no puede cursar todos los días, y con este programa se la incluye en el sistema educativo. El hecho que cursen en clubs y sociedades de fomento es por el hecho que muchas personas no pueden ir a colegios o universidades lejos, ya que muchos tienen familias que mantener y se les complica viajar.

“NO SE TOMAN EXÁMENES SINO TRABAJOS PRÁCTICOS”
Falso. Como ya dije, en todas las materias se toman exámenes para evaluar a los alumnos.

“EL PROFESOR ESTÁ FORZADO A APROBAR A LOS ALUMNOS”
Falso. Muchos profesores han reprobado a alumnos por faltar mucho o aprobar los trabajos y evaluaciones.

“VAN A FINES A TERMINAR SUS ESTUDIOS PARA CUMPLIR LA LEY”
Falso. He visto personas de más de 60, e incluso 70 años cursando, y esforzándose para demostrar que nunca es tarde, ya que hace muchos años había un estado ausente que los excluía

“ES UNA DEMAGOGIA DISCRIMINATORIA”
Falso. Discriminatorio es hacer que unos pocos puedan finalizar sus estudios. Fines no discrimina, incluso personas trans pueden cursar, ya que se los excluye de otras instituciones a las que van para poder progresar, y Fines abre las puertas a todos los que se esfuerzan para finalizar sus estudios y avanzar en la vida.

“FINES ES UN MECANISMO PARAESTATAL DE TÍTULOS EXPRES QUE ESTÁ CREANDO UNA POBLACIÓN ANALFABETA CON TÍTULO SECUNDARIO”
Mentira hoy y siempre. El título secundario se gana con mucho esfuerzo y dedicación, el que se haya inscripto para no hacer nada se equivocó. El Fines no está creando una población analfabeta, está creando una población esforzada y dedicada para finalizar sus estudios, que hace años habían abandonado.

Fines es esfuerzo, dedicación, inclusión para todas las clases sociales sin discriminación, y una segunda oportunidad para todas aquellas personas que quieran triunfar en la vida. De hecho, muchas personas que egresaron del Fines en la Universidad Nacional de Avellaneda, siguen estudiando carreras universitarias de ésta u otra universidad.
Por último, deseo invitar al Sr. Alfredo Dillon, periodista del diario Clarín que escribió esa nota, a recorrer las aulas donde ser cursa el Programa FinEs, y ver la realidad con sus propios ojos, conocer a los protagonistas, estudiantes y docentes, y publicar esa voz, que tanto se empeñó en ocultar.

Atentamente,
David Segovia
DNI 38177439
Estudiante del 1º año, 2º cuatrimestre, del Programa FinEs en la sede de la Universidad Nacional de Avellaneda

miércoles, 2 de abril de 2014

LA HISTORIA DE LAS SIETE BANDERAS QUE FLAMEARON EN LAS ISLAS MALVINAS



Todo comenzó con una misteriosa caja circular de las que se usan para guardar sombreros, depositada junto al atril presidencial. En el Salón de las Mujeres Argentinas había una pequeña multitud, a la espera del discurso conmemorativo del izamiento que el Gaucho Rivero hizo del pabellón nacional en las Islas Malvinas, el 26 de agosto de 1833. Cristina sorprendió a todos revelando detalles de una charla privada que mantuvo con María Cristina Verrier, la viuda de Dardo Cabo –hijo de Armando, dirigente metalúrgico histórico, y director de la revista El Descamisado, asesinado por la dictadura en 1977–; una pareja peronista que el 28 de septiembre de 1966 encabezó el Operativo Cóndor, durante el cual 18 militantes peronistas, católicos y nacionalistas –algunos más de izquierda, otros más de derecha, hay que decirlo–, sin disparar un solo tiro, secuestraron un avión de Aerolíneas Argentinas, lo desviaron hacia Malvinas e hicieron flamear siete banderas argentinas durante un día y medio, antes de ser expulsados por los ingleses y entregados a las garras de la dictadura de la “Revolución Argentina” de Juan Carlos Onganía, que los metió presos. La edad promedio del grupo, integrado por obreros, estudiantes y un periodista –Héctor Ricardo García, director del diario Crónica–, era de 22 años, y la operación fue financiada por el empresario César Cao Saravia.
Cristina recordó el episodio como una gesta. La puso, claro, en su contexto de época: aquella era la Argentina de la persecución, la intolerancia y la proscripción. y antes de ocuparse de la caja junto al atril, le pidió a la locutora que leyera una carta que Verrier le envió para ser leída durante el acto. En ella, la única mujer de aquel operativo dejó asentado por escrito que legaba a la presidenta y al pueblo argentino las siete banderas que flamearon en Malvinas, y que durante 46 años mantuvo bajo su custodia, en una caja de sombreros. La que estaba, ahora, allí mismo, junto al atril.
En ese preciso instante, la historia entró de golpe al salón. Los desconocidos de la primera fila cobraron nombre. Eran los "cóndores" sobrevivientes, que estaban siendo reconocidos por la presidenta, en la propia Casa de Gobierno, casi medio siglo después de que desafiaran a una dictadura ("dictablanda", dijo Cristina, por la de Onganía, comparándola, claro, con la genocida de Videla & Cía) y al colonialismo británico, para reafirmar la soberanía sobre el archipiélago.
En su carta, Verrier le pidió dos cosas a Cristina: que una de las banderas fuera exhibida junto a la Virgen de Itatí, en Corrientes, bajo cuya protección se largaron a aquella aventura; y que otra fuera desplegada en el mausoleo de Néstor Kirchner, en Río Gallegos. Un hilván invisible, de sentido y reconocimiento, por voluntad de la viuda de Dardo Cabo, unió los sucesos de 1966 con el presente. Aquel peronismo resistente y clandestino, con el peronismo del siglo XXI, el de Cristina y Néstor Kirchner: "Yo sabía que la historia los iba a traer", sentenció Verrier en su carta. Y el auditorio estalló en aplausos.
La presidenta anunció que el resto de las banderas serían enviadas a Diputados, a la Catedral de Luján, al Museo Malvinas –pronto a inaugurarse– y a la Casa Rosada.
Y allí estaban, sobre todo, las banderas que esperaron casi medio siglo, en una caja de sombreros, para que finalmente la historia les diera algo parecido a una revancha, que es la de toda una generación.
(extracto del blog La Nueva Generacion)

Por David Cohen

domingo, 30 de marzo de 2014

CATALINA MARTHA VELAZCO de MORINI


30-3-76
Tenía 46 años
Era médica y había sido la Secretaria de Bienestar Social de Escobar del '73 al '76
Estaba casada con Hugo Morini
Fue secuestrada de su domicilio en Escobar
Fue vista en el CCD Pozo de Banfield en 1976 (testimonio 02926);en el CCD Arsenal Zárate en 1976 (testimonio 05604) y en el Tiro Federal de Campana-

fuete: Col ex Presos Pol Sobrev de Rosario.

La Emperatriz llegó a Rosario entre el asombro y la nostalgia


Los miembros de la entidad restauradora también comandaron

Parece un domingo de antes”. La frase, simple como nostálgica, la pronunció un antiguo ferroviario para referirse a la gran cantidad de público que desde las 9 comenzó a reunirse ayer en el andén de la estación de trenes de Pérez para participar y celebrar el cumpleaños número 100 de “La Emperatriz” o “La 191”, la locomotora insignia del ex Ferrocarril Central Argentino que fue restaurada por el Ferro Club Central. La máquina, remolcando un también centenario vagón, cubrió durante la mañana el trayecto entre Pérez y Rosario pasando por cuatro estaciones intermedias en las que fue aplaudida, fotografiada y ovacionada antes de llegar a Rosario Norte, donde fue recibida con música, emoción de la más pura, tiernas sonrisas y lágrimas nostalgiosas de los ferroviarios jubilados. Y también por los ojos “como el dos de oro” de los pibes ante algo gigante y ruidoso que funciona sin chip ni password.
   “Los compañeros están maniobrando en la playa”, comentaba un integrante de la agrupación que rescató y restauró a La Emperatriz. Este, como otros, trajo a sus nietos no sólo a “ver el tren”, sino también a imbuirlos de la mística del ferroviario, de un amor por los trenes sin el que no se puede vivir en Pérez. Conciencia ferroviaria como la del pequeño Donato, de siete años, que advertía a quien quisiera oírlo que la locomotora que arrastra numerosos vagones cisterna no es “La 191”.“La Emperatriz es a vapor y esta es una diésel, marca General Motors”, indicó, respaldando el dato con un tajante: "Me lo dijo mi abuelo".
Primero, un silbato por el que muchos en el andén pusieron cara de "¿te acordás?". Luego, una densa humareda negra que se elevó por allá atrás, por encima de los árboles que bordean el predio ferroviario. Y al fin, imponente, la locomotora, la que remolcó los vagones del tren presidencial, que transportó a personalidades como Yrigoyen, Perón, el príncipe Umberto y al duque de Windsor, se detuvo en el andén de la estación y fue rodeada por mujeres y chicos, vecinos, autoridades y ferroviarios que se prepararon para un viaje marcado por la emotividad.
En primera persona. "Amo el ferrocarril, lo extraño, cada viaje a Rosario era una reunión de amigos", decía ayer María Luisa, 66 años, ex empleada de la obra social ferroviaria, especialmente invitada por los organizadores del homenaje a "La 191". Para María Luisa el cierre de los ferrocarriles en los 90 fue "una puñalada en el corazón para los ferroviarios. "De un día para otro vieron cerrar la fuente de trabajo a la que habían dejado su vidas", recordó.
Gustavo Gontek y Gabriel Asenjo integran la agrupación Ferroviaria Club Central Argentino, la agrupación que lidera el ingeniero Jorge Ciancia y que lleva invertidas más de 7 mil horas hombre en restaurar a La Emperatriz y otros elementos en los talleres de Pérez. Gontek y Asenjo se turnaron en las funciones de foguista y maquinista. "No se qué despierta en la gente una máquina a vapor como esta, pero la emoción y alegría se perciben", señaló Asenjo.
"Una de las primera cosas que debemos tener presente con esta iniciativa es recuperar el origen ferroviario de nuestra ciudad", indicó a este diario el concejal Pablo Corsalini, también impulsor de la iniciativa. "Aquí funcionaron los talleres ferroviarios más grandes de Sudamérica y eso marcó un momento de la historia de la ciudad", destacó.
"Esto nos hace revivir el pasado y sentimos nostalgia. Subir nuevamente a un tren tirado por una máquina a vapor es algo extraordinario. La técnica cambió; después de estas vinieron las diésel, pero a la máquina a vapor la queríamos como si fuera nuestra", señaló a LaCapital don Telmo Tassile, hijo de ferroviarios y jubilado del gremio que recordó orgulloso su apodo de "Comodín", ganado en los talleres por su capacidad para hacer de todo en materia de trabajo con los "fierros". Don Telmo charló durante todo el viaje con su compañero Simón Trevisán, quien fuera tornero y matricero en los talleres y músico en los ratos libres, y que alguna vez, entre sus glorias de obrero, torneó crucetas nuevas para La Emperatriz.
Luego de cargar los 10 mil litros de agua necesarios para el viaje en el ténder, la locomotora partió a todo silbato con su único vagón repleto de invitados.
En un tramo de la ruta 33 paralelo a las vías se podía observar a una caravana de vehículos que acompañaba al tren, mientras que en todos los pasos a nivel y terraplenes ferroviarios entre la ciudad y el también histórico Cabin 9 que da su nombre a un populoso barrio, tanto los propietarios de una precaria "saladita" instalada junto a las vías como trabajadores y vecinos fotografiaban y aplaudían el paso del convoy, saludado con bocinazos en los pasos a nivel.
Llegada triunfal. La llegada a Rosario Norte tuvo el carácter de una fiesta, con el rock del grupo Perro Suizo y mucho público aplaudiendo con emoción a La Emperatriz, a su personal de conducción, a quienes la reacondicionaron, pero también a una posibilidad todavía lejana de volver a disponer de ese medio de transporte.
Aunque siempre son iguales, seguimos mirando con asombro los fuegos artificiales y los trenes. En los barrios del oeste, en la mañana del sábado, un ruidoso y humeante tren tirado por una locomotora con historia encendió una esperanza, la del retorno. Como hace muchos años, los chicos y los vecinos más humildes salieron a las veredas, a esos patios que dan a la vía, para retomar el tan ingenuo como antiguo entretenimiento de "salir a mirar el tren". Fuente: Diario La Capital (Rosario).

sábado, 29 de marzo de 2014

La 191, "Emperatriz" en la estación Rosario Norte

La N° 191 del F.C.C.A. fabricada por "North British Locomotive Co. Ltd” en 1914, tipo PS10 (Passenger Superheater o supercalentador, serie 10) restaurada y perfectamente mantenida en uso activo por el Ferroviario Club Central Argentino, de la ciudad de Pérez, provincia de

Santa Fe. (http://www.fcca.org.ar/index.html)







"Si te he visto no me acuerdo".


A las 23.15 llega Felipe Pigna a la TV Pública en "Si te he visto no me acuerdo". 

La Televisión Pública abre sus archivos audiovisuales, Felipe Pigna los explora y recorre la historia argentina.

Imágenes que no vimos, que quizás no recordamos pero volveremos a ver, con el particular enfoque y sensibilidad del historiador Felipe Pigna.

Hitos, hechos, anécdotas, conquistas y tragedias de nuestra historia alojados en nuestra memoria, para que volvamos a recordar y emocionarnos.


viernes, 28 de marzo de 2014

EVITA EN LA PATRIA. El 17 de noviembre de 1974

Llegaban de retorno a su Patria los restos mortales de la Abanderada de los Humildes. La noche anterior la Presidente Peron lo habia anunciado por rdio a todo el pais...Quiero comunicar la nueva buena, en estos momentos vuelan de regreso a la Patria, los sagrados restos mortales de la señora Maria Eva Duarte de Peron,Jefa Espiritual de la Nacion Argentina. El Pueblo emocionado la saludo en el trayecto desde el aeroparque a la residencia de Olivos. EVITA VOLVIA Y MAS QUE NUNCA ERA NUESTRA

sábado, 22 de marzo de 2014

Vuelven a construir locomotoras en Córdoba. LA PRIMERA EN LOS ÚLTIMOS 40 AÑOS




La empresa Materfer presentó la primera, de las 10 maquinas ferroviarias que construirá en los próximos meses para el segmento de trenes de carga.
Los directivos de la compañía industrial Material Ferroviario S.A., Materfer, presentaron, en su planta ubicada en la capital de Córdoba, la primera de las diez locomotoras de carga que se fabrican en Argentina después de 40 años, con el objetivo de proveer al mercado nacional y Latinoamericano.
“Estamos en proceso de producción de las primeras diez locomotoras, en convenio con la empresa norteamericana National Railways Equipment, que si bien aún no tienen un destino esperamos que en un corto plazo vamos a tener interesados en adquirirlos y de esa manera sostener el sistema de producción”, dijo el presidente de Materfer, Máximo Taselli.
El empresario manifestó que la producción está apostando al mercado argentino y latinoamericano, en particular Brasil, teniendo en cuenta que es el principal comprador de productos ferroviarios de la región.
En ese sentido dijo que “la empresa espera tener un acompañamiento del Estado nacional, porque todo el sistema ferroviario es estatal, por lo tanto nuestro único cliente en el país es el Estado”.
En ese contexto añadió que “ese acompañamiento es muy importante para sostener el emprendimiento y seguir creciendo, teniendo en cuenta que el mercado ferroviario es interesante y es algo que Argentina lo puede explotar bastante”.
Taselli explicó que la empresa fue adquirida en el 2002, luego de caer en quiebra, y que para la puesta en marcha del sistema productivo actual, tanto en locomotoras, buses, trolebuses, coches motores y maquinarias agrícolas, se realizó una inversión propia que supera los 100 millones de pesos.
“Hoy tenemos 400 empleados directos y aspiramos a duplicar la producción”, resaltó el titular de Materfer, quien precisó que actualmente también se trabaja en el desarrollo de un coche motor que “ya están circulando en las vías de las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos”.
Dijo que la planta, que está ubicada en el barrio Ferreyra de la capital cordobesa, tiene una capacidad de producción de una locomotora cada tres meses, porque la mayoría de los componentes son de fabricación local.
La Locomotora MTF-3300 tiene una potencia bruta de 3.000 HP y puede mover 30 mil toneladas de carga (equivalente a 50 camiones de carga), explicó el coordinador del proyecto, Sebastián Lastra.
Detalló que con un peso de 120 toneladas (20 toneladas por eje), puede desarrollar una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora, y con una potencia tractiva en el gancho de 3000 hp.
En lo referente a las dimensiones, su longitud es de 19.5 metros, con un altura de 4.2 metros y un ancho de 2.8 metros, lo cual le permite inscribirse en un radio de curva mínimo de 80 metros, y uno de los detalles sobresalientes es que fue especialmente diseñada para respetar ambientalmente el `Protocolo de Kyoto`, en relación con los bajos estándares de emisión de gases.

lunes, 17 de marzo de 2014

EFEMÉRIDES POPULARES: EL 17 DE MARZO DE 1953 EL JUSTICIALISMO ESTABLECE UNA UNIVERSIDAD PARA LOS TRABAJADORES

Perón inaugura la Universidad Obrera Nacional que luego se transformará en la Universidad Tecnológica Nacional

Afiche de la época, de la Universidad Obrera Nacional.

La fundación, por parte de Juan Perón, de la Universidad Obrera Nacional se inserta en un proyecto de Nación de neto corte popular y de reivindicación de la clase trabajadora argentina. El cien por cien del alumnado estaba constituido por trabajadores y técnicos en la especialidad que elegían, que no podían acceder a las universidades tradicionales.

El carácter innovador y revolucionario de dicha fundación y los elementos constitutivos de la nueva realidad educativa son los pilares de la fundación de la Universidad Obrera.

La participación del obrero se daba "adscripto a un grupo social previo", encuadrado en una organización sindical y respondía a las crecientes necesidades de mano de obra calificada para acompañar el proceso de industrialización que venía a suplantar al modelo agro-importador y anti-industrialista de carácter oligárquico. 

De la redacción de La Opinión Popular
Habían transcurrido sólo 4 meses de la jura del Tte. Gral. Juan Domingo Perón como Presidente de la Nación por segunda vez consecutiva y habían pasado apenas dos meses del día en que una cruel enfermedad se había llevado a Eva Perón, cuando, el 7 de Octubre de 1952, se realiza el acto fundacional efectivo de la Universidad Obrera Nacional.

La fundación de esa Universidad venía a concretar un esfuerzo sistemático por acercar los beneficios de la capacitación profesional y la educación técnica a la clase trabajadora del país.

La Universidad fue creada por la Ley 13.229 el 26 de Agosto de
1948 y su "Reglamento de Organización y Funcionamiento" fue sancionado por decreto Nro 8014 del 7 de Octubre de 1952.

Era una Universidad para los obreros. Los alumnos podían ser egresados del 2do Ciclo de la CNAOP (tenían prioridad de ingreso) o de las escuelas industriales de la Nación. Debían demostrar ser obreros mediante certificación extendida por la C.G.T.

El 17 de marzo de 1953 la Universidad Obrera abrió sus puertas. Su sede central y también la Facultad Regional Buenos Aires, se hallaban en el amplio edificio de la calle Medrano al 951, que compartían con la Dirección General de Enseñanza Técnica.

Las fotografías que reproduce la Revista de la Universidad Obrera permiten descubrir espacios cómodos, aulas y laboratorios generosamente equipados, un amplio salón de actos y otros detalles reveladores.

En el hall, los bustos de Perón y su esposa, algunas esculturas y, por doquier, leyendas murales breves que testimoniaban el agradecimiento de los obreros argentinos o transcribían frases del conductor.

La Universidad pretendía ofrecer la imagen de una nueva realidad del justicialismo que el gobierno propugnaba. La tutelar indicación del Presidente orientó su marcha y fue evidente en la gestión de su primer y único rector durante el peronismo, Cecilio Conditi, dirigente sindical, egresado de la Escuela Sindical de la C.G.T., simbolizó en el rectorado el nuevo concepto de universidad abierta al pueblo que sustentaba el oficialismo.

El acto de inauguración del primer ciclo lectivo contó con la asistencia del Gral. Perón, profesor honorario del establecimiento, y adquirió los matices propios de un gran acontecimiento nacional.

Más tarde, en una clase magistral ofrecida al auditorio, el Gral. Perón retomó sus concepciones acerca de la cultura, la ciencia, la instrucción industrial y la virtud ciudadana y rememoró sus "sueños" como Secretario de Previsión sobre la elevación cultural del pueblo.

Esta universidad concretaba aquellos ideales; preparaba técnicos y a la vez, formaría los ciudadanos de la Nueva Argentina.

Tras ubicar a la universidad Obrera como una respuesta a las necesidades de la industria, Perón definió sus características diciendo: "No queremos universidades para formar charlatanes y generalizadores. No queremos escuelas para formar hombres que les digan a los demás cómo hay que hacer las cosas sino hombres que sepan hacer por sí las cosas (...) y para esto hay que tener manos de trabajador y vivir con olor a aceite de las máquinas".

Al mismo tiempo que estos actos iniciaban los cursos en la Capital Federal, inauguraban el primer ciclo lectivo las Facultades Regionales de Santa Fe, Rosario y Córdoba; unos meses más tarde, el 16 de junio de 1953, lo hacía la de Mendoza. Su creación había sido prevista por la ley 13229/48 y se incluyó en el Segundo Plan Quinquenal. 20 Posteriormente se crearon las de Bahía Blanca (28/1/54), La Plata (28/154), Tucumán (28/1/54) y Avellaneda (31/3/55).

Las especialidades que las distintas facultades ofrecían eran: Construcciones de obras, Hormigón armado, Obras sanitarias, Construcciones mecánicas, Automotores, Transportes y Mecánica Ferroviaria, Instalaciones eléctricas, Construcciones electromecánicas, Construcciones aeronáuticas, Industrias textiles, Industrias químicas, Construcciones navales, Mecánica rural, Electrotécnica, Construcciones de obras y antisísmicas y Telecomunicaciones.

El plan de estudios original abarcaba cinco años, con cinco o seis materias a cursar en cada uno de ellos. En los planes de todas las carreras existían ciertas asignaturas comunes: Sindicalismo Justicialista y Legislación Obrera I y II, Legislación del trabajo, Tecnología de fabricación y organización industrial, Administración y contabilidad industrial e Higiene y seguridad industrial.

Los criterios que ordenaron la estructuración de estos planes y programas de estudio fueron de diversa índole. Por un lado, la necesidad de formar ingenieros "...con una sólida base físico-matemática"; a la vez, "...elevar el nivel intelectual del obrero", y por fin, reflejar "...la compenetración con la Doctrina Nacional y el Plan de Gobierno."

El cien por cien del alumnado estaba constituido por trabajadores y técnicos en la especialidad que elegían. La Universidad Obrera Nacional se convirtió en 1962 en la Universidad Tecnológica Nacional.

domingo, 16 de marzo de 2014

"Con el peronismo subió el consumo y el vino no alcanzaba"

Felipe Pigna

Felipe Pigna lo deja bien claro: "No me interesa hacer un libro sobre los grandes bodegueros." Así empieza a explicar los objetivos de su flamante publicación, "Al gran pueblo argentino salud. Una historia del vino, bebida nacional", y dice que la idea del libro, el vigésimo de su autoría, es "hacer visibles a los invisibles, a los que hicieron el trabajo".
 
En línea con su estilo, el historiador repasa 450 años de vida de esta bebida a través de anécdotas y descripciones que contribuyen a que esos siglos no resulten tan lejanos y que los detalles sirvan para contextualizar la actualidad de una industria que, en la Argentina, supo tener su auge a finales de los años '60, y que ahora pelea por no amesetarse.
 
Por qué se derramaron –así, tal cual– toneladas de vino en los años 30; cómo surgió la Fiesta de la Vendimia; y qué broma les hizo el General San Martín a sus oficiales para hablarles de la industria local, son algunas de las historias que se resumen a lo largo de las más de 300 páginas de su nueva creación.
 
"En el transcurso de medio siglo antes de la Conquista, en América el vino había pasado de ser un lujo inalcanzable a un producto de consumo habitual, uno de los rubros que no podía faltar en las pulperías como lugar de expendio de los 'abastos' cotidianos de los más variados sectores sociales", se lee debajo de uno de los primeros subtítulos a los que invita Pigna.

En diálogo con Tiempo Argentino, tras prestarse a abrir un vino para fotografiarse junto a una copa llena, el autor recuerda que, en épocas de peronismo, el consumo se expandió a tal punto que las producciones no daban abasto: "Ocurrió en todos los rubros. Después de 1943 se pasó de un país formateado para que sólo consumiera la mitad de la población a uno que sumó cerca de dos millones de personas al consumo. Antes eran pobres de toda pobreza. Entonces se produjo un problema: el vino no alcanzaba. A partir de ahí, hubo cuestiones legales que autorizaron el estiramiento, aguarlo, para que pudiera alcanzar y, de paso, bajaban la graduación alcohólica, que también era una preocupación."
 
–¿Por qué el norte, y no cuyo, fue el primer territorio argentino que probó el vino?
 
–Fue una circunstancia azarosa. Santiago del Estero, hasta 1563, dependía de Chile. Cuando creció un poquito, se dieron cuenta de que no tenían sacerdote, entonces mandaron a buscar a Chile al sacerdote Juan Cedrón, que llegó con todas sus cuestiones sacerdotales, pero también con un sarmiento para plantar la vid. Ese es el primer documento que tenemos de plantación de vid en el actual territorio argentino. Recién para 1570 u ochenta, ya tenemos la uva instalada en Mendoza. 
 
–¿Se llevó alguna sorpresa descubriendo la historia de esta bebida?
 
–Muchas. Fueron tres años de trabajo. Yo no sabía prácticamente nada de la historia del vino. Me llamó la atención todo el entramado que hay detrás. El aparato social, el trabajo, la paciencia que hay que tener. Es una industria de largo plazo, no para hacerse rico en poco tiempo. Me refiero a la gente que la comenzó con esto. Los que la compraron ya armada, quizás sí. Hay mucha épica también en eso. En Argentina hay 230 mil hectáreas plantadas de vino y 30 mil productores. La tierra está muy fraccionada. Y hay fenómenos interesantes, como el de Ecovita, una de las cooperativas vitivinícolas más grandes del mundo, que produce el Vino Toro, uno de los más populares de la Argentina. Es el vino más barato y popular producido por una cooperativa. Eso generalmente está ausente en las historias del vino porque se supone que debe ser de jerarquía, alta gama. Cuando le di el libro a Miguel Brascó, a quien quiero mucho y este jueves va a hacer la presentación del libro, me dijo que hay muchos vinos caros que son malos y muchos relativamente baratos que son buenos. Es interesante no ser clasista, incluso a la hora de hablar de vinos. 
 
–Los mayores consumidores y productores de vino siguen siendo europeos. Sin embargo, el libro lo plantea como un producto autóctono. ¿Argentina lo adoptó?
 
–Lo importante de la Argentina son dos cosas: haber adaptado las cepas de una manera superadora; y tener una cepa criolla tan interesante como el torrontés, que es realmente nuestra y tiene una calidad extraordinaria. El malbec argentino ha superado en algunos concursos al francés. Me contaba José Zuccardi que hace poco estuvo en una presentación y concurso de vinos en Burdeos y en el lugar de origen del malbec habían puesto un cartel que decía "el malbec es francés". Ante tanta avalancha de calidad y cantidad de malbec argentino, los franceses se vieron en la obligación de recordarle eso al mundo. Es autóctono en ese sentido: si bien adopta varietales europeos, se adapta a un tipo de suelo completamente diferente y le da otro gusto, otros componentes. Hay productos de gran altura, bodegas que están a casi 4000 metros, con un componente alcohólico más elevado. 
 
–¿El comienzo de la industria del vino fue una expresión más del sometimiento a los pueblos originarios y africanos?
 
–Fue clásica en su forma de explotación como la hacían los españoles: con mano de obra indígena o africana. En Mendoza, casi el 40% eran esclavos traídos de África. Eran vendidos y llevaban con ellos el knowhow. Inclusive se habla de que algunas innovaciones en la forma de hacer el vino, de pisarlo, de mejorar los instrumentos, tuvieron que ver con iniciativas de esclavos, que iban pasando de plantación a plantación. 
 
–¿Las fiestas bacanales son la primera expresión de los excesos y celebraciones con vino?
 
–En realidad, primero estaban las dionisíacas, que era la versión griega, más vinculada a lo religioso. Las bacanales ya tenían un contenido político también. Eran como retiros en las afueras de Roma que también servían para armar conspiraciones. Comenzaban siendo una fiesta en honor a este dios tan particular, en ambos casos con el mismo espíritu, patrón de la agricultura y el teatro. La fantasía tenía que ver con ese carácter que le daban los griegos de libertador. Le decían "el euterio" al vino. Eso podía llegar al teatro, a cuestiones abstractas, incluso filosóficas. Está claro que desde la más remota antigüedad, incluso antes de los griegos y los romanos, el vino era algo que le daba a la uva y al vino un carácter sagrado. 
 
–¿Cómo era el rol de la mujer en las tareas vitivinícolas?
 
–En un momento donde el vino era prácticamente un monopolio de la Iglesia, a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, aparece una mujer empresaria, Melchora Lemos, que va a tener una plantación con un fin claramente comercial y no religioso. Hasta ese momento, una gran parte del comercio del vino estaba en manos de las órdenes religiosas, que necesitaban tener el vino para dar la misa pero a la vez tenían un exceso de producción y lo comercializaban. Muchos de los productores privados laicos vendían a través de los religiosos para no pagar el impuesto. Melchora era una tipa emprendedora que fue contra viento y marea por la condición social de la mujer. Era complicado y ella lo pudo llevar adelante. También hubo una enorme mayoría de mujeres invisibles, que fueron cosechadoras. Además se contrataba al cabeza de familia, al padre, se le paga a él, y trabajaba con su familia, lo cual, estadísticamente, complicó el registro de la tarea de mujeres y niños. Pero sabemos que eran muy importantes en el proceso, con muy bajos salarios. La mujer, la mitad del salario del hombre, y el niño, la cuarta parte. 
 
–¿Cómo calificaría la intervención de Sarmiento en la industria del vino?
 
–Sarmiento nos puede caer antipático en muchísimas cosas, pero en este punto hizo una obra muy interesante. Vio en Chile una escuela agrotécnica, que funcionaba trayendo maestros de Francia, y apoyó fuertemente que se hiciera en Mendoza. Así se inaugura, en 1853, la Quinta Agronómica, que fue un lugar fantástico, creado por Michel Pouget, un francés exiliado que trae a nuestro país las cepas francesas: el merlot, el cabernet sauvignon, y nada menos que el malbec. Esa Quinta funciona bien pero, con las torpezas de la mira a corto plazo, gobernantes provinciales y nacionales dicen que es un gasto excesivo, que no vale la pena, y la cierran. Pero Pouget sigue trabajando por su cuenta, impulsando un cultivo que termina imponiéndose. Y después Sarmiento, cuando es presidente, hace una ley de fomento de las escuelas agrotécnicas y le da mucha importancia a volver a incentivar la producción de cepas francesas. Era un tipo al que le gustaba mucho el vino. Un hombre muy dado a los placeres. Se enojaba porque había estado cenando con diplomáticos franceses que le criticaban la calidad del vino y ahí le da mucha bola a las cepas francesas y a su cuidado. Una obra interesante. 
 
–¿Se puede contar la trampa que el libro revela que hace San Martín?
 
–San Martín es uno de los que se dan cuenta del gran aporte que habían hecho los huarpes, los habitantes originarios, en esa zona tan particular de nuestro país, que es la provincia de Mendoza. Es un oasis. Aproximadamente, un 5% de la provincia es cultivable. El resto es desértico. Él amplía esa zona con los sistemas de regadío inventados por los huarpes. Fomenta eso y la vitivinicultura. Para demostrar el avance de los vinos locales, le hace una broma a la mesa chica del Ejército de los Andes. Los invita a cenar y cambia las etiquetas: a los vinos de Mendoza les pone las de Málaga, y al revés. Entonces comienzan probando los vinos de Málaga, con etiqueta de Mendoza, y los oficiales, al ver que era de Mendoza, dicen: "No, a este vino le falta mucho, no puede competir." Luego toman el otro y dicen que es extraordinario, sin saber que en realidad era el de Mendoza. Ahí San Martín les baja línea en broma y les dice que, además de no saber nada de vinos, son poco patriotas. 
 
–¿Cuál es su vínculo con el vino?
 
–Me gusta mucho porque sí y porque además considero que es una bebida social. Nadie se emborracha sólo con vino, como quizás te pasa con la bebida blanca o el whisky, ante un problema amoroso, personal, o un festejo. El vino se toma siempre acompañado, en una reunión social, de a dos, en un asado. Eso me parece que es una cosa noble del vino. Me encanta saber de vino, no para ostentar sino para disfrutar. Es una linda actividad poder probarlo, tomarlo con amigos. A eso se suma la cuestión familiar. A mediados de los años '60, el vino se tomaba con soda en la mesa familiar. La gaseosa era únicamente para las fiestas.
 
El champagne, otra cosa
 
"El champagne era una bebida que había que vender como aristocrática, una imitación del champagne francés. Ocurre que no llegaba a competir porque la Argentina batía records de importación de champagne francés porque poca gente podía consumir mucho", explica Pigna, marcando la diferencia en relación con el vino.
 
"Son verdaderamente escandalosas las cifras de la década del '30: en plena época de miseria absoluta, se incrementó el consumo de champagne en sectores ultraconcentrados que ganaban fortunas", detalla.
 
El cambio llegó en los '70, cuando el champagne nacional se hizo más popular a partir de una publicidad donde Charles Aznavour mostraba que "la clase media también puede tomar champagne".
 
Consumo según la época
 
1880: 23 litros per cápita por año. 
1924: 66 litros per cápita por año.
1926: 61,72 (según Octavio Bunge) o 59 (para Juan Manuel Cerdá).
1927: 50 (por la crisis vitivinícola antes del crack del 29).
1932: 35,5 litros per cápita por año.
1943: 54,5 litros per cápita por año.
1950: 68,1 litros per cápita por año.
Actualidad: cerca de 26 (según el Instituto Nacional del Vino).
 
Fuentes: todos los datos fueron extraídos del libro de Felipe Pigna, Al gran pueblo argentino salud. Una historia del vino, bebida nacional, a excepción de la información sobre el consumo actual, que lo proporcionó el INV.
 
De los escarpines al brindis de músicos
 
La publicidad del vino fue ideada en 1920 por el político mendocino Ricardo Videla, pero él casi no se enteró. Es que las publicidades actuales tienen mucho de lo que él proponía por entonces. El libro de Pigna cita unas palabras del cuyano: "El tipo de propaganda que debe hacerse es netamente educacional, es decir, llevar al convencimiento público que el vino no es propiamente una bebida alcohólica sino higiénica, sana, tónica, nutritiva…"
 
El historiador resalta que "las publicidades más recordadas por la gente de arriba de 40 o 50 son las de vinos" y repasa, por ejemplo, "la de los escarpines, con Hugo Arana y Bety Galán, cuando la mujer le cuenta a su marido que están embarazados y el eslogan era: 'Pasan cosas lindas en una familia y muchas se viven con Crespi Seco'".
 
Cerca del final, Al gran pueblo argentino salud revisa las publicidades más modernas dedicadas al tema, y cita las campañas nacionales del Fondo Vitivinícola Mendoza. En esa lista se cuenta el eslogan de la última, protagonizada por músicos argentinos de todos los estilos, titulada "El vino nos une".