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domingo, 14 de agosto de 2016

PESIMISMO POR LA ECONOMIA, REPUDIO AL TARIFAZO, OPOSICION CRECIENTE

Las cosas de mal en peor
Una encuesta exclusiva indica que siete de diez argentinos ven mal la economía y creen que los aumentos de tarifas son imposibles de pagar. Casi el 60 por ciento opina que la Justicia tiene que impedirlos y retrotraer los valores a febrero.
Por Raúl Kollmann

Siete de cada diez argentinos dicen que la economía está mal o muy mal. También siete de cada diez sostienen que es imposible pagar la tarifas de acuerdo al aumento dispuesto por el Gobierno, mientras que una nítida mayoría afirma que el ministro Juan José Aranguren debería renunciar. Nada menos que seis de cada diez argentinos sostienen que está de acuerdo con las protestas por los tarifazos, algo inhabitual porque, en general, suele suceder que los ciudadanos pueden estar en contra de tal o cual medida, pero tienden a ser reacios a las protestas.

En este clima, la imagen de Mauricio Macri y del Gobierno perdió entre 15 y 20 puntos desde diciembre, pero se sostiene en valores que considera aceptables (46 por ciento) porque todavía hay una franja de la población con una expectativa de que las cosas mejoren. Aún así, los opositores superan hoy en día con holgura a los oficialistas (47 a 33 por ciento), cuando hace unos meses los oficialistas eran mayoría.

Las conclusiones surgen de una amplia encuesta realizada por la consultora Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que dirige el sociólogo Roberto Bacman. El estudio hecho en todo el país, especial para Página/12, abarcó a 1200 personas, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico social. Las entrevistas fueron telefónicas.

Economía
“No existe duda alguna que la economía está sumergida en una crisis”, señala Bacman. “Existen diferentes datos de la realidad que la explican: inflación por encima de las expectativas del propio gobierno y por debajo de los aumentos salariales, incremento de la pobreza según mediciones privadas, caída de la actividad económica, descenso de las exportaciones incluso a pesar de los beneficios impositivos para los sectores agropecuarios, son algunos de los aspectos que en la actualidad más preocupan. Lo cierto es que al tope de las preocupaciones de los argentinos está la marcha de la economía y la inflación, pero cerquita nomás aparece la desocupación, con un porcentaje altísimo, el treinta por ciento”.

La metodología del CEOP permite dar más de una respuesta cuando se pregunta por las preocupaciones del momento, pero en otros estudios, en los que se admite una sola respuesta, es decir señalar la principal preocupación, la pérdida del empleo ya figura arriba de todo.

Para Bacman, “el desafío de la economía es sustancial para el futuro de la gestión de Mauricio Macri. Y lo es a tal punto que, cuando los argentinos tienen que evaluar la situación económica actual de nuestro país, el 72 por ciento afirma que es abiertamente negativa. ¿Por qué tanta diferencia con la aprobación de gestión? La respuesta es simple y sencilla: la realidad frente a la economía es más fuerte que el deseo y ante tal situación la esperanza, al menos, se pone en tela de juicio. Y esta explicación surge de los propios resultados de esta encuesta: la economía es negativa para el 66 por ciento del segmento de los independientes. Lo actuado por el gobierno solo recibe la aprobación del Núcleo Duro Macrista –los que respaldan en forma casi incondicional al Presidente– y como puede verse con claridad, a esta altura del partido eso solo no alcanza”.

Ajuste
“No sorprende que ocho de cada diez argentinos hayan señalado que han tenido que recortar gastos de su presupuesto familiar –apunta el titular del CEOP–, incluso con un incremento de 4,4 puntos con respecto al mes anterior. Es decir que son cada vez más los que tienen que recortar. En cuanto a los recortes propiamente dichos la estructura observada fue similar al mes anterior: 37,7 por ciento tuvieron que resignar en alimentos y bebidas (menos consumos de carnes y lácteos, más de harinas y polentas, pases a segundas y terceras marcas); el 27,2 por ciento recorta en servicios; 14,8 en ocio y entretenimiento; 9,7 en vestimenta y calzado y hasta un 2,6 por ciento en salud y medicamentos”.

“El primer dato expresa una realidad: quienes más tuvieron que recortar son los de clase baja y los residentes del conurbano bonaerense. Sin lugar a dudas afecta a los sectores más desprotegidos de la sociedad donde la falta de trabajo y el constante aumento de la inflación los está castigando. Asimismo, el ajuste en alimentos y bebidas inquieta más a los pragmáticos independientes, a los que no son ni oficialistas ni opositores. Este dato deja al descubierto que los sectores de la típica clase media también han tenido que adaptarse a estos nuevos tiempos, cambiando hábitos de compra y consumo. El ajuste en los servicios afecta más a los de nivel bajo. Es indudable que no pueden pagar los aumentos que reciben y los que hasta el momento lo han hecho, es por el temor a que les corten los servicios. No existen dudas: estamos en el ojo de la tormenta de una verdadera crisis”.

Tarifazo
Bacman analiza que “para el 73 por ciento los aumentos son excesivos y tan solo un 20,4 por ciento entiende que son razonables. Para expresarlo con contundencia y en palabras sencillas: una cosa son los aumentos necesarios y razonables, y otra muy distinta es este aumento realmente feroz. Pero al mismo tiempo otro dato de esta misma encuesta ejemplifica crudamente la sensación actitudinal que hoy impera: para siete de cada diez argentinos ‘las boletas son imposibles de pagar’ y con el agregado de una percepción que para la mayoría ‘este es un gobierno que no posee sensibilidad social’. ¿Qué espera, entonces, la gente? Que la justicia actúe y retrotraiga los valores de las tarifas a febrero de este año. Para mayor precisión, así lo expresa un 56,9 por ciento”.

“¿Juan José Aranguren un chivo expiatorio? Algunos podrán decir que sí. Lo cierto es que la actuación del Ministro de Energía y especialmente sus declaraciones públicas lo han convertido en la ‘cara visible’ de los aumentos. Dicho de otro modo es la figura del gobierno que representa simbólicamente al tarifazo y por ende al ajuste. Y los argentinos así lo entienden: para casi la mitad de los entrevistados Juan José Aranguren debería renunciar”.

Grieta
Desde hace años, el CEOP viene preguntando al encuestado si se considera oficialista u opositor. Por supuesto que también hay siempre una franja intermedia de los que no se consideran ni oficialistas ni opositores. Hasta febrero, los oficialistas, es decir los adherentes al gobierno de Cambiemos, superaban a los opositores, 41 a 37 por ciento. Ya en marzo los opositores empezaban a ser más que los oficialistas, lo que llegó a un tope en mayo, cuando se anunció el tarifazo. Hoy por hoy, los opositores suman el 47 por ciento y los oficialistas el 33, es decir que hay 14 puntos de diferencia.

La imagen del presidente Macri se mantiene en lo que en el gobierno consideran aceptable, el 46 por ciento. Se sostiene especialmente en su núcleo duro, o sea los que son fuertes adherentes al macrismo y una porción de los independientes. De acuerdo al diagnóstico de Bacman, la administración Macri “se basa en el discurso de la pesada herencia y las denuncias de corrupción. Pero para que la crisis económica no derive en una crisis política necesita –paradójicamente– que sea la economía la que retome el camino del crecimiento. El desafío que este gobierno debe asumir en tal contexto es importante: los tiempos se acortan, el segundo semestre no será lo que prometieron y solo falta un año para las elecciones legislativas de medio término, cuyos resultados posicionan al oficialismo frente a un nuevo reto”.



Principales Preocupaciones


¿Debe renunciar el Ministro Aranguren?
Con el aumento, ¿las tarifas son impagables?

¿Tuvo que recortar gastos?






martes, 8 de marzo de 2016

"Con este acuerdo nos convertimos en vendedores de rifas y juntadores de fondos para Aurelius y NML".



Kicillof pateó el tablero en pleno debate sobre los buitres: "Hay apuro en cerrar el acuerdo"

El diputado nacional y ex ministro de Economía, Axel Kicillof, cuestionó hoy en duros términos el preacuerdo alcanzado entre el gobierno argentino y los fondos buitre, pidió "un poquito de dignidad" para negociar y sentenció: "Con este acuerdo nos convertimos en vendedores de rifas y juntadores de fondos para Aurelius y NML".
"La opinión pública debe saber que no se consiguió practicamente ningún descuento", afirmó Kicillof al tomar la palabra en el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas de la Cámara de Diputados, donde se debate el dictamen sobre el proyecto de "normalización" de la deuda, que contempla la derogación de las leyes Cerrojo y de Pago Soberano y el pedido de autorización de endeudamiento por un monto de 15 mil millones de dólares.
"No nos podemos suicidar en el altar de Singer", alertó, en tanto que ironizó: "Nos está esperando con el cuchillo entre los dientes". "Aunque parezca increíble, nuestros mejores aliados son Griesa (el juez) y Pollack (Daniel, el mediador en el conflicto", ironizó, en referencia a las declaraciones del ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay.
Según Kicillof, "los acuerdos de este proyecto de ley fueron firmados a las apuradas", ya que el gobierno tienen "apuro en cerrar el acuerdo", por lo que propuso que se pospongan los dictámenes hasta que todos puedan leerlos.
Según el ex ministro, después de versiones periodísticas que afirmaban que el descuento sería cercano al 40 por ciento, finalmente para los fondos grandes será un "miserable" 20 por ciento e incluso a algunos se les pagará la totalidad de lo pedido. "Con Dart se negoció cero. Solamente en el caso de NML y Aurelios terminó siendo 21".
En ese momento, el diputado del Frente para la Victoria les habló a los demás integrantes de la cámara baja, en especial a quienes apoyan el acuerdo dentro de su bloque: "Los que apoyaban con entusiasmo ayer venían a apoyar algo que no habían leído".
En ese sentido, citó una cláusula del preacuerdo que establece, según el ex funcionario, que hay que pagar "235 millones de dólares en concepto de por las dudas vaya a saber" y sentenció: "Le estamos pagando a NML, probablemente, las costas del juicio para quedarse con la fragata. El lobby que hicieron contra argentina se lo estamos pagando nosotros".
Por eso pidió "un poquito de dignidad", ya que ese monto "es medio presupuesto del Conicet y se lo vamos a dar sin saber, a libro cerrado". "Hay una cláusula, la séptima, que establece que todo lo que Argentina emita en dólares va para ellos. A partir de ahora nos convertimos en vendedores de rifas y juntadores de fondos para Aurelius y NML".
"Tdos los dolares que entren al país en concepto de emisión de bonos van para ellos", advirtió Kicillof, y agregó: "Por suerte no nos confiscaron el Ministerio de Economía o la Secretaría de Finanzas. Es la caja del Banco Central y el Ministerio de Economía hipotecado en este acuerdo. Esto nos puede llevar a un pari passu de los demás fondos buitre".

El encuentro, conducido por los titulares de ambas comisiones Luciano Laspina (Presupuesto) y Eduardo Amadeo (Finanzas), se inició con una exposición del radical Luis Pastori en favor del proyecto impulsado por el gobierno nacional de Mauricio Macri.

lunes, 23 de noviembre de 2015

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Teodoro Boot

Ya desde los meses previos a las Paso, la dirigencia del Frente para la Victoria olvidó la realidad, se desentendió del pueblo –tanto de su masa adherente como de los sectores opositores o desinteresados– y se abocó con fruición a una suicida batalla campal interna

NAC&POP

23/1º1/2015
Apuntes en Caliente
Teodoro Boot

Festín caníbal
El resultado del balotaje debe ser visto desde los resultados de la elección general del 25 octubre, fruto a su vez de una serie sucesiva de desaciertos de distinto nivel y calibre, probablemente consecuencia –¿inevitable?– de doce años de ininterrumpido ejercicio del poder político.
No viene al caso aquí analizar ni pasar revista a lo que acabamos de llamar “desaciertos”, algunos de gestión, otros de estrategia y los más, de construcción política.
Pero resulta oportuno recordar o parafrasear a Juan Perón: “Las fuerzas políticas no valen por su número sino por su organización y la capacidad de sus dirigentes”.
En el caso del Frente para la Victoria, la principal característica de gran parte de su plana dirigente fue la tendencia al canibalismo.
Es que uno de los principales errores en la acción política es la arrogancia, la soberbia y el menefreguismo que surgen de la creencia de tener la vaca atada.
Ya desde los meses previos a las Paso, la dirigencia del Frente para la Victoria olvidó la realidad, se desentendió del pueblo –tanto de su masa adherente como de los sectores opositores o desinteresados– y se abocó con fruición a una suicida batalla campal interna (que, curiosamente, se agravó entre las primarias abiertas y la elección general) y a estrategias electorales que parecían elaboradas por el brain storm de un grupo de trabajo reclutado entre internos del Borda.
El resultado de la elección general paralizó y prácticamente colocó en estado catatónico a la dirigencia del FPV.
Los pases de factura y ajustes de cuentas en plena campaña electoral –que no tuvieron lugar únicamente en la provincia de Buenos Aires, como a primera vista pudiera parecer– produjeron el peor de los resultados imaginables.
Todos los dirigentes y activistas sabían que de no ganar en primera vuelta, el balotaje sería casi imposible de superar: el candidato del FpV se enfrentaría solo contra “el resto del mundo”.
A esta dificultad había que sumarle lo que seguramente fue la política más abiertamente autodestructiva del FpV: la permanente erosión del propio candidato, que viene de lejos y que encontró su punto más alto en el asombroso eslogan: “El candidato es el proyecto”. Si el candidato es el proyecto ¿para qué es necesario un candidato?
Tras las elecciones generales, esa dirigencia quedó groggy, sin atinar siguiera a levantar los brazos y devolver los golpes, mientras el Pro, que mediando un resultado ligeramente distinto en la segunda vuelta por la elección de la jefatura de gobierno de la CABA, habría estado a punto de desaparecer como fuerza política, recuperaba bríos y encaraba el tramo final de la campaña con espíritu ganador.
El sopor dirigencial y la confusión de los activistas fue compensado con un notable fenómeno de autoconvocatoria y movilización de la base de adherentes, que a falta de una campaña coherente y sostenida, la tomó en sus manos y la llevó adelante con los escasos recursos que le era posible conseguir.
Los volantes y carteles manuscritos son realmente conmovedores y deberían llamar la atención de unos y otros, pues se ha puesto en marcha un movimiento que será difícil detener, pero que puede ser sencillo malversar.
Aprender a los golpes
Así como a despecho de la opinión de los sociólogos, para comprender las conductas de la sociedad argentina actual es muy conveniente la relectura de El medio pelo de Arturo Jauretche, Técnica del golpe de Estado de Curzio Malaparte conserva tan extraordinaria actualidad que, no obstante haber sido publicado por primera vez en 1931, debería ser lectura obligada en los ambientes políticos.
Desde las 18 horas del día 22 de noviembre se puso en marcha una manipulación informativa que contó con la entusiasta –y se supone que involuntaria– colaboración de los medios y periodistas oficiosos y hasta oficiales.
Para muestra, un botón: el insólito zócalo de la televisión pública que, al tiempo que ponía en pantalla los resultados de un cinco por ciento de los votos, titulaba: “Argentina eligió presidente”.
Semejante título acompañado de cifras en las que Macri obtenía una diferencia de entre 7 y 8 puntos era todo un editorial, particularmente porque tratándose de tan pocos números oficiales, el final no estaba cerrado.
El tiempo verbal que correspondía era el presente: “Argentina elige presidente”.
No había pasado un minuto desde que se cerraron las puertas de las escuelas cuando C5N tituló, y mantuvo a lo largo de toda su transmisión: “Ganó Macri”.
Así, mientras las consultoras y encuestadoras, una tras otra, negaban haber realizado encuesta alguna luego de la votación (información que NO se difundió sino hasta horas después), periodistas, autotitulados politólogos y hasta tipos cuyo único antecedente en la materia es el título del Iser, realizaban estrambóticos análisis políticos y hasta se la daban de expertos psicólogos capaces de leer el lenguaje corporal.
Estamos habituados a la chantada sistemática de los periodistas televisivos, obligados a llenar el tiempo de ruidos que parezcan palabras, pero este domingo fueron superadas todas las experiencias: periodistas y falsos expertos sacaban conclusiones en base a una frase –“Ganó Macri”– sin que existiera ningún dato que permitiera sostener un afirmación tan categórica.
Y ya en una desenfrenada caída hacia el ridículo, continuar con la sanata y seguir sosteniendo la consigna en base a la difusión de un resultado general con pocas mesas escrutadas.
Y, lo que no es menor, sin tomarse el elemental trabajo de analizar los datos, a disposición de cualquiera con acceso a una computadora que no fuera tan perezoso.
Cualquiera podía advertir que, aun ya con un veinte por ciento de mesas escrutadas, los porcentajes no se acercaban a lo que sería el resultado final si, por ejemplo, recién se llevaban computados menos del 1 por ciento de los votos de la Tercera Sección electoral.
En tanto, a los psicólogos y mentalistas expertos en la lectura del lenguaje corporal no les llamó la atención la insistencia de los políticos del Pro en invocar extraoficialmente una victoria que no se podía sostener con seguridad: ninguna boca de urna, ni siquiera el mucho más preciso sistema de análisis de mesas testigo desarrollado por cada partido, podían asegurar nada en base a una diferencia tan exigua como la que en realidad terminó existiendo: 51,40 % contra 48,60, un 2,8 %, apenas 704 mil sobre un total de 25 millones de votos emitidos.
Cabe puntualizar que, en un balotaje, cuando los votos que pierde uno, los gana su rival, a los efectos prácticos ese 2,8 % se reduce a un 1,4%.
Sin embargo, desde el primer minuto pudo crearse en la sociedad la convicción de un triunfo de Macri y, lo que es más notable, la idea de la derrota en la militancia del FpV.
El asombro se incrementa apenas uno repara en que el gobierno y el manejo de más de un par de medios de comunicación y del sistema de Inteligencia no se encuentra en manos del Pro sino –aparentemente– en las del FpV.
Pero esos medios, sus periodistas y los propios dirigentes del FpV corrieron detrás de un rumor echado a rodar sin datos que lo sostuvieran.
Les propongo un ejercicio: imaginen el efecto político de un resultado en el que Scioli se hubiera impuesto por tan exigua diferencia.
Es de cajón que su legitimidad para gobernar hubiera sido cuestionada de inmediato.
Sin embargo, nadie ha cuestionado la de Mauricio Macri, cuya capacidad y legitimidad son muy inferiores, habida cuenta que no cuenta con número suficiente en ninguna de las cámaras.
Reflexiones en chancletas
En los próximos tiempos surgirán dos tentaciones dentro del FpV: la de fingir demencia por parte de muchos dirigentes y la de cobrarse cuentas y cortar cabezas por parte de unos cuantos de los numerosos decepcionados o damnificados por esa dirigencia.
A esto se sumarán las tentaciones de quienes quieren separar y diferenciar el “kirchnerismo” del “peronismo” y las de quienes quieren separar y diferenciar el “peronismo” del “kirchnerismo”.
Ambas tienen el mismo efecto centrífugo, aunque sus motivaciones son opuestas, pero a la vez reconocen un elemento en común: la vocación minoritaria.
La cariocinesis ha sido el tradicional método de crecimiento de los grupos de la izquierda argentina: al igual que los organismos unicelulares, se reproducen dividiéndose en dos.
Esta peculiar y ciertamente insatisfactoria técnica sexual se origina en el modo ideológico, o para decirlo mejor, abstracto, de construir la identidad política: yo soy yo en tanto soy diferente a otro.
De ahí ese apego a los programas, cuando más detallados, mejor, que pongan permanentemente a prueba el grado de acuerdo alcanzado.
Los movimientos nacionales de liberación se construyen según un método opuesto, que, por indiscriminado, algún zafio podría comparar al de una orgía: partiendo de un antagonismo insalvable, el del pueblo y la nación contra la elite y el imperio, el camino hacia la construcción de la identidad pasa por la búsqueda de coincidencias, por encontrar que es lo que tenemos en común con el otro, y dejar las diferencias en segundo plano.
Y es lógico que sea así, porque no se trata de construir un partido sino de poner en marcha las fuerzas nacionales, de darles impulso y encontrar una dirección.
De ahí que el mayor peligro que enfrentan los movimientos nacionales no se encuentre en su exterior sino en su propio seno, y eso es el sectarismo, porque el sectarismo –esa psicótica búsqueda de las diferencias– atenta contra la propia naturaleza de un movimiento nacional de liberación que, para serlo, debe ser necesariamente cada vez más amplio y heterogénero.
Esto asusta a algunas mentes demasiado cartesianas o inseguras, que reaccionan en busca de la homogeneidad, en cumplimiento de la sentencia de la viuda a sus hijos en el velorio del marido: ahora que somos menos vamos a estar más unidos.
Esta tentación está siempre presente y es siempre igual de peligrosa, tanto cuando se manifiesta en nombre de la tradición y la pureza doctrinaria, como cuando usa el pretexto la pureza revolucionaria.
Evitarlo y evitar que operen sobre estas fuerzas centrífugas los intereses externos, es tarea de la conducción y la plana dirigente, pero es también responsabilidad de militantes y activistas, en mayor medida en circunstancias como la que atraviesa actualmente el FpV.
La condición básica, el supremo valor político es el de la unidad.
Para preservarla es preciso conservar la calma y el sentido de las proporciones, evitar la histeria y las ansias de revancha y castigo, la pasión robespierana por guillotinar a los propios.
Ya llegará el momento, pero, por lo pronto, se impone conservar la unidad, evitar la frustración y la dispersión de un conjunto político y social, no sólo de por sí mayoritario, sino lo suficientemente diverso y coherente.
Un enorme porcentaje de quienes votaron a Daniel Scioli están dotados de firmes convicciones.
La responsabilidad primera, es que no las pierdan.
La segunda, impedir que sectores intrínsecamente minoritarios que sólo tienen en común el odio que profesan al Fpv, avancen como Pancho por su casa, sin nuestra firme oposición.
La tercera, llevar a ese conjunto social a la victoria a través de la paciente y sistemática construcción de mayorías.
Y si alguien tiene un método mejor, que avise.

viernes, 19 de junio de 2015

"SER PERONISTA"

La semana pasada en el acto por la afirmación de la soberanía argentina sobre las Malvinas me crucé con el ministro Florencio Randazzo. Tras un saludo formal, nos "chicaneamos" mutuamente con cordialidad pero con pasión política, como corresponde.

La semana pasada en el acto por la afirmación de la soberanía argentina sobre las Malvinas me crucé con el ministro Florencio Randazzo. Tras un saludo formal, nos "chicaneamos" mutuamente con cordialidad pero con pasión política, como corresponde. Él se quejaba porque yo lo había comparado con Daniel Scioli y me replicó que yo no podía decir eso porque él no era un liberal. Le retruqué que yo lo iba a votar a él en las PASO y me contestó sonriendo: "Y, claro, porque sabés que soy el único candidato peronista." Nos reímos, hasta con cierta complicidad...
Hoy me pregunto: ¿qué habremos entendido cada uno de nosotros por "ser peronista"? Porque yo entiendo por "peronista" no sólo una definición esencialista y doctrinaria sino también práctica. "Ser peronista", en la práctica, es ser leal a la conducción o irse. Pero no jugar en contra desde adentro en el momento más inoportuno. O al menos así se lo entiende desde el día que Perón dijo: "Primero la Patria, segundo el Movimiento y por último los hombres." Ayer celebraron la postura de Randazzo, desde Macri hasta Clarín y La Nación.Desde Menem que no ocurría ese milagro con un peronista.
Cristina Fernández de Kirchner colocó a Randazzo en un lugar de alta exposición pública. El ministro se pudo florear en su gestión con miles de millones de dólares para resolver el problema del transporte público. Fue una vidriera fenomenal. Desde hace meses, pudo armar su campaña a instancias de la presidenta: fue a 6,7,8, sus spots aparecían en Fútbol para Todos, se metió al progresismo de Carta Abierta en el bolsillo. Ni así le alcanzó para empardar a Scioli en las encuestas. Y en su campaña desplegó una virulencia fenomenal destemplada, innecesaria y a destiempo contra el gobernador bonaerense. ¿Qué pretendía? ¿Dividir el voto kirchnerista para favorecer a Macri? ¿Llevar al FPV a la derrota? ¿A qué intereses está jugando?
Hace pocas horas decidió bajarse solo de la candidatura. Sin que nadie se lo pidiera.Dijo que si iba Zannini de vice de Scioli él no competía. Y tampoco aceptó ser candidato a la gobernación de Buenos Aires. No encuentro razones ni morales, ni ideológicas, ni políticas para despreciar el segundo lugar de mayor poder y recursos de Argentina ¿Por qué tanta obsesión con la presidencia en un hombre tan joven y con tanta carrera política por delante? ¿Capricho personal? Debería explicarlo el ministro. ¿Qué tiene de heroico renunciar a ser el gobernador de la provincia más poderosa? No resulta muy "peronista" la decisión. Lejos de ser un reproche este texto es más un pedido de explicación de quien hasta ahora pensaba votarlo y hoy ve con desconcierto cómo su candidato está siendo desleal con la presidenta.
"Peronista" es ser leal a la conducción de Cristina. Crearle un problema es jugar para otros intereses. Ojalá Randazzo demuestre con hechos que es un "peronista" en la práctica. Y, sobre todo, que no está jugando para otros intereses. Porque como dijo Perón en un polémico discurso: "No nos vamos a tirar la suerte entre gitanos, acá sabemos que se juegan otros intereses."

lunes, 11 de mayo de 2015

ENTREVISTA A CARLOS MUGICA, UN CURA SE CONFIESA

Revista 7 Días
Junio de 1972.

Fue muchas veces señalado como un sacerdote subversivo. Sin embargo, Carlos Mugica (el polémico capellán porteño) cree respetar los mandatos de Cristo y descerraja sus iras contra -las jerarquías clericales comprometidas con el dinero, el privilegio y el desorden establecido en todo el país.

Es una ráfaga implacable, un martilleo de palabras, la lúcida coherencia que se transmite eléctricamente al gesto en esa permanente y reconcentrada actitud del que amenaza con violentar todos los esquemas -un dogma, una religión, una filosofía- pero repentinamente cede y adopta posiciones expectantes. Rubio, de ojos azules, pulóver de cuello alto y pantalones negros, no parece un sacerdote; sólo los libros que trepan por las paredes de su departamento de un ambiente, en el barrio de Palermo, en Buenos Aires, denuncian la presencia de un miembro de la Iglesia Católica.

Es que Carlos Mugica (39, profesor de teología en las facultades de Economía, Ciencias Políticas y Derecho de la Universidad del Salvador y capellán de la parroquia San Francisco Solano, en Villa Luro), a diferencia de la nueva corriente de sacerdotes católicos, prefiere ignorar ese halo paternalista, el status privilegiado que la sociedad se empecina en otorgarle, para dar de sí -espontáneamente, sin premeditación- la imagen de lo que cree ser: simplemente un hombre común, con toda la riqueza y las limitaciones de los seres humanos; a lo sumo, siente quizá con más profundidad que sus hermanos -palabra habitual en su vocabulario- una problemática responsabilidad, ser también mensajero de sus conflictos.

Pero esa humildad -que se refleja inflexivamente en su manera de vivir- no le posibilitó soslayar una creciente popularidad alrededor de su figura. Lo publicaron así sus declaraciones por radio y televisión (-El socialismo-espetó en una de las emisiones del programa Tiempo Nuevo, dirigido por Bernardo Neustadt, en Canal11-es el régimen que menos contraría la moral cristian"); lo sacaron del anonimato pronunciamientos tales como el que barbotó cuando Arturo Illia fue elegido presidente de la Nación: -Hoy es un día triste para el país -dijo Mugica el 12 de octubre de 1963-, una parte importante del pueblo argentino ha sido marginado de los comicios y será dirigido por un hombre a quien sólo votó el 18 por ciento de los electores.

El fogoso sacerdote reconoce que fue arduo el camino recorrido para que pudiera recalar, finalmente, en esas posiciones, no extremas -defiende- sino coherentes con la actual actitud de un grupo relevante de obispos de la Iglesia Católica.

_Sin embargo, cuando usted eligió ser sacerdote no enarbolaba las mismas banderas.
_En efecto. Ingresé al seminario hace 18 años, en 1951, y vivía en esa época, el catolicismo individualista, fiel al slogan salva tu alma.
_¿Qué significaba para usted ser sacerdote?
_Salvar mi alma, es decir: ir al Cielo, buscar la felicidad, esa que está en Dios. Evidentemente era bastante egoísta mi actitud, aunque también entonces cambió radicalmente mi vida, porque fue cuando descubrí la alegría de vivir en Dios.
_¿Quién es, qué es Dios?
_Definitivamente, Dios no es una idea sino alguien. Dios es una persona que se entregó totalmente a mí y se dejó matar por mí. Para mí Cristo es mi Señor, mi amigo, mi maestro, mi modelo de vida. Su entrega tiene un valor especialísimo: Dios es un ser que en lugar de servirse del hombre se pone al servicio del hombre y por eso todo hombre que da su vida por los otros sea un ateo, un marxista, o lo que fuere_, ése, verdaderamente se une a Cristo.
_¿Quién consolidó en usted el cambio de actitud que se atribuye?
_Un sacerdote francés, el abate Pierre, de quien todavía recuerdo una frase decisiva: -Antes de hablarle de Dios a una persona que no tiene techo es mejor conseguirle un techo. Es decir que conseguirle techo a una persona ya es hablarle de Dios. No nos olvidemos que Cristo curaba a los enfermos, les daba de comer a los que tenían hambre y de beber a los que tenían sed. Y no lo hacía : agarrando al hombre por entero. Antes de ingresar en el seminario yo tenía una visión maniquea de la existencia. El alma era buena y el cuerpo malo. Eso viene de Platón, y se metió en la Iglesia con San Agustín; aún perdura esa concepción, sobre todo en lo relativo al sexo. Pero estamos viviendo un amplio proceso de liberación para desterrar esa actitud individualista del seno de la Iglesia. Antes, como muchos de mis compañeros que luego también evolucionaron, yo estaba preocupado por la salvación de mi alma. Luego empecé a preguntarme ¿por qué salvar mi alma y no mi cuerpo cuando esa división no es, precisamente, una actitud cristiana? En la Biblia no se habla nunca de alma y cuerpo; la Biblia es un libro muy carnal, muy concreto, en el cual se define al hombre como polvo que respira.
_¿Qué sucede entonces cuando muere un hombre? Es decir, ¿no es su alma, según las concepciones cristianas, la que asciende al Reino de los Cielos?
_Insisto en la falsedad de esa concepción dual. Ningún teólogo podrá decir nunca que, después de muerto el hombre, el alma queda flotando en algún lugar. Es una visión tonta, materialista, de la resurrección. No sabemos mucho al respecto. Toda imagen que podamos tener después de la muerte de un hombre es muy pobre. Sabemos, sí, que vivirá para que después escucharan el sermón sino porque esa es su manera de amar en Dios. Y suponemos que eso significa que va a estar presente como persona en todos los seres.
_Muchos cristianos siguen aferrados a esa concepción maniquea (alma: buena; cuerpo: malo). Y aún más: persisten en adoptar la posición que usted calificó de individualista. ¿A qué se debe?
_ Una visión distorsionada de la realidad. El cristianismo es esencialmente comunitario. No decimos padre mío sino padre nuestro. Para entender claramente esto basta con acercarse al pueblo. Estar en contacto directo con él. Cuando yo estaba en el seminario iba a un conventillo de la calle Catamarca. Allí viví algo muy especial _ trascendente en mi evolución_; precisamente en el contacto con los hermanos míos del conventillo descubrí lo que ahora llamaría el subconsciente de Buenos Aires. El día que cayó Perón fui, como siempre al conventillo y encontré escrita en la puerta esta frase: -Sin Perón no hay patria ni Dios. Abajo los curas.
Mientras tanto, en el barrio Norte se habían lanzado a tocar todas las campanas y yo mismo estaba contento con la caída de Perón. Eso revela la alineación en que vivía, propia de mi condición social, de la visión distorsionada de la realidad que yo tenía entonces, y también la Iglesia en la que militaba, aunque ya por esa época muchos sacerdotes vivían en contacto directo con su pueblo. A
_¿Qué papel supone usted que jugó la Iglesia en ese momento?
_ Pienso que entonces algunos sectores de la Iglesia estaban identificados con la oligarquía. No digo que la Iglesia volteó a Perón sino que contribuyó a voltearlo. Pero pienso que también había deterioro en las filas peronistas. Creo que el peronismo perdió fuerza revolucionaria desde la muerte de Evita.
_¿Cuál cree que debe ser su verdadero compromiso con los argentinos, con su pueblo?
_ Pienso, siguiendo las directivas del Epicospado, que debo actuar desde el pueblo y con el pueblo: vivir el compromiso a fondo, conocer las tristezas, las inquietudes, las alegrías de mi gente a fondo, sentirlas en carne propia. Todos los días voy a una villa miseria de Retiro, que se llama Comunicaciones. Allí aprendo y allí enseño el mensaje de Cristo.
_¿Qué mensaje?
_ Los signos concretos del mensaje de Cristo se pueden detectar cuando Él dice: -En esto se conocerá que ustedes son mis amigos, en el amor que se tengan unos a otros. Y el índice de mi adhesión al mensaje de Jesucristo es mi amor real, concreto, palpable, por mis hermanos.
_¿Cómo se manifiesta, cómo se materializa ese amor?
_Es muy significativo que el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo (versículos del 30 al 46) Cristo hable del Juicio Final en estos términos: "Cuando el hijo del hombre vuelva con sus ángeles a juzgar a los hombres los reunirá a todos en su presencia y va a separar a unos de otros como el pastor separa a las ovejas de los cabritos. Entonces va a decir a los de su derecha: vengan conmigo benditos de mi padre". Ahí se puede pensar, bueno, vengan conmigo benditos de mi padre porque fueron a pie a Luján, o porque tuvieron mucha devoción a San Cayetano, o porque hicieron y cumplieron muchas promesas, o porque dieron limosna a la Iglesia. Pero Cristo no va a decir eso. Va a decir: -Vengan conmigo, benditos de mi padre, porque tuve hambre y me dieron de comer, porque tuve sed y me dieron de beber, porque estuve en la cárcel y me vinieron a ver, porque estuve enfermo y me curaron, porque anduve desnudo y me vistieron". Es decir que en el Día del Juicio Final vamos a encontrar a la derecha de Dios a mucha gente que jamás pisó una iglesia y que sin embargo estuvo toda su vida amando a Jesucristo, porque estuvo amando de una manera eficaz a su prójimo, a sus hermanos. Y, lo contrario, Cristo va a decir a los de su izquierda estas palabras terribles: -Apártense de mí, malditos, al fuego eterno". ¿Por qué? Bueno, ahí podríamos pensar que porque no hicieron la comunión pascual, que porque no dieron limosnas. Y sin embargo, no.
Cristo va a decirles: -Yo tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, estuve en la cárcel y no me vinieron a ver... Y lo notable va a ser que algunos preguntarán: `Pero Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y no te dimos de comer? Y Cristo responderá: -Cada vez que no lo hicieron con uno de éstos. Y es en ese terreno donde se manifiesta mi amor, mi compromiso y el de todo hombre.
_¿Quiénes cree usted que no se comprometen a ese nivel?
_Aquellos que ven a un tipo sufrir en la villa miseria y dicen: pobre. Aquellos que se compadecen pero pasan de largo y siguen viviendo como burgueses. San Agustín fue muy claro al respecto: -Hay muchos que parece que parece que están adentro de la Iglesia y sin embargo están afuera. Es decir: son muchos los que fueron bautizados o tomaron la comunión pero no tienen amor concreto por su prójimo. Son cristianos muertos, no son cristianos. Por eso hay mucha gente que va a comulgar a misa, cree que comulga pero solamente traga la hostia. Cree que recibe la comunión y no se da cuenta de lo que eso quiere decir. Exactamente: común unión. Y si yo voy a recibir la comunión y soy racista, o sectario, o un explotador que oprime a su hermano, me dice San Pablo: "Ingiero el cuerpo del Señor indignamente; me trago y me bebo mi propia condenación". Porque vivir en el egoísmo, eso es el pecado. Aquel que se la pasa contemplándose el ombligo es un pobre hombre que ya tiene el infierno en vida, que vive en el pecado.
_¿Qué entiende por pecado?
_ Pecar es negarse a amar. No hay pecado sexual: hay pecado contra el amor. Uno peca sexualmente cuando utiliza a una persona como cosa, como objeto. Por eso aquellos que pretenden decir: -Ah, bueno, pero yo tuve relaciones con una prostituta, para descargarme..., esos pecan doblemente. Están contribuyendo con su actitud a mantener un estado de esclavitud, aunque sea aceptado por la persona a la que esclavizan.
_ Entonces son muchos los cristianos que viven en el pecado, que no aman.
_ Son todos aquellos que tienen una imagen desfigurada de Dios. Dios es para ellos el gran súper-yo-castrador y viven con Él una relación mítica, supersticiosa, mágica. Para ellos es un Dios que justifica la inmovilidad, un Dios que permite preguntas tales como -¿Y? ¿Qué vamos a hacerle si existen pobres y ricos?. Ése es el Dios que ataca Marx, ése es el Dios que hace creer a algunos que la religión es el opio de los pueblos. La verdadera fe cristiana, la auténtica fe en Cristo hace trizas esa creencia. Tener fe es amar al prójimo, y eso me moviliza a fondo, tanto como para dar la vida por mis hermanos, tanto como para brindarme íntegramente por ellos.
_ ¿Inclusive hasta el punto de engendrar la violencia masivamente?
Ese es un problema demasiado complejo. Toda violencia es consecuencia del pecado del hombre, de su egoísmo. Ahora lo que sucede es esto: en concreto encontramos en América Latina _ incluso en nuestro país_ una situación de violencia institucionalizada.
Es la violencia del hambre. Como dice Helder Cámara -El general hambre mata cada día más hombres que cualquier guerra. Es decir que existe la violencia del sistema, el desorden establecido. Frente a este desorden establecido yo, cristiano, tomo conciencia de que algo hay que hacer y me encuentro entre dos alternativas igualmente válidas: la de la no violencia en la línea de Luther King o la de la violencia en la línea del Che Guevara; hablando en cristiano la violencia en la línea de Camilo Torres. Y pienso que las dos opciones son legítimas. Es erróneo tratar de ideologizar el Evangelio. Decir, por ejemplo, como he oído: Cristo es un guerrillero. Él, personalmente, no fue violento, sólo en algunos casos concretos cuando echó, por ejemplo, a los mercaderes del templo a latigazos. Es decir que Cristo fue solamente muy violento contra los ricos y los fariseos. Creo que la versión en cine menos alejada de lo que Él fue da Pier Paolo Pasolini en su Evangelio según San Mateo.
_¿Pero cuál es, cuál debe ser la actitud del cristiano ante lo que usted llama el desorden establecido, la violencia organizada del sistema?
_Del Evangelio no podemos sacar en conclusión que hoy, ante el desorden establecido, el cristiano deba usar la fuerza. Pero tampoco podemos sacar en conclusión que no deba usarla. Cualquiera de las dos posiciones significaría ideologizar el Evangelio, que más que una ideología es un mensaje de vida. Pasará Marx, pasará el Che Guevara, pasará Mao, y Cristo quedará. Por eso pienso que es tan compatible con el Evangelio la posición de un Luther King como la ideología de un Camilo Torres.
_¿En cuál de esas tendencias se enrolaría usted?
_ Se me ocurre que actualmente en la de la no violencia. Como dijo Monseñor Devoto: -Yo no soy violento, pero no sé qué va a ser de mí si las cosas siguen así. Pero ojo: pienso que hay muchos que exaltan la no violencia ignorando lo que es. Porque Luther King, uno de sus principales teorizadores, fue asesinado. Es decir: la no violencia no es quedarse en el molde sino denunciar, poner bien de manifiesto la existencia de la violencia institucionalizada. Y para eso también hay que poner el cuero. Pero que esté claro: si yo ante el desorden establecido enfrento lo que llamo la contraviolencia y logro reducir la violencia total, es legítimo que la use. Pero si sólo exacerbo aún más la violencia del sistema contra el pueblo, no puedo menos que pensar que es contraproducente que la utilice.
_Un cristiano, ¿Tiene derecho a matar?
_ No lo sé. Lo que sí está claro es que tiene la obligación de morir por sus hermanos. Pienso que tenemos mucho miedo a la violencia por una actitud individualista. De repente nos escandalizamos porque alguien puso una bomba en la casa de un oligarca, pero no nos escandalizamos de que todos los días en las villas miserias o en el interior del país mueran niños famélicos porque sus padres ganan sueldos de archimiseria. La idea fundamental me parece que ésta: el cristiano tiene que dar la vida por sus hermanos de una manera eficaz. Cada uno verá de acuerdo con su ideología, de acuerdo con la valoración particular que haga de la realidad, con la información que tenga, lo que tiene que hacer.
_¿Cuál debe ser la función de un sacerdote en países desarrollados como Francia, Inglaterra o Italia?
_ Sin duda la misma que en la Argentina, en Bolivia o en Paraguay. También hay explotadores y explotados en Francia (el subproletariado argelino, el subproletariado español), hay miseria, hay villas de emergencia. Yo a esos países los llamo subdesarrollantes, porque son países que viven de los pobres.
_¿Qué piensa que deben hacer los sacerdotes en sociedades socialistas?
_Cumplir con su función habitual: enseñar y amar. Yo no conozco China, pero tengo entendido que allí hay algo positivo: creo que ahora hay 700 millones de chinos que tienen pantalones y antes no sabían que era usarlos. Lo que me preocupa de China es que puede haber algo así como una especie de imperialismo cultural. Es decir, no me gusta que los chinos pretendan exportar su modelo de revolución a todo el mundo. Contra eso tendrían que combatir los sacerdotes, contra el dogmatismo político. Con respecto a los llamados países socialistas de Europa, pienso que son naciones que se encaminan cada día más rápidamente hacia el capitalismo, precisamente porque se metieron con corsé en el socialismo. De todas maneras no me cabe la menor duda de que los pueblos son los verdaderos artífices de su destino y, aunque yo personalmente crea que el sistema menos alejado de la moral y del Evangelio es el socialismo, se me ocurre que en la Argentina tenemos que hacer nuestra revolución, nuestro socialismo, que no necesariamente debe adaptarse a modelos preestablecidos. Además, estoy seguro de que ese proceso pasa, aquí, por el peronismo.
_¿Cuál debe ser para usted la ingerencia de la Iglesia en cuestiones económicas y políticas?¿Cómo justificar el poder económico, las relaciones de la Iglesia con el dinero?
_ No se trata de justificar sino de analizar. El gran escándalo del Concilio Vaticano II fue que se tuviera que hablar allí de la Iglesia de los Pobres, cuando lo natural es que si la Iglesia viviera de acuerdo con la orientación clarísima que le dio Jesucristo, de acuerdo a como fue la Iglesia los primeros siglos, cuando todos poseían sus bienes en común repartidos según las necesidades de los fieles, no debería haberse mencionado el asunto. El cristianismo empieza a degradarse cuando se desarrolla el espíritu de propiedad, y al reconocerlo Constantino (año 313) como religión oficial del Imperio, otorgándole a la Iglesia poder político. Lo natural, insisto, en el Concilio Vaticano, hubiera sido que se levantara un obispo y dijera: -Un momento. ¿Por qué la Iglesia de los Pobres? La Iglesia también es de los ricos. ¿Por qué? Porque la Iglesia también tiene que evangelizar a los ricos, entendiendo por evangelizar a los ricos, ayudarlos a dejar de serlo. Lo cual no significa que tire todo por la ventana sino que ponga todos sus bienes al servicio de la comunidad. Es evidente que es un problema, porque si viene un empresario católico y me dice: -Yo que me convertí, padre, yo quiero realmente vivir el Evangelio, no me queda otro remedio que contestarle que cambie radicalmente el enfoque de su empresa, dándole participación efectiva en las ganancias a todos sus trabajadores. Claro, así la empresa se va a fundir en 15 días porque la competencia la mata. Entonces la otra respuesta para un empresario que quiera vivir realmente el Evangelio está en que se platee seriamente el problema de la revolución.
_Eso es lo mismo que dejar de ser empresario.
_No necesariamente. Si Alberto José Armando (empresario y presidente del Club Boca Juniors) viene a mí y me dice -yo quiero cambiar le contesto que bueno, que le saque todo el jugo a los capitalistas que lo rodean y que con su fabulosas inventiva le cree al pueblo situaciones en las que pueda ser realmente protagonista de su destino.
_A usted se lo acusa de pregonar una filosofía de vida casi rayana en el ascetismo, que no coincide con su manera de vivir, más acorde -se dice- con hombres de su misma extracción social.
_ Usted ve donde vivo: es un cuarto en una terraza de una casa de departamentos bacana, pero un cuarto al fin. Además es cierto: yo soy de origen oligarca, y eso tiene sus limitaciones. El hecho de que a mí nunca me haya faltado nada talvez haya relativizado mi visión de las cosas. Pero también es cierto que a la oligarquía la conozco de adentro y sé, efectiva, concretamente, cuales son sus corrupciones. De todas maneras a mí no me falta absolutamente nada, pero trato de que me sobren cosas.
_¿Cuáles son sus carencias afectivas?¿No se siente frustrado como hombre?
_ No me siento frustrado en absoluto. Pienso que desde el momento en que contraje el compromiso de ser célibe ante Cristo y ante la comunidad me debo a él. Por supuesto el celibato presume una lucha cotidiana. No solamente la lucha en cuanto se refiere al impulso sexual sino en cuanto a la soledad. El problema profundo no es el de la ausencia de contacto carnal, sino la soledad, así, simplemente. Esa es una tensión que vivo permanentemente y por la cual tengo que estar muy sobre mi mismo porque fácilmente se puede desvirtuar mi afectividad.
_¿Ese es uno de los principales conflictos que originó el éxodo de sacerdotes de la Iglesia?
_ Pienso que no, que las raíces de la crisis sacerdotal está en otro lado. Pienso que el sacerdote se siente inútil en muchos lugares; es decir: ha perdido el sentido de su vida. Para mí el sufrimiento más grande que puede tener un ser humano es sentirse demás y eso es lo que le pasa a muchos curas.

jueves, 19 de febrero de 2015

La Central Nuclear Néstor C. Kirchner (Atucha II)


El proyecto para la construcción de la tercera central nuclear argentina (Atucha II) se inicia a mediados de 1980 con un acuerdo suscripto entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y Siemens AG
El financiamiento de los suministros importados se efectuó a través de créditos otorgados por un consorcio de bancos alemanes. Por su parte, la industria nacional que había comenzado a consolidarse gracias a los dos proyectos nucleoeléctricos anteriores Atucha I (1968-1973) y Embalse (1974-1983), tendría una participación destacada. Sin embargo, al igual que sucedió con otras grandes obras de infraestructura (energéticas como de todo tipo); al igual que aconteció con el aparato productivo e industrial genuinamente nacional, el sector público y sus empresas emblemáticas, la central Atucha II fue boicoteada primero y paralizada después. ¡Qué centrales nucleares, soberanía energética, desarrollo con inclusión, ni ocho cuartos! La semicolonia en el Plata pudo más. Y así fue hasta 2003, pues desde ese año que al país se lo gobierna como Estado-nación. Parece, sin embargo, que el conservadurismo occidental no quiere ser más testigo del desmembramiento de los pilares semicoloniales por los que tanto luchó e invirtió. Sus subalternos, corporaciones, medios de comunicación y resortes de poder tradicionales (como el Poder Judicial) tienen luz verde para insertarse en la estrategia golpista local y regional, histórica y presente. Este es el contexto con el que nuestra tercera central nuclear para una Nación soberana, patio trasero de nadie, comenzará a transformar la energía del átomo en energía para la segunda emancipación.

ATUCHA II: DICTADURA Y ALFONSINISMO. 
Ni dos años habían transcurrido desde iniciado el proyecto CNA II, que para 1982 comienzan a surgir las primeras dificultades en la provisión de fondos para los suministros nacionales, agravado por la permanente modificación de la paridad cambiaria. ¡Era el año de la estatización de la deuda externa! Martínez de Hoz en Economía, Domingo Cavallo en el Banco Central y Alieto Guadagni en la Secretaría de Energía (julio de 1982 - diciembre de 1983). La estrategia: sabotear YPF y entregar el sector petrolero a las mismas empresas favorecidas desde el golpe y, a partir de 1982, con la estatización de su deuda. La energía nuclear no tenía cabida en esta política de convertir al sector petrolero en plataforma del saqueo corporativo y la Patria Financiera. Lamentablemente, la situación del sector nuclear no mejoraría con el primer gobierno constitucional desde 1976. En efecto, durante el alfonsinismo, el pueblo argentino, la economía nacional, así como el aparato productivo e industrial del país irían de mal en peor. La CNA II quedó virtualmente paralizada, como frenado el ingreso de nuevos profesionales a la CNEA (que además tenían los sueldos congelados). El secretario de Energía Jorge Lapeña –al igual que quienes lo sucedieron en el cargo, Roberto Echarte y Raúl Olocco– fueron los ejecutores de la línea anti-nuclear desde dicha cartera, con el agravante de incrementar la dependencia gasífera del país. Una política nuclear (energética) soberana y moderna resultaba incompatible con los planes de ajuste aplicados por Alfonsín y los recurrentes memorandos de entendimiento con el Fondo Monetario.

ATUCHA II Y MENEMISMO
El sector nuclear, paralizado en los ochenta, registraría una pequeña reactivación entre 1991 y 1993, para volver a quedar total y definitivamente congelado en 1994, por cierto, con fecha de defunción establecida. Ese año, más específicamente el 30 de agosto, el Poder Ejecutivo Nacional emitió el decreto 1540 con las firmas de Carlos Menem y Domingo Cavallo. Era la continuidad, en el plano de la nucleoelectricidad, del proceso de privatización, desregulación y desmantelamiento del sector energético público. El objetivo: privatizar las centrales de potencia Embalse y Atucha I, entregar la CNA II a un actor privado (que a su vez decidiría si seguía financiando la obra o no) y desmantelar las áreas de investigación y desarrollo de la CNEA, cerrar o privatizar INVAP así como las empresas productoras del contenido nuclear, la producción local de radioisótopos, de agua pesada y las minas de uranio (abiertas sólo con destino de exportación del mineral).

LA ELECTRICIDAD COMO MERCANCÍA (DE GUADAGNI A BASTOS). 
En diciembre de 1994, la administración Menem aprobó por decreto un "sistema de retiro voluntario para el personal de la CNEA". De esta manera, el sector era desprovisto de sus mejores profesionales y técnicos, siendo que en ellos se mantenía prendida la llama de la CNA II. En mayo de 1995, el Ente Nacional Regulador Nuclear (creado por el menemismo) emite la primera resolución para el "desmantelamiento de centrales nucleares", aprobada en agosto del mismo año. Mientras tanto, el nuevo Código de Minería menemista borraba de un plumazo el carácter estratégico de los minerales de uranio, habilitando su exportación indiscriminada. En abril de 1997 se sancionó la Ley 24.804 que privatizaba la actividad nuclear, aunque la intentona no llegaría a concretarse. Ahora bien y en relación al decreto 1540, importa señalar que la CNEA –que portaba el rótulo de "Organismo en Disolución"– se transfería al Ministerio de Economía, a la vez que creaba la empresa Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) a los efectos de comenzar a desguazar el sector. NA-SA, si bien poseía al Estado como único accionista, quedaba sujeta a privatización. En su dirección asumieron contadores y abogados de la Fundación Mediterránea, organización de la que también provenía el secretario de Energía de la época, el Ingeniero Carlos Bastos (secretario entre 1992-1996). Bastos, que llevó adelante las privatizaciones de SEGBA y Gas del Estado, cumplió un rol equivalente al de Guadagni: favorecer a operadores privados y extranjeros petroleros y gasíferos, que no contentos con apropiarse del sector hidrocarburífero (upstream y downstream) avanzaron sobre el sector eléctrico. Y como la electricidad es mejor negocio cuando proviene de centrales térmicas alimentadas a gas natural y combustibles derivados del crudo (las nucleares proveen la electricidad más barata en $/MWh), el mercado bajó el pulgar a lo nuclear. Cabe reseñar, a propósito de Bastos, que al dejar su función pasó a la estadounidense Enron. Entrado el nuevo siglo será contratado como perito por dos empresas extranjeras en su demanda al Estado nacional ante el CIADI.

EL RELANZAMIENTO DEL PLAN NUCLEAR Y ATUCHA II
Las cuatro centrales nucleares de 600 MW de potencia (incluyendo la CNA II) que debían entrar en funcionamiento en los años 1987, 1991, 1994/5 y 1997, y sus instalaciones complementarias (correspondientes al ciclo de combustible y a la fabricación de agua pesada) quedaron en el olvido más absoluto por parte de las administraciones de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde. El Plan Nuclear, en coma intensiva durante casi dos décadas, sería revivido por el Presidente Néstor Kirchner en agosto de 2006 y ejecutado desde entonces por el Ministerio de Planificación Federal. Hoy, ocho años después, profundizado por la actual Presidenta desde 2008, el Plan Nuclear Argentino goza de perfecta salud. NA-SA, de ser la punta de lanza para la aniquilación del sector pasó a terminar Atucha II en una proeza técnica reconocida en el mundo. De tener autoridades de la Fundación Mediterránea, pasamos a un director, el Ingeniero José Luis Antúnez, que días atrás y con motivo de los acuerdos energéticos suscriptos con China para la cuarta central nuclear y una posible quinta (posible con los chinos como socios) celebró la recuperación del clúster industrial nuclear registrada en los últimos once años. En efecto, de las 237 empresas calificadas para el desarrollo de este tipo de proyectos en 1984, se pasó a un puñado de firmas en 2003, para ascender a 129 empresas en 2014. Al respecto, nunca más oportunas las palabras que Antunez dedicó a un centenar de industriales metalúrgicos en encuentro de trabajo junto al ministro de Planificación Federal, Arq. Julio De Vido, el ministro de Economía, Dr. Axel Kicillof, y el vicepresidente de ADIMRA, Juan Carlos Lascurain. En clara alusión al mensaje de inseguridad empresarial inoculado desde los medios de la semicolonia y los acuerdos con China, Antunez les pidió a los empresarios del sector nuclear "no preocuparse por China sino más bien por el posible retorno de gobiernos nefastos". Aludía Antunez a los "gobiernos" (administraciones, para ser más precisos) entre 1983 y 2002.

EL PLAN CRIMINAL Y EL ENCUBRIMIENTO DE LOS "GRANOS POR CARBÓN"
"Durante el milagro argentino (1880-1930), la Argentina fue culturalmente francesa, alemana en su ejército, inglesa en su Marina, demográficamente española e italiana, y nuevamente inglesa en su estilo, en el campo y en el comercio, así como victoriana en sus valores éticos y romana en su tradición religiosa. Europa en América" (Mariano Grondona. El Poskirchnerismo, Sudamericana 2009). Para que el "milagro argentino" de Grondona se eternizara al infinito y más allá, la oligarquía argentina y su socio natural Gran Bretaña pergeñaron y ejecutaron durante los siglos XIX y principios del XX un plan criminal de genocidio socioeconómico. El plan criminal contó con su respectivo plan de encubrimiento, revelado sólo por Juan Bialet Massé en los dos tomos de su Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República (aún aguardan ser incorporados a los programas de historia de educación secundaria y superior). El notable funcionario expuso allí las consecuencias nefastas de la ecuación "granos por carbón" en aquella supuestamente próspera Argentina del Centenario, importadora neta de energía (carbón mineral) proveniente de Gales. La ecuación comercial metrópoli-colonia que tanto beneficiaba a británicos y mitristas por igual, requería de la total dependencia de energéticos importados. Pero la patria profunda y auténtica que habría de sublevarse décadas más tarde, no se quedó de brazos cruzados. En 1905 amagó con una revolución yrigoyenista; dos años después, descubrió el petróleo en Comodoro Rivadavia; luego, las primeras dos presidencias verdaderamente populares desde 1810 con Hipólito Yrigoyen; la creación de YPF en 1922 y los intentos posteriores por nacionalizar el estratégico recurso. La gesta yrigoyenista, brevemente interrumpida por la Década Infame, sería profundizada más tarde por el General Perón, quien avanzó con la creación de Yacimientos Carboníferos Fiscales y Gas del Estado, en 1945 y 1946 respectivamente, mientras EE UU se dedicaba a realizar un furibundo bloqueo a las importaciones de equipos de perforación precisados por YPF. Pero el genio estadista del líder popular no se limitó a los hidrocarburos, sino que advirtió la importancia de diversificar la matriz energética al sentar los cimientos del Plan Nuclear Argentino y de futuras obras hidroeléctricas.

RESPUESTA ARGENTINA AL GOLPISMO.
 Las mismas voces que hoy se oponen al plan energético vigente y que rechazan la terminación de Yacyretá, Atucha II, la firma de acuerdos energéticos con China, etc. no lo dicen, pero razonan así: la semicolonia en el Plata sólo puede lograr el autoabastecimiento en un contexto de "pueblo e industrias afuera" (expulsadas del país). Y nada de invertir en represas, reactores de potencia, satélites, ciencia y tecnología de alto vuelo. Nada de Estado en el sector. Resulta intolerable ya la utilización de la energía como herramienta de desarrollo, modernización económica y equidad social; como intolerable apoyarse en socios internacionales que quiebren la lógica de una división internacional del trabajo que tanto sudor costó a George Canning y que tanto aportó a la calidad de vida de los fundadores del "milagro argentino", tanto a los de acá como a los del Viejo Mundo. A las voces y al accionar golpista para la restauración de la pobreza, el subdesarrollo y la dependencia en la Argentina -hoy en marcha que para ser justos con la historia solo le falta el embajador estadounidense de turno- millones de compatriotas responderán celebrando un Plan Nuclear devenido en neurálgico para el desarrollo económico, industrial, científico y tecnológico nacionales, a su vez predefinidos en pos de una mejora creciente de la calidad de vida de la población. Respondemos, en definitiva, con nuestra tercera central nuclear para la Nación Argentina: la central Néstor Carlos Kirchner.