En la memoria colectiva subyace la idea de que fue Domingo Faustino Sarmiento el propulsor de la educación en el país. Que antes de él, poco o nada se había logrado en la materia, y que siendo gobernador de San Juan o presidente de la Argentina, la enseñanza nacional había alcanzado su consagración.
Tengamos en cuenta que Sarmiento fue gobernador de San Juan desde 1862 hasta 1864, y llegó a la presidencia de la nación en 1868. Nos preguntamos: ¿no hubo avances en materia educativa antes de 1862? ¿No se crearon escuelas, universidades o establecimientos similares en la etapa colonial o durante el período federal? Al parecer, una aguda miopía recorre los primeros años de la patria ya independiente, en donde los datos suelen ser vagos, imprecisos y hasta ocultados con infamante barbaridad.
Aquella miopía histórica pone ante nuestros ojos a un Manuel Belgrano como creador de la enseña patria en 1812 y nada más. No se profundizó el estudio de sus campañas militares en el Alto Perú, donde alternó victorias y retiradas. O la campaña que dirigió, con suerte magra, en el Paraguay. O su paso por la Primera Junta de Gobierno, donde los libros apenas lo nombran. ¿Qué pasaría si a todo esto agregamos que Manuel Belgrano fue, en verdad, el padre de la educación argentina?
Cuando fue secretario del Consulado de Comercio de Buenos Aires, entre 1794 y 1810, Belgrano hizo valiosos aportes para el fomento de la agricultura, la industria y el comercio, pero no fue sino a partir de marzo de 1810, dos meses antes de la Revolución de Mayo, que el prócer empezó a escribir sobre aspectos específicamente educativos. Manuel Belgrano, que había vivido muchos años en España, dejó a un lado el despotismo ilustrado y la consecuente aristocratización de la cultura que habían resurgido a finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Al arribar a tierras criollas comprendió la realidad social argentina, dedicándose a una labor hasta entonces desconocida: la intensificación de la agricultura, de la educación, del trabajo para los artesanos, de escuelas para el mejoramiento de la moral y el aprendizaje de las más comunes labores domésticas, etc., etc.
En 1799, Manuel Belgrano creó una escuela de náutica y otra de geometría y dibujo, al tiempo que se ocupó de darles a los jóvenes los estímulos necesarios para que se capaciten y lleven a cabo mejores actividades mercantiles. Incluso se le reconoce como pionero de numerosas e importantes publicaciones, como ser el “Telégrafo Mercantil” (1801), considerado el primer periódico de Buenos Aires. Fue colaborador, asimismo, del “Semanario de Agricultura, Comercio e Industria”, y más adelante, en tiempos del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, ayudó a crear el “Correo de Comercio de Buenos Aires”, mediante el cual plasmó diversos artículos relacionados a la educación, la estadística, la navegación y varios temas más.
Hacia fines del año 1951, durante el gobierno del Gral. Perón, la Argentina había experimentado un serio desajuste en la balanza comercial, impulsado por el alza en 20.000 unidades del sector automotriz. Por aquellos años, el país no disponía de fábricas automotrices, por lo que todas las unidades debían ser forzosamente importadas.
Ante esta situación, el entonces Presidente Perón se reúne con industriales internacionales, quienes se negaron a fabricar autos en el país, alegando que la Argentina carecía del desarrollo suficiente y la capacidad técnica para realizar esta tarea.
En ese momento aparece en escena el Ministro de Aeronáutica Brigadier San Martín, responsable del gran crecimiento de la Fabrica Militar de Aviones durante la última mitad de la década de 1940, quien ofrece la experiencia técnica con la que contaba el establecimiento industrial que por esos momentos empleaba entre 9.000 y 12.000 personas. Así nacía el IAME.
En este complejo industrial (el mas grande de América Latina) se produjeron numerosos avances en materia de aviación, experiencias sobre la que se asentó el área automotriz, la cual fue tomando cada vez mas relevancia debido a la imperiosa necesidad de renovar el desgastado parque automotor nacional sin recurrir a la compra en el extranjero.
La política de la empresa estatal fue la de bajo costo, para así lograr la producción en masa de sus productos y su respetiva colocación en el mercado, haciéndolos mucho mas accesibles que los importados. El desarrollo de la actividad, que incluyo la producción de autos como el Justicialista, las famosas motos Puma, tractores Pampa, o incluso el mítico Rastrojero, entre muchos modelos mas, llevo a la empresa a liderar el desarrollo de esta industria en la Argentina, llegando a contar el IAME con mas de 300 proveedores privados, de los cuales algunos evolucionaron posteriormente a fabricas de motos, creando una gran variedad de productos de origen nacional.
De esta manera, quedaba demostrado que la Argentina contaba con la capacidad técnica para realizar estas actividades y tantas otras mas, garantizando precio y calidad a los consumidores, demandando gran cantidad de mano de obra y ampliando los horizontes de nuestra industria hacia lugares que hasta ese momento le estaban vedados, ampliando así nuestra Soberanía e Independencia económica.
"Señor, si usted me permite, yo le voy a fabricar automóviles en el país"
"Porque esta no ha sido una revolución, sino una liberación, porque esta ha sido una cruzada, no un cuartelazo, porque ha sido un movimiento de hombres libres y no de mercenarios de una ambición; la insignia nos recordaba a la Cruz que dio a Constantino la victoria, y con la victoria, la paz a los cristianos. Esta misma Cruz fue la que inició la Europa Occidental; la misma Cruz que civilizó a los bárbaros, la misma Cruz que trajo España a América, la misma Cruz que dio a nuestros tiempos y a los tiempos viejos cuanto tienen de hidalguía, de virilidad, de reciedumbre, de fortaleza y de rectitud.
Esta Cruz no estaba mal en los cañones, porque sus brazos estaban abiertos para todos, porque si su vertical se erguía como la decisión que da la victoria, su horizontal contenía a todos en una fraternidad cierta y en un futuro hondo.
Esa Cruz de la Victoria es el símbolo definido de la liberación sin odios, de la unión sin pasiones, del futuro sin rencores, de la inspiración cristiana de esta Patria que acoja a hombres de todos los credos, pero no renuncia ni renunciará al suyo."
[Revista “Nosotros los muchachos” -Número extraordinario- Septiembre 1955, página 21]
El miércoles venció el plazo para la inscripción de alianzas con vistas a las elecciones de octubre, y su escala previa en las primarias de agosto. El gobierno y la izquierda trotskysta fueron los únicos capaces de mantener la unidad con propuestas coherentes. En cambio, tanto la oposición de derecha como la de izquierda liberal se fragmentaron en segmentos difíciles hasta de describir, que seguirán negociando hasta el último plazo la inclusión de candidatos de uno en las listas de otro. Sus movimientos, registrados con algún detalle con los recursos propios de la prensa del corazón se asemejan a un juego de imanes, que se repelen cuanto más se parecen. Lo más simpático fue la reaparición de Domingo Cavallo, aliado una vez más a José de la Sota, quien lo introdujo en la política electoral hace 25 años. No se informó cuánto costará esta vez la hipotética banca de Ojos Azules. Desde hace cuatro años, el primo inteligente del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macrì, trata de convencerlo de que busque en forma activa el voto del peornismo opositor, mientras Maurizio entiende que ese apoyo llegará por descarte, cuando los náufragos constaten que no tienen otro bote a mano para salvarse. Una vez más, el hijo de Tonino fracasó en el intento. Una de las escasas certidumbres del proceso de cierre de alianzas es que el intendente de Tigre, Sergio Massa, no participará en las primarias del Frente para la Victoria, porque inscribió su propio Frente Renovador. Resta saber si presentará su candidatura o la de su mujer o preferirá no romper lanzas con el gobierno nacional dos eternos años antes de las elecciones ejecutivas de 2015. Con un núcleo duro de adhesiones consolidado en el 30 por ciento, CFK está menos preocupada de lo que la prensa del corazón político quisiera por la decisión que tome su ex jefe de gabinete. El gobierno nacional tiene preparadas las consiguientes respuestas para cualquiera de las opciones de Massa, y sólo ve 2013 como una escala hacia el decisivo 2015. La inquietud mayor se observa en La Plata, porque Massa ha desarrollado el trabajo territorial que el gobernador Daniel Scioli no supo, no pudo o no quiso desde que heredó el sillón de Manuel Fresco. Parafraseando a Randazzo, no le pidan que haga en dos meses lo que no hizo en seis años. Para Massa y para Scioli, una cosa es diferenciarse de Cristina y otra muy distinta enfrentarla.
Alejandro Robba, economista de La Gran Makro, una agrupación de profesionales afines al gobierno, sugirió reavivar la industria local a través de la fabricación del vehículo argentino
La empresa Industrias Kaiser Argentina (IKA) fabricó entre 1957 y 1970 un utilitario de origen nacional, bajo licencia de Willys-Overland Motors de EE.UU, la Estanciera.
Aún eran tiempos de una industria local fuerte, impulsada durante los años 40 y 50, sostenida hasta la llegada de la última dictadura militar, y luego pulverizada en la década del 90, cuando el menemismo le dio el tiro de gracia a la producción local.
En un principio propulsado por un motor Willys Continental 6 cilindros de 3.707 CC con una potencia de 115 HP y una caja de 3 velocidades, fueron apareciendo variantes, primero con palanca al piso y luego al volante, y ofrecía la posibilidad de elegir entre la tracción trasera o doble tracción (4x4) a partir del año 1959.
Ahora, 43 años después del fin de su fabricación, un economista propone recomponer parte de esa industria devastada, aunque levemente recuperada en los últimos años, con el relanzamiento de la Estanciera.
“¿Queremos que vuelva la 4x4 nacional y popular?”, se pregunta Alejandro Robba, ex Subsecretario de Coordinación Económica del Ministerio de Economía, en la cuenta de facebook de La Gran Makro, la agrupación de profesionales kirchneristas relacionados con la materia.
“No existe mucha magia para seguir por el camino de la reindustrialización y alejar la restricción externa (es decir, evitar la falta de divisas): profundizar la sustitución de importaciones y exportar bienes no tradicionales (mucho mejor si son industriales). Para eso debemos fundamentar una política industrial que aliente la fabricación nacional de productos con trabajo, insumos y cerebro argenta”, argumenta Robba.
“Creo que falta militar este proceso y se debe empezar por proponer una consigna simple a la sociedad, y en particular a los pibes que vienen acostumbrados a soñar con lo último de lo último: ¿Ud. está dispuesto a consumir productos nacionales que no estén en la frontera tecnológica y de diseño (tecnología media), si con eso se preserva y aumenta el trabajo de los argentinos? Parece simple, pero no veo otro camino para profundizar este proyecto político que machacar y consensuar este acuerdo social. Si no lo hacemos, vuelven los 90, se los aseguro”.
La conformación y presentación de alianzas va mostrando un realineamiento de las fuerzas opositoras en función de alcanzar un objetivo altamente deseado, vencer al kirchnerismo para consolidar una alternancia presidencial. La experiencia del 2009 no fue buena a pesar de los resultados del escrutinio, ya que hubo varios acuerdos electorales que concluyeron la noche misma del escrutinio. Hay una sensación que atraviesa a toda la oposición: el oficialismo es invencible; y esto incide en una mayor voluntad para superar las frustraciones pasadas.
El kirchnerismo se ordena en un único frente (el FpV, PJ, Partido de la Victoria, Intransigente y Conservador Popular): el PJ no estará, sin embargo, en Córdoba, territorio de De la Sota, San Luis y Santa Cruz, donde se encuentra controlado por los anti K. La cuestión principal hoy está en la elección para disputar el poder parlamentario.
La presentación efectuada mostró el siguiente mapa ideológico; por centroderecha: el PRO sin alianzas significativas y un puñado de peronistas anti K que se alinean detrás del liderazgo de Mauricio Macri. El denominado centroizquierda que comprende al FAP como fuerza principal, unido a la UCR, el GEN, Coalición Cívica, sectores peronistas disidentes, Libres del Sur, y la ubicua Unión por Todos de Patricia Bullrich. Decimos denominada por la presencia, justamente, de la diputada mencionada, de Alfonso Prat Gay, o los radicales cordobeses, o Cobos que, obviamente, no pertenecen al progresismo.
Es fácil suponer que el destino de una alianza de esta amplitud corre el riesgo de no asegurar continuidad más allá de las elecciones, en razón de una sumatoria de fuerzas heterogéneas. Pero está claro que se trata de plebiscitar negativamente el gobierno de CFK, y en esta oportunidad los intereses y ambiciones personales han quedado de lado, pero por un tiempo nomás. Finalmente, hay que mencionar que se inscribió el Frente Renovador, denominación cuya titularidad es de Sergio Massa, y que muestra un paso que el intendente da hacia un mayor protagonismo suyo y de sus seguidores. No sabemos aún si esta decisión incluye su propio compromiso de ser candidato. Esto se va a dirimir en los próximos días.
Las PASO permitirán a diversas listas opositoras competir y esto las reforzará ante la sociedad; esta competencia no sería desfavorable que también la transitara en pluralidad el propio kirchnerismo.
La impresión es que existe un sostenimiento de la arquitectura opositora fragmentada, producto de liderazgos equivalentes y electorados redundantes. En otras palabras, este formato de archipiélago opositor es producto de la concurrencia de liderazgos nacionales de peso equivalente en distritos de referencia –Binner en Santa Fe, Macri en CABA, De la Sota en Córdoba– sin que ninguno prevalezca sobre otro.
La circunstancia de dispersión opositora se agrava cuando estos liderazgos equivalentes compiten entre sí para captar al mismo electorado que ya se opuso al oficialismo en octubre de 2011, sin intervenir de manera significativa sobre las preferencias del 54,1 por ciento de electores que en las últimas elecciones presidenciales reeligió a Cristina Kirchner.
Respecto del peronismo no K, su dispersión muestra cabalmente su estrechez de representación real. Desde el año 2005, nada del peronismo activo política y electoralmente se expresa por fuera del FpV, que tiene un liderazgo nacional unificado en la figura de Cristina Kirchner y una gran amplitud interna que va desde Daniel Scioli a Sergio Urribarri de Daniel Filmus a Nora de Lucía.
El panradicalismo se une en atención a las políticas de alianzas territoriales, en especial en Santa Fe, donde la alianza con el FAP es uno de los tres ejes centrales de la política provincial. El actual esquema refuerza la atracción del polo socialdemócrata para con los votantes de tradición radical y socialista, con lo que se garantiza el segundo lugar a nivel nacional.
En Buenos Aires el FPV unido garantiza un piso del 40 por ciento de los votos provinciales y la disputa por el segundo lugar entre Francisco de Narváez y el Frente Progresista Cívico y Social: El PRO sin candidatos expectantes en Buenos Aires hipoteca en la provincia toda chance de proyección nacional seria, con base territorial y no sólo despliegue de medios adictos.
Manuel Belgrano volvía derrotado por su salud del frente Norte, acuciado por las derrotas y por su enfermedad. Había dedicado su vida a combatir por la Independencia Americana y, en los últimos años, el Directorio lo había condenado a reprimir los disensos internos y combatir a desgano contra los caudillos protofederales. Belgrano, sin dudas, era un hombre del puerto, un político del orden, un militar del poder central, pero, a diferencia de los protounitarios, veía con horror cómo el sueño de una América unida se astillaba por los intereses de las oligarquías locales. Promediaba el año XX, el terrible año de la anarquía, en el que porteños y provincianos se disputaban las migajas de país que habían dejado diez años de guerras revolucionarias, y Belgrano se iba apagando al mismo fúnebre compás en que se deshilachaban los ideales de Mayo.
De la misma manera como Carlos Marx en el 18 Brumario le atribuye a la historia la cualidad de repetirse a sí misma en forma de comedia, o como Jorge Luis Borges sugiere que la principal característica es el pudor, yo –perdón por el exabrupto estilístico– considero que la particularidad capital de nuestro pasado argentino es la maliciosa ironía. En nuestro país, los "civilizados" degüellan, los "demócratas" realizan golpes de Estado y masacran a los opositores, los "próceres" son humillados y abandonados y luego reverenciados como seres míticos y extraordinarios por las mismas tradiciones políticas y culturales que los obligaron a refugiarse en el exilio. Pero quizás el mayor de los sarcasmos posibles para nuestra historia fue el del día de la muerte de Manuel Belgrano, de la que el jueves se conmemorará un nuevo aniversario.
Belgrano fue, fundamentalmente, un intelectual. Un hombre de estudios y de acción política serena, a quien la historia lo tomó por los hombros. Abogado, sin preparación militar, se dedicó a conspirar constantemente contra el dominio peninsular, hasta que el 24 de mayo de 1810 amenazó con volarle la tapa de los sesos al virrey Cisneros. Cerebro económico de los revolucionarios radicalizados, le sopló al oído las pautas económicas a Moreno para el Plan Revolucionario de Operaciones. Porque si hay algo que tenía Manuel era un proyecto de país con un desarrollo autónomo. Basta leer sus trabajos económicos en la Gazeta o el Correo de Comercio para comprender que su liberalismo concluía donde comenzaban los perjuicios para la economía local. Sus trabajos sobre intercambio económico incluyen medidas proteccionistas, espionaje, diplomacia para la exportación, creación de valor agregado a través del trabajo, necesidad de industrialización, intervencionismo estatal.
En síntesis, se trata de un liberal nacionalista pragmático. Pero, ¿qué significa exactamente eso? Se trata de estar convencido de que la libertad económica favorece el desarrollo de las dinámicas de creación de riquezas pero que tienen un límite, es decir, que hay un nosotros –la patria– que interviene lo dogmático para transformarlo en empírico. Liberalismo, sí, pero mientras favorezca a la Nación. Un pragmatismo del nosotros, de una identidad concreta. Belgrano no llega a ser un líder popular como Dorrego, como Artigas, como otros caudillos federales. Su concepción sobre los sectores populares no se lo permite. Sin embargo, tiene una idea de democracia mucho más profunda que la de los liberales conservadores que se legitiman con su figura.
Quizás una de las definiciones más ricas y contradictorias que se hayan escrito sobre Belgrano fue la que dio el tucumano Juan Bautista Alberdi: "Mitre y Sarmiento... quieren reemplazar los caudillos de poncho por los caudillos de frac; la democracia semi-bárbara, que despedaza las constituciones republicanas a latigazos, por la democracia semi-civilizada, que despedaza las constituciones con cañones rayados, y no con la mira de matarlas sino para reconstruirlas más bonitas; la democracia de las multitudes de las campañas, por la democracia del pueblo notable y decente de las ciudades, es decir, las mayorías por las minorías populares; la democracia que es democracia, por la democracia que es oligarquía... Belgrano, para librar al país de los Artigas y los Francia, no trataba de exterminarlos, sino buscaba la cooperación de ellos mismos para dar a la democracia la forma que la libre de tener por jefes caudillos semi-bárbaros, elegidos por las campañas, y caudillos semi-cultos, elegidos por las ciudades; y que, en lugar de caudillos, o jefes populares de toda especie, tomase una personificación permanente en la forma de gobierno adoptado por la civilización de la Europa liberal, que dé paz y libertad a las campañas y a las ciudades, a los semi-bárbaros y a los semi-cultos, sin perjuicio del derecho democrático de todos a tomar en la gestión de gobierno la parte que le concede esencialmente la necesidad de moderarlo y mantenerlo dentro de la ley y del respeto de los derechos populares. Eso quería Belgrano…" O al menos eso quería el Belgrano de Alberdi.
El mismo Belgrano había escrito diez años atrás en el Diario del Comercio la importancia de la unidad para los pueblos del mundo. "La unión ha sostenido a las Naciones contra los ataques más bien meditados del poder, y las ha elevado al grado de mayor engrandecimiento; hallando por su medio cuantos recursos han necesitado, en todas las circunstancias, o para sobrellevar los infortunios, o para aprovecharse de las ventajas que el orden de los acontecimientos les ha presentado –sostenía en mayo de 1810–. Ella es la única, capaz de sacar a las Naciones del estado de opresión en que las ponen sus enemigos; de volverlas a su esplendor, y de contenerlas en las orillas del precipicio: infinitos ejemplares nos presenta la Historia en comprobación de esto; y así es que los políticos sabios de todas las Naciones, siempre han aconsejado á las suyas, que sea perpetua la unión; y que exista del mismo modo el afecto fraternal entre todos los Ciudadanos. La unión es la muralla política contra la cual se dirigen los tiros de los enemigos exteriores é interiores; porque conocen que arruinándola, está arruinada la Nación; venciendo por lo general el partido de la injusticia, y de la sinrazón á quien, comúnmente, lo diremos más bien, siempre se agrega el que aspira á subyugarla. Por lo tanto, es la joya más preciosa que tienen las Naciones. Infelices aquellas que dejan arrebatársela, o que permitan, siquiera, que se les descomponga; su ruina es inevitable."
Una década después, el 20 de junio de 1820, a los 50 años recién cumplidos, Manuel –el mismo que había ido a estudiar a Salamanca porque su familia era de sólida posición económica– moría en la más absoluta de las pobrezas. Y ese mismo día, la política pequeña le "pegaba una gastada" cruel: conocido como "el día de los tres gobernadores" se producía el fin de la Revolución de Mayo con la caída del Directorio Supremo y la disolución de todo poder central en la Provincias Unidas del Río de la Plata. Tres soberanías diferentes reclamaban su jefatura y las provincias se replegaban sobre sí mismas, desconociendo el poder central –soberbio y mal llevado– de Buenos Aires. Belgrano, el ideólogo de la unidad, moría en un país descuajeringado. Es que nuestra historia es así. Melancólicamente irónica, como le gustaba decir a Ernesto Sabato.
En una semana, y por diferentes medios, llegaron a la Corte Suprema de Justicia de la Nación dos casos en los que deberá resolver la constitucionalidad de leyes aprobadas por amplias mayorías en el Congreso nacional. Por un lado, la Corte accedió al pedido de per saltum presentado por el Gobierno Nacional, y tendrá que resolver en la próximas semana la resolución de la juez federal María Servini de Cubría en contra de la reforma del Consejo de la Magistratura, y luego de la presentación de las listas de consejeros para las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias (PASO) del 11 de agosto que integran las cuatro alianzas que se presentaron: el Frente para la Victoria, Frente por la Justicia (integrado por todas las fuerzas de centroderecha menos la CC y Proyecto Sur), Frente de Izquierda y Nueva izquierda.
Entre los considerandos del fallo de Servini de Cubría, quedan explicitas las razones que dieron lugar a la iniciativa del Poder ejecutivo al promover la reforma de democratización del Poder Judicial, en especial la referida a la elección de jueces. En uno de los párrafos, Servini de Cubría recurre a un argumento tan previsible como a su vez primario en el ideario de los miembros del Poder Judicial respecto de la presidencia de posiciones políticas por parte de los magistrados: "El hecho de que jueces figuren en las listas de partidos políticos les quita a esos jueces todo atisbo de independencia e imparcialidad en todos los casos en que esa entidad política o sus integrantes puedan tener intereses". El fallo deja descolocados a los sectores del republicanismo liberal que sostienen que la independencia de poderes no existe. La lluvia de medidas cautelares y presentaciones judiciales que cayeron sobre los juzgados de todo el país para impedir la reforma del Consejo de la Magistratura preveían un fallo como el de la juez federal. Resulta difícil prever una resolución contraria a la de Servini de Cubría por parte de la Corte. Las elecciones de consejeros, previsiblemente, no podrán realizarse junto a las PASO, quedando abierto otro frente en el que el oficialismo deberá seguir batallando por una reforma que se inscribe dentro de las grandes transformaciones encaradas hacia uno de los sectores intocables y de privilegio a lo largo de la historia argentina.
Por otro lado, y luego de casi cuatro años de la aprobación en el Congreso nacional de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la Sala I de la Cámara Nacional en lo Civil y Comercial Federal dio lugar al recurso extraordinario presentado por el Estado Nacional, la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Cablevisión S.A. y el Grupo Clarín. La Corte deberá resolver sobre la constitucionalidad de los artículos 45 y 48, que tratan sobre la llamada "cuestión de fondo" de la ley, que limitan la concentración y cantidad de licencias de televisión por cable, así como el plazo de adecuación. En ambos casos ponen en juego el principal negocio que genera los mayores ingresos del Grupo Clarín.
El momento en el que la Corte se pronunciará respecto de la ley de medios no es menor en cuanto a su impacto en el proceso electoral de octubre. A fin del año pasado, el pronunciamiento de los supremos en contra de la utilización de las medidas cautelares como artilugio dilatorio fue enfático, por lo que no deberían contradecirse al postergar su pronunciamiento. Fuera cual fuese el resultado del fallo de la Corte, en caso que se produjera antes del 27 de octubre, su impacto no será inocuo. Si la decisión va en camino de ratificar la constitucionalidad de ambos artículos, sería tomado por el Grupo y la oposición como un atropello a la libertad de expresión y de empresa. En tanto que un fallo ratificando la inconstitucionalidad, apoyándose en lo resuelto por la Sala I de la Cámara Civil y Comercial, significaría un triunfo para el Grupo Clarín, sus socios mediáticos y la oposición toda, envalentonándolos a prefigurar el "fin de ciclo" del kirhnerismo. El otro escenario, de postergación de la decisión para después del 27 de octubre, significaría despejar del calendario electoral una disputa en donde lo que se juega, para todos los actores involucrados, incluida la Corte misma, representa una de las batallas centrales que el gobierno nacional viene disputando contra el monopolio mediático, sobre la que se abroquelan el poder económico concentrado, y todo el arco político opositor.
En ninguno de los dos casos, el momento y la forma en que la Corte se pronuncie, el impacto del fallo será neutral en la campaña electoral.
Finalmente, se cerró esta medianoche el mapa de los frentes electorales que aspiran a competir en las primarias del 11 de agosto y ser convalidados en esa instancia para la contienda legislativa de octubre, cuando se renueva la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio de los miembros del Senado. La lista presentada por el intendente de Tigre, Sergio Massa, sigue siendo la gran incógnita.
Provincia de Buenos Aires
Las febriles gestiones se concentraban en la provincia de Buenos Aires, el distrito de mayor caudal electoral del país, donde las fuerzas de la oposición aspiran a mejorar sus chances frente al peso territorial del Frente para la Victoria (FpV).
-Si bien aun son especulaciones, ya que el FPV todavía no difundió quiénes serán las cabezas de las listas de candidatos en la provincia, suenan los nombres del ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo y del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, quien ya avisó que estará donde la presidenta Cristina Fernández le diga que tiene que estar. El nombre de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, también estaba en danza, aunque en caída en los últimos días.
-El Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), que incluye a la UCR, el GEN, el socialismo, Libres del Sur y a la Coalición Cívica-ARI (CC), fue inscripto anoche en la provincia de Buenos Aires, minutos antes del cierre del plazo para presentar alianzas, de cara a las primarias de agosto. La demora en la formalización del frente ante la justicia electoral se debió a las tensas y prolongadas negociaciones que se sucedieron hasta acordar la incorporación -de último momento- de la CC-ARI. El orden en la lista -que tendrá en los primeros dos lugares de candidatos a diputados nacionales a Margarita Stolbizer (GEN) y Ricardo Alfonsín (UCR)- fue el punto de la discordia entre el radicalismo, el GEN y la CC, que busca posicionar a Adrián Pérez.
-Unidad Popular (UP), de Víctor De Gennaro, en tanto, terminó cerrando filas con el Partido del Trabajo y el Pueblo (PTP), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Partido Social, de la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, y esperaba sumar a Proyecto Sur. Llevará a Marta Maffei a la cabeza de la nómina de diputados.
-El peronismo disidente que responde a Francisco De Narváez y el PRO mantuvieron conversaciones contrareloj pero no llegaron a un acuerdo. Finalmente el PRO cerró esta noche alianzas electorales en 22 provincias pero rechazó un acuerdo en Capital federal, Córdoba y provincia de Buenos Aires con el PJ disidente que encabezan el colombiano y José Manuel de la Sota.
- Unión por Todos, el partido de la diputada Patricia Bullrich, sumó hoy su adhesión al PRO para la elección de diputados nacionales y legisladores porteños en las primarias de agosto próximo.
-El intendente de Tigre, Sergio Massa, resolvió ayer inscribir ante la justicia su espacio político denominado "Frente Renovador" para participar de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del 11 de agosto, pero aún se desconeocen también quiénes serán sus cabezas de lista.
-el FIT -integrado por el PO, el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y la Izquierda Socialista (IS)- llegó a un acuerdo nacional de candidaturas para afrontar las PASO en unidad. En ese armado, Néstor Pitrola encabezará la lista a diputados nacionales por la Provincia de Buenos Aires.
Ciudad de Buenos Aires
-En la Ciudad de Buenos Aires, Daniel Filmus podría encabezar la lista de candidatos a senadores por el FPV mientras que el nombre del ex canciller y secretario general del Movimiento Evita en capital, Jorge Taiana, podría encabezar la nómina de candidatos a la Cámara baja.
- El espacio Unen, que conforman Proyecto Sur, la Coalición Cívica, el GEN, la UCR, el socialismo, Libres del Sur y Podes, llevarán tres listas de candidatos a senadores y diputados nacionales por la Ciudad. El economista Martín Lousteau irá como postulante a diputado nacional en la nómina que llevará al ex jefe de Gabinete, Rodolfo Terragno, como candidato a la cámara alta. En tanto, Pino Solanas competirá por encabezar la lista de candidatos a senadores nacionales secundado probablemente por la ex ministra Graciela Ocaña; al tiempo que la dirigente de la CC-ARI Elisa Carrió intentará renovar su banca de diputada acompañada por Alcira Argumedo (Proyecto Sur). Otra de las nóminas que competirá en las PASO será la encabezada por el economista Alfonso Prat Gay y Victoria Donda para el Senado y el radical Ricardo Gil Lavedra, el dirigente de Libres del Sur Humberto Tumini y María Eugenia Estenssoro para Diputados.
-Los Socialistas para la Victoria dieron a conocer que Alejandro Rofman, economista y miembro del Plan Fénix y Carta Abierta, y Florencia Carril, politóloga y joven dirigente, serán sus pre-candidatos a legisladores para las elecciones porteñas.
-El partido Unidad Popular (UP) que tiene como cabeza porteña a Claudio Lozano optó por encarar su carrera hacia octubre junto a la agrupación universitaria Marea Popular.
-Frente "Nueva Izquierda". El legislador porteño Alejandro Bodart (MST) confirmó anoche la confirmación de un frente en la Ciudad de Buenos Aires que llevará el nombre de Nueva Izquierda en el que confluirán el MST, el Partido Social, los comuneros que se alejaron de Proyecto Sur a partir de las decisiones electoralistas de Fernando "Pino" Solanas.
-El PRO porteño se apresta a ir en solitario, con la segura candidatura de Gabriela Michetti para el Senado y una probable lista de diputados encabezada por el rabino Sergio Bergman.
-El ex ministro de Economía Roberto Lavagna, casi aliado del PRO hasta la ruptura de las negociaciones a fines de mayo pasado, analiza postularse para senador por un frente electoral del peronismo no kirchnerista. En tanto, trascendió que el sector político que lidera Hugo Moyano impulsa una candidatura del jefe del gremio de Judiciales, Julio Piumato, como candidato a diputado por la Capital, en la misma boleta junto a Lavagna como postulante al Senado.
-Por el Frente de Izquierda, el candidato a diputado nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires será Jorge Altamira. Además, Gabriel Solano encabezará la lista de legisladores porteños.
Tras la ampliación de la convocatoria a elecciones primarias y generales con la renovación de los Concejos Deliberantes en 51 de los 135 distritos de la provincia de Buenos Aires habrá modificaciones para las próximas elecciones.
El gobierno bonaerense publicó en el Boletín Oficial el decreto 370 que establece la ampliación de la convocatoria a elecciones primarias y generales con la renovación de los Concejos Deliberantes según el aumento poblacional determinado por el Censo 2010.
De esta manera se procede a la renovación automática de la cantidad de bancas de ediles en los distritos de Ayacucho, Balcarce, Baradero, Berisso, Bragado, Campana, Cañuelas, Chascomús, Colón, Coronel Brandsen, Del Pilar, Escobar, Esteban Echeverría, Exaltación de la Cruz, Florencio Varela, General Alvarado, General Alvear, General Las Heras, General Paz, General Rodríguez, General Villegas, José C. Paz, Junín, Laprida, Lincoln, Lobos, Luján, Maipú, Mar Chiquita, Marcos Paz, Monte, Monte Hermoso, Moreno, Necochea, La Costa, Patagones, Pinamar, Presidente Perón, Ramallo, Roque Pérez, Saavedra, Saladillo, Salto, San Andrés de Giles, San Antonio de Areco, San Vicente, Suipacha, Trenque Lauquen, Villa Gesell, Villarino y Zárate.
Además en los partidos con hasta 5000 pobladores elegirán 6 concejales; 10 ediles los distritos de más de cinco mil y hasta 10 mil; 12 las comunas que posean hasta 20.000 vecinos; 14, las que tengan hasta 30 mil habitantes; 16, las que sumen hasta 40 mil; y 18, los que cuenten hasta 80.000 personas. Y los partidos que tengan hasta 200 mil habitantes, podrán tener hasta 20 concejales.
Mientras que tendrán 24 miembros los Concejos Deliberantes de los distritos con más de 200 mil habitantes como La Matanza, La Plata, Lanús, Lomas de Zamora, Avellaneda, Bahía Blanca, Florencio Varela, Merlo, Moreno, Quilmes, San Isidro, Tigre.
En tanto la readecuación de ediles se realizará en dos veces, en los comicios de octubre de este año y los de 2015.
En general, en la provincia de Buenos Aires se renovarán 1097 bancas de concejales, de las que 429 corresponden a los distritos que amplían sus concejos deliberantes..www.agencialaprovincia.info
El intendente de Tigre, Sergio Massa, volvió a postergar la definición sobre su eventual candidatura para las elecciones de octubre próximo, pero resolvió inscribir mañana ante la justicia su espacio político denominado "Frente Renovador" para participar de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del 11 de agosto.
Así se resolvió este mediodía durante un asado realizado con más de una docena de intendentes aliados a Massa en la localidad bonaerense de Bella Vista, donde no se descartó, incluso, competir en las PASO con el kirchnerismo.
Según informaron fuentes partidarias, la definición de las candidaturas se resolverá recién el 22 de junio, fecha límite para presentarlas, y se hará a través de una comisión integrada por cuatro jefes comunales, Gabriel Katopodis (San Martín), José Eseverri (Olavarría), Joaquín de la Torre (San Miguel) y Patricio Hogan (General Alvarado)
El diputado nacional y apoderado del Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional, Jorge Landau, confirmó hoy que el oficialismo competirá bajo el sello Frente para la Victoria (FpV) en todos los distritos en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto, y en las parlamentarias nacionales del 27 de octubre.
"El Frente para la Victoria irá con una alianza nacional para el Consejo de la Magistratura, y con alianzas para cada provincia (para diputados y senadores) y, en todos los casos, las alianzas se presentarán como Frente para la Victoria", ratificó Landau en diálogo con Télam.
El apoderado del PJ confirmó así a Télam, a un día de concluir el plazo para la inscripción de alianzas que establece el calendario electoral, que el oficialismo se presentará en forma unificada como Frente para la Victoria en todo el país.
El diputado Landau será quien inscriba la alianza en el juzgado federal número 1, cuya titular es María Servini de Cubría, en su calidad de apoderado del PJ, en tanto que lo mismo se hará en las provincias. La inscripción de alianzas del FpV se concretará mañana a la mañana en la ciudad, y por la noche en las provincias, según adelantó Landau.
Mañana por la noche (24 horas) vence el plazo para la inscripción de alianzas de cara a las PASO del 11 de agosto y las parlamentarias generales del 27 de octubre, en tanto que el 22 de junio finaliza el plazo para anotar candidatos.
"La conformación de alianzas del FpV está muy avanzada. El Frente para la Victoria tiene suficiente estructura para hacer las presentaciones de manera ordenada en los próximos días", dijo Landau respecto a los pasos que los partidos políticos deben ir realizando para cumplir con el cronograma electoral.
En estas elecciones, por primera vez se elegirán parte de los miembros del Consejo de la Magistratura, que es el órgano encargado de seleccionar, controlar y sancionar a los magistrados y funcionarios del Poder Judicial.
Se trata de los consejeros abogados, jueces y académicos, que según estableció la reciente reforma del Poder Judicial serán elegidos por voto popular en vez de ser elegidos por sus pares en el marco de las corporaciones a las que pertenecen.
La ley fue aprobado por el Congreso el pasado 8 de Mayo y desde su promulgación hace quince días asociaciones de jueces y colegios públicos de abogados presentaron amparos ante la Justicia para frenar esta elección, que en esta ocasión la norma prevé que debe hacerse junto a los comicios de renovación parlamentaria.
Pancho Villa nació con el nombre de Doroteo Arango el 5 de junio de 1876 en San Juan del Rio, Durango.
De origen muy humilde, era hijo de peones incultos y él tampoco fue nunca fue a la escuela.
Pancho Villa era el nombre de un compañero suyo, de su amigo más querido.
Cuando los guardias rurales lo mataron, Doroteo Arango tomó su nombre y se lo apropió para rescatarlo del olvido para siempre.
Su vida guerrillera se inició muy pronto, cuando era un muchacho de dieciséis años que repartía leche en las calles de Chihuahua y mató a un funcionario del gobierno que había violado a su hermana.
Eso, en sí, no lo hubiera puesto fuera de la ley por mucho tiempo en México, donde la vida humana valia tan poco; pero, ya fugitivo, cometió el imperdonable crimen de robar ganado a los hacendados.
Desde entonces el gobierno mexicano puso precio a su cabeza.
Se echó al monte y, proscrito durante veintidós años, estuvo huyendo de las tropas federales enviadas en su persecución.
Ejecutó a muchos latifundistas indeseables, pero el primero fue su propio patrón.
Entró en la leyenda popular.
Su nombre se hizo tan famoso que todos los robos de trenes, asaltos y ejecuciones en el norte de México eran atribuidos a Villa.
Creció un inmenso acervo de historias populares entre los peones de las haciendas en torno a su nombre.
Muchas canciones y corridos celebran aún hoy sus hazañas, cantadas por los pastores, al calor de sus hogueras, por la noche, en las montañas, que son la reproducción de las coplas heredadas de sus padres o que otros compusieron.
Se cuenta la historia de cómo Villa, enfurecido al conocer la miseria de los peones en la hacienda de Los Álamos, reclutó una pequeña partida y cayó sobre la mansión de los patronos, saqueándola y distribuyendo los frutos expropiados entre los pobres.
Arreó millares de cabezas de ganado desde Terrazas y cruzó con ellas la frontera.
Asaltaba una mina y se apoderaba del oro o plata en barras. Cuando necesitaba maíz, expropiaba el granero de algún latifundista.
Reclutaba a sus hombres abiertamente en ranchos alejados de los caminos y ferrocarriles más transitados, organizándolos en las montañas.
Muchos de los soldados de la revolución pertenecieron a su guerrilla, y varios de los generales constitucionalistas, como Urbina.
Sus dominios iban desde el sur de Chihuahua al norte de Durango; pero se extendian hasta Coahuila, cruzando la República, hasta el Estado de Sinaloa.
Era conocido en todas partes como El Amigo de los Pobres.
Durante las épocas de miseria alimentaba a regiones enteras y se hacía cargo de la gente desalojada de sus poblados por las tropas federales.
Estalla la revolución
En las elecciones de 1910, Francisco I. Madero desafió al presidente Porfirio Díaz con un programa democrático y de reformas sociales.
El veterano dictador encarceló a Madero para ganar las elecciones. Creyó así consolidado su prolongado dominio y luego se atrevio a liberar a Madero.
Éste, una vez en la calle, viajó a Texas, proclamó la insurrección, cruzando la frontera y dirigiéndose hacia la capital, a la vez que agrupaba tropas de voluntarios.
Entonces Villa era todavía un guerrillero.
Tres meses después de haberse levantado en armas, apareció repentinamente en El Paso y puso su persona, sus hombres, sus conocimientos y toda su fortuna a las órdenes de la revolución.
Las inmensas riquezas que debía haber acumulado durante sus veintidós años de expropiaciones resultaron ser 363 pesos de plata, muy usados.
En mayo de 1911, Madero logró entrar en México acabando con la larga dictadura de Porfirio Díaz iniciada en 1876, que se fue al exilio.
El gobierno revolucionario estuvo encabezado primero por Francisco León de la Barra como un régimen interino, y luego por Madero como presidente electo.
Villa se convirtió en capitán del ejército maderista; como tal fue con Madero a la ciudad de México, donde lo nombraron general honorario de los nuevos rurales.
Pero las reformas sociales de la revolución no podían desplegarse sin el apoyo de las masas campesinas.
Eso significaba enfrentarse a la oligarquía terrateniente y a los gringos, que también mantenían importantes intereses económicos en México.
Había que atacar poderosos grupos privados para distribuir la tierra entre los campesinos, y éstos no estaban organizados.
El gobierno de Madero se vio acosado por la contrarrevolución. En 1912 Pascual Orozco comenzó un levantamiento.
Las tropas de Villa fueron agregadas a las del general Victoriano Huerta, cuando éste partió hacia el norte para combatir la rebelión.
Villa era comandante de la guarnición en Parral y derrotó a Orozco con una fuerza inferior en la única batalla decisiva de la campaña.
Pero Huerta no era de fiar y muy pronto empezó a descubrir sus cartas.
Había puesto a Villa en primera línea de fuego para que los veteranos del ejército maderista hicieran la tarea más peligrosa y llevaran la peor parte, mientras los viejos batallones de línea federales se quedaban atrás protegidos por su artillería.
Luego inesperadamente le mandó a Villa ante un tribunal militar en Jiménez, acusándolo de insubordinación, diciendo haberle telegrafiado una orden a Parral, que Villa manifestó no haber recibido.
El tribunal militar duró quince minutos y el futuro y más poderoso antagonista de Huerta fue condenado a ser fusilado.
Alfonso Madero, que pertenecía al estado mayor de Huerta, detuvo la ejecución; pero el presidente Madero, obligado a dar apoyo a las órdenes de su general en jefe de la campaña, encarceló a Villa en la penitenciaría de la capital.
Durante todo este periodo, Villa permaneció leal a Madero, sin vacilaciones, actitud sin precedente en la historia mexicana.
Por largo tiempo, Villa había deseado ansiosamente tener una educación.
No perdió el tiempo en lamentaciones ni intrigas políticas. Se puso a estudiar con todas sus fuerzas para aprender a leer y escribir.
Villa no tenía ni la más mínima base para hacerlo. Hablaba un lenguaje vulgar, el de la gente más pobre, el de los llamados pelados.
No sabía nada de los fundamentos del idioma, por lo que hubo de empezar por aprender aquellos primero, porque siempre quería saber el por qué de las cosas.
A los nueve meses podía escribir regular y leer los periódicos.
El gobierno de Madero hizo la vista gorda ante su fuga de la prisión, bien para evitar complicaciones a Huerta, dado que los amigos de Villa habían exigido una investigación, o bien porque Madero estuviera convencido de su inocencia y no se atreviera a ponerlo abiertamente en libertad.
Desde ese tiempo hasta que estalló el último levantamiento, Villa vivió en El Paso, Texas, siendo de allí de donde salió, en abril de 1913, para conquistar México con cuatro acompañantes, llevando tres caballos, dos libras de azúcar y café y una de sal.
En febrero de 1913, los latifundistas iniciaron su levantamiento contra Madero y, aunque la mitad del ejército les secundó, la suerte de la revolución aún era incierta.
El peso de la balanza comenzó a inclinarse a favor de la contrarrevolución cuando a los latifundistas se les sumó Huerta al frente de unidades de su ejército acantonadas en la ciudad de México, lo que provocó la renuncia de Madero y su posterior asesinato.
La mayoría de los gobernadores reconocieron a Huerta como su nuevo presidente.
Inicialmente también contó con el apoyo de Estados Unidos, cuyo embajador ayudó a organizar el levantamiento de Huerta en la capital.
Pero en realidad Huerta estaba más bien vinculado a los imperialistas británicos, relación que los vecinos del norte no veían con buenos ojos, por lo que, con prepotencia, el presidente Wilson dijo: Yo enseñaré a las repúblicas sudamericanas a elegir buenas personas [...] Si el general Huerta no se retira, Estados Unidos se verá obligado a retirarlo recurriendo a medios pacíficos.
Pronto se vería en qué consistían esos medios pacíficos.
La política de Estados Unidos quería sembrar el caos por todo el país para justificar de esa manera una posterior intervención con sus tropas para lograr la pacificación. Pero la posición internacional de México era muy complicada en aquel momento.
El golpe de Huerta coincidió con la llegada de Woodrow Wilson a la presidencia de los Estados Unidos, quien se negó a reconocer al gobierno golpista de Huerta y destituyó al embajador local.
Pero la Iª Guerra Mundial estaba a las puertas y la posición de la potencias imperialistas europeas era diferente; querían quedarse con el petróleo mexicano y reconocieron al nuevo gobierno mexicano.
En octubre Huerta detuvo a 110 diputados y se encaminaba a grandes pasos hacia una dictadura abierta.
Luego provocó a Wilson al arrestar en Tampico, en la costa del Pacífico, a los marineros del buque Delphin.
Venustiano Carranza gobernador de Coahuila convenció a los diputados estatales de que la toma del poder por Huerta era inconstitucional y encabezó una guerra contra Huerta manteniendo el programa de reformas sociales de Madero: reparto de la tierra y nacionalización del petróleo.
Junto con Zapata, Villa apoyó a Carranza y se opuso a la dictadura de Huerta. Al frente de un puñado de hombres cruzó Río Grande en marzo de 1913. Reclutó hombres en la montañas cerca de San Andrés.
Era tan grande su popularidad, que en el término de un mes había levantado un ejército de 3.000 voluntarios.
Con esta milicia de trabajadores campesinos, conquistó Chihuahua a finales de 1913 y como dirigente de la famosa División del Norte obtuvo algunas de las principales victorias de la revolución, entre ellas el asalto por sorpresa con el que capturó Ciudad Juárez a mediados de noviembre de 1913, rechazando la contraofensiva de una poderosa fuerza federal enviada a retomar la ciudad.
El 10 de enero de 1914 capturó Ojinaga después de una violenta batalla y miles de campesinos se unieron a su División del Norte.
A mediados de marzo de 1914, comenzó su marcha contra la casamata de los huertistas en Torreón, Coahuila, un importante nudo ferroviario, una de las épicas batallas en la que demostró su gran genio militar.
El ejército federal evacuó Chihuahua y el norte de México estaba casi liberado.
Villa fue nombrado gobernador del Estado y, desde 1913 hasta 1915, confiscó las tierras de los latifundistas, que repartió entre viudas, veteranos, hambrientos y desempleados.
Entre las haciendas que saqueó estaba el rancho Babicora, propiedad de Hearst, el magnate de la prensa gringa, amigo de Porfirio Díaz.
Ejecutaron al administrador, secuestraron a otros cuatro capataces y se llevaron 60.000 cabezas de ganado.
Estas haciendas generaban dinero para las fuerzas militares revolucionarias.
Emitió moneda propia para impedir el acaparamiento de los ricos y el desabastecimiento de la población.
Entonces su primera acción consistió en reunir a los campesinos pobres en la plaza y repartir el nuevo dinero entre ellos.
Expulsó a los españoles del territorio bajo su control por su adhesión a la contrarrevolución.
La campaña de la División del Norte contra el régimen de Huerta terminó con la caída de Zacatecas el 24 de junio de 1914.
Huido Huerta, Carranza entró victorioso en la ciudad de México, cuyas tropas se rindieron el 13 de agosto.
Para esa fecha, habían surgido serias diferencias entre Villa y Carranza como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.
El antagonismo entre ambos estalló a principios de junio de 1914 cuando Villa rehusó obedecer la orden de Carranza de enviar un contingente de sus tropas a socorrer a Pánfilo Natera, otro general constitucionalista que tenía a Zacatecas sitiada.
Por el contrario, Villa, al mando de la División del Norte, marchó al sitiado pueblo y dirigió personalmente el ataque a la ciudad.
Para vengarse, Carranza suspendió todo tráfico ferroviario entre Aguascalientes y Monterrey.
Al cortársele el suministro de carbón y quedar sus tropas inmovilizadas, Villa no pudo participar en la campaña final contra las fuerzas federales.
Carranza no había cesado en su intento por minar la aportación de Villa a la lucha y éste, obstinadamente, resistía todo intento de Carranza por subordinarlo a él y a sus hombres a la autoridad de Obregón y a que se le impusieran los oficiales que debían formar parte de la División del Norte.
Mientras tanto, en el campo seguían a pan y agua, Villa estableció contacto con los rebeldes zapatistas en el sur y centro de México.
El país quedó así dividido: Carranza en la capital y Villa en la frontera con los Estados Unidos.
Por otro lado, José María Maytorena, amigo personal de Villa, había regresado a Sonora a retomar su viejo puesto de Gobernador. Maytorena encontró oposición por parte de Obregón y los otros militares sonorenses que habían dirigido la campaña contra de las fuerzas huertistas en el noroeste durante su ausencia.
Los elementos para un conflicto civil estaban dados dentro de Sonora y otras regiones del país entre las fuerzas leales a Maytorena y Villa y aquellos que apoyaban a Obregón y a Carranza.
El 22 y 23 de septiembre, Villa y Maytorena repudiaron públicamente la autoridad de Carranza e invitaron a los otros dirigentes constitucionalistas a unírseles. Villa comenzó entonces a desplazar sus tropas hacia el sur.
En un intento por limar las asperezas entre los dirigentes revolucionarios, un grupo de generales propusieron una reunión entre los líderes civiles y los oficiales militares que debía realizarse en Aguascalientes el 1 de octubre.
Esa ciudad era considerada territorio neutral puesto que en ella no había guarnición de ninguna de las facciones en conflicto. La Convención, así convocada, exigía las respectivas renuncias de Carranza como Primer Jefe y de Villa como Comandante de la División del Norte.
Sin embargo, Eulalio Gutiérrez, el presidente provisional escogido por la Convención designó a Villa para encabezar las fuerzas revolucionarias combinadas, en tanto que Villa propuso a uno de sus oficiales para comandar la División del Norte. Carranza rehusó renunciar al puesto de Primer Jefe a menos que Villa se retirase del ejército. Su exigencia estaba respaldada por Obregón y otros generales.
A mediados de noviembre de 1914 había estallado la guerra entre quienes querían impulsar hacia adelante la revolución y los que pretendían frenarla.
Pero ni con la ayuda de Emiliano Zapata, Villa pudo derrotar a Carranza. Fue batido en Celaya por Obregón, general en jefe del Ejercito constitucionalista.
Rechazado por la reforzada guarnición de Calles, Villa, con una pequeña fuerza de aproximadamente 5.000 efectivos avanzó hasta Hermosillo, pero fue derrotado en El Alamito el 13 de noviembre por un columna de constitucionalistas.
Expulsada de Aguascalientes, la diezmada División del Norte se vio obligada a retirarse hacia el norte vía Zacatecas y Torreón. Hubo otras derrotas y el antiguo amigo y aliado Venustiano Carranza mandó asesinar a Villa.
La revolución mexicana puso a los Estados Unidos en una situación muy difícil.
Estaban comprometidos grandes intereses privados y fuertes inversiones de capital que las exigencias revolucionarias del campesinado hacían peligrar.
En 1912 el capital gringo poseía el 78 por ciento de las minas, el 72 por ciento de las empresas metalúrgicas, el 56 por ciento de la extracción de petróleo y el 68 por ciento del caucho. Los imperialistas estadounidenses trataban de defender esos intereses privados en México.
A lo largo de todo el siglo XIX, aprovechando la debilidad del Estado recién nacido de la lucha contra los colonialistas españoles, se habían apoderado de casi dos millones y medio de kilómetros cuadrados de tierras mexicanas, desde California hasta Florida, incrementando en un tercio su extensión y exterminando a pueblos indígenas enteros.
La revolución mexicana fue también un movimiento antimperialista que salvó a su país de caer bajo la dominación extranjera de su vecino del norte.
En enero de 1915 el gobierno de Carranza adoptó una serie de medidas económicas encaminadas a la defensa de los recursos del país: nacionalizó el subsuelo, los bosques, la tierra y las aguas.
Defendiendo el derecho de autodeterminación y la no ingerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos, el 26 de setiembre de ese mismo año Carranza se pronunció en contra de la doctrina Monroe que los gringos trataban de imponer por toda Latinoamérica.
También exigieron una autorización especial para extraer petróleo, y eso ya era demasiado para los magnates capitalistas: Estados Unidos concentró 100.000 mercenarios en la frontera y desató varias provocaciones.
Los manejos de los gringos podían impulsar al gobierno mexicano a mirar hacia la potencias imperialistas europeas, como ya había ensayado Huerta.
Interviniendo en la revolución, los Estados Unidos pretendieron tomar posiciones favorables a sus monopolistas frente a las demás potencias imperialistas al sur de Río Bravo.
Por eso el 9 de abril de 1914 los marines desembarcaron en Tampico y fueron detenidos, lo que Washington consideró como un intolerable agravio a su honor.
El presidente Wilson pidió ante el Congreso autorización para invadir México a fin de conservar incólume nuestra gran influencia para el servicio de la libertad.
El 21 de abril de 1914 un contingente de 15.000 mercenarios imperialistas desembarcó en Veracruz, otros tantos aguardaban preparados en las costas y 87 buques de guerra imponían un bloqueo a México.
El pueblo de Veracruz se levantó en armas contra los ocupantes, que en noviembre se vieron obligados a retirarse a su país.
Las relaciones con los vecinos del norte eran confusas.
Los gringos decían haber desembarcado sus tropas para apoyar a Carranza pero Carranza criticó la invasión.
Los vecinos del norte desconfiaban también de su programa de nacionalizaciones, reforma agraria y separación de la Iglesia católica del Estado.
Por su parte, Villa ofreció a los norteamericanos la apertura de negociaciones y, por su parte, Carranza reprendió a Villa por haberle manifestado a George C. Carothers, el agente especial del Departamento de Estado en México, sus deseos de mantener una relación de paz entre su país y Estados Unidos.
Durante los primeros diez meses de 1915 los gringos dudaron y trataron de mediar entre Carranza y Villa, hasta que finalmente reconocieron diplomáticamente a Carranza y autorizaron a las tropas de Carranza a penetrar en Estados Unidos para atacar por la espalda a las de Villa.
El 19 de octubre, los gringos ayudaron a las fuerzas constitucionalistas en Sonora permitiendo a unos 4.000 hombres de Carranza cruzar la frontera, en un momento crítico durante el sitio que los villistas le tenían puesto a Agua Prieta (1 de noviembre de 1915).
La respuesta de Villa no se hizo esperar. A finales de 1915, en compañía de sus pocos hombres, había regresado a Chihuahua desde donde sigueron la guerra de guerrillas contra los ejércitos constitucionalistas durante cinco años.
En enero de 1916, detuvieron un tren en Santa Isabel, capturó a 16 gringos que viajaban en el y los fusiló.
En marzo les atacó en su propio territrio, en Columbus, Nuevo México y fusiló a diecinueve gringos.
En respuesta, el 15 de marzo un cuerpo expedicionario de 5.000 hombres y un escuadrón de aviones comandados por el general Pershing entraron a México.
Entre los invasores estaba un experto en contrainsurgencia, Bill Donovan, uno de los que luego fundaron la CIA.
El objetivo era la caza de Pancho Villa. Tres meses después las fuerzas se incrementaron hasta los 26.000 hombres y penetraron 700 kilómetros hacia el sur en el interior de México sin localizar a Villa.
Se encontraron con una encendida resistencia popular.
En octubre de 1916 Pancho Villa lanzó un manifiesto llamando a todos los mexicanos a unirse contra los ocupantes.
Los invasores tuvieron que replegarse y Pancho Villa se convirtió en el único extranjero que atacó territorio continental estadounidense en casi dos siglos de su historia antes del 11 de setiembre de 2001.
A partir de 1920 se dedicó a la agricultura y fue asesinado cuando vivía en una hacienda en Durango mientras viajaba a Parral, en Chihuahua, el 20 de julio de 1923 en una emboscada al cruzar el puente Guanajuato.
Fue asesinado no por los federales ni por Carranza, sino por un mercenario de Adolfo de la Huerta, el nuevo Presidente de México.
Su tumba fue profanada en 1926, y robado su cráneo, que no ha vuelto a aparecer.
Villa fue un rebelde ejemplar, parte integrante y alma de los mexicanos oprimidos. En contra de lo que se ha difundido, no bebía ni fumaba. Jamás violó a ninguna mujer, aunque convivía con dos simultáneamente, una en El Paso y otra en Chihuahua. Su gran afición eran los toros y las capeas.
En su extraordinario relato México insurgente, John Reed dejó un retrato excepcional de Villa, que merece la pena recordar:
La gran pasión de Villa eran las escuelas. Creía que la tierra para el pueblo y las escuelas resolverían todos los problemas de la civilización. Las escuelas fueron una obsesión para él. Con frecuencia se le oía decir:
-Cuando pasé esta mañana por tal y tal calle, ví a un grupo de niños. Pongamos allí una escuela.
Chihuahua tiene una población menor de 40.000 gentes.
En diversas ocasiones, Villa estableció más de cincuenta escuelas allí.
El gran sueño de su vida era enviar a su hijo a una escuela de los Estados Unidos.
Tuvo que abandonar la idea por no tener dinero suficiente para pagar el medio año de enseñanza, al abrirse los cursos en febrero.
El mito del revolucionario curtido a fuerza de desprecios, sol, balas y valentía, que tiro a tiro expropiaba a los poderosos para colectivizarlo entre sus hermanos pobres, del enamorado que odiaba por igual a gringos, traidores y cobardes, se expandió como su sangre.
Por tanto, tampoco es casualidad que Pancho Villa, igual que otros grandes revolucionarios que han defendido al pueblo trabajador, sea víctima de una infame campaña de intoxicación por parte de la prensa, siempre al servicio de los intereses del capital y los poderosos.
Defender su limpia memoria de esos ataques es un deber para todas las personas amantes de la verdad, porque la verdad es siempre revolucionaria.