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lunes, 23 de septiembre de 2013

Los giros tácticos no son cambios estratégicos


Por Alberto Dearriba

La oposición intenta demostrar que el gobierno cambió por el resultado electoral, por oportunismo.

Quinientos años antes de que naciera Cristo, Heráclito de Efeso andaba por la costa jónica proclamando que "lo único inmutable es el cambio" y que, por lo tanto, "ningún hombre se baña dos veces en el mismo río". 

Lo que ocurre en la política argentina es mucho menos profundo que el postulado del filósofo helénico. En realidad, en las costas del Plata abundan los tránsfugas que borran con el codo lo que escribieron con la mano. No se trata de mutaciones naturales, sino de impúdicos bandazos preñados de pragmatismo. Carlos Menem lideró la más escandalosa operación de travestismo político del siglo XX. Con el regodeo del establishment, estafó a sus votantes descaradamente. Después de llegar a la Rosada prometiendo "salariazo" y "revolución productiva", dijo descarnadamente que si hubiera anunciado lo que iba a ejecutar, no lo hubiera votado nadie. 

En la vereda opuesta, la de la coherencia, se encuentra la última dictadura militar, que impuso el imperio de mercado mediante un baño de sangre. 

Desde que el kirchnerismo comenzó la reposición populista en 2003, sus detractores no cejan de hurgar en supuestas contradicciones entre la gestión y "el relato". 

Los análisis políticos de los últimos días apuntan a subrayar que el gobierno debió modificar sus postulados tras la derrota electoral. 

En verdad, el único desajuste ideológico tras las primarias se produjo en la sensible cuestión de la seguridad, con el inesperado apoyo del candidato bonaerense a diputado nacional Martín Insaurralde a la baja de la edad de la imputabilidad para los menores, seguida de la designación de un cultor de la mano dura, Alejandro Granados, como ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires. 

Ambas cuestiones resultan obviamente un sapo difícil de tragar para los kirchneristas más puros, a los que se les ponen los pelos de punta cuando surgen señales que sugieren que se pretende acabar a los tiros con el delito. 

Tras las contradicciones iniciales que produjo el planteo de Insaurralde –desautorizado por conspicuos legisladores del Frente para la Victoria (FPV)– la fuerza gobernante intentó homogeneizar su discurso con una salida elegante. El candidato a diputado nacional se entrevistó con la presidenta y comió con sus futuros compañeros de bancada. Para no desautorizarlo, los legisladores concluyeron que Insaurralde había tenido una actitud "valiente" y que, en todo caso, se trataba de un tema a discutir en el marco de un nuevo régimen penal juvenil. 

Esta diferencia fue sin duda la que opositores políticos y mediáticos más explotaron y la que mayores discusiones internas provocó en el kirchnerismo. 

Pero a partir de allí se señalaron también como cambios forzados y oportunistas, una serie de medidas que el gobierno adoptó para atender obviamente el reclamo de las urnas, pero sin traicionar en lo más mínimo su catecismo. 

El mejor ejemplo de ello es el cuestionamiento opositor a la suba del mínimo no imponible de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias. La medida se adoptó en el marco del diálogo iniciado por Cristina Fernández con dirigentes empresarios y sindicales, tras la magra cosecha electoral y luego de años de renuencia oficial a ese ajuste que afectaba a un millón y medio de trabajadores. 

La mejora en los ingresos de los asalariados por la vía de una menor presión fiscal, puede ser interpretada como un logro de los sindicalistas y también como una respuestas al mensaje de las urnas. Pero no se puede reprochar incoherencia con la vocación kirchnerista de estimular la demanda agregada. La decisión de mejorar el salario real no puede ser imputada como una vulgar declinación doctrinaria. Por el contrario, el sostenimiento de una presión fiscal tan alta sobre los trabajadores se había tornado en realidad insostenible desde la ideas kirchneristas y sólo explicada por las vicisitudes de las cuentas públicas. La elevación del mínimo no imponible es más kirchnerista que el sostenimiento anterior.

Con el mismo sentido de mejorar ingresos y echar combustible al mercado interno, debe interpretarse la duplicación de los topes de facturación para los monotributistas.

Igualmente está en línea con los postulados de la fuerza gobernante el hecho de que el costo fiscal de la rebaja en Ganancias sea cubierta parcialmente por la vía de gravar la renta financiera. 

La estatización de líneas ferroviarias tampoco resulta una declinación de los postulados kirchneristas, sino que por el contrario, es coherente con el rol que el gobierno le ha dado al Estado frente a los excesos del mercado.

Del diálogo posterior a las elecciones entre la presidenta, empresarios y sindicalistas, los dirigentes gremiales obtuvieron además una liberación de abundantes fondos para las obras sociales. 

El giro de estos recursos que venían siendo reclamados por Hugo Moyano desde que conducía la CGT unificada, se parece más un premio a la CGT antimoyanista de Antonio Caló, que participó del diálogo con el gobierno, que una respuesta apurada a la derrota en las urnas. 

Si bien es cierto que los sindicatos conservan buena parte de su histórica capacidad de movilización y maniobra –útil para una campaña– es sumamente improbable que esta demora del Estado en saldar esa deuda haya incidido en los votantes de las primarias. 

Se señalan además como una mutación esencial del gobierno el hecho de que candidatos o funcionarios kirchneristas aparezcan en las pantallas de canales del Grupo Clarín, lo cual es obviamente un cambio táctico vinculado con la necesidad de dar visibilidad a los candidatos, pero está muy lejos de una declinación de principios. No es que se haya negociado la Ley de Medios Audiovisuales, o se piense ahora que los monopolios mediáticos son buenos, sino que simplemente aprovechan sus pantallas para llegar con el discurso oficialista al segmento de la sociedad que precisamente se mostró esquiva al gobierno en el cuarto oscuro y que constituye la audiencia de TN y Canal 13. Se puede discutir su conveniencia, pero está lejos de ser una declinación de principios.

El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, advirtió que "el gobierno no ha cambiado un ápice" y dijo que, en realidad, "lo que hemos hecho es seguir profundizando e intentando mejorar todos los días". No hizo más que ratificar lo dicho por la propia presidenta en la amarga noche de las primarias, cuando prometió una profundización del modelo. 

En la vereda de enfrente, en tanto, no hay en verdad coincidencia acerca de si hay o no hay cambio en el gobierno. Tan es así que se puede leer en el mismo medio, un editorial que indica desde el título que "no hay cambio, sólo es un epejismo", y unas páginas más adelante una nota que puntualiza uno a uno los "giros de Cristina desde las PASO". 

En suma, salvo la cuestión vinculada con la seguridad, en la que se agitan cuestiones ideológicas, el resto de los retoques producidos por el gobierno tras las elecciones primarias, no implican en realidad un retroceso. No se asumió la agenda del adversario como propia. Los retoques apuntan por el contrario a fortalecer el rol del Estado y a mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. No es novedad en el kirchnerismo. Por otra parte, si no se produjeran, la oposición diría que el gobierno sigue sin escuchar el mensaje de las urnas.

Infonews

domingo, 22 de septiembre de 2013

TODO MAL, CHÉ…

Débora Giorgi, Hugo Cantero, Daniel Scioli, Collia y Alicia Kirchner

¿Sabías que la economía creció 8,3% en el segundo trimestre con respecto a igual período de 2012 y que en lo que va del año la actividad acumula un crecimiento del 5,8%?
¿Sabías que la Cepal ya había previsto que la Argentina crecería este año un 3,5%?
¿Sabías que las empresas exportadoras prevén ventas al exterior por US$ 85 mil millones para este año?
¿Sabías que hubo un crecimiento récord de plazos fijos en el mes de julio, con más de $10.000 millones depositados en bancos nacionales y que el Banco Central informó que esto representa una expansión interanual del 44%, la más alta para ese mes en los últimos ocho años?
¿Sabías que el superávit comercial creció el 27% al terminar el primer semestre del año con un saldo positivo en junio de US$ 1.155 millones y un acumulado en el primer semestre de US$ 4.954 millones?
¿Sabías que se pagaron los bonos de deuda con reservas y pese a ello las reservas siguen siendo más que suficientes para las metas de crecimiento de la economía y que el superávit fiscal se expandió 36,2% en abril y que el gasto primario en inversión social creció 37,2% en lo que va del año?
¿Sabías que la inversión interna bruta creció en mayo 13,6% y que el crecimiento del PBI no para de crecer desde el mes de abril?
¿Sabías que el salario argentino en dólares es el más alto de la región?
¿Sabías que somos el país que más inversiones extranjeras recibe en la región y que la compañía española BBVA invertirá durante cuatro años US$ 700 millones en Argentina y que Cor-Vial prepara una planta para la producción local de equipos para obras públicas y que BGH comenzó la producción de memorias RAM en Tierra del Fuego y que los tractores Massey Ferguson comienzan a fabricarse en Argentina?
¿Sabías que la empresa de pinturas más grande del mundo invertirá US$ 40 millones en el país y que la marca italiana Kappa comienza a fabricar en la Argentina y que la industria de la construcción y las grandes automotrices como VW, Toyota, Citroën y Peugeot y las fábricas de electrodomésticos siguen invirtiendo y ampliando sus plantas fabriles?
¿Sabías que el turismo generó más de un millón de empleos en ocho años en los rubros transporte, gastronómico y hotelero y que Mar del Plata fue distinguida en el ranking mundial como el principal destino de playa de Sudamérica y que Argentina está entre los primeros países del mundo en turismo de congresos internacionales y que el turismo local superó todos los récords de la historia del turismo nacional?
Dejame respirar y sigo…

(Del editorial de Jorge Giles en ‘Miradas al Sur’)

LORENZETTI, EL CIJ Y GRUPO CLARÍN



El próximo 25 de septiembre, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación encabezará la Jornada sobre Justicia, Comunicación y Medios en la emblemática Universidad asociada a Grupo Clarín en esta materia. ¿Coincidencia o premonición?


El miércoles 25 de septiembre de 2013, el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti abrirá la Jornada sobre Justicia, Comunicación y Medios organizada por la Universidad de San Andrés y el Centro de Información Judicial (CIJ), dependiente del tribunal supremo.

El evento, en el que también participará la Directora de Comunicación Pública de la Corte, María Bourdin; María Magdalena Ruiz Guiñazú, Eduardo Zimmenmann y Luis Novaresio, se realizará a las 18 horas en la sede del British Arts Centre, ubicada en Suipacha 1333, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Según informa la nota que publicita la jornada en la página principal del CIJ, el presidente de la Corte reflexionará acerca del modo en que los miembros de la Justicia dan a conocer sus fallos [ver programa].

Resulta por lo menos suspicaz el desarrollo de este particular evento a partir de la comunión de la Universidad de San Andrés, cuya especialización en Comunicación y Periodismo lleva el sello de Grupo Clarín [ver página web Universidad], justo en el momento en el que los ministros del tribunal están elaborando su decisión en el caso de Clarín contra la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. La organización del evento daría cuenta, mínimamente, que hay conversaciones en la antesala.

La entrada es libre y gratuita, aunque con cupos son limitados. Para inscribirse hay que comunicarse con Hector Magnetto o Pablo Casey. Ah, no, perdón. Al parecer los canales formales definidos son por vía telefónica al 15.4494.7833 o por mail a extuniversitaria@udesa.edu.ar. 
Fuente: mercadoytransparencia.org

sábado, 21 de septiembre de 2013

GANAR, GOBERNAR Y GUSTAR

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En el fútbol hay un deseo en forma de consigna, que propone "ganar, golear y gustar". Aun para los hinchas que venimos de una tradición de fútbol exquisito –como los riverplatenses, modestia aparte– el orden de estos factores altera el producto.

Tal vez algunos que jamás han estado en medio de la popular y de la barra o que no han pisado estadios adversarios objeten este orden de prelación. "Primero la obligación y luego la diversión" nos han dicho a los de mi generación cuando volvíamos de la escuela y pretendíamos jugar antes de terminar la tarea.

Y no es exitismo o resultadismo. Es entender que a partir de ganar y consolidarse, un equipo, un proyecto, puede darse por añadidura la belleza anhelada.

Y que los tiempos, los desarrollos, los cambios y las tácticas no las deciden los espectadores ni los comentaristas. Que es el que conduce, el director técnico, el que conoce a sus dirigidos, la relación de fuerzas, el estado del terreno y las fortalezas y debilidades propias y ajenas.

Y si uno es observador comprobará que en la mayoría de los casos, los desequilibrados, los que pierden la cordura son los propios periodistas o los críticos especializados o los que ven los temas desde la mesa de un bar o desde un cenáculo privilegiado o comprometido a medias.

Y el mismo orden se asocia con la acción política: es imposible gobernar y hacer justicia si no se gana.
En una columna anterior propuse que en estos momentos la autocrítica debía hacerse puertas adentro y en los ámbitos orgánicos para no "dar pasto a las fieras". El devenir de los acontecimientos refuerzan la idea. Aunque el colega Hugo Presman desde su blog polemice conmigo y me ubique en el "núcleo duro" del kirchnerismo (sic).

Es que en medio de tempestades con vientos cruzados de izquierda y derecha, navegando entre tiburones que cuando fueron gobierno resultaron mojarritas desorientadas y huidizas y esquivando a los cuervos carroñeros de siempre disfrazados de blancas e inofensivas gaviotas, la unidad y la verticalidad son indispensables.

Lo que no excluye ni los aportes constructivos, las discusiones y las propuestas superadoras, siempre con un ojo en la etapa y otro en el proyecto estratégico y las contradicciones principales.

Y se insiste: puertas adentro, sin dar elementos, argumentos o excusas para que se nos siga atacando. Hay tiempos y tiempos.

El sublime poeta y sacerdote nicaragüense Ernesto Cardenal durante la guerra antiimperialista y antidictatorial del Frente Sandinista de Liberación, escribió: "No es tiempo ahora de poesía surrealista."

Y no estaba arriando las banderas de la belleza literaria, ni traicionando la memoria de su coterráneo Rubén Darío ni la herencia de José Martí. Supo con claridad evangélica cuál era el nuevo mensaje que había que anunciar, la epifanía de un pueblo en armas en busca de su propia justicia poética.

Los que tal vez mejor entendieron cuál es el proyecto estratégico, hacia dónde marcha y qué objetivos busca el movimiento político, económico, social y cultural iniciado en mayo de 2003, son los propios enemigos de lo conseguido en esta década ganada. Esa es la razón de tanta saña, tanto odio y tamañas desvergüenzas y calumnias.

Es la reiteración del resentimiento gorila que se solaza con el recuerdo fusilador y autoritario de septiembre de 1955. Porque el límite máximo que puede soportar el "círculo rojo" que como explica la majadera Gabriela Michetti: "Es lo que en mi época llamábamos el establishment" (¡gracias Gaby por iluminarnos!), es discutir sobre los pobres y no sobre la pobreza. Sobre la beneficencia y no sobre la justicia. Sobre las dádivas y no sobre la igualdad.

No podemos dejar de ver que la consolidación definitiva del modelo necesita por lo menos de una década más. Que 2015 es un objetivo irrenunciable y que este octubre es un paso en ese camino hacia la victoria definitiva.

Que sacarle el cuerpo al compromiso es cobardía y que existe una conductora y que se necesitan apóstoles (como decía el General). Que la unidad de concepción es el deber de la hora y que como decía Napoleón Bonaparte: "La conducción es un arte todo de ejecución", y por ende tarea de quien o quienes conducen.

Desde nuestra relativa comodidad de personas curtidas en diversas batallas, subidas y bajadas, esperanzas e incertidumbres, pero con las necesidades básicas y no tan básicas harto satisfechas, podemos darnos el lujo o el tiempo de esperar llegado el caso que hubiese un gobierno de Massa, Macri o Cobos en 2015.

Pero si somos verdaderamente solidarios, si cuando le decimos "compañero" a un semejante lo sentimos profundamente, si proclamamos la equidad, tenemos que saber que millones de nuestros compatriotas volverían a la noche oscura de la desesperanza, el ajuste, la desocupación, el hambre, las privatizaciones y la destrucción de todo lo ganado, aunque cualquiera de esos terroríficos personajes lo oculten o disimulen.

¿O es que se acabó mágicamente la lucha de clases?

Es tiempo de poner todos nuestros esfuerzos en ganar elecciones y ser leales a la conducción de la presidenta y jefa del movimiento nacional.

Y volviendo a las metáforas futboleras, no hacerlo –con todo respeto– es de "pechos fríos".

Por Enrique Masllorens*

domingo, 1 de septiembre de 2013

“Antes se discutía reducir salarios, hoy el mínimo no imponible”



Por Nicolás Lantos
“El Frente para la Victoria llevó adelante el gobierno más peronista que tuvo la historia de la Argentina”, define Martín Insaurralde, cuando se lo consulta por la relación entre peronismo y kirchnerismo que volvió a salir a la superficie después de las PASO. El intendente de Lomas de Zamora, cabeza de la boleta oficialista de diputados en la provincia de Buenos Aires, hace una evaluación “más bien positiva” de los resultados de las primarias aunque reconoce que “hay cosas que corregir” en la campaña de cara a octubre. Durante la larga entrevista con Página/12, Insaurralde defiende las últimas medidas tomadas por el gobierno nacional y deja a un lado los proyectos de reforma constitucional. También recuerda sus primeros pasos como militante, su relación con Eduardo Duhalde (“lo conozco más de la cancha de Banfield que de la política”), adhiere al pedido de internas en el peronismo de cara a 2015 y asegura que el kirchnerismo va a subsistir más allá del final del mandato de Cristina Fernández de Kirchner.
–A veinte días de las PASO, ya en frío, ¿qué balance hace de los resultados?
–La evaluación es más bien positiva. Seguramente uno siempre espera más, por lo hecho, por las expectativas que uno tiene como dirigente político y como parte de este proyecto. Pero nosotros comenzamos con un desconocimiento muy grande, los atributos por los que me eligió Cristina, los valores, el trabajo, la forma de gestionar, había que ir transformándolos en realidad día a día. Fue una campaña corta, era la primera vez que se usaban las PASO en una elección legislativa, había que hacer llegar el mensaje a cada rincón de una provincia muy grande... seguramente esperábamos hacer una mejor elección, pero no estoy disconforme con lo que hicimos. Seguramente hay cosas que corregir en la campaña, las estuvimos analizando este tiempo, y el futuro y las expectativas, con cambios y correcciones, son interesantes.
–¿Qué hay que corregir para la campaña por delante?
–Principalmente la forma de comunicar. Puede ser que a mí me haya faltado comunicar las cosas de forma mucho más simple para la gente. También contarles a los bonaerenses cuál es la provincia que queremos, no solamente recordar los grandes logros. Porque hablar de futuro es hablar con la memoria de lo que pasó: no solamente lo hecho sino dónde estábamos, a dónde vinimos y hacia dónde estamos yendo. Mostrar lo que nosotros queremos para esta Argentina dentro de 20 años. Y por supuesto también cambiar y corregir cosas del día a día, porque siempre se cambia. En la gestión cambian las prioridades con el tiempo. No es que cambiamos porque todo lo anterior está mal sino que nosotros mismos hemos sido motor de las expectativas y eso nos obliga: hace diez años en la Argentina no podíamos discutir la movilidad jubilatoria porque había dos millones y medio de jubilados; hoy tenemos seis millones, discutimos otras cosas. Hoy hay cinco millones de nuevos puestos de trabajo; antes discutíamos cómo generar empleo, ahora discutimos ganancias, discutimos cómo sostenerlo, cómo mejorar el trabajo registrado...
–¿Los últimos anuncios son parte de esos cambios? Algunos candidatos opositores los calificaron como “retrocesos del gobierno”...
–Al contrario, se reafirman las políticas de este gobierno. Este gobierno siempre se hizo cargo de su pasado, de su historia, de sus archivos, de lo que endeudaron otros gobiernos, y se tomó la decisión de desendeudar la Argentina y hacer un Estado presente y fuerte. Teníamos que decirle al mundo que no se podía pagar esa deuda inflada, ficticia, mal lograda, que se había quedado con los depósitos de la gente y se había quedado con los sueños de miles y miles de argentinos. En el 2005 se reestructuró la primera parte, después llegamos al 93 por ciento en la segunda parte y abrir esta tercera etapa para el 7 por ciento restante tiene que ver con seguir con esas políticas: a la Argentina le fue muy bien con el desendeudamiento.
–También se dijo que se trataba de medidas electoralistas...
–Si fuera una cuestión electoral la suba del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias se habría anunciado quince días antes de las PASO. Tuvimos tres anuncios sobre ese tema este año, está en la agenda del Gobierno. No olvidemos que en la Argentina antes se discutía cómo reducir o congelar salarios, hoy discutimos cuál es el mínimo no imponible. Por esas cosas yo participo de este proyecto. Porque a veces se dicen cosas desde una visión electoralista y proponen que no hay que cobrar impuestos y a la vez hay que brindar mejores servicios. Eso es una utopía. Me parece que hay que tener criterios claros y actuar con responsabilidad. En la Argentina tenemos por primera vez una Presidenta convencida de que hay que actuar con responsabilidad y apostando al futuro de la Argentina, haciéndola previsible. Sería muy fácil seguir pateando la deuda como ya se hizo y los grandes grupos económicos estarían más contentos con este gobierno. Pero la Presidenta se comprometió a no ajustar ni a endeudarse sino a resolver los problemas industrializando el país. El motor de esta Argentina es la industrialización, el empleo, el estudio. Esa es la Argentina que queremos. Hemos apostado a que cada uno de los argentinos tenga trabajo y decida por sí solo su destino y el de su familia.
–¿Y qué opina de otros candidatos que buscan atribuirse la “autoría intelectual” de estas medidas tomadas por el Gobierno?
–Yo no recuerdo el número, pero en la Cámara de Diputados había cerca de 45 proyectos sobre el tema del mínimo no imponible y ninguno era del Frente Renovador. Esa chicana forma parte de la especulación electoralista. Este gobierno escucha y sabe resolver cada uno de los problemas. Lo demás es picardía. Esta es la agenda que tiene el Gobierno hoy, seguir mejorando el salario de la gente. ¿Cuándo no la tuvo? El tema es ser responsable e ir haciéndolo con criterio.
–El Frente Renovador se nutre principalmente de intendentes del conurbano que hasta hace poco revistaban en el Frente para la Victoria, como usted. ¿A qué atribuye que se hayan “abierto” para competir por afuera?
–Creo que a veces se cree que se puede mejorar desde otro lugar. Yo soy muy respetuoso de lo que hacen otros dirigentes políticos pero yo sé qué concepción tengo y por qué me dediqué a la política. En la política, como en la vida, existen la traición, la mentira, la falta de lealtad. Pero yo vine a la política a hacer lo mismo que hacía en mi vida. Como intendente de Lomas de Zamora tuve éxito, al igual que la mayoría de los intendentes. Y yo creo que en todo caso este proceso exitoso se modifica, se mejora, se cambia, desde adentro. Yo formo parte de esa generación de dirigentes agradecidos que tienen los valores y la concepción de que las cosas se pelean desde adentro para mejorar la calidad de vida de los bonaerenses.
–¿Hubo errores por parte del oficialismo?
–Seguramente siempre hay cosas para rever y analizar. Ahora, cuando uno quiere tomar caminos individuales, cualquier excusa es buena.
–¿Teme que, de repetirse los números de las PASO después de octubre, haya dirigentes que intenten pegar el salto?
–¿Sabés por qué me apasiona a mí la política y por qué estoy acá? Para que eso no pase. Para que haya más dirigentes como yo, que hay muchísimos, que saben que las cosas deben hacerse de determinada manera. Si a mí el voto popular me puso como intendente de Lomas de Zamora representando a un partido, a determinadas ideas, la gente me votó para eso. No puedo decir “yo ahora pienso diferente, no quiero ocuparme de eso”.
–El trabajo legislativo es muy distinto a la gestión de un municipio, ¿cómo se imagina su labor en el Congreso?
–Yo soy un trabajador incansable. Desde el rol que me toque y que me dé la Presidenta, no voy a hacer otra cosa que no sea trabajar, trabajar y trabajar. Me encanta y me apasiona hacerlo, tengo ganas. Y en la Cámara de Diputados, espero que se sigan dando grandes debates y que siga creciendo esta democracia joven que tenemos. Los grandes debates que se dieron en estos diez años en la Argentina, las grandes transformaciones, fueron producto siempre de iniciativas del Frente para la Victoria. Todos los cambios estructurales que se hicieron en la Argentina, la estructuración de la deuda, la estatización de las AFJP, la recuperación de YPF, las leyes de igualdad y equidad, surgieron del Frente para la Victoria. Yo voy a representar ese sector político, voy a formar parte de ese bloque para acompañar políticas que sigan integrando a los argentinos. Ojalá haya buenos debates y las propuestas de los otros partidos no sean solamente electoralistas. Ya nos ha pasado en 2009 que nos llenaron de propuestas de campaña que nunca después llegaron a la Cámara.
–¿Ya tiene algunos proyectos, algunos temas en los que querría trabajar?
–Vamos a trabajar en todas las leyes necesarias para que la provincia de Buenos Aires y el país sigan creciendo. Esta provincia es la más importante y para que el país siga creciendo hay que mejorar la logística, ése es un tema central en el que hay que avanzar. Tenemos seis puertos, los más importantes de la Argentina; hay que mejorar la competitividad para que aumenten las inversiones; hay que seguir fortaleciendo el segundo y tercer cordón del conurbano para darle mayor rentabilidad. Pero ¿en qué forma se trabaja esto? En conjunto con un modelo de país. Si no trabajamos en políticas de proyecto en conjunto en todo el país, es muy difícil que a la provincia le vaya bien también.
–Ahora que la Presidenta dio señales claras de que no irá por un tercer mandato, ¿cree que es momento de discutir una reforma constitucional que abarque otros temas?
–La Constitución tiene muchas asignaciones pendientes y reformas para mejorarla. Hoy, no me parece que la prioridad pase por una reforma. No significa que no haga falta pero hay momentos para cada cosa. Hoy creo que los dirigentes políticos tienen que aportar a la resolución de los problemas cotidianos e inmediatos. En Lomas de Zamora la gente me pide seguir defendiendo lo que hemos conseguido, pero también me pide una agenda hacia el futuro que tiene que ver con que se viaje mejor, que tengamos más seguridad, que se siga apostando por la educación, y ese tiene que ser el desafío. Seguramente habrá momentos en la Argentina que se viene donde tengamos que promover cambios estructurales. Hoy creo que tenemos que trabajar en una agenda cotidiana y en mantener el rumbo económico, ser un país predecible, que discuta con los grandes grupos concentrados de poder para defender al trabajo, promoviendo la industrialización, porque ése es el camino para la Argentina. Cuando se derrumba el mundo, en Latinoamérica los países no crecen más que al 3 por ciento; Perú, Chile, Brasil, con los problemas que lamentablemente está teniendo, cualquier índice te da hoy que acá se está creciendo 4,5. Esto es producto de defender lo nuestro, de no cambiar el rumbo aunque intenten forzar ese cambio. Hoy es mucho más fácil ganar plata en el mundo especulando que fundando una empresa. Bueno, en Argentina se ha ganado muchísima plata en estos diez años abriendo industrias.
–¿Se define como peronista o como kirchnerista?
–Yo soy peronista y me enamoré de ese modelo kirchnerista. Ese 25 de mayo de 2003 que Néstor Kirchner asumió con más desocupados que votos era muy difícil creerle, había nada más que un sueño. Y todos los días fue mostrando que había que creerle un poquito más. Y uno como dirigente político se enamora de los tipos que son firmes, que se la juegan por el país, que se la juegan por un proyecto colectivo, que piensan en el bien común, que trabajan para una enorme mayoría y no para un sector. Eso es lo que hacemos los peronistas.
–¿Con Néstor Kirchner llegó a trabajar?
–Con Néstor tuve mucha relación directa cuando asumí como intendente. Fue un año solamente, pero fue muy intenso. Muchos viernes, mucho teléfono, estaba muy encima... sin compararme, yo laburo parecido y por eso nos entendíamos bien. Néstor era pura convicción, ir para adelante, resolver las cosas...
–¿Y cómo es la relación cotidiana con la Presidenta?
–La cotidiana con Cristina para mí es extraordinaria. Yo hace treinta días conocí a una mujer totalmente generosa conmigo, que escucha, que dice lo que cree, que piensa que a la Argentina le va a ir bien con dirigentes que no tengamos miedo. Que nos podemos equivocar, que todos tenemos virtudes y defectos, pero que cuando un dirigente político tiene miedo es mucho más fácil equivocarse.
–¿Cree que el kirchnerismo podrá proyectarse más allá de 2015?
–Vos recién me preguntabas si yo era peronista, y el apellido Perón ya no aparece más en la boleta hace rato. El kirchnerismo deja un sello muy grande en la Argentina, que tiene que ver con la recuperación de la política como ordenador social, como motor de la producción, de la industria, de la inclusión. Es muy difícil, cuando hay valores y logros, hacer que eso muera.
–¿Coincide con Daniel Scioli en que el peronismo deberá dirimir su liderazgo en internas?
–El peronismo debe darse un gran debate, hay muchos desafíos por delante y muchas conquistas por seguir logrando, así que me parece que el ordenamiento del PJ es necesario y calculo que se va a dar hacia fin de año o el año que viene, siempre a través de internas. Pero me parece que la agenda de la gente hoy pasa por otro lado, así que hay que seguir gobernando.
–¿Sergio Massa debería ser parte de esa interna?
–Eso hay que preguntárselo a él. Yo estoy siempre en el mismo lugar desde el año, ’87 que entré en el centro de estudiantes peronista de Lomas de Zamora y sigo estando en el año 2013 dentro del Frente para la Victoria, que llevó adelante el gobierno más peronista que tuvo la historia de la Argentina.

domingo, 25 de agosto de 2013

Scioli: "Massa eligió otro camino, se fue con Macri"

Para el gobernador, los intendentes del conurbano que se pasaron al massimo pueden mostrar los logros de su gestión gracias a las políticas del gobierno nacional: "Cuando los intendentes se plantan ante la sociedad haciendo referencia a los éxitos de su gobierno, es justo decirlo que pudieron tener mayores oportunidades a partir de las políticas nacionales para que pudieran desarrollarse y de un gobierno provincial que viene descentralizando recursos".
"Pongamos esta elección en contexto, Massa, Margarita (Stolbizer), Martín (Insaurralde) y Francisco (De Narváez) están buscando una banca de Diputados, yo estoy gobernando una provincia de 16 millones de habitantes que tiene más docentes para pagarles el sueldo que la cantidad de habitantes del municipio de Tigre", indicó.
Scioli defendió con firmeza el rumbo del país y a la presidenta Cristina Kirchner y remarcó que algunos hablan de "una economía estancada, del país que hay que volver a endeudar y en el que hay que privatizar en parte", en referencia a los candidatos del Frente Renovador, y sostuvo que él, en cambio, quiere "una continuidad en los cambios y corregir lo que hay que corregir".

jueves, 22 de agosto de 2013

El 61% de los argentinos aprueba la década de gestión kirchnerista, según una encuesta de Mora y Araujo


En el marco del seminario "El comercio y el contexto político-económico", organizado por la Cámara de Comercio de Córdoba en la  capital de la provincia mediterránea, el consultor participó como panelista y expuso los datos que arrojó la encuesta que se realizó en base a la pregunta de "¿Cómo evalúa globalmente la gestión kicrchnerista desde el 2003 hasta la actualidad?".

En ese sentido, el especialista precisó que el resultado nacional arroja un 61 por ciento de aprobación a la gestión en la última década de gobierno; lo mismo ocurre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con una aprobación del 56%; en el Gran Buenos Aires se aprueba en un 67% y en el interior del país el 53%.

La encuesta también consultó sobre el nivel de confianza a determinados grupos sociales, y la gente manifestó un 68% de desconfianza a los políticos; 67% a banqueros y financistas; 65% a sindicalistas y 61% a grupos económicos.

Mora y Araujo también precisó en su exposición que un 26% de la población argentina se ubica políticamente en un segmento `intermedio´, es decir que no se define como kirchnerista ni como anti kirchnerista, se trata de una franja social “no ideologizada, que no piensa en términos de modelo ni de proyectos políticos, y que es el sector que “podría definir quién gana las elecciones en octubre”, concluyó.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Insaurralde: "Los nuevos problemas que tiene Argentina tienen que ver con que hay más trabajo y más inclusión"

Insaurralde y Scioli

Insaurralde, en diálogo con Radio La Red, aseguró que "hoy se discuten políticas para mejorar el poder adquisitivo" de la gente, mientras que una década atrás se discutía "si se descontaba a jubilados y docentes el 13 por ciento".

"Nosotros creemos que hay momentos para discutir cada una de las cosas. No se puede resolver todo en un día. Los nuevos problemas que tiene Argentina tienen que ver con que hay más trabajo y más  inclusión", dijo el actual jefe comunal de Lomas de Zamora.

Por su parte Scioli aseguró hoy que "es muy importante que los distintos sectores salgan a comprometerse a defender lo logrado a lo largo de estos años", y remarcó que "se logró un crecimiento muy significativo que ha redundado en beneficio de los trabajadores y de las empresas".



Scioli valoró el llamado al diálogo convocado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y destacó que "es importante que los distintos sectores, los empresarios, la industria de la construcción se comprometan para definir cómo defendemos lo logrado y le metemos fuerza a trabajar por lo que falta, por el futuro que expresa el Frente para la Victoria".

En ese sentido, Scioli sostuvo que "ya hemos visto lo que ocurre cuando la Argentina entra en una dinámica de endeudamiento, es pan para hoy y hambre para mañana. Eso lo pagaron los trabajadores, con altos niveles de desocupación y de pobreza".

Scioli hizo estas declaraciones al recorrer las obras de repavimentación y bacheo que se realizan en la Autopista Buenos Aires-La Plata, que el pasado 12 de julio pasó a manos del estado provincial bajo la denominación AUBASA.

Además resaltó que "las AFJP en manos de privados hemos visto que fueron fondos especulativos, no fondos al servicio del crecimiento, de la inclusión social, como la Asignación Universal por Hijo, el programa Conectar Igualdad o el ProCreAr que ya permitió financiar ladrillo por ladrillo las viviendas que se están construyendo".

Insaurralde destacó que "hace diez años se discutía si se descontaba a jubilados y docentes 13 por ciento", mientras que hoy "se discuten políticas para mejorar el poder adquisitivo de la gente", como es el caso del Impuesto a las Ganancias.

Asimismo resaltó que en estos diez años "ninguna paritaria fue inferior al índice inflacionario, incluidos los más negativos", y dejó claro que "está muy bien que los argentinos quieran vivir bien".

Sobre el Impuesto a las Ganancias Insaurralde dijo que "es un tema que seguramente va a tratar la propia Presidenta" Cristina Fernández de Kirchner, con el convencimiento que "seguro se va a llegar a buen puerto".

Agregó que la tranquilidad del kirchnerismo de cara a las elecciones legislativas del 27 de octubre "se la da la gente", y dejó claro que en esa fecha "se renuevan legisladores" y no Presidente.

"Yo quiero ser legislador por la provincia de Buenos Aires, aportar lo mejor de mí", afirmó, y destacó su capacidad de trabajo, que demostró como intendente durante los últimos tres años.

En ese sentido, aseguró que "cuando empecé en Lomas de Zamora había muchísimos problemas, escuchamos siempre a los vecinos y actuamos para buscar la solución, reconstruimos cinco parques deportivos nuevos, hicimos un plan integral de seguridad, y así nos vamos ocupando de las cosas que le preocupan a la gente".

martes, 20 de agosto de 2013

Scioli se reunió con candidatos y les pidió "redoblar esfuerzos" de cara a las elecciones



El gobernador de la provincia de Buenos Aires mantuvo un encuentro con candidatos de San Fernando, Tigre, Escobar y San Martín, a quienes agradeció el "esfuerzo" hecho en las PASO.
Daniel Scioli se reunió con intendentes bonaerenses y les pidió "redoblar esfuerzos" apuntando a las elecciones legislativas que se llevarán a cabo en el mes de octubre. El objetivo del cónclave fue reforzar la campaña del Frente para la Victoria en puntos difíciles del Conurbano, tras la dura derrota que sufrió el oficialismo en las primarias.
Más temprano, el gobernador de la provincia de Buenos Aires había cuestionado el líder del Frente Renovador e intendente de Tigre, Sergio Massa, por transformar todas sus declaraciones en "mensajes de campaña" y también por hablar de inseguridad "desde un municipio con 40% de su territorio con barrios cerrados".
En declaraciones radiales, el gobernador sostuvo que el jefe comunal de Tigre "habla desde la realidad de su municipio, que es dos veces más chico que toda la provincia, y desde ahí se plantea una realidad totalmente distinta. Otra cosa es cuando uno gobierna un territorio con las características de Buenos Aires", destacó. El mensaje pareció una respuesta contundente a unas declaraciones que el líder del Frente Renovador realizó el domingo, cuando indicó que "la inseguridad es responsabilidad de los gobiernos provinciales".
En otro orden, Scioli ratificó su apoyo a la presidente Cristina Kirchner y pidió que todos los sectores de la sociedad contribuyan a "la armonía, la tolerancia social y el equilibrio económico".
Luego de los resultados adversos en los principales distritos para el oficialismo, el mandatario evaluó que es "muy importante apoyar a la Presidenta y a los que tienen responsabilidades ejecutivas para cumplir el mandato de la mejor manera posible".
"Mi mayor preocupación y empeño es contribuir y generar conciencia de la importancia de la responsabilidad de todos los sectores –no sólo institucionales sino de la producción, el trabajo, los medios en contribuir a la armonía, la tolerancia social y el equilibrio económico, social e institucional", expresó el gobernador.

Un mapa de los sentimientos de la sociedad

Por  Alejandro Horowicz. 

O el oficialismo se hace cargo de la nueva situación, o el cachetazo de agosto se transformará en depresión de octubre.


Dos lecturas en espejo dificultan la comprensión política. En la primera, una martingala matemática permite ocultar el resultado de las PASO. Funciona así: como el número de votos obtenidos por el oficialismo no resulta inferior a las elecciones del 2009, el gobierno obtuvo una suerte de victoria relativa. Los partidos de la oposición, desde esta curiosa aproximación, no mejoraron demasiado su postura, y como ese abanico sigue disperso, el cristinismo prosigue su marcha triunfal. Desde el 2003 sólo se registran victorias y accidentes, y los accidentes abren el paso a futuras victorias. Obvian un pequeño detalle, la elección posterior a la batalla campera del 2008 no podía sino reflejar en las urnas una derrota política, de tal modo que toda comparación con esos guarismos –los peores de toda la década– no pueden sino arrojar una situación mejor. Mejor que cuando luchaban por seguir en Balcarce 50; pero si ese fuera el término "científico", si esa fuera la única comparación posible por tratarse de elecciones de medio tiempo, sería preciso explicar los motivos de semejante retroceso sin que mediara batalla decisiva. Dicho de otro modo, si los números de la comparación no fueran sensiblemente distintos, y no lo son, la comparación contiene el diagnóstico. El gobierno ha perdido la hegemonía política.
Considerar como algún senador que esto casi no sucedió, y tratar a las PASO como si se tratara de una encuesta a escala uno a uno, impide entender qué pasó y sobre todo impide prepararse para lo que va a pasar en octubre. Nadie cree que los números finales sean demasiado distintos, y por tanto sostener contra viento y marea el sonsonete de la victoria, no puede sino producir un efecto desmoralizante en la militancia K. Entonces, o el oficialismo se hace cargo de la nueva situación, o el cachetazo de agosto se transformará en depresión de octubre.   
Desde la otra vereda actúan con idéntica liviandad partisana. Comparan el resultado obtenido con los comicios presidenciales del 2011; por tanto el oficialismo, su caudal electoral, perdió más del 40% de su soporte social. Claro que esa enorme cantidad no sólo no fue a parar a fuerza alguna, sino que el candidato que obtuvo el segundo puesto en las presidenciales –Hermes Binner– apenas si redujo la distancia relativa con el gobierno. Dicho con sencillez, el desinfle del electorado K no supuso el engorde de ningún opositor previamente existente. Aun así, con ramplona sencillez casi todos actúan como si lo único que faltara para el 2015 se resolviera con un simple armado de listas. Desde esa lógica de puntero repiten el "análisis" que Mariano Grondona hiciera para el 2011. Y conviene recordar que no funcionó, y por eso Cristina Fernández sigue sentada en la poltrona de Rivadavia. De modo que no se trata de organizar una comandita electoral, donde cada aportante reciba según su participación en las PASO, sino de entender que la política no desbordó las fronteras de la ancha calle del peronismo electoral. 
Ambas visiones, a mi ver, son tributarias del inmediatismo, de  un aplanamiento voluntario de los motivos de la ciudadanía. Y ambas dejan  un asuntillo sin considerar: ¿Qué significan las PASO? ¿Cómo leerlas más sensatamente? Mi hipótesis de trabajo: estamos ante un mapa de los sentimientos profundos de la sociedad argentina. Antes que nada conviene entender que las PASO, al decidir solamente alineamientos internos, y en la mayoría de los casos ni siquiera eso, permiten una extraña pureza. Nadie está obligado a votar con eficacia, consideración que no escapa a casi nadie, por tanto desnudan una situación casi ideal: qué se siente en lo profundo, qué haría cada uno si el único motivo fuera el sentimiento. 
Hilda Duhalde tiene notables virtudes pedagógicas. Al sostener que la presidenta gobierna con el lóbulo malo, verbalizó un sentimiento arcaico y tenaz: la brutal misoginia nacional. Si se leen con algún cuidado las encuestas electorales previas se detectan algunos datos relevantes. A saber, la valoración positiva del gobierno superaba en varios puntos la de Cristina Fernández, y ambas cifras eran muy superiores al número de votantes que finalmente obtuvo el Frente para la Victoria. Una aproximación elemental permite sostener entonces que si el gobierno hiciera exactamente lo mismo que viene haciendo, pero fuera encabezado por un varón, el resultado electoral sería bien distinto. 
Basta observar las pantallas de los noticieros televisivos, de aire y cable, para constatar que el número de víctimas de femicidios crece. Y que la furia que "la yegua" produce es tan intensa, que los brutales decires de la mujer de Eduardo Duhalde sólo merecieron declamaciones tibias de tirios y troyanos. Una mujer que guste o disguste ha sido electa en dos oportunidades para el cargo de presidenta, y cuyo nivel político está muy por encima de la media realmente existente, ha sido defendida fría y protocolarmente. Sin olvidar, que en muchos casos ni siquiera esa defensa se produjo. La ausencia de muchas dirigentes políticas opositoras, el silencio cómplice, no puede ni debe soslayarse. De modo que ese es el sentimiento más profundo del mapa: el odio a las mujeres; si su lugar en la sociedad mejora, el rango de furia incandescente crece al menos en idéntica proporción. 
Sobre ese piso se instala un valor compartido de larga data. Ningún interés es superior al mío, entonces si tengo el dinero para comprar un bien y por alguna razón esta compra se dificulta, verbigracia el dólar, la responsabilidad es del gobierno de los ladrones. Es obvio que los políticos sólo responden a su propio interés, y es precisamente por eso que la política es una suerte de mal inevitable. Entonces, como la política no es más que la continuación de los negocios por otros medios, y mis negocios chocan con los de ellos, se trata de defenderlos y punto. Si algo quedó claro en las movilizaciones dinámicas sin dirección partidaria, en los cacerolazos, es que esa perspectiva hegemoniza su comportamiento. Con un dato adicional, ese punto de vista es muchísimo mas amplio, y recorre trasversalmente la política nacional. Desde el "deme dos" de la plata dulce durante la gestión de Martínez de Hoz, hasta vivir a 660 dólares de Miami que la Convertibilidad menemista naturalizó, ese punto de vista no ha cesado de crecer. 
Poco importa que se explique la crisis internacional, y el modo en que actúa la aspiradora financiera de los bancos, si alguien dispone del dinero para adquirir dólares no acepta otra cosa que dólares; es decir, la capacidad colectiva para percibir lo que sucede tiene un elemento fuertemente alucinatorio, la verdad sólo importa si coincide con esa sensación, de lo contrario las más burdas tesis conspirativas ocupan su lugar. 
La eficacia de semejante comportamiento depende de varios elementos. El primero y el más importante, la despolitización. Esto es, el razonamiento simplote de que los conflictos no son el resultado de intereses contrapuestos, sino de una maniobra de políticos que utilizan en su favor los "problemas de la gente". Desde esta lectura bastaría con "dialogar" para poner fin al diferendo, y si esto no sucede es porque no les conviene a los "políticos profesionales". Esta lectura ha sido fuertemente inducida desde los medios electrónicos, pero no sólo, y sobre todo por la forma que adopta la lucha política actual. Cuando la política no es otra cosa que un debate de intendentes, cuando la cuestión central pasa por satisfacer los pedidos del "vecino", cuando la estrategia se reduce a la gestión, la despolitización no puede no extenderse. 
Entonces, si se miran las campañas de los partidos para las PASO, se comprende que matiz más, matiz menos, una sobresimplificación  las recorre de punta a punta. Es que una política construida desde las encuestas está obligada a empobrecimiento perpetuo, a vaciamiento conceptual, a pragmatismo sin horizonte. En esas condiciones la retaguardia cacerolera se transforma en vanguardia mediática.

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Qué pasó en las PASO?

De izquierda a derecha: Hugo Cantero por Escobar, Lechter por San Martín,
Cristina Alvarez Rodriguez y Leo Rial por Vicente López
Asimismo, sus impulsores destacan la vitalidad del espacio con la buena performance electoral del Frente Para la Victoria (FpV) en provincias como Entre Ríos, Río Negro, Chaco o Tucumán. Si se suman otros distritos aliados como Santiago del Estero, el caudal electoral se acerca a los 30 puntos dejando muy atrás al resto de las fuerzas políticas. Los dirigentes y periodistas que auguran el fin de la etapa, lo hacen mencionando que disminuyó el caudal electoral del FpV en relación a 2011 o 2009. Asimismo, se refieren a que el kichnerismo perdió en distritos importantes como sonCapital Federal, Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe o Córdoba. Es bueno destacar que estas victorias electorales representan a cinco fuerzas diferentes y que no se vislumbra la posibilidad de reunirlos en un mismo frente opositor en 2015.
Más allá de una u otra postura, como resultado electoral y de no mediar divisiones del bloque, el FpV mantiene la misma cantidad de miembros en la legislatura. En este marco, es de esperar que el kichnerismo siga impulsando una agenda de reformas políticas y sociales del país en los próximos años. No se puede esperar menos de un gobierno que lo viene haciendo en coyunturas electorales y económicas adversas, como fueron el 2003 y el 2009. La Asignación Universal por Hijo o la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se aprobaron luego de la derrota de 2009.
El gobierno tiene poder legislativo, experiencia de gestión, capacidad de movilización y es la primera mayoría electoral nacional y eso lo va a ejercer. Lo que sí es innegable es que los resultados de la elección obligan a Cristina a negociar la alternancia política del 2015, en una situación de relativa debilidad en relación al 2011. A favor y si sigue esta coyuntura, el oficialismo tendrá el crecimiento de la economía que viene mostrando una recuperación luego de la crisis de 2009.
Como resultado de la elección, al FpV le que quedan abiertas varias preguntas. Por un lado, es importante reflexionar sobre cuál fue el funcionamiento de la herramienta política de cara a las dimensiones del adversario que se enfrentó. El gobierno desafió al poder económico (reguló bancos, estatizó AFJP, debatió con el “campo”, etcétera.-), interpeló al poder cultural (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o Clarín) y discutió al poder político e institucional (promovió la democratización de la justicia, enfrentó a algunos dirigentes partidarios del justicialismo y a sectores sindicales). En este contexto, el FpV deberá sacar conclusiones de su relación con el conjunto del aparato político y de los logros y las limitaciones de la estrategia propia en Unidos y Organizados. Por otro lado y a sólo dos años de las elecciones de presidente, de gobernadores e intendentes, no se perfiló un candidato propio. El desconocimiento de la figura de Martín Insaurralde pone sobre el tapete si sigue siendo posible aplicar la estrategia de imponer desde arriba y a último momento, las candidaturas del FpV.
Para el conjunto de los argentinos, pareciere que la oposición ofrece una vuelta al pasado y una reconfiguración de un estilo de “ordenar los lugares de poder” de cada actor en la política argentina. Desde 2003, los representantes del poder político fueron ganando espacio sobre el poder económico y sobre el poder cultural. Incluso, en 2009 se acentuó el enfrentamiento dentro del mismo gobierno y las poleas de transmisión de la oligarquía terrateniente y de Clarín, fueron desplazados del seno del FpV. Contrariando esta tendencia que además de Argentina, es Latinoamericana,Sergio Massa armó una lista con representantes del empresariado concentrado,de los medios de comunicación oligopólicos y de representantes cercanos al sector agropecuario.
El kichnerismo dialogó, acompañó o enfrentó a esos actores, pero siempre desde el lugar de conducción política soberana, emanada del mandato popular. Parece que la ecuación se invierte y que las corporaciones van a ocupar, como en los años noventa, lugares centrales en la conducción de los destinos de la Argentina.
Por  

domingo, 18 de agosto de 2013

Martín: "En nuestros debates no figura la palabra ajuste"

Así lo aseguró el candidato a diputado nacional del Frente para la Victoria bonaerense. Además destacó que los discursos de algunos candidatos le hacen “acordar a la Alianza”.
Martín, candidato del FPV.En declaraciones a la TV pública, Martín Insaurralde dijo: “Yo le voy a proponer al electorado seguir hablando con claridad. Sabemos los problemas que tenemos y somos capaces de resolverles. Hace trece años estaba discutiéndose la quita del 13 por ciento a los jubilados y docentes y hoy estamos discutiendo Ganancias”.
“Nosotros no gobernamos para una elección, sino para solucionarle los problemas a la gente”,manifestó el intendente de Lomas de Zamora, quien agregó: “No vamos a crear titulares de diarios, ya que para crear titulares de diarios tenemos otros candidatos”.
En ese sentido, el candidato del FpV bonaerense se quejó de “cómo trabajan los medios de comunicación sobre un gobierno sin importarle la felicidad de la gente”, al hacer un repaso de los últimos titulares de medios del Grupo Clarín.
“Nosotros sabemos que tenemos que recomponer un montón de cosas, la gente votó un llamado de atención en muchísimas cosas”, consideró Insaurralde, quien remarcó que “este gobierno le fue dando a cada uno de los sectores políticas ascendentes” y que “si algo hizo este gobierno fue volver a formar esa clase de media”.
Consultado sobre si alguien le va a preguntar al candidato del Frente Renovador por las cosas que dice que luego no son verdad, Insaurralde contestó: “Seguramente. Esperemos que haya un debate serio ante la sociedad y que se pueda hablar mirando a los ojos a la cámara y a los vecinos”.
Y agregó: “Estoy obsesionado con la industria del marketing. Yo lo escuchaba (a Massa) con la semillita que va creciendo y después en la plantita y el arbolito. Suena bárbaro, mis hermanas son enamoradas de (Paulo) Coelho y me encanta la literatura pero a la gente hay que hablarle con la verdad, no solamente con títulos”.
“Esto me hace acordar a la Alianza, era música para los oídos”, dijo el intendente de Lomas de Zamora, quien recordó que por entonces se “repetía todo lo que querían escuchar” y se hablaba “de pluralidad”.
En ese marco, se refirió a la propuesta de ir a un sistema mixto de jubilaciones y explicó: “Si nosotros hacemos un sistema mixto los que menos pagan se quedan en el régimen del estado y los que tienen altos ingresos se van al sistema de reparto”.
“Este gobierno está lejos del ajuste, los que pertenecemos al peronismo la palabra ajuste esta fuera de debate”, insistió Insaurralde.