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martes, 7 de agosto de 2012

RAMÓN ENRIQUE GAVIOLA, EL DISCÍPULO DE EINSTEIN.

Ramón Enrique Gaviola
Por Viviana Bianchi y Omar Bernaola   
 
Ramón Enrique Gaviola nació en Mendoza el 31 de agosto de 1900 y murió -olvidado- en la misma ciudad el 7 de agosto de 1989.
 
Fue el primer astrofísico argentino y un maestro de integridad.
 
Científico extraordinario, excepcional docente y un importante visionario político científico. 
 
Su formación, comenzada en 1917 en la Facultad de Ingeniería de La Plata, se desarrolló, por sugerencia del profesor Gans, esencialmente en la Universidad de Göttingen, Alemania, adonde llegó en 1922, y luego en Berlín.  
 
En aquel país estudiaría física y sería alumno de los científicos más encumbrados de la época -y del siglo-, como James Frank, Max Born, Max Plank, Max von Laue, Albert Einstein y Walter Nernst.
 
Su trabajo de Proseminar fue dirigido por von Laue y la mesa examinadora estuvo integrada por Lise Meitner, Albert Einstein y Peter Pringsheim.  
 
Su tesis de graduación, dirigida por Max von Laue y Walter Nernst, obtuvo la calificación de sobresaliente magna cum laude y en 1926 fue la ceremonia ritual de graduación como Philosophiae Doctoris et Artium Liberalium Magistri, de la Friedrich Wilhelms Universität de Berlín. 
 
Gaviola vivió el ambiente excepcional de aquellos años, que lo convirtió en testigo presencial de los acontecimientos históricos que cambiarían el futuro de la humanidad.
 
Supo aprovechar esa experiencia, para tratar de cambiar las condiciones en que se encontraba su país de origen.  
 
Pero el ambiente académico donde estudió era muy cerrado.  
 
No cualquier estudiante era admitido en ese círculo de notables.  
 
Debía demostrar previamente que en realidad era uno de ellos.  
 
Y la evaluación de este excepcional grupo selecto para aceptar a Gaviola no estuvo equivocada.  
 
En cierta ocasión el propio Einstein dijo que si la Argentina tuviera varios jóvenes como Gaviola... y terminó la frase inconclusa con un gesto admirativo. 
 
Al terminar sus estudios en Alemania, Einstein le sugirió que se postulara para una beca Rockefeller al International Education Board para ir a trabajar en Baltimore en el laboratorio del gran físico estadounidense Robert Williams Wood.  
 
Resultó primero en el orden de méritos, pero la beca le fue denegada, por no estar prevista su adjudicación a alguien que no fuese norteamericano o europeo.  
 
La situación provocó el enojo de Einstein, quien le reclamó por escrito al representante de la Rockefeller: fue el primer caso en ser otorgada a alguien proveniente del hemisferio sur.  
 
También en Estados Unidos fue asistente en el Departamento de Magnetismo Terrestre y trabajó junto a Larry Hafstad y Merle Tuve en la Carnegie Institution en técnicas de vacío y alta tensión: en una época tan temprana para la tecnología de aceleradores de partículas, lograron obtener nada menos que cinco millones de voltios.  
 
El aparato que construyeron es considerado como el primer antecedente realmente importante de un acelerador de partículas y permitió abrir el campo experimental a la Física Nuclear. 
 
La foto publicada en The Sunday Star de Washington el 11 de noviembre de 1928 se encuentra en el Museo de Ciencia y Tecnología de la Smithsonian Institution en Washington, D.C.
 
En la misma se puede ver a y al joven Gaviola de entonces, junto al aparato que construyeran. 
 
Durante el año 1928 Gaviola publicó una serie de estudios, entre los cuales cabe destacar el que constituyó el primer trabajo experimental sobre emisión atómica estimulada, origen del actual láser y otro que contribuyó al nacimiento de dos nuevas áreas científicas: la espectrometría fluorescente en bioquímica y el estudio de la hidrodinámica de las proteínas.  
 
El fluorómetro que diseñó y construyó para realizarlo hoy es conocido bajo su nombre. 
 
En 1930 regresó a Argentina para trabajar en la Universidad de Buenos Aires, donde revolucionó los métodos de estudio y dio gran impulso a los trabajos experimentales.  
 
Logró además que se dictaran por primera vez electromagnetismo, termodinámica de la radiación, teoría cinética y teoría cuántica, que hasta el momento no se encontraban incorporadas al plan de estudios.  Inició una prédica por el desarrollo científico del país y ocupó importantes cargos, como el de Director del Observatorio Astronómico de Córdoba, y profesor en varias universidades, como la de Buenos Aires, donde dirigió la Cátedra de Físico-Química en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales entre 1930 y 1936.  
 
También impulsó la creación de la Asociación Física Argentina, que presidiría, y del Instituto de Matemática, Astronomía y Física del Observatorio Astronómico de Córdoba.  
 
En particular, su labor como primer Presidente de la Asociación Física Argentina fue preponderante: Gaviola se dirigía en tal carácter a senadores, diputados y ministros para recomendar o criticar medidas que hacían a la vida científica del país.
 
La importancia de la Asociación para el desarrollo de la física en la Argentina es indudable y en épocas aciagas mantuvo encendido el interés por la investigación. En 1931 ya contaba con un gran prestigio internacional.  
 
En ese año, recibió una carta de Max Born donde le proponía enviar a Georg Rumer, su principal colaborador, para que trabajara con él.
 
Desafortunadamente no fue aceptada la propuesta que elevara Gaviola para el nombramiento y Argentina perdió una excelente oportunidad para el desarrollo de la Física Teórica en el país.  
 
Es bueno recordar que si bien en 1935 Robert Oppenheimer, John Carlson, Homi Bhabha y Walter Heitler habían propuesto una explicación para las cascadas de radiación cósmica, fueron los aportes de Georg Rumer y Lev Devidovic Landau los que permitieron establecer una descripción detallada de la naturaleza de estos fenómenos.  
 
Si la gestión de Gaviola hubiese tenido éxito, quizás para una época tan temprana podría haberse escrito una historia diferente en Argentina. 
 
Mientras tanto en 1935 la situación del Observatorio Astronómico de Córdoba se encontraba en una situación crítica y hasta se mencionaba su clausura.  
 
El problema principal consistía en la no terminación de la configuración del gran espejo del telescopio, de acuerdo a un proyecto iniciado en 1909 para convertirlo en el telescopio reflector de mayor diámetro del hemisferio sur.  
 
Félix Aguilar, que había sido designado como uno de los interventores del Observatorio para adoptar una solución definitiva, consultó a Gaviola sobre el tema y, en cierta forma, este fue el inicio de Gaviola en la astronomía.  
 
Para introducirse en este nuevo campo, decidió ir a trabajar con John Strong, en el lugar más capacitado de ese momento en la construcción de telescopios, el California Institute of Technology y su asociado, el Mount Wilson Observatory en California.  
 
En este lugar, Strong valoró la capacidad de Gaviola y al poco tiempo lo nombró su primer asistente.  Juntos reemplazaron el anterior plateado de los espejos de 60 y 100 pulgadas de dicho Observatorio por el nuevo método introducido por Strong para el aluminizado de las superficies. 
 
Y es a partir de aquí que Gaviola inicia una carrera científica vertiginosa que lo llevaría a recibir los mayores homenajes en este campo.  
 
Sus innovaciones fueron notables: por primera vez introdujo el concepto de calidad en el análisis del material de recubrimiento de superficies (control sobre el depósito de aluminio), mediante la evaluación espectrométrica de los materiales vaporizados.  
 
Desarrolló además un método diferencial para el recubrimiento de las superficies de tal forma de efectuar una deposición localizada que podía ser aplicada a cualquier tipo de superficie, tuviera ésta o no, simetría axial.  
 
De esta forma obtuvo infinidad de puntos reflectores llamados estrellas artificiales (depósitos localizados de aluminio), ya que cada uno de ellos indicaba el comportamiento de la pequeña zona de la cual provenía la luz.  
 
Esto permitía lograr la topografía final de las superficies mediante el control del material depositado y no a partir del pulido del vidrio del espejo principal como era de rutina en los métodos clásicos. 
 
Esta innovación revolucionaria tuvo consecuencias inicialmente inimaginables, con los posteriores avances de la electrónica.  
 
Con la llegada de esta última, se puede actualmente tener información individual de infinidad de fuentes reflectoras de luz que luego pueden ser recompuestas en una imagen única.
 
Hoy los grandes telescopios modernos se construyen incorporando la innovación introducida por Gaviola y se pueden obtener diversas alternativas no alcanzables con las tecnologías previas.  
 
Se pueden construir pequeños espejos múltiples, con las indudables ventajas de bajo costo, bajo peso y menor mano de obra para el configurado de las superficies.  
 
A continuación, y mediante la ayuda de la electrónica se puede configurar la imagen deseada, incluso teniendo en cuenta las separaciones de longitudes de onda del espectro emisor para aplicaciones espectroscópicas. 
 
Respecto a este notable y valioso trabajo tecnológico realizado por Gaviola, Robert D. Potter del Physics Science Service de EE.UU., informó el 21 de noviembre de 1939: -El nuevo método de control de la precisión en grandes espejos de telescopios, que permite disminuir tiempo, trabajo y dinero a un tercio de los valores actuales y que ha sido desarrollado por Gaviola...  
 
En una nota previa, los editores del Science Service lo calificaban como -uno de los avances más importantes realizados en la construcción de grandes telescopios en nuestros tiempos.  
 
El informe de Potter era muy descriptivo de los logros obtenidos: -Ha sido desarrollado por el astrofísico argentino Enrique Gaviola del Observatorio Astronómico de Córdoba un nuevo método para controlar la precisión del configurado de espejos gigantes en telescopios, que reduce en dos tercios el costo, la mano de obra y el tiempo necesario para esta vital operación.  El descubrimiento, considerado como el más importante del siglo en la construcción de espejos de telescopios, permite configurar una superficie parabólica a partir de un gran disco de vidrio en forma directa y realizar un control continuo durante el configurado del espejo. 
 
Pero el argentino iría mucho más allá de estos logros, y con el trabajo que realizaría posteriormente sobre la teoría de la Cáustica (curva/superficie sobre la cual se mueve el foco de reflexiones de distintos puntos de un espejo de gran abertura), pondría el broche de oro a su incursión en la óptica astronómica y en el campo de configuración de superficies con muy alto grado de resolución.
 
Estableció entonces la teoría y la técnica experimental para los recubrimientos superficiales, que solucionaría las dificultades de las aberraciones ópticas. 
 
Nada menos que Strong, en esa época la mayor autoridad sobre el tema, describiría esta nueva innovación diciendo lo siguiente: -Se basa en que las posiciones de los centros de curvatura, en el plano de una sección transversal que pasa por el centro del espejo realmente parabólico, no yacen sobre el eje óptico central sino que se encuentran algo separados, sobre una curva llamada cáustica.
 
El método incluía además otras de las innovaciones establecidas por Gaviola: la eliminación del espejo plano para la configuración de la superficie óptica y el reemplazo de la cuchilla de Foucault por hilos muy delgados, para producir imágenes de difracción simétricas.  
 
De esta manera se logró obtener un verdadero control sobre las aberraciones longitudinales y transversales y sobre el astigmatismo de las superficies ópticas, con una precisión bastante mejor que un centésimo de longitud de onda.
 
Y también se lograba, finalmente, destrabar el impedimento tecnológico que existía en la construcción de espejos astronómicos de gran diámetro y se expandían notablemente las dimensiones del espacio estelar conocido por el ser humano.  
 
Sus técnicas fueron aplicadas a los espejos reflectores de 60 y 100 pulgadas de Mount Wilson. 
 
Las innovaciones introducidas por Gaviola fueron realmente revolucionarias en el campo de la astronomía, por lo que se pensó en aplicarlas al gran telescopio de 200 pulgadas de Monte Palomar, cuya construcción se encontraba demorada desde hacía varios años, debido precisamente a dificultades tecnológicas.  
 
Frente a esta posibilidad, el Physics Science Service de Estados Unidos informó el 14 de diciembre de 1935: Un nuevo método reemplaza el costoso trabajo de configurar los espejos de telescopios.  
 
-Los cinco años transcurridos y las decenas de miles de dólares ya gastados en la configuración del gran disco de vidrio de 200 pulgadas para eventualmente convertirlo en el espejo del telescopio gigante del Instituto de Tecnología de California, puede ser la última vez que los astrónomos tengan que pasar por este tedioso, intrincado y costoso proceso.  
 
Scientific American se dedicó en los tres números de enero, febrero y marzo de 1940 a describir estos trabajos.  
 
En uno de ellos entre otras cosas decía: -Si la mecánica fina de hoy en día trabaja con la precisión de 1/20.000 de pulgada, el trabajo óptico de espejos se ha ocupado de precisiones de alrededor de 1/400.000 de pulgada.  La prueba de Gaviola se ocupa de precisiones de alrededor de 1/4.000.000 de pulgada.  
 
El telescopio de 200 pulgadas de diámetro finalmente pudo ser puesto en operación luego de que se le incorporaran las innovaciones tecnológicas propuestas por Gaviola. Gaviola fue designado Director del Observatorio Astronómico de Córdoba donde desempeñaría ese cargo de 1940 a 1947 y de 1956 a 1957.  
 
Debido a su iniciativa, durante el primer período se crearía la Asociación Física Argentina y durante el segundo el Instituto de Matemática Astronomía y Física.
 
Bajo su dirección, el Observatorio de Córdoba se transformó en un centro científico de primer orden, con astrónomos y físicos que tenían una dedicación exclusiva a la investigación, un excelente taller de óptica, cursos académicos de calidad, etc.
 
Posteriormente desarrollaría diversas actividades, la última de ellas como docente en el Instituto de Física de Bariloche y en la Comisión Nacional de Energía Atómica.  
 
Tanto en la génesis de estas instituciones como en las de CONICET y SECYT, la acción de Gaviola resultó también fundamental.
 
En la séptima reunión de la Asociación Física Argentina, realizada en La Plata en abril de 1946, Enrique Gaviola presentó un trabajo titulado Empleo de la energía atómica (nuclear) para fines industriales y militares.  
 
El análisis es notable, así como también lo es el hecho de que sea tan poco conocido en la Argentina: concluye con una descripción, sorprendentemente detallada para el momento en que es escrito, del posible diseño de una bomba atómica.  
 
¡Nada más ni nada menos!  
 
Sobre todo que con los conocimientos de hoy se puede apreciar que el análisis, hecho a tientas, es correcto.  
 
Pero Gaviola chocó con el científico alemán Richter y lo alejó del misterioso proyecto atómico de la isla Huemul. 
 
En 1956 Gaviola demostró que el Norte Chico chileno era una región de muy alta calidad de cielo, por lo cual propuso la instalación de un Observatorio Interamericano, en el que participarían la Argentina, Chile y Uruguay.  
 
La idea no prosperó, pero tiempo después el proyecto fue retomado por distintas comisiones norteamericanas y chilenas, que comprobaron, mediante mediciones, la exactitud de la evaluación del argentino.  
 
Posteriormente se instalaron en el Norte Chico tres grandes observatorios: el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, el European Southern Observatory y el Carnegie Southern Observatory. 
 
Su labor como astrónomo fue reconocida en 1981, cuando la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre al Asteroide 2504 descubierto en Córdoba en 1967.  
 
Por su labor en física y en óptica había sido premiado, en 1978, con la Medalla de Oro Dr. Ricardo Gans, otorgada por la Universidad de La Plata y, en 1980, con la Medalla de Oro del Centro de Investigaciones en Optica. 
 
Su obra para el progreso y el avance de la ciencia fue notable y sin desmayos.  
 
No solo impulsó los trabajos experimentales en diversas universidades, colegios secundarios y primarios, sino que dio origen al verdadero nacimiento de la Física Teórica tanto en Argentina como en Brasil al rescatar al físico Guido Beck de la sufrida Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Toda su vida la dedicó al compromiso ético, no solo en la ciencia sino en los aspectos sociales, donde la injusticia era el aspecto que más lo irritaba. 
 
Fue miembro activo de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba; del Alumni Bariloche (y su presidente honorario); de la Asociación Física Argentina (socio fundador y presidente 1944 -1950 y 1952 -1954); de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias; de la Asociación Argentina de Amigos de la Astronomía; de la Asociación Universitaria Argentino-Norteamericana; de la Asociación Argentino-Alemana para el Progreso de Ciencia y Técnica; Corresponsal extranjero de los Annales d'Astrophysique de París; miembro de la Physical Society de Londres; de la American Physical Society; de la Sociedad honoraria Sigma Xi; de la International Astronomical Union; de la Asociación de la Revista Astronómica; de la Sociedad Alemana de Física; de la Comisión de Instrumentos Astronómicos de la International Astronomical Union; de Verband Deutscher; y de Physikalischer Gesellschaften. 
 
Parafraseando a Einstein deberíamos decir ahora: Si la Argentina tuviera varios jóvenes como Gaviola y además los retuviera en el país... 
 
Publicado por Agenda de Reflexión el Agosto 31, 2004 04:56 PM | Link Permanente 

RAMÓN ENRIQUE GAVIOLA, EL DISCÍPULO DE EINSTEIN.

Ramón Enrique Gaviola
Por Viviana Bianchi y Omar Bernaola   
 
Ramón Enrique Gaviola nació en Mendoza el 31 de agosto de 1900 y murió -olvidado- en la misma ciudad el 7 de agosto de 1989.
 
Fue el primer astrofísico argentino y un maestro de integridad.
 
Científico extraordinario, excepcional docente y un importante visionario político científico. 
 
Su formación, comenzada en 1917 en la Facultad de Ingeniería de La Plata, se desarrolló, por sugerencia del profesor Gans, esencialmente en la Universidad de Göttingen, Alemania, adonde llegó en 1922, y luego en Berlín.  
 
En aquel país estudiaría física y sería alumno de los científicos más encumbrados de la época -y del siglo-, como James Frank, Max Born, Max Plank, Max von Laue, Albert Einstein y Walter Nernst.
 
Su trabajo de Proseminar fue dirigido por von Laue y la mesa examinadora estuvo integrada por Lise Meitner, Albert Einstein y Peter Pringsheim.  
 
Su tesis de graduación, dirigida por Max von Laue y Walter Nernst, obtuvo la calificación de sobresaliente magna cum laude y en 1926 fue la ceremonia ritual de graduación como Philosophiae Doctoris et Artium Liberalium Magistri, de la Friedrich Wilhelms Universität de Berlín. 
 
Gaviola vivió el ambiente excepcional de aquellos años, que lo convirtió en testigo presencial de los acontecimientos históricos que cambiarían el futuro de la humanidad.
 
Supo aprovechar esa experiencia, para tratar de cambiar las condiciones en que se encontraba su país de origen.  
 
Pero el ambiente académico donde estudió era muy cerrado.  
 
No cualquier estudiante era admitido en ese círculo de notables.  
 
Debía demostrar previamente que en realidad era uno de ellos.  
 
Y la evaluación de este excepcional grupo selecto para aceptar a Gaviola no estuvo equivocada.  
 
En cierta ocasión el propio Einstein dijo que si la Argentina tuviera varios jóvenes como Gaviola... y terminó la frase inconclusa con un gesto admirativo. 
 
Al terminar sus estudios en Alemania, Einstein le sugirió que se postulara para una beca Rockefeller al International Education Board para ir a trabajar en Baltimore en el laboratorio del gran físico estadounidense Robert Williams Wood.  
 
Resultó primero en el orden de méritos, pero la beca le fue denegada, por no estar prevista su adjudicación a alguien que no fuese norteamericano o europeo.  
 
La situación provocó el enojo de Einstein, quien le reclamó por escrito al representante de la Rockefeller: fue el primer caso en ser otorgada a alguien proveniente del hemisferio sur.  
 
También en Estados Unidos fue asistente en el Departamento de Magnetismo Terrestre y trabajó junto a Larry Hafstad y Merle Tuve en la Carnegie Institution en técnicas de vacío y alta tensión: en una época tan temprana para la tecnología de aceleradores de partículas, lograron obtener nada menos que cinco millones de voltios.  
 
El aparato que construyeron es considerado como el primer antecedente realmente importante de un acelerador de partículas y permitió abrir el campo experimental a la Física Nuclear. 
 
La foto publicada en The Sunday Star de Washington el 11 de noviembre de 1928 se encuentra en el Museo de Ciencia y Tecnología de la Smithsonian Institution en Washington, D.C.
 
En la misma se puede ver a y al joven Gaviola de entonces, junto al aparato que construyeran. 
 
Durante el año 1928 Gaviola publicó una serie de estudios, entre los cuales cabe destacar el que constituyó el primer trabajo experimental sobre emisión atómica estimulada, origen del actual láser y otro que contribuyó al nacimiento de dos nuevas áreas científicas: la espectrometría fluorescente en bioquímica y el estudio de la hidrodinámica de las proteínas.  
 
El fluorómetro que diseñó y construyó para realizarlo hoy es conocido bajo su nombre. 
 
En 1930 regresó a Argentina para trabajar en la Universidad de Buenos Aires, donde revolucionó los métodos de estudio y dio gran impulso a los trabajos experimentales.  
 
Logró además que se dictaran por primera vez electromagnetismo, termodinámica de la radiación, teoría cinética y teoría cuántica, que hasta el momento no se encontraban incorporadas al plan de estudios.  Inició una prédica por el desarrollo científico del país y ocupó importantes cargos, como el de Director del Observatorio Astronómico de Córdoba, y profesor en varias universidades, como la de Buenos Aires, donde dirigió la Cátedra de Físico-Química en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales entre 1930 y 1936.  
 
También impulsó la creación de la Asociación Física Argentina, que presidiría, y del Instituto de Matemática, Astronomía y Física del Observatorio Astronómico de Córdoba.  
 
En particular, su labor como primer Presidente de la Asociación Física Argentina fue preponderante: Gaviola se dirigía en tal carácter a senadores, diputados y ministros para recomendar o criticar medidas que hacían a la vida científica del país.
 
La importancia de la Asociación para el desarrollo de la física en la Argentina es indudable y en épocas aciagas mantuvo encendido el interés por la investigación. En 1931 ya contaba con un gran prestigio internacional.  
 
En ese año, recibió una carta de Max Born donde le proponía enviar a Georg Rumer, su principal colaborador, para que trabajara con él.
 
Desafortunadamente no fue aceptada la propuesta que elevara Gaviola para el nombramiento y Argentina perdió una excelente oportunidad para el desarrollo de la Física Teórica en el país.  
 
Es bueno recordar que si bien en 1935 Robert Oppenheimer, John Carlson, Homi Bhabha y Walter Heitler habían propuesto una explicación para las cascadas de radiación cósmica, fueron los aportes de Georg Rumer y Lev Devidovic Landau los que permitieron establecer una descripción detallada de la naturaleza de estos fenómenos.  
 
Si la gestión de Gaviola hubiese tenido éxito, quizás para una época tan temprana podría haberse escrito una historia diferente en Argentina. 
 
Mientras tanto en 1935 la situación del Observatorio Astronómico de Córdoba se encontraba en una situación crítica y hasta se mencionaba su clausura.  
 
El problema principal consistía en la no terminación de la configuración del gran espejo del telescopio, de acuerdo a un proyecto iniciado en 1909 para convertirlo en el telescopio reflector de mayor diámetro del hemisferio sur.  
 
Félix Aguilar, que había sido designado como uno de los interventores del Observatorio para adoptar una solución definitiva, consultó a Gaviola sobre el tema y, en cierta forma, este fue el inicio de Gaviola en la astronomía.  
 
Para introducirse en este nuevo campo, decidió ir a trabajar con John Strong, en el lugar más capacitado de ese momento en la construcción de telescopios, el California Institute of Technology y su asociado, el Mount Wilson Observatory en California.  
 
En este lugar, Strong valoró la capacidad de Gaviola y al poco tiempo lo nombró su primer asistente.  Juntos reemplazaron el anterior plateado de los espejos de 60 y 100 pulgadas de dicho Observatorio por el nuevo método introducido por Strong para el aluminizado de las superficies. 
 
Y es a partir de aquí que Gaviola inicia una carrera científica vertiginosa que lo llevaría a recibir los mayores homenajes en este campo.  
 
Sus innovaciones fueron notables: por primera vez introdujo el concepto de calidad en el análisis del material de recubrimiento de superficies (control sobre el depósito de aluminio), mediante la evaluación espectrométrica de los materiales vaporizados.  
 
Desarrolló además un método diferencial para el recubrimiento de las superficies de tal forma de efectuar una deposición localizada que podía ser aplicada a cualquier tipo de superficie, tuviera ésta o no, simetría axial.  
 
De esta forma obtuvo infinidad de puntos reflectores llamados estrellas artificiales (depósitos localizados de aluminio), ya que cada uno de ellos indicaba el comportamiento de la pequeña zona de la cual provenía la luz.  
 
Esto permitía lograr la topografía final de las superficies mediante el control del material depositado y no a partir del pulido del vidrio del espejo principal como era de rutina en los métodos clásicos. 
 
Esta innovación revolucionaria tuvo consecuencias inicialmente inimaginables, con los posteriores avances de la electrónica.  
 
Con la llegada de esta última, se puede actualmente tener información individual de infinidad de fuentes reflectoras de luz que luego pueden ser recompuestas en una imagen única.
 
Hoy los grandes telescopios modernos se construyen incorporando la innovación introducida por Gaviola y se pueden obtener diversas alternativas no alcanzables con las tecnologías previas.  
 
Se pueden construir pequeños espejos múltiples, con las indudables ventajas de bajo costo, bajo peso y menor mano de obra para el configurado de las superficies.  
 
A continuación, y mediante la ayuda de la electrónica se puede configurar la imagen deseada, incluso teniendo en cuenta las separaciones de longitudes de onda del espectro emisor para aplicaciones espectroscópicas. 
 
Respecto a este notable y valioso trabajo tecnológico realizado por Gaviola, Robert D. Potter del Physics Science Service de EE.UU., informó el 21 de noviembre de 1939: -El nuevo método de control de la precisión en grandes espejos de telescopios, que permite disminuir tiempo, trabajo y dinero a un tercio de los valores actuales y que ha sido desarrollado por Gaviola...  
 
En una nota previa, los editores del Science Service lo calificaban como -uno de los avances más importantes realizados en la construcción de grandes telescopios en nuestros tiempos.  
 
El informe de Potter era muy descriptivo de los logros obtenidos: -Ha sido desarrollado por el astrofísico argentino Enrique Gaviola del Observatorio Astronómico de Córdoba un nuevo método para controlar la precisión del configurado de espejos gigantes en telescopios, que reduce en dos tercios el costo, la mano de obra y el tiempo necesario para esta vital operación.  El descubrimiento, considerado como el más importante del siglo en la construcción de espejos de telescopios, permite configurar una superficie parabólica a partir de un gran disco de vidrio en forma directa y realizar un control continuo durante el configurado del espejo. 
 
Pero el argentino iría mucho más allá de estos logros, y con el trabajo que realizaría posteriormente sobre la teoría de la Cáustica (curva/superficie sobre la cual se mueve el foco de reflexiones de distintos puntos de un espejo de gran abertura), pondría el broche de oro a su incursión en la óptica astronómica y en el campo de configuración de superficies con muy alto grado de resolución.
 
Estableció entonces la teoría y la técnica experimental para los recubrimientos superficiales, que solucionaría las dificultades de las aberraciones ópticas. 
 
Nada menos que Strong, en esa época la mayor autoridad sobre el tema, describiría esta nueva innovación diciendo lo siguiente: -Se basa en que las posiciones de los centros de curvatura, en el plano de una sección transversal que pasa por el centro del espejo realmente parabólico, no yacen sobre el eje óptico central sino que se encuentran algo separados, sobre una curva llamada cáustica.
 
El método incluía además otras de las innovaciones establecidas por Gaviola: la eliminación del espejo plano para la configuración de la superficie óptica y el reemplazo de la cuchilla de Foucault por hilos muy delgados, para producir imágenes de difracción simétricas.  
 
De esta manera se logró obtener un verdadero control sobre las aberraciones longitudinales y transversales y sobre el astigmatismo de las superficies ópticas, con una precisión bastante mejor que un centésimo de longitud de onda.
 
Y también se lograba, finalmente, destrabar el impedimento tecnológico que existía en la construcción de espejos astronómicos de gran diámetro y se expandían notablemente las dimensiones del espacio estelar conocido por el ser humano.  
 
Sus técnicas fueron aplicadas a los espejos reflectores de 60 y 100 pulgadas de Mount Wilson. 
 
Las innovaciones introducidas por Gaviola fueron realmente revolucionarias en el campo de la astronomía, por lo que se pensó en aplicarlas al gran telescopio de 200 pulgadas de Monte Palomar, cuya construcción se encontraba demorada desde hacía varios años, debido precisamente a dificultades tecnológicas.  
 
Frente a esta posibilidad, el Physics Science Service de Estados Unidos informó el 14 de diciembre de 1935: Un nuevo método reemplaza el costoso trabajo de configurar los espejos de telescopios.  
 
-Los cinco años transcurridos y las decenas de miles de dólares ya gastados en la configuración del gran disco de vidrio de 200 pulgadas para eventualmente convertirlo en el espejo del telescopio gigante del Instituto de Tecnología de California, puede ser la última vez que los astrónomos tengan que pasar por este tedioso, intrincado y costoso proceso.  
 
Scientific American se dedicó en los tres números de enero, febrero y marzo de 1940 a describir estos trabajos.  
 
En uno de ellos entre otras cosas decía: -Si la mecánica fina de hoy en día trabaja con la precisión de 1/20.000 de pulgada, el trabajo óptico de espejos se ha ocupado de precisiones de alrededor de 1/400.000 de pulgada.  La prueba de Gaviola se ocupa de precisiones de alrededor de 1/4.000.000 de pulgada.  
 
El telescopio de 200 pulgadas de diámetro finalmente pudo ser puesto en operación luego de que se le incorporaran las innovaciones tecnológicas propuestas por Gaviola. Gaviola fue designado Director del Observatorio Astronómico de Córdoba donde desempeñaría ese cargo de 1940 a 1947 y de 1956 a 1957.  
 
Debido a su iniciativa, durante el primer período se crearía la Asociación Física Argentina y durante el segundo el Instituto de Matemática Astronomía y Física.
 
Bajo su dirección, el Observatorio de Córdoba se transformó en un centro científico de primer orden, con astrónomos y físicos que tenían una dedicación exclusiva a la investigación, un excelente taller de óptica, cursos académicos de calidad, etc.
 
Posteriormente desarrollaría diversas actividades, la última de ellas como docente en el Instituto de Física de Bariloche y en la Comisión Nacional de Energía Atómica.  
 
Tanto en la génesis de estas instituciones como en las de CONICET y SECYT, la acción de Gaviola resultó también fundamental.
 
En la séptima reunión de la Asociación Física Argentina, realizada en La Plata en abril de 1946, Enrique Gaviola presentó un trabajo titulado Empleo de la energía atómica (nuclear) para fines industriales y militares.  
 
El análisis es notable, así como también lo es el hecho de que sea tan poco conocido en la Argentina: concluye con una descripción, sorprendentemente detallada para el momento en que es escrito, del posible diseño de una bomba atómica.  
 
¡Nada más ni nada menos!  
 
Sobre todo que con los conocimientos de hoy se puede apreciar que el análisis, hecho a tientas, es correcto.  
 
Pero Gaviola chocó con el científico alemán Richter y lo alejó del misterioso proyecto atómico de la isla Huemul. 
 
En 1956 Gaviola demostró que el Norte Chico chileno era una región de muy alta calidad de cielo, por lo cual propuso la instalación de un Observatorio Interamericano, en el que participarían la Argentina, Chile y Uruguay.  
 
La idea no prosperó, pero tiempo después el proyecto fue retomado por distintas comisiones norteamericanas y chilenas, que comprobaron, mediante mediciones, la exactitud de la evaluación del argentino.  
 
Posteriormente se instalaron en el Norte Chico tres grandes observatorios: el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo, el European Southern Observatory y el Carnegie Southern Observatory. 
 
Su labor como astrónomo fue reconocida en 1981, cuando la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre al Asteroide 2504 descubierto en Córdoba en 1967.  
 
Por su labor en física y en óptica había sido premiado, en 1978, con la Medalla de Oro Dr. Ricardo Gans, otorgada por la Universidad de La Plata y, en 1980, con la Medalla de Oro del Centro de Investigaciones en Optica. 
 
Su obra para el progreso y el avance de la ciencia fue notable y sin desmayos.  
 
No solo impulsó los trabajos experimentales en diversas universidades, colegios secundarios y primarios, sino que dio origen al verdadero nacimiento de la Física Teórica tanto en Argentina como en Brasil al rescatar al físico Guido Beck de la sufrida Europa durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Toda su vida la dedicó al compromiso ético, no solo en la ciencia sino en los aspectos sociales, donde la injusticia era el aspecto que más lo irritaba. 
 
Fue miembro activo de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba; del Alumni Bariloche (y su presidente honorario); de la Asociación Física Argentina (socio fundador y presidente 1944 -1950 y 1952 -1954); de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias; de la Asociación Argentina de Amigos de la Astronomía; de la Asociación Universitaria Argentino-Norteamericana; de la Asociación Argentino-Alemana para el Progreso de Ciencia y Técnica; Corresponsal extranjero de los Annales d'Astrophysique de París; miembro de la Physical Society de Londres; de la American Physical Society; de la Sociedad honoraria Sigma Xi; de la International Astronomical Union; de la Asociación de la Revista Astronómica; de la Sociedad Alemana de Física; de la Comisión de Instrumentos Astronómicos de la International Astronomical Union; de Verband Deutscher; y de Physikalischer Gesellschaften. 
 
Parafraseando a Einstein deberíamos decir ahora: Si la Argentina tuviera varios jóvenes como Gaviola y además los retuviera en el país... 
 
Publicado por Agenda de Reflexión el Agosto 31, 2004 04:56 PM | Link Permanente 

viernes, 3 de agosto de 2012

Cristina: "Hoy hicimos honor a nuestras deudas financieras y sociales"


La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, aseguró hoy que se está viviendo en el mundo "una formidable crisis especulativa como pocas veces se ha visto".
Durante un discurso en el acto de celebración del 158 aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la presidenta pasó revista a la situación que atraviesa Europa y la comparó con lo ocurrido en Argentina en 2001.

"Se trata de una crisis que nosotros conocimos muy bien durante muchísimo tiempo y que fue el estrangulamiento del sector externo y el endeudamiento del sector externo público, del sector externo privado y del sector externo familiar", explicó Cristina.

La presidenta anunció hoy que a partir de septiembre los sueldos de los jubilados recibirán un aumento del 11,42 por ciento, con lo que el haber mínimo será de 1.924 pesos. Con el ajuste previsto para septiembre, el acumulado de los últimos doce meses reflejará una mejora del 31,05 por ciento.

La mandataria afirmó que la recaudación fiscal en julio último totalizó 61.317 millones de pesos, un 28,2% más que en el mismo mes del año pasado.
"Quiero decirles que la recaudación fiscal del mes de julio fue un 28,2% mayor que la del mismo mes del año pasado, un record que ya tuvimos en julio de 2011, por un monto total de 61.317 millones de pesos", dijo la Presidenta

También aseguró que con el "histórico pago del Boden 2012", que se cancelará mañana, se cumple "un ciclo histórico" en el desendeudamiento de la Argentina y añadió: "hoy hicimos honor a nuestras deudas financieras y sociales".

La Presidenta subrayó, en cuanto a la concreción de la última cuota del Boden 2012, que "eran los ahorros de los argentinos, una deuda que se originó acá adentro y que desató una crisis social".
En ese sentido, la jefa de Estado recordó que "todo esto se ha hecho sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos".
A su vez, la Presidenta destacó que el índice Merval, que mide los principales papeles bursátiles del país, "creció un 254 por ciento durante este Gobierno", aunque "a algunos esto puede no gustarles porque este es un Gobierno `peroncho´"
"Los bancos y el Merval nunca ganaron tanto, y estoy orgullosa de formar parte de un gobierno que posee los salarios más altos de América Latina y que propició el crecimiento de las empresas", agregó Cristina al hablar por cadena nacional.

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jueves, 2 de agosto de 2012

CFK: "El pago del Boden 12 marca un ciclo histórico en el desendeudamiento de la Argentina"

Durante el 158 aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la presidenta Cristina Kirchner señaló que el pago del último vencimiento del Boden 2012, que "es el dinero que debían devolverle los bancos a los ciudadanos", se ha saldado "rigurosamente y sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos", y graficó que "desde 2002, la deuda pública en moneda extranjera descendió del 92 por ciento al 8,4 por ciento del Producto Bruto Interno". Indicó también que el mundo asiste a "una formidable crisis especulativa como pocas veces se vio", que es la raíz de los "inconvenientes económicos internacionales en Europa y los Estados Unidos", y aseguró que aquello "se parece mucho a la Argentina de 2001 con el megacanje y el blindaje". Además, Cristina anunció un aumento del 11,42 por ciento en los haberes jubilatorios a partir del 1º de septiembre, lo que totalizará una suba del 31,05.

"Hoy se cumple un ciclo histórico. Leí en muchos diarios que veníamos a festejar el pago del Boden 2012. ¿Hay que festejar o es algo para reflexionar?", manifestó la Presidenta en el comienzo de su discurso y recordó que los bonos a cancelar “eran los ahorros de los argentinos, una deuda que se originó acá adentro y que desató una crisis social”. “Todo esto se ha hecho sin acceso al mercado de capitales, con recursos de los argentinos”, agregó.

Al enumerar la evolución de la relación deuda en relación con el PBI, Cristina graficó que "hoy significa el 41,8 por ciento cuando en 2002 era del 166" y explicó que en moneda extranjera con el pago del Boden 2012 "quedará solamente el 8,4, cuando en el 2002 alcanzaba el 92 por ciento"."Todo se pagó sin endeudarse", reiteró.

Por otra parte, se refirió a la economía en la región europea, al sostener que "hay es una formidable crisis especulativa que no reconoce precedentes" y señaló que "se parece mucho a la Argentina de 2001 con el megacanje y el blindaje". "En Europa hay un fondeo a los bancos para que puedan retirarse de las posiciones comprometidas, porque son los mismos bancos que prestaron", aseguró.

A su vez, la Presidenta destacó que el índice Merval, que mide los principales papeles bursátiles del país, "creció un 254 por ciento durante este Gobierno", señaló "los bancos y el Merval nunca ganaron tanto", manifestó estar "orgullosa de formar parte de un gobierno que posee los salarios más altos de América Latina y que propició el crecimiento de las empresas".

Por último, CFK destacó que con el aumento del 11,42 por ciento para los jubilados a partir de setiembre, los haberes del sector pasivo "crecieron un 172 por ciento desde 2009 y un 1.253 por ciento desde el Gobierno del expresidente Néstor Kirchner" en 2003. "Esto está vinculado al crecimiento, porque este aumento lo permitió también el trabajo de los argentinos; y esta es precisamente la diferencia de un modelo inclusivo", agregó.

Los 2.300 millones de dólares del Boden 2012 serán abonados mañana y corresponden a la última cuota de esa herramienta financiera puesta en marcha por el gobierno de Eduardo Duhalde, como bono de 10 años ideado para solucionar al corralito y la pesificación asimétrica de los bancos, que le demandó al Estado argentino una erogación total de 19.600 millones de dólares, entre capital e intereses abonados.

La política de desendeudamiento llevada adelante por el gobierno fue destacada por Lorenzino, quien sostuvo que Argentina honró sus compromisos de deuda sin aplicar "políticas de ajuste", que fueron el recetario del FMI para el país en los años 90´, y que hoy inundan las recomendaciones para los países europeos, que no logran salir de la crisis de endeudamiento.

Página|12

UNA ENCUESTA MANTIENE A CFK EN PRIMER LUGAR

Mucho se habló en las últimas semanas sobre un supuesto descenso abrupto de la imagen presidencial a partir de las trabas a la compra de dólares y los cruces con la gestión bonaerense, entre otros motivos. Sin embargo, una reciente encuesta realizada por la consultora Equis, de Artemio López, muestra a Cristina Kirchner encabezando con mayor amplitud que en octubre las respuestas de intención de voto, lo mismo que continúa siendo la dirigente de mejor imagen. Por otro lado, también muestra altos índices de apoyo a las últimas medidas oficiales del lanzamiento del plan de viviendas Pro.Cre.Ar. o al control estatal de YPF.
El trabajo fue realizado entre el 23 y el 29 de julio sobre 1200 casos en los principales centros urbanos del país a través de entrevistas personales telefónicas. De acuerdo con el sondeo, Cristina Kirchner mantiene inalterable la preferencia de intención de voto, con el 58,1 por ciento. Igual que en las elecciones de octubre, quien la sigue es el socialista Hermes Binner, pero muy lejos, con el 12,4 por ciento. Más atrás aparecen Mauricio Macri (8,7 por ciento), Ricardo Alfonsín (4,8 por ciento) y Alberto Rodríguez Saá (3,2 por ciento). La Presidenta también es la dirigente de mayor imagen positiva, con el 64,7 por ciento, seguida por otros dos justicialistas: Daniel Scioli (52,1 por ciento) y Sergio Massa (50 por ciento). Julio Cobos, relanzado a la arena política, muestra una escuálida imagen del 8,1 por ciento, contrastada por una abultada percepción negativa del 68,2 por ciento.
En cuanto a las medidas, el trabajo registra una amplia aprobación de la estatización de la parte mayoritaria de YPF, con un 72,6 por ciento de respuestas positivas, lo mismo que del Plan Pro.Cre.Ar. para la construcción de viviendas, con un 84,6 por ciento de contestaciones positivas. En cambio, las restricciones implementadas a la compra de dólares registra apenas un 25,8 por ciento de respuestas positivas, mientras que las regulares y negativas sumaron el 40,1 por ciento.

Imagen de los dirigentes

Dirigente Positiva Negativa
Cristina Kirchner 64,7 18,7
Daniel Scioli 52,1 26,1
Sergio Massa 50,0 14,0
Hermes Binner 40,1 19,1
Mauricio Macri 31,4 37,8
Francisco de Narváez 28,3 25,7
Jorge Altamira 20,1 18,3
Ricardo Alfonsín 18,1 43,1
Alberto Rodríguez Saá 15,1 45,3

domingo, 29 de julio de 2012

“Con una patente se pagan tres años del presupuesto en ciencia”

Lino Barañao
Una charla sobre el impacto de la innovación o por qué la tecnovaca vale mucho más que un torazo de la Rural.

Faltan pocas semanas para que el ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva termine de mudarse por etapas al Polo de Palermo, donde ya funciona un laboratorio y otros sectores. En la sede de la avenida Córdoba, el ascensor es muy gentil dando la bienvenida mediante una voz de mujer altamente profesionalizada en tales gentilezas. El ministro Lino Barañao espera en su despacho, calladito, contenido, sin mayores efusiones. El hombre, sin embargo, funciona como un acelerador de partículas: a poco de largar entra en estado de vértigo. En un minuto de grabación entra, por arriesgar un parámetro, lo que dirían 617,43 De la Rúas. Lo que sigue es el resultado de un galope frenético sobre lo que se está haciendo en el país en términos de políticas científicas y tecnológicas. Un paseo a velocidad Warp que apenas arranca en Tecnópolis se pone a saltar con los guanacos de la Patagonia, relaciona microchips con patentes por genes obtenidos en Argentina (traducibles en miles de millones de dólares para el país), visita las plantas de Tierra del Fuego, mira a Monsanto de frente, crea nanoestructuras para la YPF recuperada… hasta volver en picada a Tecnópolis y concluir: más vale tecnovaca del Inta de Balcarce que toro campeón de la Rural, por más que se peine a lo Fort.
El inicio de la conversación (se pauta de manera pacífica, que hablar de Tecnópolis para Miradas al sur es algo redundante) conecta con lo previsible: los logros de la etapa iniciada en 2003. “Los cambios –dice el ministro– se reflejan en un presupuesto que viene creciendo, aumento de salarios, obras que se ven no sólo en el Polo Tecnológico, sino en todo el país. En marzo o abril de 2008 yo hablé de la necesidad de un plan de infraestructura de 130 mil metros cuadrados, como resultado de treinta años de no hacer nada…
–¿Ese número era una proyección salida de…?

–De un estudio del Conicet que había relevado la cantidad de gente que había y el espacio que faltaba, el Polo no estaba incluido. Ya llevamos construidos más de 60 mil metros cuadrados. Estas cosas hicieron que muchos científicos se decidieran a volver al país. Hoy ya no pesa tanto la idea de repatriación, sino que la gente que se va, se doctora, está tres años afuera, pero vuelve sabiendo que no va a trabajar con alambres sino con los mismos equipos que tiene en el exterior.
–¿Cuál es el último dato del Plan Raíces? ¿Unos 800 científicos retornados?

(Baraño intercambia datos con una secretaria: “902, 903…”)
–Más de novecientos, seguro (N de R: el “número correcto”, oficial y final que envían desde el ministerio asegura: 932 científicos e investigadores).
Cuando llega el momento de los subsidios a empresas del sector, Barañao dice:
–Las funciones del científico y la empresa son complementarias. Vos le ponés plata a la universidad o al Conicet para que obtenga información. Eso termina ahí porque la universidad no tiene posibilidades de fabricar nada. Por más que diseñe un celular no va a salir a fabricarlo. La empresa es la que toma la información y la convierte en un teléfono, un medicamento o en una olla a presión. Ni la empresa va a hacer investigación de alto nivel, ni la universidad va a fabricar mágicamente nada. Después podés discutir si la empresa va a ser estatal o de capital privado. El desacoplamiento entre ambos actores termina subsidiando el incremento de la brecha tecnológica; porque toda la información que se produce sin activar la cadena productiva termina siendo aprovechada en el exterior para mejorar la productividad de sus empresas.
Puna y glamour. Hay algo en el imaginario del ministro que podría emparentarse con la mítica del buen emprendedor capitalista, el gran innovador, casi la épica de garage del joven estadounidense de suburbios que se hace millonario y glamoroso. Sólo podría emparentarse porque acá entran míticas que van de la Puna, a las pampas, a la Patagonia, al conurbano también. En algún momento, Barañao cuenta cómo desde su retorno al país en 1984 encabezó protestas de nuestros investigadores contra las políticas ciegas y ajustadoras de diversos gobiernos. Hasta que “en mayo de 2003, tras una reunión con investigadores en el ministerio de Educación con Daniel Filmus, surgió que me postulara como presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica”.
–Acá surge el tema de ver las cosas desde el otro lado del escritorio. Nadie deja de reconocer que los sueldos de los científicos mejoraron mucho. Pero hay un conflicto con los becarios, que sostienen que son científicos precarizados. Tengo un sobrino que es activista de esa causa…

–Matías, creo… (el ministro se ríe con un ja-já sonoro. Suena espontáneo). Hay una discusión sobre si un becario es o no un trabajador. La beca es un estipendio que se da para completar la formación universitaria, para obtener un título de doctor, está condicionada a eso. La sociedad paga para que el estudiante termine su formación. La universidad carga el disco rígido de una cantidad de información pero no la capacidad de hacer preguntas nuevas, que es lo que da el doctorado. El doctorado, además, habilita para una cantidad de oportunidades. Distinto es el caso de alguien que no quiere obtener el doctorado, que prefiere trabajar en el laboratorio, contribuye a la investigación, pero no tiene ese plus que da el doctorado. La beca cumple su función pero sucede que por la excesiva longitud de las carreras a veces se dan casos de gente con más de 30 años haciendo una tesis con una beca y eso no es muy lógico. Ya cinco años es mucho para un doctorado, en Europa son cuatro.
–¿Cuáles son los límites en nuestro país?

–Son cinco años, pero después se piden prórrogas; se extiende hasta seis o siete años el período como becario. Yo optaría por un período más corto y luego o se entra al sistema científico o al productivo o a un gobierno municipal o provincial, que es algo que queremos promover: un estado más profesionalizado, la capacidad de resolver problemas usando métodos científicos, ser útil en la gestión hasta de una cooperativa.
–Aunque sean números gruesos. ¿Cuánto cobra en promedio un investigador en su primer año y cuánto un becario?

–Debe estar en un quince por ciento arriba de un becario (N de R: nuevo intercambio de datos con la asistente. Según los números oficiales, hoy, por una beca doctoral se cobran $5.100. Un investigador asistente comienza con $7.825 pesos).
–Lo que decía sobre científicos en gobiernos municipales permite pensar en un biólogo/funcionario que se ocupe del problema de las napas contaminadas en el conurbano. Hay una cantidad de problemas ambientales en Argentina: agua, contaminación en las ciudades, denuncias sobre glifosato, debates sobre minería a cielo abierto. ¿Qué políticas específicas tiene el ministerio para generar oleadas de investigadores dedicados a estos temas, sabiendo que son especialmente conflictivos?

–Tenemos una unidad de gestión socioambiental para proyectos propios. También una línea de financiamiento para producción limpia de las empresas. El tema ambiental está ahora en los doctorados, como otros, no es que tenga una prioridad particular. Estamos tratando de implementar una línea de trabajo que se llama Municipios.doc. Así como le pagamos al becario para que vaya dos años a una empresa, queremos hacer lo mismo con los municipios. Si un becario tiene un doctorado en Sociología sobre evolución de los emprendimientos municipales, es una experiencia útil. Ahora, si se trata de Filosofía y el concepto de belleza en Lucrecio, es más difícil. Y lamentablemente todavía tenemos una universidad en la que los temas son una repetición de los ya trabajados por los investigadores, que tienen una tendencia a clonarse, que es lo más fácil. Un becario especializado en historia de Galicia no más allá del siglo XVII es un problema para ubicar.
–Se entiende la lectura pero es casi ofensiva para las humanidades, para los que estudian Historia…

–Dentro de Historia hay cosas que te van a ser útiles. Yo pretendo de las Ciencias Sociales lo que pretendo de cualquier ciencia: que presten atención a la posible utilidad de lo que hacen. No estoy en contra de la libertad académica. Argentina tiene una cantidad de problemas de índole social que ameritarían ser estudiados.
Vicuñas, guanacos, ovejas malas. Es particularmente a partir de este tramo de la entrevista que Barañao comienza a galopar sobre problemas y proyectos concretos en territorios muy distintos. Comienza por el hilado de lana de vicuña como podría comenzar por el diseño de vehículos inspirados en el bicho bolita, siempre con la consigna “cómo hacer para que eso sea sostenible”.
–Lo que se necesita es que el Estado avance un paso más, porque si no hay una demanda hay que generarla y lo mismo con el gerenciamiento local. Para eso necesitamos sociólogos, antropólogos. Lo mismo con el manejo del guanaco para hacerlo sostenible y reemplazar a la oveja.
–¿Es cierto que la oveja es un bicho malo que contribuye a la desertificación de la Patagonia por el tipo de ramoneo que practica?

–Es así. La oveja arranca y el guanaco muerde y corta. La oveja tiene un tipo de pezuña que daña el terreno y el guanaco unas patas acolchadas que no dañan, es un bicho adaptado a su ecosistema. Y ahora hay un tema interesante no sólo para la biología, sino para las ciencias sociales: en el Norte andan diciendo que la vicuña es una plaga que rompe los alambrados y le quita la comida a la oveja. Lo que pasa es que hay que hacer un manejo adecuado con un bicho que todavía es salvaje. Como hacían los incas, que ponían a las vicuñas en una especie de embudo para esquilarlas y después soltarlas. Lo que hay que hacer es que la vicuña se industrialice con alta calidad en el lugar; que el productor jujeño haga un pulóver que se pueda vender en Europa en competencia con un pulóver italiano. Con una etiqueta que diga que fue hecho por las comunidades originarias, con trabajo justo, con salvaguarda del medio ambiente. Esta etiqueta le da valor a ese pulóver. Es un rol para el Estado: no puede ser que se paguen dos pesos con cincuenta por la lana y que en Milán se venda a 300 euros.
–En el marco de los programas de federalización de ciencia y técnica, ¿el ministerio trabaja en estos temas puntuales?

–Sí, hay programas específicos sobre el tema de la industrialización de fibra de camélidos. Lo mismo con los cultivos andinos. No sólo la quinua que está de moda, sino también una planta a la que le pongo todas las fichas que es el yacón, una especie de batata que es dulce pero tiene un tipo de azúcar apta para diabéticos. Todo el tema de los probióticos, los alimentos que producen efectos saludables, es importante. Existen unos doscientos millones de diabéticos en el mundo. Hay un mercado de millones de personas en Medio Oriente, China, India, que ahora comen mucho y no hacen ejercicio. Producir jaleas o edulcorantes con la etiquetita que te decía es hacer también que nuestra población del Norte viva de lo que produjo históricamente. Nuestra misión es vincular un mercado emergente atractivo con el desarrollo de poblaciones que no sólo no recibieron el aporte de la ciencia metropolitana, sino que le sacaron lo que sabía. Esta gente cultivaba en andenes que garantizaban parámetros de temperatura o humedad, tenían llamas y alpacas que son mejores que las ovejas… y se las sacaron. Es también una reparación histórica.
–El mismo tema pero saltando a las industrias de Tierra del Fuego, catalogadas como meras armadurías. La Presidenta habla seguido sobre la necesidad de incorporar más producción nacional en lo que se fabrica…

–Con uno de los fondos sectoriales estamos trabajando junto al equipo de la universidad del Sur, en Bahía Blanca, del doctor Pedro Julián, en el diseño de un microchip nacional que va a servir para los nuevos boxes que vienen con el televisor o para celulares y netbooks, para bajar películas por cable y no por internet. No se trata de producir el chip, esto se sigue haciendo a bajo costo en China u otros países. Lo que se paga es el diseño, el testeo y el software que se carga en el chip. El chip en sí mismo vale centavos. Es como el celular: armarlo lleva 180 segundos. Lo que más vale es el diseño, la información que le metés adentro, un software abierto que permite mejoras continuas. El tema de las empresas con base tecnológica lo estamos trabajando activamente con el ministerio de Industria y con el Inti. Pensá que uno de los desarrollos de juegos más bajados del I-Pod era de desarrollo local.
–El valor agregado no se juega ni en los componentes ni en el armado, sino en la información, el diseño…

–Lo que genera valor es quién tiene la patente del diseño, del software de un celular, por ejemplo. Un celular vale lo mismo que una camisa. ¿Cómo puede ser eso? Es un cambio muy importante. Yo en Tierra del Fuego lo que pondría son grandes compañías de software. No habría costos por transportar productos a miles de kilómetros y es un lindo lugar para vivir, sobre todo para los programadores a los que les gusta estar encerrados y después pueden salir a pasear.
–¿Es fácil para Argentina competir con países como India en el tema de diseño de software?

–No es fácil porque los costos en India o Pakistán son bajos. Pero si apostamos a lo disruptivo, a la originalidad, sí tenemos chances. Los argentinos somos famosos por no seguir las reglas. Eso es malo en muchos casos pero puede ser bueno si hacés las cosas mejor. Tenemos el caso de Invap que hace satélites, radares, reactores.
–¿Qué explica el milagro o la excepcionalidad de Invap?

–Que es un equipo de profesionales de altísimo nivel, son la gente más inteligente que conozco. Más una gestión empresarial de alto nivel. Los tipos saben resolver un problema y saben negociar un costo como cualquier multinacional. Con una ventaja: son casi una cooperativa. Cuando les va mal todos ponen, hasta el gerente general pone plata. Y cuando las cosas van bien reparten un bono para todos. Saben que van a recuperar y les gusta trabajar en Invap. Es un ejemplo digno de ser imitado.
–¿Por ejemplo?

–Miguel Galuccio (N. de R: el Ceo de la YPF recuperada) tiene la idea de hacer una empresa de alta tecnología para yacimientos no convencionales, una Invap del petróleo.
–¿En este caso, el tema es diseñar los fierros para perforar o se trata de otra cosa?

–No, no. Vos vendés tecnología, es lo que hacía Galuccio en la empresa de la que viene. No produce petróleo, sino “tecnología para”. Es más complejo que los fierros. Es el modelo de computación para saber cómo hacer los agujeros. Es el material nanoestructurado para enchufarlo al pozo y mantener la abertura abierta. Es cómo manejar el impacto ambiental por el tema del uso del agua…
–Esperemos que lo dejen trabajar…

–Yo creo que tiene polenta, se va a imponer por su idoneidad.
–El país viene de un problema de falta de ingenieros, ¿que más se necesita para esto?

–Tenemos pocos ingenieros, pocos programadores, ahora vamos a necesitar más geólogos porque no se estaba explorando.
–¿Qué otras ramas del conocimiento deberían intervenir en este tipo de desarrollos?

–Ingenieros de procesos, químicos, biólogos. Esa celulosa nanoestructurada de la que te hablé, la que se necesita para mantener la abertura de los pozos no convencionales, es una especie de gel. La produce una bacteria. Esa capita blanca que deja el vinagre, eso es celulosa nanoestructurada. ¿Qué hay que hacer? Hacer crecer esa bacteria en grandes tanques y producirla en grandes cantidades. Es un problema para biotecnólogos, para microbiólogos.
La conversación vuelve a la puesta de Tecnópolis. “El chico que va a la Rural va a ver un toro campeón y sabe que la vaquita seguirá siendo ajena, como dijo Atahualpa. Pero si ve un robot en Tecnópolis sabe que si desarrolla un software de computación puede ser el dueño de ese robot. Son modelos muy distintos.
–Es emblemático que ambas exposiciones coincidan en el tiempo…

–Tal cual. Y, paradójicamente, las vacas de Tecnópolis valen mucho más que las que están en la Rural. Porque una vaca que produce 70 gramos de hormonas de crecimiento en la leche son varios miles de dólares de diferencia, por más que la otra sea una vaca campeona hermosa. O la vaca del Inta de Balcarce, Rosita Isa, que produce leche maternizada. Ahí está la tecnología y no la hizo un gran productor, sino dos veterinarios de clase media laburando con el Estado.
La rentabilidad de un bonito gol de la ciencia
–Tenemos buenos biólogos y genetistas. Usted hablaba del conocimiento que se va afuera sin crear patentes. Siendo que existen empresas argentinas que desarrollan semillas modificadas, ¿cómo es que tenemos que depender de patentes extranjeras en ese terreno?
–Es un problema bastante complejo. Por un lado tenemos el mejoramiento tradicional: un tipo que a lo largo de años de prueba sabe qué tipo de semillas andan bien en Trenque Lauquen. A eso se sumó la biotecnología que te permite “copiar y pegar” sacándole a una bacteria algo y ponérselo a la soja o el maíz para que sea resistente a un herbicida o que no se lo coma un bicho. Ahí hay una disputa sobre qué vale más: si la información asociada a saber qué planta es la que más produce o la información sobre el gen que vos pusiste. La compañía que produjo el gen va a decir que el gen vale más. Durante mucho tiempo, Argentina fue comprador de tecnología. A partir de que el país comienza a desarrollar tecnología propia, la situación cambia. Es lo que dijo la Presidenta cuando habló del gen que aisló la doctora Raquel Chan (N de R: la bióloga molecular que se desempeña al frente del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral). Lo patenta el Conicet y eso no sólo permite aplicarlo acá y tener más producción, sino licenciar el uso de ese gen. Como hace Monsanto: ¿querés usar ese gen? Pagá. Sacá las cuentas y cubrís el presupuesto del Conicet de los últimos años con eso solo.
–Para precisarlo más. Un buen gol de nuestra ciencia termina siendo súper rentable en términos de lo que el Estado puso para ciencia y técnica…

–Totalmente. Y te digo que no es una patente sola sino varias, como las relacionadas con vacunas que estamos haciendo con Francia. Las cifras están en el orden de los mil millones de dólares de licenciamiento. Son cifras habituales a nivel global, lo que se le paga a una firma de Sillicon Valley. Lo que está empezando a ocurrir es que Argentina produce cosas que valen eso. Mil millones de dólares son tres años del presupuesto del Conicet; y hablamos sólo de una patente. Más la mayor competitividad para el productor argentino que aunque haya sequía va a seguir produciendo. Y vamos al paso siguiente en la tecnología: alimentos mejorados, más sanos, con menos alergenos, más eficiente para el uso de los fertilizantes, que, como los agroquímicos, no son inocuos.
La próxima generación: apostar a genes machazos
–¿Cómo se regula en el país el tema de las ganancias económicas que generan las patentes? ¿Está previsto que se redistribuyan en parte en el propio sistema de ciencia y técnica?
–El sistema es muy generoso comparado con el norteamericano. Si un investigador del Conicet encuentra algo, el 50 por ciento de los beneficios va para él y el otro 50 para el Conicet o se reparte entre el Conicet y la universidad, si participó en esa investigación.
–¿Y cuando participa la empresa privada con el Estado?

–Si hay una alianza con una empresa se determina según lo que invirtió cada uno. Cuando hacemos acuerdos con las empresas establecemos que lo que invirtió el Estado se multiplica por cuatro por todo lo que invirtió antes; de pronto son veinte años investigando una yerba. Con la propiedad intelectual no se puede ser ni fundamentalista ni inocente. No podés desconocer las grandes presiones que hay detrás de las patentes y cómo las grandes compañías pretenden usarlas en prácticas monopólicas. Tampoco decir “las patentes son malas, no patento nada” porque entonces te curran. Si este gen aislado por la doctora Chan no lo patentamos, habrá alguien en Minnesota que diga “Ah, mirá qué interesante, vamos a producirlo con una bandera argentina. Pero si querés usarlo te lo cobro”. Hay un estudio que se hizo de los ’80 a los ’90 y pico que demostró que con los 500 mejores trabajos de investigación hechos en países en desarrollo se hicieron 250 patentes en los desarrollados, ninguno implicando a los investigadores originales. No basta entonces con tener la capacidad de investigar y de proteger la propiedad intelectual local. Con Raquel Chan y la Universidad del Litoral trabaja también la empresa Bioceres, una asociación de productores nacionales que va a producir la semilla y que se asoció con una empresa americana para aprobar esos genes y venderlos en Estados Unidos y tener ingresos.
–¿Qué pasa con la propiedad intelectual si un investigador argentino encuentra un gen que es gemelo de otro que patentó Monsanto?

–Debería ser mellizo, si no sería una copia. Pero no necesitás al gemelo o al mellizo sino a la siguiente generación. El gen de resistencia a la sequía de la doctora Chan es mejor que los que están desarrollando grandes compañías, porque no sólo se banca la sequía sino que, al contrario que los otros, si no hay sequía te produce 130 en lugar de 100. La idea no es copiar, sino hacer mejor y pelearles el mercado. Esta tecnología de vacunas en la que estamos trabajando va a servir para combatir parásitos, es oral y no necesita refrigeración. Grandes multinacionales están viniendo al país a ver en qué asociarse y hacer de novedoso porque saben que la capacidad de invención está acá.

El hombre que se batió a duelo por Evita

Viajar al pasado con los ojos del presente es una travesía a realizar siempre con cuidado, siempre en puntas de pie. Porque hoy resulta inimaginable –además de ilegal– que alguien pretenda morir o matar por honor, es decir, que quiera lavar una ofensa con sangre. Pero a mediados del siglo XX, elegir padrinos, caminar con un arma en la mano los 16 pasos de rigor, darse vuelta y apretar el gatillo para partir o despachar a otro de este mundo, era aceptado por los códigos caballerescos de entonces. Rodolfo Decker tiene hoy 92 años y una lucidez envidiable. Fue presidente de la bancada de diputados peronistas en 1946, con apenas 25 años. Era tan joven al mando de los más de 100 legisladores oficialistas, que se dejó los bigotes para aparentar más edad. En 1948, Decker dirigía, a su vez, el diario El Laborista, de un peronismo editorial desbordante. Fue precisamente desde las páginas de su diario que respondió a una columna que el coronel José Francisco Suárez había escrito en La Prensa y que consideró injuriosa hacia la figura de Eva Perón. Decker insinuó en tapa que la mujer del militar tenía una doble vida. Días después, recibió una visita inesperada. Lo que sigue es la historia del hombre que se batió a duelo por el honor de Evita, y sobrevivió para contarlo.

–¿Usted reacciona por el artículo del coronel José Francisco Suárez?

–Exacto. Frente a esa infamia, como director de El Laborista –usted sabe que los directores de los diarios estamos muy bien informados–, me enteré que la esposa de este coronel no hacía honor a su matrimonio. Entonces, al día siguiente, con título catástrofe publiqué en tapa que "el coronel tal, en lugar de referirse en la forma en que lo hace a la esposa del excelentísimo presidente, señora María Eva Duarte de Perón, debería fijarse en los ramazones que tiene en su frente". Frente a esa situación, al día siguiente me vienen a visitar dos caballeros: el diputado y coronel Gregorio Pomar y el diputado Luis Dellepiane, radicales ambos, este último hijo del que fue el último ministro de Guerra de Don Hipólito Irigoyen. Los recibo en El Laborista, y me manifiestan que vienen a pedirme una rectificación de lo expresado en el diario o una satisfacción por las armas con sus padrinos. Yo les digo que lamentablemente no voy a poder batirme a duelo en esta oportunidad por la sencilla razón de que, de acuerdo con las normas de la caballería, quien no sabe poner en orden a su propia esposa, no es un caballero. "Comprendan que yo con este coronel –les digo– no me batiré." Frente a esta situación, dijeron: "Lamentablemente, deberá batirse a duelo con nosotros, que somos los padrinos del coronel." Les respondí: "Para mí ustedes sí son caballeros. Designen a sus padrinos y no tengo inconveniente de ir al duelo."
–¿Usted solo contra los dos?

–Sí. De buenas a primeras, me encontré con que debía batirme a duelo con los dos. En esas situaciones caballerescas, usted no puede nunca echarse atrás. Además, yo representaba en ese momento a un partido, para mí era un enorme honor. Arreglaron los padrinos, se pusieron de acuerdo y uno de los duelos se realizó en el Club Militar de Vicente López.
–¿Se había batido a duelo alguna vez? ¿Tenía manejo de armas?

–No. Ni una cosa ni la otra, pero en esos momentos usted no puede dar ni un paso atrás. Siempre he aconsejado a mis compañeros y colegas que cuando uno se encuentra en una situación caballeresca, no hay que hacer otra cosa que aceptarlo y seguir adelante.
–O sea que se animó sin experiencia a un duelo a matar o morir. A primera sangre, como se dice…

–Cuando es con pistolas, eso de primera sangre es relativo. Eso ocurre cuando se bate a duelo con sable o espada, porque un tajo es suficiente para parar el asunto. Acá no era así: una bala en la cabeza o en el corazón, no suspende nada.
–La fecha, según el archivo, fue el 3 de  marzo de 1948.

–Efectivamente. Una mañana de mucho frío, oscura, era muy temprano. El primer duelo fue con el coronel Pomar, para mí, sinceramente, un caballero, un señor.
–¿De buena o mala puntería?

–Le digo la verdad: yo nunca había tenido una pistola de duelo en mis manos, que son siempre muy pesadas. Mi intención no era tirar al cuerpo al contrincante. Yo soy católico, apostólico, romano y me siento en la obligación de evitar todo lo que sea un verdadero crimen o matar a un individuo. No estoy en condiciones morales para hacerlo porque mis principios no me lo permiten. La otra persona, no sé cómo habrá procedido, pero yo sabía que era un caballero, de manera que nos batimos a duelo y no pasó nada, no nos dimos y no nos reconciliamos. A la tarde, era el segundo duelo, en situaciones muy especiales, porque los padrinos del diputado Dellepiane decían que no estaban de acuerdo con el lugar que habíamos elegido por la mañana porque había ido mucha gente. Claro, había salido en los diarios. Y ellos dijeron que iban a elegir otro lugar para que no haya nadie. Y mis padrinos les aceptaron que ellos lo eligieran. Y eligieron un horno de ladrillos abandonado en proximidades del camino que va a La Plata. Yo desconocía totalmente. Lo dramático del asunto es que ellos venían adelante y nosotros seguíamos a sus dos o tres autos. Con buena fe, los íbamos siguiendo. En esa época, el ferrocarril atravesaba el camino a la altura entre Avellaneda y Quilmes, con una barrera que cuando estaba baja, impedía el paso de los vehículos. Pasan ellos, paso yo, y el coche que venía con gente acompañándome, médicos y demás, baja la barrera y no puede pasar. Me encontré solo frente a todos los demás. Cuando llegamos allá, había como 30 o 40 personas que ya estaban allí. Mi situación no era muy gratificante, pero había que hacerlo. Fuimos al duelo. Cada cual hizo su parte. El duelo era a 16 pasos y de frente, de manera que era interesante y dramático. Estaba el general Basilio Pertiné (NdR: abuelo de la mujer de Fernando de la Rúa), que era el director de los dos lances. Decían "uno, dos, tres… fuego", y usted tenía que disparar antes que dijeran el número tres. Hice mi disparo antes que dijeran el número tres, y no pasó nada. Pero Dellepiane siguió apuntándome y el director Pertiné le dijo que bajara el arma, habían pasado los tres puntos y si me mataba era un crimen común y corriente. Dellepiane dijo que su arma estaba descargada. Pertiné tomó el arma, la gatilló y salió el tiro. No sé lo que pasó.
 –La sacó barata, Decker. Sobrevivió a dos duelos en un mismo día… Todo por el honor de Evita. ¿Ella se enteró? ¿Le agradeció el gesto?
–La verdad es que me agradeció mucho pero yo no le quise dar ninguna trascendencia. No hice más que cumplir con lo que correspondía. Eva Perón se merecía eso y mucho más. Nosotros veíamos cómo se sacrificaba. Era una mujer extraordinaria. Muchas veces he acompañado a la señora porque ella me lo pedía en la Secretaría de Trabajo y Previsión, que atendía hasta las dos de la mañana a la gente humilde, las abrazaba, las besaba, no tenía temor a nada, ayudaba a todo el mundo y después con dos o tres amigos de ella que estábamos ahí acompañándola, nos invitaba a la Residencia Oficial a cenar, adonde llegábamos a las dos y media de la mañana y la mesa ya preparada, y la señora nos explicaba cuáles eran sus sueños, lo que pensaba para el país, para la gente humilde y los trabajadores. A las cinco o cinco y cuarto, sonaba el despertador del General y la señora decía: "Muchachos, si el General nos encuentra acá, nos mata a todos, váyanse enseguida", y agarraba a los caniches para que no ladraran y nosotros salíamos por la puerta del costado.
–¿Cuántos años tiene hoy?

–Apenas noventa y dos. Y sigo luchando en la política y en la profesión. No he abandonado ninguna de las dos cosas, mis grandes amores, aparte de mi esposa, de apenas 91 años. «

El club del ’45

Rodolfo Decker preside hoy el Club del ’45, instituto dedicado a la divulgación de la doctrina peronista.
Pertenece a esa camada de contemporáneos de Perón y Eva Perón que no interpretan al justicialismo: lo relatan tal y cómo lo vivieron. Porque son, fundamentalmente, protagonistas de una época intensa.
En la bibliografía no peronista, su nombre aparece junto a los de Raúl Apold y José Visca como los exponentes de una política de medios –la del primer y segundo peronismo– que suele resumirse en la clausura del diario La Prensa. Son visiones parciales de un proceso histórico complejo, y del siglo pasado, imposible de saldar en estas páginas que sólo buscan homenajear a Evita, cuando se cumplen 60 años de su muerte, desde una anécdota personalísima.

26 de JUL. Homenaje a Eva Perón a 60 años de su muerte. Cristina Fernández

26 de Julio de 2012: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner rindió homenaje a Eva Perón al cumplirse 60 años de su muerte, en un acto que encabezó en la ciudad de José C. Paz donde consideró que Eva volvió en los millones de argentinos incorporados al trabajo y a un país más libre e independiente.
Recordó la Presidenta que la consigna de Evita, "volveré y seré millones" se cumplió, porque "ha vuelto a volver y ser millones y cumplió su propia profecía de volver a una Argentina diferente".
"Ella ha vuelto también en la dignidad de una patria que ha dejado de ser colonia", añadió, y recordó  "las imágenes del 2001 cuando se incendió el país, cuando bajo las políticas neoliberales y subordinadas al FMI y a las indicaciones de afuera, que nos había sumergido en la vergüenza de recibir cada seis meses la visita de un virrey, que venía a decirnos lo que teníamos que hacer".
"Díganme --preguntó a la multitud que se había congregado frente al palco- si no estamos haciendo las cosas para cumplir ese legado y ese mandato histórico que ella impuso a todo aquel que fuera peronista".