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domingo, 6 de febrero de 2011

Fernando “Chino” Navarro “En José León Suárez hubo una masacre”

El diputado provincial asegura que hay que ponerle freno al accionar de la policía. Sospecha que en el gobierno provincial hay “ingenuidad o falta de voluntad para ver lo que realmente pasa”. Advierte que Néstor Kirchner volvió a poner a la política en el centro de la escena pero que falta movilizar a los sectores populares. “No conozco a nadie que esté enamorado del PJ”, dice.
Sonríe. Entre las fotos de sus hijos que adornan su casa, Fernando “el chino” Navarro sonríe en un portarretratos junto a Néstor Kirchner. Unos minutos antes, el dirigente de la JP Evita bajó las escaleras acompañado de dirigentes del “palo” progre del kirchnerismo nacional con quienes compartió un asado para ultimar los detalles del acto del próximo 11 de marzo, en Huracán, en el que la Corriente Nacional de la Militancia lanzará la candidatura a presidente de Cristina Fernández.

El chino se sienta, agarra el teléfono y llama a un ministro con aspiraciones electorales: “Te queremos invitar a la próxima reunión.” Se sienta. Entrega el teléfono a su secretaria para evitar interrupciones previsibles. El celular vuelve a sonar. No acepta la llamada. “Arranquemos”, dice mientras se seca la frente. Afuera, los más de 30 grados agobian a cualquiera. En la televisión, las imágenes de la represión policial que se cobró dos muertos luego del descarrilamiento de un tren de carga en José León Suárez, se impone sobre la idea original de hablar de política, aunque también es política. Uno de los heridos pertenece a la agrupación juvenil del Movimiento Evita, del que Navarro es un referente.Los bastones y las balas avanzan sobre los pobres. Una vez más.

–Otra vez, represión. ¿Sorprende?

–Lo que uno aprecia es un accionar de algunos sectores de la Bonaerense mas allá de la legalidad y el sentido común. Si uno visita el lugar, mira y escucha a los vecinos y familiares, se da cuenta de que ahí casi seguro hubo una masacre. Se verifica el accionar “sacado” de muchos integrantes de la policía. Sacados por la merca, por la impotencia, por la locura, por lo que sea. Están sacados. Nuestra obligación es ponerle un freno. Esto expresa la realidad de policías provinciales que no han sido incorporados cabalmente al sistema democrático

–¿Cuál es la responsabilidad de las autoridades provinciales?

–Creerle a la policía. Decir que hay “banda organizada”, como dijeron, es un acto de ingenuidad o no tener la voluntad de ver lo que realmente pasa.

Días atrás, Navarro participó en Mar del Plata de una reunión de dirigentes con el actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. Se habló de política, de gestión y se echaron las primeras cartas de cara a las elecciones.

–El año electoral ¿cambia el eje del debate?

–A mí me parece que no. Por el contrario, clarifica y simplifica porque cuando se eligen desde consejeros escolares hasta presidente, implica que quienes aspiren en el marco de la democracia a esas posiciones tienen que explicar por qué. Para los que somos parte del gobierno es más fácil porque hay un desarrollo político de 2003 a la fecha que tiene una dirección, un rumbo, una lógica, un objetivo. Por supuesto no ignoramos que en estos casi siete años para ocho han sido muchísimos los avances y los logros, pero también sabemos que hay asignaturas pendientes por resolver. Sabemos que lo podemos decir porque lo estamos haciendo. Para la oposición se dificulta. Uno empieza a advertir en algunos precandidatos como Felipe Solá o Ernesto Sanz cómo empiezan a reivindicar muchas cosas del gobierno.

–¿El armado final consolidará el perfil del kirchnerismo?

–Desde 2001, la política dejó de ser un instrumento formal para dirimir candidaturas. Ese proceso se terminó de corporizar en mayo de 2003, cuando Néstor Kirchner volvió a ponerla en el centro de la escena. La política es quien decide los destinos de la Nación y ya no los grupos económicos. Esa tensión adquiere su punto más culminante en la 125. Para terminar de consolidar ese proceso se necesita movilizar a los sectores populares. Estamos en falta desde el propio gobierno, pero también desde los movimientos. Movilizar implica empoderar y quien empodera pierde poder en su propio lugar. Ese es el desafío que tenemos que resolver en la práctica.

–¿Ese poder popular del que habla es una carta de supervivencia?

–No. Es la posibilidad de vivir en una patria justa. No es una actitud defensiva. Para frenar a los grupos económicos, la única opción es colocarle enfrente un poder muy fuerte que no es la mayoría de la Cámara de Diputados o de Senadores solamente, porque la 125 demostró que no alcanzaba, esa mayoría se transformó en minoría y nosotros no teníamos en la calle 200 mil compañeros, teníamos 5000.

–En uno de sus recientes discursos, Cristina volvió sobre la idea de “lo que falta”. ¿Qué es lo que falta?

–Reconocemos que se ha avanzado una enormidad. El mejor Néstor Kirchner que uno imaginaba antes del 25 de mayo de 2003, cuando nos tocaba explicar por qué había que votarlo, fue superado ampliamente por el Néstor Kirchner presidente. Y cuando parecía que en esa dirección todo se iba a consolidar con el gobierno de Cristina –porque uno cae también en el discurso de los grupos económicos que hablan de “calidad institucional”– se producen las primeras fricciones, las primeras confrontaciones. La cuestión del ingreso no está resuelta en un 100%, pero está en un piso de dignidad. Igual que la pobreza, igual que el hambre. Pero sigue sin resolverse el problema del hacinamiento de decenas de miles de familias, que a pesar de que este gobierno hizo más planes de vivienda que nadie, es necesario un programa que debe ser de tierra más que de vivienda. Se recita 1 millón de lotes en todo el país. Otra cuestión que tenemos que resolver son los pibes “ni-ni”, los que ni trabajan ni estudian. No es una cuestión sólo nacional, es mundial, pero tenemos que encontrar la forma desde la agresividad del Estado pero confiando en las organizaciones populares.

–¿El PJ es la herramienta y a la vez el riesgo?

–El PJ es la expresión de lo que es la política argentina. Todo el mundo mira al PJ porque somos la fuerza mayoritaria. Pero no creo que haya un solo partido que tenga un funcionamiento democrático, que tenga elecciones democráticas, que tenga una afiliación que se acerque a una democracia participativa. Los partidos se abren, salvo excepciones, dos o tres meses antes de las elecciones. Y la afiliación es una burda mentira que se dibuja para cumplir con determinados requisitos legales. Yo no conozco a nadie que esté enamorado del PJ. Es un instrumento. No tenemos un movimiento vivo, lo estamos recuperando y reconstruyendo. Reconstruir la relación entre la política y las masas nos va a permitir construir otro partido sobre esas bases.

LA PRESIDENTA DESPIERTA POCO RECHAZO, UNA MAYORIA CASI TOTAL VE BIEN LA SITUACION

El optimismo como un factor electoral

Aunque su intención de voto es del 34 por ciento, un 93 afirma que podría votarla, el menor rechazo a una figura política nacional. En lo económico y personal, el país es el más optimista de todo el continente.

“Todos los indicadores llevan a una victoria cómoda en primera vuelta. No se ve todavía en los números, pero el hecho de que duplique al segundo, que la oposición esté dividida y que haya elevadísimos índices de optimismo, me llevan a diagnosticar que la Presidenta se encaminaría a un amplio triunfo sin necesidad de ballottage.” El análisis de Enrique Zuleta Puceiro está referido a los resultados de la última encuesta de la consultora que preside, Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM). Los datos aparecen como contradictorios, porque mientras sólo un siete por ciento de los encuestados dicen que no votarían a Cristina de ninguna manera, es decir que prácticamente la Presidenta no tiene rechazos, la intención de voto roza los 34 puntos, aunque proyectando los indecisos estaría cerca del 40 por ciento. Todo esto en el marco de un país en el que nada menos que el 95 por ciento dice que está optimista.

“La gente puede ser optimista, pero eso no significa que esté orientado su voto. Por ejemplo, puede decir que no vota al peronismo, o que no le gusta tal o cual cosa del Gobierno. Ahora la realidad es que la Presidenta casi no tiene rechazos: se la ve trabajando, superando una situación personal muy difícil, buscando consensos, y el ciudadano común no quiere que le pongan piedras en el camino”, redondea Zuleta. Las conclusiones surgen de una amplia encuesta nacional realizada por OPSM. En total fueron entrevistadas 1100 personas de todo el país, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. También hubo una asignación proporcional de personas que viven en ciudades grandes, medianas y chicas. La investigación fue conducida por Gustavo Di Lorenzo.

–Lo más llamativo del trabajo es que se trata del primero en el que la Presidenta tiene muy pocos rechazos, es decir sólo un siete por ciento dice que no la votaría jamás –apuntó este diario.

–Es cierto. La gente ha pasado a considerar que el rechazo a Cristina no tiene sentido. El encuestado dice que es mejor que tenga autoridad, que no la condicionen, que más allá de todo tiene una línea de coherencia y consistencia. Insisto en que, por otra parte, la Presidenta no ha recurrido a la confrontación en los últimos tiempos. A esto agréguele que la inmensa mayoría piensa que se repuso de la adversidad, que trabaja, que no exhibe rencores. Al mismo tiempo, no significa que la voten. De todas maneras, el cuadro es muy favorable a ella en caso de que sea candidata.

–Pero hoy por hoy está en el 34 por ciento de los votos.

–Eso le pasó también a Dilma Rousseff en Brasil. De entrada, José Serra hasta estuvo por encima de ella y aun en momentos de la campaña, Serra se ubicó a unos cuatro puntos de distancia de Dilma. Pero después empezó a pesar la gobernabilidad, que es lo que se ve en nuestra encuesta. Cuando la gente pone en la balanza la capacidad de gobernar de Cristina, que se ve en varios datos de nuestro trabajo, se le agrega que detrás está gran parte del peronismo y que del otro lado las fuerzas son vacilantes y sin planes alternativos, lo que surge es la conclusión de que Cristina ganaría, creo que en forma nítida, cómoda, en primera vuelta. Uno de los cuadros más llamativos de la encuesta tiene que ver con los índices de rechazo, que surgen de la pregunta sobre a qué candidato no votaría en ninguna circunstancia. El mayor nivel de rechazo lo tiene Elisa Carrió (91 por ciento), Cristina es la de menor rechazo (7 por ciento), pero también se ven elevados los cuestionamientos a Macri y a Duhalde (60 por ciento), mientras que parece más potable Ricardo Alfonsín (30 por ciento de rechazo). Yo diría que hoy la gente está a la caza del agorero. La gente agresiva, suscita agresión, la gente enojada, enoja. En un ambiente en que el ciudadano cree que las cosas no están mal, no encajan los que pronostican catástrofes. Según se ve en el Iberómetro continental, la Argentina es hoy uno de los países más optimistas del mundo.

“Por supuesto que se aprecian problemas –concluyó el consultor–. La inflación, por ejemplo, aunque la mayoría cree que el Gobierno está en mejores condiciones que la oposición para enfrentarla. Respecto de la corrupción, no ve una situación generalizada. Ve casos, no un estado general. Aun así, los datos de la encuesta evidencian que el ciudadano común afronta esta elección con un carácter pragmático. No ve que la oposición plantee alternativas muy notorias y hasta la pelea del campo ha perdido sentido. Ni siquiera se vio a la oposición involucrarse demasiado en el último conflicto, mientras que el Ejecutivo exhibió a un ministro, Julián Domínguez, muy activo. Y la estrategia del Gobierno en general no fue polarizar.”

“La provincia”, entretelones y suspicacias

“Si Cristina va por la presidencia, Scioli busca la reelección como gobernador. Pero si Cristina desiste, Daniel quiere ser candidato a presidente”. Un dirigente del conurbano, con buena entrada a Daniel Scioli, define sus coordenadas. Página/12 formula una pregunta de cajón: “¿Scioli quiere que la Presidenta se presente?”. Los gestos del hombre son tan expresivos que uno piensa que estudió con Marcel Marceau. No dice nada, se encoge de hombros, abre las palmas de las manos en abanico, despliega una sonrisa pícara. El cronista traduce: “No le dije nada, pero la respuesta evidente es afirmativa”. Por otro lado, el gobernador jamás confrontó en su carrera política, que incluye varios cambios de escudería, siempre surfeando sobre las olas, sin entrar en conflicto.

El Plan B de Scioli es el plan A de ciertos intendentes suburbanos y de importantes referentes empresarios. Se lo hacen saber con asiduidad, en tenidas o cenas cara a cara. Por ahora, en torno de Scioli juran que él solo dará un paso adelante si Cristina Kirchner da un paso atrás. La alianza entrambos es muy de conveniencia y aureolada por grandes sospechas. Equilibrio inestable y con recelos. Equilibrio por ahora.

En jerga política cuando se menta la “embajada” se alude a la de Estados Unidos. Si se nombra a “la provincia” es Buenos Aires. En “la provincia” también se resiente la falta de feedback con la Casa Rosada. Las protestas devienen estentóreas respecto de las “listas colectoras”. Los compañeros intendentes piden garantías, el artificio puede serrucharles el piso, en beneficio de intrusos poco deseados o de compañeros de bajo piné (o de izquierda peronista).

Un casus belli similar, pero escindible conceptualmente, es el diputado Martín Sabbatella, que iría por la gobernación apoyando a la presidenta Cristina en la compulsa nacional. Los objetores arguyen que le pisa el poncho a Scioli, que puede damnificar en una elección a vuelta única donde gana la primera minoría, que se le otorga demasiado protagonismo a un progresista.

En el otro platillo de la balanza de la Rosada, pesan (más) los votos que Sabbatella pueda arrimarle a la boleta presidencial. Los oráculos de Olivos y los sondeos disponibles agregan que Scioli ganaría igual, con las coordenadas actuales. Y, aunque los muchachos de provincia no son emocionales cuando de sus porotos se trata, hay un argumento de autoridad que también contradice los reclamos. La alianza con Sabbatella no es una creación de la Presidenta: Néstor Kirchner la venía tejiendo desde hace mucho tiempo. Tenía especial aprecio político por “Martín”, valoraba sus acciones y su desempeño, dialogaba personalmente con él, lo estimulaba a lanzarse en la provincia.

Nada es imposible en estas pampas. Suena muy pero muy difícil que Sabbatella sea corrido de escena para complacer a Scioli. El gobernador lo sabe, sus principales espadas también. Seguramente se lo coloca en la agenda de exigencias en aras de conseguir otras reivindicaciones. Sin ir más lejos, de tapiar otras colectoras. Scioli también se reservará la figura del compañero de fórmula y su gabinete. Como todo gobernador (y hablamos de uno con peso específico) amuralla su territorio. En su peculiar estilo Zelig habla con (contiene a) todas las agrupaciones peronistas bonaerenses, sin desechar, maltratar, dejar sin audiencia ni desilusionar a nadie.

Por Mario Wainfeld

Cómo Clarín y La Nación estafan a los argentinos

Por Daniel Cecchini
Un informe de la Sigen revela las maniobras de los accionistas privados de Papel Prensa para beneficiarse a expensas de las pérdidas que tiene la empresa
Una investigación realizada por la Sindicatura General de la Nación confirmó lo que Miradas al Sur había revelado el año pasado: que los accionistas privados de Papel Prensa – Clarín y La Nación– se venden a sí mismos el papel de diario a un precio que está por debajo de los costos de producción, lo que no sólo constituye una ventaja competitiva desleal sobre el resto de los diarios argentinos –que lo pagan más caro–, sino también, como definió el jueves el ministro de Economía, Amado Boudou, “una clara transferencia de ganancias hacia los accionistas privados en detrimento del Estado”, propietario del 27,5 por ciento de las acciones de la compañía. En ese contexto, al 30 de septiembre de 2010, Papel Prensa había perdido 4.009.657 pesos.

Por estas y otras irregularidades señaladas en el informe de la Sigen – al que tuvo acceso Miradas al Sur–, el Estado promoverá acciones judiciales contra Papel Prensa por los delitos de vaciamiento de la empresa, asociación ilícita y perjuicio fiscal contra el Estado Nacional. “El eje de la cuestión es que, desde que se apropiaron de las acciones de la compañía durante la dictadura, Clarín y La Nación se apropiaron también de los beneficios de Papel Prensa, perjudicando los intereses de la empresa, y en consecuencia del Estado como accionista de ella, para favorecer a los dos diarios”, dijo a Miradas al Sur Beatriz Paglieri, directora del Estado en la compañía. “La responsabilidad les cabe a todos los que cumplieron funciones directivas durante todos estos años, incluidos los directores del Estado”, agregó.

Un modelo de impunidad. El informe de la Sigen es lapidario. La lista de irregularidades detectadas por la investigación es enorme. Entre ellas se destacan el enriquecimiento sin causa de los miembros de comité ejecutivo, el incumplimiento de los estatutos por parte del directorio al no ejercer directamente el control de la sociedad, y el alto riesgo organizacional de la empresa por la falta de transparencia en la gestión de control.
En cuanto al funcionamiento del Comité Ejecutivo, la Sigen denuncia que “pese a integrarse su conformación anualmente, dejó de sesionar desde el año 1992. No obstante ello, los miembros del directorio que fueron designados para tal fin, percibieron sus remuneraciones. Lo expuesto es de suma gravedad, toda vez que el Comité Ejecutivo es el órgano que tiene a su cargo la gestión de los negocios ordinarios de la empresa”. En otras palabras, se dejó el manejo de la empresa en manos de los accionistas privados, quienes hicieron y deshicieron según sus intereses. La fecha en que se suspendieron las reuniones del Comité es llamativa, ya que coincide con el momento en que el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, dejó de integrar el organismo.

Las otras irregularidades descubiertas por los investigadores son:
• Incumplimiento de la Ley de Sociedades Comerciales por incompatibilidades e inhabilidades de los miembros del Comité de Vigilancia y la Comisión Fiscalizadora de parte del sector privado.
• Deliberada obstrucción del acceso a la información requerida por la Comisión Fiscalizadora, para el cumplimiento del control exigido por la ley.
• Obstrucción a la investigación administrativa respecto de retornos a proveedores, proceso el cual inclusive generó violencia y hechos discriminatorios hacia representantes del Estado Nacional, lo que generó denuncias ante la Justicia.
n Incumplimiento de la obligación de concurrencia a las Asambleas por parte del gerente general de la empresa.
• Ausencia de un Plan Estratégico de mediano y largo alcance, que atenta severamente contra las posibilidades de continuación del giro de la empresa a mediano plazo.

• Ausencia de un Plan de Inversiones para persistir en la satisfacción de los intereses de los socios privados mayoritarios, perjudicando el interés general de la sociedad y atentando contra el principio constitucional de la libertad de prensa.
• Una extensa serie de deficiencias administrativas “que posicionan a la sociedad en un estado de virtual anomia e inexistencia de controles internos, generando una grave situación de descontrol, que también promueve desvíos y perjuicios económicos a la empresa y al Estado Nacional”.

• Un evidente proceso de descapitalización de la empresa en virtud de una política de precio de venta por debajo del costo, lo que puede derivar a mediano plazo, en la imposibilidad de la continuación del giro de los negocios de la empresa. Aunque el año pasado la Secretaría de Comercio Interior fijó un precio igualitario para todos los compradores del insumo básico para la producción de diarios, La Nación y Clarín siguen comprándolo más barato (aún por debajo del costo de producción) porque reciben descuentos de la misma empresa de la que son accionistas con la excusa del volumen de sus compras y por el hecho de hacer los pagos en efectivo.
• Una desproporcionada política de remuneraciones de salarios gerenciales como artilugio para sobredimensionar los gastos de estructura. En este sentido, el informe señala: “Se verificó que existe una notable desproporción de los salarios gerenciales, en comparación con los salarios existentes en el mercado laboral, para responsabilidades y actividades afines. Seis empleados con cargos gerenciales de una nómina aproximada de ochocientos catorce (814) trabajadores, insumen anualmente ocho millones de pesos, que representa un porcentual significativo sobre el total erogado para el pago a personal. Asimismo, los salarios gerenciales, oscilan entre los 44.000 pesos hasta los 135.000 pesos.
• Decisiones gerenciales que contribuyen a aumentar costos fijos evitables.

¿Sindicación o asociación ilícita? El manejo discrecional que Clarín y La Nación vienen haciendo de Papel Prensa data del momento mismo de la apropiación de la empresa, luego de que el Grupo Graiver fuera despojado de sus acciones. El 19 de mayo de 1977, los tres accionistas privados de la empresa –los dos diarios ya nombrados más La Razón– firmaron un pacto secreto de sindicación que fue una de las vigas maestras del manejo de Papel Prensa durante más de tres décadas.
Mediante este acuerdo, Clarín, La Nación y La Razón se comprometieron a votar de manera unánime lo que decidiera el comité directivo, que dominaban. De esa manera lograron el control absoluto de la compañía, neutralizaron todo posible control por parte del otro accionista, el Estado argentino, y pudieron diseñar políticas de producción y venta que, aún en perjuicio de la empresa, redundaran en beneficio de los tres diarios. Desde que adquirió las acciones que le pertenecían a La Razón, a mediados de los ’80, el grupo conducido por Héctor Magnetto tiene casi el 50% de las acciones de la empresa.
Este pacto, que salió a la luz y fue abandonado el año pasado, permaneció en las sombras durante 33 años. Ni la Comisión Nacional de Valores ni la Bolsa de comercio recibieron nunca una copia de ese arreglo que convertía en pura ficción el carácter de empresa de oferta pública que, en teoría, debía tener Papel Prensa. También convirtió en letra muerta la participación del Estado Nacional en la empresa, a cuyos representantes se les bloqueó permanentemente toda información sensible sobre el control y el manejo de la compañía.

El otro frente judicial. El jueves pasado, el jefe de la Sigen, Daniel Reposo, le entregó el informe a Cristina Fernández de Kirchner. Ahora, la Presidenta debe decidir si le ordena al Procurador del Tesoro que inicie acciones legales contra los accionistas privados y directivos de Papel Prensa en el Fuero Penal Económico por los presuntos delitos de asociación ilícita, vaciamiento de la empresa y perjuicio fiscal al Estado.

Éstas ensombrecerían aún más el panorama judicial que enfrentan los propietarios de Clarín y La Nación, que también están siendo investigados por la Fiscalía Federal para delitos de lesa humanidad de La Plata, donde se instruye la causa por la apropiación del paquete accionario de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón, en complicidad con la dictadura militar y utilizando las herramientas del terrorismo de Estado.

La querella del Estado, impulsada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, pidió el año pasado la indagatoria, en carácter de imputados, de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble; del Ceo del Grupo, Héctor Magnetto; del ex director de La Nación, Bartolomé Mitre; de Sergio, Marcos y Hugo Peralta Ramos, ex directivos de La Razón; del dictador Jorge Rafael Videla; del ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz, y del ex secretario de Industria de la dictadura, Raymundo Podestá, entre otros. Posteriormente, pidió también la imputación del ex secretario de Redacción de Clarín, Reinaldo Bandini, por las gestiones que éste realizara en el Estado Mayor del Ejército durante la apropiación de Papel Prensa. El mes pasado, también en el marco de esta causa, prestó declaración el dictador Reinaldo Bignone, a quien se lo interrogó sobre el contenido de sus encuentros con Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto durante 1977 –año en que se consumó la apropiación–, cuando era secretario general del Ejército.

“A 22 años, nadie parece saber qué quisimos hacer en La Tablada”

Por Joaquín Ramos, ex militante del MTP
Un ex preso político del MTP explica por qué el copamiento del regimiento en 1989 fue un error

Luego del artículo “La Tablada: más silencios que certezas”, publicado en el número 140 por Eduardo Anguita, el director de Miradas al Sur, llegaron varias réplicas y aportes. Aquí publicamos una extensa carta escrita por Joaquín Ramos, uno de los ex presos políticos por el copamiento del Regimiento III de La Tablada el 23 de enero de 1989. Ramos cumplió parte de su condena en Argentina y en España. Recibió el indulto cuando ya estaba en libertad.

“Hubo tres puntos de concentración. Dos quintas y un negocio en la zona de Morón en donde se juntaron los compañeros que iban a permanecer en las inmediaciones del cuartel. No sé si Gorriarán los juntó a todos en un lugar porque yo fui convocado el domingo a la noche, pero no parece muy lógico. Más bien creo que el Pelado fue a los tres lugares y habló con los compañeros por separado.
’’Los panfletos que intentaban confundir a las fuerzas represivas los fuimos lanzando por el camino los que íbamos a entrar en el regimiento.
’’La resistencia en el fondo del cuartel no fue intensa. No se pudo romper porque los militares se parapetaron bien y los encargados de tomar esa parte eran pocos. Los combates más duros se dieron en la guardia de prevención y en el edificio de la compañía Comandos y servicios, que daba a la calle. Al no tomar este edificio, se posibilitó que accedieran al cuartel refuerzos y se parapetaran ahí e iniciaran la retoma.
’’No había plan de retirada. Eso lo sabíamos todos los que participábamos. Cuando le pregunté al flaco Martín cómo nos íbamos a ir si algo salía mal, me dijo que nada podía salir mal. También me dijo que si a las 8.30 a.m. no habíamos tomado el cuartel, la acción habría fracasado. Curiosamente, no insistí en qué pasaría después de esa hora. Así que, difícilmente, alguno de los que participamos estuviera esperando una orden de retirada.
’’Me cuesta creer que alguno de los atacantes pensara que la acción estaba cantada, porque los militares estaban en calzoncillos cuando llegamos. Aunque sí nos sorprendió –a los compañeros que estaban junto a mí, al menos– la presencia de la policía de la provincia de Bs. As. rodeando el cuartel a los pocos minutos de iniciada la acción. Lo que he leído es que se debe a que, en ese momento, se daba el cambio de turno de una comisaría o academia que hay en las inmediaciones del cuartel.
’’El MTP sufrió una deserción muy grande de sus cuadros, un año antes de La Tablada, y creo que fue más bien una de esas divisiones endémicas de la izquierda que una cosa referente a la opción armada, que no fue mencionada ni por los que se fueron ni por los que nos quedamos. Tenía confianza y amistad con muchos de los que se fueron y ninguno me dijo que se iba porque el Pelado, tarde o temprano, volvería a la lucha armada. Ni en charlas de café ni en las asambleas previas a la división, nadie dijo nada ni parecido. Varios de los que se fueron dijeron eso ante los jueces, supongo que para exculparse, otros fueron más lejos y se portaron como delatores, pero no se ajusta a la verdad.
’La acusación sobre Floreal Canalis no fue realizada unas horas después del asalto, sino varios años después, en un comunicado firmado por Gorriarán. Desconozco si la afirmación de que era servicio de la policía provincial es cierta o falsa. De todas formas, en el comunicado mismo se decía que, si bien Canalis era un infiltrado, su delación había tenido poca influencia en el desarrollo de los hechos porque tenía muy restringida la información y la participación en el MTP, lo cual sí era verdad.
’’Coincido con vos en que hoy no es justificable el silencio sobre La Tablada y creo, además, que la explicación que da Gorriarán en su libro es muy pobre. Decir, 16 años después (que fue la fecha en la que salió el libro), que pudimos habernos equivocado pero que nuestras intenciones eran buenas, parece una broma.
’’Cuando pude volver al país, después de los indultos de Duhalde, intenté que los que quedamos del MTP, los que habíamos estado presos y los que habían seguido militando en la calle, nos juntáramos para sacar alguna conclusión sobre lo actuado. Pensaba, y pienso, que siendo tan pocos podíamos darle un cierre digno a esta experiencia política. No pasa lo mismo que con la militancia revolucionaria de los ’70, en la que participaron miles y, por lo tanto, resulta muy difícil hacer un cierre colectivo.
’’Mi propuesta era reunir a los que habíamos participado, a los que se sumaron después y poco más. Por otro lado, era en lo que habíamos quedado mientras estuvimos presos: ‘Cuando salga el último compañero será el momento de hacer crítica y autocrítica y, si sacamos la conclusión de que nos equivocamos, lo diremos”. No hubo forma. Nadie quería hacerlo y el primero en negarse fue Gorriarán. Él había dado la versión oficial de La Tablada y el tema estaba cerrado. Nada de cierre colectivo, nada de reflexión entre todos, nada de nada.
’’¿Por qué? A mí me parece bastante claro. La Tablada es un error. No hay otra forma de llamar a un hecho en el que perdimos más de 30 compañeros, el partido político que generó la acción desapareció y, 22 años después, nadie parece saber qué quisimos hacer. No se trata sólo un fracaso militar, sino de un error político en el que nos saltamos la regla básica de cualquier acción armada: que se explique sola. Si La Tablada fue un error, el máximo responsable (no niego mi parte de responsabilidad pero, definitivamente, no es la misma que tuvo Gorriarán) debería haber asumido sus responsabilidades.
’’Básicamente, me parece que no quiso revisar lo actuado para no tener que asumir su parte. En ese sentido, creo que no estuvo a la altura de una historia que terminó en un error pero que está plagada de actos heroicos, entrega y resistencia. Si una cosa reivindico de todo esto es a los que participamos convencidos de que lo hacíamos por un país más justo. No reniego de mi responsabilidad y rescato a mis compañeros como militantes populares y, por eso mismo, me parece que nuestra historia merecía y merece un final más digno.
’’En mi opinión, no hay secretos importantes que no se sepan de La Tablada. Más claro: no creo que La Tablada se haya debido a un problema de infiltración, carne podrida, engaños, etc. No creo que haya una gran conspiración de fuerzas oscuras detrás de los hechos que nos tuvieron como protagonistas. En mi opinión, que La Tablada siga siendo un misterio obedece, básicamente, a tres razones:
’’–La primera: una concepción política que ya estaba obsoleta en el ’89, esto es bastante claro. Son los residuos deformados de la concepción de los ’70. La creencia de que un grupo armado puede generar un cambio importante sin contar con las masas. Veíamos la debilidad del gobierno de Alfonsín, veíamos el fortalecimiento de los carapintadas, veíamos que había mucho descontento popular con el gobierno y un fuerte rechazo ante los milicos, veíamos la crisis del campo socialista (aunque nunca lo que terminó siendo) y pensamos que podíamos ser la chispa que encendiera la pradera. Que una acción triunfadora sería el catalizador de una insurrección popular que cambiaría la correlación de fuerzas y el rumbo del país. Todo eso sin tener, en mi opinión, la inserción necesaria.
’’–La segunda: que no funcionábamos como un partido con sus órganos de control. Esto era así porque Gorriarán dirigía el MTP más allá de lo que dijeran los organismos del movimiento. En mi caso, aceptaba este estado de cosas (donde los organismos del movimiento se veían, más bien, como un obstáculo) con entusiasmo, porque confiaba ciegamente en Gorriarán y en su dirección. Para mí, él era una garantía, lo mismo que para muchos compañeros que participaron en el asalto al cuartel. Recuerdo que tuvimos una reunión con el Pelado antes del alzamiento carapintada de diciembre del ’88 en el que comentamos la situación política sin mencionar la posibilidad de algo como La Tablada, pero sí la de resistir de forma armada un intento de golpe, y le dije a un compañero como chiste: ‘Esperemos que no se equivoque porque si no, estamos hasta las bolas’.
’’–La tercera: que nos habíamos saltado ciertas líneas morales que una organización revolucionaria no puede cruzar. Esto es, un mal que ha aquejado a cierta parte de la izquierda mundial. En el frenesí de la acción es difícil ver esa línea que nunca se debe atravesar y que, sin embargo, se deja atrás muy fácilmente.
’’En cuanto a nosotros, la línea que pasamos fue basar la acción sobre una mentira. Creo que el análisis de la situación del momento podía ser correcto, pero que actuamos en base a una concepción militar y no política. Creíamos, en ese momento, que el golpe se estaba preparando dada la debilidad del gobierno de Alfonsín y las componendas entre Seineldín y el entonces candidato Menem. Creíamos, y hoy no estoy tan seguro, que los carapintadas habían pasado a ser una opción válida para los grupos económicos. La idea era que planeaban un golpe de Estado, por lo menos encubierto, que derrocaría a Alfonsín, pondría a Víctor Martínez en la presidencia y que él garantizaría la impunidad de todo lo actuado por la dictadura militar. Creíamos, y definitivamente ya no lo creo, que el poder estaba al alcance de la mano. Que Alfonsín no se sostenía, que Menem no había llegado, que los milicos estaban divididos y que nosotros podíamos realizar una acción que inclinara la balanza para el lado del pueblo.
’’Con el convencimiento del golpe en marcha, se habló de resistir, de encabezar la resistencia en la calle. Unos días antes de La Tablada se planteó, a modo de debate, que si esperábamos a que los milicos salieran con los tanques, la posibilidad de detenerlos era escasa y que si no era mejor que actuáramos nosotros previamente. Esto se habrá discutido una semana antes, pero como una idea, no como algo inminente. Más bien parecía un debate teórico: ¿Qué será mejor? ¿Esperar? ¿Adelantarnos?
’’Se optó, como es público y notorio, por adelantarnos. De hecho, creo que cuando se nos planteó como algo teórico, ya estaba decidido. Digamos que, en ese nivel de decisiones, yo no participaba, pero en ese momento me pareció algo aceptable.
’’Sabíamos, como sabía todo el mundo, que La Tablada era un cuartel carapintada y que era el más importante del Gran Buenos Aires. Si el golpe salía de algún lado, sería de ahí. Así que, al adelantarnos, lo tomaríamos, lo neutralizaríamos y después habría una especie de insurrección que cambiaría el rumbo del gobierno de Alfonsín o formaría un hipotético gobierno de unidad nacional.
’’Hay que decir que en esos días eran muchos los políticos que hablaban de la posibilidad de un golpe de Estado. El mismo Alfonsín, en un reportaje, dijo que los sublevados no triunfarían; Duhalde dijo algo parecido. Podemos decir que el tema del golpe era más que un rumor en ese momento.
’’Se decidió, entonces, priorizar el criterio militar: adelantarnos a los milicos y justificar nuestro accionar diciendo que en ese momento y lugar se estaba dando el golpe. Entonces apareció la mentira y allí atrás quedo la línea moral que no deberíamos haber cruzado nunca. El golpe era algo real, solamente acomodábamos un poco las cosas para tener más opciones de triunfo. Si salía bien, no sería más que un detalle… Si salía mal, nos arriesgábamos a que nadie entendiera qué estaba pasando.
’’Más allá del plan, más allá del error (que tire la primera piedra el que no se equivocó nunca, aunque es cierto que hay equivocaciones más graves que otras) yo creo que la tragedia es ésa y haber continuado muchos años dando una visión errónea de lo que pasó. Por eso es muy difícil de justificar o de entender políticamente La Tablada y ha quedado como un misterio para la mayoría de la población.
’’Una aclaración: no pienso que Gorriarán perteneciera a los servicios ni creo que haya sido un hijo de puta que nos llevó de una oreja. Creo que fue un revolucionario, con una concepción que se había quedado obsoleta y que tuvo éxitos y fracasos a lo largo de su vida. Estoy convencido de que no estuvo a la altura para asumir su responsabilidad en este episodio y que, en este caso, se equivocó mucho, nos equivocamos mucho.
’’Una aclaración más que, parafraseando a Roque Dalton, no sería necesaria casi en ningún lado pero que en Argentina… Nuestros errores no justifican ni legitiman las horribles violaciones a los Derechos Humanos que cometió el Ejército en la recuperación del cuartel.
’’Nadie ha sido condenado por las desapariciones ni por los fusilamientos ni por las torturas de compañeros. En este caso, pese al esfuerzo de tantos abogados que luchan por mantener las causas abiertas, todavía impera la impunidad. En la Tablada se cometieron todos los delitos de lesa humanidad que se cometieron durante la dictadura, salvo el robo de niños, y eso no debería ser olvidado.
’’Tampoco nuestro error justifica o legitima el juicio parcial e injusto al que fuimos sometidos los detenidos y que fue un intento de legitimar la represión ejercida en la retoma del cuartel.
’’No me extiendo más en este tema, porque no es lo central de la carta pero es algo que, creo, no se puede omitir cuando se habla de La Tablada.”.

Miradas al Sur

Cristina se impone en primera. Tres consultoras confirman que la Presidenta mantiene una amplia ventaja de cara a los comicios de octubre

A nueve meses de las elecciones que definirán al próximo presidente de los argentinos, tres consultores nacionales pronostican un triunfo en primera vuelta de Cristina Fernández de Kirchner, con una proyección de voto del 45 por ciento y una ventaja de más de diez puntos sobre el segundo. Incluso, en un distrito adverso como la Ciudad de Buenos Aires, la Presidenta dobla en la proyección a Mauricio Macri con el 31,4 por ciento, sobre el 14,6 por ciento que registra el jefe de Gobierno porteño. Una ventaja que se amplía en provincias cruciales –por el caudal de votos que aportan– como Santa Fe, Córdoba y Mendoza, o el propio Gran Buenos Aires. En todos los casos, la Presidenta se impondría con una ventaja de 20 puntos porcentuales sobre su inmediato seguidor.

“Cristina gana en primera vuelta, de acuerdo con la totalidad de las agencias con más del 40 por ciento y mantiene una diferencia de más de diez puntos sobre el segundo. Según nuestros sondeos, la siguen Ricardo Alfonsín y Mauricio Macri. Entre ellos hay empate técnico en alrededor del 20 por ciento”, afirma el consultor Ricardo Rouvier. Roberto Bacman, director de la consultora Ceop, aporta un análisis similar: “Aunque la Presidenta baje en intención de voto, mantiene una gran ventaja con el segundo. Alfonsín y Cobos están en un diez por ciento, un poquito por arriba Alfonsín, precisa Bacman.
Para Artemio López, de la consultora Equis, en los dos últimos años Cristina Fernández superó a Macri gracias a su gestión de gobierno, y el PRO descendió por la falta de respuestas concretas ante las demandas de los porteños. “En 2007, Cristina medía un 22 por ciento en Capital y Macri llegaba al 30 por ciento. Hoy, el panorama es muy diferente. Esto obedece a las políticas llevadas a cabo por ambos gobiernos. El déficit habitacional, la falta de medicamentos en los hospitales de la Ciudad y el escándalo en la conformación de la Policía Metropolitana desnudaron los graves problemas del PRO para gobernar”, sostiene López.
A diferencia de muchos analistas políticos que hacen hincapié en la muerte de Néstor Kirchner para explicar el ascenso de la Presidenta, López asegura que “el crecimiento se notó a principios de 2009”, aunque reconoce que “el Frente para la Victoria medía un 36 por ciento a nivel nacional y, luego de su deceso, superó el 42 por ciento”. En última instancia, una diferencia no tan importante como pretenden algunos sectores de la oposición.
En los hechos, el panorama es similar al que registra la consultora Ceop. En este caso, la intención de voto a presidente marca que Cristina Fernández alcanza casi 44 por ciento en cualquiera de los escenarios. Lejos se ubican Macri y Alfonsín –ninguno supera el 13 por ciento–. Más lejos aún marchan Eduardo Duhalde, Julio Cobos, Fernando Pino Solanas, Elisa Carrió y Hermes Binner, con intenciones que oscilan entre los 7 y los 3 puntos porcentuales.

El escenario porteño. Aquí los análisis de los consultores difieren, según sean los candidatos medidos. López asegura que en el FpV lo que mide es la fuerza y no los postulantes. Sin embargo, señala que el ministro de Economía, Amado Boudou, obtiene ventajas en el electorado independiente. Para Rouvier, las encuestas favorecen al senador Daniel Filmus. Bacman, por su parte, arriesga que si Macri no es candidato en la Ciudad, el oficialismo nacional ganaría ante las posibles candidaturas de la diputada Gabriela Michetti o el jefe de Gabinete porteño, Rodríguez Larreta.
“En Capital, el PRO tiene mayor intención de voto, tanto con la candidatura de Macri como con la de Michetti. Igualmente, la diferencia no es tan grande si tomamos en cuenta a Filmus, el mejor candidato del FpV. En ese escenario, la diferencia puede estar en seis puntos”, afirma Rouvier.
Según López, el futuro jefe de Gobierno se definirá en un ballottage. Sus mediciones indican que el PRO mide un 33 por ciento, seguido por el FpV con poco más del 23 por ciento. “En una segunda vuelta, quien reúne más intención de voto en el electorado independiente es Boudou. Tiene un perfil ideológico menos definido, pero mayor en términos de gestión”. Según la visión, un punto a su favor, especialmente en la zona sur de la Ciudad, donde la inseguridad y el déficit habitacional son problemas que el gobierno de Macri no alcanza a solucionar.

El Gran Buenos Aires. Todos coinciden en que Daniel Scioli gana tranquilo con un promedio de 36 puntos. Ya nadie parece recordar el triunfo de Francisco De Narváez en la provincia de Buenos Aires en las elecciones legislativas de 2009. Hoy, el empresario contaría con una intención de voto del 15 por ciento para gobernador. Es más, en los últimos meses habría perdido terreno. Para explicar el fenómeno, Bacman advierte que “en una elección para presidente nadie emite un voto castigo. Además, cuenta mucho la gestión que llevó a cabo el Gobierno Nacional y la Mesa de Enlace ya no convoca como antes”.
Según López, Scioli mantiene una amplia ventaja sobre De Narváez –43 por ciento contra el 15 por ciento–. También Rouvier señala que Scioli gana tranquilo. Sus cálculos –sin proyectar– ubican al ex motonauta con un 32/33 por ciento, escoltado por De Narváez con el 22 por ciento. Martín Sabbatella haría una muy buena elección con un 8 por ciento.

Resto del país. En la provincia de Santa Fe el panorama es dudoso. Rouvier asegura que decidió no hacer más mediciones dada la incertidumbre en la perdurabilidad de los aspirantes. “Jorge Obeid se bajó, Carlos Reutemann también, el panorama está totalmente abierto”, afirma Rouvier. “En Santa Fe el candidato de Binner tiene buena imagen, pero compite con el senador Rubén Giustiniani y Mario Barletta, intendente de Santa Fe Capital. El peronismo no logra peso ni está unificado”, aporta López. Bacman coincide en subrayar lo fluido de la situación provincial: “No es lo mismo Miguel Lifschitz (intendente de Rosario) o Binner que Giustiniani, quien está mejor posicionado. También hay que ver si Agustín Rossi se lanza. No hay nada bien definido”.
En Córdoba, otro distrito clave, “la situación no es favorable para el kirchnerismo. Aquí se impondría el senador Luis Juez o el candidato que finalmente levante el radicalismo”, apunta Rouvier. Según Bacman, en la provincia mediterránea, el voto se dividirá. “Hay que ver si el intendente de Villa María, Eduardo Accastello, y Juan Manuel De La Sota llegan a un acuerdo. Juez y el radicalismo están divididos. Nadie está seguro”, dice el consultor.
Otro distrito estratégico es Mendoza. Según las consultoras, el gobernador Celso Jaque tiene pobre imagen. Además, no puede ser reelecto. Por el lado de los radicales, los que mejor apuntan son Víctor Fayad –intendente de la capital provincial– y su par de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo.
En Tucumán, todo señala que Jorge Alperovich alcanzará con comodidad la reelección. En el resto del NEA y el NOA, las encuestadoras auguran que el FpV se impondrá por amplios márgenes.

Algunas conclusiones. De cara a las elecciones presidenciales, los tres consultores coinciden en subrayar que a la oposición le falta personalidad y que no cuenta con candidatos de suficiente envergadura. También coinciden en que el oficialismo encuentra en su gestión a nivel nacional su principal punto de apoyo.
“Alfonsín, y el radicalismo en su conjunto, tienen un problema grave: deben demostrar que son una alternativa viable de gobernabilidad. Cargan con el estigma de dos gobiernos terminados antes de la finalización del mandato”, concluye Bacman.
Especulaciones al margen, hay un dato que no se puede soslayar. De las 24 provincias que componen el territorio nacional, siete jurisdicciones tomaron la decisión de desdoblar las elecciones distritales de las nacionales, en clara oposición a los deseos de la Casa Rosada. Córdoba y San Luis podrían seguir el mismo camino. En tanto, las provincias kirchneristas acompañarán la decisión oficial de ir a las urnas en octubre de este año clave.

Fuente: Miradas al Sur

sábado, 5 de febrero de 2011

El PJ de Santa Fe logró un acuerdo

Los máximos dirigentes del peronismo de esa provincia acordaron esta mañana en un congreso partidario que todos los sectores concurran unidos bajo una misma lista del Justicialismo a los comicios primarios provinciales del 22 de mayo

El kirchnerismo y el Peronismo Federal de Santa Fe habrían alcanzado hoy un acuerdo de unidad para que el PJ provincial concurra a las elecciones de octubre con la denominación Frente Santa Fe para Todos y sólo restaría ratificarlo en el Congreso partidario que se realizaba esta mañana.

"Hemos consensuado un documento que se pondrá en consideración en el congreso (partidario), que refleja las expectativas que teníamos. Plantea la constitución de un frente electoral y es por eso que tomamos la decisión de concurrir al congreso", anunció el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi.

El temario de la reunión incluye además fijar las políticas de alianzas hasta la conformación de frentes electorales del Partido Justicialista de la Provincia de Santa Fe, para participar en las elecciones provinciales, municipales y comunales convocadas para 2011.

También se tratará la adecuación de la Carta Orgánica partidaria respecto de la inclusión del Cupo Femenino, para la presentación de listas en elecciones internas de autoridades partidarias.

Además, el congreso considerará la Memoria y Balance del Partido Justicialista Distrito Santa Fe; y el tratamiento del dictamen del Tribunal de Disciplina que aconseja la expulsión de afiliados condenados por delitos de lesa humanidad en el transcurso de la última dictadura militar.

Finalmente, tratarán el cronograma electoral para la elección de autoridades partidarias a nivel provincial, departamental y distrital.

Audio de la conferencia de prensa de Agustín Rossi anunciando que el Kirchnerismo participará de las elecciones internas del PJ, conformándose así la unidad de todos los sectores del partido.
Tambien cuenta algunos aspectos del documento que se aprobará en el congreso.









Llevará gas a formosa, chaco, santa fe, corrientes y misiones

Cristina Fernández anunció la licitación del Gasoducto del Noreste, que traerá el fluido de Bolivia para abastecer a poblaciones que aún no lo tienen. Es la primera obra de esta magnitud que se hace desde 1987 y costará $ 24 mil millones.

En un acto en la Casa de Gobierno, la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, lanzó ayer el llamado a licitación para la construcción de los tres primeros tramos del Gasoducto del Noreste (GNEA), una megaobra de infraestructura energética que le demandará al Estado una inversión de $ 24.746 millones y beneficiará a 3.408.000 habitantes de provincias que, por falta de redes, se abastecen principalmente con gas en garrafas. Adicionalmente, impactará de manera significativa en la producción industrial regional, al abaratar sus costos de producción, dado que el gas natural es mucho menos costoso.
Con una extensión de 1448 km de gasoductos troncales y 2683 km de derivaciones, el caño llegará con gas traído desde Bolivia a 165 ciudades de las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Santa Fe. Además, según confirmaron ayer desde el Ministerio de Planificación Federal, se estima que la iniciativa generará más de 10 mil puestos de trabajo.
Por otra parte, una vez finalizada la traza completa, el GNEA se constituirá en la primera gran edificación de infraestructura gasífera integral en 24 años: el último antecedente es en 1987, con la construcción del gasoducto que unió el yacimiento gasífero de Loma de la Lata, en Neuquén, con la provincia de Buenos Aires, y conocido como Neuba. Ya en la década menemista, se abandonaron las obras que llevaban gas al interior del país y se privilegiaron los gasoductos de exportación: cinco a Chile, uno a Uruguay y otro a Brasil. En la distribución del gas, dejó de tener importancia el habitante local.
La licitación que se anunció ayer apunta a los tres primeros tramos, que abastecerán en total a 22 localidades de las provincias de Salta, Formosa y Santa Fe, beneficiando a 230 mil habitantes. Esos tramos estarán operativos en junio de 2012 y comprenden las obras desde el Gasoducto Juana Azurduy (cuya construcción está concluyendo y une a Bolivia con la Argentina) hasta el límite con Formosa; la línea desde el límite entre Salta y Formosa hasta la proximidad de la localidad de Ibarreta, también en Formosa; y el tramo Vera-Arijón, en Santa Fe.
Estas primeras obras contemplan una inversión de $ 4240 millones y la creación de 4000 puestos laborales, que requerirán 817 kilómetros de gasoductos de 24 pulgadas.
Desde el Ministerio de Planificación, que conduce Julio De Vido, aclararon que, en el caso de los hogares humildes, “se les proveerá de instalaciones internas y artefactos” de gas.
Cabe destacar que, además del beneficio de encender la hornalla o calefaccionarse en el invierno, el gas por redes brinda a la población un nivel de seguridad en el manejo de combustible infinitamente superior al que supone la manipulación del gas en garrafas.
Según explicó a Tiempo Argentino Jorge Lapeña, ex secretario de Energía durante la presidencia de RaúlAlfonsín, “si bien se han hecho a lo largo de los años muchas ampliaciones de los gasoductos existentes, tanto los que vienen del norte como del sur, esta es una obra importante si se llega a concretar en un tiempo prudencial”.
Para Víctor Bronstein, presidente del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (Ceepys), “si bien puede ser muy bueno el resultado que Argentina logre con los anuncios de gas en yacimientos no convencionales de YPF, el GNEA es una obra de relevancia social, clave para la región”. Bronstein consideró que “hay que entender este anuncio como un plan integral para reforzar el suministro energético al norte, ya que se complementa con las obras de alta tensión que unieron hace muy poco Misiones y Salta”.
En diálogo con este diario, Félix Herrero, especialista en energía de Proyecto Sur, puso un manto de cautela “ya que hay que esperar a ver en qué estado están las reservas de gas boliviano”, aunque reconoció que “será muy importante para el norte de país, ya que hay zonas en las que el gas en garrafas se está pagando entre dos y tres veces más caro que en Buenos Aires”.
Este punto es clave, ya que reducirá notablemente el número de personas que usan gas licuado de petróleo (el que se emplea en las garrafas). Actualmente, el 39% de los argentinos utilizan el gas envasado, y la gran mayoría de ellos viven en algunas de las seis provincias a las que, de aquí en adelante y en un tiempo que no podrá ser muy extenso, llegará el gasoducto del Noreste.

Se lanzaron las Jornadas Nacionales Juveniles para pintar mil escuelas

El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, junto a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y al ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada, lanzaron hoy las “Jornadas Nacionales Juveniles Presidente Néstor Kirchner”.

Durante el lanzamiento, Sileoni destacó el papel de las organizaciones sociales y resaltó: “El valor de un Estado presente es una extraordinaria herramienta de justicia social. Podríamos pintar también hospitales o clubes sociales, pero la elección de las escuelas se dirige hacia nuestro objetivo, que es la inclusión y la igualdad de oportunidades”.

A su vez, el titular de la cartera educativa nacional indicó: “Nosotros no descubrimos a los jóvenes el 27 de octubre último. Confiamos en nuestros jóvenes y venimos trabajando junto a ellos desde hace mucho tiempo”.

Por último, Sileoni se refirió al nombre de las jornadas Néstor Kirchner: “Es un tributo, un destino, es decirle que no nos vamos a olvidar de su mandato. Le vamos a agradecer con estas mil escuelas y con las próximas miles que vendrán”.

Las “Jornadas Nacionales Juveniles Presidente Néstor Kirchner”, cuyo lema es Florecen 1.000 flores, pintamos 1.000 escuelas, se desarrollarán desde el 14 de febrero hasta el 19 de febrero próximo. Una semana durante la cual unos 20 mil jóvenes de trabajarán –de manera totalmente voluntaria- para acondicionar 1.000 escuelas, 600 ubicadas en distintos distritos bonaerenses y 400 repartidas en las provincias de Chaco, Tucumán, Entre Ríos, Córdoba, Salta, Santa Cruz, San Juan, Santiago del Estero, Misiones, Formosa, Jujuy y Mendoza.

Entre otras tareas, los jóvenes se ocuparán de pintar las aulas y los frentes de cada edificio escolar, desmalezarán y limpiarán los predios en los que éstas se encuentran y decorarán el interior de cada escuela para que sus alumnos las encuentren renovadas al iniciar las clases.

viernes, 4 de febrero de 2011

EL ALEGATO DE LOS QUERELLANTES EN EL JUICIO A RIVEROS, BIGNONE, PATTI, MENEGHINI Y RODRIGUEZ

“Quisieron que el miedo nos paralizara”
El abogado Pablo Llonto pidió prisión perpetua para los represores acusados de los secuestros y asesinatos de Gastón Gonçalves y Diego Muniz Barreto. Hizo hincapié en el carácter de “genocidio” del plan sistemático aplicado por la dictadura.

Por Alejandra Dandan

“Quisieron que tuviéramos miedo de la ideología y que ese miedo nos paralizara, pero queremos decir que Gastón Gonçalves era un cuadro de Montoneros; que los hermanos Guillermo y Luis Rodolfo D’Amico eran orgullosamente militantes de la JP y Diego Muniz Barreto, diputado de la Tendencia y un militante político que luchó contra todo tipo de injusticias: ésos son nuestros héroes y desaparecidos –dijo Pablo Llonto– y quienes en la ausencia nos enseñaron a vivir pensando en construir un mundo más justo, más libre y más igualitario.”

Con uno de los ejes puestos en la militancia política de las víctimas de la represión, se abrió la última etapa de alegatos del juicio a Luis Abelardo Patti, y los generales Omar Riveros y Reynaldo Bignone entre otros represores. En el auditorio municipal de José León Suárez, las querellas representadas por Pablo Llonto y Ana Oberlín retomaron la condición de militantes políticos de las víctimas para fundamentar un pedido de condena a prisión perpetua para todos los acusados en el marco de un genocidio. En la lectura del marco general y de las pruebas, pidieron en distintos momentos a los jueces del Tribunal Oral Federal 1 de San Martín que, como viene sucediendo en otros juicios, mencionen la palabra genocidio en la condena y además exhorten a los legisladores a avanzar con una legislación penal que empiece a mirar desde ese lugar la historia reciente en Argentina. Un genocidio definido a su vez como político: “Preferimos calificarlo como genocidio político reconociendo que todos los genocidios son ideológicos, pero los genocidas, entre los que se encuentran los cinco que se están juzgando aquí, querían exterminar a quienes querían impulsar una revolución en la sociedad”, dijo Llonto. El rol de la prensa durante la dictadura y la discusión sobre cómo avanzar con las condenas a perpetua cuando para hacerlo la Justicia todavía requiere de cuerpos o de la materialidad a los desaparecidos.

Las audiencias de José León Suárez recomenzaron después de un mes. El debate había terminado en diciembre con el alegato de los fiscales que pidieron perpetua a los cinco acusados de la causa: Riveros, Bignone, Patti pero además Fernando Meneghini que era el jefe de la comisaría de Escobar durante la dictadura y superior directo de Patti y Martín “El Toro” Rodríguez, torturador de Campo de Mayo y uno de los jefes del centro clandestino. La sala estuvo repleta desde temprano de militantes, integrantes de los organismos de derechos humanos y de la Comisión de Campo de Mayo, hijos y familiares de las víctimas. Del lado de los acusados, estuvo Meneghini y como en cada una de las audiencias, volvió a faltar la figura de Patti. El represor permaneció alojado en una ambulancia durante las primeras tres horas, luego de las cuales uno de los médicos anunció que debía irse por problemas de presión.

Llonto habló poco más de tres horas. Explicó especialmente por qué se estaba hablando de genocidio. Antes de arrancar, sin embargo, detalló una de las particularidades del juicio con un dato: entre las víctimas –dijo– no hay ningún sobreviviente: los dos que no murieron durante la represión, lo hicieron más tarde. Son Juan José Fernández, secretario privado del ex diputado Diego Muniz Barreto que se escapó del auto en el que los arrojaron al río y murió en España. Y también murió el secuestrado y luego liberado Osvaldo Ariosti.

“Las víctimas no están, los victimarios son los que están vivos –marcó Llonto–, pero a las víctimas no las derrotaron, van a retornar sus pensamientos, sus vidas, sus rostros.” Este juicio, siguió, tiene entre los acusados a uno de los represores más jóvenes que tuvo la dictadura: Luis Abelardo Patti que entonces tenía 28 años y acaso uno de los más viejos: Omar Riveros, el general de la muerte, dijo, que entonces tenía 53 años y ahora tiene 87.

Luego de algunos acuerdos, la querella descartó la idea de acusar por el delito de genocidio cuya tipificación en el país está en discusión y que fue un camino de avanzada que usó la fiscalía de Alejandro Alagia en la causa ABO (Atlético, Banco y Olimpo). Optó, en cambio, por el modelo abierto a partir de la sentencia de Carlos Rozanski en La Plata y reforzado por el fallo del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero en el juicio de Cecilio Kamenetzky del año pasado. Ambos fallos, con diferencia de matices, incluyeron la palabra genocidio en la condena: lo que ahora las querellas pidieron al tribunal.

“La represión nazi no incluyó sólo a los judíos”, dijo Llonto cuando intentó explicar por qué el exterminio al enemigo político debería ingresar en la misma categoría. La represión nazi, dijo, incluyó además a “comunistas, anarquistas, homosexuales, gitanos, discapacitados, como aquí sucedió donde miles de ellos estuvieron secuestrados en los campos de concentración”. Para marcar el carácter político del exterminio nazi habló de la Operación Barba Roja y del caso de Margaret Neumann, miembro del Partido Comunista que tras exiliarse en la Unión Soviética a pedido de Hitler fue devuelta a las cárceles alemanas por Stalin. Nombró, además, las presiones de la Unión Soviética y Estados Unidos para retirar la mención de “grupo político” de la definición de genocidio de la Convención de 1948. “Entonces nos quedó el fatídico artículo dos –dijo–: cualquiera de los actos mencionados a continuación para destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso son considerados genocidio y ya no hay más grupo político”, indicó. “Pero aun usando esa estrecha definición, señoras juezas y señor juez, queremos decir que acá en Argentina hubo un genocidio.” Pero, aclaró, “a no preocuparse: porque no discutimos la tipificación, discutimos el concepto para saber si hubo o no”.

Aviva giles

Durante las audiencias, uno de los testigos contó que alguna vez Patti le explicó por qué se habían llevado a su hermano: “Tu hermano era peligroso –le dijo– porque avivaba giles”. Llonto lo retomó para hablar de ese mismo rol político de los militantes y recuperar palabras como la lógica revolucionaria. “Un término muy argentino que marca a este genocidio político –dijo– al que le molestaba que hubiera jóvenes que avivaran a otros jóvenes, que era despertarles una conciencia de militancia; los genocidas querían giles; querían jóvenes que no discutieran de política, de derechos laborales, de revolución o de lo que pasaba en Latinoamérica.”

El alegato que incluyó la construcción sobre qué sucedió con cada una de las víctimas y la evaluación de las pruebas, se detuvo en asuntos pendientes que están siendo revisados en los juicios. Uno de ellos fue el rol de la Justicia durante la dictadura y la prensa: “Nunca fue debidamente publicado cómo murió Diego Muniz Barreto”, dijo Llonto. Los medios publicaron la falaz noticia del accidente, y eso no era cierto. Habló de “esta vergüenza de la prensa” y también de las escasas excepciones como la agencia Ancla y Rodolfo Walsh que 17 días después del crimen llegó a incluir el dato del asesinato en su Carta a las Juntas. También, el caso de Robert Cox que desde el Buenos Aires Herald “abrió una pequeña ventana para que las penas de los familiares se convirtieran en gritos de auxilio”.

Los cuerpos

La ausencia de cuerpos hizo que los fiscales primero y luego Llonto y Oberlín no pudieran pedir condenas a perpetua por cuatro homicidios, sino por dos porque los otros dos cuerpos no están, son desaparecidos. “Los hermanos D’Amico están desaparecidos pero no vamos a negar que están muertos, sin embargo no vamos a poder reclamar por el homicidio de ellos.” Es la paradoja, dijo, de tener que pedir dos condenas por homicidio por el caso de Gonçalves y de Muniz Barreto, mientras habrá que seguir buscando los otros restos. En ese sentido, también pidió al Tribunal una revisión hacia atrás: que exhorte a los juzgados de instrucción para entender que en los casos de genocidio y terrorismo de Estado, el hecho de que los cuerpos de las personas asesinadas no hayan sido encontrados no impida que se encare la instrucción por homicidio: “Penal y procesalmente se sabe que la ausencia de un cadáver no impide tener probado un homicidio”.

Luego de describir la responsabilidad de cada uno de los acusados con las víctimas, indicó que en Escobar “hubo un circuito que comenzaba en la comisaría de Escobar o Garín, seguía en la Unidad Regional y terminaba en Campo de Mayo, como le pasó a Muniz Barreto. Allí se decidía el destino final del secuestrado o a veces se lo decidía en la misma comisaría, como les ocurrió a Gonçalves y los hermanos D’Amico”, concluyó Llonto.

En la sala se escuchó un “uh” cuando los defensores de Patti anunciaron que debía irse por su estado de salud. Luego un aplauso cuando estaba hablando Llonto. La jueza Lucila Larrandart a cargo del TOF1 pidió silencio en la sala mientras se acercaba el final.

Fuente: Página 12

miércoles, 2 de febrero de 2011

Rodriguez Larreta y Michetti: ni ellos mismos se toleran

La decisión de Mauricio Macri de ser, finalmente, candidato a presidente, desató la interna del Pro en la Ciudad. Al parecer, Rodríguez Larreta y Michetti son las opciones, pero juntos jamás: entre ellos no se pueden ni ver...

Rodriguez Larreta y Michetti: sus caras lo dicen casi todo...

La sucesión de Macri en la Ciudad ya da que hablar. Aunque los precandidatos Gabriela Michetti -actual diputada- y Horacio Rodríguez Larreta -jefe de Gabinete porteño- son las opciones en danza, ya dan por descontado que, sea quien sea el candidato a la jefatura de la Ciudad, nunca podrían ir en una misma fórmula. No se toleran.

Aunque hablan de "consenso" para realizar la selección, cada día cobra más fuerza lo que será una interna feroz entre ambos, que prometen sacarse chispas con tal de agarrar el "botín" porteño. Fue ayer que Macri descartó postularse para la reelección, y al tiempo que aseguró que el candidato del Pro para sucederlo -si es que gana, obviamente- "se definirá en marzo o abril" los dos funcionarios mencionados.

Ya en campaña, fue Rodríguez Larreta quien dijo esta mañana, por Radio 10, que "si en el Pro me eligen como candidato, estoy preparado para la Ciudad. Estoy trabajando hace tres años como jefe de Gabinete codo a codo con Mauricio. Conozco bien la Ciudad, me encanta recorrerla, caminarla", aseguró para marcar la cancha a su "compañera".

En la misma radio habló luego Michetti, quien al ser consultada sobre una posible fórmula conformada por ambos, descartó cualquier posibilidad al afirmar: "Ni él haría una fórmula conmigo ni yo con él". Ante la insistencia del periodista radial, Gabriela subrayó: "No, ese no es un escenario para mí: somos un candidato o el otro -dijo-; después vamos a trabajar juntos dentro del partido, pero hacer fórmula no, porque tenemos distintas maneras de trabajar".

"Maneras de trabajar" que, evidentemente y por los dichos de Michetti, se excluyen una a la otra. Es decir: diferencias irreconciliables entre ambos que pintan un panorama electoral bastante entretenido para la dirigencia y la militancia "pro" -si es que tienen de estos último: militancia-.

Ya llegará, incluso, el momento en que comiencen a sacar los trapitos al sol con tal de ganarse algunos puntitos en el aplausómetro porteño.

martes, 1 de febrero de 2011

“De Narváez es un peregrino de la política”

Por Werner Pertot

Una botella de Jack Daniels (black label) reposa sobre la fina madera de los muebles de estilo colonial en su departamento de la avenida Alvear. Jaime Durán Barba no para de hablar por teléfono. El gurú ecuatoriano de Mauricio Macri está trabajando para definir el lanzamiento del jefe de Gobierno porteño. “Yo creo que debería ser candidato a presidente”, remarca en diálogo con Página/12. “Francisco es un peregrino de la política que ha ido de un lado a otro y uno no sabe dónde termina”, dice sobre De Narváez.

–Como ecuatoriano, ¿qué opina de las declaraciones de Macri sobre la “inmigración descontrolada”?

–Fue una frase desafortunada en un contexto equivocado. Si Macri fuese xenófobo, no trabajaría con él de ninguna manera. A la mayoría de la gente civilizada la xenofobia le parece una aberración. Yo no me siento ecuatoriano sino latinoamericano.

–¿Qué le aconseja a Macri: reelección o candidatura a presidente?

–La muerte del presidente Kirchner desarmó el panorama político. Y hay que esperar a que se rearme. En el peronismo conviven dos tendencias: una de izquierda, representada por gente que viene de la Tendencia y de La Cámpora, y otra bien de derecha. Moyano no creo que sea un hombre de izquierda. Los gobernadores y los intendentes son muy de derecha, muy locales. Hay una contradicción compleja que no sé si la logran resolver.

–¿La decisión de Macri, entonces, depende del peronismo?

–De cómo se articula el peronismo oficial, desde luego. Macri tiene mucho entusiasmo y mucha vocación por la candidatura presidencial. Yo también creo que debería ser candidato a presidente, pero él decidirá en marzo. Y lo que él resuelva, pues resolverá. Los asesores sólo asesoramos.

–¿Está claro que tiene que competir en la elección nacional?

–Ahorita no está claro nada, aunque me gusta la opción presidencial.

–¿Qué perfil tendría que tener el vice de Macri?

–Tendría que ser alguien que complemente la imagen de Macri. Que cumpla el rol de Gabriela, que dé sensibilidad, que humanice, un toque más de populismo. De estilo peronista, probablemente que sea del interior.

–¿Quién podría ser?

–No tenemos a nadie en mente. Dependerá de quiénes apoyan, quiénes se unan a la campaña.

–Fuera de Macri, ¿cuál es el mejor candidato para reelegir en Capital?

–Gabriela tiene muchos méritos, es una buena candidata, personalmente me gustan mucho las candidatas mujeres. Horacio tiene también sus méritos. Serán ellos los que resuelvan, yo no me meto mucho en las cuitas internas.

–¿Qué dicen las encuestas?

–Hay encuestas que dicen que está mejor Gabriela y otras que dicen que está mejor Horacio...

–Michetti dice que le saca 20 puntos a Larreta.

–Y tal vez Horacio dirá lo mismo.

–¿Macri se tendría que volver a aliar con De Narváez?

–En 2009 estaba claro que tenía una alianza. De Narváez fue candidato de lo que llamaron Unión-PRO. Después se fue no sé a dónde... Francisco es un peregrino de la política que ha ido de un lado a otro y uno no sabe dónde termina. Expresó que podía ir con los radicales, después se acercó al Frente para la Victoria, en otro momento a Reutemann...

–¿Y Solá?

–¿Está en algún lado? No lo he visto... (se ríe).

–¿Jorge Macri es un candidato sólido en la provincia?

–Ha hecho un trabajo importante. Antes hablaban de él en son de broma, ahora le dan algún espacio. Es joven, distinto... veamos a dónde va.

–¿A Macri lo beneficiaría una alianza con Duhalde?

–Duhalde tiene su nicho del 5 o 6 por ciento. Es difícil que crezca, por los elementos negativos de su imagen. Si se arma una alianza entre distintos grupos y él apoya a Macri, pienso que sería posible. Lo que no sería lógico es que Macri adhiera al Peronismo Federal y vaya a internas. No sé si Das Neves sigue siendo federal o ya se hizo unitario. Ahora, si hay peronistas, radicales y comunistas que respaldan a Macri...

–Comunistas, por ahora, no hay...

–Ya conseguiremos alguno.

–¿Duhalde no contaminaría la imagen de nueva política?

–Sí, hay un tema importante ahí de choque de imágenes. Como imagen, no le es un gran negocio unirse a otras que son antiguas. Esto le pasó un poco a De Narváez: tuvo una gran imagen cuando terminó la elección, pensaba que podía ser presidente. Objetivamente, hoy no tiene ni la mitad de la fuerza que tenía hace un año.

–Si el candidato de la UCR es Ernesto Sanz, ¿cambia la estrategia?

–Sanz sería un candidato muy compatible con el electorado del PRO, eso es real. Me parece un tipo inteligente, capaz. Sería un buen candidato que podría competir con nuestro electorado.

–Si Cristina sigue midiendo como hasta ahora, ¿conviene presentarse igual o es mejor reelegir y esperar a 2015?

–Posicionarse como referente de la oposición es ocupar el sitio que ocupó Lilita en 2003 o Lavagna en 2007. Carrió en 2003, con su enorme cruz, representaba lo distinto. Después perdió totalmente la credibilidad. No tiene mucho sentido. Hay que jugar si hay sensatas posibilidades de ganar.

–¿Boudou es un buen adversario?

–Boudou no es muy conocido y tiene una relación de negativas sobre positivas muy alta entre los pocos que lo conocen. Filmus es el candidato que mejores números tiene. Ahí tienen un buen candidato. Tengo un buen concepto de él, porque ambos hemos sido directores de Flacso.

–¿Por qué cree que lo candidatean a Boudou, entonces?

–No lo entiendo.