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miércoles, 10 de julio de 2013

Las listas de Massa, pobladas de macristas en toda la Provincia


En la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, que encabeza Massa, hay tres referentes del PRO: Soledad Martínez en el sexto lugar, Gladys González en el decimosegundo y Cristian Gribaudo en decimotercera ubicación.

Figuras alineadas con Macri encabezan boletas del Frente Renovador en 14 municipios bonaerenses, mientras en 9 listas de Massa hay macristas en los primeros lugares.

En 11 distritos hay listas del PRO que compiten en la primaria massista, en otros dos van con "colectoras" y en unos 15 municipios compiten con la lista "corta" (municipal) de Macri, pero realizan la campaña con Massa.

Según publica hoy Ambito Financiero, figuras del PRO encabezan la lista massista en Vicente López, San Antonio de Areco, Punta Indio, Quilmes, Bragado, Tejedor, Chivilicoy, Viamonte, Partido de la Costa, Las Flores, Madariaga, Juárez, Laprida y Bolívar.

En otros distritos como Morón, Marcos Paz, Campana, Pergamino, Trenque Lauquen, Chacabuco, Tandil, 9 de julio, Villa Gesell, Alsina y Lobería, el PRO presenta listas en la interna massista.

En Casares y Pinto llevan colectoras, mientras en otros distritos va con boleta "corta" pero aliados al massismo.

Martín Insaurralde y el voto joven

La debilidad básica y fundamental de la marca política Martín Insaurralde, su bajo nivel de conocimiento frente a un rival instalado y posicionado como Sergio Massa, configura de acuerdo a los atributos específicos de esa marca, una gran oportunidad de construcción viable y significativa, con alto potencial de crecimiento y acumulación al interior del voto joven.

La marca política, como plataforma disparadora de significados hacia la cabeza de los sujetos de elección, se construye a través de un nombre, una identidad, una personalidad, un discurso, un posicionamiento y una simbología y ritualidad, en el marco de mecanismos de microsegmentación , donde cada vez resulta más importante que lo que decimos, a quien se lo decimos; y más importante que quien vota, resulta, donde vota, desde que lugar vota, para lo cual esa microsegmentación 3.0 se vuelve más eficaz instrumentada a través de variables blandas. Lo que la gente hace, más que lo que la gente es.

La marca política potencial Martín Insaurralde es potente. La narrativa de esta marca, admite clivajes y consonancias cruzadas en los diferentes microsegmentos del voto joven. Se hizo cargo de un municipio en llamas y abandonado, presenta atributos marcarios como: control, autoridad y dureza frente a lo establecido y viejo, una obsesión por los detalles, imput territorial y obra, atravesó una enfermedad grave, la superó exhibiendo el dolor y la utopía posible y realizada de la curación. 

Evacuó la feria de la Ribera, con firmeza y muñeca política. Ante las inundaciones, exhibió la eficacia de la canalización de los arroyos Del Rey y Unamuno, que evitó inundaciones en Lomas de Zamora, cuando se inundaron grandes sectores del conurbano. Su discurso plantea lucha y desafío y su posicionamiento está ligado a la gestión, al hacerse cargo y enfrentar lo viejo. Su discurso tiene submodalidades de precisión, que barometrizan cambios, planteando desafíos .

Insaurralde asumió una gestión desgastada y cuestionada, como primer concejal electo en la lista de un barón del conurbano típico como Rossi. Se hizo cargo a las apuradas del gobierno abandonado por su predecesor, de gestión paupérrima y sospechada de impericia e inacción. La gente en Lomas dice que lo hizo con una impronta extraña, rara, cargándose un gobierno municipal que le respondía solo a Rossi. Lo asumió y domó plenamente, no dejando resquicio alguno por el que pudiera filtrarse un hacer o un no hacer que no respondiera a su única y exclusiva autoridad. Ordenó la administración, y luego comenzó con una gestión de obras, limpieza y seguridad de los centros urbanos, acciones con las cuales colonizó subjetividades en los sectores medios.

“Se hace cargo con una impronta rara”, “no se le escapa nada”, hace lo que hay que hacer, da las batallas que tiene que dar, lucha contra lo viejo que aun retiene poder, le gana y lo desplaza. Atributos marcarios claves en el sistema de preferencias del voto joven.

Con el voto a los 16 años se incorporan 600.000 nuevos votantes al padrón nacional. En el nuevo escenario el 36% de los votantes tiene menos de 30 años, lo que llamamos voto joven.

Obteniendo un del 50% en este segmento se obtendrían 18 puntos en el total nacional, lo que junto a un despliegue moderado en el resto de los segmentos construye una ventaja indescontable en cualquier escenario.

Obama obtuvo el 66% de los votos en el segmento 18-30 en 2008, y el 60% de los votos en el mismo segmento en 2012. Esta última performance de Obama en Argentina, le hubiera otorgado 23% de los votos del total del padrón.

El voto joven construye el nuevo campo de la mirada en la construcción del poder político, porque es presente y futuro creciente, que mientras se expande numéricamente, desplaza al voto viejo. La lucha por ordenar las percepciones sobre lo que pasa, de estructurar el relato y organizar el debate, se da cada vez con más fuerza hacia adentro del segmento, y puede verse claramente en la web social.

Desde la emergencia, la organización del debate para el segmento 16-30, se da entre otros, en torno al clivaje “gato”-autentico. La otredad es la impostura, los que dicen una cosa pero son otra, contra eso, se plantea un modelo normativo de autenticidad, sencillez y transparencia. No ser “careta”, no ser “gato”, no ser “trucho”, ser o en realidad parecer verdadero y transparente.

Ese clivaje admite una traducción en el terreno, en términos de: Insaurralde enfrenta, Massa no. Insaurralde pelea en público contra las barras bravas que manejan a los puestos de la feria de la ribera y contra la herencia de Rossi, Massa calla, no pelea, y aparece hablando mal de Néstor Kirchner en la embajada de los EE.UU. como pudimos leer en Wikileaks. Insaurralde hace las obras del arroyo del Rey y del Unamuno que solo se ven cuando en la inundación, el conurbano se inunda y Lomas no, Massa pone cámaras y con lo que graba arma programas en TV.

El voto joven, recrea mecanismos de tensión joven-adulto, y esta tensión se focaliza desde lo emotivo, en el planteo y posible enrolamiento en conflictos y luchas contra poderes importantes y con final abierto.

Massa habla del “Perón sabio que abraza a Balbín”, para Massa el otro Perón, el del 46 al 55, parece no haber sido tan sabio. Insaurralde encarna un Kirchnerismo más cercano al primer y segundo peronismo, desafío, poco cuidado por las formas y cambio, que al tercero invocado por Massa. Este clivaje le es funcional a Massa en el voto antikirchnerista, y a Insaurralde en el voto Kirchnerista. Como señalan las encuestadoras, una parte importante de los que dicen que votarán a Massa, creen que es el candidato del Kirchnerismo. 

En la medida que Insaurralde, CFK y la capilaridad de emisores del Kirchnerisnmo, pongan a Massa fuera de este espacio conceptual del imaginario colectivo bonaerense, se resignificará la funcionalidad y eficacia de este clivaje a favor del candidato Insaurralde, y por el otro lado lo obligará a Massa a competir por el voto anti con las otras opciones anti.

Insaurralde en términos marcarios es, o podría ser contado como el estado que advierte la irregularidad, te la deja pasar y te da los elementos para que la próxima puedas estar a derecho. Massa te manda un funcionario para aplicarte la multa, te filma y lo pasa en TV, y con la plata de la multa paga el espacio y hace marketing.

El lenguaje representa al objeto como un mapa al territorio, pero el mapa no es el territorio, ni la imagen construida por el lenguaje es el objeto. El lenguaje tiene su lógica interna en la producción de sentido, y es una realidad distinta del objeto del cual se presenta como análogo. Este lenguaje genera percepciones que en muchos casos no son congruentes con el objetivo del discurso.

Insaurralde y Massa “hablan distinto” este diferencial en el verbatim (lo que se dice) construye discursos y representaciones diferentes en los sujetos de elección. En el voto joven, está diferencia se potencia porque es transversal al clivaje gato-autentico.

Insaurralde dice lo que es y lo que no es, Massa se fortalece con el silencio y la ambigüedad. Todo lenguaje es una simulación, simular es imitar representar, reproducir pero también es fingir, engañar, mentir.

Desde lo funcional, la acumulación en términos de preferencias en el voto joven se apoya en entre otros en dos clivajes específicos:

a)prohibido-permitido

b) institucionalizado-desinstitucionalizado

Para que la comunicación con el segmento joven sea emocionalmente persuasiva y técnicamente informativa, y no al revés, se debe tener en cuenta que es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los medios o los políticos. Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, incumplen con lo que está bien para los pares y la tribu, y viceversa. “No tomes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, acóstate temprano, no te quedes hasta cualquier hora en la computadora” consejos sobre la vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política.

En la mayoría de los casos donde las consecuencias no revisten inmediatez, amenaza o peligro, la tensión padres-tribu, se salda a favor de la tribu, por el peso del colectivo a la hora de la aprobación y legitimación social.

Para el joven, identificación es amor, para los adultos identificación, es solo empatía.

Por eso en sectores donde los padres naturalmente se inclinan a adversar al gobierno nacional, la posibilidad de colonizar subjetividades por parte de Insaurralde se da desde una interpelación tribal y de segmento.

Esta colonización quirúrgica, debe apuntar a cruzar el clivaje prohibido-permitido planteando perspectivas de cambio, y el clivaje institucionalizado- desinstitucionalizado, planteando perspectivas emocionales de inclusión, integración y solución de problemáticas que preocupan al segmento.

El abordaje del sistema de preferencias del voto joven, un sistema dinámico y complejo, debe incluir líneas de acción estratégicas y específicas para el segmento, asumiendo demandas a convocatorias para enfrentar y forzar, reconocimiento, legitimación e institucionalización. Satisfacer deseos antes que necesidades. Es un voto emocional, complejo, inteligente y definitorio en cualquier elección.

Sin este tipo de abordajes, las opciones del voto joven se definen en forma atomizada y desestructurada y en terrenos y clivajes de segmentos mayores.
 

domingo, 7 de julio de 2013

Buscando al comandante Andresito


¿Quién fue el Comandante aborigen Andresito Guacurarí y Artigas ?, ¿ por qué el caudillo rioplatense José Gervasio Artigas adoptó a este originario Guaraní como su hijo y le dio su apellido ?, ¿es verdad que Andresito fue como un "Güemes del Nordeste Argentino" y que salvó de los ejércitos del imperio de Portugal la mitad de los territorios de las actuales provincias de Corrientes y Misiones?, ¿Es cierto que fue un "Espartaco Guaraní" que libertaba esclavos indios?, ¿por qué causas la Historia Oficial "se olvidó" de contarnos sobre este personaje?... http://wwww.payecine.com.ar

Artistas haciendo patria en Corrientes, gracias a programas y políticas públicas.


En camino hacia agosto

Primeras imágenes de la competencia electoral. Massa instalado, beneficios y riesgos. Acechanzas de los adversarios y derrapes de la tropa propia. La Presidenta poniendo el cuerpo en campaña y en Bolivia. Especulaciones mientras asoman las primeras encuestas. El rol posible de las PASO. Y menciones al fútbol añorado.





 Por Mario Wainfeld
Margarita Stolbizer, Martín Insaurralde y Sergio Massa.
El libro de pases de la AFA no registra novedades importantes. Las campañas electorales, seguramente, todavía no llegan a interpelar a la mayoría de los argentinos. Sin embargo, el 4 de agosto empezará el campeonato: con él volverán la pasión y las concurrencias masivas. Y el 11 de agosto tendrán lugar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) en las que (si se repite una entrañable costumbre nacional) habrá alta participación ciudadana y se empezará a determinar el futuro político de la Argentina. El mes de julio, con vacaciones de invierno con recreación y consumo popular incluidas, será el interregno y el prefacio de trances importantes. Así las cosas, se pueden soportar mejores domingos como el de hoy, en los que la pelota no rueda: son las vísperas de jornadas determinantes.
La conformación de las listas prefigura el escenario de agosto, sobre el cual (nobleza obliga) esta nota no contendrá pronósticos. Pero las cartas empiezan a descubrirse, como en un poker abierto. Lo que falta, tan luego, son las barajas ocultas, la intervención popular y la destreza de los jugadores. No es poco.
Las primeras movidas mostraron al Frente para la Victoria (FpV) con una táctica, en general, diferente de la de dos años atrás. Se privilegió la fidelidad de los candidatos, se desecharon alianzas o candidatos vistosos “de afuera”, se negoció más con los líderes del territorio, intendentes o gobernadores según los casos.
El espacio pan radical-socialista se mostró vivaracho, apelando a distintas formas de armado según las contingencias. Reiteró la coalición exitosa de Santa Fe, encabezada por el socialismo gobernante. Armó otras en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, para repechar los flojos desempeños de 2011. En la Capital se valió del recurso de la interna abierta (desaprovechado o cuanto menos relegado por casi todas las fuerzas en casi todos los distritos) para promover una coalición muy variopinta. Los radicales se mandan solos en dos provincias en las que se tienen fe: Mendoza y Córdoba.
El PRO quedó maltrecho, casi confinado en su feudo capitalino. En Córdoba, Salta y Santa Fe juega sus barajas a candidatos presumiblemente taquilleros, que se lanzan sin una estructura detrás o al costado.
El peronismo federal fracasó en las presidenciales, venía fincando magras esperanzas en el cordobesismo del gobernador José Manuel de la Sota. Ahora crecen sus ínfulas, merced a la mayor novedad de la contienda, que es el lanzamiento del intendente tigrense Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires.
Cada cual reservará sus ambiciones francas e “irá por más”, cuanto menos en el verbo. Para el kirchnerismo lo esencial es ganar en la (rarísima) suma nacional, conservar su quórum en Diputados y Senadores, primar sobre Massa en “la provincia”.
Para el archipiélago no peronista el objetivo es defender sus bancas en el Congreso y no sucumbir ante una oleada de las distintas vertientes peronistas en Buenos Aires.
Las aspiraciones de Massa y las de los medios que lo aúpan son, en teoría, infinitas. “Es un fenómeno político” se extasían en su torno. “No tiene techo” predican compañeros sin votos que se cuelgan del presunto tren de la victoria.
Vender la piel del oso sin haberlo cazado es un deporte nacional. El precio, en ese marco, suele ser elevado. En el bunker massista y zonas de influencia se trabaja en el día a día pero se imaginan escenarios fastuosos para después de octubre. Si se gana (como descuentan), el peronismo hará parido un nuevo referente para el 2015. Con el oso cazado, se dinamizará la interna justicialista, con Massa como sol. Muchas interferencias pueden alterar la hipótesis, jamás desdeñable del todo. La primera sería un resultado adverso, que podría ser más duro confrontado con el triunfalismo de estos días. Las otras serían las contingencias ulteriores a los comicios. Sobrevivir siempre es complicado, sobre todo si se tienen por delante dos años con el kirchnerismo gobernando, con el espectro no peronista confrontando, con el endeble sitial de un bloque de diputados para “hacer política”...
Como fuera, Massa es el protagonista que más impactó en el escenario electoral. Y, por ahora, puntea en las escasas encuestas que se van conociendo. Tiene virtualidad, ya está posicionado entre el primer y segundo lugar. El conocimiento público y una imagen positiva alta (concuerdan consultores de todos los “palos” políticos) le dieron plafón en la largada.
Desde ese punto de partida, que ya le están envidiando en voz baja los diputados Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín (correligionarios ellos) o Francisco de Narváez (compañero de la rama colorada del pejotismo), empiezan los desafíos.
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El centro y los dardos: El carril del centro, elegido por el challenger tigrense, ofrece flancos tan interesantes como arriesgados. Massa se postula como un candidato catch all: interpela a partidarios o simpatizantes del kirchnerismo (fuera de su núcleo duro) tanto como a opositores. No ha de ser simple sostener ese portento, en un clima polarizado desde hace años por el oficialismo y toda la oposición. En las jugadas iniciales fue más hostigado por sus adversarios dentro del campo opositor. En eso coinciden De Narváez y los panradicales: Massa es un simulacro, claman, que volverá al redil kirchnerista (o al del peronismo) de un modo u otro.
El gobernador Daniel Scioli será otro contrincante. El kirchnerismo lo destrató durante prácticamente todo su segundo mandato y lo dejó afuera en las listas nacionales o provinciales. Pero el interés futuro vale más que las cuitas pasadas: Scioli comprende que no tiene porvenir imaginable en caso de que Massa se vaya para arriba. El encuentro del más dotado de los operadores del gobernador, Alberto Pérez, con una muchedumbre de referentes provinciales es un atisbo de la decisión. A Scioli le conviene “jugar” con el FpV y como el interés es recíproco, acaso haya alguna fórmula para darle presencia en la campaña.
Se hace camino al andar y nada definitivo puede anticiparse: en los pininos de la campaña el ecumenismo de Massa fue empiojado por sus propios compañeros. El actor Fabián Gianola se cebó con las cámaras y profirió dicterios antikirchneristas (hasta el sonsonete de “la dictadura”) que lo dejan más cerca de la diputada Elisa Carrió que de su referente. A su vez, la candidata clarinista Mirta Tundis derrapó con desaconsejables ataques de sinceridad. Confesó afinidades con De Narváez y realizó discriminatorias tipologías de votantes de diferentes estratos sociales. Eso no es pro: pro-Massa, se entiende.
Massa, da la impresión, hizo callar a Gianola y debería procurar hacer lo propio con Tundis. La tarea es simple cuando sus destinatarios son dirigentes políticos, con “Cicciolinos” puede fallar. Habrá que ver. A Massa le conviene que su mensaje, muy lacónico, sea repicado por figuras astutas como el intendente Darío Giustozzi, el diputado Felipe Solá o el dirigente empresario José Ignacio de Mendiguren. La adaptabilidad de éstos es proverbial. Más aún, suelen autopersuadirse de que su conducta camaleónica es sincera. O, cuanto menos, que es necesaria o ganadora. Por la parte baja miden sus palabras, internalizan las tácticas y se pliegan a ellas. Rumbea parecido Ricardo Delgado, el vocero económico: un profesional nada tremendista apartado del mainstream apocalíptico de tantos colegas.
Los encuestadores que laboran para Massa dicen no registrar mermas en su intención de voto, después del cierre de listas. Los que asesoran al kirchnerismo replican que ha bajado algo. Y que se movió aún más su imagen pública (que sigue alta pero con merma interesante) a partir de la instalación de los candidatos del FpV.
El enigma, que nadie descifra ni podría descifrar, es cómo se irán acomodando los melones a medida que el carro se mueva, que se devele la real posición de Massa. Los dardos lo acechan, hay lanzadores desde muchos ángulos. Los puestos de vanguardia tienen sus privilegios, también sus costos.
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Ultima encuesta en la Ciudad de Buenos Aires



RESULTADOS ENCUESTA EN CAPITAL FEDERAL DEL MES DE JULIO 2013
El presente informe registra los resultados de la medición realizada por Consultora Equis entre el 01 y el 04 de Julio de 2013.
Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El tamaño de la muestra fue de 400 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 4,8% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%.
Fuente: Consultora Equis

sábado, 6 de julio de 2013

El piso nacional del FpV

Según consultoras insospechadas de oficialismo como Miguel Bein o Economía y Regiones, el nivel de crecimiento económico en 2013 superará el 5% anual, y estimamos que durante el tercer trimestre la tasa interanual será al menos del 6,5%.
El crecimiento también estará apuntalado por el pico de consumo por actualización de planes sociales (AUH, 35,3%), ajustes previsionales y salariales formales con paritarias promedio del 24%, el impacto de la reactivación de la construcción tras el blanqueo en un contexto de baja de las presiones inflacionarias hoy ya en orden del 17% anual, según datos provinciales de las opositoras Córdoba y Santa Fe.
Se trata de la reiteración de los efectos de bienestar socioeconómico que operan en favor de los oficialismos en general y el nacional en particular desde 2003, en línea con la composición del voto K ya analizada en Perfil, con un núcleo duro del 25% relativamente inelástico a la coyuntura socioeconómica y otro tanto que responde a las condiciones materiales de existencia (ver gráfico). En esta perspectiva, la apertura del año electoral en Misiones el pasado fin de semana pareciera mostrar la renovada vitalidad electoral kirchnerista y la existencia de electorados estancos entre el oficialismo y la oposición,  al punto que a pesar del desgaste en alguna de sus expresiones locales, como en Misiones el Frente Renovador, el kirchnerismo no migra electoralmente a la oposición  y busca otras alternativas K para expresarse.
El 55% de votos acumulados en variantes kirchneristas misioneras así lo muestra, kirchnerismo que se ubica a 40 puntos del segundo partido, que con toda lógica resultó la UCR y sin ninguna otra fuerza nacional a la vista.
El epicentro de la elección nacional es el territorio bonaerense, y todos los analistas coinciden en que nada electoralmente activo existe en la provincia por fuera del dispositivo FpV-FRP;  nada estadísticamente sustancial escapa al dispositivo, y la “polarización” que sobrevendrá en estos meses hará el resto con lo que aún queda fuera del espacio polarizador.
Esto supone que hoy el 32% de voto que pone en juego el FpV será su piso, mientras resultó su techo durante 2009, año en el que también hubo polarización, aunque menor que la actual gracias a la estrategia combinada de listas testimoniales y polarización ideada por Néstor Kirchner para enfrentar momentos críticos.
Año 2009 que mostraba una caída de 3 puntos de PBI, la crisis de la 125 abierta, destrucción de un punto de empleo, el sistema de medios opositores operando aún con amplia credibilidad, un vice destituyente activado por los mismos medios y una lista entonces opositora de 5 puntos como la del EDE, que hoy acompaña al FpV y a su candidato, Martín Insaurralde.
Esta sola sumatoria ubicaba el piso del FpV en el 37% en aquel contexto tan crítico, pero seguramente la realidad socioeconómica muy mejorada en este 2013 respecto del año 2009, donde por caso la AUH no existía, hará trepar ese nivel de voto al FpV bonaerense por sobre el 40%.

Así las cosas, es de esperar un dispositivo FpV-FPR-Massa que permita la captura de más del 75% de los votos bonaerenses bajo la tensión oficialismo/oposición, con lo que el piso del FpV subirá automáticamente por efecto de la sola polarización, más la coyuntura socioeconómica favorable y el encolumnamiento de todo el kirchnerismo tras la candidatura de Insaurralde.

Más allá del escenario bonaerense, el FpV sigue sumando votos en el resto del territorio nacional, mientras por ejemplo el FRP es una opción distrital que si obtuviera, por caso, 30% de votos implicaría 11 puntos nacionales. Lo mismo ocurre con el PRO en la CABA y Santa Fe; si hubiera una elección de 30% promedio en ambos distritos para la fuerza antiperonista de derecha conservadora, esto supondría 6 puntos nacionales. De la Sota, encapsulado en Córdoba, puede aspirar a un equivalente de 4 puntos nacionales.
La excepción es el frente UCR-PS que tiene despliegue nacional, aunque su límite estructural es Buenos Aires, donde la polarización y ausencia de candidatos competitivos hace difícil pensar un nivel superior al 15% de votos, que es el equivalente a 6 puntos nacionales.
El FpV complementa su performance bonaerense con un despliegue nacional completísimo, que por el peso del NEA y el NOA (18% del padrón nacional), donde el kirchnerismo en todas sus variantes registra promedios superiores al 50% de los votos, y las mejoras  seguras  en distritos como Capital y Santa Fe respecto del valle de 9% promedio en 2009 –el piso probable es al menos el 20% entre ambos distritos, que aportan 19 de cada 100 votos nacionales– permitirá al oficialismo consolidar sin esfuerzo un piso del 40%.


*Artemio López
*Director de la consultora Equis.

jueves, 4 de julio de 2013

A Massa, Estados Unidos no le retendría el avión


Sergio Massa ocupa hoy el mismo cono de sombra que en 2009 habitó la humanidad de Francisco De Narváez. Es un mérito político del proceso que atraviesa la Argentina desde 2003 que las cosas se hayan puesto así de claras. Tanto, que a veces se oscurecen. 
A poco de andar la campaña, el esfuerzo del tigrense por no parecer De Narváez y la sobreactuación del multiempresario por diferenciarse de sí mismo, incluso aliándose con el sindicalismo opositor, desdibujan la oferta electoral del pejotismo de derecha, y consiguen lo que querían evitar: potenciar la calidad e identidad de la propuesta kirchnerista.
En el campo de la "nueva política" que propone Massa brillan con estrella propia intendentes tan modernos en la gestión y tolerantes con sus críticos como el de Malvinas Argentinas, el duhaldista residual Jesús Cariglino; opinadores televisivos todoterreno, y hasta una doctora en jubilación que confunde el rojo del socialismo con el pelo colorado del ex dueño de Casa Tía.
Está visto: a la derecha no le bastó con el Ricardo Fort de la política nacional para conducir al peronismo. Fracasó con total éxito, incluso mediando su triunfo por escasísimo margen en junio de 2009. Complicados ante el afianzamiento del kirchnerismo, insisten otra vez con un peronismo chic, concheto, marquetinero, cual perfume: Massa.
No la entienden: esa versión oligárquica del justicialismo se convirtió, una vez superada la estafa ideológica de los años '90, en una simple nota al pie, nostálgica, como una borrachera triste, que ya no puede impedir la otra narración, ese gran relato de la historia social y política argentina, de la que el movimiento peronista ha escrito sus páginas más vibrantes, sintetizando de mejor modo las multiplicidades de la clase obrera. 
No es un giro lingüístico, sino una verdad de época: las luchas sociales dejaron atrás la década del noventa. A caballo de esa ofensiva popular se montó el proyecto nacional iniciado en 2003, que todavía cabalga. Ambos se contienen, se habitan, como la palabra en el lenguaje. Con los años, aquella ofensiva logró superar el escollo desarticulador del tejido social que cimentó el menemato. Se produjeron cambios drásticos y alentadores en la gestión de lo público. Fue relegitimada la práctica política. Regresó la historia. Fueron reivindicados para el buen desarrollo y la vida en sociedad, el legítimo conflicto por intereses materiales y la disputa política, que nada tienen de oscurantistas, sino que, por el contrario, vuelven ágiles, palpitantes y vivas a las sociedades modernas, única garantía de que no se estanquen y mueran. La ofensiva popular, incluso, tomó por asalto al gran partido sostenedor del statu quo, revitalizando todo lo que pudo sus anquilosadas estructuras, y creando otras nuevas.
En estos años todos entendimos que la política sirve para contener lo que de otro modo se desmadraría y anarquizaría la convivencia social, tornando al poderoso aun más poderoso, y al pobre definitivamente un pordiosero. Esa también es una enseñanza histórica, de la que la Corte Suprema, que se creía progresista y de avanzada, ha decidido prescindir. Es una lástima. 
La política, que es la lucha por el poder, resuelve los entuertos sociales. Educa a la comunidad. Es a través de la disputa política, entre intereses contrapuestos, que se puede proyectar más o menos previsiblemente el rumbo económico y cultural más correcto para el desarrollo armónico de la sociedad. No hay otra. 
Cada vez que hay elecciones, todo aquello que ya fuera superado por la historia y las luchas sociales intenta regresar. Siempre quiere volver. Está en gateras. Subyace. Como ayer el colombiano, ahora Massa. Viene de la mano de una derecha poderosa y versátil, que asume discursos rancios pero patinados de marketing último modelo.
"Vamos hacia una dictadura", repite sin mirar Fabián Gianola, habituado a interpretar libretos que otros escriben. En el relato que vuelven a concertar los medios dominantes, queda otra vez afuera el derecho social a intervenir en los conflictos. Ahora es hora del "consenso" –dicen–, del "diálogo” de sordos que sólo dialogan los garantes del viejo orden, convertidos por esos medios de alcance masivo en "grandes demócratas", "libre pensadores", con amplias dosis de "responsabilidad ciudadana" y "conciencia cívica". "Independientes", como le gusta a Lorenzetti. Si los fondos buitre embargan ilegítimamente la Fragata Libertad, su manual de procedimientos indica una colecta para comprar con dinero la soberanía que el kirchnerismo conquistó con política. Massa sin dudas complacería a EE UU con tal de que no le detengan el avión.  
Y todo esto sin contar lo que pasa de General Paz para adentro. Ya se acerca la insoportable campaña con el botón play sobre un fondo rabioso de amarillo. ¿Adónde quieren llevar la cultura política argentina los publicistas de la derecha? ¿Cómo explicar que el distrito más pudiente del país, con mayor acceso al conocimiento, a la oferta de bienes culturales, sea gobernado por una fuerza en cuyos avisos de campaña no hay ni una sola consigna, una idea, una reflexión siquiera sobre la política, la historia, la economía, los derechos humanos, el mundo del trabajo, la crisis internacional, el nuevo orden mundial, nada? Pura imagen. Cero ideología. O, más bien, ideología del consumo. Candidatos-gerentes. Administradores-country. PRO por "propietarios".  
Las elecciones del presente año son determinantes en tanto lo que se pone en discusión son dos alternativas de construcción social absolutamente opuestas por el vértice. Todo acto eleccionario es plebiscitario. Si bien no concluyen nada, inclinan. Toman la fiebre en medio de la noche e indican novalgina o deportes. Ya lo dijo el viejo Marx: si se repite, la historia que supo ser tragedia regresa como farsa. Pareciera no haber lugar para eso en la Argentina de hoy. Pero mejor que lo digan las urnas, eso a lo que tanto le teme la derecha.

Por Demetrio Irimain

lunes, 1 de julio de 2013

01 JULIO (1974) Juan Domingo Perón pasa a la inmortalidad


Tres veces presidente de los argentinos, creador del movimiento peronista, el mayor partido de masas del mundo occidental, luchó incesantemente por mejorar el destino de los desposeídos y establecer la justicia social, alterando la base productiva agraria y dependiente del país y promoviendo su acelerada industrialización. Creador y nacionalizador de los instrumentos básicos de un Estado industrialista y promotor, en sólo nueve años de gobierno nacionalizó la empresa petrolífera YPF, la red de ferrocarriles, el comercio exterior y los depósitos bancarios, creando Agua y Energía Eléctrica, Gas del Estado, Aerolíneas Argentinas, ELMA. Líneas Marítimas del Estado, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Centro Atómico Bariloche, haciendo particular hincapié en el desarrollo tecnológico como factor clave de la independencia económica. Creó también el CONICET y la Universidad Obrera, estableciendo la gratuidad de toda la enseñanza pública, construyó una inusitada cantidad de escuelas y llevó a cabo una auténtica revolución sanitaria, no sólo en el aumento exponencial de las camas disponibles en el sistema de salud pública sino también en la abrupta reducción de la mortalidad infantil y el exitoso combate contra tres males endémicos: el paludismo, la tuberculosis y la sífilis. A instancias de su esposa Eva Perón se consiguió al fin sancionar el voto femenino, con lo que nuestro sistema electoral fue por primera vez, realmente universal. Tomó antiguos reclamos sindicalistas, anarquistas y socialistas, así como leyes que no se llevaban a la práctica, y adaptándolas a los nuevos tiempos puso en marcha y en efectiva ejecución una formidable legislación social y laboral, dentro de la que cabe mencionar estatuto del peón, los derechos del trabajador, los derechos de la ancianidad, los convenios colectivos de trabajo, la ley de previsión social, la ley de accidentes de trabajo, la ley de vivienda obrera, el sueldo anual complementario, las escuelas sindicales, la ley de creación de la justicia del trabajo, los regímenes de jubilación, las reglamentaciones de las condiciones del trabajo y del descanso, las proveedurías sindicales, introduciendo además, las agregadurías obreras en las delegaciones diplomáticas en el exterior. Pero tal vez el mayor aporte de su obra, la reforma más trascendente de la historia argentina en el siglo XX, fuera la Constitución de 1949, la primera junto a las de México y la República de Weimar en adscribir al constitucionalismo social que concibe al ser humano no sólo como un poseedor de derechos individuales sino fundamentalmente como acreedor de derechos sociales cuya satisfacción debe garantizar ineludiblemente el Estado. La avanzada Constitución de 1949, que sancionaba además la estratégica nacionalización del subsuelo argentino fue absurda e
ilegalmente anulada mediante un decreto presidencial de un régimen de facto ante la algarabía de una constelación de fuerzas y dirigentes políticos superados por la historia. Las transformaciones producidas en tan sólo nueve años de gobiernos fueron tan significativas y de tal magnitud que, mientras fue principal obsesión de todos los gobiernos posteriores a 1955 anularlas y volverlas atrás, al mismo tiempo garantizaron, a pesar de las persecuciones y las campañas de silenciamiento y difamación, la vigencia tanto del movimiento peronista como de su líder, quien pudo regresar al país recién tras 17 años de exilio. La proscripción que pesaba sobre él se prolongó un año más, y fue recién en 1973 que en las elecciones convocadas tras la renuncia a la primera magistratura de su delegado Héctor J. Cámpora, pudo presentarse a elecciones presidenciales, en las que se impuso con más del 60% de los votos. Lamentablemente para el país, su salud se encontraba seriamente deteriorada y su edad era muy avanzada, por lo que pudo gobernar apenas unos meses. El país igualitario, justo, pujante e industrialista que creó sólo pudo ser destruido tras 45 años de dictaduras, masacres, asesinatos y gobiernos débiles y sólo gracias a la defección de hombres de su propio partido.

"La inseguridad no se puede resolver si no hay una justicia mejor", aseguró Martín Insaurralde

Martín Insaurralde candidato a diputado por el FPV




El intendente de Lomas de Zamora sostuvo, en declaraciones al programa 678: "Vengo de apoyar este Gobierno con lealtad y trabajo, pero mi formación política comenzó en el centro de estudiantes peronista del ENAM".

"Sigo siendo en el 2013 el mismo Martín Insaurralde, que vive en el mismo barrio, con la coherencia desde la política y lo personal", agregó.

"Me gustaría debatir con cada uno de los candidatos, (Sergio) Massa, (Margarita) Stolbizer, (Francisco) De Narváez. Hemos visto el informe, las contradicciones", dijo Insaurralde respecto al video presentado en el programa de la Televisión Pública.

Al respecto, acotó: "No está mal a veces cambiar siempre y cuando sea en beneficio de la gente".

"La coherencia trae confianza", afirmó el dirigente kirchnerista, quien añadió: "Nosotros estamos muy tranquilos por el acompañamiento de la gente porque tenemos gestión, tenemos para mostrar qué es lo que queremos para el día de mañana en la Argentina. Nosotros hablamos de presente y de futuro".

El intendente de Lomas de Zamora defendió con énfasis el acuerdo de precios y el plan Mirar para Cuidar porque, según dijo, "lo que tienen que entender los medios es que no estamos defendiendo a un Gobierno, sino al Estado, al salario del trabajador y eso se hace entre todos".

"Hace falta decisión y perder el miedo, como la Presidenta me dijo, porque los que nos comprometemos en cada lugar tenemos que ir con decisiones hasta el final", manifestó Insaurralde.

El primer candidato a diputado nacional del Frente para la Victoria lamentó los incidentes en Independiente y que gane "una minoría violenta" y afirmó: "Armé una política preventiva, local, que tenga que ver con disuasión del delito porque en Lomas de Zamora es una minoría la que delinque y no nos pueden ganar los espacios públicos, las escuelas y transitar de noche".

"Le va muy mal a la Argentina cuando se toma una decisión a medias", dijo Insaurralde, quien al destacar que los presidentes de los clubes no pueden hacerse los distraídos sobre la violencia en los clubes afirmó: "Es lo mismo que cuando yo asumí cuando intendente de Lomas de Zamora hubiese dicho que no sabía que había gente sin agua potable".

Sin embargo, el dirigente bonaerense también resaltó la responsabilidad de jueces y fiscales en el combate de la violencia y los hechos delictivos porque, según expresó, "la inseguridad no se puede resolver si no hay una justicia mejor".

El candidato kirchnerista también criticó a los medios de comunicación porque "en Argentina no es noticia que se hayan abierto 9 universidades en diez años" y que se hayan entregado 74 netbooks en un pueblito de Jujuy.

"Seguramente no es una buena noticia para algunos medios que nuestro pueblo se eduque, pero nosotros vamos a seguir trabajando para tener una educación libre y gratuita", manifestó Insaurralde.

"Yo pasé por una situación muy difícil en la cual me siento orgulloso de haber tenido esa fortaleza de tener las ganas de vivir y transmitirlo", dijo el intendente, quien agregó: "Cuando a uno le dicen la palabra cáncer tiene miedo rápidamente a morirse, pero si uno da una gran pelea se puede".

"Estoy feliz en esta segunda oportunidad que me dio Dios y mis médicos de estar, estar al frente de esta lista trabajando en este proyecto, la verdad es que tengo unos sueños bárbaros por compartir con todos los bonaerenses", manifestó Insaurralde.

"Sólo un tonto puede pensar que los precios los pone o sube el Gobierno"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a través de la red social Twitter, se refirió al caso de Martín Khabie (32), un joven trabajador que se desempeñaba en el área de Marketing de la empresa PSA (de Industrias Pugliese) y quien fuera despedido por cuestionar un aumento de precios desde su ámbito laboral.


"Me dijeron: tenés que comunicar el aumento de precios. Respondí:  No me parece que haya que aumentar en este momento del país. Nos está yendo bien. PSA aumentó sus precios y yo lo cuestioné. Obviamente no tenía poder de decisión, así que simplemente lo cuestioné", narró Khabie, en una entrevista publicada hoy por el diario Tiempo Argentina, luego citada por la Presidenta.

"¿Te das cuenta por qué creo tanto en los jóvenes?", aseguró la mandataria luego de "leer diarios en Olivos" al referirse al caso de este "imperdible joven argentino", sobre quien ella aclara que "éste joven no es un militante K, la única K es la de su apellido. No es K, pero tampoco zonzo".

En otro pasaje de la entrevista citado por la Presidenta, el joven afiliado a la agrupación Marea Popular (una organización no kirchnerista) se preguntó: "¿Qué explicación tiene la inflación? ¿Es culpa de la Presidenta? Mi jefe, que no simpatiza con Cristina, es el que pone el precio".

"Porque solamente a un tonto o a alguno demasiado vivo se le puede ocurrir que los precios los pone o los aumenta el Gobierno. ¿Te das cuenta de qué hablamos cuando decimos que la inflación no es un fenómeno de la naturaleza o culpa del Gobierno?", concluyó Cristina.

domingo, 30 de junio de 2013

Manden fruta

Giustozzi afirmó que Massa y su Frente son la fruta nueva de la política argentina y que admira a Estados Unidos. Una instructiva biografía muestra cómo construye Massa, quien en 2009 decía que el próximo presidente sería Reutemann. ¿En qué territorio arraigará esta planta exótica como el arándano? Hasta ahora preocupa más a la oposición que al gobierno, que no ceja en su toma y daca con la Corte Suprema. Cómo votaron los actuales candidatos opositores cuando controlaban el Congreso.

Por Horacio Verbitsky
El segundo candidato a diputado nacional del flamante Frente Renovador Bonaerense, Darío Giustozzi, intentó explicarlo con una metáfora botánica. “Si aparece una fruta nueva como el arándano o el kiwi, para explicar su sabor uno dice se parece a la guinda, otro dice se parece a la frambuesa y otro a la uva, porque todavía no la conocen. Eso somos nosotros, lo nuevo.” Según el intendente de Almirante Brown (quien es productor de arándanos para exportación), un país que admira es Estados Unidos. También mencionó a Chile y Uruguay.

Volar bajo

Esto no parece muy novedoso, aunque sí congruente: el primer candidato de la misma lista e intendente de Tigre, Sergio Massa, viajó a Estados Unidos becado por el Partido Republicano y a España por el Partido Popular, según cuenta la biografía autorizada que publicó este año Santiago Campos. Sergio Massa. Cómo comenzó su carrera política y cómo llegó a Tigre es un libro breve, cuya virtud es el acceso a las fuentes que le facilitó la esposa del candidato, Malena Galmarini.
Es muy conocida su descripción del ex presidente Néstor Kirchner en una comida con la embajadora de Estados Unidos, Vilma Martínez, servida en noviembre de 2009 en casa del íntimo colaborador de Massa y hombre de negocios inmobiliarios dudosos Jorge O’Reilly. Menos se recuerdan otras afirmaciones de Massa en el mismo ágape. Según informó la embajadora a su gobierno, Massa, a quien describió como “pro estadounidense”, dijo que los Kirchner no tenían posibilidad de retener el gobierno en 2011.
–¿Qué probabilidad les asigna?
–Cero –contestó Massa.
–¿Quién, entonces? –quiso saber la embajadora.
–Reutemann –respondió Massa, de nuevo sin dudar.
Ante la curiosidad de su interlocutora, explicó que la estrategia de Reutemann de “volar bajo es prudente y no un error o un signo de indecisión”. Con Reutemann silencioso, los Kirchner se concentran en pegarle al vicepresidente Cobos y al jefe de Gobierno porteño Macrì. “Este embate afectará a ambos potenciales oponentes a Reutemann. Cuando se largue la verdadera carrera, Reutemann estará bien colocado para obtener la candidatura peronista y arrollar al resto.” Esa supuesta estrategia de Reutemann es la que Massa siguió ahora. Prudente vuelo bajo y silencio sobre sus intenciones hasta último momento, mientras todos los cascotazos caían sobre el techo de Daniel Scioli. Y ahora que se largó la carrera, convicción inconmovible de arrollar al resto. ¿Como Reutemann?

Pacman

El librito de Santiago Campos carece de revelaciones espectaculares, pero suministra un perfil interesante sobre el estilo de construcción de Massa, quien comenzó su militancia en la Unión del Centro Democrático y cuyo modelo inspirador era Alberto Albamonte. Nieto de un albañil italiano y de un carpintero e hijo de un empresario de la construcción proveedor del Estado, Massa estudió en un colegio católico de San Martín. Fue asistente del concejal de la UCeDé Alejandro Keck, quien provocó un escándalo al levantarse de su banca durante un homenaje a los fusilados con el general Valle en 1956. La originalidad de Massa en ese contexto reaccionario fue reclutar militantes para la UCeDé en las gigantescas villas de San Martín y conseguir los colectivos para llevarlos a votar, lo cual le permitió ganar la interna. En 1994, se afilió al justicialismo, junto con dos amigos que lo acompañan hasta hoy, Ezequiel Melaraña, y Eduardo Cergnul. El diario local Huella saludó la incorporación con el título: “Los chicos ricos que tienen tristeza”. En su primera elección interna como justicialista, apoyó a Graciela Camaño de Barrionuevo, que perdió frente al intendente Antonio Libonatti. Interrogada para el libro, Camaño lo describió como un Pacman, acaso despechada porque Massa la dejó y a través de Pablo Fontdevilla llegó hasta Gustavo Béliz, quien lo designó en el frente de juventud del Ministerio del Interior y a Palito Ortega, del que Massa fue asesor en el Ministerio de Desarrollo Social. Cuando Duhalde y Ortega pactaron la fórmula presidencial que sería derrotada en 1999, Massa conoció al matrimonio de los diputados Marcela Durrieu y Fernando Galmarini. Se casó con la hija de ambos, se convirtió en habitué de los partidos de fútbol en la quinta de Duhalde y fue electo diputado provincial. Pero tuvo pocas coincidencias con sus suegros. “Cuando mi papá estaba en el duhaldismo, nosotros estábamos en el orteguismo; cuando nosotros fuimos al duhaldismo, mi papá se fue con Menem; cuando nosotros nos corrimos al kirchnerismo, mi papá se volvió al duhaldismo”, contó Malena en un reportaje. Al casarse, mudaron casa y militancia a Tigre. Con Duhalde como gobernador y Ortega en la secretaría de Desarrollo Social, Massa dispuso de fondos provinciales y nacionales para sobrevolar las internas de Tigre. Además, en el triunvirato al que el gobierno de la Alianza confió el PAMI había un amigo suyo, Horacio Rodríguez Larreta, quien le permitió colocar a su colaborador Jorge Caubet en el PAMI de Tigre.

Golpe de efecto

En 2001 fue designado presidente del PJ local, con el aval de Duhalde. “En busca de un golpe de efecto, compró dos patrulleros para el municipio instalando el tema de la inseguridad y anunció que interrumpía los gastos de campaña, en un contexto casi anómico, marcado por el descontento social hacia la política”, escribe su biógrafo. Perdió ante el vecinalismo las elecciones de 1999 y 2001, pero Duhalde lo designó director ejecutivo de Anses, donde Kirchner lo confirmó en 2003. Desde allí estrechó relaciones con el Grupo Clarín, al que intentó financiar el obligatorio soterramiento del cableado de Multicanal por 500 millones de pesos, acuerdo frustrado por su segundo en el organismo previsional, Amado Boudou, quien lo reportó a Kirchner. Mientras Massa florecía, su primer mentor desbarrancaba. Director de Promoción del Empleo cuando Camaño fue ministra de Trabajo, Alejandro Keck fue procesado por el otorgamiento irregular de 12.000 planes Jefes y Jefas con los cuales se financió su campaña a la intendencia de San Martín en 2003. Massa lo logró en 2007 en Tigre, a los 35 años, con una lista integrada por peronistas, radicales y vecinalistas. Pero al año siguiente pidió licencia para asumir como jefe de gabinete de ministros. No llegó a ocupar ese cargo ni un año, pero le bastó para negociar con el Grupo Clarín la ley que estableció una moratoria que le permitió refinanciar a diez años y con bajísimo interés todas sus deudas tributarias con el Estado. Desde que Massa inscribió su partido provincial, los medios del Grupo Clarín retiraron la protección que ofrecían al gobernador Daniel Scioli. “La centroderecha parece ser el lugar del espectro en el que más cómodo se encuentra Massa. Así parecieran testimoniarlo sus antecedentes: UCeDé, menemismo y ruptura con los Kirchner. Así también parece indicarlo su predilección por el tema de la seguridad y el control. Esquivar las definiciones ideológicas escudándose en que son secundarias para las preocupaciones ‘de la gente’ no hace más que reforzar su pertenencia. Es difícil sostener que Tigre es un ejemplo de lucha contra la desigualdad: el municipio no escapa a las características generales del conurbano bonaerense en cuanto a indicadores sociodemográficos y a la bajísima calidad de los servicios de salud y educación. Sí cuenta con un presupuesto significativamente más elevado que el de otros distritos de la zona. Las problemáticas estructurales no son nuevas ni privativas de su breve intendencia, se trata de temas cuya resolución implica ir en contra de intereses creados y los conflictos no miden, a menos que los hagas formar parte de tu imagen”, concluye Campos.

Segmentación

La mayor incógnita de la campaña que Cristina inauguró ayer presentando a los candidatos del oficialismo con un discurso conceptual sobre las líneas maestras de su proyecto político es en qué terreno arraigará la planta de Massa y Giustozzi, que tiene gusto a Kiwi Daer, Frambuesa Mendiguren, Uva Pérez o Banana Solá. La fortaleza de los renovadores es la indefinición, que les permite establecerse a los dos lados del territorio dividido entre kirchneristas y antikirchneristas. Pero no es obvio que consigan mantener esta ambigüedad durante los cuatro meses que faltan hasta las elecciones de octubre, en los que se les reclamarán definiciones. Lo más conveniente para ellos sería perpetuar el equívoco, y a eso apuestan. Conspiran contra ese intento las posiciones que van explicitando terceras partes, como el ex senador Eduardo Duhalde, quien en su incontenible rencor hacia el kirchnerismo hizo pública su predilección por Massa, o Francisco De Narváez, que lo atacó para colocarse como el único opositor. Si a pesar de estas molestas adherencias los renovadores lograran conservar la calidad híbrida del voto, perderían cantidad, ya que los limitaría al centro menos definido de la polarización, que en el estado actual no es muy abundante. Para ampliar la cosecha deberían definir con más nitidez sus opciones y eso sólo podrían hacerlo hacia la oposición, donde caben todos quienes adversan al gobierno. En cambio para apoyarlo hay una sola lista aprobada por CFK. Tal vez por eso el gobierno ha reaccionado hasta ahora con más calma que la oposición, que ve con recelo la llegada de otro pescador dispuesto a lanzar el anzuelo en aguas revueltas pero poco pobladas. En cualquier caso, los renovadores mermarían su caudal respecto de las expectativas que los llevaron a concretar la lista. Así como el PRO no consigue franquear los límites de la Capital Federal, salvo algunas incursiones con candidatos farandulescos en Córdoba y Santa Fe, los Renovadores sólo han constituido una alianza electoral bonaerense, algo que recuerda la dificultad que siempre enfrentó Duhalde para que su encanto y atractivo trascendiera más allá de su provincia. Si se comparan las boletas registradas ahora con las que compitieron hace dos años, se observa también una creciente segmentación de las fuerzas opositoras. Las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias han sido benéficas para la izquierda trotskista, que conservó la estabilidad de su alianza. Pero no han evitado la cariocinesis de las demás fuerzas enfrentadas con el gobierno. El Frente Amplio Progresista se desdobló en Frente Popular Democrático y Social y Frente Progresista Cívico y Social. La Unión para el Desarrollo Social, de Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez, prohijó a la Alianza Unen (donde quedó el componente radical) y a Unidos por la Libertad y el Trabajo, que el filántropo colombiano comparte con el camionero Hugo Moyano. El duhaldista Frente Popular, que en 2011 llevó al Congreso a Graciela Camaño, mutó ahora en la Unión con Fe de Gerónimo Venegas. El mayor fracaso fue la negociación entre el macrismo y el Peornismo Opositor, que no llegó a nada, y las divisiones internas del PRO. Síntomas de malestar y aversión recíproca, tanto Massa como Scioli, De Narváez y Macrì polemizan acerca de quién frustró los acuerdos que no pudieron alcanzar y cada uno dice que rechazó la asociación que le proponía el otro. La próxima disputa será sobre la interpretación de los resultados. El oficialismo (que intentó nacionalizar la elección con una lista única para el Consejo de la Magistratura, fuera de pista por decisión de la Corte Suprema) medirá el tamaño de las bancadas en cada cámara. Cree que mantendrá su número o tendrá una leve merma en el Senado (donde los asientos que se renuevan fueron asignados en la elección de 2007) y que crecerá en Diputados (que renuevan las bancas de 2009, el peor año para el gobierno). Contra lo que se repite en las expresiones de deseos que se publican como si fueran análisis, la Capital Federal, Córdoba y Santa Fe, contribuirán a esta hipótesis. Son tres distritos en los que los candidatos kirchneristas no llegaron al 10 por ciento entonces y que aun con una elección mediocre mostrarían un crecimiento apreciable.

Sergio Massa y la Embajada

El primer fracaso de su estrategia: no sumó kirchneristas arrepentidos a su lista. Biografía de un candidato narcisista que usaba a la embajadora de EE UU como confesora. Las revelaciones de Wikileaks.

La candidatura de Sergio Massa es fruto de la autopercepción exageradamente positiva que el propio candidato tiene de sus posibilidades electorales en un escenario de supuesto fin de ciclo que por ahora existe en las tapa de los diarios opositores Clarín y La Nación, y adquiere frondosas certidumbres en un terreno personalísimo y extendido: el del propio narcisismo massista.
No hay mucho más que una egolatría desbordada, alentada por encuestas pagas y azuzada a conciencia por la prensa hegemónica, detrás del lanzamiento del Frente Renovador del intendente de Tigre. Hablar de "corazón peronista y cerebro modernista" para tratar de contener la alta imagen que cosechó con algo de astucia mientras no se definió en todo este tiempo como kirchnerista o antikirchnerista a través de sus apariciones en Crónica y América TV, es una táctica sin horizonte estratégico. Porque una cosa es la buena imagen, otra cosa es la intención de voto y otra, muy distinta, es la votación de verdad, el día que se habilitan las urnas.
Massa entró a jugar en la cancha con estudiada delicadeza pero amenaza con transformarse en un gliptodonte en una cristalería en cualquier momento, y cuando eso suceda va a ser muy raro que pueda contener a sirios y troyanos en un mismo proyecto. Si elige un perfil filokirchnerista, siempre hablando en términos de marketing político, pierde el voto opositor y beneficia a Francisco de Narváez, el único verdaderamente preocupado por su lanzamiento. Si su propuesta es netamente opositora, en cambio, resigna los votos del kirchnerismo social e inorgánico, que es mucho, aun en su distrito. Cuando se defina, entonces, Massa no va sumar. Va a restar.
La lógica "ni K ni anti-K", en las zonas donde el massimo se haría fuerte, en teoría, como la franja norte del Conurbano Bonaerense, no funciona para asegurarse mayorías. Allí el voto se divide entre los furiosamente kirchneristas y los igual de furiosos pero antikirchneristas. Una propuesta sosa que atraiga a los menos decididos de ambos bandos se queda con los menos, no con los más. Así fue la experiencia de Hermes Binner y el FAP en la última elección. El mismo análisis equivocado hizo Alberto Fernández cuando abandonó el barco oficial, y lo único que pudo construir fue un fantasma de sí mismo que deambula por los pisos de los distintos programas de TN, hablando para adentro.
No es tan sencillo construir algo como el poskirchnerismo, entendido como un espacio que contenga lo mejor de los últimos diez años y formule, a su vez, una superación dialéctica de todo lo hecho. Para que esa propuesta funcione, haría falta un kirchnerismo acorralado, en desbandada, sin iniciativa, al que todo le sale mal y con certificado de defunción a la vista. Y eso, así, descarnadamente descripto, con el dramatismo que conlleva, aparece en las páginas, las fotos y los epígrafes de los diarios que Massa elige leer, pero su lista de candidatos dice otra cosa: no hubo migración de cuadros y referentes relevantes del kirchnerismo al massismo, como él esperaba o le hicieron creer en la previa. La realidad es que los resultados están muy por debajo de sus expectativas. Darío Giustozzi es un intendente aislado en Almirante Brown que acompaña al tigrense más por destrato del FPV que por convicción. José Ignacio de Mendiguren arrastra menos votos kirchneristas que Alfredo de Angelis. Es improbable que la periodista de Clarín, Mirta Tundis, tenga la capacidad de traducir rating en apoyo electoral. Más bien parece estar allí para garantizar la alianza propagandística con Héctor Magnetto. Jorge Macri y Gladys González –la cajera de Horacio Rodríguez Larreta– no encajan tampoco en el kirchnerismo arrepentido que apostaría por una etapa superadora. Héctor Daer, de la CGT de Antonio Caló, no mueve el amperímetro en ningún sentido. Y Felipe Solá, bueno, es Felipe Solá, un hombre astuto para asegurarse siempre una banca –ayer con De Narváez y Macri, hoy con Massa y Clarín–, que transita la escena política con una hibridez plausible, y personalmente efectiva. El supuesto progresismo lo expresa Adrián Pérez, el ex "lilito". En síntesis, el reclutamiento de Massa no exhibe figuras rutilantes que prueben la crisis en el espacio kirchnerista, del modo que la describen cotidianamente en sus columnas Joaquín Morales Solá, Julio Blanck o Carlos Pagni. ¿Dónde hay ministros, gobernadores y espadas oficialistas que se hayan pasado de bando? El huracán Massa es apenas un silbido en la oscuridad de la noche del antikirchnerismo desahuciado.
El presunto kirchnerismo declinante es una fantasía basada en el artículo 90 de la Constitución Nacional. Como Cristina Kirchner no tiene reelección, su fuerza política languidece. No parece. La consistencia de su proyecto, la trasciende. El kirchnersimo es algo concreto, definible para el electorado. Se volvió atractivo para los que lo votan por convicción e igual de atrayente para los que sólo buscan una estabilidad conveniente. Ninguna oposición (ni la de Massa, ni la de De Narváez, ni la de Margarita Stolbizer) tiene esas cualidades: todas son más imprevisibles que el oficialismo.
La de Massa es una propuesta gaseosa y mediáticamente instalada en algunas franjas que suponen que el Tigre es el Parque de la Costa. De jugar al fútbol en la Quinta de Olivos con Néstor Kirchner y ocupar la Jefatura de Gabinete de Cristina, partió luego a su exilio en el Delta para crear una Miami fulgurante de aguas barrosas y emprendimientos inmobiliarios fastuosos, ambientalmente nocivos, de la mano de su amigo Jorge O’Reilly, de la empresa Eidico S.A., con la cobertura mediática de Daniel Hadad, el hombre que maneja las cámaras de seguridad en todo su distrito.
Es interesante volver sobre O’ Reilly. Protagoniza un capítulo revelador del libro ArgenLeaks, del periodista Santiago O’Donnell, que analiza los cables de la diplomacia estadounidense desclasificados por Wikileaks. En su página 209, puede leerse: "Otro cable filtrado por Wikileaks sugiere que, aún mientras estaba en funciones, Massa no ocultaba el profundo malestar que le causaba el gobierno del que formaba parte, y lo compartía abiertamente con su equipo de trabajo. El despacho cuenta cómo un asesor de Massa, Jorge O’Reilly, defenestró al gobierno delante de una delegación de inversores y de un diplomático estadounidense. Lo que más llamó la atención al autor del cable fue el lugar elegido para ensayar esas críticas, ya que O’Reilly las formuló en su propia oficina de la Casa Rosada."
Y sigue así: "O’Reilly es un importante empresario inmobiliario de la zona norte, ex rugbier del Club Atlético San Isidro (CASI) y numerario del Opus Dei, que fue llevado al gobierno nacional por Massa como asesor ad honorem durante su paso por la jefatura de Gabinete entre julio del 2008 y julio del 2009. Según el cable de la reunión de O’Reilly con los estadounidenses, el asesor de Massa predijo un horizonte de devaluación, recesión y fuga de capitales para ese año 2009, escenario que nunca se materializó, contradiciendo las predicciones optimistas del gobierno. El entonces representante del gobierno opinó también que en la Argentina no había seguridad jurídica (….) O’Reilly señaló además que estaba a favor de un ajuste en las tarifas de los servicios públicos, cosa que hasta el día de hoy no ocurrió.  (…) Al final de cable, a modo de conclusión, el autor destaca la sorpresa que le causó a la embajada escuchar a funcionarios criticar a su propio gobierno delante de extranjeros en la mismísima Casa Rosada."
Esto último, vale una relectura. Y otra más: la mano derecha de Massa hizo sonrojar a los estadounidenses por su nivel de cipayismo. Es así: los estadounidenses no respetan a ningún representante gubernamental del capitalismo periférico, pero menos que menos a los que hablan en contra de su propio país. No les entra en la cabeza, porque ellos jamás lo harían. Es casi imposible encontrar republicanos o demócratas que hablen en contra de su propio presidente o de su Nación fuera de sus fronteras.
Pero el libro de O’Donnell dice mucho más: "Cuatro meses después de renunciar, Massa cenó con la embajadora Vilma Socorro Martínez en la casa de O’Reilly. Fue allí que el intendente de Tigre descargó todo su rencor hacia la pareja presidencial. 'Massa dijo que los Kirchner no tenían probabilidades de capturar las presidencias de 2011.' Cuando se le pidió que estimara las chances, Massa contestó 'cero', arrancó el intendente (…). Massa fue despiadado en sus críticas a la pareja presidencial, especialmente a Néstor. Aunque ninguneó los informes de prensa que decían que él y Néstor se habían agarrado a las trompadas en el cuartel de campaña en la madrugada previa a la derrota en las elecciones de mitad de período, en junio de 2009, llamó a Néstor 'psicópata' y 'cobarde', y dijo que su actitud de matón en la política esconde una profunda sensación de inseguridad e inferioridad. (La esposa de Massa se alarmó a tal punto por estos comentarios desinhibidos que él le pidió a ella que 'dejara de ponerle caras'). Massa cuestionó el argumento de que Néstor merecía crédito por ser un táctico magistral, describiendo al ex presidente como un torpe tan convencido de su propia brillantez que seguramente seguiría cometiendo errores… Dijo que Néstor no se podía relacionar con otros fuera del estrecho foco de sus propias ambiciones políticas: 'Kirchner no es un genio perverso', concluyó Massa. 'Sólo es un perverso'."
Massa no pudo siquiera oler el 54% de los votos del kirchnerismo en 2011, como ahora tampoco pudo advertir que su figura no convocaba al oficialismo crítico, que existe, pero no fue a engrosar sus listas como él suponía. Del mismo modo, nunca pudo imaginar que el "perverso" de Néstor Kirchner entraría en la historia como el líder que sacó a la Argentina del pozo. ¿No son muchos errores para alguien con tantas ambiciones?
Otro libro revela facetas desconocidas de Massa. La de su risa nerviosa, por ejemplo. Es el de Sandra Russo, La Presidenta. Historia de una vida. Allí, la que habla es Cristina Kirchner: "Otra medida definitoria fue recuperar los recursos de los trabajadores. Eso parecía imposible, y creo que si lo hicimos fue por el envión del 2008, cuando el mundo se vino abajo. Por eso yo lo valoro tanto a Amado Boudou. Porque fue él el que vino a traerme esa idea. Era un feriado. Me llama Massa, que era el jefe de Gabinete. Massa tiene una cosa... Cuando algo lo supera, cuando se pone nervioso, se ríe sin parar, pero casi histéricamente, pobre, no puede parar de reírse. Ese día me llamó muerto de risa, me decía que estaba con Amado, que Amado se había vuelto loco y que querían comentarme una idea. Bueno, le dije, vengan. Fuimos a la Jefatura de Gabinete. Sí, era feriado. Porque llegaron de sport. Llegan los dos. Amado me dice, mientras Massa se sigue riendo: 'Presidenta, el mundo no va a volver a ser lo que fue. Tenemos que ir por las AFJP'. Le pregunte cómo sería. Y empezó a desplegar hojas y hojas, a explicarme. Massa, muerto de risa. Le dije a Amado: 'Me gusta, pero llamemos a Kirchner a ver qué opina'. Y ahí mismo lo llamamos y le pedimos que fuera a la Jefatura, Estábamos sentados en mi escritorio. Néstor vino y se paró detrás, en el medio, y Amado volvió a desplegar las hojas y a explicar el proyecto. En ese momento el Estado estaba pagando el 60% para que las AFJP cumplieran con el pago de las jubilaciones mínimas. Nunca me voy a olvidar ese momento. Néstor escuchó todo en silencio, y cuando Amado terminó de hablar, no dijo nada. Primero le extendió la mano, y mientras se la estregaba le dijo: 'Estoy totalmente de acuerdo.' Para nosotros fue una noche muy importante."
Y Massa no paraba de reírse. Un año después, lo despidieron del gobierno. Es verdad que durante todo ese tiempo, nunca escatimó críticas a Néstor y Cristina. Lo confirma Wikileaks. Pero hay al menos ocho fuentes, asistentes de una reunión en un hotel, que fueron testigos de sus críticas a la Ley de Medios de la democracia, que impulsó el kirchnerismo: "No hacía falta hacer una ley para combatir a Magnetto. Si querían hacerle algún daño, bastaba coordinar con los municipios para obligarlo a soterrar los cables aéreos de Cablevisión. Con eso, lo hacías quebrar, le hacías inviable el negocio y lo tenías a tus pies. Pero se metieron con la ley, que no sirve para nada." ¿Y el derecho a la comunicación? ¿Y la democratización de la palabra? Nada de nada.
¿Cuál sería el lugar ideológico que ocupa Massa? Otro libro, Sergio Massa, ¿cómo comenzó su carrera política y cómo llegó a Tigre, de Santiago Campos (que aclara en su dedicatoria: "esta investigación fue emprendida con el visto bueno del biografiado" y es muy completa), lo describe así, en página 71: "Con respecto a su ideología, la centroderecha parece ser el lugar del espectro en el que más cómodo se encuentra. Así parecieran testimoniarlo sus antecedentes: UCD, menemismo y ruptura con los Kirchner. Así también parece indicarlo su predilección por el tema de la seguridad y el control. Esquivar las definiciones ideológicas escudándose en que son secundarias para las preocupaciones de 'la gente' no hace más que reforzar su pertenencia." 
Quedan pocas semanas para las PASO. Por ahora, Massa admite que tiene un tercer puesto asegurado y que sería feliz con ganarle a De Narváez. 
En el fondo, sabe que no tiene más que el apoyo de la corporación mediática opositora y de algunos intendentes de laxas lealtades para pelearle en agosto a la lista del FPV, que encabeza Martín Insaurralde, aunque tendrá en la figura de Cristina Kirchner a la verdadera jefa de campaña. 
Su intención es instalarse. Hacer algún ruido. Las señales al establishment están lanzadas. En su lista Clarín está presente, también Techint y lo mismo el PRO. Con una ayudita de la Embajada, quién le dice, tal vez le alcance para triunfar sobre De Narváez.

Por Roberto Caballero