domingo, 21 de julio de 2013
viernes, 19 de julio de 2013
Encuestas: Un Massa estancado y un FpV que crece
Las consultoras reconocen que el Frente Renovador está perdiendo dos puntos por semana en Provincia y crece la figura de Insaurralde. Los números en La Plata.
Por Alfredo Silletta
asilletta@gmail.com
Los protagonistas de la campaña electoral en la provincia de Buenos Aires miran números y encuestas, le preguntan a los periodistas qué saben y los números suben y bajan según la consultora a la que se pregunte. Por ahora no hay números precisos: los últimos fueron publicados por los grandes multimedios hegemónicos hace ya quince días –un tiempo muy lejano para la política electoral- donde el Frente Renovador de Sergio Massa le sacaba más de doce puntos al Frente para la Victoria, que postula a Martín Insaurralde. En aquellas encuestas Francisco De Narváez y Margarita Stolbizer rondaban un 12 por ciento.
Hoy los números están cambiando. Massa está bajando e Insaurralde sube. Los expertos reconocen que el intendente de Tigre está perdiendo unos dos puntos por semana y se espera que en la próximas semanas haya un empate técnico. “No sé si lo alcanzamos para las primarias del 11 de agosto, pero vamos a estar muy bien para octubre”, dice un referente del oficialismo.
Los argumentos para explicar el crecimiento del intendente de Lomas de Zamora se deben a que hace veinte días nadie lo conocía y ahora, de la mano de la Presidenta y de Daniel Scioli, que se puso la campaña al hombro, empieza a ser visualizado. Además, todos los encuestadores reconocen que la imagen positiva de Cristina Kirchner supera el 45 por ciento en territorio bonaerense. A esos números se le suma que la economía creció en mayo 7,8% y se esperan esos niveles de crecimiento en los próximos meses, lo que ayudará al consumo y al buen humor de la gente.
Otro factor fundamental es que un sector importante de la población creía que Massa era parte del gobierno, pero de a poco se observa que es parte de la oposición, aliado a la derecha de Mauricio Macri. Por otro lado, pasan los días y sus propuestas de campaña son extremadamente flojas más allá de pasar por un escribano para prometer que no apoyará una re-reelección.
El oficialismo, aunque parezca paradójico, está preocupado por la floja performance de De Narváez. “Si el Colorado no crece, todos esos votos van a Massa; o sea, que los que recuperamos luego los perdemos”, dijo un dirigente platense. Se espera que en las próximas semanas, desde el oficialismo comiencen a cruzarlo más fuerte al colorado para ponerlo como el adversario principal en territorio bonaerense.
En La Plata. La campaña comenzó fuerte en la ciudad y los referentes provinciales visitan a los candidatos locales, arman actos y recorren barrios. Se los vio a Insaurralde, Massa, Stolbizer y De Narváez, también a figuras como Scioli, Julián Domínguez o Agustín Rossi. Los números, tanto del oficialismo como de la oposición y más allá de algunos matices, se parecen. Massa está estancado entre 27 y 30 puntos, el Frente para la Victoria entre 24 y 28 puntos –hay que sumarle los votos del Frente Social que lleva a Saintout- y luego entre 17 y 20 De Narváez. Más atrás, en unos 16 puntos el Frente Progresista de Stolbizer y Alfonsín. Se esperan para los próximos días números más finos.
jueves, 18 de julio de 2013
Cacho El Kadri
Nació en Río Cuarto el 1ro de mayo de 1941. Los bombardeos a la Plaza de Mayo, los fusilamientos de José León Suárez y la proscripción del peronismo lo marcaron fuego. Tenía solo 16 años de edad cuando con un puñado de compañeros fundó Juventud Peronista. Al principio, las acciones consistían en juntarse en la calle Florida y colgar algún retrato de Perón y de Evita, y desafiando el decreto-ley 4161 que prohibía nombrarlos en público, gritaban consignas en su favor y cantaban la marcha peronista.
Luego organizaron en todo el país en el Monumento de la Juventud Peronista, que luego originaría a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), intentando en 1968 realizar un foco guerrillero en Tucumán, que no se pudo concretar al ser descubiertos por el ejército y encarcelados. Fue preso político entre los años 60-63, 68-73 y exiliado a partir del 75 en Francia, desde donde denunció internacionalmente los crímenes de la Dictadura Militar. Con el retorno de la democracia se dedicó a temas culturales, adoptando como oficios la producción cinematográfica y la dirección de un sello discográfico, pero siempre intentando aportar a la reconstrucción del Movimiento Nacional y Popular.
No se calzaba el traje de militante para hablar en un acto o tener una discusión política, la militancia de Cacho era la vida misma.
Sabía que bastaba identificarse con la lucha del pueblo y que sólo –hay que sentir como propia cualquier injusticia que se cometa contra cualquiera en cualquier parte del mundo-, haciendo suya con total autoridad la frase del Che.
Con esa premisa buscó hasta el final «cavar la propia trinchera donde luchar».
El 19 de Julio del 98 –y justo era el Día del Amigo- ese corazón grande dijo basta, tenía 57 años cargados de lucha, solidaridad y ternura. Fue en la ciudad de Tilcara, Provincia de Jujuy.
Sus restos descansan en el cementerio islámico con tierra que él mismo había traído del Líbano, el lugar de sus antepasados.
Su memoria está siempre presente. Su nombre ya es bandera..
lunes, 15 de julio de 2013
Michetti: "El que se sienta identificado con el PRO tiene que votar a Massa"
La candidata a senadora nacional del PRO por la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Michetti, aseguró que los macristas que votan en territorio bonaerense lo harán por el Frente Renovador, que encabeza el jefe comunal de Tigre. Además, Michetti minimizó las críticas de algunos sectores del frente massista hacia el PRO al considerarlas "chicanas personales".
La precandidata a legisladora explicó que el armado político del PRO fue disímil en los puntos del país donde consiguieron armar alianzas: "En algunos lugares tenemos acuerdo con radicales, como en Tucumán, y en otros lugares tenemos acuerdos con independientes como De Angelis en Entre Ríos".
Y agregó: "En la provincia de Buenos Aires fue claro; se decidió que los candidatos a diputados del PRO vayan en la lista del Frente Renovador".
sábado, 13 de julio de 2013
Masscrismo
Por Luis Bruschtein
De 135 intendentes que tiene la provincia de Buenos Aires, la candidatura de Sergio Massa concitó el apoyo de 17. Sin embargo, los primeros sondeos le dan un respaldo del 33 por ciento de los votos. Se trata por ahora del Massa más indefinido, instalado de esa manera ambigua por una importante campaña mediática desde hace más de un año. Entre sus votantes en Tigre, la imagen de Massa se construyó respaldada en las políticas sociales de los gobiernos kirchneristas y potenciada por Nordelta y las cámaras de seguridad. Para la mayoría de los bonaerenses es un perfil de vaguedades cuyos huecos son rellenados por el imaginario particular de cada elector. El que quiera lo puede imaginar kirchnerista, o lo pueden ver como el enterrador del kirchnerismo o como expresión de la nueva política, de la política joven y todos los atributos que se le ocurran a cada quien.
El Massa que concita adhesiones de amplio espectro es esa incógnita que puede incluir desde el mejor kirchnerista hasta el peor de todos. Pero a medida que avance la campaña, ese Massa comodín irá siendo reemplazado por el Massa real, el político que llegó al peronismo desde la UCeDé, que se fue adaptando al duhaldismo y que tuvo la mala suerte de que en ese momento llegara el kirchnerismo, un espacio donde nunca se sintió cómodo.
Pese a esa incomodidad trató de hacer carrera y llegó a reemplazar a Alberto Fernández, a quien le gustaba imaginarse como el monje negro del Gobierno. Con ese antecedente de un funcionario que usaba su autonomía para operar sobre el Gobierno, Massa llegó cuando nadie quería ya un Rasputin ni un jefe de Gabinete haciendo políticas de poder personales. No supo leer el momento y duró poco. No era tan difícil: el Gobierno estaba asimilando la derrota de la resolución 125 y Alberto Fernández había operado desde Clarín.
En esos meses que estuvo en el gabinete tampoco supo advertir la importancia de la reestatización de las jubilaciones cuando se la planteó Amado Boudou. Fueron dos situaciones de la política que repercutieron fuertemente en el futuro inmediato porque prepararon la recuperación del kirchnerismo tras los golpes de la 125 y de las legislativas del 2009. Massa no entendió esos dos momentos que eran tan evidentes en la estrategia del kirchnerismo, una filosofía que se puede resumir en avanzar en vez de retroceder cuando están bajo presión. De otra manera no hubiera pasado el primer año de gobierno, como vaticinó La Nación apenas asumió Néstor Kirchner. Para Ma-ssa, esa estrategia no forma parte de su naturaleza ideológica.
Una conclusión empírica que han dejado los gobiernos de estos casi treinta años de democracia es que se hace lo que determinan los poderes de facto, como hicieron los gobiernos de Carlos Menem y de la Alianza, o se sobrevive y avanza como lo hicieron los gobiernos kirchneristas. Los gobiernos con otras actitudes fueron neutralizados y después aniquilados.
La sociedad argentina expresa sus tensiones con tosquedad. Es un país con una historia violenta y autoritaria y no por sus pueblos, sino por sus grupos dominantes. Las presiones que debe soportar cualquier gobierno cada vez que una de sus decisiones afecta esos intereses –que no tienen responsabilidades institucionales y que están por todos lados–, ponen a prueba la endeble cultura política de todos los jugadores institucionales. Si el Gobierno cede, deja de ser democrático porque no respeta el mandato popular soberano. Si se endurece para resistir esas presiones, al punto de interferir en el juego democrático, se puede volver autoritario. Esas presiones fueron muy visibles en casi todas las medidas progresivas de este gobierno, desde los juicios por violaciones a los derechos humanos, o la 125, hasta la negociación de la deuda, la nacionalización de YPF o la eliminación de las AFJP. Y las presiones y los intentos de desestabilización fueron desde bloqueos financieros internacionales o la captura de la fragata Sarmiento, hasta el secuestro y desaparición de Jorge Julio López.
Muchas veces las presiones se ejercen en forma indirecta a través de jugadores que se supone que tienen responsabilidad institucional, desde los políticos –propios y de la oposición–, hasta la Justicia y los medios de comunicación. Y siempre están las presiones económicas que no tienen que respetar ninguna institucionalidad y se aplican sin anestesia, con ferocidad. Los gobiernos transitan por ese desfiladero tan angosto y bajo tanta presión.
En julio de 2009, la Presidenta le pidió la renuncia a la Jefatura de Gabinete a un Sergio Massa que no entendía lo que estaba pasando. Creía que la estrategia del Gobierno era puro infantilismo y un acto de soberbia porque abría nuevos frentes y sumaba nuevos enemigos. Fue así, pero al mismo tiempo ganó credibilidad y nuevos respaldos. Néstor Kirchner pensaba que si en ese momento aflojaba, volteaban al Gobierno. Kirchner decía que no le iban a hacer lo que le habían hecho a Alfonsín.
Las elecciones de ese año fueron malas para el Gobierno, pero marcaron el punto de inflexión a partir del cual empezó a recuperarse hasta que en el 2011 ganó con más del 54 por ciento.
En esa historia, la equivocación de Ma-ssa fue el acierto del Gobierno. Massa entregó su renuncia y se fue a Tigre. Ahora las órbitas se vuelven a cruzar y Massa aparece ocupando el lugar que ocupaba Francisco de Narváez en la provincia de Buenos Aires. Estas simetrías históricas pueden servir para ejemplificar. En varios sentidos, Massa estaba más cerca de De Narváez en aquel momento y poner en práctica lo que pensaba ya entonces lo llevó a ocupar ahora ese espacio similar al que tuvo el empresario en el pasado.
A De Narváez le sirvió para ganar una elección que rápidamente se convirtió en su techo. Pero en ese momento, las bases más populares del kirchnerismo estaban muy intermediadas por los intendentes. Ya no es así. Los intendentes manejan una estructura poderosa, pero administran una popularidad que en gran medida proviene del gobierno nacional. Un sector de capas medias bonaerenses antikirchneristas conforman el techo electoral al que llegó De Narváez, que además debe compartirlo con el resto de la oposición.
Massa tiene que demostrar que, por lo menos, puede repetir la elección de De Narváez en 2009. Y sabe que de los 33 puntos que midió en sus encuestas, tiene por lo menos diez puntos que representan a una base kirchnerista que hasta ahora no lo había visualizado como opositor. Necesita retener ese porcentaje o reemplazar lo que pierda, con el “voto útil” que les saque al Frente Cívico o a De Narváez, que en esas encuestas estaría un poco arriba de los diez puntos. Pero es difícil que consiga más de lo que apareció en sus primeros porcentajes porque ya es un candidato instalado desde hace más de un año. No le queda mucho más para ganar. Una buena elección para Massa sería mantener lo que midió de salida. En ese sentido, Martín Insaurralde sale desde más abajo en esos sondeos porque es poco conocido, pero por esa razón también tiene un techo más alto en la medida en que la campaña lo pueda instalar con claridad como el candidato de Cristina Kirchner.
El tiempo que pase hasta la elección favorece a Insaurralde y va en contra de Ma-ssa. Es una fórmula teórica. La realidad puede funcionar de otra forma por otros factores. Pero Insaurralde tiene más por ganar cuanto más se haga conocer. Massa puede perder cuanto más vaya tomando definiciones obligado por la campaña. En ese sentido, la participación en las primarias implicó un reto para el tigrense porque lo obligó a exponerse durante bastante tiempo antes de las elecciones de octubre.
En estas primarias que se efectúan en agosto se pondrán en juego las listas de concejales en algunos distritos. En varios de ellos, Massa lleva listas enteras con candidatos del PRO que irán a internas con listas del peronismo disidente y en otros distritos irán integrados en una sola lista. La alianza con el PRO no se visualiza tanto en las candidaturas nacionales, donde hay tres macristas. En cambio en los distritos, toda la estructura del PRO se incorporó al massismo al no tener candidatos nacionales propios. Esta complejidad hace que difícilmente estas primarias puedan presentar un cuadro adelantado de lo que serán las legislativas de octubre, que son las que pesan en realidad.
miércoles, 10 de julio de 2013
Las listas de Massa, pobladas de macristas en toda la Provincia
En la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, que encabeza Massa, hay tres referentes del PRO: Soledad Martínez en el sexto lugar, Gladys González en el decimosegundo y Cristian Gribaudo en decimotercera ubicación.
Figuras alineadas con Macri encabezan boletas del Frente Renovador en 14 municipios bonaerenses, mientras en 9 listas de Massa hay macristas en los primeros lugares.
En 11 distritos hay listas del PRO que compiten en la primaria massista, en otros dos van con "colectoras" y en unos 15 municipios compiten con la lista "corta" (municipal) de Macri, pero realizan la campaña con Massa.
Según publica hoy Ambito Financiero, figuras del PRO encabezan la lista massista en Vicente López, San Antonio de Areco, Punta Indio, Quilmes, Bragado, Tejedor, Chivilicoy, Viamonte, Partido de la Costa, Las Flores, Madariaga, Juárez, Laprida y Bolívar.
En otros distritos como Morón, Marcos Paz, Campana, Pergamino, Trenque Lauquen, Chacabuco, Tandil, 9 de julio, Villa Gesell, Alsina y Lobería, el PRO presenta listas en la interna massista.
En Casares y Pinto llevan colectoras, mientras en otros distritos va con boleta "corta" pero aliados al massismo.
Martín Insaurralde y el voto joven
La debilidad
básica y fundamental de la marca política Martín Insaurralde, su bajo
nivel de conocimiento frente a un rival instalado y posicionado como
Sergio Massa, configura de acuerdo a los atributos específicos de esa
marca, una gran oportunidad de construcción viable y significativa, con
alto potencial de crecimiento y acumulación al interior del voto
joven.
La marca política, como plataforma disparadora de significados hacia la cabeza de los sujetos de elección, se construye a través de un nombre, una identidad, una personalidad, un discurso, un posicionamiento y una simbología y ritualidad, en el marco de mecanismos de microsegmentación , donde cada vez resulta más importante que lo que decimos, a quien se lo decimos; y más importante que quien vota, resulta, donde vota, desde que lugar vota, para lo cual esa microsegmentación 3.0 se vuelve más eficaz instrumentada a través de variables blandas. Lo que la gente hace, más que lo que la gente es.
La marca política potencial Martín Insaurralde es potente. La narrativa de esta marca, admite clivajes y consonancias cruzadas en los diferentes microsegmentos del voto joven. Se hizo cargo de un municipio en llamas y abandonado, presenta atributos marcarios como: control, autoridad y dureza frente a lo establecido y viejo, una obsesión por los detalles, imput territorial y obra, atravesó una enfermedad grave, la superó exhibiendo el dolor y la utopía posible y realizada de la curación.
La marca política, como plataforma disparadora de significados hacia la cabeza de los sujetos de elección, se construye a través de un nombre, una identidad, una personalidad, un discurso, un posicionamiento y una simbología y ritualidad, en el marco de mecanismos de microsegmentación , donde cada vez resulta más importante que lo que decimos, a quien se lo decimos; y más importante que quien vota, resulta, donde vota, desde que lugar vota, para lo cual esa microsegmentación 3.0 se vuelve más eficaz instrumentada a través de variables blandas. Lo que la gente hace, más que lo que la gente es.
La marca política potencial Martín Insaurralde es potente. La narrativa de esta marca, admite clivajes y consonancias cruzadas en los diferentes microsegmentos del voto joven. Se hizo cargo de un municipio en llamas y abandonado, presenta atributos marcarios como: control, autoridad y dureza frente a lo establecido y viejo, una obsesión por los detalles, imput territorial y obra, atravesó una enfermedad grave, la superó exhibiendo el dolor y la utopía posible y realizada de la curación.
Evacuó la feria de la Ribera, con firmeza y muñeca política. Ante las inundaciones, exhibió la eficacia de la canalización de los arroyos Del Rey y Unamuno, que evitó inundaciones en Lomas de Zamora, cuando se inundaron grandes sectores del conurbano. Su discurso plantea lucha y desafío y su posicionamiento está ligado a la gestión, al hacerse cargo y enfrentar lo viejo. Su discurso tiene submodalidades de precisión, que barometrizan cambios, planteando desafíos .
Insaurralde asumió una gestión desgastada y cuestionada, como primer concejal electo en la lista de un barón del conurbano típico como Rossi. Se hizo cargo a las apuradas del gobierno abandonado por su predecesor, de gestión paupérrima y sospechada de impericia e inacción. La gente en Lomas dice que lo hizo con una impronta extraña, rara, cargándose un gobierno municipal que le respondía solo a Rossi. Lo asumió y domó plenamente, no dejando resquicio alguno por el que pudiera filtrarse un hacer o un no hacer que no respondiera a su única y exclusiva autoridad. Ordenó la administración, y luego comenzó con una gestión de obras, limpieza y seguridad de los centros urbanos, acciones con las cuales colonizó subjetividades en los sectores medios.
“Se hace cargo con una impronta rara”, “no se le escapa nada”, hace lo que hay que hacer, da las batallas que tiene que dar, lucha contra lo viejo que aun retiene poder, le gana y lo desplaza. Atributos marcarios claves en el sistema de preferencias del voto joven.
Con el voto a los 16 años se incorporan 600.000 nuevos votantes al padrón nacional. En el nuevo escenario el 36% de los votantes tiene menos de 30 años, lo que llamamos voto joven.
Obteniendo un del 50% en este segmento se obtendrían 18 puntos en el total nacional, lo que junto a un despliegue moderado en el resto de los segmentos construye una ventaja indescontable en cualquier escenario.
Obama obtuvo el 66% de los votos en el segmento 18-30 en 2008, y el 60% de los votos en el mismo segmento en 2012. Esta última performance de Obama en Argentina, le hubiera otorgado 23% de los votos del total del padrón.
El voto joven construye el nuevo campo de la mirada en la construcción del poder político, porque es presente y futuro creciente, que mientras se expande numéricamente, desplaza al voto viejo. La lucha por ordenar las percepciones sobre lo que pasa, de estructurar el relato y organizar el debate, se da cada vez con más fuerza hacia adentro del segmento, y puede verse claramente en la web social.
Desde la emergencia, la organización del debate para el segmento 16-30, se da entre otros, en torno al clivaje “gato”-autentico. La otredad es la impostura, los que dicen una cosa pero son otra, contra eso, se plantea un modelo normativo de autenticidad, sencillez y transparencia. No ser “careta”, no ser “gato”, no ser “trucho”, ser o en realidad parecer verdadero y transparente.
Ese clivaje admite una traducción en el terreno, en términos de: Insaurralde enfrenta, Massa no. Insaurralde pelea en público contra las barras bravas que manejan a los puestos de la feria de la ribera y contra la herencia de Rossi, Massa calla, no pelea, y aparece hablando mal de Néstor Kirchner en la embajada de los EE.UU. como pudimos leer en Wikileaks. Insaurralde hace las obras del arroyo del Rey y del Unamuno que solo se ven cuando en la inundación, el conurbano se inunda y Lomas no, Massa pone cámaras y con lo que graba arma programas en TV.
El voto joven, recrea mecanismos de tensión joven-adulto, y esta tensión se focaliza desde lo emotivo, en el planteo y posible enrolamiento en conflictos y luchas contra poderes importantes y con final abierto.
Massa habla del “Perón sabio que abraza a Balbín”, para Massa el otro Perón, el del 46 al 55, parece no haber sido tan sabio. Insaurralde encarna un Kirchnerismo más cercano al primer y segundo peronismo, desafío, poco cuidado por las formas y cambio, que al tercero invocado por Massa. Este clivaje le es funcional a Massa en el voto antikirchnerista, y a Insaurralde en el voto Kirchnerista. Como señalan las encuestadoras, una parte importante de los que dicen que votarán a Massa, creen que es el candidato del Kirchnerismo.
En la medida que Insaurralde, CFK y la capilaridad de emisores del Kirchnerisnmo, pongan a Massa fuera de este espacio conceptual del imaginario colectivo bonaerense, se resignificará la funcionalidad y eficacia de este clivaje a favor del candidato Insaurralde, y por el otro lado lo obligará a Massa a competir por el voto anti con las otras opciones anti.
Insaurralde en términos marcarios es, o podría ser contado como el estado que advierte la irregularidad, te la deja pasar y te da los elementos para que la próxima puedas estar a derecho. Massa te manda un funcionario para aplicarte la multa, te filma y lo pasa en TV, y con la plata de la multa paga el espacio y hace marketing.
El lenguaje representa al objeto como un mapa al territorio, pero el mapa no es el territorio, ni la imagen construida por el lenguaje es el objeto. El lenguaje tiene su lógica interna en la producción de sentido, y es una realidad distinta del objeto del cual se presenta como análogo. Este lenguaje genera percepciones que en muchos casos no son congruentes con el objetivo del discurso.
Insaurralde y Massa “hablan distinto” este diferencial en el verbatim (lo que se dice) construye discursos y representaciones diferentes en los sujetos de elección. En el voto joven, está diferencia se potencia porque es transversal al clivaje gato-autentico.
Insaurralde dice lo que es y lo que no es, Massa se fortalece con el silencio y la ambigüedad. Todo lenguaje es una simulación, simular es imitar representar, reproducir pero también es fingir, engañar, mentir.
Desde lo funcional, la acumulación en términos de preferencias en el voto joven se apoya en entre otros en dos clivajes específicos:
a)prohibido-permitido
b) institucionalizado-desinstitucionalizado
Para que la comunicación con el segmento joven sea emocionalmente persuasiva y técnicamente informativa, y no al revés, se debe tener en cuenta que es más importante lo que dicen otros jóvenes, dentro o fuera de la tribu, por afirmación o por negación, que lo que dicen los padres, los medios o los políticos. Si los jóvenes cumplen con lo que está bien para los padres, incumplen con lo que está bien para los pares y la tribu, y viceversa. “No tomes, no entables relación con gente peligrosa, estudiá mucho, acóstate temprano, no te quedes hasta cualquier hora en la computadora” consejos sobre la vida sexual, las relaciones, el trabajo y finalmente la política.
En la mayoría de los casos donde las consecuencias no revisten inmediatez, amenaza o peligro, la tensión padres-tribu, se salda a favor de la tribu, por el peso del colectivo a la hora de la aprobación y legitimación social.
Para el joven, identificación es amor, para los adultos identificación, es solo empatía.
Por eso en sectores donde los padres naturalmente se inclinan a adversar al gobierno nacional, la posibilidad de colonizar subjetividades por parte de Insaurralde se da desde una interpelación tribal y de segmento.
Esta colonización quirúrgica, debe apuntar a cruzar el clivaje prohibido-permitido planteando perspectivas de cambio, y el clivaje institucionalizado- desinstitucionalizado, planteando perspectivas emocionales de inclusión, integración y solución de problemáticas que preocupan al segmento.
El abordaje del sistema de preferencias del voto joven, un sistema dinámico y complejo, debe incluir líneas de acción estratégicas y específicas para el segmento, asumiendo demandas a convocatorias para enfrentar y forzar, reconocimiento, legitimación e institucionalización. Satisfacer deseos antes que necesidades. Es un voto emocional, complejo, inteligente y definitorio en cualquier elección.
Sin este tipo de abordajes, las opciones del voto joven se definen en forma atomizada y desestructurada y en terrenos y clivajes de segmentos mayores.
domingo, 7 de julio de 2013
Buscando al comandante Andresito
¿Quién fue el Comandante aborigen Andresito Guacurarí y Artigas ?, ¿ por qué el caudillo rioplatense José Gervasio Artigas adoptó a este originario Guaraní como su hijo y le dio su apellido ?, ¿es verdad que Andresito fue como un "Güemes del Nordeste Argentino" y que salvó de los ejércitos del imperio de Portugal la mitad de los territorios de las actuales provincias de Corrientes y Misiones?, ¿Es cierto que fue un "Espartaco Guaraní" que libertaba esclavos indios?, ¿por qué causas la Historia Oficial "se olvidó" de contarnos sobre este personaje?... http://wwww.payecine.com.ar
Artistas haciendo patria en Corrientes, gracias a programas y políticas públicas.
En camino hacia agosto
Primeras imágenes de la competencia electoral. Massa instalado, beneficios y riesgos. Acechanzas de los adversarios y derrapes de la tropa propia. La Presidenta poniendo el cuerpo en campaña y en Bolivia. Especulaciones mientras asoman las primeras encuestas. El rol posible de las PASO. Y menciones al fútbol añorado.
Por Mario Wainfeld
El libro de pases de la AFA no registra novedades importantes. Las campañas electorales, seguramente, todavía no llegan a interpelar a la mayoría de los argentinos. Sin embargo, el 4 de agosto empezará el campeonato: con él volverán la pasión y las concurrencias masivas. Y el 11 de agosto tendrán lugar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) en las que (si se repite una entrañable costumbre nacional) habrá alta participación ciudadana y se empezará a determinar el futuro político de la Argentina. El mes de julio, con vacaciones de invierno con recreación y consumo popular incluidas, será el interregno y el prefacio de trances importantes. Así las cosas, se pueden soportar mejores domingos como el de hoy, en los que la pelota no rueda: son las vísperas de jornadas determinantes.
La conformación de las listas prefigura el escenario de agosto, sobre el cual (nobleza obliga) esta nota no contendrá pronósticos. Pero las cartas empiezan a descubrirse, como en un poker abierto. Lo que falta, tan luego, son las barajas ocultas, la intervención popular y la destreza de los jugadores. No es poco.
Las primeras movidas mostraron al Frente para la Victoria (FpV) con una táctica, en general, diferente de la de dos años atrás. Se privilegió la fidelidad de los candidatos, se desecharon alianzas o candidatos vistosos “de afuera”, se negoció más con los líderes del territorio, intendentes o gobernadores según los casos.
El espacio pan radical-socialista se mostró vivaracho, apelando a distintas formas de armado según las contingencias. Reiteró la coalición exitosa de Santa Fe, encabezada por el socialismo gobernante. Armó otras en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma, para repechar los flojos desempeños de 2011. En la Capital se valió del recurso de la interna abierta (desaprovechado o cuanto menos relegado por casi todas las fuerzas en casi todos los distritos) para promover una coalición muy variopinta. Los radicales se mandan solos en dos provincias en las que se tienen fe: Mendoza y Córdoba.
El PRO quedó maltrecho, casi confinado en su feudo capitalino. En Córdoba, Salta y Santa Fe juega sus barajas a candidatos presumiblemente taquilleros, que se lanzan sin una estructura detrás o al costado.
El peronismo federal fracasó en las presidenciales, venía fincando magras esperanzas en el cordobesismo del gobernador José Manuel de la Sota. Ahora crecen sus ínfulas, merced a la mayor novedad de la contienda, que es el lanzamiento del intendente tigrense Sergio Massa en la provincia de Buenos Aires.
Cada cual reservará sus ambiciones francas e “irá por más”, cuanto menos en el verbo. Para el kirchnerismo lo esencial es ganar en la (rarísima) suma nacional, conservar su quórum en Diputados y Senadores, primar sobre Massa en “la provincia”.
Para el archipiélago no peronista el objetivo es defender sus bancas en el Congreso y no sucumbir ante una oleada de las distintas vertientes peronistas en Buenos Aires.
Las aspiraciones de Massa y las de los medios que lo aúpan son, en teoría, infinitas. “Es un fenómeno político” se extasían en su torno. “No tiene techo” predican compañeros sin votos que se cuelgan del presunto tren de la victoria.
Vender la piel del oso sin haberlo cazado es un deporte nacional. El precio, en ese marco, suele ser elevado. En el bunker massista y zonas de influencia se trabaja en el día a día pero se imaginan escenarios fastuosos para después de octubre. Si se gana (como descuentan), el peronismo hará parido un nuevo referente para el 2015. Con el oso cazado, se dinamizará la interna justicialista, con Massa como sol. Muchas interferencias pueden alterar la hipótesis, jamás desdeñable del todo. La primera sería un resultado adverso, que podría ser más duro confrontado con el triunfalismo de estos días. Las otras serían las contingencias ulteriores a los comicios. Sobrevivir siempre es complicado, sobre todo si se tienen por delante dos años con el kirchnerismo gobernando, con el espectro no peronista confrontando, con el endeble sitial de un bloque de diputados para “hacer política”...
Como fuera, Massa es el protagonista que más impactó en el escenario electoral. Y, por ahora, puntea en las escasas encuestas que se van conociendo. Tiene virtualidad, ya está posicionado entre el primer y segundo lugar. El conocimiento público y una imagen positiva alta (concuerdan consultores de todos los “palos” políticos) le dieron plafón en la largada.
Desde ese punto de partida, que ya le están envidiando en voz baja los diputados Margarita Stolbizer, Ricardo Alfonsín (correligionarios ellos) o Francisco de Narváez (compañero de la rama colorada del pejotismo), empiezan los desafíos.
- - -
El centro y los dardos: El carril del centro, elegido por el challenger tigrense, ofrece flancos tan interesantes como arriesgados. Massa se postula como un candidato catch all: interpela a partidarios o simpatizantes del kirchnerismo (fuera de su núcleo duro) tanto como a opositores. No ha de ser simple sostener ese portento, en un clima polarizado desde hace años por el oficialismo y toda la oposición. En las jugadas iniciales fue más hostigado por sus adversarios dentro del campo opositor. En eso coinciden De Narváez y los panradicales: Massa es un simulacro, claman, que volverá al redil kirchnerista (o al del peronismo) de un modo u otro.
El gobernador Daniel Scioli será otro contrincante. El kirchnerismo lo destrató durante prácticamente todo su segundo mandato y lo dejó afuera en las listas nacionales o provinciales. Pero el interés futuro vale más que las cuitas pasadas: Scioli comprende que no tiene porvenir imaginable en caso de que Massa se vaya para arriba. El encuentro del más dotado de los operadores del gobernador, Alberto Pérez, con una muchedumbre de referentes provinciales es un atisbo de la decisión. A Scioli le conviene “jugar” con el FpV y como el interés es recíproco, acaso haya alguna fórmula para darle presencia en la campaña.
Se hace camino al andar y nada definitivo puede anticiparse: en los pininos de la campaña el ecumenismo de Massa fue empiojado por sus propios compañeros. El actor Fabián Gianola se cebó con las cámaras y profirió dicterios antikirchneristas (hasta el sonsonete de “la dictadura”) que lo dejan más cerca de la diputada Elisa Carrió que de su referente. A su vez, la candidata clarinista Mirta Tundis derrapó con desaconsejables ataques de sinceridad. Confesó afinidades con De Narváez y realizó discriminatorias tipologías de votantes de diferentes estratos sociales. Eso no es pro: pro-Massa, se entiende.
Massa, da la impresión, hizo callar a Gianola y debería procurar hacer lo propio con Tundis. La tarea es simple cuando sus destinatarios son dirigentes políticos, con “Cicciolinos” puede fallar. Habrá que ver. A Massa le conviene que su mensaje, muy lacónico, sea repicado por figuras astutas como el intendente Darío Giustozzi, el diputado Felipe Solá o el dirigente empresario José Ignacio de Mendiguren. La adaptabilidad de éstos es proverbial. Más aún, suelen autopersuadirse de que su conducta camaleónica es sincera. O, cuanto menos, que es necesaria o ganadora. Por la parte baja miden sus palabras, internalizan las tácticas y se pliegan a ellas. Rumbea parecido Ricardo Delgado, el vocero económico: un profesional nada tremendista apartado del mainstream apocalíptico de tantos colegas.
Los encuestadores que laboran para Massa dicen no registrar mermas en su intención de voto, después del cierre de listas. Los que asesoran al kirchnerismo replican que ha bajado algo. Y que se movió aún más su imagen pública (que sigue alta pero con merma interesante) a partir de la instalación de los candidatos del FpV.
El enigma, que nadie descifra ni podría descifrar, es cómo se irán acomodando los melones a medida que el carro se mueva, que se devele la real posición de Massa. Los dardos lo acechan, hay lanzadores desde muchos ángulos. Los puestos de vanguardia tienen sus privilegios, también sus costos.
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Ultima encuesta en la Ciudad de Buenos Aires

RESULTADOS ENCUESTA EN CAPITAL FEDERAL DEL MES DE JULIO 2013
El presente informe registra los resultados de la medición realizada por Consultora Equis entre el 01 y el 04 de Julio de 2013.
Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos residentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El tamaño de la muestra fue de 400 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 4,8% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%.
Fuente: Consultora Equis
sábado, 6 de julio de 2013
El piso nacional del FpV
Según consultoras insospechadas de oficialismo como Miguel Bein o Economía y Regiones, el nivel de crecimiento económico en 2013 superará el 5% anual, y estimamos que durante el tercer trimestre la tasa interanual será al menos del 6,5%.
El crecimiento también estará apuntalado por el pico de consumo por actualización de planes sociales (AUH, 35,3%), ajustes previsionales y salariales formales con paritarias promedio del 24%, el impacto de la reactivación de la construcción tras el blanqueo en un contexto de baja de las presiones inflacionarias hoy ya en orden del 17% anual, según datos provinciales de las opositoras Córdoba y Santa Fe.
Se trata de la reiteración de los efectos de bienestar socioeconómico que operan en favor de los oficialismos en general y el nacional en particular desde 2003, en línea con la composición del voto K ya analizada en Perfil, con un núcleo duro del 25% relativamente inelástico a la coyuntura socioeconómica y otro tanto que responde a las condiciones materiales de existencia (ver gráfico). En esta perspectiva, la apertura del año electoral en Misiones el pasado fin de semana pareciera mostrar la renovada vitalidad electoral kirchnerista y la existencia de electorados estancos entre el oficialismo y la oposición, al punto que a pesar del desgaste en alguna de sus expresiones locales, como en Misiones el Frente Renovador, el kirchnerismo no migra electoralmente a la oposición y busca otras alternativas K para expresarse.
El 55% de votos acumulados en variantes kirchneristas misioneras así lo muestra, kirchnerismo que se ubica a 40 puntos del segundo partido, que con toda lógica resultó la UCR y sin ninguna otra fuerza nacional a la vista.
El epicentro de la elección nacional es el territorio bonaerense, y todos los analistas coinciden en que nada electoralmente activo existe en la provincia por fuera del dispositivo FpV-FRP; nada estadísticamente sustancial escapa al dispositivo, y la “polarización” que sobrevendrá en estos meses hará el resto con lo que aún queda fuera del espacio polarizador.
Esto supone que hoy el 32% de voto que pone en juego el FpV será su piso, mientras resultó su techo durante 2009, año en el que también hubo polarización, aunque menor que la actual gracias a la estrategia combinada de listas testimoniales y polarización ideada por Néstor Kirchner para enfrentar momentos críticos.
Año 2009 que mostraba una caída de 3 puntos de PBI, la crisis de la 125 abierta, destrucción de un punto de empleo, el sistema de medios opositores operando aún con amplia credibilidad, un vice destituyente activado por los mismos medios y una lista entonces opositora de 5 puntos como la del EDE, que hoy acompaña al FpV y a su candidato, Martín Insaurralde.
Esta sola sumatoria ubicaba el piso del FpV en el 37% en aquel contexto tan crítico, pero seguramente la realidad socioeconómica muy mejorada en este 2013 respecto del año 2009, donde por caso la AUH no existía, hará trepar ese nivel de voto al FpV bonaerense por sobre el 40%.
Así las cosas, es de esperar un dispositivo FpV-FPR-Massa que permita la captura de más del 75% de los votos bonaerenses bajo la tensión oficialismo/oposición, con lo que el piso del FpV subirá automáticamente por efecto de la sola polarización, más la coyuntura socioeconómica favorable y el encolumnamiento de todo el kirchnerismo tras la candidatura de Insaurralde.
Más allá del escenario bonaerense, el FpV sigue sumando votos en el resto del territorio nacional, mientras por ejemplo el FRP es una opción distrital que si obtuviera, por caso, 30% de votos implicaría 11 puntos nacionales. Lo mismo ocurre con el PRO en la CABA y Santa Fe; si hubiera una elección de 30% promedio en ambos distritos para la fuerza antiperonista de derecha conservadora, esto supondría 6 puntos nacionales. De la Sota, encapsulado en Córdoba, puede aspirar a un equivalente de 4 puntos nacionales.
La excepción es el frente UCR-PS que tiene despliegue nacional, aunque su límite estructural es Buenos Aires, donde la polarización y ausencia de candidatos competitivos hace difícil pensar un nivel superior al 15% de votos, que es el equivalente a 6 puntos nacionales.
El FpV complementa su performance bonaerense con un despliegue nacional completísimo, que por el peso del NEA y el NOA (18% del padrón nacional), donde el kirchnerismo en todas sus variantes registra promedios superiores al 50% de los votos, y las mejoras seguras en distritos como Capital y Santa Fe respecto del valle de 9% promedio en 2009 –el piso probable es al menos el 20% entre ambos distritos, que aportan 19 de cada 100 votos nacionales– permitirá al oficialismo consolidar sin esfuerzo un piso del 40%.
*Artemio López
*Director de la consultora Equis.
jueves, 4 de julio de 2013
A Massa, Estados Unidos no le retendría el avión
Sergio Massa ocupa hoy el mismo cono de sombra que en 2009 habitó la humanidad de Francisco De Narváez. Es un mérito político del proceso que atraviesa la Argentina desde 2003 que las cosas se hayan puesto así de claras. Tanto, que a veces se oscurecen.
A poco de andar la campaña, el esfuerzo del tigrense por no parecer De Narváez y la sobreactuación del multiempresario por diferenciarse de sí mismo, incluso aliándose con el sindicalismo opositor, desdibujan la oferta electoral del pejotismo de derecha, y consiguen lo que querían evitar: potenciar la calidad e identidad de la propuesta kirchnerista.
En el campo de la "nueva política" que propone Massa brillan con estrella propia intendentes tan modernos en la gestión y tolerantes con sus críticos como el de Malvinas Argentinas, el duhaldista residual Jesús Cariglino; opinadores televisivos todoterreno, y hasta una doctora en jubilación que confunde el rojo del socialismo con el pelo colorado del ex dueño de Casa Tía.
Está visto: a la derecha no le bastó con el Ricardo Fort de la política nacional para conducir al peronismo. Fracasó con total éxito, incluso mediando su triunfo por escasísimo margen en junio de 2009. Complicados ante el afianzamiento del kirchnerismo, insisten otra vez con un peronismo chic, concheto, marquetinero, cual perfume: Massa.
No la entienden: esa versión oligárquica del justicialismo se convirtió, una vez superada la estafa ideológica de los años '90, en una simple nota al pie, nostálgica, como una borrachera triste, que ya no puede impedir la otra narración, ese gran relato de la historia social y política argentina, de la que el movimiento peronista ha escrito sus páginas más vibrantes, sintetizando de mejor modo las multiplicidades de la clase obrera.
No es un giro lingüístico, sino una verdad de época: las luchas sociales dejaron atrás la década del noventa. A caballo de esa ofensiva popular se montó el proyecto nacional iniciado en 2003, que todavía cabalga. Ambos se contienen, se habitan, como la palabra en el lenguaje. Con los años, aquella ofensiva logró superar el escollo desarticulador del tejido social que cimentó el menemato. Se produjeron cambios drásticos y alentadores en la gestión de lo público. Fue relegitimada la práctica política. Regresó la historia. Fueron reivindicados para el buen desarrollo y la vida en sociedad, el legítimo conflicto por intereses materiales y la disputa política, que nada tienen de oscurantistas, sino que, por el contrario, vuelven ágiles, palpitantes y vivas a las sociedades modernas, única garantía de que no se estanquen y mueran. La ofensiva popular, incluso, tomó por asalto al gran partido sostenedor del statu quo, revitalizando todo lo que pudo sus anquilosadas estructuras, y creando otras nuevas.
En estos años todos entendimos que la política sirve para contener lo que de otro modo se desmadraría y anarquizaría la convivencia social, tornando al poderoso aun más poderoso, y al pobre definitivamente un pordiosero. Esa también es una enseñanza histórica, de la que la Corte Suprema, que se creía progresista y de avanzada, ha decidido prescindir. Es una lástima.
La política, que es la lucha por el poder, resuelve los entuertos sociales. Educa a la comunidad. Es a través de la disputa política, entre intereses contrapuestos, que se puede proyectar más o menos previsiblemente el rumbo económico y cultural más correcto para el desarrollo armónico de la sociedad. No hay otra.
Cada vez que hay elecciones, todo aquello que ya fuera superado por la historia y las luchas sociales intenta regresar. Siempre quiere volver. Está en gateras. Subyace. Como ayer el colombiano, ahora Massa. Viene de la mano de una derecha poderosa y versátil, que asume discursos rancios pero patinados de marketing último modelo.
"Vamos hacia una dictadura", repite sin mirar Fabián Gianola, habituado a interpretar libretos que otros escriben. En el relato que vuelven a concertar los medios dominantes, queda otra vez afuera el derecho social a intervenir en los conflictos. Ahora es hora del "consenso" –dicen–, del "diálogo” de sordos que sólo dialogan los garantes del viejo orden, convertidos por esos medios de alcance masivo en "grandes demócratas", "libre pensadores", con amplias dosis de "responsabilidad ciudadana" y "conciencia cívica". "Independientes", como le gusta a Lorenzetti. Si los fondos buitre embargan ilegítimamente la Fragata Libertad, su manual de procedimientos indica una colecta para comprar con dinero la soberanía que el kirchnerismo conquistó con política. Massa sin dudas complacería a EE UU con tal de que no le detengan el avión.
Y todo esto sin contar lo que pasa de General Paz para adentro. Ya se acerca la insoportable campaña con el botón play sobre un fondo rabioso de amarillo. ¿Adónde quieren llevar la cultura política argentina los publicistas de la derecha? ¿Cómo explicar que el distrito más pudiente del país, con mayor acceso al conocimiento, a la oferta de bienes culturales, sea gobernado por una fuerza en cuyos avisos de campaña no hay ni una sola consigna, una idea, una reflexión siquiera sobre la política, la historia, la economía, los derechos humanos, el mundo del trabajo, la crisis internacional, el nuevo orden mundial, nada? Pura imagen. Cero ideología. O, más bien, ideología del consumo. Candidatos-gerentes. Administradores-country. PRO por "propietarios".
Las elecciones del presente año son determinantes en tanto lo que se pone en discusión son dos alternativas de construcción social absolutamente opuestas por el vértice. Todo acto eleccionario es plebiscitario. Si bien no concluyen nada, inclinan. Toman la fiebre en medio de la noche e indican novalgina o deportes. Ya lo dijo el viejo Marx: si se repite, la historia que supo ser tragedia regresa como farsa. Pareciera no haber lugar para eso en la Argentina de hoy. Pero mejor que lo digan las urnas, eso a lo que tanto le teme la derecha.
Por Demetrio Irimain
lunes, 1 de julio de 2013
01 JULIO (1974) Juan Domingo Perón pasa a la inmortalidad
Tres veces presidente de los argentinos, creador del movimiento peronista, el mayor partido de masas del mundo occidental, luchó incesantemente por mejorar el destino de los desposeídos y establecer la justicia social, alterando la base productiva agraria y dependiente del país y promoviendo su acelerada industrialización. Creador y nacionalizador de los instrumentos básicos de un Estado industrialista y promotor, en sólo nueve años de gobierno nacionalizó la empresa petrolífera YPF, la red de ferrocarriles, el comercio exterior y los depósitos bancarios, creando Agua y Energía Eléctrica, Gas del Estado, Aerolíneas Argentinas, ELMA. Líneas Marítimas del Estado, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Centro Atómico Bariloche, haciendo particular hincapié en el desarrollo tecnológico como factor clave de la independencia económica. Creó también el CONICET y la Universidad Obrera, estableciendo la gratuidad de toda la enseñanza pública, construyó una inusitada cantidad de escuelas y llevó a cabo una auténtica revolución sanitaria, no sólo en el aumento exponencial de las camas disponibles en el sistema de salud pública sino también en la abrupta reducción de la mortalidad infantil y el exitoso combate contra tres males endémicos: el paludismo, la tuberculosis y la sífilis. A instancias de su esposa Eva Perón se consiguió al fin sancionar el voto femenino, con lo que nuestro sistema electoral fue por primera vez, realmente universal. Tomó antiguos reclamos sindicalistas, anarquistas y socialistas, así como leyes que no se llevaban a la práctica, y adaptándolas a los nuevos tiempos puso en marcha y en efectiva ejecución una formidable legislación social y laboral, dentro de la que cabe mencionar estatuto del peón, los derechos del trabajador, los derechos de la ancianidad, los convenios colectivos de trabajo, la ley de previsión social, la ley de accidentes de trabajo, la ley de vivienda obrera, el sueldo anual complementario, las escuelas sindicales, la ley de creación de la justicia del trabajo, los regímenes de jubilación, las reglamentaciones de las condiciones del trabajo y del descanso, las proveedurías sindicales, introduciendo además, las agregadurías obreras en las delegaciones diplomáticas en el exterior. Pero tal vez el mayor aporte de su obra, la reforma más trascendente de la historia argentina en el siglo XX, fuera la Constitución de 1949, la primera junto a las de México y la República de Weimar en adscribir al constitucionalismo social que concibe al ser humano no sólo como un poseedor de derechos individuales sino fundamentalmente como acreedor de derechos sociales cuya satisfacción debe garantizar ineludiblemente el Estado. La avanzada Constitución de 1949, que sancionaba además la estratégica nacionalización del subsuelo argentino fue absurda e
ilegalmente anulada mediante un decreto presidencial de un régimen de facto ante la algarabía de una constelación de fuerzas y dirigentes políticos superados por la historia. Las transformaciones producidas en tan sólo nueve años de gobiernos fueron tan significativas y de tal magnitud que, mientras fue principal obsesión de todos los gobiernos posteriores a 1955 anularlas y volverlas atrás, al mismo tiempo garantizaron, a pesar de las persecuciones y las campañas de silenciamiento y difamación, la vigencia tanto del movimiento peronista como de su líder, quien pudo regresar al país recién tras 17 años de exilio. La proscripción que pesaba sobre él se prolongó un año más, y fue recién en 1973 que en las elecciones convocadas tras la renuncia a la primera magistratura de su delegado Héctor J. Cámpora, pudo presentarse a elecciones presidenciales, en las que se impuso con más del 60% de los votos. Lamentablemente para el país, su salud se encontraba seriamente deteriorada y su edad era muy avanzada, por lo que pudo gobernar apenas unos meses. El país igualitario, justo, pujante e industrialista que creó sólo pudo ser destruido tras 45 años de dictaduras, masacres, asesinatos y gobiernos débiles y sólo gracias a la defección de hombres de su propio partido.
"La inseguridad no se puede resolver si no hay una justicia mejor", aseguró Martín Insaurralde
| Martín Insaurralde candidato a diputado por el FPV |
El intendente de Lomas de Zamora sostuvo, en declaraciones al programa 678: "Vengo de apoyar este Gobierno con lealtad y trabajo, pero mi formación política comenzó en el centro de estudiantes peronista del ENAM".
"Sigo siendo en el 2013 el mismo Martín Insaurralde, que vive en el mismo barrio, con la coherencia desde la política y lo personal", agregó.
"Me gustaría debatir con cada uno de los candidatos, (Sergio) Massa, (Margarita) Stolbizer, (Francisco) De Narváez. Hemos visto el informe, las contradicciones", dijo Insaurralde respecto al video presentado en el programa de la Televisión Pública.
Al respecto, acotó: "No está mal a veces cambiar siempre y cuando sea en beneficio de la gente".
"La coherencia trae confianza", afirmó el dirigente kirchnerista, quien añadió: "Nosotros estamos muy tranquilos por el acompañamiento de la gente porque tenemos gestión, tenemos para mostrar qué es lo que queremos para el día de mañana en la Argentina. Nosotros hablamos de presente y de futuro".
El intendente de Lomas de Zamora defendió con énfasis el acuerdo de precios y el plan Mirar para Cuidar porque, según dijo, "lo que tienen que entender los medios es que no estamos defendiendo a un Gobierno, sino al Estado, al salario del trabajador y eso se hace entre todos".
"Hace falta decisión y perder el miedo, como la Presidenta me dijo, porque los que nos comprometemos en cada lugar tenemos que ir con decisiones hasta el final", manifestó Insaurralde.
El primer candidato a diputado nacional del Frente para la Victoria lamentó los incidentes en Independiente y que gane "una minoría violenta" y afirmó: "Armé una política preventiva, local, que tenga que ver con disuasión del delito porque en Lomas de Zamora es una minoría la que delinque y no nos pueden ganar los espacios públicos, las escuelas y transitar de noche".
"Le va muy mal a la Argentina cuando se toma una decisión a medias", dijo Insaurralde, quien al destacar que los presidentes de los clubes no pueden hacerse los distraídos sobre la violencia en los clubes afirmó: "Es lo mismo que cuando yo asumí cuando intendente de Lomas de Zamora hubiese dicho que no sabía que había gente sin agua potable".
Sin embargo, el dirigente bonaerense también resaltó la responsabilidad de jueces y fiscales en el combate de la violencia y los hechos delictivos porque, según expresó, "la inseguridad no se puede resolver si no hay una justicia mejor".
El candidato kirchnerista también criticó a los medios de comunicación porque "en Argentina no es noticia que se hayan abierto 9 universidades en diez años" y que se hayan entregado 74 netbooks en un pueblito de Jujuy.
"Seguramente no es una buena noticia para algunos medios que nuestro pueblo se eduque, pero nosotros vamos a seguir trabajando para tener una educación libre y gratuita", manifestó Insaurralde.
"Yo pasé por una situación muy difícil en la cual me siento orgulloso de haber tenido esa fortaleza de tener las ganas de vivir y transmitirlo", dijo el intendente, quien agregó: "Cuando a uno le dicen la palabra cáncer tiene miedo rápidamente a morirse, pero si uno da una gran pelea se puede".
"Estoy feliz en esta segunda oportunidad que me dio Dios y mis médicos de estar, estar al frente de esta lista trabajando en este proyecto, la verdad es que tengo unos sueños bárbaros por compartir con todos los bonaerenses", manifestó Insaurralde.
"Sólo un tonto puede pensar que los precios los pone o sube el Gobierno"
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a través de la red social Twitter, se refirió al caso de Martín Khabie (32), un joven trabajador que se desempeñaba en el área de Marketing de la empresa PSA (de Industrias Pugliese) y quien fuera despedido por cuestionar un aumento de precios desde su ámbito laboral.
"Me dijeron: tenés que comunicar el aumento de precios. Respondí: No me parece que haya que aumentar en este momento del país. Nos está yendo bien. PSA aumentó sus precios y yo lo cuestioné. Obviamente no tenía poder de decisión, así que simplemente lo cuestioné", narró Khabie, en una entrevista publicada hoy por el diario Tiempo Argentina, luego citada por la Presidenta.
"¿Te das cuenta por qué creo tanto en los jóvenes?", aseguró la mandataria luego de "leer diarios en Olivos" al referirse al caso de este "imperdible joven argentino", sobre quien ella aclara que "éste joven no es un militante K, la única K es la de su apellido. No es K, pero tampoco zonzo".
En otro pasaje de la entrevista citado por la Presidenta, el joven afiliado a la agrupación Marea Popular (una organización no kirchnerista) se preguntó: "¿Qué explicación tiene la inflación? ¿Es culpa de la Presidenta? Mi jefe, que no simpatiza con Cristina, es el que pone el precio".
"Porque solamente a un tonto o a alguno demasiado vivo se le puede ocurrir que los precios los pone o los aumenta el Gobierno. ¿Te das cuenta de qué hablamos cuando decimos que la inflación no es un fenómeno de la naturaleza o culpa del Gobierno?", concluyó Cristina.
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