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miércoles, 3 de agosto de 2011

Boleta tramposa

Una boleta con “trampita”. La de UDeSo, la alianza Alfonsín y De Narváez. Curiosamente, resalta más el apellido del candidato a senador nacional que el presidencial. A la confusión por los alcances y la obligatoriedad de las Primarias del 14 de agosto, las huestes de Unión para el Desarrollo Social (UDeSo), la alianza de Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, parecen haberle aportado un elemento dirigido al votante desprevenido.
En los últimos días empezaron a circular las boletas de las distintas alternativas electorales. En la que corresponde a la Lista 137 de UDeSo, se destaca un apellido: Scioli.
Sabido es que José “Pepe”, hermano del gobernador bonaerense Daniel Scioli, es aliado de Francisco de Narváez y competirá como precandidato en primer término a senador nacional por ese espacio.
También se sabe que la confección de las boletas debe respetar una serie de pautas de diagramación (tipografía, tamaño, color, ubicación de las leyendas y nombres), que sirven para que todas tengan cierta uniformidad, evitando ventajas y confusión al momento que el votante ingresa al cuarto oscuro a sufragar. Usualmente, el elector busca la boleta de su predilección rastreando, entre todas, el apellido de su elegido.
Lo curioso en la boleta de UDeSo es el tamaño de la tipografía utilizada para la fracción de los precandidatos a senadores nacionales, donde el apellido Scioli es notoriamente superior en tamaño al de los precandidatos a presidente y gobernador, Ricardo Alfosín y Francisco de Narváez.
En las boletas, normalmente, el tamaño de las tipografía de los candidatos corre de mayor a menor, de izquierda a derecha, para resaltar en primer lugar al aspirante a la presidencia. En este caso no, sobresale notoriamente Scioli, por sobre los otros apellidos.
Cualquier malpensado puede creer que se trata de una “trampita” para cosechar el voto de algún elector desprevenido, que en su modorra tome la boleta de Scioli (José “Pepé”), en lugar de la de Scioli (Daniel Osvaldo). Es muy probable que sea así.
Informnación: Télam

La Presidenta anunció un aumento de 16,82% para los jubilados


"Esto suma de aumento anual en 2011 para nuestros jubilados del 37,06 por ciento de aumento que lleva la jubilación mínimma de 1.227,78 pesos a 1.434,29 más los 45 pesos del PAMI", afirmó la mandataria.
Además, aseguró: "Estamos en un país en marcha que no se va a detener y va a seguir trabajando", al reivindicar la creación de las nueve Universidades desde el 2003.
Cristina destacó que siempre las casas de estudio fueron "las Universidades de las consignas y de los objetivos" y recordó que en la reforma del 18 se impulsó la "libertad de cátedra y de pensamiento".
La Presidenta destacó hoy que en la Argentina "las universidades públicas tienen un sesgo inigualable que es su gratuidad".
Además, destacó que "son universidades con rectores de distintas identidades partidarias y es bárbaro que podamos tener libertades para que el mérito sea lo académico para acceder a un rectorado".
La mandataria aseguró que el país se encuentra "en el camino acertado" en cuanto a la política educativa, y subrayó que eso "generó la calidad de recursos humanos que todos" le reconocen a Argentina.
"Que la educación sea gratuita en todos sus niveles nos hace distintivos en América Latina y generó la calidad de recursos humanos que todos nos reconocen", aseveró Cristina.
Y destacó el crecimiento en los últimos 8 años del presupuesto destinado a las universidades, así como la "inédita" inversión en infraestructura de las casas de estudio y el incremento de los salarios de los trabajadores y personal académico.
"Hemos pasado de destinar el 0,48 por ciento del PBI al 0,90 dedicado exclusivamente a las universidades, de un PBI que ha crecido casi el doble", destacó la jefa de Estado.
La Presidenta remarcó asimismo la "inédita inversión en infraestructura con la construcción de nuevos edificios", así como el aumento en los salarios de los trabajadores y del personal académico de las universidades.

Anuncian que un tren unirá a los dos países a la altura de Salto y Concordia. Lo inaugurarán los presidentes el 29 de agosto

Comparativo de las trazas ferroviarias luego del desmantelamiento
La iniciativa fue del gobernador de Entre Ríos y del propio Mujica. Correrá sobre el puente de la represa binacional Salto Grande.
El presidente de Uruguay, José Mujica, y la presidenta Cristina Fernández anunciaron la puesta en marcha el próximo 29 de agosto del ferrocarril que unirá la ciudad uruguaya de Salto con la de Concordia, en Entre Ríos, Argentina.
“Hace 30 años esta línea no cruza por el río Uruguay, pero el próximo 29 de agosto hará su primera partida”, confirmó el mandatario del país vecino, para luego indicar que el gobierno argentino colaborará “para mejorar el funcionamiento del transporte ferroviario”.
Al término de las reuniones bilaterales que mantuvieron este martes en la Casa Rosada, ambos mandatarios destacaron la importancia de fortalecer el vínculo entre los dos países, en términos de “integración y asociación”. “En unos días más, lo decía Pepe, vamos a tener otro hito fantástico entre Uruguay y Argentina, otra vez el ferrocarril argentino va a cruzar el río Uruguay”, destacó luego la mandataria, al pronunciar unas palabras antes de iniciarse en el Museo del Bicentenario el almuerzo en agasajo a la comitiva uruguaya.
“Me decía el gobernador de Entre Ríos (Sergio Urribarri) que el tren es fantástico, es maravilloso, y la verdad es que me muero de ganas de el 29 (de agosto) subirme a ese tren”, completó Cristina. Más tarde, la mandataria le pidió a su colega, divertida, que ese día la espere con un ramo de flores del otro lado del río.
El proyecto comenzó a tomar forma en enero de 2010 luego de un encuentro entre el gobernador entrerriano Sergio Urribarri y el presidente Mujica. Fue un sábado, y el “Pepe” todavía no había asumido formalmente la presidencia, pero acababa de ser electo jefe de Estado. Distendidos, los dos conversaron sobre la posibilidad de que empiece a correr un convoy sobre el puente de la represa binacional de Salto Grande que es administrada por la Argentina y Uruguay en forma equilibrada y conjunta.
“Nuestra provincia está desarrollando nuevamente el ferrocarril y Mujica lo hizo en
Tacuarembó”, dijo entonces Urribarri. La idea era sumar una forma más de comunicación, frente al corte que por entonces impedía el cruce por la ciudad de Gualeguaychú.  Concordia había visto triplicada en los últimos tiempos la circulación vehicular a raíz del conflicto por la pastera Botnia.
Hijo de un ferroviario, el gobernador venía trabajando en su provincia en la puesta a punto de la red a través de la U.E.F.E.R. (Unidad Ejecutora Ferroviaria de Entre Ríos). En la estación de Salto Grande, que lleva el nombre de Ayuí, funciona hoy el museo de la represa y el tren –de carga, no de pasajeros– corría sin días fijos hasta no hace mucho.
Urribarri dijo que Entre Ríos “se urbanizó a la vera de los ramales ferroviarios”, y recordó que la provincia contaba con  un puente en la estructura de la represa de Salto Grande. Entonces avanzó con su idea frente a Mujica, quien acababa de lanzar en Tacuarembó un proyecto para la reactivación de los trenes en su país.
El canciller uruguayo, Luis Almagro, confirmó ayer que la obra que unirá ambos países se inaugurará durante un acto con la presencia de los dos mandatarios. El anuncio oficial fue realizado por Mujica, porque la presidenta dijo que no quería violar la veda electoral. “No quise anunciar lo del ferrocarril porque estamos en veda electoral. Si no, me hubiesen denunciado, pero lo dijo él, que es el presidente de Uruguay”, afirmó Cristina durante la declaración conjunta que ambos mandatarios ofrecieron tras el encuentro bilateral mantenido en la Casa Rosada.

Dentro de unos días va a cruzar un ferrocarril” entre las localidades de Concordia y Salto, el primero en 30 años en transportar pasajeros entre los dos países. El servicio comenzará a funcionar el 29 de agosto.

Cristina Fernández de Kirchner le dijo a Mujica que su presencia en la Rosada “significa la reconstrucción definitiva de la amistad con este pueblo”. El presidente uruguayo anunció que a fin de mes un tren unirá los dos países.
Por Nicolás Lantos
La Argentina y Uruguay dejaron atrás definitivamente los conflictos que rigieron la relación entre ambos países durante buena parte de la década pasada. Esa es la conclusión que se desprende del encuentro que mantuvieron ayer en Buenos Aires la presidenta Cristina Fernández y su par José Mujica, respaldados por sus respectivos gabinetes a pleno, en el que se firmaron once convenios bilaterales con el objetivo de profundizar la integración binacional y la cooperación en términos políticos, económicos, sociales y culturales. Entre las noticias más destacadas, el mandatario uruguayo anunció que antes de fin de mes comenzará a correr por primera vez en más de tres décadas un tren que cruce el río uniendo los dos países, y se conformó una comisión binacional que promoverá la candidatura de los dos países para alojar la Copa Mundial de Fútbol de 2030.
“Hemos trazado como norte la política del buen vecino, por considerarla la más favorable a nuestros intereses. Demasiadas décadas hemos vivido de espaldas, los unos con los otros, en América latina, siempre mirando hacia Europa; va llegando la hora de darnos cuenta de que nuestra suerte se juega con nuestros vecinos, que salimos con nuestros vecinos o no salimos”, proclamó Mujica ayer en la Casa Rosada. Cristina, por su parte, destacó: “Tenemos una tierra maravillosa que produce lo que el mundo demanda, alimentos, y una tierra libre de conflictividades. Tenemos el inmenso desafío de poder asegurarles a las futuras generaciones hacer los cimientos de una región más igualitaria”.
La presidenta argentina recibió al mandatario uruguayo cerca de las once y media de la mañana en el Salón de los Pintores del Bicentenario de la Casa Rosada y, tras un breve encuentro a solas en el despacho de Cristina Fernández, compartieron un almuerzo en el que estuvieron acompañados por sus gabinetes, para finalmente encabezar un acto en el Salón de las Mujeres, en el que rubricaron los acuerdos alcanzados. Previamente se había pasado revista al cumplimiento de los compromisos asumidos en junio, cuando ambos coincidieron en el Parque Anchorena, la residencia de descanso de los mandatarios uruguayos.
“Quiero salir un poco del protocolo y decir, y decirte, Pepe, que tu presencia aquí significa la reconstrucción definitiva de la amistad con este pueblo”, dijo en este marco Cristina Fernández, ya que el conflicto por la instalación de pasteras en la margen oriental del río Uruguay había marcado las relaciones bilaterales durante buena parte de la primera década de este siglo. Las relaciones venían enderezándose desde la asunción de Mujica en reemplazo de Tabaré Vázquez, quien había sostenido fuertes diferencias con Néstor Kirchner. Ayer, fuentes de ambas delegaciones coincidían en que ya están “totalmente normalizadas”.
La noticia más importante de la jornada la anunció el visitante: “Dentro de unos días va a cruzar un ferrocarril” entre las localidades de Concordia y Salto, el primero en 30 años en transportar pasajeros entre los dos países. El servicio comenzará a funcionar el 29 de agosto. “No quería pronunciar lo del ferrocarril porque estamos en veda electoral, si no, me hubieran denunciado; pero lo dijo él, que es el presidente de Uruguay”, bromeó la mandataria argentina.
Además se firmaron once acuerdos bilaterales, entre los que se destacan el acta constitutiva del Consejo Empresarial Argentino-Uruguayo, que buscará fortalecer los vínculos comerciales; el acta constitutiva de la Comisión Binacional para promover la candidatura y organización conjunta del Mundial de Fútbol 2030, año en que se cumple un siglo desde el primer torneo, que se celebró justamente en Uruguay; la creación de un consorcio para la distribución de gas licuado en ambas márgenes del Río de la Plata y otro para su regasificación; se rubricaron convenios de cooperación y asistencia sobre temas de geología y minería y otro sobre políticas sociales; se firmó un memorando de entendimiento en agricultura y dos acuerdos operativos sobre tránsito vecinal fronterizo y control migratorio integrado.
“Vendremos todas las veces que haya que venir a la Argentina” porque “no es con las políticas de pecheras, no es con los reclamos airados” que se obtienen resultados, sino “con políticas de negociación, escalón a escalón, y con paciencia infinita”, destacó Mujica, que calificó como “interminable” la agenda de negociaciones posibles. En respuesta, CFK ponderó “el valor de la asociación, de ser socios, que supone un ganar–ganar para las dos partes”, y recordó a los “cientos de miles de uruguayos que viven en nuestro país” y los “muchísimos argentinos que viven aunque sea transitoriamente en el Uruguay” y que, a pesar de las distancias políticas, pudieron continuar con sus vidas a ambos lados del río.
También hubo coincidencias en el aspecto de políticas económicas para la región: “Nuestro gran mercado son los pobres de América latina”, sostuvo Mujica, a tono con la postura que sostuvo la Argentina en las últimas cumbres regionales y que permitió avanzar sobre un Código Aduanero Común, medida a la que Uruguay se opuso durante el mandato de Vázquez. Otro punto de encuentro fue el respaldo oriental al reclamo argentino por los derechos de soberanía sobre las Malvinas y otras islas del Atlántico sur y el repudio a las medidas unilaterales por parte del Reino Unido, como las exploraciones hidrocarburíferas y los ejercicios militares que realizan en el área.
Sin embargo, más allá de los muchos acuerdos y logros obtenidos en la reunión de ayer, ambos mandatarios resaltaron que lo más importante fue haber restituido la “tradicional amistad” entre ambos países. “Hoy, vaya nuevamente nuestro saludo y nuestro agradecimiento a la presidenta Cristina por su amistad, y a través de ella al pueblo argentino. Yo vivo recordando a mis compatriotas que viven en la Argentina y que no se sienten extranjeros”, celebró Mujica con palabras que hasta hace un par de años hubiesen sido impensadas por la tensión que separaba ambas márgenes del río. CFK, en tanto, sostuvo que la visita de su par “significa la reconstrucción definitiva de la amistad con este pueblo” y ponderó “el valor del diálogo, del acuerdo, de superar diferencias y conflictos”. Tras casi un lustro de separaciones, la relación entre ambos países parece definitivamente reencauzada. Como concluyó el presidente uruguayo: “Va llegando la hora de darnos cuenta de que la suerte se juega con nuestros vecinos”.

martes, 2 de agosto de 2011

Jorge Macri pidió adherir su boleta de candidato a intendente de Vicente López con la Eduardo Duhalde y lo mismo hará Julio Garro, en La Plata

El rotundo triunfo de Mauricio Macri en las elecciones porteñas por sobre el kirchnerismo aceleró las definiciones del PRO. Solventado en el respaldo de las urnas, el macrismo comenzó a blanquear su alianza con Eduardo Duhalde, algo que se esperaba que sincere luego de las elecciones primarias.
Por el momento, el acuerdo corría por los carriles del trabajo en cada provincia o distrito. Por caso, en Santa Fe, Miguel del Sel pudo salir segundo en las elecciones provinciales por las espaldas del peronismo no oficialista. Y en la provincia de Buenos Aires, en muchas de las comunas, el macrismo había decidido jugar las internas del duhaldismo o hibridar listas de acuerdo a la libertad de acción otorgada por Macri. En otros distritos, el PRO había decidido ir con “boleta corta” y jugarse la parada de no tener referencias provinciales y nacionales.
Sin embargo, ayer el candidato a intendente de Vicente López y presidente del PRO bonaerense, Jorge Macri, pidió adherir formalmente su boleta a la del Frente Popular que lleva a Duhalde como presidente de cara a las primarias del próximo domingo 14.
“La realidad de cada distrito hace que cada uno juegue como más le convenga. No es fácil ir sin candidatos arriba. El dato es fuerte porque Jorge es el presidente del PRO en el Provincia pero lógicamente no fue una jugada decidida por él”, confió un dirigente del macrismo bonaerense.
A Jorge Macri se le sumará esta semana el candidato del PRO en La Plata, Julio Garro, otro que no esperará al 14 para mostrar su buena relación con el duhaldismo y que ya pidió tener la boleta del ex presidente.
“Nunca nos movimos de ese espacio y hoy Duhalde es el que mejor nos representa. Nos sentimos cómodos y nos fue bien trabajando de esta manera en 2009”, señaló un allegado al diputado provincial que competirá en la interna duhaldista. Mañana, el propio Mauricio Macri estará acompañándolo en un acto por la noche.
Otro que podría seguir su camino es el ministro de Hacienda porteño y candidato en Lanús, Néstor Grindetti. Por el momento, en su entorno aseguran que mantendrán el esquema de boleta corta y que después de las primarias saldrán a buscar el apoyo explícito de Duhalde, que tiene cuatro listas en su interna local. De todos modos, el ejemplo y la presión de sus pares podría hacerlo declinar en la idea de competir solo en el distrito.
Por otro lado, en el seno de la dirigencia macrista crece la idea de convocar a una reunión entre Duhalde y los candidatos a intendentes con el fin de sacarse una foto de campaña. Si bien todavía la mayoría de los futuros convocados no fue notificada, fuentes del PRO remarcaron que la intención es hacerlo antes del 14.
Fuente: La Pol´tica On Line

Jujuy expropiará las tierras de Ledesma ocupadas por 700 familias

El cuerpo legislativo sancionó la norma que declara de utilidad pública y sujeta a expropiación una fracción de 40 hectáreas propiedad de la Empresa Ledesma SAAI, de la familia Blaquier.
El valor de la propiedad expropiada será dispuesto de conformidad a la valuación definitiva que efectuará el Tribunal de Tasaciones de la provincia de acuerdo a la Ley 3018. Se destaca en la norma que la fracción de inmueble "será destinada a satisfacer necesidades sociales en el marco de las leyes 2903 y 3169".
El Poder Ejecutivo señaló en la norma de elevación del proyecto a la Legislatura que "la inexistencia de inmuebles en algunas zonas urbanas de la provincia de propiedad del Estado Provincial, limitan el crecimiento rural de las poblaciones , especialmente en los sectores más carenciados de estas, quienes no poseen medios económicos suficientes para la adquisición de terrenos privados". El gobernador Walter Barrionuevo había enviado a la Legislatura otros dos proyectos de expropiación de tierras en Fraile Pintado y Pampa Blanca, que no fueron tratados.
Además, se aprobó una resolución, con el número 11, que crea una comisión Parlamentaria Extraordinaria Investigadora de la Verdad y Justicia "de los hechos acontecidos" en Libertador San Martín, que generaron las muerte de tres civiles y un policía la semana pasada y la continuidad de la usurpación de un terreno. La comisión está integrada por 12 miembros, seis del PJ, cuatro Radicales y dos del Frente Primero Jujuy, presidida por el diputado Alberto Bernis, presidente del bloque de la UCR.

Un fotomontaje que intenta mostrar a la presidenta junto a Boudou. ¡MIENTE, MIENTE, MIENTE, QUE ALGO QUEDA…!

Boudou con Cristina, foto Trucada

Boudou con su novia
Este fotomontaje que intenta mostrar a la presidenta junto a Boudou, esta circulando en los medios periodísticos y los correos de los votantes en Cordoba, con motivo de las próximas elecciones del 7 de agosto e intentando dañar la imagen de Cristina con vistas al 14 de agosto.
  Los servicios de informaciones del Pentágono con sus Duran Barba en la superficie intentan “limar” poco a  poco la imagen inquebrantable de la Presidenta de los argentinos que marcha victoriosa hacia su reelección.
  No se bancan el amor de Néstor y Cristina como fundante de esta etapa del avance del pueblo argentino a través del modelo nacional y popular que no es favorable para el robo de los ladrones de guante blanco que lideran el poder de las corporaciones financieras trasnacionales.
  Tampoco se mancaban el amor entre Perón y Evita en la etapa anterior del Movimiento Nacional y Popular del pueblo argentino que libero al país de las garras de Inglaterra y los EE.UU. e impulso la unión latinoamericana estableciendo el modelo de desarrollo con justicia social y soberanía política.
  En esa etapa inventaban romances de Perón con las chicas de la UES o con el boxeador Archie Moore, les daba lo mismo y le inventaban romances a Eva Perón con el actor Pedro Quartucci y otros personajes.
  Visto desde aquí, parecen chiste pero por entonces intentaba captar la desconfianza de la tilinguería hacia el modelo nacional y popular que incluía a los pobres de la tierra.
  Con esa manera de desprestigiara  los lideres populares calzaron la resistencia de los sectores aliados de la iglesia católica apostólica romana, basada en cuestiones de moral como la Ley de divorcio combatida por la cúpula eclesiástica.
  Todo vale y todo sirve para estos sectores con el fin de mantener sus privilegios aunque sea con el hambre y la explotación de los más humildes.
  Así transita la historia de la guerra entre los Ellos y el pueblo.
Fuente Nac y Pop

Otra encuesta pone a Duhalde segundo en Capital

Según publica el diario Clarín, en tercer puesto marcha Ricardo Alfonsín, con 15,3 %, y luego Elisa Carrió, con el 8,2 %; Hermes Binner, con el 6,9 % y Alberto Rodríguez Saá, con 3,6 %. El estudio comprende 800 casos en la Ciudad de Buenos Aires y la consulta se hizo el 27 y 28 de julio, 3 días antes del balotaje que consagró la reelección de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno por sobre el senador kirchnerista Daniel Filmus.
Las cifras recogidas por la encuestadora que dirige Julio Aurelio desmienten, al menos por ahora, la presunción fomentada por voceros del Gobierno que indica que la Presidenta está en condiciones de conseguir “muchos más votos que Filmus” en el distrito.
El senador nacional logró el apoyo del 35,7% del electorado de la Ciudad y la proyección de Aresco le asigna apenas 0,4 % más en la intención de voto a Cristina.
Sin embargo, ese 36,1% que recoge hoy la Presidenta se convierte en una buena noticia para la Casa Rosada si se considera la cosecha de 23,77 % que consiguió Cristina en la Ciudad en 2007, cuando resultó electa presidenta. Así, en los últimos cuatro años habría mejorado en casi 13 puntos su desempeño.
En 2007, la candidata que más votos consiguió para Presidente en el distrito fue Elisa Carrió, que logró 37,78 % de los sufragios y relegó al segundo puesto a Cristina. De ese modo, según el trabajo de Aresco, Carrió relegaría casi 30 puntos porcentuales.
El estudio no indagó específicamente sobre la intención de voto para las primarias abiertas y obligatorias del 14 de agosto, en las que cada candidato a cargos ejecutivos o legislativos nacionales deberá ser votado por el 1,5 % de los sufragantes para poder competir en las elecciones generales del 23 de octubre. Esa restricción fue impuesta en la Reforma Política impulsada por el gobierno a fines de 2009.
Fuente: La Política On Line

Binner enfrenta en la primaria una parada brava frente a Cristina

El candidato del Frente Amplio Progresista enfrenta unas primarias cruciales para sus intenciones de llegar a la Casa Rosada. Es que, a diferencia de las elecciones provinciales, el socialismo irá sin el radicalismo y la Coalición Cívica. A eso se le suma que, tanto en el socialismo como en radicalismo, aseguran que Cristina Kirchner le pelea cabeza a cabeza el primer lugar.
Elección “atípica”, “compleja” o “imposible de pronosticar”. Esos son los adjetivos que la mayoría de los dirigentes santafesinos utiliza para referirse a los comicios primarios del 14 de agosto. Y no es para menos ya que, con matices sumamente locales, el resultado podría sepultar o catapultar las intenciones presidenciales de Hermes Binner para octubre.
El socialismo logró la semana pasada que Antonio Bonfatti sea elegido como gobernador para suceder a Binner. El triunfo se alcanzó con el 38,73 por ciento de los votos pero en alianza con el radicalismo y la Coalición Cívica. Con ese dato, en Santa Fe se preguntan si Binner logrará triunfar en su provincia compitiendo con otros dos candidatos s del mismo arco como son Elisa Carrió y Ricardo Alfonsín.
“Esto no es matemático, no quiere decir que cada uno saque un tercio. Habrá que ver cómo actúa el electorado. Por ejemplo, el socialismo tiene un voto ideologizado que siempre lo apoya mientras que el resto votantes es ‘más común’”, confió un a fuente del socialismo provincial.
Pero no es solo la dispersión del Frente progresista lo que puede perjudicar a Binner sino la propia figura de la presidenta Cristina Kirchner. El Frente para la Victoria apenas sumó el 22 por ciento el 24 de julio pero bajo el ala de Agustín Rossi, que, se sabe, suma un amplio rechazo en varios espacios del justicialismo. Por eso, algunos sectores prevén un cabeza a cabeza entre Binner y la Presidenta, que contará con el respaldo en el interior del intendente de Rafaela, Omar Perotti,
Este panorama también es compartido desde el radicalismo que, encuestas en mano, ya ven a Alfonsín con un tercer lugar.
“No se puede traspolar lo que pasó el 24 a una elección nacional. La realidad dice que todo es mucho más complejo. El peronismo trasciende a Rossi y eso puede hacer que la elección sea peleada. Igual, Binner no va a perder la provincia”, sentenció un dirigente de peso del radicalismo.
Según pudo saber LPO la apuesta de la UCR estará en el interior y en Santa Fe porque “en Rosario Binner se hace casi imbatible”. Aún así, admiten que es remota la chance de que Alfonsín gane las primarias.
Con todo, el otro elemento clave para el futuro de las primarias es el caudal de votos que sacó Miguel del Sel y que hoy se lo están disputando Cristina y Eduardo Duhalde. Sin candidato propio, los 615 mil votos del humorista volcarán sí o sí el resultado de la elección. Por el momento, la lectura que se hace en el socialismo y en el radicalismo dice que la repartija beneficiará al ex gobernador bonaerense pero que Cristina sumará puntos para acercarse a Binner.
¿Bonfatti malherido?
Al análisis sobre el impacto de las primarias en la carrera de Binner hacia octubre tampoco hay que olvidar que el socialismo deberá enfrentar una gestión en Santa Fe sin tener la mayoría en la Legislatura. Un golpe a Binner en las primarias podría complicar al propio Bonfatti aunque en el socialismo insisten en que el resultado no influye en la realidad local. “Binner va a ser una muy buena elección, ninguna de esas especulaciones van a prosperar”, señalan.

lunes, 1 de agosto de 2011

Siempre más

El resultado del ballottage porteño, por lo previsible de sus cifras, no aporta nada nuevo al mapa electoral que tendrá el próximo 14 de agosto su primer test en serio, de cara al 27 de octubre.
Esto no implica desconocer algunos datos políticos llamativos de la gélida jornada de ayer. Por caso, si Mauricio Macri no se hubiera autolimitado legalmente para participar de las presidenciales, podría inferirse que su discurso de anoche, en modalidad de colorido pastor electrónico, no fue el de un alcalde reelecto sino el de un candidato a presidente. También el llamado de Cristina para felicitarlo fue el de una estadista que ve toda la cancha y se anticipó rápidamente a las reflexiones viscerales que suelen explicar las derrotas por el “asco” y no por razonamientos políticos más profundos y meditados.
La reelección de Mauricio Macri no es una noticia fuera de cálculo. El desempeño de Daniel Filmus tampoco fue inesperado. El PRO obtuvo porcentuales similares a los de 2007, frente al mismo adversario. Si en el análisis se privilegia que su contrincante fue mejor candidato que gobernante, la de Filmus fue una elección magra. Con cuatro años de gestión mediocre encima, este Macri no era el de 2007; a priori parecía más débil. Porque a su ideología conservadora se le sumaban escándalos judiciales como el de las escuchas telefónicas, posturas reaccionarias frente al matrimonio igualitario, definiciones xenófobas en materia inmigratoria, una desinversión vergonzosa en áreas sensibles como las de educación, vivienda y salud, y el haberse bajado de la pelea nacional frente a encuestas que lo daban como perdedor.
Pero si a la lectura se incorpora el generoso blindaje mediático hegemónico del que gozó el jefe del PRO, la inédita campaña sucia telefónica que involucró al padre de Filmus con Sergio Schoklender y la eficacia indudable del márketing festivo ideado por Durán Barba, hay que reconocer que Filmus fue un digno postulante.
El macrismo intentaba anoche nacionalizar la victoria a través de sus voceros, aunque fue evidente que su estrategia acertada tanto en primera como en segunda vuelta fue municipalizar la contienda y disimular su antikirchnerismo genético detrás de un discurso “no confrontativo” y alegre, que le terminó arrimando votos que en octubre podrían ser capitalizados por Cristina Kirchner. Funcionando como alter ego –algo atropellado, es cierto– de Mauricio Macri, anoche mismo Miguel del Sel llamó a votar a Eduardo Duhalde, aunque se supone que el líder del espacio haría el anuncio recién después de las primarias del 14 de agosto.
Las caras largas en el comando del FPV pueden atribuirse a la pura lógica de los acontecimientos: a nadie le gusta perder. El candidato Filmus era el mejor posible. A una ciudad históricamente orgullosa de su oferta cultural, cosmopolita y con un caudal de voto progresista por encima de la media nacional, se le propuso como alternativa a Macri al creador del Canal Encuentro, al ex ministro que prometió –y cumplió, en un país donde se cumple poco– llevar el presupuesto educativo al 6% del PIB, al senador meticuloso que demostró autonomía con la Ley de Glaciares y al docente universitario de sólida formación, reconocido aquí y en el extranjero.
Queda para ocupar un párrafo en la historia de la mezquindad política la actitud de Fernando “Pino” Solanas, que apoyó a Macri sin decirlo, demostrando una vez más que el narcisismo-leninismo de carácter testimonial sólo lleva agua para el molino de la derecha. El tacticismo electoral del ex cineasta no sólo sumió a Proyecto Sur en una pendiente negativa que lo pone al borde de la extinción, sino que también es un llamado de atención a los que creen que a la izquierda del kirchnerismo existe algo importante: no, la verdad que no, sólo aparecen Durán Barba, Barrionuevo, Venegas y Rodríguez Larreta. 
Volviendo a Filmus. Un candidato, por más atributos que tenga, no puede remontar una campaña mal diseñada, y tampoco el esfuerzo y el coraje propios y de toda su militancia callejera resuelven por sí mismos lo que debe ser aportado por la comunicación y el márketing, simples herramientas que son demonizadas por aquellos que no advirtieron que integran la currícula académica de universidades públicas y privadas, al menos desde hace cuatro décadas. Algunos piensan que en la elección del instrumento se pone en juego la ideología. ¿Habrá tenido que ver este prejuicio en la errática comunicación del FPV porteño? Quizá. Con el diario del lunes es fácil decirlo. Pero lo repudiable de la globología macrista no son los globos de colores, que cualquiera puede comprar en una casa de cotillón, sino la decisión política de usarlos para ocultar la verdadera cara de su candidato. No hay que confundir. ¿O acaso Filmus hubiera cometido una herejía si regalaba flores en las esquinas? Que se sepa, el líder extinto de su espacio, Néstor Kirchner, llamó a que “florezcan mil flores”. En este caso, el objeto no hubiera sido utilizado para ocultar nada reprochable, sino para resumir una consigna en una acción empática en el medio de una disputa electoral donde lo que se busca generar son adhesiones, que luego se traducen en votos. Y las elecciones se ganan con votos, y no con prejuicios.
Siendo el FPV la fuerza política que transformó la Argentina en los últimos ocho años, leyendo como nadie la crisis de legitimidad derivada de la crisis de 2001, moviéndose con soltura entre las demandas de la nueva agenda social y dando respuesta a muchas de ellas, atándose a las convicciones pero sin ser dogmática, bien les valdría a todos sus cuadros una relectura no sólo de lo conseguido en esta etapa sino de los instrumentos que permitieron esos logros mayúsculos. Es una idea, nada más.
La derrota coyuntural en Capital Federal es una gran oportunidad para que el kirchnerismo abandone la solemnidad. Una cosa es el luto de Cristina, la viuda de Kirchner, la madre de sus hijos, la mujer que amó y fue amada, la que vuelve al Calafate y no lo encuentra en la cama. Ella tiene todo el derecho. Y otra, que por la inercia del dolor y lo que este provoca, sea Mauricio Macri el que después de una elección popular hable de felicidad, alegría y cante, desafinando, canciones de Gilda.
“Mil flores”, pidió Néstor Kirchner. Y no eran para su velatorio. Era una convocatoria a las multitudes para que se rebelaran contra la idea de volver al pasado, donde uno de cada cuatro argentinos estaba desocupado, el FMI decidía cuántos morían de hambre por año y la política se arrodillaba ante las corporaciones empresarias como cosa habitual.
“Nunca menos”, dijo Horacio Verbitsky en una famosa columna en Página/12 y se convirtió en himno K, casi una letanía con la que se podía llorar al líder ausente, entre partido y partido del Fútbol para Todos. A todos nos hizo llorar. Y cómo…
Después de ver que hasta Macri habla de justicia social en sus discursos, cabe preguntarse si cuando las multitudes sobre las que descansa este modelo nacional y popular le gritan a la presidenta “Fuerza Cristina” no le están reclamando, a su modo y como pueden, algo más que el “nunca menos”.
En el ’83, el radicalismo alfonsinista acuñó una frase gigante para interpelar a la sociedad: “somos la vida”, mientras el peronismo aguerrido y herido por la batalla de la dictadura y las desapariciones decía “somos la rabia”. Entre “la rabia” y “la vida”, la sociedad eligió lo segundo.
Tal vez haya llegado la hora de no conformarse con lo que hay y volver a las fuentes. Quizá sea el momento de decir “siempre más”, porque la vida misma está atravesada por el deseo constante de mejorar.
Y pensar, otra vez, que lo hecho, hecho está, y que urge meter manos en el futuro si se quiere volver a enamorar.
Kirchner pidió “mil flores”.
Nunca coronas para su entierro.
Por Roberto Caballero

Ojo con los globos, son como hongos con los votos

El jefe de Gobierno fue electo para un nuevo mandato. Ganó en todas las comunas, pero la mayor diferencia la obtuvo en los barrios del norte. El kirchnerismo resaltó como un logro haberse consolidado como segunda fuerza.
Por Fernando Cibeira
Mauricio Macri completó ayer la faena y consiguió ser reelecto con gran amplitud en el ballottage para jefe de Gobierno porteño. Las cifras finales –en rigor, la mayor incógnita previa al comicio– le dieron una ventaja de 28 puntos y medio: 64,25 por ciento para el PRO contra el 35,75 por ciento del candidato del Frente para la Victoria, Daniel Filmus. Todo un logro: luego de cuatro años de gestión, Macri logró estirar su cosecha en más de tres puntos sobre lo que obtuvo en la segunda vuelta de 2007 contra el mismo rival. “No sé cómo agradecer tanta confianza recibida”, sostuvo Macri en su discurso. En la evidencia de la derrota, el kirchnerismo resaltó el hecho de que el Frente para la Victoria quedó consolidado con esta elección como la segunda fuerza política en un territorio históricamente hostil.

Amor amarillo

A las 21, puntual, Macri se abrazó en el centro del escenario en el bunker de Costa Salguero con la vicejefa electa, María Eugenia Vidal. Además del agradecimiento a los porteños –obviamente, “a los que nos votaron y a quienes no”–, su discurso sonó como el lanzamiento de su campaña a la presidencia en 2015, con acento en sus puntos flojos, lo social y lo público. “Tenemos que trabajar todos juntos por el crecimiento y la igualdad”, tiró. La ausencia de suspenso atentó contra el clima en el bunker, un poco falto de entusiasmo. Tanto que, aunque amagó, Macri no hizo el habitual bailecito.
El jefe de Gobierno insistió en que hablará con todos los candidatos presidenciales para decidir a quien apoyará en octubre. En la ronda, anticipó, incluirá a “la señora presidenta”, a quien le agradeció el llamado que le hizo anoche para felicitarlo. Las conversaciones serán, reiteró, luego de las elecciones primarias del 14 de agosto. Mientras, los macristas buscaron ayer promover a los candidatos que llevarán ese día la camiseta amarilla, como el candidato del PRO a diputado en Capital, Federico Pinedo, y los candidatos a intendente de Vicente López y Lanús, Jorge Macri y Néstor Grindetti, respectivamente.
El resultado vino a confirmar que Macri no perdió votos por los allanamientos a empresas vinculadas con su asesor Jaime Durán Barba por unas encuestas truchas que buscaban perjudicar a Filmus y que puede considerar a la ciudad de Buenos Aires como un consolidado bastión electoral. Con ese punto de salida, los dirigentes macristas buscaban instalar la idea de un armado “nacional”, del que adolecen, resaltando el segundo puesto conseguido por el cómico Miguel Del Sel en Santa Fe. “Se siente, se siente, Mauricio Presidente” y “Acá tenés los pibes para ir por la Nación”, fueron los cantitos con que acompañaron la salida del jefe de Gobierno porteño.

Reconocimiento

Poco después de las 20, cuando el centro de cómputos oficial todavía no había difundido el resultado ni de una mesa, Filmus sorprendió al salir a reconocer su derrota. El tono, fue evidente, buscó evitar nuevos dolores de cabeza con el electorado porteño, teniendo en cuenta que en dos semanas serán las elecciones primarias. El kirchnerismo aspira a que la presidenta Cristina Kirchner sea la candidata que obtenga más votos también en la ciudad de Buenos Aires. Filmus destacó que el Frente para la Victoria era la primera fuerza porteña con candidato nacional.
Junto a su compañero de fórmula, Carlos Tomada, el senador saludó a su rival. “Queremos felicitar particularmente al PRO, al ingeniero Macri, que ha resultado electo, porque de eso se trata la democracia”, adelantó. Como lo había hecho la semana anterior en Santa Fe el candidato a gobernador del FpV, Agustín Rossi, Filmus se hizo “responsable de todos aquellos aspectos que es necesario mejorar”. En clave autocrítica, aceptó que “debemos aprender con humildad” para entender “por qué no hemos llegado con nuestro mensaje”.
Visiblemente golpeado, Filmus salió a hablar en un tono bajo que no dio muchas oportunidades de cantar a los jóvenes militantes kirchneristas que se habían acercado al bunker instalado en el Suterh, en San Telmo. No obstante, instó a trabajar “a partir de mañana a la mañana” para asegurar una buena elección en las primarias. “Lo que hemos conseguido es una plataforma enorme para instalar una fuerza transformadora, también en la ciudad”, sostuvo.
Si en algo quedó claro que no había funcionado la estrategia de Filmus fue en su intención de que fueran a votar quienes no lo habían hecho en la primera vuelta. En un día de intenso frío, los lugares de votación lucieron despoblados. En las mismas mesas donde el 10 de julio era necesario hacer colas de más de media hora, ayer la gente entraba y salía sin problemas. Recién se empezaron a notar algunas esperas luego de las 16 hasta el cierre. Se dijo que había sufragado alrededor del 70 por ciento del padrón, pero pareció menos. El voto en blanco tampoco fue significativo.

Barrios

Como ya había sucedido en la primera vuelta, el triunfo de Macri fue cómodo e incluyó a las quince comunas. La mayor diferencia la obtuvo de nuevo en los barrios del norte de la Ciudad, principalmente en la comuna 2 (Recoleta), con un sorprendente 78 a 22 por ciento, y en la más habitada 13 (Belgrano, Núñez y Colegiales) con el 73,5 al 26,5 por ciento.
En tanto, Filmus repitió su buena elección en el sur porteño, al que apuntó buena parte de su campaña. La mejor performance la hizo en la comuna 8 (Villa Soldati y Lugano) con una diferencia para Macri de 12 puntos: 56 a 44 por ciento. Similar fue el resultado en la comuna 15 (Villa Crespo y Chacarita), que terminó 58,8 a 41,2 por ciento.
En un lugar considerado típico barrio de la clase media porteña, la comuna 6 (Caballito), el escrutinio fue muy similar al de la elección general: 64,5 a 34,4 por ciento.

Primarias

En medio de la primera y la segunda vuelta porteña, quedó en sandwich la elección en Santa Fe, lo que marca una seguidilla adversa para la Casa Rosada a pocos días de las elecciones primarias, en la que esperan que la presidenta Cristina Kirchner obtenga una considerable diferencia respecto de los candidatos de la oposición. A la salida del bunker del FpV, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo que “de ocho elecciones, hemos ganado seis” en lo que va del año, sumando los casos de fuerzas aliadas como en Neuquén y en Tierra del Fuego. Randazzo aclaró que no se debía extrapolar el recuento de ayer a las primarias porque –un argumento que aceptan aun los propios macristas– muchos electores del jefe de Gobierno se inclinarán por Cristina Kirchner.
El poco más de millón de votos porteños obtenidos ayer por Macri son un bocado al que todos los aspirantes opositores ansían morder. Ya en los días previos, Eduardo Duhalde, Ricardo Alfonsín y Elisa Carrió habían expresado sus simpatías por el jefe de Gobierno aunque –como les pasó a Alfonsín y a Carrió– eso les generara críticas a nivel interno.
Anoche volvieron a celebrar la victoria ajena como propia. “Es un triunfo para la oposición en su conjunto”, metió la cuchara Duhalde. “Estoy contenta con la elección”, se sumó Lilita. Alfonsín fue más allá y en su cuenta de Twitter adelantó que si es presidente “respaldaremos la autonomía de la Ciudad: se terminan los condicionamientos del gobierno ncional a Buenos Aires”, buscando ganarse unos puntitos para el apoyo de Macri. El candidato del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, no se quiso quedar afuera. “El país en blanco y negro no funciona. Hay que entender las diferencias”, escribió, también en Twitter.

La retaguardia

Por Sandra Russo
La semana pasada, el suceso de Miguel Del Sel en Santa Fe expresó el nuevo hilo que une al campo y a la ciudad, el que lo enlaza a Mauricio Macri. El de una nueva derecha que no tiene nada de nuevo, salvo la confirmación de que hay un tipo de derecha y un tipo de electorado de derecha, en la Capital sí como primera minoría holgada, que por algún motivo necesita camuflarse en una oferta y una demanda de candidatos mediáticos, con todo lo que los grandes medios hoy implican.
Del Sel y Macri cerraron sus campañas en el living de Susana Giménez, la conductora que evita hablar de política porque dice que no sabe de política, pero que opera políticamente justo desde ahí, desde su falsa ignorancia, haciendo bandera de ella, como esos candidatos, que dicen representar cierta “frescura” que emana de los recién llegados a un ruedo que pretenden manchado y pecaminoso. Que sus verdaderos aliados políticos sean precisamente los que más la mancharon es un detalle que Susana disimula perfectamente. ¿Por qué habría de saberlo si ella ignora todo, hasta que los dinosaurios se extinguieron?
La derecha no tiene misterios. Es lo único que conocimos durante décadas. Lo que hubo y lo que nos dio vergüenza. Lo que jamás enfrentó ninguna pelea con los medios, porque la derecha y los grandes medios en cualquier parte del mundo quieren lo mismo y son lo mismo.
En ese sentido, Del Sel viene a cubrir un falso vacío y es una falsa novedad en la política argentina, que ya tuvo su época de famosos al repentino servicio de lo público: su irrupción se apoya en el viejo discurso de que los que tienen plata no robarán porque nunca “han vivido de la política”, como si la política se agotara en ser puntero.
Ese discurso gira en falso como el viento nuevo que dice traer, pero siempre prende. Es un discurso macerado, añejado y engordado por sectores a los que les repele la política cuando deja de ser la que asiste a su palco. Sectores en paridad con el electorado. Sectores que se representan a sí mismos y quieren equipararse con el Estado, que representa a todos. Bajo cualquier gobierno con la cabeza en alto.
Es el mismo hilo de la derecha que unió a Macri con Biolcati en el Palco de la Rural. Un hilo que tira para atrás aunque diga lo contrario, porque dice cualquier cosa. La derecha que ahora ya mucho más desenmascarada desenrolla su hilo y une a Macri con Del Sel, con Biolcati, con Duhalde, con Venegas, con Rico, con Barrionuevo, con... ¿Cuánto falta para que Patricia Bullrich se fascine?
Han sacado partido del miedo que les da “un exceso” de kirchnerismo. Un miedo funcional, fogoneado y a coro. Muchos han votado a Macri convencidos de que las bicisendas no están mal, pero otros lo han hecho tapándose la nariz, por miedo. Buenos Aires no quiere cambiar. Buenos Aires no cambió. Buenos Aires no ha participado del cambio que ha llegado a recónditos lugares del país. La ciudad sigue hostil a los vientos que mantienen al país en cambio constante desde hace ocho años, gambeteando la crisis internacional gracias a políticas a las que tanto Macri como casi toda la oposición se opusieron.
Todo el mundo tiene derecho a ser lo que quiera, incluso conservador, pero al menos uno espera que no le hayan creído eso de que quiere “bajar el nivel de agresión” y que quiere “trabajar en conjunto y articulado” con el gobierno nacional. No les ha importado que el fin para Macri justifique los medios. No les han importado muchas cosas que no le habrían perdonado a otros. No es casual el voto conservador en una ciudad que ha sido el emblema, el ombligo, el clímax de una idiosincrasia petulante que ve en el interior el atraso que hoy expresa su propio voto.
La Capital es el dique que hoy soporta y sostiene las ideas que ya sumaron muchos fracasos. La Capital, tan orgullosa de cosas que no se explican, hoy prefiere ser la retaguardia.

Fernando Chino Navarro: “Es bueno ir con distintos candidatos”

–¿Qué cosas se van a poner en juego en las elecciones internas y abiertas del 14 de agosto?
–Es importante destacar que, al haber el mismo día una elección obligatoria para todos los partidos con un padrón electoral único, se genera un pequeño salto de calidad para fortalecer el sistema democrático argentino. Lo que se pone en juego es la participación ciudadana que apostará y elegirá cuáles van a ser los candidatos en la elección final de octubre. Es muy significativo que participen tanto los simpatizantes del peronismo como cualquier ciudadano con cualquier inclinación política.
–¿Y desde el punto de vista del FpV?
–Considero que es muy bueno que en el Frente para la Victoria haya una sola fórmula presidencial, pero que a gobernador e intendentes haya distintos candidatos. Ahí es donde realmente las internas se convierten en un acto interesante. Por parte de los partidos políticos, es una forma de abrir la puerta a la participación del conjunto y no sólo de los afiliados, que muchas veces no representaban a la mayoría. Además de lo valioso que es que la participación sea obligatoria y cuente con la intervención de la Justicia Electoral del Estado y no la partidaria, de esta forma también se acaba con las dudas en torno de los votos conseguidos, denuncias y diversos problemas que generalmente sucedían en las internas partidarias.
–Después de las primarias, ¿hasta dónde cree que seguirá vigente el concepto de “barones del conurbano”?
–Yo no comparto esa concepción. Además, la elección es tanto para el Frente para la Victoria como para el Partido Obrero, el socialismo, el radicalismo y para las distintas alianzas que se han conformado. Esta es una interna para todas las fuerzas políticas de la provincia de Buenos Aires. Si los intendentes y dirigentes del Frente para la Victoria y otros partidos actúan mancomunadamente para su comunidad, fortalecerán su rol. En caso de no representar a las mayorías, se van a debilitar. Esto quedará demostrado el día de la elección.
–¿Pero cree que del resultado final se pueda generar un nuevo mapa del Frente para la Victoria o del Partido Justicialista?
–No creo que vaya a haber sorpresas. Puede haber alguna excepción, pero en líneas generales se van a resignificar casi todos los nombres que hoy tienen vigencia. Más allá del proceso electoral, creo que lo que aún está en falta en los partidos políticos es un profundo debate respecto a qué es ser peronista en el siglo XXI, qué es ser radical o socialista en términos políticos e ideológicos. Hoy cualquiera dice ser peronista pero va y se sienta con Hugo Biolcati en la Sociedad Rural o hay un pronunciamiento en la embajada de Estados Unidos y es el primero que está aplaudiendo.
–¿Cuáles considera que son los candidatos locales que mejor representarían al proyecto del Frente para la Victoria?
–La fórmula que mejor representa al proyecto de los compañeros Cristina Kirchner y Amado Boudou es la encabezada por Daniel Scioli y Gabriel Mariotto. A nivel municipal, soy de Lomas de Zamora y allí voy a votar a Martín Insaurralde. En Quilmes votaría a Francisco Barba Gutiérrez, a Darío Díaz Pérez en Lanús, en Avellaneda votaría a Alberto Ferraresi, en Almirante Brown a Darío Giustozzi, a Julio Pereyra en Florencio Varela y en La Plata a Guido Carlotto. La mayoría de ellos tienen altas posibilidades de ganar. Lo veo un tanto complejo en La Plata, pero confío en la militancia.

Por cuánto ganará Cristina

Se vienen las elecciones primarias, abiertas y simultáneas. En dos semanas se sabrá la diferencia entre la Presidenta y sus competidores y quién será el segundo candidato que podría polarizar la elección de octubre.
El Gobierno Nacional ratificó las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias convocadas para el 14 de agosto próximo y dio por tierra con las versiones sobre una supuesta suspensión del acto cívico lanzadas con especial fuerza desde los bunkers de los precandidatos presidenciales de la Udeso, Ricardo Alfonsín, y del Frente Popular, Eduardo Duhalde. “Hay una clara intencionalidad de hacer aparecer como que hay dudas, pero ratificamos este proceso electoral conforme lo contempla la ley que sancionó el Congreso Nacional en diciembre de 2009”, aseguró el ministro del Interior, Florencio Randazzo. El responsable de la cartera política calificó la movida como “intentos irresponsables de una vieja dirigencia que se resiste a los cambios y a la nuevas reglas de juego que garantizan la igualdad”.
En la práctica, el esquema supone dejar atrás el sistema de selección de candidatos por parte de pequeños cenáculos de afiliados o burocracias partidarias. Según la óptica de quienes impulsaron la iniciativa –que sancionó el Senado por 42 votos contra 24 durante la última sesión de 2009–, la elección se constituirá en el punto de partida de una experiencia que trasciende la coyuntura política. Aun cuando muchos consideran que el resultado podrá interpretarse como un indicio de las preferencias de los electores de cara a las nacionales de octubre. Esto último en virtud del caudal de adhesiones que consigan los precandidatos y la distancia que pueda establecer la presidenta Cristina Kirchner de su más inmediato competidor.
Romper con la rosca. El proyecto que el Poder Ejecutivo envió al Congreso y que finalmente se aprobó –pese a la masiva resistencia del disperso Grupo A– nada tiene que ver con una iniciativa autista, sino que surgió de un proceso convocado por la presidenta Cristina Kirchner en julio de 2009, y que se enriqueció en el ámbito del Diálogo para la Reforma Política. La mención, que parece superflua, cobra relevancia de cara a las críticas surgidas desde buena parte de un arco opositor que sólo coincide en su oposición al Gobierno y en la necesidad de derrotarlo en octubre.
En los hechos, los partidos políticos con representación parlamentaria y muchos especialistas del ámbito académico, así como organizaciones no gubernamentales y funcionarios de la Justicia Nacional Electoral, aportaron al debate que se concretó en la cartera que conduce Randazzo, quien ante las dudas que sembró la oposición debió subrayar una y otra vez durante la semana que “el compromiso (de realizar las elecciones) existe desde el mismo día en que la Presidenta convocó al diálogo” con la finalidad de poner en funcionamiento “un sistema mucho más participativo”.
No es extraño que ante las debilidades endógenas que exhiben las diversas fracciones de la política tradicional, la mayoría de sus dirigentes se ilusionen con volver atrás el reloj para resucitar las componendas que hacían de la participación masiva una quimera y que ponía en manos de unos pocos afiliados –y de los grupos económicos que los patrocinaban– la composición final de la oferta electoral. “Si hay un gobierno comprometido en que la gente participe es éste”, subrayó Randazzo ante la indiferencia de los medios hegemónicos, más ocupados en compensar el big-bang opositor que en informar sobre las posibilidades de la nueva herramienta.
Más allá de las críticas. Las elecciones primarias que se concretarán el 14 de agosto serán de carácter obligatorio para los 28 millones 685 mil ciudadanos habilitados para votar en todo el territorio nacional, estén o no afiliados a algún partido político. Aunque la jueza federal María Servini de Cubría afirmó que quienes no cumplan no podrán sufragar en las nacionales de octubre, desde el Ministerio del Interior prefirieron relativizar la cuestión y señalaron que los que no lo hagan igual podrán participar de las elecciones generales.
El sistema, que constituye un método de selección de candidaturas para cargos electivos nacionales y de habilitación para los partidos y alianzas que busquen competir por esos cargos, debería –según los cálculos– aumentar la legitimidad social de los seleccionados y profundizar la democratización de las estructuras partidarias. Quienes impulsaron la norma señalan que, además, el esquema fortalecerá los partidos como herramientas de participación popular, contribuyendo a una competencia política más estable. Teoría al margen, en esta primera oportunidad no habrá competencias internas debido a que cada partido y alianza concurrirá con una única fórmula, por lo menos la presidencial.
Más allá de los acuerdos celebrados intramuros para evitar las internas, las primarias son obligatorias para todas las agrupaciones que quieran ser de la partida en las nacionales, aún cuando postulen una sola lista de precandidatos, dado que constituyen el único método habilitante para seleccionar candidatos, partidos y alianzas. En otras palabras, aunque las agrupaciones deciden quiénes serán sus precandidatos, son los ciudadanos quienes decidirán entre los mismos. El mecanismo impide que los precandidatos derrotados en una elección primaria compitan en la nacional y, además, evita la proliferación de listas sin representación efectiva en la sociedad.
Con relación a este último punto –resistido por los partidos pequeños–, la ley establece que sólo podrán presentarse en las nacionales los partidos o alianzas que hayan conseguido –sumadas todas sus listas de precandidatos– un mínimo equivalente al 1,5 por ciento de los votos válidos emitidos en el distrito y para la categoría en la que pretendan competir. Tanto los partidos como las alianzas que no alcancen el requisito en uno o más distritos de los 25 que componen el país no podrán disputar por las 130 diputaciones y las 24 senadurías nacionales que estarán en juego. En el caso de los cargos a presidente y vicepresidente, deberán reunir –como mínimo– el 1,5 por ciento de los votos válidos de todo el país.
Los cálculos . Para la oposición, los resultados electorales en la Ciudad de Buenos Aires y Santa Fe serían una suerte de anticipo de una merma del caudal electoral del kirchnerismo de cara a las nacionales de octubre. En esta hipótesis, que tiene mucho de deseo y poco de análisis objetivo, el resultado de las primarias serviría para confirmar que el ciclo kirchnerista está terminado, como gusta vaticinar Elisa Carrió.
En los hechos, pasada una década de la explosión que arrasó con los partidos tradicionales y de la consigna “Que se vayan todos”, las dudas que exhiben las diluidas estructuras tradicionales y sus triquiñuelas para evitar las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias no hacen más que poner de relieve sus casi nulas capacidades para adaptarse a las nuevas demandas sociales. El micropartidismo y las alianzas con fines gatoparditas son pruebas que eximen de mayores comentarios.
El oficialismo, en tanto, espera confiado el debut del nuevo esquema. Aunque nadie en sus filas esté en condiciones de pronosticar las decisiones que tomará el electorado, estiman que el apoyo que recibirá la precandidatura de la Presidenta en el conurbano bonaerense y en el interior del país será suficiente para limitar las posibilidades de una oposición dispersa. Ni siquiera en las filas de Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Hermes Binner –los tres con más chances– se ilusionan con ubicarse por encima del 25 por ciento.
¿Podría, sin embargo, una concentración del voto opositor en quien salga segundo en las internas aumentar sus chances de cara las nacionales? Una vez más, la dirigencia del Frente para la Victoria exhibe los resultados de las elecciones locales realizadas en el interior y los pronósticos –es el caso de Poliarquía– que ubican a Cristina Kirchner por encima del 50 por ciento en el territorio bonaerense. Encuestas e historia electoral en mano aseguran que la reelección quedaría asegurada con un piso del 50 por ciento en Buenos Aires y en el interior. Caudal suficiente para contrarrestar el voto anti-K que buscan capitalizar la oposición en los díscolos distritos de Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Capital Federal. La historia terminará de dilucidarse en las generales de octubre..

Conurbano: abiertas y calientes

En territorio bonaerense, y particularmente en el segundo y tercer cinturón, las elecciones del 14 de agosto servirán para dirimir poder real entre aspirantes a jefes comunales. Un mapa en reconfiguración permanente.
Si las internas abiertas perdieron cierto glamour por ausencia de disputa entre precandidatos presidenciales, la situación en la provincia de Buenos Aires y el conurbano es muy distinta, tirando a caliente. En el territorio bonaerense se juega el futuro de 135 municipios y 1200 candidatos, con nada menos que 31 mil mesas a disposición de los votantes. Lo que sucede en el primer y segundo cordón confirma que el estallido de las representaciones políticas se continúa en niveles asombrosos de fragmentación y movilidad. Sólo en Quilmes se presentarán 26 listas distintas, en Florencio Varela serán 15. El FpV dirimirá por el nuevo sistema nada menos que 66 candidaturas a intendentes. En el caso de Udeso, la alianza entre Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez, los distritos en los que no hubo acuerdo para designar candidatos a intendentes son 38. De modo que nada de “encuesta abierta y obligatoria” con las Paso bonaerenses: en buena parte del conurbano y otras localidades de la provincia se disputará poder territorial real.
El cuadro refleja una dinámica radicalmente opuesta a la noción según la cual “barones del conurbano” clonados de un único ser vivo lo dominan todo por sobre un paisaje muerto. La todavía célebre aunque ya lejana campaña de corte de boleta realizada por Martín Sabbatella para destronar a Juan Carlos Rousselot en Morón es quizás uno de los primeros antecedentes de los cambios que se produjeron en los últimos años, sobre todo en relación con los tiempos del duhaldismo y las manzaneras. Mientras que difícilmente los medios hegemónicos tilden de “barones” a intendentes eternos de origen radical como Enrique García (Vicente López) y Gustavo Posse (San Isidro), es más que opinable etiquetar de barones a jefes comunales de las nuevas generaciones como Francisco Barba Gutiérrez (Quilmes), Darío Díaz Pérez (Lanús), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Sergio Massa (Tigre), Andrés Arregui (Moreno) o a la intendenta de Luján, Graciela Rosso. Y cuando sí se trata de un intendente bien PJ como Mario Ishii, éste, envuelto en su poncho federal, sale a competir por la gobernación con Daniel Scioli, acaso apuntando a recoger heridos.
En el mapa del conurbano se produjeron suficientes cambios como para que los intendentes más pejotistas se atajaran más que preocupados cuando hubo que pulir la reglamentación de la ley de internas abiertas y obligatorias en la jurisdicción bonaerense. Se trataba de defender el territorio y no solamente los votos ante amenazas como la lista de adhesión encabezada por Martín Sabbatella. El armado final de las listas a legisladores nacionales por la provincia tampoco fue satisfactorio para ellos. A modo de compensación, lo que los intendentes peronistas pudieron acordar con Daniel Scioli fue una modificación de la ley de internas abiertas que permitió aumentar el número de votos necesario para obtener representación en las listas que compitan en la elección final: de un piso original del 10 por ciento al 25 por ciento del que habla la exigente carta orgánica del PJ (o lo que defina cada espacio político), cosa de hacerle difícil la vida a las minorías que se presentan como opción alternativa.
Multiplicaos. Sin embargo el acuerdo no pudo acotar ni la multiplicación ni la fragmentación de ofertas a nivel comunal. Quizás el caso más curioso sea el de Quilmes, en donde se presentarán listas de 26 colores distintos, todos aspirando a la intendencia. No se trata sólo de una multiplicación de pequeños sellos partidarios sino que la propagación se produce al interior mismo del kirchnerismo. El Barba Gutiérrez es el que tiene las mejores intenciones de voto pero su lista es parte de una generosa docena de postulantes tanto del FpV como del sabbatellismo.
Sólo Aníbal Fernández, quien fue intendente de Quilmes entre 1991 y 1995, sostiene buenas relaciones con tres aspirantes al cargo: Leandro Jarsún (funcionario del Ministerio de Justicia y ex secretario de Desarrollo Social del municipio durante la gestión de Hermes Villordo); Daniel Gurzi (subsecretario de la Pequeña, Mediana y Microempresa de la Provincia) y Andrés Meiszner (director del Registro Nacional de Armas e hijo del presidente del Quilmes Atlético Club, además de vicepresidente de la AFA). Darío Ortizá es candidato por el Nuevo Encuentro de Sabbatella. La Udeso presenta sólo a Eduardo Schiavo y el duhaldismo lleva cuatro aspirantes.
Florencio Varela, con sus 15 listas, sigue en el ranking de la multiplicación. En 60 distritos el FpV lleva un único candidato a intendente, en 66 sucede lo contrario. Del total de municipios más o menos cercanos a la Capital Federal sólo en Hurlingham, Malvinas Argentinas y Pilar habrá lista única kirchnerista.
En Vicente López, hostil al kirchnerismo en cuanto a composición social y sin embargo con un intendente que mantiene buenas relaciones con el Gobierno Nacional, el eterno Japonés García irá por su reelección en octubre y adhiriendo a la lista encabezada por Cristina Fernández. El diputado nacional Norberto Erro, quien fue un histórico de García pero últimamente jugó con Gustavo Posse, se presenta como alternativa marca Udeso.