
martes, 11 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
Apaga la luz
Por Daniel Cecchini El suministro de energía eléctrica a la población es un servicio público básico que las prestadoras tienen la obligación de cumplir y cuya interrupción sólo puede justificarse en caso de catástrofe. No es precisamente esta última la causa de las fallas en el servicio de Edesur, una empresa cuya concesión –otorgada en 1992 por un lapso de 95 años– mantiene cautivos a más de 2.300.000 usuarios residenciales (unos 6 millones de personas) distribuidos en la Ciudad Autónoma y 12 partidos del conurbano bonaerense. En su caso, las razones hay que buscarlas en un cóctel que combina tres ingredientes explosivos: una privatización que regaló el patrimonio estatal sin preservar los intereses de los usuarios, casi dos décadas de desinversión por parte de sus dueños privados y años de ausencia de control por parte del Estado.
Fuente: Miradas al Sur
La posible rescisión a Edesur. La matriz privatista de los ’90, y la exitosa experiencia de Aysa y el Correo
Luego de los cortes de electricidad de los últimos días de diciembre, focalizados en mayor medida en la zona sur de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, el Ministerio de Planificación avanzó contra las empresas distribuidoras de energía eléctrica en penalizaciones y multas, y anunció llegar a analizar la eventual rescisión de la concesión. Instruyó al Enre (Ente Regulador de la Electricidad) que intime a las tres empresas distribuidoras, Edesur, Edenor y Edelap, a brindar información acerca del tipo de atención que recibieron los usuarios damnificados por los cortes que tramitan el resarcimiento indemnizatorio por los perjuicios ocasionados. Asimismo enviaron inspectores técnicos para realizar auditorías durante los próximos 30 días en las tres empresas, en especial en el caso de Edesur, a fin de constatar las razones de dichos cortes y también auditar las inversiones que debían realizarse de acuerdo a lo comprometido con el Estado Nacional. En ese sentido, de acuerdo con la resolución 525/2010 del Ente Nacional Regulador de la Electricidad, publicada el martes 4 de enero en el Boletín Oficial, la distribuidora deberá presentar dentro de los próximos 10 días un plan de ejecución de inversiones por un monto de, al menos, 414 millones de pesos.
Echando un poco luz en Edesur. Desde el año 2007, Edesur es controlada a través de su mayoría accionaria por la empresa estatal italiana Enel (Ente Nazionale per l’Energía Elettrica), paquete accionario que a su vez fue comprado a la empresa española Endesa, adquisición no casual ya que, en España, Enel controla el 90% de Endesa. Es decir, Edesur, que se hizo cargo en 1992 de la empresa estatal Segba para la distribución de energía eléctrica en la zona sur de la Capital y el Gran Buenos Aires, es controlada mayoritariamente por la empresa italiana Enel. (¿Me siguen? preguntaría Lilita Carrió) Concluyendo, Endesa (que es Enel) conforma junto con Petrobras (que es de Brasil) la empresa Enersis, que posee y maneja, hoy, el 57% de Edesur. Durante los días de corte de electricidad, y ante los llamados desde el Ministerio de Planificación y el Enre, los directivos de estas empresas que conforman Edesur estaban pasando las fiestas de fin de año en sus países de origen, Italia, España y Brasil.
Rescisión en el horizonte. El ministro de planificación, Julio De Vido, anunció que, más allá de las multas (llegarían a 70 millones de pesos) y las correspondientes indemnizaciones a los usuarios, cabría la posibilidad de rescindir el contrato de concesión de Edesur, lo que generó en la oposición y en los grandes medios de comunicación más preocupación y gritos de espanto que los perjuicios que vienen sufriendo cientos de miles de usuarios por los cortes de luz que se dan año tras año. Ahora, ¿la rescisión de las concesiones es una posibilidad firme? ¿Podría el Estado hacerse cargo de las empresas hoy en manos privadas? Parte de estas preguntas tienen respuestas en antecedentes exitosos y no muy lejanos, como el caso de Aguas Argentinas (en manos de un consorcio franco-español), el Correo (en manos del grupo Macri) y, más recientemente, Aerolíneas Argentinas, todas empresas privatizadas en los ’90 que volvieron a manos del Estado luego de rescindir sus contratos de concesión por los flagrantes incumplimientos cometidos. En reuniones mantenidas en el Ministerio de Planificación, se sumaron cerca de doce intendentes del Gran Buenos Aires, de las zonas más castigadas por los cortes y la falta de inversiones. Muchos de ellos, hartos de las postergaciones de las empresas concesionarias, pidieron de viva voz que se ponga fin a las concesiones, entre ellos el intendente de Quilmes, Francisco “Barba” Gutiérrez.
Opositores gerentes. La reconversión de la matriz de las concesiones de servicios públicos durante la década privatizadora de los ’90, luego perfeccionadas por Eduardo Duhalde en su interinato presidencial, es uno de los desafíos centrales en el proceso de recomposición del papel que debe ejercer el Estado. La sola mención de evaluar rescindir una concesión de servicios públicos como la de Edesur abroqueló rápidamente a amplios sectores de la oposición, a quienes el ministro De Vido calificó como “gerentes de las empresas distribuidoras; por eso sólo saben reclamar mayores tarifas y nunca hablan de la calidad del servicio, ni los derechos de los consumidores”. Aludía al diputado demócrata mendocino Omar de Marchi y el economista Santiago Urbiztondo, y también a la inefable Patricia Bullrich, que se animó a decir que “el Gobierno Nacional no debe tomar el control estatal de la concesión repitiendo los desastrosos resultados como el de la re-estatización de Aerolíneas Argentinas”. Claros ejemplos, más allá de lo insustancial de Bullrich, que sirven como muestra de un pensamiento amplio dentro de la oposición, y de gran parte de los medios de comunicación que, confundidos en la defensa de intereses privados debido a la suculenta pauta publicitaria que las empresas privatizadas invirtieron durante años en los medios periodísticos, disparan el discursete de la seguridad jurídica, la ineficiencia del Estado, y el peor cuentito noventista, todos en un mismo orden. El debate impuesto sobre la recuperación del papel del Estado, y los pasos dados desde 2003 en esa dirección, demuestran la precariedad de argumentos de los defensores de todo aquello que en nombre de la modernidad hizo atrasar al país durante décadas.
José María Gatica: Un odio que no conviene olvidar
Foto: Perón saludando a Gatica.El 6 de enero de 1951, hace 60 años, en el Madison Square Garden de Nueva York, José María Gatica, El Mono, realiza una pelea con el campeón mundial Ike Williams sin poner en juego el título de los ligeros, y pierde por KO en el primer round. Perón, aficionado al boxeo, apoyó el primer y único viaje de Gatica a los Estados Unidos en busca de un título mundial. La gira había comenzado con éxito, derrotando por knock-out en el cuarto asalto a Terence Young. De regresó al país perdió el apoyo oficial.
El siguiente texto, un clásico magistral de Osvado Soriano, relata al Mono Gatica como sólo él lo podía hacer.
José María Gatica: Un odio que no conviene olvidar
Por Osvaldo Soriano
A Julio Cortázar
[Poco después del "rodrigazo", que nos dejó a todos en la miseria, Roberto Cossa me hizo entrar en El Cronista Comercial, donde volví a ser redactor de deportes. Esta semblanza de José María Gatica se publicó a fines de 1975.]
"No me dejés solo, hermano". Tirado en el pavimento, el cuerpo sacudido por los espasmos, Gatica se aferraba al pedazo de vida que se le iba. Lo rodeaba una multitud de extraños que lo habían visto caer bajo las ruedas de un colectivo, a la salida de la cancha de Independiente. Pocos ojos entre los que miraban esa piltafa cercana a la muerte habrán reconocido el cuerpo de José María Gatica, uno de los mayores ídolos que tuvo el boxeo argentino.
Tenía 38 años y parecía un viejo. Hasta ese día en que la borrachera no le dejó hacer pie en el estribo del ómnibus, había sobrevivido en una villa miseria como tantos otros; algún rasgo lo distinguía: la nariz aplastada, la sonrisa provocadora, un cierto desdén por el futuro. Era uno de esos hombres obligados a soñar con el pasado, porque el suyo estaba teñido de sangre y ovaciones.
El 7 de diciembre de 1945 subió por primera vez a un ring como semifondista profesional. Esa noche, su triunfo por nocaut en la primera vuelta frente a Leopoldo Mayorano no puso al público de pie, ni lo irritó. Comenzaba su carrera un hombre de rabia larga, de ambición fresca.
Había sufrido la violencia desde su nacimiento, en Villa Mercedes, San Luis, el 25 de Mayo de 1925. A los siete años llegó a Buenos Aires en un tren de carga, con su madre y un hermano mayor.
A los diez había ganado un lugar en Plaza Constitución, donde lustró miles de zapatos. De rodillas, miraba desde abajo la cara de la gente, pero hasta ese privilegio tuvo que defender a golpes frente a competidores tan desesperados como él. Un peluquero que vivía por allí lo vio pelear varias veces y quedó impresionado por su agresividad. Era Lázaro Koczi, un hombre relacionado con el boxeo profesional. Pronto le propuso cambiar de oficio.
The Sailor's Home era la casa de la misión inglesa para marineros. Estaba en Paseo Colón y San Juan, un barrio con tradición de compadritos. Allí paraban los hombres que habían perdido sus barcos en los extravíos de una borrachera, los desertores, los enfermos, los malandras sin cuchillo. Todo se resolvía a puñetazos. Un hombre de agallas podía ganarse allí veinte pesos si era capaz de vencer en tres rounds al marinero más fuerte.
Lázaro Koczi apareció una noche con Gatica, le mostró el ring y le habló de los veinte pesos. El lustrabotas subió. Se sabe que ganó varias peleas, que agachó a corpulentos marineros y luego dejó su parada de Constitución. Había ganado el derecho a más.
El 7 de diciembre de 1945 -ese año singular en la historia argentina- debutó en el Luna Park. Sus ojos verdes habrán visto la multitud con el brillo del desafío. Bastó un golpe para que Mayorano, su rival, fuera a la lona. En poco tiempo ganaba dos peleas más y los empresarios pusieron sus ojos en él. Al año siguiente ganó las siete peleas que hizo, una de ellas con Alfredo Prada, quien sería su más rival encarnizado.
Por entonces el público se había dividido: el ring-side abucheada a Gatica, quería verlo en el piso; la popular rugía alentando a ese morocho que miraba con odio a sus rivales y cuando los tenía a sus pies levantaba los brazos tan abiertos como para abrazar al mundo. Los apodos de la tribuna eran diversos, según de dónde provenían: Tigre, para la popular, Mono para el ring-side. A los periodistas le gustaba más Mono y así lo recuerdan aún.
Mientras duró su grandeza tuvo un rival irreconciliable sobre el ring: Alfredo Prada. Ya se habían enfrentado antes, cuando no suponían que la vida los iba a unir en el triunfo y el fracaso. Combatieron seis veces y ganó tres cada uno. La última pelea, en 1953, significó la derrota de Gatica y el comienzo de su patética decadencia.
Los enfrentamientos entre Gatica y Prada dividieron al público como nunca; se estaba con Gatica o contra él. Prada era campeón argentino, una satisfacción que el Mono nunca alcanzó. Cuando el pleito terminó, las carreras de ambos llegaraban al ocaso. Prada dejó el boxeo con algún dinero en el banco. Afrontó la vida como un ciudadano recompensado. El Mono volvió a su origen, como si toda su pelea con la vida hubiera sido una parábola restallante, una explosión de luces que lo iluminaron hasta, de pronto, dejarlo nuevamente en la oscuridad.
Volvió a una villa miseria. Vivió de la caridad junto a su segunda mujer y dos hijas. Fue una fiesta para los periodistas encontrarlo sentado a la puerta de su casilla de latas, tomando mate, sucio y harapiento.
Entonces Prada tuvo un gesto que los diarios elogiaron: abrió un restaurante en calle Paraná y llevó al Mono con él. Le pagó quince mil pesos por mes y lo puso en la puerta del negocio para exhibirlo. El gesto compasivo de Prada era otra humillación que Gatica soportó porque no podía sino aceptar su derrota.
Había vivido como un esclavo y pocos le perdonaron su grotesca revancha: como un Robin Hood de barrio, iba con los suyos -los lustradores- y les destrozaba los cajones a patadas a cambio de billetes de mil. Pagaba con una fragata los diarios que quitaba a las viejas que rodeaban el Luna Park. Unos pocos lo miraban con respeto, otros ser reían de él.
Desde que Alfredo Prada lo venció en 1953, en la última pelea, no dejó de caer. Siguió tres años más, pero estaba acabado como boxeador. Como hombre le faltaba recorrer la pendiente más dura: el desprecio, el odio, el revanchismo de las buenas conciencias.
Era, para ellas, un analfabeto despreciable, un "lumpen". Perdió todo lo que tenía pero jamás se lamentó. Fue noticia para los diarios el día que una inundación se llevó lo poco que le quedaba. Entonces, fue fotografiado en camiseta, lleno de mugre y mereció crónicas colmadas de aleccionadora compasión. Curiosamente, el Mono sonreía.
Adhirió fervorosamente al peronismo y, curiosamente, su esplendor y caída desplegó la misma parábola en el almanaque: levantó su brazos en 1945 y lo bajó, vencidos, en 1956. Había sido el preferido de Perón mientras brillaba. Aficionado al boxeo, el Presidente apoyó el viaje de Gatica a Estados Unidos para buscar una pelea con el campeón de los livianos. En cuatro rounds venció a Terence Young y esta victoria le abrió las puertas a la pelea con Ike Williams, dueño de la corona mundial, en 1951. Medio país estuvo pendiente de la suerte del Mono que iba a batirse en el Madison Square Garden de Nueva York. Subió a la lona sobrador, fanfarrón. Cuando empezó el combate bajó las manos y puso la cara, como lo haría luego Nicolino Locche. Pero Gatica no sabía de esas sutilezas. Bastaron tres golpes de Williams y a los tres minutos de pelea el Mono se derrumbó. Desde entonces perdió los favores oficiales y dejó de ser el hombre que se fotografiaba junto a Perón. Entre 1952 y 1953 ganó trece combates luego de ser vencido por Luis Federico Thompson, pero la última derrota ante Prada lo puso en la pendiente definitiva; caualmente, esa derrota sucedió un 16 de setiembre, dos años antes del día que estalló el pronunciamiento militar contra el peronismo.
No sólo Prada usó al Mono para exaltar la beneficencia. Martín Karadagián, un empresario del espectáculo que había montado una troupe de luchadores, lo llevó a parodiar una final. También allí tenía que perder. En "sensacional encuentro" Karadagián, dueño del poder, benefactor de hospitales, lo sometió por unos pocos pesos.
La última derrota ocurrió el 10 de noviembre de 1963, bajo las ruedas de aquel colectivo. Había terminado su vida en una parábola perfecta de humillación; "una bala perdida", como solía decir él.
No tuvo amigos. Apenas dos o tres compañeros de aventuras en los momentos en que regalaba su pequeña fortuna. Contestaba con monosílabos, recuerdan algunos, para escapar de los adulones y los ambiciosos; otros dicen que no hablaba para ocultar su escasa educación. Tirado en la calle Herrera, de Avellaneda, manchado de sangre, con los ojos abiertos puestos en otro vendedor de muñecos, repitió: "No me dejés solo, hermano; levantáme, no quiero estar tirado".
Cuando murió, La Prensa dijo: "La popularidad que adquirió Gatica por sus éxitos y por su característico estilo de infatigable peleador, fue utilizada por el régimen de la dicatdura, que lo adoptó como en el caso de otros campeones deportivos como instrumento de propaganda. Y esta publicidad extradeportiva y el aplauso obsecuente de personajes encumbrados no fueron ajenos por cierto a que él cayera en actos de inconducta dentro y fuera del ring". Fué un recuerdo político, cargado de desprecio. Al comentarista, como a tantos otros hombres de traje gris, le hubiera gustado ver a Gatica domado. Pero no; aún muerto sería molesto: nunca llegó tanta gente a la Federación Argentina de Box como para su velatorio. Hombres y mujeres hicieron una colecta y compraron una corona que decía: "El pueblo a su ídolo". El féretro tardó siete horas en llegar al cementerio de Avellaneda. Cuando la última palada de tierra cubrió el modesto cajón, los cronistas anotaron esta frase de Jesús Gatica: "La única miseria qe vivió mi hermano fue consecuencia de su desesperado afán de querer vivir la vida".
Se cumplen tres décadas de la que fue, quizá, su primera alegría, cuando tenía veinte años. Gatica es, todavía, un símbolo contradictorio, arbitrario; la vida le fue quitada poco a poco, con un odio que conviene no olvidar.
1974.
viernes, 7 de enero de 2011
NEGRA PERONISTA Y CON ORGULLO
Diaguitas de Salta denuncian que los desalojaron y destruyeron sus casas
jueves, 6 de enero de 2011
¿Adónde vas, Jorge Altamira?
Disculpame, pero yo no creo que en lo profundo de vos mismo puedas suponer que la interrupción del kirchnerismo en el gobierno va a llevar al P.O. a la Casa Rosada, ni tampoco que le va a provocar un gran crecimiento político. No. No creo que estés tan al margen del desarrollo de la lucha de clases ni que, en nombre del marxismo, saques conclusiones que sólo es posible admitir en un adolescente generoso y utópico – de esos que, en pequeño número, te siguen - y que cree que se puede asaltar el cielo así como así, mañana mismo, con la revolución perfecta, completita, sin contradicción, ni imperfección alguna. No. A los pibes los entiendo – a “tus pibes” – y eso me duele, porque así seguramente pensaba el pibe Ferreyra. Porque a los 18 o los 22 años es posible querer salir de las desgracias, del desaliento, de la injusticia, luchando contra todos al mismo tiempo y de una vez, a todo o nada. Lo lamento por los pibes porque ellos ponen el cuerpo y la derecha no anda con vueltas.
Pero, a vos no te lo puedo entender. Vos viste lo que pasó con el corte de vías el otro día: 20 muchachos rebeldes, en nombre de 60 compañeros tercerizados, provocaron la bronca de miles de usuarios del ferrocarril en Plaza Constitución y esa bronca fue usada por grupos duhaldistas y macristas, por las barras bravas de Barrionuevo, por los comandos de Ritondo, por las bandas de Duhalde. No es como dice tu compañero Ramal que “sería delirante suponer que el P.O. cortaba en Avellaneda y también el P.O. actuaba” en Plaza Constitución. Si algo hay delirante es precisamente lo de Ramal, porque nadie seriamente ha dicho eso. Lo ocurrido es que, en los hechos, esos muchachitos idealistas que cortaron las vías quedaron aliados, en un mismo operativo de pinzas que vos no previste pero se dio en los hechos, con las bandas de derecha.
Entonces, cuando dicen “el P.O. aliado al duhaldismo” no te enojés: en la teoría no es así; en los hechos, sí. Es decir, en la política concreta, el macrista Ritondo es aliado tuyo y también Cecilia Pando y Posse y Redrado y Puerta y Barrionuevo y Toma. Vos y tus compañeros atacan al gobierno porque lo que no ha hecho, por lo que falta; ellos lo quieren voltear por lo que ha hecho y lo que ha hecho es suficiente para que no lo soporten. Pero en conjunto vos y ellos creen que es conveniente interrumpir el avance del kirchnerismo, es decir, la reelección de Cristina.
Claro, ellos, la derecha, están en lo suyo, no soportan la Ley de Medios, no soportan el recupero de los aportes jubilatorios por el Estado, ni la Unasur, ni tampoco la asignación universal por hijo, ni ponerle coto al FMI. Ellos están molestos por el protagonismo popular, por “los oscuramente pigmentados” (como decía el conservador Reinaldo Pastor) y entonces dicen ahora, haciéndole ‘el bocho’ a los vecinos más reaccionarios: “Somos xenófobos y ¿qué?: los bolivianos y paraguayos nos ocupan las escuelas y los hospitales”. Pero vos no podés coincidir con eso. Ya sé que no coincidís en la teoría, pero en los hechos, sí. En la teoría vos sabés de la gesta altoperuana contra los realistas y seguramente sabés del “Moto Méndez” y “el indio Camargo” y Juana Azurduy” y tenés afecto por bolivianos y paraguayos (¡Cómo no tenerlo por Solano López, compañero de lucha contra el mitrismo oligárquico financiado por el Imperio Británico!) pero, sin embargo, vos tocás en la misma orquesta de los xenófobos. Es en la misma orquesta, mi viejo, aunque no estés orquestado en conspiraciones de café. En los hechos, sí.
Por eso te repito: ¿Adónde vas, Altamira? Porque vos debieras saber, lo sabés, supongo, que en política es fundamental conocer al enemigo principal (manual elemental de todo socialista en serio). Y no podés confundir al gobierno - con todas las asignaturas pendientes que vos quieras - con la alianza Duhalde, Macri, Pando y todos los que ya conocemos. No. Eso no te lo voy a entender nunca, ni a justificar.
Por otra parte, vos te formaste en una concepción de la política que otorgaba importancia fundamental, al conocimiento de la correlación de fuerzas. Hay que preguntarse, en cada momento de la lucha, cuál es la correlación de fuerzas. Esto lo aprendiste, como yo, hace muchos años, en los manualitos del socialismo, es el ABC, el primero inferior, como se decía en nuestros tiempos. Y entonces, ¿cuáles son las opciones en juego? No me explico cómo no entendés las fuerzas en juego y la opción consiguiente: la vuelta al 2001 o a 1942, según algunos, es decir, el retroceso profundo con respecto a los avances del kirchnerismo, con todas las imitaciones en que probablemente vos y yo coincidamos o la prosecución y profundización de lo que se está haciendo desde el gobierno. ¡Y no podés decirme a mí que aprendiste en los textos clásicos que estas son luchas interburguesas y que es lo mismo Cristina en el gobierno que la Pando o Duhalde! No, vos sabés que no podés decirme eso, porque eso te invalidaría para actuar concretamente en las luchas políticas que se están dando hoy y aquí.
Vos viviste muchas cosas, Altamira, como las viví yo. ¿O perdiste la memoria? Y las que no viviste, te informaste por una abundante literatura política. ¿Qué hizo la izquierda abstracta, toda la izquierda, desde anarquistas, socialistas, comunistas hasta trotskistas, en el 30? Todos contra Yrigoyen. Y vino Uriburu y después él mismo se encargó de torturar y fusilar, incluso a algunos de estos izquierdistas teóricos que habían sido funcionales a esa derecha fascista. ¿Era lo mismo Uriburu que Yrigoyen? Evidentemente, no. ¿Había que hacerse yrigoyenista, en ese principio de la decadencia del radicalismo? Tampoco. ¿Correspondía colocarse al margen de esa lucha porque eran luchas interburguesas? Menos aún. La única política correcta era la que enseñan los clásicos: al lado del yrigoyenismo, con independencia, junto a la clase media que hacía su experiencia de poder y evidenciaba sus limitaciones. Porque no fue por las limitaciones sino por los aciertos que torturaron y asesinaron radicales en 1931 y había que estar ahí, contra la dictadura y al mismo tiempo junto a “la resistencia radical” denunciando al alvearismo entreguista. Claro que después el radicalismo terminó en De la Rúa y todo lo que conocemos, pero eso no significa que hubiese que atacarlo en su mejor momento, cuando tenían a la mayoría popular apoyándolo. Vos lo sabés bien, porque eso se llama “dialéctica” que en lenguaje de barrio quiere decir: no hay que dejar de enamorar a una mina de 20 años pensando que dentro de 60 años estará arrugada y desdentada. O de otra manera: la degradación del menemismo no justifica a quienes estuvieron con Braden y contra Perón, en el 45.
No puedo creer que no me entiendas, porque entonces sería vano este escrito, inútil totalmente. Y no me digas tampoco… “en esa época, nosotros éramos muy chiquitos y nos hacíamos pipí en la cama”, porque te contestaré como Jauretche, lo peor es que siguen meando en la cama también ahora. Porque también en el 45 y en el 55 sucedió lo mismo, salvo la posición de “Frente Obrero” y sus seguidores de la Izquierda Nacional, que salvaron el honor del socialismo revolucionario junto a los trabajadores peronistas. De lo que ocurrió después que cayó Perón, ¿te acordás?, sin duda. ¿Qué vino? ¿El socialismo, acaso? Sí, quizás el de “Norteamérico” Ghioldi justificando los fusilamientos del ‘56 porque “la letra con sangre entra”. No eran lo mismo Perón y el almirante Rojas, lo sabe cualquier laburante sin haber leído jamás a don Carlos ni a Vladimiro Ilich. Lo sabe porque está en la realidad de la lucha de clases, aunque no sepa qué es la lucha de clases que la mayor parte de la izquierda predica en los fermentarios y talleres de formación con las ventanas cerradas a lo que ocurre en la calle.
¿Puede ser que no me entiendas? Y no te confundas, te lo digo otra vez. Yo no te digo que te hagas kirchnerista. Te digo solamente que no se es izquierda cuando se califica a todos los demás de ser lo mismo, burgueses, echando fuegos de artificio que ilusiona a los adolescentes. Se es izquierda en la acción política concreta y aquí, en América Latina, con años de dependencia y expoliación, cuando aparecen gobiernos con vocación popular - quizás vos digas burgueses disfrazados de populismo - yo no pido que abandones tu organización y te incorpores, a ellos, sino que te pongas al lado. No al lado de la derecha y en contra de ese gobierno. Te lo dijo Lenin, Altamira: “golpear juntos, marchar separados”.
“Junto” con las mayorías populares, aunque las direcciones políticas no sean todo lo que vos quisieras. Y “separados”, es decir, manteniendo la independencia ideológica, política y organizativa, pero jamás serle funcional a la derecha. No, mi viejo.
Porque entonces vas entrando en un juego en que puede caer sobre vos la responsabilidad de lo que ocurra a militantes que son víctimas de enfrentamientos como los que hemos visto, heridos o muertos para que en definitiva no se haga la revolución, sino para que la derecha llegue al poder y persiga a los pocos que te queden.
Hace pocos días lo dijo Rafael Correa, con respecto a su intento de darle una salida popular al Ecuador, protestando porque una “izquierda”, a la que llamó “boba”, se complace en atacarlo haciéndole el juego a la derecha. Lo mismo dice Hugo Chávez respecto a furibundos ex guerrilleros que se le oponen haciéndole el juego a los dueños de la televisión y los grandes grupos económicos de Venezuela. ¿No bastan acaso las fotos del lanzamiento de la candidatura de Duhalde, con el macrista Ritondo y la procesista Pando, obras maestras del terror? Son ellos los que acechan, los que quieren volver, los que quieren otros treinta mil desaparecidos, entre los cuales caerán también muchos de los tuyos. Y no podés hacerle el juego. No podés crear condiciones para que los diarios digan “el P.O. en Avellaneda y el duhaldismo y el macrismo en la Plaza Constitución, operaron contra el gobierno y provocaron incidentes”. No, mi viejo, no podés. Sería un error gravísimo y en política, ya lo sabés, un grave error es peor que un crimen.
Porque en estos países los movimientos nacionales y populares jugaron un papel importante, aunque hayan sido inorgánicos, tumultuosos, “oro y barro”, “abismos y cumbres”, como decía Jauretche, pero en el balance final expresaron avances populares, tanto Yrigoyen como Perón.
A veces, los periodistas dicen que en la Argentina no hay izquierda real ¡Y claro!, si grupos semejantes al tuyo confundieron a Biolcati con Mao Tsé Tung y a Llambías con Trotsky y se colocaron alrededor de “la mesa de enlace agropecuario” enfrentando al gobierno junto a las señoras “bien” del Barrio Norte y los grandes sojeros. En esa ocasión, vos estuviste mejor que ellos, pero no bien. No apoyaste a los ganaderos, pero dijiste que eran luchas interbuguresas. Entonces, decime, ¿toda la historia argentina son luchas interburguesas que no deben importarle a los trabajadores? Yrigoyen derrocado por los conservadores, Perón enfrentando a Braden y luego derrocado y desterrado, Moreno envenenado y San Martín enfrentado a Rivadavia y Sarmiento festejando el degüello del Chacho Peñaloza. Una historia de luchas, sangre y muerte. Y si eso no es lucha de clases, ¿las clases dónde están? ¿Todos son lo mismo, burgueses y todos los enfrentamientos, bombardeos, fusilamientos, etc., son luchas interburguesas? Si pensamos eso, mejor será que nos dediquemos a la pintura abstracta o a aprender a tocar el violín que con eso no jodemos a nadie. Y esperemos que algún día, allá lejos, cuando aparezca otro cordobazo, pero con una vanguardia iluminada, ortodoxamente formada en nuestras academias de socialismo revolucionario, volvamos quizás a la política, pero podría ocurrir entonces que los trabajadores ya hayan forjado sus dirigentes, algunos socialdemócratas, otras burocratizados, otros “fierreros”, qué se yo, pero que no reconozcan a quienes durante toda la historia argentina no incidieron para nada y sacaron el 1% de los votos por sostener que millones de argentinos imbéciles se peleaban por diferencias “burguesas” y no por el socialismo .
Sabemos, desde la Izquierda Nacional, que no es fácil ese “golpear juntos” y marchar separados. Inclusive hago autocrítica cuando Ramos se presentó con candidatura propia el 11 de marzo del ‘73 porque sostenía que era lo mismo Cámpora que los radicales y los candidatos del gobierno militar. Fue un grave error. Y ni qué hablar del apoyo a Menem. Por eso muchos izquierdistas nacionales se colocan a distancia de la historia de Ramos. Pero esta corriente ha sostenido, en general, la única posición correcta de acompañar a todos los movimientos nacionales de América Latina, desde una perspectiva independiente y colocarse claramente frente al enemigo común que, como se sabe, es el imperialismo y los traidores nativos.
Desde esa perspectiva coincidimos en la valoración del peronismo con Cooke, Hernández Arregui, Puiggrós, Walsh y tantos otros, pero insistiendo que era más correcto jugar por afuera y no intentar forjar la izquierda desde adentro. Pero lo que no dudábamos, en la relación con ellos, fue que los trabajadores estaban haciendo su experiencia y debía acompañárselos y enfrentar al enemigo principal.
Ahora la polémica sigue con motivo de las posiciones del P.O. Y te lo repito: ni oposición implacable al movimiento nacional, como la tuya, ni seguidismo. Pero la tuya puede ser más peligrosa. Porque la derecha sabe hoy que pierde en primera vuelta y va a provocar conflictos durante todo el 2011. Y ustedes no pueden estar ahí. ¡Ni cerquita! ¿Entendés?
Haceme caso, Altamira, pensalo. A la noche. En el silencio de la medianoche, pensá en los pibes que podés arriesgar y hacerlos jugar de modo funcional a la derecha. No se trata de hacerle asco a poner el cuerpo, pero sólo cuando políticamente tiene sentido el peligro que se corre. Mártires porque sí, no benefician a nadie sino que enlutan y suman desgracias a las que ya hemos sufrido. Pensá en la derecha que acecha, pensá qué pasaría si se hunde este gobierno. Vos y yo ya estamos más cerca del arpa que de la guitarra y entonces, seguí el consejo de Julián Centeya: en “el finirla, está la salvada”. Ahí uno se puede redimir de viejos pecados. Todavía estás a tiempo y entonces, te lo digo de nuevo, no se trata de hacerte kirchnerista, sino de colocarte críticamente pero acompañando al pueblo en su experiencia. Nacional, popular. Y te lo digo en nombre de los Estados Unidos Socialistas de América Latina sobre los que profetizó Trotsky en 1940, por aquello que, como sabés, lo llevó a apoyar las nacionalizaciones petroleras de Lázaro Cárdenas y que en el fondo, era su teoría de la revolución permanente y aquello otro del frente único antiimperialista que junto con Lenin presentaron en 1922 a los congresos de la III Internacional. Frente único antiimperialista con obreros, muchos obreros y también con estudiantes de la pequeña burguesía y otros oprimidos, pero en estrecha vinculación con el nivel de conciencia política de la mayoría, en ese momento histórico ¿Verdad que te acordás?
Te lo digo yo, que soy, como decía Scalabrini y salvando las distancias, “uno cualquiera que sabe que es uno cualquiera”. No sea cosa que esta conversación la tengamos que continuar en el 2012, los dos en cana o en el exilio. Y preparate entonces, porque, en ese caso, te lo voy a reprochar todos los días, implacablemente, como esa gota de la canilla que persiste y molesta empecinadamente en la madrugada, te lo voy a repetir una y mil veces, haciéndote corresponsable de la desgracia argentina, si aquellos que vos sabés volvieran, aprovechando los errores de una izquierda que todavía no se enteró que El Che puteaba desde Guatemala contra “esos mierdas de aviadores” que bombardearon a su propio pueblo aquel trágico 16 de junio de 1955.
Sólo puedo agregarte que hay momentos en la vida de los hombres que lo mejor que pueden ofrecer a su pueblo es una profunda autocrítica y un replanteo de posiciones erróneas. Ahí se juega su profunda adhesión al mundo nuevo que predican y por el cual dicen que están luchando. Pensalo.
Un saludo.
Buenos Aires, 5 de enero de 2011
Intiman a Edesur para que indemnice a los damnificados por los cortes de luz
El Ente Nacional de Regulación de Electricidad (ENRE) le enviará hoy a Edesur una misiva de carácter urgente para que la distribuidora se haga cargo de los daños y perjuicios que sufrieron los usuarios por los apagones masivos de fin de año que tuvieron lugar en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano Bonaerense. La carta del ENRE, a la que tuvo acceso en exclusiva Tiempo Argentino, está dirigida al presidente de Edesur José María Hidalgo y utiliza expresiones muy severas, que ponen en evidencia el fuerte malestar que existe en el gobierno con la empresa. Pese a que Edenor y Edelap recibirán una carta de similares características, en el Ente Regulador tienen todos los cañones puestos en Edesur porque consideran que fue la responsable del 75% de los cortes que dejaron sin luz a cientos de miles de clientes entre el 20 y el 30 de diciembre último.“Se instruye a esa(s) concecionarias para que arbitre(n) los medios necesarios para dar inmediato tratamiento y pronta resolución a los reclamos que presenten los usuarios afectados, bajo apercibimiento de aplicarle -en caso de incumplimiento- las máximas sanciones previstas en el marco regulatorio vigente”, señala uno de los párrafos más asperos de la correspondencia que irá dirigida con una copia adjunta a la Comisión de Usuarios del ENRE. Las empresas deberán informar al ENRE “la nómina de reclamos que hubieran formulado los usuarios por daños a sus artefactos y/o equipamientos con motivo de los cortes de suministro”. Los datos requeridos por el ente regulador a las distribuidoras son, entre otros, los siguientes: nombre y apellido del usuario, categoría tarifaria, fecha de recepción del reclamo y el importe del resarcimiento económico reconocido al usuario. Las distribuidoras tendrán un plazo de tres días “hábiles administrativos” para contestar “bajo apercibimiento de aplicarle las sanciones previstas en su Contrato de Concesión”. En uno de los párrafos más duros de la carta que recibirá hoy Edesur, el ENRE le hace saber que “ha recibido números reclamos de usuarios que manifiestan la total indiferencia que demuestra la concesionaria en la atención, tratamiento y resolución de los mismos”. El gobierno ya anticipó que le aplicará a las distribuidoras fuertes sanciones que incluyen multas por $ 70 millones. De ese total, unos 50 millones le corresponderán al ENRE. En el Ministerio de Planificación, que está a cargo de Julio de Vido, existe una gran preocupación por el estado del cableado eléctrico. Tanto es así que instruyó al Enre para que realice una auditoría económica y técnica en las tres distribuidoras. Además, le reclamó a Edesur que desembolse unos $ 100 millones pendientes del Plan de Inversiones correspondientes al bienio 2009-2010. Además, le impidió remitir utilidades hasta tanto no cumpla con dichas pautas. Ayer, Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación de Planificación, recibió a intendentes y representantes de 12 municipios del Conurbano para realizar un relevo de las zonas más afectadas. Los alcaldes manifestaron un profundo malestar por los apagones e incluso Francisco “Barba” Gutierrez, el combativo intendente de Quilmes, pidió a viva voz la estatización de Edesur. Hoy continuará la ronda de consultas. <
martes, 4 de enero de 2011
HAYDÉE FRIZZI DE LONGONI COLABORADORA DE SU AMIGA EVITA Y MILITANTE DE TODA LA VIDA ¡PRESENTE!
Haydée Frizzi de Longoni, colaboradora de su amiga Evita en los años iniciales del peronismo y una de las primeras militantes justicialistas en ámbitos académicos e intelectuales, falleció el lunes en la ciudad de Buenos Aires, según informaron allegados a la familia.La dirigente, que llegó incluso a actuar de enlace entre Perón y la resistencia, tenía 99 años. Su velatorio se realiza desde anoche en Moldes 769, en el barrio porteño de Belgrano.
Vinculada al coronel Juan Perón en los comienzos de su gestión en la Secretaría de Trabajo y Previsión, colaboró en la redacción de las primeras normas de esa época sobre el trabajo femenino.
Aun antes de haberse constituido la Fundación Eva Perón, había hecho amistad con María Eva Duarte, de quien también fue consejera en temas específicos como la niñez y la mujer desprotegida.
Sus criterios en esas materias influyeron en la intervención y descabezamiento de la antigua Sociedad de Damas de Beneficencia, en la creación de los hogares-escuela y la reorganización de la Casa Cuna.
La docencia era su mundo. No por eso dejó de ser militante activa y tras los sucesos de 1955 fue violentamente perseguida y separada de cátedras ganadas por concurso incluso en épocas anteriores al peronismo.
Se incorporó a la resistencia peronista y junto con su esposo, Guido Longoni, se convirtió en uno de los enlaces de la correspondencia reservada que enviaba Perón desde el exilio. El matrimonio Longoni fue, con su militancia, determinante en la difusión de sucesivas directivas del líder, como el voto en blanco o el apoyo a Frondizi.
En 1969, la pareja viajó a Europa y en la residencia de Puerta de Hierro ambos fueron recibidos por Perón.
Austeramente, en 1973, ya viuda, aceptó el reintegro a las cátedras de las que había sido despojada 18 años antes.
En diciembre de 1983, Haydée fue integrante de la Comisión de Enlace peronista y en 1984 formó parte del Comando Superior del Movimiento Peronista.
Fue estrecha colaboradora de Italo Luder en la campaña presidencial de 1983 y de Eduardo Duhalde en 1999.
Fue miembro del Club del 45 desde su fundación, y también de la agrupación Oestherheld.
En años recientes, y pese a mantener el bajo perfil que siempre la caracterizó, homenajes y reconocimientos hicieron pública su condición de una de las últimas sobrevivientes de la gesta fundacional del peronismo.
En dos videos del Gobierno Nacional sobre Eva Perón figuran testimonios suyos y ambos son guardados por el Instituto Eva Perón, entidad que asimismo produjo otro sobre la trayectoria de Haydée Frizzi de Longoni.
Había nacido el 8 de de diciembre de 1911. Se graduó de doctora en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, y ejerció la docencia en establecimientos secundarios.
Fue profesora titular de Historia en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y en la de la Universidad Nacional del Litoral.
Formó parte del Consejo Nacional Universitario, fue decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata y de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica de esa ciudad.
Presidió el Fondo Nacional de las Artes en 1975 y 1976, fue miembro de número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas "Juan Manuel de Rosas", miembro correspondiente de la Academia de Artes y Letras de La Habana, Cuba, y presidenta del Instituto Dorreguiano.
Ejerció intensamente su vocación de escritora y fue fundadora y secretaria de la Asociación de Escritores Argentinos (ADEA).
En 1942, publicó "El motín de Tagle y la asonada del 19 de marzo de 1823" (1942), obra prologada por Enrique Udaondo que mereció el primer premio "Humanidades" y medalla de oro por parte de la Institución Mitre, así como el primer premio Chorroarín.
En 1947 se editó "Rivadavia y la reforma eclesiástica", que había obtenido dos años antes el primer premio de la Sociedad de Historia Argentina; "Rivadavia y la economía argentina", con prólogo de Juan Pablo Oliver, y "Las sociedades literarias y el periodismo", que fue prologado por Carlos Ibarguren y que había merecido el primer premio en el concurso de historia de 1946.
Esposa del doctor Longoni, eminente médico clínico, compartió con éste una intensa convicción peronista, derivada a su vez de un fecundo paso común por la política universitaria.
Considerada por Arturo Jauretche "la primera mujer historiadora revisionista de la República Argentina", continuó sus tareas de investigación hasta muy avanzada edad.
Dejó dos libros inéditos: "Historia de los predios en donde hoy se ubica la Biblioteca Nacional" y "La Casa de Braganza y su intervención en el Río de la Plata", realizados ambos en colaboración con su hija Silvia.
El cumpleaños del compañero Jesús, un motivo de reflexión de Martín Gárcía
FELIZ CUMPLEAÑOS DEL COMPAÑERO JESÚSPor Martin Garcia
Esta Navidad festejamos un nuevo aniversario del nacimiento de Jesús del barrio de Nazareth.
Un hombre que osó decirle al Cesar (una especie de Bush) que si el Cesar decía que era hijo de Dios, el también (Cristo) era hijo de Dios y chau pichu.
Es mas, que todos lo éramos.
Que todos éramos hermanos, hijos del mismo Dios.
Un líder que enfrento en su tiempo al imperio y a las castas dirigenciales que lucraban con el pueblo.
Que echo a los prestamistas del templo.
Que declaro la igualdad entre el hombre y la mujer, definitivamente, lo que fue ocultado por propios y extraños durante siglos.
Que amo a su enamorada, fue amado por ella, y la hizo su compañera.
Que amo a sus compañeros, exigió justicia y dignificó con su amor a todos los que lo necesitaron.
Que oriento la solidaridad, multiplicando los panes y pescados para que todos compartieran y a todos le alcanzara.
Para que nadie se quedara sin su pan y su pescado, habiéndolo en común.
Jesús, que prefirió dar su vida, a transar con el poder, o someterse al imperio y al establishment del status quo.
Que se negó a discriminar a aquellos que la ignorancia y el poder declaraban indignos, dignificándolos.
Jesús cumple un nuevo año y nosotros nos reunimos con la familia para regalarnos unos a otros como si fuera nuestro propio cumpleaños y celebrar que Cristo hubiera nacido, alguna vez, para iluminar nuestro camino.
Algunos compañeros y amigos se cargan de dolores y resentimientos, en estas fiestas, por cuestiones humanas, y por historias viejas.
Algunos jóvenes creen que compartir con la familia es alguna forma contraria a la libertad y el crecimiento personal.
En la duda, parece mas armónico desprenderse de toda negatividad y apostar por el sentimiento del amor a nosotros mismos, a las personas con las que tantas cosas hemos pasado y aun, sufrido y que en ocasiones también nos han alegrado la vida.
Algunas de las cuales ya no estarán con nosotros, en estas fiestas.
Quizás sea un buen camino apostar por aquellas alegrías que sentíamos cuando éramos niños cuando nos alegrábamos de que los primos vinieran o nosotros fuéramos a su casa y estuviéramos todos juntos, jugando, divertidos, mientras los grandes se tomaban toda la sidra y el vino y estaban bastante felices haciendo chistes y ridiculeces.
Quizás en esas épocas encontramos más oportuno ser felices que tener razón.
Quizás nuestra propia celebración del cumpleaños del Compañero Jesús, año a año, quiera decirnos algo sobre volver a nacer, sobre tener la oportunidad del borrón y cuenta nueva y encarar una nueva etapa mas centrados en el amor que en las otras cosas que nos han ocupado en este tiempo.
Es que el amor esta disponible, hay mucho amor para compartir y para brindar, y la pobreza y la miseria son muestras claras de la falta de amor, de la sinrazón del odio, la enfermedad de la discriminación y la violencia social, esa que concentra la riqueza y las oportunidades cada vez mas y pretende dejar sin su parte a cada vez mas gente, cada vez mas desamparada, mas sola, mas despojada, como si esto fuera inevitable, natural.
Un amor activo a favor de la paz y la abundancia, que es lo que mas hay.
-Hay riqueza disponible para que todos seamos ricos, decía Evita, que es y será siendo un símbolo de amor.
Como lo es y lo seguirá siendo el Compañero Jesús, maestro de maestros.
El amor es lo que libera, lo que revive, lo que dignifica, lo que nos convierte en personas, en familia, en comunidad, en pueblo, en nación.
Todo lo embellece, lo ennoblece, lo redime, lo transforma.
El amor, el amor como código de la vida, como lenguaje entre los hombres y las mujeres en relación con la naturaleza de las cosas, el amor, es el gran legado del Barba.
El amor, la única herramienta que sirve para cualquier cosa.
¡Feliz Cumpleaños Compañero Jesús !
MG/
N&P: El Correo-e del autor es Martín García garciacmartin@gmail.com
lunes, 3 de enero de 2011
El 1º de Enero de 1941 nacía Dardo Cabo, patriota del operativo Condor en Malvinas y dirigente JP
El primero de enero de este año (2006) Dardo Manuel Cabo hubiera llegado a los 65 años. Cinco o seis días después, en cambio, se cumplieron 29 años de su asesinato. Lo mataron cuando estaba preso por cuarta o quinta vez en su larga y agitada militancia peronista. Fue fusilado junto con Roberto Rufino Pirles por la dictadura militar en un traslado desde la Unidad Penitenciaría Nº 9 de la ciudad de La Plata.A fines de 1975, poco antes de Navidad y Año Nuevo, Dardo Cabo había enviado desde la cárcel de Sierra Chica una carta con un dibujo a su familia. El dibujo era un retrato de su pequeña hija María, la Tata, basado en una pequeña fotografía que conservaba en su celda.
Sierra Chica
11-XII-75
Queridos papá, Susy y Vicky:
Con esta sonrisa de la Tata, que es lo más lindo que tenemos Cristina y yo, va un montón de cariño para renovarlo en estas fiestas. Decirles que no estemos tristes, porque tenemos mucha esperanza y si Dios quiere y nosotros hacemos fuerza este año nuevo va a ser mejor para todos. Por eso cuando brinden yo voy a estar con ustedes, así que háganlo contentos. Y ya que algunos vamos a faltar, que esa ausencia física se compense -faltando uno- en que estén los demás todos juntos en estas fiestas. Eso es lo que quisiera y lo que más me alegraría en este momento.
Los abrazo muy fuerte.
Dardo
Lo acribillaron a tiros cuando acababa de cumplir 38 años. Había estado preso, prófugo o clandestino prácticamente la mitad de su vida. Al recordar la fecha, descarté escribir una semblanza de Dardo. En este mismo sitio ya he publicado algo sobre él:
CUANDO SE CRUZARON LOS DESTINOS DEL BEBE Y LITO
http://www.rebanadasderealidad.com.ar/bardini-16.htm
1966: EL OPERATIVO CÓNDOR
http://www.rebanadasderealidad.com.ar/bardini-27.htm
Pero el 6 de enero, día de los Reyes Magos, recibí un mensaje de mi amigo Alejandro Barris. El mensaje finalizaba así:
Hoy traté de acercarme a la tumba de Dardo Cabo, donde supongo que están sus restos, en el cementerio de Avellaneda, pues se cumplen 29 años de su asesinato y el de otros compañeros, pero no tuve suerte ya que en la administración no supieron darme datos de su ubicación. Supongo que no ha habido homenajes. Al menos en los diarios o medios de comunicación no hubo información al respecto. No me sorprende que ni él ni ninguno de nuestros caídos tengan algún tipo de recordación. Habría que empujar a los notables que quedan para que en el futuro se pudiera construir alguna memoria al respecto. Como en los 60 o 70, cuando siempre se recordaba a los nuestros. En ese sentido las ideologías extremas de uno y otro signo y también los países del primer mundo y de ideologías totalitarias, son más consecuentes con sus caídos. Es una opinión y no significa que voy a agarrar la botella ni que me voy a deprimir. Simplemente una opinión. Aunque después de todo, tal vez hoy haga unos brindis por ellos.
Alejandro
A diez mil kilómetros de distancia, también levanté mi copa. Y una idea comenzó a darme vueltas en la cabeza: es hora de recordar a Dardo con una placa de bronce en algún lugar de Buenos Aires. O de ponerle su nombre a una calle o a una placita.
Pensé que si algún concejal, diputado o senador se decide a concretar la iniciativa, unos cuantos grandulones de tres o cuatro generaciones distintas sentirán que han recibido uno de los mejores regalos de los Reyes Magos.
Y entonces le escribí al único legislador que conozco.
Espero que responda pronto.
Que yo sepa, Gaspar, Melchor y Baltazar nunca decepcionaron a nadie.
[Postdata del 1º de enero de 2010: pasaron tres años y el diputado nunca respondió mi mensaje]
domingo, 2 de enero de 2011
“En cada uno de los jóvenes que milita veo un poco de mi hijo”
Nació en Córdoba el 8 de julio de 1923. Su hijo, Envar el Kadri, fue uno de los fundadores del Movimiento Juventud Peronista y de las Fuerzas Armadas Peronistas. Tras la muerte de Envar en 1998 de un ataque al corazón, Ester continúa trabajando por recordar, prolongar y reivindicar su lucha. Un retrato desde los días de la resistencia a los de Cámpora, y de la dictadura a la democracia.Ester el Kadri tiene 87 años y una infinidad de momentos dolorosos a cuestas. Al igual que su hijo Envar, siente la necesidad de dar testimonio, de contar su historia, la de los años peronistas, la de la dictadura y el exilio, la del florecimiento de la democracia. Cuando ve a la nueva generación de jóvenes en la calle o vuelve a escuchar la palabra militancia, dice sentir que el legado de su hijo aún está presente y que él definitivamente ganó la lucha por la memoria, por querer cambiar el mundo.Envar Cacho el Kadri nació en Río Cuarto un 1° de mayo de 1941 con el sonido de los actos políticos de fondo. Eran las bombas de estruendo del Partido Socialista las que se hacían oír mientras él venía al mundo. Hijo de Khaled el Kadri, un inmigrante libanés que en 1945 fue nombrado comisionado municipal de La Laguna, un pueblito de Córdoba, Envar se crió en un hogar peronista.“Recuerdo que cuando tenía tres o cuatro años, antes de venirnos a Buenos Aires, mi hijo iba a la plaza del pueblo y hablaba como si fuese Perón, lo imitaba. Es que nosotros fuimos peronistas desde que tengo noción.”–¿Cuándo comenzó a militar?–Al empezar a estudiar en el Nacional Urquiza, en Flores, después de que lo echaron del Liceo Militar General San Martín. A los 14 años estaba en el Liceo y sufrió mucho cuando quemaron La Razón de mi vida porque además se le reían en la cara.–¿Cómo fueron para su hijo los primeros años de la Resistencia?–Recuerdo que se juntaban en la esquina de Corrientes y Esmeralda con Jorge Rulli, Gustavo Rearte, Carlitos y Susana Caride, Héctor Spina, y tantos otros. Hacían pintadas, tiraban globos gigantes con la imagen de Perón, sacaban el periódico Trinchera…–¿Cuándo fue detenido por primera vez?–Con el plan Conintes, bajo el gobierno de Frondizi. Primero balearon a Gustavo Rearte y después lo metieron preso. Posteriormente secuestraron a Felipe Vallese y al poco tiempo lo vinieron a buscar a Envar y lo mandaron a Caseros.–¿Cómo eran las visitas a la cárcel?–Para mí era muy duro. Nosotros íbamos siempre porque era nuestra manera de demostrarle nuestro apoyo. Esa primera vez lo sentenciaron a cinco años y lo mandaron a Neuquén. Estando allá para su cumpleaños, uno de los últimos días que fui a visitarlo, el nene ya no estaba. Volví a Buenos Aires y supe por otras personas del partido que estaba en Santa Rosa, La Pampa. En ese ínterin, a Omarcito, mi hijo más chico que tenía 11 años, se le detectó un problema en el riñón y repentinamente murió el 25 de mayo. Ahí sentí por primera vez el dolor de llevar a un hijo al cementerio. ¡Cuántas cosas en tan poco tiempo! La Comisión de Familiares Detenidos que yo integraba, el papa de Spina y de Rulli, hablaron con Matera y logramos que dejaran venir a Envar al velatorio. Son cosas que he pasado y no es fácil. Cuesta seguir adelante pero hay que luchar. Hace dos semanas estuve en la despedida de año de la Oesterheld donde desde hace 14 años se lo recuerda cada lunes. Estuve con mi amiga Elisa, su señora, en el Torcuato Tasso, donde había unas 500 personas. Yo me reía, disfrutaba y me di cuenta que eso les sorprendió: “¿Ustedes no sabían que yo era divertida también?”, les pregunté. A veces uno ha sufrido tanto que se olvida de sentirse bien.–¿Luego del velatorio del hermano, Envar volvió a La Pampa?–Sí, pero finalmente sale al poquito tiempo, en el ’63, con la Ley de Amnistía de Arturo Illia. Para nosotros fue como un premio porque se fue un hijo pero volvió otro. Una vez en libertad, Envar continuó con la carrera de Derecho y funda con Carlitos Caride el Movimiento Juventud Peronista (MJP).–Ese mismo año viajó a Madrid y se reunió con Perón. ¿Qué cosas contaba de ese encuentro?–Al finalizar la reunión, Perón le dijo: “Bueno, ahora hagamos la foto”, a lo que mi hijo respondió: “No, General. Yo no vengo a sacarme la foto para la posteridad sino a que me dé instrucciones para la resistencia”. ¡Envar estaba enojado porque el General no le decía nada! Ellos iban con la precisa. Habían hecho mucho sacrificio para ir, no era fácil, nosotros le habíamos sacado el pasaje pagándolo por mes porque él tampoco quería que se lo pagase cualquiera y que después lo quisieran manejar.
Taco Ralo. Tras el fracaso del Operativo Retorno de 1964, integrantes del MJP fundaron las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) a fines de 1967 y un año después intentaron instalar un foco guerrillero en Taco Ralo, Tucumán.–Yo creía que estaba en Cuba. Mi marido me contó varios años después que él sí sabía que estaba en Taco Ralo. Los descubren el 19 de septiembre del ’68 e inmediatamente nos tomamos un avión, gracias a que mis hijas Sara y Susana nos dieron sus sueldos para costear el viaje. Nos tuvieron como tres o cuatro horas y nos decían que ya lo íbamos a ver. Al final sólo nos dejaron verlo desde una ventanita. Estaba sentado en el suelo. Yo lo vi destruido, levantó la mano y nada más. Luego volvimos al hotel y Dios me libre, todo dado vuelta. ¡Esa era la intención de la espera! Nos habían revisado hasta el último pañuelo.–¿Considera a Taco Ralo como una de las primeras acciones de la resistencia armada?–Si bien anteriormente hubo otros guerrilleros en el monte, como Jorge Masetti, Federico Méndez o Héctor Jouvet, sinceramente yo no sé por qué no empiezan la historia desde Taco Ralo.–¿Cómo vivió los constantes traslados por las distintas cárceles?–Era muy triste. Sé que apenas entraban a un lugar nuevo les daban con todo. Mi hijo nunca nos contó nada pero sé por David Ramos que una vez que lo torturaron a Cacho quedó casi muerto en la parrilla. David estaba en la habitación de al lado y escuchó cuando decían que al siguiente no lo iban a torturar tanto por lo que les había pasado con Envar. Gracias a Dios lograron revivirlo.–¿Cuándo consiguió nuevamente la libertad?–En mayo del ’73, con la Ley de Amnistía cuando asume Cámpora. ¡No sabés la belleza que fue la Unidad 9 de La Plata! Desde la puerta hasta la vereda lo llevaron en andas, todos cantando, gritando. Fue algo impresionante.–¿Cómo surgieron las diferencias con Montoneros?–Una vez en libertad, Envar tuvo reuniones con los distintos grupos. Ahí se dividieron las aguas porque algunos optaron por seguir luchando y él no estuvo de acuerdo. Él era de la idea de que al tener un gobierno constitucional y popular no se debía combatir, pero ellos quisieron continuar la lucha armada. David Ramos lo reemplazó en la representación de las FAP y él creó las FAP 17 de Octubre. Se puso a disposición del gobierno electo y trabajó como asesor del decano de la Facultad de Derecho de la UBA durante unos meses.
El exilio. Luego de la muerte de Perón y de las constantes persecuciones de la Triple A contra él y sus compañeros, Envar decidió exiliarse en 1975. Ante esa circunstancia descubrió un nuevo motivo de lucha: los derechos humanos y la cultura. Acompañó las primeras acciones de las Madres de Plaza de Mayo y fue miembro fundador de la Asociación Internacional para la Defensa de los Artistas, víctimas de la represión del mundo (Aida). Además publicó el libro Argentina: cómo matar a la cultura, con testimonios sobre la represión cultural y realizó una autocrítica muy profunda en Diálogos en el exilio, obra que reúne sus conversaciones con Jorge Rulli.Ester atravesó una infinidad de momentos difíciles junto a su hijo y recordar ciertas etapas de su vida la lleva a dejos de tristeza. Uno de los recuerdos es el asesinato en manos de la Triple A de Julio Troxler, amigo y compañero de Envar, en 1974. A esta nueva pérdida se le sumó la versión de que en la Presidencia había una lista donde figuraba que su hijo sería el siguiente. Poco después las largas horas de viaje para las visitas en la cárcel a las que Ester estaba acostumbrada, debieron reemplazarse por espaciados llamados desde el exilio parisino.–Se fue clandestinamente. Primero a Uruguay, luego a Brasil y de allí al Líbano donde se quedó menos de un año porque empezó la invasión de Israel. Después fue a Madrid donde lo detuvieron pero sin darlo por preso. Tanto hicieron sus amigos que finalmente lo largaron en la frontera con Francia. Ahí Norman Briski le dio lugar para vivir. La vez pasada me lo encontré y le agradecí tanto. “Pero el agradecido era yo, si me traía comida”, me dijo riéndose. Resulta que Envar había empezado a trabajar limpiando un restaurant, la dueña lo quería tanto –él se hacía querer con todo el mundo- y les daba de todo.–Al pedir asilo político y quedarse en París, ¿continuó su militancia?–Desde allá luchó fuertemente por los derechos humanos. Participó en el Comité Contra la Organización del Mundial de Futbol en la Argentina (Coba), fue organizador de la famosa Marcha por los Cien Artistas Argentinos Desaparecidos de 1979, y participó en infinidad de actos por la aparición con vida de los detenidos-desaparecidos. En 1984 publicó Diálogos en el exilio que fue una autocrítica muy importante. Envar se dio cuenta que habían sido derrotados como peronistas, como generación. Consideraba que tenían que recomponerse para tratar de volver al país algún día y poder contar su historia.
El retorno. Cacho regresó el 24 de marzo de 1984. Con la idea de dar testimonio para que las generaciones futuras no tropezaran dos veces con la misma piedra, hizo un gran aporte al libro La Voluntad, de Eduardo Anguita y Martín Caparrós.–Recuerdo que yo me levantaba y él estaba en la computadora todo el día, escribiendo y escribiendo. Otras veces iba a lo de Caparrós. Tenía tanto para contar, tanto dolor… Y tanta voluntad. Siento que se murió muy joven –tenía 57 años– porque tenía muchas ganas de plasmar su historia en un libro. Ese era su deseo. Pero por suerte hay muchísimo de él y de sus compañeros registrado en esos maravillosos tomos de La Voluntad.–¿Qué otras actividades llevó a cabo al regresar?–Creó Música Esperanza con Miguel Ángel Estrella porque consideraba que había que llevar la cultura a los sectores más pobres, fue protagonista de Che… Ernesto, una película que cuenta el recorrido del Che por Latinoamérica. Además fue productor de las películas El exilio de Gardel, Sur y El viaje, dirigidas por Pino Solanas, quien le quedó debiendo un montón de dinero. Le dijo que le iba a pagar cierta plata y no lo hizo. Fueron a juicio pero mi hijo lo perdió porque no tenía ningún papel para comprobarlo. Fijate qué actitud. Esto es para que sepan quién es Pino Solanas. Después quiso acercarse pero yo no pude. Siento que actuó así porque no es peronista de corazón y si no lo sos, en cualquier momento te vuelve a nacer lo que fuiste.–¿Con la vuelta a la democracia participó en algún espacio político?–Formó un espacio que se llamaba Peronistas al Frente (PAF), que se diluyó en 1992 y entonces se integró al Frente Grande. Luego lógicamente prefirió adherirse al Frepaso, pero no votó a De la Rúa. ¡“Que me perdone el Chacho pero no lo puedo votar”, me decía! No lo veía capacitado para nada.–Y en esos años se recibió de abogado…–Sí, en el ’96. Era muy buen alumno y se enojaba porque no le ponían el 10, me decía: “Pero mirá si serán gorilas… Porque saben que soy grande y peronista, me ponen nueve u ocho. Mamá yo estaba para el 10 hoy”. Como ya tenía la discográfica Milán Sur, iba a la Facultad de Derecho y después se iba a la oficina. Tremendo sacrificio. Él ya tenía una mitad hecha y la otra la hizo en seis meses. Ellos leían mucho en la cárcel. Ahí incorporó casi todo. Nunca perdieron el tiempo en nada, aprendieron muchísimo. Eran chicos inteligentes, habían dado el alma y el corazón aún sabiendo que podían perder la vida.–¿Tuvo secuelas físicas de las torturas?–Definitivamente la suya fue el corazón. Ya había tenido un infarto y le habían hecho un cateterismo pero el último fue masivo. Recuerdo que ese 19 de julio era un día tan hermoso. Él estaba en Tilcara con Miguel Ángel Estrella porque era el Festival de la Canción. Mi marido falleció tres años después de la muerte de Envar. Cuando se enteró, se fue derecho al balcón y se quiso tirar. Tuve que hacer tal fuerza para que no se me caiga. No lo podíamos creer, tan repentino. Es que eso no te pide permiso, ya lo tenemos bien a prueba. Por eso yo sufrí tanto cuando le pasó lo mismo a Néstor Kirchner. Nunca voy a olvidar que estuvo todo el día en el velatorio de mi hijo y sólo decía: “Él fue mi maestro”. Desde ese día comprendí lo importante de la memoria y estoy empeñada en eso.–¿Cuál considera que es el legado que dejó a los jóvenes?–Que hay que luchar por los demás, por un país más equitativo. De a poco se están reincorporando a la política. Yo estoy muy contenta de ver tantos jóvenes que están militando nuevamente, cantando, felices, convencidos… En cada uno de ellos veo un poco de mi hijo.
• “SI CACHO VIVIERA, SERÍA KIRCHNERISTA”–¿Cuál cree que sería hoy la militancia de Envar?–Sin lugar a dudas apoyaría plenamente a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. No hay otra alternativa. ¿Vos ves algún candidato potable de la oposición? En cambio, en el kircherismo tenemos políticos de la talla de Aníbal Fernández que es tan buena persona, generoso y amable. Cuando hablo con él siento que me entiende, cosa que no sucede con otros que te quieren hacer entender lo que ellos quieren.–¿Por qué cree que estaría de acuerdo con el kirchnerismo?–Porque vería lo mismo que veo yo: la Asignación Universal por Hijo, las más de mil escuelas, la reivindicación de los derechos humanos, el crecimiento de la economía… Es un proceso largo lógicamente, pero los resultados están a la vista.
Fuente: Miradas al sur
2011: EL DESAFÍO DE LA GESTIÓN Y DE LIDERAR EL PROYECTO NACIONAL
Cristina Fernández arranca el año liderando las encuestas de imagen e intención de voto. Hoy ganaría la elección presidencial sacándole más de 20 puntos al segundoEl 2011 empieza con una gran sorpresa para los sectores que después del resultado electoral de 2009 creían que el ciclo kirchnerista había llegado a su fin. La presidenta Cristina Fernández lidera todos los sondeos de opinión. Hoy ganaría la elección presidencial en primera vuelta y también en cualquiera de los escenarios de ballotage. Según los analistas consultados por Miradas al Sur, los motivos que explican este mapa político son los logros de la gestión. Se destacan la Asignación Universal por Hijo, la política de jubilaciones, el matrimonio igualitario, la distribución de tres millones de netbooks y la baja del desempleo. Se suma el apoyo mayoritario del electorado peronista, que transforma a la Presidenta en la jefa indiscutible del PJ. También la falta de un discurso alternativo por parte de la oposición. Hay que subrayar que para la contienda electoral faltan sólo 10 meses, un suspiro para los vientos de la Historia.Los números de la última encuesta de Ricardo Rouvier, que coincide con la mayoría de los sondeos, dice que la Presidenta mide 65 por ciento de imagen positiva y 45 de intención de voto. El dirigente que más se acerca, Ricardo Alfonsín, está 20 puntos por debajo. Sobre estas perspectivas y el balance del año que terminó hablan: Ricardo Rouvier, de Rouvier y Asociados; Enrique Zuleta Puceiro, de Opinión Pública Servicios y Mercados; Artemio López, de Equis; Analía del Franco, de Analogías, y el politólogo Miguel de Luca, investigador del Conicet.–¿Cómo está posicionada hoy la Presidenta en la opinión pública, en imagen e intención de voto, de cara a la elección de octubre?Rouvier: Nuestra última encuesta tiene a Cristina Fernández primera y lejos del segundo. En imagen positiva está por encima de los 65 puntos y su intención de voto, con proyección de indecisos, oscila entre los 45 y 48. El segundo en imagen es Daniel Scioli con 58 puntos de positiva. No medimos su intención de voto porque no es candidato a presidente. De los opositores, tenemos primero a Alfonsín, con 55 de imagen positiva y 24 de intención de voto. Macri está tercero con 48 de positiva y 22 de intención de voto.Zuleta Puceiro: Las encuestas que tenemos nosotros son similares. Cuando medimos la intención de voto de la Presidenta, con proyección de indecisos, nos da alrededor del 41 por ciento y le saca más de 15 puntos a cualquiera de los que está peleando en segundo puesto.Del Franco: Coincido. Según nuestros sondeos, Cristina tiene una intención de voto de 43 por ciento.–¿Qué explica estos números?López: La explicación no es demasiado rebuscada: es por la gestión. Sólo para dar un ejemplo: hay dos medidas centrales del Gobierno, que se tomaron después de la elección de 2009, y tienen un 80 por ciento de aprobación. Son la Asignación Universal por Hijo y la estatización de las Afjp. Eso se traslada a quien impulsa las medidas, es inevitable. El oficialismo, en la última elección, perdió votos en los sectores populares por los efectos de la crisis internacional y en la clase media rural por la 125. Esas dos franjas son las que se están recuperando con la gestión.Zuleta Puceiro: Me parece que además de la gestión, se puede destacar una decisión estratégica del kirchnerismo. Consistió en consolidar el 30 por ciento de piso que tuvo en el turno electoral de 2009 para evitar una fuga de esa base hacia otros sectores. Lo hizo aún a riesgo de aumentar la fricción con los sectores medios. De este modo fortaleció un electorado propio y allí se paró para recuperarse.De Luca:Comparto lo se mencionó. Pero hay algo que no se suele tomar en cuenta, porque a veces se parte de la base de que hay una crisis terminal de los partidos políticos y eso no es tan cierto. Cristina tiene la ventaja de liderar el peronismo. Ese espacio le garantiza entre 25 y 30 puntos a quien lo lidera. No es para despreciar.Rouvier: Además, no hay que descartar lo que está enfrente. La ausencia de una oposición sólida también fortaleció al oficialismo. El resto de las fuerzas políticas aparece muy desdibujada para la mayoría de la sociedad. La población percibe que hay un gobierno fuerte, más allá de si están de acuerdo o no. Eso tendrá mucho peso en el momento de la votación. Habría que agregar la aprobación del matrimonio igualitario, en el balance, que le trajo más apoyo al Gobierno que rechazo.–¿Cuánto influyó en este escenario el fallecimiento de Néstor Kirchner? Del Franco: Es cierto que la muerte del ex presidente empujó para arriba la imagen positiva de Cristina. Pero ningún duelo hubiese producido ese nivel de acompañamiento si no se tratase de un Gobierno que mejoró la calidad de vida de la población.López: El fallecimiento de Kirchner lo que hizo fue acelerar el proceso de recuperación que ya venía, producto de la gestión. Y lo que está pasando ahora es que Cristina retoma algunos puntos de la agenda con la que asumió. Cuando ganó la elección, parte de las expectativas que había generado, era darle mayor calidad institucional al proyecto kirchnerista. Eso quedó trabado por la explosión que produjo la 125. Hoy ese costado de la agenda vuelve.Zuleta Puceiro: Comparto la idea de que creció el apoyo a la gestión después del 27 de octubre. Pero los niveles de intención de voto están muy cerca de los que tenía la Presidenta. Lo que sí cambió es la consistencia del voto: Cristina no sólo gana en primera vuelta, sino que también se impone en cualquier escenario de ballotage, antes no era así.–En este marco, ¿cuál es la perspectiva de los fuerzas de la oposición?De Luca:El tema es que los partidos opositores que tenían posibilidades de competir parece que leyeron un manual de cómo perder una elección y lo están aplicando a rajatabla. El radicalismo debería tener ya una fórmula y estar recorriendo el país para instalarla. No sólo que no la tienen, sino que agregaron incertidumbre con la precandidatura de Ernesto Sanz. Los disidentes, luego de haber ganado en la provincia de Buenos Aires, con Francisco De Narváez, deberían haberse puesto a construir para 2011. Hicieron todo lo contrario, se dividieron. Aunque surja un acuerdo entre Macri y los disidentes, ya perdieron mucho tiempo.Zuleta Puceiro: No se puede dejar de agregar que hay actores políticos, como Elisa Carrió, a los que no les interesa luchar por la unidad de la oposición. Su intensión es meter diputados en el Congreso. Pino Solanas está en lo mismo. Compiten por ser opositores, pero no alternativas de poder. La gente se da cuenta de que tienen poco interés en los temas de gobierno.Del Franco: El problema de la oposición es que si Cristina sigue con su gestión de Gobierno y la tendencia se mantiene, la oposición no le podrá sacar al oficialismo los votos que ya tiene conquistados. Tendrán que disputarse sólo la franja de la sociedad que nítidamente está en contra del Gobierno.–Yendo a los candidatos opositores, ¿cómo están posicionados?López: Alfonsín es el que está mejor. Claramente es segunda minoría. Pero en intención de voto está 20 puntos por debajo de la Presidenta. En el caso de Cobos, sigue cayendo en las encuestas y creo que va a perder la interna. Su recurso de instalación en la sociedad, que consistió en jugar su doble rol de vice opositor, se agotó. Una gran parte de la población comenzó a ver oportunismo electoral en su posicionamiento político.Mauricio Macri puede llegar a sacar entre 11 ó 15 por ciento de los votos. Es un candidato que perdió complejidad porque se quitó un costado populista que tenía cuando se fue de Boca. Es responsabilidad de Jaime Durán Barba (el asesor de imagen del jefe del PRO). Tiene una visión de la política argentina sin el peronismo. Hizo todo lo posible por desperonizar a Macri. De este modo, lo transformó en un líder de derecha clásico. Con eso consolida un electorado pero le pone un techo a su crecimiento. En el caso de Eduardo Duhalde, lo veo como un ex político. No creo que pueda pasar del 4 ó 5 por ciento de intención de voto. Es un liderazgo testimonial para ciertos sectores de la derecha peronista.–¿Qué influencia tienen, a favor o en contra, los medios masivos de comunicación en estas percepciones sobre los dirigentes?De Luca: Durante muchos años, los medios tradicionales tuvieron una enorme influencia en la dinámica de la política argentina. Una de las cosas que se pueden poner entre los logros del Gobierno, es que a partir del conflicto abierto con las empresas más poderosas, como Clarín, se abrió una brecha. Aparecieron medios alternativos y además se corrió un velo que dejó claro que los grandes medios defienden intereses. Clarín radicalizó mucho su oposición. Cuando las primeras 20 páginas de un diario son sólo malas noticias, hasta mi mamá se da cuenta de que hay otra intencionalidad. En ese sentido creo que los medios perdieron influencia porque cayó su credibilidad.Rouvier: A mi criterio, los grandes medios siguen teniendo mucha influencia en la construcción de las sensaciones de la población y la televisión en particular. Pueden influir bastante en las preferencias políticas de la población.Zuleta Puceiro: No coincido con eso. Creó que los medios no influyen tanto en la sociedad. La imagen es mucho más importante que la presentación que la acompaña.López: Para mí tienen una influencia muy importante. Por eso fue central impulsar la ley de medios. En ese momento quedó claro cómo las empresas de comunicación hegemónicas priorizaban a los dirigentes opositores. Y a partir del debate que se generó se visibilizaron y nacieron muchos medios alternativos que crearon canales para contar otras cosas y de otra forma.–Al hacer un balance del 2010, ¿cuáles fueron los mejores y peores momentos del Gobierno?Rouvier: El año empezó difícil. El conflicto que generó Martín Redrado en el Banco Central por las reservas perjudico en su momento al Gobierno. Gran parte de la sociedad creyó en el argumento de que el uso de las reservas para pagar deuda traería una crisis. Luego, el tiempo demostró lo contrario y el oficialismo se recuperó.De Luca: Un hito importante fueron los festejos del Bicentenario. Allí el oficialismo generó un clima de unidad nacional y eso siempre favorece al gobernante. Además se cayó el discurso que hablaba de una sociedad dividida y crispada.Del Franco: Este año se empezaron a cristalizar algunas medidas que se habían tomado en 2009. La población comenzó a percibir el efecto, en su vida cotidiana, de políticas como la Asignación Universal o el Fútbol para todos. Creó que si el Gobierno continúa gestionando en este sentido, y cambia algunas de las cosas que le critican, la intención de voto de la Presidenta puede llegar a crecer aún más.




