Powered By Blogger

miércoles, 12 de mayo de 2010

zona metropolitana, mes de abril

Gentileza de Artemio

Ayer partcipé de una experiencia del tercer tipo encuestadoril.

Fue allí que me enteré, según empresas vinculadas a la oposición, que luego de superada la crisis internacional con escasos daños locales, con el panorama de crecimiento económico robusto del 6% para el año 2010, la AUH desplegándose en las barriadas vulnerables, las mejoras en la comunicación a través del tándem Gvirtz-Víctor Hugo, el avance de la ley de medios, el crecimiento de la blogosfera nac&pop..., sin embargo el FPV (ay!) había caído igualmente no uno sino 15 puntos más que en aquel piso del 28j, construido en el peor momento de la crisis internacional, con la economía cayendo y aún abierto el frente del conflicto con los segmentos agroconservadores, etcétera.

No coincidimos con ese panorama y va el nuestro de Abril para la zona metropolitana.

El presente post registra parte de los resultados de la medición realizada entre el 10 y el 27 de Abril de 2010.

Se utilizó el método interaccional a través de entrevistas personales mediante la aplicación de un cuestionario semiestructurado diseñado ad-hoc.

Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años, de todos los niveles socioeconómicos, residentes en la región metropolitana del Gran Buenos Aires: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y partidos del Conurbano de la Provincia de Buenos Aires.

Para la selección de los entrevistados, entonces, se aplicó un muestreo probabilístico de tipo aleatorio polietápico consistente en:

Selección de región de residencia.

Selección de partido de residencia.

Selección de localidad de residencia.

Selección de barrio de residencia.

Selección de hogar de residencia.

Selección de persona.

El último nivel de selección fue ajustado por cuotas de género y edad; de acuerdo con parámetros censales, el tamaño de la muestra fue de 900 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 3,3% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%

martes, 11 de mayo de 2010

interna justicialista

El presente post registra parte de los resultados de la medición realizada entre el 10 y el 27 de Abril de 2010.

Se utilizó el método interaccional a través de entrevistas personales mediante la aplicación de un cuestionario semiestructurado diseñado ad-hoc.

Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos, residentes en la región metropolitana del Gran Buenos Aires: Ciudad Autónoma de Buenos Aires y partidos del Conurbano de la Provincia de Buenos Aires. Para la selección de los entrevistados, entonces, se aplicó un muestreo probabilístico de tipo aleatorio polietápico consistente en:

Para la selección de los entrevistados, entonces, se aplicó un muestreo probabilístico de tipo aleatorio polietápico consistente en:

Selección de región de residencia.

Selección de partido de residencia.

Selección de localidad de residencia.

Selección de barrio de residencia.

Selección de hogar de residencia.

Selección de persona.

El último nivel de selección fue ajustado por cuotas de género y edad de acuerdo a parámetros censales, el tamaño de la muestra fue de 900 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 3,3% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%.

Recetas del FMI


Gentileza de Sidra, Pan Dulce y Alpargatas

Perón en la CGT, reservas, exportaciones y distribución. Inédito video

lunes, 10 de mayo de 2010

Padre Carlos Mugica, semblanza de un cura como pocos


Por Horacio Ríos

El mártir que vive en el alma del pueblo

El padre Carlos Mugica fue un paradigma de su tiempo, a la vez que una contradicción en sí mismo. Hijo de una familia de clase alta, ofrendó su vida por los más humildes, incluso conociendo de antemano que ésa era una posibilidad demasiado cercana. Para servirles, renunció a una prometedora carrera en el seno de la iglesia, que podría haberlo llevado a las más altas jerarquías, ya que era un hombre de brillante inteligencia.

Pero eso no era todo: era un cura peronista que trabajaba en el Barrio Comunicaciones, hoy Villa 31. Vivió sin miedo y sin pedir nada para sí mismo. Lo asesinó un matón a sueldo, en el que algunos creyeron reconocer al comisario de la Policía Federal Rodolfo Almirón. Después de 30 años, para desmentir a sus asesinos, Mugica sigue siendo recordado como lo que fue: un cura como los que prefería otro mártir de aquellos tiempos, el "Chacho" Angelelli: "con una oreja en el Evangelio y la otra en el pueblo"

El que luego sería el padre Carlos Mugica nació en Buenos Aires el 7 de octubre de 1930, en el seno de una familia de clase alta. Su padre, Adolfo Mugica, fue diputado conservador entre 1938 y 1942 y posteriormente, en 1961, ministro de Relaciones Exteriores, durante la presidencia de Arturo Frondizi. Por otra parte su madre, Carmen Echagüe, pertenecía a una familia de ricos estancieros bonaerenses.

En 1949 comenzó la carrera de derecho –de la que cursó sólo dos años- en la Universidad de Buenos Aires. En 1950 viajó con varios sacerdotes y con su amigo Alejandro Mayol a Europa, donde comenzó a madurar su vocación sacerdotal. En marzo de 1952, a los 21 años ingresó al seminario para iniciar su carrera sacerdotal.

Finalmente se ordenó como sacerdote en 1959, pocos años después de haber participado –según sus propias palabras- "del júbilo orgiástico de la oligarquía por la caída de Perón". Pero Mugica también sabía reconocer sus contradicciones. Relataba que en una ocasión, caminando por un pasillo oscuro de un conventillo, vio una leyenda escrita en la pared que lo conmovió profundamente:"Sin Perón no hay Patria ni Dios. Abajo los cuervos". Los cuervos eran los curas. Quizás en ese momento supo que si permanecía en el lugar de siempre, seguiría estando en la vereda de enfrente de "la gente humilde".

Después de ordenarse, sirvió en la diócesis de Reconquista y luego colaboró con el cardenal primado de Argentina, Antonio Caggiano, en lo que parecía ser el comienzo de una prometedora carrera eclesiástica. Pero ya en sus primeros destinos como sacerdote tuvo problemas. El propio Mugica recordaba uno de sus primeros tropezones con humor: "Creo que la misión del sacerdote es evangelizar a los pobres... e interpelar a los ricos. Y bueno, llega un momento en que los ricos no quieren que se les predique más, como sucedió en el Socorro cuando me echaron las señoras gordas que le fueron a decir al párroco que yo hacía política en la misa".

Años después, en 1966, se encontró en una misión en Santa Fe, a los que serían luego los fundadores de la organización Montoneros Carlos Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Firmenich, a los que ya conocía de cuando estaba destinado en la pastoral para los jóvenes en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Esta relación los influenció a todos ellos y les sirvió para tomar por el hasta entonces impensado camino de la lucha y del compromiso con los sectores más humildes de la sociedad.

Su encendida y pública defensa del peronismo, como asimismo la frecuencia con que en sus discursos citaba al Che Guevara, a Mao y a Camilo Torres y otros, le trajeron al padre Carlos abiertos, y cada vez más frecuentes, choques con el arzobispo Juan Carlos Aramburu.

En los tiempos en los que nacía la dictadura militar que encabezó el malhadado general Juan Carlos Onganía, durante la cual se agudizarían hasta límites intolerables las contradicciones entre el Ejército y el pueblo argentino; entre los intereses de la Patria y los del imperio; entre una Iglesia cómplice de la dictadura y los sacerdotes que, sin grandilocuencia pero con firmeza, buscaban, como Camilo Torres, el camino de la liberación, encontró Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe –tal su nombre completo de "niño bien- su destino.


Villa 31 - Agrupación por los invisibles. Marzo 2010

El año 1968 fue decisivo en la vida del padre Mugica. Viajó a Francia para estudiar Epistemología y Comunicación Social; profundizó su amistad con el padre Rolando Concatti –uno de los fundadores del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo- y viajó a Madrid, donde conoció al General Juan Domingo Perón.

Estando en París se enteró de la fundación del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Inmediatamente, con la presteza de los que saben que han encontrado su destino, adhirió a él. También comenzó a colaborar con el Equipo Intervillas que creó en ese año decisivo el padre Jorge Goñi.

Al volver de la capital francesa se encontró con que el padre Julio Triviño –un cura situado ideológicamente en sus antípodas- lo había reemplazado como capellán de las monjas del Colegio Malinkrodt. Claro que el cambio que habían decidido las monjas no era inocente ni casual. Triviño, un conspicuo representante de la línea conservadora de la iglesia argentina era también, para que no estuviera ausente la coherencia, capellán castrense.

El destino comenzaba a alcanzar a Mugica. Los padres asuncionistas, que estaban a cargo de la parroquia de San Martín de Tours –otra de las iglesias en las que se refugiaban los ideólogos de todas las dictaduras pasadas y futuras-, habían decidido abrir una capilla en la villa de Retiro y le ofrecieron al joven sacerdote que se hiciera cargo de ese trabajo, que aceptó alborozadamente.

Lejos estaba ya Mugica de aquel joven sacerdote de buena cuna que hollaba los pasillos de la Curia, y que daba los primeros pasos de una brillante carrera eclesiástica. De habérselo propuesto, posiblemente hoy existiría en la nómina de la iglesia algún obispo o cardenal llamado Carlos Mugica, que entregaría su anillo a los fieles para ser besado y que luego pontificarían contra el peronismo.

En el Barrio Comunicaciones levantó la parroquia Cristo Obrero, en la que ejerció su compromiso hasta el día de su asesinato. Al mismo tiempo, colaboraba con su gran amigo, el padre Jorge Vernazza, como vicario de la parroquia San Francisco Solano.

También por esos tiempos su poderosa intelectualidad se convirtió en faro desde la cátedra de Teología en la Universidad de El Salvador y desde las que dictaba en las facultades de Ciencias Económicas, de Derecho y de Ciencias Políticas.

El compromiso con los pobres que asumió el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, entretanto, chocaba de frente con la prohibición estricta de manifestarse políticamente, decidida por el arzobispo coadjutor de Buenos Aires, Juan Carlos Aramburu, decidido más que nunca a mantener a la iglesia alineada con el poder. Por supuesto que Aramburu jamás se opuso a las efusiones ideológicas de los curas que tomaban el té en las mansiones de San Isidro o de Barrio Norte, incluido él mismo. Desde su retiro, el antiguo prelado amigo del poder ve pasar sus días en una opulenta mansión de la calle La Pampa, cercana a las de sus amigos de la Avenida Melián, ostentadores de una riqueza que habita muy lejos de la gente que fue el motivo de los desvelos del padre Mugica.

Pero aquellos años exigían definiciones. La violencia que ejercía la dictadura se tornaba más indecente a medida que su poder era cuestionado con más decisión por las organizaciones populares, que tampoco desistían de utilizar la violencia revolucionaria. Uno de los amigos más cercanos de Mugica, el padre Alberto Carbone, fue encarcelado tras la muerte del ex dictador Pedro Eugenio Aramburu a manos de la organización peronista Montoneros.

La apasionada defensa de su amigo, su antigua cercanía con los fundadores de la mítica organización guerrillera y su actitud frente a la violencia popular que, al negarse a condenarla, la dictadura consideró "poco clara", provocaron también su encarcelamiento.


Los periódicos "La Razón" y "La Nueva Provincia" cuestionaron con dureza a Mugica por su "justificación de la violencia que se ha desatado en el país". Claro, que para esos personeros de oscuros intereses no habían existido ni la Semana Trágica, ni los bombardeos de Plaza de Mayo, ni la furiosa represión del Plan Conintes, ni nada. La violencia la habían desatado –en su particular concepción- los peronistas, que hasta ese tiempo sólo habían sufrido represión, humillación y muerte.

Las homilías del padre Mugica y de todos los sacerdotes del MSTM eran grabadas por los servicios, colocándolos casi en una situación de blancos móviles. Aramburu –el arzobispo- le propuso varias veces a Mugica que abandonara el sacerdocio. Mugica rechazó el ofrecimiento, aunque esta situación lo angustiaba fuertemente. "Espero, en Dios, no verme forzado jamás a abandonar el sacerdocio, aunque deba resistir infinitas presiones", definió alguna vez, con la claridad de siempre.

Tras la asunción de gobierno popular, el 25 de mayo de 1973, Mugica aceptó un cargo –no rentado- de asesor del Ministerio de Bienestar Social, aunque luego se desvinculó de él por sus discrepancias con el ministro José López Rega, que luego tendría el dudoso honor de ser el fundador de la no menos dudosamente célebre "Triple A". La explicación de Mugica fue sabiamente sencilla: "no había comunicación entre el ministerio y los villeros".

De todos modos, comenzaron a tomar cuerpo otras preocupaciones para el sacerdote: una noche, ante algunos colaboradores del Barrio Comunicaciones, manifestó que "López Rega me va a matar". Pero por esos días le había dicho a un periodista que "no tengo miedo de morir. De lo único que tengo miedo es de que el arzobispo me eche de la Iglesia"

En 1974 apareció el disco "Misa para el Tercer Mundo", en el que el Grupo Vocal Argentino cantaba –sobre textos escritos por el propio Mugica– ritmos argentinos, africanos y asiáticos. Como premio, tiempo después, un hombre poco afecto al arte y a la generosidad, el ministro del interior de Isabel Perón Alfredo Rocamora, mandó destruir miles de ejemplares de esa obra.

Las amenazas de muerte se multiplicaban sobre la humanidad de Mugica. La revista seudoperonista, "El Caudillo", se preguntaba –con una sorna no exenta de estupidez– si "está al servicio de los pobres o tiene a los pobres a su servicio", a la vez que lo acusaba –con la misma supina estupidez– de "bolche".

El 11 de mayo de 1974, el padre Carlos Mugica cumplió con algunas de sus rutinas habituales. A las ocho y cuarto de la noche, después de celebrar misa en la iglesia de San Francisco Solano –situada en la calle Zelada 4771, en el barrio de Villa Luro–, se disponía a subir a su humilde Renault 4-L, cuando un triste personaje –en el que algunos testigos creyeron reconocer al comisario Rodolfo Eduardo Almirón, el jefe de la "Triple A" lopezreguista– bajó de un auto y le pegó cinco tiros en el abdomen y en el pulmón. El tiro de gracia se lo dio en la espalda. Una manera infame de acabar con la vida de un hombre digno, que siempre respetó antes que nada su mandato interior, ese que nacía de su pueblo y que se prolongaba luego en su propia voz.

El sacerdote fue enterrado posteriormente en el cementerio de Recoleta, hasta que en 1999, en un acto de justicia, sus restos fueron trasladados a la Parroquia Cristo Obrero, en el Barrio Comunicaciones, donde amó y fue amado sin condiciones, que hoy –tiempos crueles- es conocido como la Villa 31.

Desde entonces, Mugica, para contradecir a sus asesinos, habita en un territorio del que jamás será desalojado: el corazón de su pueblo. Un lugar que comparte con muy pocos, entre los que pueden contarse sus amados Juan Domingo Perón, la abanderada de los humildes, Evita y el también mártir obispo de La Rioja, monseñor Enrique Angelelli.
(2004)

Fuente: Diario de Cartas | www.elortiba.org

sábado, 8 de mayo de 2010

La sospecha de Pablo Llonto


Hace unas semanas, Pablo Llanto tiró una posibilidad escalofriante. Pero veamos que escribió en La Noble Ernestina sobre el asunto:

“La historia que se busca reconstruir con Marcela es la de una niña de seis meses, que se llama Matilde y que vio, el 4 de septiembre de 1976 en su casa de la calle Catamarca 1795 de Acasusso, cómo grupos del ejército y de la Policía de la Provincia de Buenos Aires atacaban la vivienda a tiros y granadas. La madre de Matilde era bárbara Miranda, y el padre, Roberto Francisco Lanuscou, ambos militantes de Montoneros. En el ataque que había sido comandado por un militar de apellido Lando, murieron los dos y también los hermanitos de Matilde, Roberto de 5 años y Bárbara de 4. Según algunos vecinos, Matilde habría sido retirada viva en una ambulancia, pero ese dato recién se confirmó después de 1983, cuando los abuelos de los tres chicos participaron de la exhumación de unos cadáveres N.N. en el cementerio de Boulogne, y al abrir los cajones encontraron lo huesos de los padres y de dos niños, un osito de peluche y un chupete. De Matilde no había nada. […] El cráneo de la madre presentaba un orificio, por lo cual se deduce que fue rematada de cerca. Los militares y la policía había impedido el acceso a la vivienda de los bomberos voluntarios de San Isidro que se presentaron por las llamados de los vecinos. Los diarios de la época hablaban de “cinco subversivos muertos en un enfrentamiento”. Matilde jamás podrá abrazarse con sus abuelos maternos porque Juan Miranda y Maria Amelia fallecieron en 1995 y 2001. Cosas del destino: el apellido de soltera de la abuela era Herrera. Había nacido en Córdoba.”



(Pablo Llanto, La Noble Ernestina, astralib, Buenos Aires, 2003 )

Imagen de La Noble Ernestina


LA CULPA LA TIENE EL PERONISMO


Gentileza de la Naky
¿Qué científico entendería al peronismo sin las mujeres de negro que llegaron a ser rubias?
Escrito por Jorge Abelardo Ramos

Nadie hubiera imaginado que al pasear por Santa Fe, o Callao, la ex sirvienta era menos bella que las chicas de la clase media o la oligarquía.

LA CULPA LA TIENE EL PERONISMO

Por Jorge Abelardo Ramos

Calzaba alpargatas al llegar a la Capital y en su mano apretaba un monedero de hule. Su cara estaba lavada con jabón amarillo y las crenchas peinadas hacia abajo, marcando el pómulo reminiscente. Enseguida se conchababa con cama adentro. Y la patrona dominaba su vida por completo. Fregaba, cocinaba, lavaba los platos, cosía, lavaba y planchaba, colocaba y descolocaba las cortinas, limpiaba los caireles uno a uno, mientras el hijo varón de la patrona la miraba golosamente desde abajo.
Si no le hacían un hijo (que, en ese caso, era enviado enseguida a su pueblo para que lo criara la madre) al llegar el domingo, después del medio día, la patrona -ese gran ojo que la miraba sin cesar- le decía: -Andate a dar una vuelta y volvé antes de las ocho para hacer la cena.

Tomaba el tranvía y llegaba a Plaza Italia, frente a los leones y bajo el sol. Allí apretaba la mano áspera de un conscripto de los cuarteles, sentada en un banco. Ambos soñaban con la provincia, las cabras, el cielo, los amigos y la música lejana. Pero llegó la guerra y con ella el desarrollo de la industria. Las fábricas se erigían por todas partes. Nuevas industrias reclamaban mano de obra, en particular mujeres. Ella oyó hablas vagamente del tema.

Finalmente, una compañera de plaza la invitó a entrar a una fábrica. Así la sirvienta se transformó en obrera. Cambió servidumbre personal por la explotación impersonal del capitalista. Esto se dice fácil, pero era menester vivirlo. ¡Y los marxistas!. ¡Qué decepción! Pues resultaba que pasar de la servidumbre y humillación personal a la explotación capitalista, constituía para ella un salto a la libertad. Era una doble emancipación. La primera, era sacarse de encima a la patroncita, -oligarca, mujer de médico, esposa de un bancario o empleado público, cónyuge de un comerciante, si la sirvienta era lo más barato que había en la Argentina-. Y en segundo lugar, ganar más dinero con menos tiempo de trabajo.
De este modo, ella vendía 8 horas a la fábrica. Después era completamente libre para apoderarse de aquella hermosa ciudad hostil. La primera quincena envió un giro a su madre. La segunda, adquirió un par de zapatos con tacos y su cuerpo cambió. A la siguiente, compró en las cadenas de tiendas Etam un delicado vestido arrancado de un modelo de Vogue, con tela de imitación francesa, fabricado por la nueva burguesía judía de Villa Lynch, que dejaba de ser importadora para transformarse en productora. Una maravillosa, indescriptible transformación se operaba en la ex sirvienta.

Con dos o tres quincenas más se compró una cartera, artilugios de maquillaje, alguna biyutería. Entonces asestó un toque final a la transformación milagrosa. En todos los barrios habían aparecido ’salones de belleza’. Nuevas `cosmetólogas’ brotadas de la nada la tendieron durante unas horas, le dieron consejos y la lanzaron a la calle transformada en platinada.

Aquella muchacha aindiada era hermosa, tenía rulos, tacos altos (había cambiado de estatura) y nadie hubiera imaginado jamás que al pasear por Santa Fe, Callao o Corrientes, la ex sirvienta era menos bella que las chicas de la clase media o la oligarquía.

Al mismo tiempo, entraba en crisis la oferta del servicio doméstico. Aparecía el Estatuto del servicio Doméstico con derechos a la siesta. ¡Cuántos izquierdistas aprendieron a odiar al peronismo en la mesa familiar de boca de su madre, antes de buscar en venerables textos las razones para rechazarlo en nombre de la Ciencia! Cuando ellas, las mujeres excluidas del interior llegaron a Buenos Aires, no sólo desempeñarían un papel político y social decisivo en la historia argentina, sino que los sociólogos hubieran podido decir, sin incurrir en error, que el número de mujeres rubias había aumentado en la Capital.

Cuantas más chinitas llegaban, más rubias aparecían. ¿Qué científico entendería al peronismo sin las mujeres de negro que llegaron a ser rubias? Eva les tocó el corazón y ellas fueron su fuerza, energía poderosa que había atravesado muchas generaciones en silencio y ahora hablaban a gritos.

JAR/

NOTA: En el día del aniversario del nacimiento en 1919 de Eva Perón, un fragmento de La era del peronismo, ediciones del Mar Dulce, junio de

1981, pág. 116, tomo V de Revolución y Contrarrevolución en la

Argentina, texto gentileza de Rodolfo Parbst y la lista Conozcamos la

historia.

19 de mayo, la novela autoreferida


El 19 de mayo, la Corte deberá de una buena vez hacer cumplir la ley para todos, incluso para Ernestina.
¿Devolverán los pibes?

miércoles, 5 de mayo de 2010


TV - Canal 7 - serie de 26 documentales de media hora. L A V - HUELLAS DE UN SIGLO Escrito por jose florentino alvarez huellasdelsigloweb Una serie documental realizada por el Area de Cine de Canal 7 Presentado por María Julia Oliván A partir del 3 de Mayo en la TV Pública De Lunes a Viernes a las 23:30

LA TELEVISION AL SERVICIO DE LA CONSCIENCIA CIUDADANA EN EL BICENTENARIO

Algunos de los títulos de esta serie documental son: Bombardeo a la plaza de Mayo; Juicio a las Juntas;Eva Perón, último año con su pueblo; El malón de la paz; El centenario; La semana trágica; La primavera de los pueblos; El cordobazo y otros azos; Malvinas, la guerra que nos contaron; Puebladas de Cutral-co y Mosconi; Madres, la primera ronda; El fin de la primavera alfonsinista;19 y 20 de diciembre de 2001; entre otros.

HUELLAS DE UN SIGLO EN EL BICENTENARIO

Una serie documental realizada por el Area de Cine de Canal 7
Presentado por María Julia Oliván
A partir del 3 de Mayo en la TV Pública
De Lunes a Viernes a las 23:30

Con motivo de cumplirse el Bicentenario de la Argentina como Nación libre, el área de cine de la Televisión Pública, produjo íntegramente Huellas de un siglo, una serie de 26 documentales de media hora.
Cada uno de ellos toma un acontecimiento significativo del siglo XX, desde el Centenario hasta los sucesos de 2001.

Responsables Área Cine: Alejandro Fernández Mouján y Pablo Reyero
Contenido histórico: Javier Trímboli
Investigación histórica: Ariel Yablon
Directores: Alejandro Fernández Mouján, Pablo Reyero , Hernán Khourian, Gustavo Fontán, Carlos Echeverría, Marcel Cluzet
Investigación y guión: Mariana Iturriza, Fernando Ansotegui, Dodi Scheuer
Producción Ejecutiva: Walter Soffiantini
Equipo de Producción e investigación: Victoria Pérez, Ricardo Ottone, Martiniano Cardoso , Marcelo Tejeira, Ignacio Santillán y Andrés Bozzo
Producción: Canal Siete – Televisión Pública (2010)
En la primera semana:
Lunes 3: Bombardeo a la Plaza de Mayo
Dirección: Carlos Echeverría
Guión: Fernando Ansótegui
Martes 4: Juicio a las Juntas
Dirección: Gustavo Fontán
Guión: Mariana Iturriza
Miércoles 5: El Centenario
Dirección: Hernán Khourian
Guión: Fernando Ansótegui
Jueves 6: El malón de la Paz
Dirección: Pablo Reyero
Guión: Mariana Iturriza
Viernes 7: Eva Perón, último año con su pueblo
Dirección: Alejandro Fernández Mouján
Guión: Dodi Scheuer

Huellas de un siglo narra la historia argentina del siglo XX a partir de días o años claves, en los que procesos sociales y políticos de vasta duración, adquieren una forma precisa e inquietante.
Es entonces cuando significados que suelen permanecer disueltos o evaporados en los momentos de “normalidad”, cobran una expresión nítida. Huellas de un siglo se propone hilvanarlos en una misma constelación, haciéndolos dialogar entre sí y con el presente.
Documentar las disputas de los sectores populares en la escena de la vida política y social de la Argentina. Disputas que implicaron victorias y derrotas, que delinearon biografías o quedaron a veces inscriptas en la memoria colectiva. “Instantes de peligro” en los que queda plasmada la historia de una Nación y del sujeto que quiso y aún quiere en ella realizarse.

Pensar la Argentina en el Bicentenario para imaginarnos en un futuro de inclusión social, igualdad y justicia.
Algunos de los títulos de esta serie documental son: Bombardeo a la plaza de Mayo; Juicio a las Juntas; Eva Perón, último año con su pueblo; El malón de la paz; El centenario; L a semana trágica; L a primavera de los pueblos; El cordobazo y otros azos; Malvinas, la guerra que nos contaron; Puebladas de Cutral co y Mosconi; Madres, la primera ronda; El fin de la primavera alfonsinista; 19 y 20 de diciembre de 2001; entre otros.
Huellas de un Siglo es una producción del Área Cine de Canal 7 a cargo de Alejandro Fernández Mouján y Pablo Reyero .
MAS INFORMACION COMUNICARSE AL TEL 4808 2500 int. 424
Oficina 11
CANAL 7 o escribir a:
areacine@tvpublica.com.ar

domingo, 2 de mayo de 2010

Netbooks para los pibes de Escobar, otro acierto del gobierno nacional y popular


Programa “un alumno, una computadora

3514 Netbooks para Escobar

En la segunda mitad del año Escobar será el partido que recibirá la mayor cantidad de equipos con un total de 3514 computadoras en el marco del programa nacional “un alumno, una computadora” de alfabetización informática, las escuelas técnicas y agrarias de Campana, Pilar, Zárate y Escobar recibirán una primera tanda de 8325 netbooks para alumnos y docentes.
La distribución será de la siguiente manera: en la Escuela de Educación Técnica Nº 1 “Hipólito Bouchard” de Escobar recibirán 1518 netbooks, mientras que a la Escuela de Educación Técnica Nº 2 de 24 de Febrero (Fonavi- Garín) llegarán 838 y para la Escuela de Educación Técnica Nº 3 de Maquinista Savio e irán 301 a la Escuela Polimodal Nº 5.

sábado, 1 de mayo de 2010

Constitución Nacional de 1949

Gentileza de Daniel Chiarenza: danich45@gmail.com

CONSTITUCIÓN NACIONAL DE 1949

Derechos del trabajador

1. Derecho de trabajar: El trabajo es el medio indispensable para satisfacer las necesidades espirituales y materiales del individuo y de la comunidad, la causa de todas las conquistas de la civilización y el fundamento de la prosperidad general; de ahí que el derecho de trabajar debe ser protegido por la sociedad, considerándolo con la dignidad que merece y proveyendo ocupación a quien la necesite.

2. Derecho a una retribución justa: Siendo la riqueza, la renta y el interés del capital frutos exclusivos del trabajo humano, la comunidad debe organizar y reactivar las fuentes de producción en forma de posibilitar y garantizar al trabajador una retribución moral y material que satisfaga sus necesidades vitales y sea compensatoria del rendimiento obtenido y del esfuerzo realizado.

3. Derecho de la capacitación: El mejoramiento de la condición humana y la preminencia de los valores del espíritu imponen la necesidad de propiciar la elevación de la cultura y de la aptitud profesional, procurando que todas las inteligencias puedan orientarse hacia todas las direcciones del conocimiento, e incumbe a la sociedad estimular el esfuerzo individual proporcionando los medios para que, en igualdad de oportunidades, todo individuo pueda ejercitar el derecho a aprender y perfeccionarse.

4. Derecho a condiciones dignas de trabajo: La consideración debida al ser humano, la importancia que el trabajo reviste como función social y el respeto recíproco entre los factores concurrentes de la producción, consagran el derecho de los individuos a exigir condiciones dignas y justas para el desarrollo de su actividad y la obligación de la sociedad de velar por la estricta observancia de los preceptos que las instituyan y reglamentan.

5. Derecho a la preservación de la salud: El cuidado de la salud física y moral de los individuos debe ser una preocupación primordial y constante de la sociedad, a la que corresponde velar para que el régimen de trabajo reuna los requisitos adecuados de higiene y seguridad, no exceda las posibilidades normales del esfuerzo y posibilite la debida oportunidad de recuperación por el reposo.

6. Derecho al bienestar: El derecho de los trabajadores al bienestar, cuya expresión mínima se concreta en la posibilidad de disponer de vivienda, indumentaria y alimentación adecuadas, de satisfacer sin angustias sus necesidades y las de su familia en forma que les permita trabajar con satisfacción, descansar libres de preocupaciones y gozar mesuradamente de expansiones espirituales y materiales, impone la necesidad social de elevar el nivel de vida y de trabajo con los recursos directos e indirectos que permita el desenvolvimiento económico.

7. Derecho de seguridad social: El derecho de los individuos a ser amparados en los casos de disminución, suspensión o pérdida de su capacidad para el trabajo, promueve la obligación de la sociedad de tomar unilateralmente a su cargo las prestaciones correspondientes o de promover régimenes de ayuda mutua obligatoria destinados, unos y otros, a cubrir o cumplimentar las insuficiencias o inaptitudes propias de ciertos periodos de la vida o las que resulten de infortunios provenientes de riesgos eventuales.

8. Derecho a la protección a su familia: La protección a la familia responde a un natural designio del individuo, desde que en ella generan su más elevados sentimientos efectivos y todo empeño tendiente a su bienestar debe ser estimulado y favorecido por la comunidad, como el medio más indicado de propender al mejoramiento del género humano y a la consolidación de principios espirituales y morales que constituyen la esencia de la convivencia social.

9. Derecho al mejoramiento económico: La capacidad productora y el empeño de superación hallan un natural incentivo en las posibilidades de mejoramiento económico, por lo que la sociedad debe apoyar y favorecer las iniciativas de los individuos tendientes a ese fin, y estimular la formación y utilización de capitales, en cuanto constituyen elementos activos de la producción y contribuyan a la prosperidad general.

10. Derecho a la defensa de los intereses profesionales: El derecho de agremiarse libremente y de participar en otras actividades, lícitas tendientes a la defensa de los intereses profesionales, constituyen atribuciones esenciales de los trabajadores, que la sociedad debe respetar y proteger, asegurando su libre ejercicio y reprimiendo todo acto que pueda dificultarlo o impedirlo.

Derechos de la ancianidad:

1. Derecho a la Asistencia: Todo anciano tiene derecho a su protección integral, por cuenta y cargo de su familia. En caso de desamparo, corresponde al Estado proveer dicha protección, ya sea en forma directa, o por medio de Institutos y Fundaciones creadas o que se crearen con ese fin, sin perjuicio de la subrogación del Estado o dichos institutos, para demandar a los familiares remisos y solventes los aportes correspondientes.

2. Derecho a la vivienda: El derecho a un albergue higiénico, con un mínimo de comodidades hogareñas es inherente a la condición humana.

3. Derecho a la alimentación: La alimentación sana, y adecuada a la edad y estado físico de cada uno, debe ser contemplada en forma particular.

4. Derecho al vestido: El vestido decoroso y apropiado al clima, complementa el derecho anterior.

5. Derecho al cuidado de la salud física: El cuidado de la salud física de los ancianos ha de ser preocupación especialísima y permanente.

6. Derecho al cuidado de la salud moral: Debe asegurarse el libre ejercicio de las expansiones espirituales, concordes con la moral y el culto.

7. Derecho al esparcimiento: Ha de reconocerse a la ancianidad el derecho de gozar mesuradamente, de un mínimo de entretenimientos para que pueda sobrellevar con satisfacción sus horas de espera.

8. Derecho al trabajo: Cuando el estado y condiciones lo permitan, la ocupación por medio de la laborterapia productiva ha de ser facilitada, evitándose así la disminución de la personalidad.

9. Derecho a la tranquilidad: Gozar de tranquilidad, libre de angustias y preocupaciones en los años últimos de existencia, es patrimonio del anciano.

10. Derecho al respeto: La ancianidad tiene derecho al respeto y la consideración de sus semejantes

CONSTITUCIÓN NACIONAL JUSTICIALISTA DE 1949

LA PRIMERA CONSTITUCIÓN DEL MUNDO CONTENIENDO LOS PRINCIPALES Y MAS ELEMENTALES DERECHOS HUMANOS.

1. Derecho a la defensa de los intereses profesionales.

2. Derecho a la protección de la familia.

3. Derecho de trabajar.

4. Derecho a una retribución justa.

5. Derecho a la capacitación.

6. Derecho a condiciones dignas de trabajo.

7. Derecho al bienestar.

8. Derecho a la preservación de la salud.

9. Derecho a la seguridad social.

10. Derecho al mejoramiento económico.

11. Derecho a la asistencia.

12. Derecho a la vivienda digna.

13. Derecho a la alimentación.

14. Derecho al vestido.

15. Derecho al cuidado de la salud física y moral.

16. Derecho al respeto.

17. Derecho al esparcimiento.

18. Derecho a la tranquilidad.

· Más sobre las garantías y derechos que aseguraba:

· Garantizaba el acceso de todos los ciudadanos a la cultura y la educación.

· Incorporaba la noción de nacionalismo económico, al establecer que la propiedad privada tenía una función social (reemplazaba: La propiedad privada es inviolable) y ponía el capital y la actividad económica, al servicio de la economía nacional.

· Nacionalizaba el subsuelo (afirmaba la propiedad de recursos naturales, como el petróleo)

· Se le otorgaba al Estado, la facultad de expropiar empresas o tierras, para asegurar su utilidad productiva en beneficio de la sociedad.

· Permitía la reelección ilimitada del Presidente de la Republica.

· Se eliminaba el Colegio Electoral (La elección del Presidente sería directa, por el voto popular).

· El Estado no reconocía el derecho de atentar contra la libertad (por lo que el Estado no autorizaría organizaciones que tuvieran principios opuestos a las libertades individuales).

· Aparte del estado de sitio, el Presidente podría, sin aprobación del Congreso, declarar estado de prevención y alarma.

Derechos del Trabajador


">