domingo, 25 de agosto de 2013

Scioli: "Massa eligió otro camino, se fue con Macri"

Para el gobernador, los intendentes del conurbano que se pasaron al massimo pueden mostrar los logros de su gestión gracias a las políticas del gobierno nacional: "Cuando los intendentes se plantan ante la sociedad haciendo referencia a los éxitos de su gobierno, es justo decirlo que pudieron tener mayores oportunidades a partir de las políticas nacionales para que pudieran desarrollarse y de un gobierno provincial que viene descentralizando recursos".
"Pongamos esta elección en contexto, Massa, Margarita (Stolbizer), Martín (Insaurralde) y Francisco (De Narváez) están buscando una banca de Diputados, yo estoy gobernando una provincia de 16 millones de habitantes que tiene más docentes para pagarles el sueldo que la cantidad de habitantes del municipio de Tigre", indicó.
Scioli defendió con firmeza el rumbo del país y a la presidenta Cristina Kirchner y remarcó que algunos hablan de "una economía estancada, del país que hay que volver a endeudar y en el que hay que privatizar en parte", en referencia a los candidatos del Frente Renovador, y sostuvo que él, en cambio, quiere "una continuidad en los cambios y corregir lo que hay que corregir".

jueves, 22 de agosto de 2013

El 61% de los argentinos aprueba la década de gestión kirchnerista, según una encuesta de Mora y Araujo


En el marco del seminario "El comercio y el contexto político-económico", organizado por la Cámara de Comercio de Córdoba en la  capital de la provincia mediterránea, el consultor participó como panelista y expuso los datos que arrojó la encuesta que se realizó en base a la pregunta de "¿Cómo evalúa globalmente la gestión kicrchnerista desde el 2003 hasta la actualidad?".

En ese sentido, el especialista precisó que el resultado nacional arroja un 61 por ciento de aprobación a la gestión en la última década de gobierno; lo mismo ocurre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con una aprobación del 56%; en el Gran Buenos Aires se aprueba en un 67% y en el interior del país el 53%.

La encuesta también consultó sobre el nivel de confianza a determinados grupos sociales, y la gente manifestó un 68% de desconfianza a los políticos; 67% a banqueros y financistas; 65% a sindicalistas y 61% a grupos económicos.

Mora y Araujo también precisó en su exposición que un 26% de la población argentina se ubica políticamente en un segmento `intermedio´, es decir que no se define como kirchnerista ni como anti kirchnerista, se trata de una franja social “no ideologizada, que no piensa en términos de modelo ni de proyectos políticos, y que es el sector que “podría definir quién gana las elecciones en octubre”, concluyó.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Insaurralde: "Los nuevos problemas que tiene Argentina tienen que ver con que hay más trabajo y más inclusión"

Insaurralde y Scioli

Insaurralde, en diálogo con Radio La Red, aseguró que "hoy se discuten políticas para mejorar el poder adquisitivo" de la gente, mientras que una década atrás se discutía "si se descontaba a jubilados y docentes el 13 por ciento".

"Nosotros creemos que hay momentos para discutir cada una de las cosas. No se puede resolver todo en un día. Los nuevos problemas que tiene Argentina tienen que ver con que hay más trabajo y más  inclusión", dijo el actual jefe comunal de Lomas de Zamora.

Por su parte Scioli aseguró hoy que "es muy importante que los distintos sectores salgan a comprometerse a defender lo logrado a lo largo de estos años", y remarcó que "se logró un crecimiento muy significativo que ha redundado en beneficio de los trabajadores y de las empresas".



Scioli valoró el llamado al diálogo convocado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y destacó que "es importante que los distintos sectores, los empresarios, la industria de la construcción se comprometan para definir cómo defendemos lo logrado y le metemos fuerza a trabajar por lo que falta, por el futuro que expresa el Frente para la Victoria".

En ese sentido, Scioli sostuvo que "ya hemos visto lo que ocurre cuando la Argentina entra en una dinámica de endeudamiento, es pan para hoy y hambre para mañana. Eso lo pagaron los trabajadores, con altos niveles de desocupación y de pobreza".

Scioli hizo estas declaraciones al recorrer las obras de repavimentación y bacheo que se realizan en la Autopista Buenos Aires-La Plata, que el pasado 12 de julio pasó a manos del estado provincial bajo la denominación AUBASA.

Además resaltó que "las AFJP en manos de privados hemos visto que fueron fondos especulativos, no fondos al servicio del crecimiento, de la inclusión social, como la Asignación Universal por Hijo, el programa Conectar Igualdad o el ProCreAr que ya permitió financiar ladrillo por ladrillo las viviendas que se están construyendo".

Insaurralde destacó que "hace diez años se discutía si se descontaba a jubilados y docentes 13 por ciento", mientras que hoy "se discuten políticas para mejorar el poder adquisitivo de la gente", como es el caso del Impuesto a las Ganancias.

Asimismo resaltó que en estos diez años "ninguna paritaria fue inferior al índice inflacionario, incluidos los más negativos", y dejó claro que "está muy bien que los argentinos quieran vivir bien".

Sobre el Impuesto a las Ganancias Insaurralde dijo que "es un tema que seguramente va a tratar la propia Presidenta" Cristina Fernández de Kirchner, con el convencimiento que "seguro se va a llegar a buen puerto".

Agregó que la tranquilidad del kirchnerismo de cara a las elecciones legislativas del 27 de octubre "se la da la gente", y dejó claro que en esa fecha "se renuevan legisladores" y no Presidente.

"Yo quiero ser legislador por la provincia de Buenos Aires, aportar lo mejor de mí", afirmó, y destacó su capacidad de trabajo, que demostró como intendente durante los últimos tres años.

En ese sentido, aseguró que "cuando empecé en Lomas de Zamora había muchísimos problemas, escuchamos siempre a los vecinos y actuamos para buscar la solución, reconstruimos cinco parques deportivos nuevos, hicimos un plan integral de seguridad, y así nos vamos ocupando de las cosas que le preocupan a la gente".

martes, 20 de agosto de 2013

Scioli se reunió con candidatos y les pidió "redoblar esfuerzos" de cara a las elecciones



El gobernador de la provincia de Buenos Aires mantuvo un encuentro con candidatos de San Fernando, Tigre, Escobar y San Martín, a quienes agradeció el "esfuerzo" hecho en las PASO.
Daniel Scioli se reunió con intendentes bonaerenses y les pidió "redoblar esfuerzos" apuntando a las elecciones legislativas que se llevarán a cabo en el mes de octubre. El objetivo del cónclave fue reforzar la campaña del Frente para la Victoria en puntos difíciles del Conurbano, tras la dura derrota que sufrió el oficialismo en las primarias.
Más temprano, el gobernador de la provincia de Buenos Aires había cuestionado el líder del Frente Renovador e intendente de Tigre, Sergio Massa, por transformar todas sus declaraciones en "mensajes de campaña" y también por hablar de inseguridad "desde un municipio con 40% de su territorio con barrios cerrados".
En declaraciones radiales, el gobernador sostuvo que el jefe comunal de Tigre "habla desde la realidad de su municipio, que es dos veces más chico que toda la provincia, y desde ahí se plantea una realidad totalmente distinta. Otra cosa es cuando uno gobierna un territorio con las características de Buenos Aires", destacó. El mensaje pareció una respuesta contundente a unas declaraciones que el líder del Frente Renovador realizó el domingo, cuando indicó que "la inseguridad es responsabilidad de los gobiernos provinciales".
En otro orden, Scioli ratificó su apoyo a la presidente Cristina Kirchner y pidió que todos los sectores de la sociedad contribuyan a "la armonía, la tolerancia social y el equilibrio económico".
Luego de los resultados adversos en los principales distritos para el oficialismo, el mandatario evaluó que es "muy importante apoyar a la Presidenta y a los que tienen responsabilidades ejecutivas para cumplir el mandato de la mejor manera posible".
"Mi mayor preocupación y empeño es contribuir y generar conciencia de la importancia de la responsabilidad de todos los sectores –no sólo institucionales sino de la producción, el trabajo, los medios en contribuir a la armonía, la tolerancia social y el equilibrio económico, social e institucional", expresó el gobernador.

Un mapa de los sentimientos de la sociedad

Por  Alejandro Horowicz. 

O el oficialismo se hace cargo de la nueva situación, o el cachetazo de agosto se transformará en depresión de octubre.


Dos lecturas en espejo dificultan la comprensión política. En la primera, una martingala matemática permite ocultar el resultado de las PASO. Funciona así: como el número de votos obtenidos por el oficialismo no resulta inferior a las elecciones del 2009, el gobierno obtuvo una suerte de victoria relativa. Los partidos de la oposición, desde esta curiosa aproximación, no mejoraron demasiado su postura, y como ese abanico sigue disperso, el cristinismo prosigue su marcha triunfal. Desde el 2003 sólo se registran victorias y accidentes, y los accidentes abren el paso a futuras victorias. Obvian un pequeño detalle, la elección posterior a la batalla campera del 2008 no podía sino reflejar en las urnas una derrota política, de tal modo que toda comparación con esos guarismos –los peores de toda la década– no pueden sino arrojar una situación mejor. Mejor que cuando luchaban por seguir en Balcarce 50; pero si ese fuera el término "científico", si esa fuera la única comparación posible por tratarse de elecciones de medio tiempo, sería preciso explicar los motivos de semejante retroceso sin que mediara batalla decisiva. Dicho de otro modo, si los números de la comparación no fueran sensiblemente distintos, y no lo son, la comparación contiene el diagnóstico. El gobierno ha perdido la hegemonía política.
Considerar como algún senador que esto casi no sucedió, y tratar a las PASO como si se tratara de una encuesta a escala uno a uno, impide entender qué pasó y sobre todo impide prepararse para lo que va a pasar en octubre. Nadie cree que los números finales sean demasiado distintos, y por tanto sostener contra viento y marea el sonsonete de la victoria, no puede sino producir un efecto desmoralizante en la militancia K. Entonces, o el oficialismo se hace cargo de la nueva situación, o el cachetazo de agosto se transformará en depresión de octubre.   
Desde la otra vereda actúan con idéntica liviandad partisana. Comparan el resultado obtenido con los comicios presidenciales del 2011; por tanto el oficialismo, su caudal electoral, perdió más del 40% de su soporte social. Claro que esa enorme cantidad no sólo no fue a parar a fuerza alguna, sino que el candidato que obtuvo el segundo puesto en las presidenciales –Hermes Binner– apenas si redujo la distancia relativa con el gobierno. Dicho con sencillez, el desinfle del electorado K no supuso el engorde de ningún opositor previamente existente. Aun así, con ramplona sencillez casi todos actúan como si lo único que faltara para el 2015 se resolviera con un simple armado de listas. Desde esa lógica de puntero repiten el "análisis" que Mariano Grondona hiciera para el 2011. Y conviene recordar que no funcionó, y por eso Cristina Fernández sigue sentada en la poltrona de Rivadavia. De modo que no se trata de organizar una comandita electoral, donde cada aportante reciba según su participación en las PASO, sino de entender que la política no desbordó las fronteras de la ancha calle del peronismo electoral. 
Ambas visiones, a mi ver, son tributarias del inmediatismo, de  un aplanamiento voluntario de los motivos de la ciudadanía. Y ambas dejan  un asuntillo sin considerar: ¿Qué significan las PASO? ¿Cómo leerlas más sensatamente? Mi hipótesis de trabajo: estamos ante un mapa de los sentimientos profundos de la sociedad argentina. Antes que nada conviene entender que las PASO, al decidir solamente alineamientos internos, y en la mayoría de los casos ni siquiera eso, permiten una extraña pureza. Nadie está obligado a votar con eficacia, consideración que no escapa a casi nadie, por tanto desnudan una situación casi ideal: qué se siente en lo profundo, qué haría cada uno si el único motivo fuera el sentimiento. 
Hilda Duhalde tiene notables virtudes pedagógicas. Al sostener que la presidenta gobierna con el lóbulo malo, verbalizó un sentimiento arcaico y tenaz: la brutal misoginia nacional. Si se leen con algún cuidado las encuestas electorales previas se detectan algunos datos relevantes. A saber, la valoración positiva del gobierno superaba en varios puntos la de Cristina Fernández, y ambas cifras eran muy superiores al número de votantes que finalmente obtuvo el Frente para la Victoria. Una aproximación elemental permite sostener entonces que si el gobierno hiciera exactamente lo mismo que viene haciendo, pero fuera encabezado por un varón, el resultado electoral sería bien distinto. 
Basta observar las pantallas de los noticieros televisivos, de aire y cable, para constatar que el número de víctimas de femicidios crece. Y que la furia que "la yegua" produce es tan intensa, que los brutales decires de la mujer de Eduardo Duhalde sólo merecieron declamaciones tibias de tirios y troyanos. Una mujer que guste o disguste ha sido electa en dos oportunidades para el cargo de presidenta, y cuyo nivel político está muy por encima de la media realmente existente, ha sido defendida fría y protocolarmente. Sin olvidar, que en muchos casos ni siquiera esa defensa se produjo. La ausencia de muchas dirigentes políticas opositoras, el silencio cómplice, no puede ni debe soslayarse. De modo que ese es el sentimiento más profundo del mapa: el odio a las mujeres; si su lugar en la sociedad mejora, el rango de furia incandescente crece al menos en idéntica proporción. 
Sobre ese piso se instala un valor compartido de larga data. Ningún interés es superior al mío, entonces si tengo el dinero para comprar un bien y por alguna razón esta compra se dificulta, verbigracia el dólar, la responsabilidad es del gobierno de los ladrones. Es obvio que los políticos sólo responden a su propio interés, y es precisamente por eso que la política es una suerte de mal inevitable. Entonces, como la política no es más que la continuación de los negocios por otros medios, y mis negocios chocan con los de ellos, se trata de defenderlos y punto. Si algo quedó claro en las movilizaciones dinámicas sin dirección partidaria, en los cacerolazos, es que esa perspectiva hegemoniza su comportamiento. Con un dato adicional, ese punto de vista es muchísimo mas amplio, y recorre trasversalmente la política nacional. Desde el "deme dos" de la plata dulce durante la gestión de Martínez de Hoz, hasta vivir a 660 dólares de Miami que la Convertibilidad menemista naturalizó, ese punto de vista no ha cesado de crecer. 
Poco importa que se explique la crisis internacional, y el modo en que actúa la aspiradora financiera de los bancos, si alguien dispone del dinero para adquirir dólares no acepta otra cosa que dólares; es decir, la capacidad colectiva para percibir lo que sucede tiene un elemento fuertemente alucinatorio, la verdad sólo importa si coincide con esa sensación, de lo contrario las más burdas tesis conspirativas ocupan su lugar. 
La eficacia de semejante comportamiento depende de varios elementos. El primero y el más importante, la despolitización. Esto es, el razonamiento simplote de que los conflictos no son el resultado de intereses contrapuestos, sino de una maniobra de políticos que utilizan en su favor los "problemas de la gente". Desde esta lectura bastaría con "dialogar" para poner fin al diferendo, y si esto no sucede es porque no les conviene a los "políticos profesionales". Esta lectura ha sido fuertemente inducida desde los medios electrónicos, pero no sólo, y sobre todo por la forma que adopta la lucha política actual. Cuando la política no es otra cosa que un debate de intendentes, cuando la cuestión central pasa por satisfacer los pedidos del "vecino", cuando la estrategia se reduce a la gestión, la despolitización no puede no extenderse. 
Entonces, si se miran las campañas de los partidos para las PASO, se comprende que matiz más, matiz menos, una sobresimplificación  las recorre de punta a punta. Es que una política construida desde las encuestas está obligada a empobrecimiento perpetuo, a vaciamiento conceptual, a pragmatismo sin horizonte. En esas condiciones la retaguardia cacerolera se transforma en vanguardia mediática.

lunes, 19 de agosto de 2013

¿Qué pasó en las PASO?

De izquierda a derecha: Hugo Cantero por Escobar, Lechter por San Martín,
Cristina Alvarez Rodriguez y Leo Rial por Vicente López
Asimismo, sus impulsores destacan la vitalidad del espacio con la buena performance electoral del Frente Para la Victoria (FpV) en provincias como Entre Ríos, Río Negro, Chaco o Tucumán. Si se suman otros distritos aliados como Santiago del Estero, el caudal electoral se acerca a los 30 puntos dejando muy atrás al resto de las fuerzas políticas. Los dirigentes y periodistas que auguran el fin de la etapa, lo hacen mencionando que disminuyó el caudal electoral del FpV en relación a 2011 o 2009. Asimismo, se refieren a que el kichnerismo perdió en distritos importantes como sonCapital Federal, Buenos Aires, Mendoza, Santa Fe o Córdoba. Es bueno destacar que estas victorias electorales representan a cinco fuerzas diferentes y que no se vislumbra la posibilidad de reunirlos en un mismo frente opositor en 2015.
Más allá de una u otra postura, como resultado electoral y de no mediar divisiones del bloque, el FpV mantiene la misma cantidad de miembros en la legislatura. En este marco, es de esperar que el kichnerismo siga impulsando una agenda de reformas políticas y sociales del país en los próximos años. No se puede esperar menos de un gobierno que lo viene haciendo en coyunturas electorales y económicas adversas, como fueron el 2003 y el 2009. La Asignación Universal por Hijo o la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se aprobaron luego de la derrota de 2009.
El gobierno tiene poder legislativo, experiencia de gestión, capacidad de movilización y es la primera mayoría electoral nacional y eso lo va a ejercer. Lo que sí es innegable es que los resultados de la elección obligan a Cristina a negociar la alternancia política del 2015, en una situación de relativa debilidad en relación al 2011. A favor y si sigue esta coyuntura, el oficialismo tendrá el crecimiento de la economía que viene mostrando una recuperación luego de la crisis de 2009.
Como resultado de la elección, al FpV le que quedan abiertas varias preguntas. Por un lado, es importante reflexionar sobre cuál fue el funcionamiento de la herramienta política de cara a las dimensiones del adversario que se enfrentó. El gobierno desafió al poder económico (reguló bancos, estatizó AFJP, debatió con el “campo”, etcétera.-), interpeló al poder cultural (Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o Clarín) y discutió al poder político e institucional (promovió la democratización de la justicia, enfrentó a algunos dirigentes partidarios del justicialismo y a sectores sindicales). En este contexto, el FpV deberá sacar conclusiones de su relación con el conjunto del aparato político y de los logros y las limitaciones de la estrategia propia en Unidos y Organizados. Por otro lado y a sólo dos años de las elecciones de presidente, de gobernadores e intendentes, no se perfiló un candidato propio. El desconocimiento de la figura de Martín Insaurralde pone sobre el tapete si sigue siendo posible aplicar la estrategia de imponer desde arriba y a último momento, las candidaturas del FpV.
Para el conjunto de los argentinos, pareciere que la oposición ofrece una vuelta al pasado y una reconfiguración de un estilo de “ordenar los lugares de poder” de cada actor en la política argentina. Desde 2003, los representantes del poder político fueron ganando espacio sobre el poder económico y sobre el poder cultural. Incluso, en 2009 se acentuó el enfrentamiento dentro del mismo gobierno y las poleas de transmisión de la oligarquía terrateniente y de Clarín, fueron desplazados del seno del FpV. Contrariando esta tendencia que además de Argentina, es Latinoamericana,Sergio Massa armó una lista con representantes del empresariado concentrado,de los medios de comunicación oligopólicos y de representantes cercanos al sector agropecuario.
El kichnerismo dialogó, acompañó o enfrentó a esos actores, pero siempre desde el lugar de conducción política soberana, emanada del mandato popular. Parece que la ecuación se invierte y que las corporaciones van a ocupar, como en los años noventa, lugares centrales en la conducción de los destinos de la Argentina.
Por  

domingo, 18 de agosto de 2013

Martín: "En nuestros debates no figura la palabra ajuste"

Así lo aseguró el candidato a diputado nacional del Frente para la Victoria bonaerense. Además destacó que los discursos de algunos candidatos le hacen “acordar a la Alianza”.
Martín, candidato del FPV.En declaraciones a la TV públicaMartín Insaurralde dijo: “Yo le voy a proponer al electorado seguir hablando con claridad. Sabemos los problemas que tenemos y somos capaces de resolverles. Hace trece años estaba discutiéndose la quita del 13 por ciento a los jubilados y docentes y hoy estamos discutiendo Ganancias”.
“Nosotros no gobernamos para una elección, sino para solucionarle los problemas a la gente”,manifestó el intendente de Lomas de Zamora, quien agregó: “No vamos a crear titulares de diarios, ya que para crear titulares de diarios tenemos otros candidatos”.
En ese sentido, el candidato del FpV bonaerense se quejó de “cómo trabajan los medios de comunicación sobre un gobierno sin importarle la felicidad de la gente”, al hacer un repaso de los últimos titulares de medios del Grupo Clarín.
“Nosotros sabemos que tenemos que recomponer un montón de cosas, la gente votó un llamado de atención en muchísimas cosas”, consideró Insaurralde, quien remarcó que “este gobierno le fue dando a cada uno de los sectores políticas ascendentes” y que “si algo hizo este gobierno fue volver a formar esa clase de media”.
Consultado sobre si alguien le va a preguntar al candidato del Frente Renovador por las cosas que dice que luego no son verdad, Insaurralde contestó: “Seguramente. Esperemos que haya un debate serio ante la sociedad y que se pueda hablar mirando a los ojos a la cámara y a los vecinos”.
Y agregó: “Estoy obsesionado con la industria del marketing. Yo lo escuchaba (a Massa) con la semillita que va creciendo y después en la plantita y el arbolito. Suena bárbaro, mis hermanas son enamoradas de (Paulo) Coelho y me encanta la literatura pero a la gente hay que hablarle con la verdad, no solamente con títulos”.
“Esto me hace acordar a la Alianza, era música para los oídos”, dijo el intendente de Lomas de Zamora, quien recordó que por entonces se “repetía todo lo que querían escuchar” y se hablaba “de pluralidad”.
En ese marco, se refirió a la propuesta de ir a un sistema mixto de jubilaciones y explicó: “Si nosotros hacemos un sistema mixto los que menos pagan se quedan en el régimen del estado y los que tienen altos ingresos se van al sistema de reparto”.
“Este gobierno está lejos del ajuste, los que pertenecemos al peronismo la palabra ajuste esta fuera de debate”, insistió Insaurralde.

Limpieza del Riachuelo: sacan 170 mil toneladas de basura



Los trabajos de recuperación de la cuenca, a cargo de ACUMAR, comenzaron en 2006 y se intensificaron en los últimos años. Fueron retirados barcos hundidos y se clausuraron fábricas que contaminaban.


Más de 170 mil toneladas de basura fueron retiradas hasta el momento de la Cuenca Matanza-Riachuelo, en el marco de los trabajos de limpieza liderados por ACUMAR desde su creación en 2006.

El plan de saneamiento incluye la erradicación de 186 basurales y la clausura de 257 industrias que contaminaban, según lo dispuso la Corte Suprema de Justicia.

Según publica el diario Popular, lo más llamativo a la hora de acercarse a las barandas del paseo de la Vuelta de Rocha en La Boca es el color del agua y especialmente el aroma en el aire. 

Sin duda, los tiempos cambiaron y atrás quedó aquella negrura espesa que flotaba en medio de barcos hundidos allí, a metros de Caminito.

Se trata de un trabajo de transformación lenta, pero que se viene desarrollando en forma sostenida en los últimos tiempos en toda la Cuenca Matanza-Riachuelo. "El Riachuelo está dejando de ser un lugar oscuro", afirmó el vicepresidente ejecutivo de ACUMAR, Antolín Magallanes.

Después de las PASO. El sentido de la lealtad, la autocrítica y la necesidad de renovar la relación con la sociedad.

Exordio: el autor de esta nota sabe a ciencia cierta que no tiene ningún derecho a decir lo que va a decir. Sin embargo, ha tomado la decisión de hacerlo.
 
Exposición:
1) Que a menos de 24 horas de un resultado adverso en algunas provincias importantes en elecciones primarias una gran parte del pejotismo esté danzando en una pata y haciendo fila para comprar garrochas urgente habla de algunas cuestiones importantes. La primera lectura que uno podría hacer es de tipo moral; deplorar el poco sentido de la lealtad que tienen los administradores del poder político y simbólico del peronismo territorial. 
Sólo aquellos que creen que la política se parece más a La Guerra de las Galaxias que a los Piratas del Caribe pueden desayunarse hoy con las movidas de intendentes y sindicalistas en la provincia de Buenos Aires. Algunos de ellos hacen ruido para negociar mejor con unos y otros, pero también lo hacen porque el peronismo tiene una lógica signada por el Manual de conducción del propio Juan Domingo Perón: conduce el que gana. Y está claro que no basta con tener razón, con tener el mejor proyecto, con hacer un bien a la patria. Para conducir hay que ganar. Ergo, allí donde hay un ganador posible, hay garrochas listas para el salto urgente. 
 
2) Conviene hacer algunas precisiones: criticar directamente a la conducción un día después de una supuesta derrota no es "hacer autocrítica", es minar directamente la legitimidad de la conducción. Sorprende, claro, en hombres que hacían demasiado alarde de "lealtad" desde el nacimiento mismo del kirchnerismo. Se ve que no basta con usar poncho para hacerse el gaucho, como decían en mi pueblo. Esto dicho teniendo en cuenta todas las críticas que puedan y quieran hacerse puertas adentro a la propia conducción por parte de los principales dirigentes provinciales y municipales. 
 
3) Párrafo aparte merece los dichos del titular del sindicato de peones de taxis, Omar Viviani, que digno de la picaresca del neorrealismo italiano ya avisó para que no lo acusen de traidor: "En el 2015 vamos a estar con el que gane." Irrefutable lógica pejotista, sin duda, pero también una clara advertencia: cierto sector del sindicalismo va a defender con dientes y uñas las organizaciones sindicales más allá del proyecto económico y social y más allá del destino y la condición de los sectores del trabajo a los que supuestamente representan. Los años  ya dieron cuenta de ellos. 
Pensábamos que ganábamos los marxistas leninistas pero terminamos ganando los capitalistas neoliberales, podría resumirse con idéntica fuerza de convicciones. O en palabras lúcidas de Pablo Moyano, quien hace las veces del "hijo de Pierri" del clan sindical, Montoneros o sindicalistas, como dijo para el diario La Nación, más allá de la manipuladora pregunta.
 
Argumentación:
4) El kirchnerismo, no sólo la presidenta de la Nación, sino también sus principales dirigentes, sus intelectuales, sus cuadros, sus interpretadores deberían, creo, renovar de una manera u otra su propia relación y comunicación con la sociedad. Es posible que hoy una mayoría de los argentinos sienta una vaga sensación de fatiga con algunos de los significantes que utiliza el kirchnerismo para interpelar a los ciudadanos. Las generaciones tienen mala memoria y hoy prácticamente nadie tiene recuerdo de los hechos de 2001. Y, lejos, de dejar asustarse por el fantasma del pasado prefieren soñar con promesas del futuro. 
Y en este punto un político peronista debe ser práctico: el objetivo es ganar y continuar conduciendo, no decir la verdad. Sergio Massa no dijo la verdad. Se sacó el saquito, dijo un par de obviedades dulzonas, sonrió a diestra y a diestra, pero no dijo que quiere devaluar para transferir el ahorro y las ganancias de las mayorías a los sectores concentrados, tampoco admitió que quiere volver a endeudar al Estado a costa del saqueo de los argentinos como ocurrió entre 1989 y 2003, ni que va frenar el alza de precios a costa del salario de los trabajadores enfriando la economía. En términos morales, me parece mucho menos condenatorio hacer un par de promesas falsas que perjudicar económicamente a 20 millones de argentinos a través de recetas neoliberales que muchos hemos sufrido en carne propia. 
 
5) El kirchnerismo, en mi humilde opinión, debe resistir a cierta tentación progre de mantener algunos parámetros estéticos que intentan imponer algunos de sus integrantes. De la misma manera en que las clases altas y medias buscan su "distinción" –en términos de Pierre Bourdieu– en elementos culturales y económicos que las coloquen en el lugar de los "amos", determinados sectores de la clase media que, al no poder alcanzar la distinción por vía del poder adquisitivo, deciden "distinguirse" a través de pautas estéticas, morales, ideológicas, culturales. 
Al lema "somos distintos porque somos los amos" le oponen el "somos distintos –ni amos ni esclavos– y preferimos perder antes que renunciar a nuestra distinción". Y en política no se trata de resguardar privilegios estéticos, sino de garantizar la continuidad de un proyecto, con la centralidad en la defensa del Estado y en el bienestar de las mayorías. 
Es mucho lo que hay en juego para apostar todo a un imaginario "perder para resistir y volver". Nadie ha vuelto de forma feliz: Ni Hipólito Yrigoyen ni Juan Domingo Perón ni Carlos Menem. 
El desafío es construir hegemonía a largo plazo aun cuando haya que construir un gobierno en disputa con aquellos que no son tan distintos como uno. Para hacer frente a las tentaciones estéticas más que pensar en uno mismo, hay que mirar a los ojos a los miles de pibes que reciben la Asignación Universal por Hijo, por ejemplo, y a los millones de trabajadores que hoy tienen empleo. Y por sobre todas las cosas, hay que pensar en el Estado, que es el patrimonio común de todos los argentinos. 
¿Por qué regalarles los millones de dólares de ahorro del Banco Central a los hijos pródigos del neoliberalismo? ¿Por qué entregarles los recursos del Estado a los que han saqueado estructuralmente al país durante los últimos 200 años?
 
6) Conduce el movimiento, con sus contradicciones, con su desmadre, con su tendencia a la piratería, con su belleza, el que gana. Y el que conduce marca el rumbo del movimiento. Es decir, hay que hacer lo necesario para ganar y conducir el proceso. No querer ganar no es una conducta muy "peronística" que digamos. El kirchnerismo hizo efectivas muchísimas realidades en esta década como para arriesgarse a perderlo todo. Y hacérselo perder a millones y millones de argentinos.
 
Peroración: Por último, unas palabras para el médico Nelson Castro. No hace falta, doctor, hurguetear en los basurales para hacer periodismo opositor. Es posible hacerlo con elegancia. La primera mandataria, además de tener investidura presidencial, es una mujer. Milite en las filas caballerescas, tome mi consejo, no caiga en el síndrome de la Madrastra de Blanca Nieves hablándole al espejito.

Por Hernán Brienza

El enigma de la Corte y la ley de medios



La audiencia que fijó el pasado miércoles la Corte Suprema de Justicia antes de fallar sobre cuatro artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se parece mucho a las PASO. En efecto, el miércoles 28 de este mes de agosto, cuando falten 30 días para las elecciones legislativas habrá una rueda “no vinculante”. Consistirá en una modalidad que ya fue utilizada por el máximo tribunal de Justicia para casos como la contaminación del Riachuelo y la situación de los pueblos originarios y que consistirá en que el Estado nacional y el Grupo Clarín podrán presentar hasta cinco entidades cada una que argumenten las razones que asisten a cada una de las partes en el litigio. La modalidad –llamada amigos del tribunal– incluye la presentación de un escrito de no más de cuatro carillas y luego la posibilidad de exponer a viva voz no más de 15 minutos. Estarán inhabilitados para esta audiencia quienes tengan cargos públicos o sean candidatos en las elecciones o apoderados de partidos. La audiencia será televisada por el Centro de Información Judicial.
¿Por qué una audiencia después de cuatro años? Si hubo una norma legal con suficiente debate público y audiencias en todo el territorio nacional fue la ley de medios, judicializada por el Grupo Clarín y que ya tuvo una primera puntada de la Corte cuando se pronunció sobre las medidas cautelares de una forma que fue aplaudida no sólo por el Ejecutivo y por los legisladores que votaron la norma sino también por toda la comunidad democrática que comprendió la esencia de esa chicana judicial: basta presentar un recurso de amparo en un tribunal amigo (y no en un amigo del tribunal) en cualquier lugar del país donde la norma sea de cumplimiento para lograr una medida cautelar amiga. Fue en mayo de 2012 cuando el fallo unánime del alto tribunal estableció el 7 de diciembre de ese año como plazo máximo para cumplir con lo establecido por el artículo 45, que fija un tope de licencias en cada jurisdicción y área de cobertura para un mismo titular, mientras que el 161 establece que eso debe efectuarse en el plazo de un año. El Grupo Clarín lo llamaba desinversión cuando la realidad era que la ley fijaba una serie de variantes para traspasar esas licencias a otros operadores con la autorización del organismo que tiene el poder de policía –o de control, si no gusta el término– para esa “adecuación”.
Una semana después de finalizado el plazo de las cautelares, el juez Horacio Alfonso falló a favor de la constitucionalidad de la ley, pero al ser apelado por los abogados de Clarín la sentencia quedó en suspenso. La Cámara Federal en lo Civil y Comercial de la Capital, el 18 de abril pasado, tiró por la borda la sentencia de Alfonso y abrió la posibilidad de la apelación del Estado y que, finalmente, la Corte deba fallar. Esta vez sobre el fondo de la cuestión. Cabe aclarar que la cautela nunca dejó de tener efecto, ya que la Cámara Federal, el 6 de diciembre (un día antes del 7D), extendió su vigencia hasta que se dictaminara sobre el fondo de la cuestión. Y eso contó con el aval de la misma Corte a fines de diciembre.
Es interesante detenerse en que el fallo de la Cámara diferencia lo que considera un espacio finito (el espectro radioeléctrico) y otro que no lo es: las licencias de televisión por cable. Clarín tiene 158 licencias de este tipo según la Cámara y a su criterio no debería resignarlas. Sostiene además que si se le reduce la escala a tener menos licencias, la empresa tendrá un negocio más acotado y eso conspira contra la libertad de expresión. La ley es contundente respecto de estos asuntos: dice que, por el contrario, las posiciones monopólicas brindadas por una operación dominante son contrarias a la libertad de expresión. La ley no descubrió nada, esto se sostiene en todos lados. El mérito de la ley es haber vencido el poderío de un grupo de medios para proponer un nuevo reordenamiento de tipo democrático.
Como en la Argentina no existe un tribunal constitucional que tenga competencia en si una ley votada por el Congreso no transgrede la Constitución es la Corte Suprema la encargada de tratar este tema.
Hasta acá, salvo los cuatro años de absurdas demoras y del lobby de Clarín con los jueces, todo es “normal”. En el sentido de que las arbitrariedades se hacen “dentro de las normas”. Las desigualdades sociales, en muchos casos aberrantes, también son fruto de la “normalidad”. Y cambiar el orden establecido no es fácil. Sólo se produce cuando un poder articulado que expresa “lo nuevo” está en condiciones de desbordar las aberraciones y es capaz de imponerse sobre “lo viejo”.
¿Cuándo y cómo fallará la Corte? Especulaciones sobran. Los indicios no pueden ser tomados como certezas, pero merecen interpretarse. La Corte, de acuerdo al Código de Procedimientos, no tiene plazos para sus decisiones, dentro del territorio nacional, son inapelables. El primer indicio es que el máximo tribunal hace estas audiencias para marcar que hay “dos partes en conflicto”. Quizás en términos procesales sea así. Pero las audiencias públicas convocadas por la Corte fueron, por caso, las de la contaminación del Riachuelo y la de una comunidad originaria en Jujuy. En el caso del Riachuelo fue la “causa Mendoza”, una demanda de vecinos de Villa Inflamable, gente muy humilde, que vive entre las empresas petroleras y la inmundicia del Riachuelo. Allí había una serie de temas de jurisdicciones: municipios, provincia de Buenos Aires, ciudad homónima y la Nación las que deben velar por el saneamiento de esas aguas contaminadas por desechos industriales, basurales a cielo abierto, pobreza extrema y mucha corrupción. La Corte estableció que fuera un juzgado federal de primera instancia el que centralizara todos los conflictos legales y que, como corresponde, la Autoridad de la Cuenca del Matanza Riachuelo siguiera siendo el órgano responsable de las tareas ejecutivas.
En cuanto al conflicto en la provincia de Jujuy, también un expediente judicial de primera instancia llegó al alto tribunal porque las comunidades de las Salinas Grandes debían haber participado en la decisión de la provincia a la hora de otorgar a empresas privadas los permisos para explotación minera. En ambos casos se trata de problemas de la comunidad. En caso de la ley de medios, por el contrario, expresa la resistencia de una empresa poderosa que pretende impedir la vigencia de una ley. Es decir, el uso de un instrumento como las audiencias públicas tan valorables cuando son cuestiones sociales ahora es usado para poner en un pie de igualdad al Estado nacional con un grupo de medios. Resulta por lo menos extraño.
Segundo. ¿Cuánto pesa en el humor de los magistrados la situación electoral habida cuenta de que el Grupo Clarín tiene claro partido por todas las fuerzas políticas opositoras al Gobierno con el expreso propósito de que esta ley sea volteada en el futuro? Es tan evidente esto que aun quienes votaron a favor de la ley de medios ahora están acompañando al Grupo Clarín que, a su vez, los acompaña en sus campañas.
Tercero. Una cosa es velar por la defensa de la propiedad privada, tan custodiada por la Constitución, y otra es ponderar ese derecho junto a otros derechos, como el derecho a la libertad de expresión.
La realidad es que la ley dispone de otros instrumentos –sobre todo la posibilidad de tener licenciatarios que no busquen fines de lucro– que no están en funcionamiento. Hasta podría reconocerse que hay una batería de medios privados que acompañan la ley de medios obteniendo una serie de beneficios. ¿Alguien se imagina a un gobierno que peleó con astucia para mejorar la situación de los excluidos o para llevar genocidas a la cárcel perdiendo aliados antes de que esto termine? ¿Alguien imagina que en un próximo gobierno el Grupo Clarín haría algo diferente a lo que hizo con los gobiernos precedentes: apoyar para obtener beneficios y luego, cuando se termina el romance y las ventajas, pasar a la oposición directa?
No es fácil saber cuánto aprendieron los dueños de los medios privados no alineados con Clarín en estos años. Sería prematuro advertir cuánto entienden que el negocio no puede basarse en la extorsión. Pero la realidad es que al tener porciones pequeñas de poder económico no pueden pasarse de la raya. En democracia los que se someten a la voluntad popular son los gobernantes y no los empresarios. Por eso, la perversa idea del Grupo Clarín de que son un medio de expresión que controla a los que usan el dinero de todos es una estupidez teórica y un mensaje de un cinismo completo. Sin embargo, un mensaje que cala hondo en buena parte de sectores de capas medias y también de origen popular.
Esta vez, los miembros de la Corte podrán estar a la altura de las circunstancias y mostrar que no son permeables a los intereses particulares de una empresa. Es más, si fallaran a favor de la constitucionalidad de la ley dejarían abierto un gran espacio para que se discutan otros poderes fácticos tan monopólicos como Clarín. Porque en el acero, las concesiones mineras, la explotación agrícola, la comercialización de granos o de alimentos en el mercado interno, los productos medicinales, por citar algunos casos, la Argentina está igual o peor que décadas atrás. Hay una parte importante del periodismo y la opinión pública que se han tomado esta pelea con Clarín como una cuestión de vida o muerte. Creen que la constitucionalidad de la ley de medios es un fin y no un medio. Por el contrario, cualquier diagnóstico serio de los problemas que generan los desequilibrios sociales de marcada desigualdad debe contemplar que la concentración en pocas empresas o grupos de empresas es una de las características de estos años. No sólo de los anteriores. La extranjerización y la centralización del capital crecieron en esta década.
Por último, es inevitable que la agenda periodística se desviva más por los rumores de cómo fallarán los magistrados y desdeñe los grandes temas de fondo. No se le puede pedir a una sociedad que tiene a cuatro de cada diez trabajadores en negro que se convierta en especialista en temas de legislación de medios o de macroeconomía. Demasiadas veces la agenda mediática de estos últimos meses se pierde entre los escándalos de crímenes y las peleas de grupos de poder político y económico. Sería absurdo creer que los periodistas de opinión o analistas surgen de un concurso de oposición y antecedentes. Son el fruto de juegos de poder y el que quiere cambiar mucho el rumbo de los que mandan tiene la posibilidad certera de quedarse en lugares periféricos, de escaso o nulo impacto. La ley de medios algún día, si todo sale como tiene que salir, podría ayudar a mejorar esas cosas. Más importante que eso sería una ley que mejore los gastos de salud del Estado, que tanto depende de los poderosos laboratorios medicinales. O la posibilidad de tener un banco que financie a los empresarios con talento capaces de diversificar las exportaciones. O tantísimas otras cosas que están en la memoria de lo que la Argentina se propuso y logró en otros momentos y otros contextos, especialmente en el primer peronismo. El fallo de la Corte, el día que llegue, servirá para saber si el alto tribunal de Justicia tiene la proa en el futuro venturoso que muchos sueñan y por el cual se desvelan o está para cuidar las instituciones mientras éstas no se den de frente con el poder económico. 

Por Eduardo Anguita


Carlos Mugica SOBRE LOS CRISTIANOS Y LA PROPIEDAD PRIVADA


Jesús no reniega de la tradición. Elimina de ella los elementos que impiden captar con pureza la radicalidad de su mensaje. Hoy sucede algo parecido con las corrientes renovadoras de la Iglesia, que postulan la socialización de los medios de producción y el advenimiento del socialismo. Buscan su apoyo en la auténtica tradición de la Iglesia, desvirtuada en los últimos siglos por el individualismo capitalista. Y esta auténtica tradición se refleja ante todo en el Nuevo Testamento, que asienta por escrito las vivencias de las primeras comunidades cristianas. Y allí se ve que, desde el vamos, los primeros cristianos vivieron en comunidad de bienes. Mientras resonaban con fuerza en sus oídos las enseñanzas del Maestro, prescindieron de la propiedad privada individualista. A medida que se fueron alejando de su origen, este rigor hacia la propiedad individual fue desapareciendo, aunque siempre en la historia de la Iglesia existieron comunidades de hombres que mantuvieron una distancia radical frente a la posesión de los bienes. Basta recordar a San Francisco de Asís.

“Jesús y la Política”

viernes, 16 de agosto de 2013

El BCRA aprueba fondos para próximos vencimientos de deuda

El Banco Central (BCRA) anunció que esta tarde aprobó la afectación de los recursos correspondientes a la integración del Fondo de Desendeudamiento Argentino y a la cancelación de vencimientos con organismos internacionales para el presente año.

En un comunicado difundido al finalizar la reunión del Directorio del ente monetario, se dio a conocer esta decisión "en los términos previstos por la Ley de Presupuesto".
"Habida cuenta de que ya se ha cancelado una parte sustancial de los vencimientos de deuda correspondientes a 2013, se prevé que la decisión del Directorio supondrá la afectación concreta de aproximadamente 2.500 millones de dólares de las reservas internacionales hasta fin de año", dijo el BCRA.
El Directorio adoptó esta decisión de conformidad con la autorización establecida en la Carta Orgánica del Banco y tras haber concluido que "el nivel de reservas resultante garantiza la ejecución de la política cambiaria, tomando en consideración la evolución de las cuentas externas".
"A partir de la estrategia de desendeudamiento encarada por el Gobierno nacional, la deuda pública con tenedores privados cayó de 105% del PIB en 2003 a 13% en 2013", agregó la entidad monetaria.
Mientras tanto y contemplando la cancelación de vencimientos prevista hasta fin de año, el total de obligaciones en moneda extranjera con acreedores privados se habrá reducido desde el equivalente al 75% del PIB al 8,5% en los últimos diez años.
El visto bueno dado por el Directorio del Central permtirá cumplir con el pago previsto para el mes próximo de alrededor de 2.200 millones del BONAR 2013.
El vencimiento del BONAR 2013, previsto para el 12 de septiembre, es el más importante del año, ya que en el primer semestre se pagó deuda por alrededor de 1.600 millones de dólares.
De esta forma, para los meses restantes quedan vencimientos menores. Ayer al participar de un encuentro sobre finanzas, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, dijo que la política de desendeudamiento que impulsa el Gobierno ha generado que Argentina deba en dólares una cifra menor al equivalente 10% del PIB, con plazos de vencimiento a 12 años.
"Y con el pago que haremos el mes próximo, ese porcentaje bajará a cerca del 8%", enfatizó el funcionario. Lorenzino, quien descartó "rotundamente" un ajuste de las cuentas públicas, defendió la política de desendeudamiento y admitió que el país "todavía sufre" los efectos de la crisis financiera internacional.
No obstante, señaló que "pese a tener un proceso de reestructuración de deuda exitoso, todavía tenemos que lidiar con los fondos buitre, que en nuestro caso, quieren perjudicar al 93% de los acreedores que ingresaron a los canjes de deuda".

miércoles, 14 de agosto de 2013

Presentación del Programa Agrovalor en Tecnópolis


Miércoles 14 de Agosto de 2013, Técnopolis: La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró en Tecnopolis que "donde haya errores los discutiremos, pero queremos discutirlos con los grandes jugadores" como la UIA, los bancos y los sindicatos, y "no con los suplentes que están en las listas" electorales.
"Donde haya errores lo discutiremos, pero queremos discutirlo con los grandes jugadores, no con los suplente que están en los listas. Yo no soy suplente de nadie y quiero discutir con la UIA, con los bancos, y con los sindicatos, con los verdaderos actores económicos, porque este no es un partido para suplentes sino para los titulares de los verdaderos intereses económicos", dijo la Jefa de Estado.


SERGIO MASSA EN LA GRIETA

Me imagino que es difícil para el gobierno hacer una autocrítica de los resultados de las PASO en la provincia de Buenos Aires ya que el hombre que ganó hizo (hasta hace tres minutos atrás) su gestión y construyó su imagen política dentro del kirchnerismo. La astucia de Sergio Massa constituyó en parte en facturar como propio los logros de la "década ganada" e interpretó durante esta campaña su nuevo guion sin saltearse una coma, mostrando una sonrisa lustrosa y amigable (entre otros lugares comunes del "candidato perfecto").

La única gran diferencia de Sergio Massa con los políticos del oficialismo fue pegar un portazo y negociar con Clarín, cerrar esa "grieta" de la que tanto se habla desde que el multimedio de Magnetto la expuso, desde que se mostró en el programa de Jorge Lanata como una nueva zanja de Alsina, entre la civilización del fack you y las cacerolas y la barbarie que los gobierna.

Más fácil hubiese sido para el oficialismo sentarse a hacer una autocrítica si el "vencedor" de las PASO fuese De Nárvaez o el PRO, modelos de derecha sin matices.

De todas formas la primera evaluación que se me ocurre pensar (sin tener en cuenta que el FpV ganó a nivel nacional y que repite una elección similar al 2009) es que parte de ese 35 % del electorado de la provincia de Buenos Aires quiere el modelo del kirchnerismo (de inclusión y redistribución) pero sin el kirchnerismo que la aplica, sin parte de los políticos que ocupan esas bancas, sin la corrupción denunciada con mentiras o medias verdades desde el oligopolio y sin los "sordos ruidos" de la lucha contra la corporación mediática y la otra parte (habría que hacer un estudio profundo para saber qué porcentaje tiene cada uno) está conformado por los que leen astutamente las verdaderas intenciones del massismo: hacer un giro hacia la derecha.

Sergio Massa desde el apoyo del stablishment mediático trabaja en las orillas de la grieta, acercando las dos costas. Esto no es nada nuevo, el mismo lo dice ¿pero en qué consiste esta estrategia?

Podemos pensarlo desde la idea del spot de campaña de Alfonsín y Stolbizer -el de la Argen/tina dividida- podríamos pensar en que Argen es Clarín y Tina el gobierno argentino.

La intención de Massa está a la vista: es que vuelvan a unirse Clarín y el gobierno, que vuelvan a ser socios en los negociados, que Tina-gobierno le dé el control del fútbol, el manejo de las jubilaciones, que el oficialismo lo ayude a aumentar el monopolio y de esa forma Argen-Clarín le seguirá poniendo hermosas fotos de él y su esposa (y si es necesario que incluyan al hijo) en las tapas ocultando las verdaderas mafias que Magnetto maneja y hasta capaz que durante su gestión llegue a ser presidente de un gobierno Derecho y Humano y candidatos a ganar el Mundial.

Sergio Massa y sus socios saben del poder que tiene Magnetto, y no se lo puede ningunear como lo hace el kirchnerismo, son dueños de tanto poder que tiene paralizada a la Corte Suprema para decidir una Ley de Medios votada por los representantes del pueblo argentino (aunque se conoce por todos los rincones del mundillo periodístico, que Ricardo Lorenzetti anda diciendo que él y dos jueces de la Corte votan a favor pero que cuatro votan en contra de la ley).

El poder mafioso del Grupo tiene una clara estrategia. Buscan un hombre del exitoso modelo del kirchnerismo, eligen al más débil, al más vanidoso, lo convierten en el héroe traidor y lo exhiben como la gran promesa de continuidad y ruptura.

Sin lugar a dudas, el kirchnerismo ha sabido luchar contra esta vicisitudes, contra el poder de la corporaciones, contra la mentira y la difamación fácil, sin embargo, el poder de fuego del establishment es inagotable, porque llega de todas partes, no sólo de los diarios, de los cientos de medios, sino de los que ven televisión, de los que escuchan a los que leen diarios, de las radios, llega de todos los rincones aunque no se espere, llega de los bares, de los taxis, de los colectivos, del trabajo, del almacén; llega como una niebla, como una bruma que les molesta, hasta que se convierte en una tormenta que los envuelve, los arrastra, los ciega y les penetra los poros de la piel y los hombres y mujeres (muchas veces sin saber por qué) empiezan a insultar, les crece el odio, les empieza a comer el hígado, les devora los riñones y se les mete por la sangre y se envenenan y ya es tarde: insultan con espuma en la boca, poseídos, y quieren matar y gritan que jamás leen Clarín pero ya les comieron hasta los huesos. Y votan.

Carlos Aletto

Apuntes dos días después


Por Mario Wainfeld

El Frente para la Victoria (FpV) es el primer partido político a nivel nacional y está a un tris de ser el único. Ningún otro compitió (con su sello o representado por aliados) en las 24 provincias por las primarias. Obtuvo resultados muy disímiles, leídos distrito por distrito. Ganó cómodo o ajustado, salió segundo, tercero o cuarto. En algunas provincias obtuvo ventajas enormes, en Córdoba superó apenas los dos dígitos. Los totales generales de votos expresan en parte tanta diversidad, los de simulación de bancas obtenidas aproximan un poco más.

Todo esto aclarado y repitiendo que cada provincia es un mundo, vale subrayar que si hubo un solo competidor nacional, ha existido para él un mensaje nacional. El pueblo soberano siempre emite señales, en la crónica argentina saben ser traducibles. En este caso, entiende el cronista, el mensaje fue crítico para el gobierno nacional, que se plebiscita en cada comicio y es interpelado por el veredicto general.

Un alerta recibió el kirchnerismo, que sabe mirarlas con atención y responder. Sus reacciones pueden ser impredecibles o de manual... lo que no es habitual es que se paralice o no replique algo. La señal crítica del electorado es un incentivo para la acción, máxime en el peculiar diseño que tuvieron las PASO. La elección de cargos legislativos es en octubre, el oficialismo necesita cargar en su disco rígido lo que dijo el escrutinio.

No se trata del simplismo de comparar votaciones presidenciales con legislativas. Sí de interrogarse qué pasó con el largo 25 por ciento del padrón nacional que apoyó a Cristina Fernández de Kirchner hace dos años y ahora se volcó a sus rivales. No es un conjunto cautivo, desde ya, pero tampoco son ciudadanos “irrecuperables” que odian irreductiblemente al kirchnerismo. Si sus preferencias variaron, fuerza es indagar por qué... entre otros motivos porque pueden volver a mudar, siquiera en parte.

Cuánto variarán los resultados dentro de dos meses es pura conjetura. Lo cierto es que el FpV buscará mejorar su desempeño. La acción de gobierno es una de sus herramientas, el trabajo territorial militante es otra, la campaña de los candidatos y el espacio mediático también tendrán un rol. Ninguno, supone este escriba, será eficaz si no incorpora el alerta del domingo y lo traduce en algún tipo de cambio.

***

Massa irá por más: El intendente de Tigre, Sergio Massa, acertó con su estrategia, en términos pragmáticos. Encontró un espacio en el electorado, obtuvo un resultado impensable hace pocos meses. Le asisten buenas chances de mantener su primacía y la virtualidad de interpelar al votante anti K a construir una mayoría más vasta. Quienes se pronunciaron ayer por el diputado Francisco de Narváez son, a primera vista, el target más pasible de ser atraído.

Massa obtuvo ayer el 13,5 por ciento del total nacional de votos válidos. Su traducción hipotética a bancas le dejaría un bloque de diputados mayor al de PRO.

Necio sería subestimar ese capital político, que debe sostener en una campaña en la que tendrá mayor centralidad para bien suyo y también para mal. Pero son tan apresurados cuan interesados los escenarios que ya lo ubican como presidenciable en 2015 o, en el paroxismo de la ilusión, como ganador.

“Massita” convulsiona la interna peronista, le agrega un término de referencia. Levanta la autoestima del pejotismo, que estaba de capa caída.

Pero la acumulación política es una labor compleja, máxime cuando se debe tratar con dirigentes con poder territorial, que tienen muchas variables en mente, entre ellas sus propias ambiciones y la necesidad de seguir gestionando y legitimándose. El cronista cree, cuanto menos, prematura la hipótesis de una manada de dirigentes de fuste yendo al pie de un diputado nacional, deponiendo intereses particulares y poniendo en riesgo de modo prematuro su relación con un gobierno nacional fuerte.

Massa es más que De Narváez (que le ganó al entonces diputado Néstor Kirchner en 2009) y acaso que el senador Carlos Reutemann (que emergió como presidenciable por entonces). Pero los precedentes históricos aleccionan sobre lo que cuesta mantenerse y construir durante dos años de la política argentina.

Más accesible es congregar a los dispersos diputados del Peronismo Federal, pequeños caciques sin tribu o partiquinos. Y gozar del favor de los medios dominantes, que no es poca cosa en un esquema real de poder. Lo demás es mucho laburo, mucha contienda, mucha prevención en el interior profundo respecto de los bonaerenses.

El salto cualitativo que Massa insinuó y puede abrochar en octubre es envidiable para cualquier dirigente opositor, exagerarlo es una tentación de aquellas que obnubilan. Saltear etapas es simple en las mesas de arena, no tanto en el pantano de la política concreta.

***

Familias dispersas: El archipiélago opositor se dividió en varias ofertas en 2011, leyó mal la coyuntura. Los humanos no siempre aprendemos de la experiencia, pero puede ocurrir. Es factible (y será muy incentivado por el establishment) que ensayen otras tácticas. La coalición Unen es un experimento porteño que seguramente alentará la idea de imitarla más adelante. Es un rebusque para hacer confluir partidos disímiles o egos que construyen partidos en su torno. Como alquimia para formar gobiernos mete miedo, porque es más fácil juntar el agua y el aceite en una lista que en un equipo de gestión. Ni hablar de formular algo parecido a un proyecto de país. Pero la fórmula aviva las mentes, hoy mismo.

Con referentes que no consiguen trascender un distrito (cuando son exitosos), el mecanismo puede incitar a acortar camino, lo que habilita hipótesis, por ahora, de laboratorio. Si elegimos a dirigentes exitosos de local y a “familias políticas” podemos discernir tres sectores que, es factible, empezarán a pensar cómo confluir, lo que en la política doméstica siempre incluye la fascinación por el atajo.

- El peronismo no kirchnerista, del que algo se dijo ya en esta columna. El gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, y Massa son los dirigentes a los que mejor les fue el domingo. El ex gobernador de Chubut Mario Das Neves tuvo una resurrección no tan sorprendente si se mira bien: fue arrollado por la oleada cristinista, pero recobra fuerzas en un momento de pleamar. Los hermanos Rodríguez Saá conservan su bastión invicto aunque son chúcaros para la acción conjunta. Con eso cuenta de antemano una virtual alternativa peronista no kirchnerista, a la que se añade el tópico de que nuestro país sólo es gobernable si lo conduce un compañero.

- El radicalismo y el socialismo son aliados en varios distritos, por caso en Santa Fe, donde dominan las huestes de Hermes Binner. Su idea, que ya verbalizan dirigentes de surtidos “palos”, es (¿re?) juntarse con un haz muy módico de ideas comunes. La UCR conserva una sola gobernación que pone en juego este año y está en riesgo de perder diputados cuando se haga la cuenta comparativa en octubre.

La diputada Elisa Carrió es la figurita difícil de ese “espacio”. No porque no haya intentado alianzas, sino por lo contrario: el producto de las que conformó. Lilita construye para sí y destruye a todo (a todos y todas también) en su derredor. El saldo que obtuvo la UCR de la Unen es aleccionador: perdió todo. Carrió redondeó su jugada anteayer gastando en público al diputado Ricardo Gil Lavedra, que seguramente atravesaba uno de los momentos agrios de su carrera.

Las virtudes (básicamente su empatía con el electorado porteño, sin proyección actual allende la General Paz y su capacidad mediática) son conocidas. Los riesgos que conlleva su presencia, también.

- La conducta gánica y perezosa del jefe de Gobierno Mauricio Macri se tradujo el domingo, estaba patentizada de antemano. No supo construir un partido nacional, no le encontró la vuelta al espacio franco que dejaba un pejotismo sin liderazgo. No tiene garantizado el primer puesto en la Capital para octubre: Unen es un grano y Carrió como adversaria un karma que los candidatos macristas no están habituados a enfrentar. El PRO podría ver reducida su bancada de diputados y quedaría “suelto” en el espacio opositor, con pocas perspectivas de conducirlo o aglutinarlo.

Hablamos de mesas de arena, pero la oposición plurivecinal está, lógicamente, pensando en ellas. Pueden ser el reto para el kirchnerismo, que eligió en estos años abroquelarse y reforzar su identidad antes que ampliar sus fronteras.

***

Objetivos: En dos meses y pico se eligen diputados y senadores. Para el kirchnerismo es clave mantener el quórum propio en ambas Cámaras. Las políticas públicas son un núcleo de su fortaleza, transcurrir dos años con poder institucional sustentaría gobernabilidad. El debate sobre con cuántas bancas quedaría si se calcara el resultado de agosto puede tornarse detallista. A los ojos del cronista, quedaría muy justito. Le vendría muy bien acumular algo más.

Recuperar la suma de votos y la mayoría en algunas provincias aliviaría parte de la sensación que dejó el domingo y daría envión a la legitimidad. Acaso la dura provincia de Buenos Aires, por las peculiaridades de la campaña y del primer candidato, pueda ser un territorio en el que se pueda crecer. Sobre todo con un trabajo territorial eficaz en los sectores populares. Un 35 por ciento en “la provincia”, logrado por Massa, no es pura clase media por cierto. Pero los votos que recibieron el FpV y sus adversarios tienen una desigual composición clasista. El apoyo de los humildes es uno de los factores que hacen al FpV la fuerza hegemónica desde hace casi diez años. Otros, claro, son la centralidad y el liderazgo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que no tiene parangón entre sus rivales, ni siquiera en el escenario que asomó en estos días.

mwainfeld@pagina12.com.ar

13/08/12 Página|12