domingo, 31 de julio de 2011

OMAR TORRIJOS, PATRIOTA DE AMERICA ¡PRESENTE!

Por Alejandro Pandra
AGENDA DE REFLEXION
El 31 de Julio de 1981 el patriota panameño general Omar Torrijos Herrera falleció en un sospechoso accidente aéreo.
Versiones no confirmadas aseguraron que los instrumentos de la nave fueron interferidos desde tierra.

En el istmo de Panamá se desarrolló la civilización chibcha, una de las grandes culturas precolombinas.
En 1513 Vasco Nuñez de Balboa se internó en el mar de su costa occidental con el agua hasta la cintura, desenvainó su espada y tomó solemne posesión del océano Pacífico en el nombre de la Cruz y del rey de España.
La proximidad en esa región de los océanos Atlántico y Pacífico signó el destino del istmo, transformándolo en una zona de gran importancia geopolítica. Panamá se convirtió en un centro comercial de enorme importancia para el sistema monopólico español.
Los barcos que partían de España arribaban a Portobelo en el Mar Caribe, y la carga cruzaba el istmo a lomo de mula hasta Panamá.
De ahí las mercaderías se distribuían a toda la América española del Pacífico, desde San Francisco y Lima hasta Santiago de Chile.
La concentración de riquezas atrajo a piratas y corsarios ingleses como Francis Drake y Henry Morgan, que asolaron y saquearon las ciudades.
Panamá dependía del virreinato del Perú, hasta que en 1717 las reformas de los borbones lo integraron al nuevo virreinato de Nueva Granada.
Formó parte de la Gran Colombia hasta su independencia de España, en 1821.
Por su condición de centro de las rutas comerciales y de comunicación que vinculaban a toda la América hispana, Panamá fue elegida por Simón Bolívar como sede del Congreso Anfictiónico, que debía sellar la unidad del continente tras la independencia.
La reunión se realizó en 1826, pero sin el alcance con que soñaba el Libertador Bolívar se imaginaba a Panamá como Constantino a Bizancio, una especie de capital ecuménica.
La decadencia económica de fines del siglo XVIII y el cambio de las rutas comerciales explica por qué Panamá no prolongó con eficacia su función geopolítica después de romper con España, y por qué no formó una nación independiente al desmembrarse la Gran Colombia, en 1830.
En 1855 se creó el Estado de Panamá, federado a Nueva Granada (la actual Colombia).
En 1880 se iniciaron las obras del canal –que debían resolver con esclusas el desnivel existente entre ambos océanos- a cargo de la Compañía Universal (francesa) del Canal de Panamá
En 1891 estalló un escándalo por maniobras dolosas realizadas por esa empresa, que determinaron su quiebra.
Tres años más tarde se constituyó la Compañía Nueva del Canal de Panamá, para completar las obras del proyecto.
A mediados de 1902, los Estados Unidos compraron los derechos de la compañía francesa y unos meses después firmaron con un representante colombiano un tratado para la construcción y administración del canal.
Obtuvieron así en arriendo perpetuo una franja de 9,5 kilómetros de ancho a través del istmo, y a partir de ese momento continuaron las obras.
El Senado colombiano rechazó el tratado, en forma unánime, por considerarlo lesivo del decoro y la soberanía.
Una revolución –¡oh, casualidad!-resolvió oportunamente el problema a los norteamericanos.
Los “revolucionarios” declararon independiente a Panamá en noviembre de 1903 y Estados Unidos, que impidió con sus marines la represión de la revuelta, reconoció al nuevo Estado a los tres días.
Eran los tiempos del presidente Theodore Roosevelt y su política del big stick (el gran garrote).
Un nuevo tratado otorgó autoridad plena y perpetua a Estados Unidos sobre una franja de 16 kilómetros de ancho y las aguas adyacentes a los extremos.
Philippe Buneau Varilla, un ex-accionista de la empresa canalera, ciudadano francés, firmó como representante oficial de Panamá, cobró sus honorarios en Washington y nunca volvió a Panamá.
El canal, de 82 kilómetros de largo, se inauguró oficialmente en 1914. La “Zona del Canal” reportó a Estados Unidos ganancias incalculables, más que por el peaje, por el ahorro en tiempo y distancia para el tráfico marítimo entre sus costas este y oeste.
Las bases militares norteamericanas en Panamá fueron herramientas estratégicas de control sobre América Latina, en el marco de la guerra fría, y a la vez sirvieron de centro de instrucción y adoctrinamiento de la Doctrina de la Seguridad Nacional para las fuerzas armadas de todo el continente.
El centro financiero creado en el istmo se convirtió en una plataforma para la expansión de compañías transnacionales y el lavado de divisas.
En 1964 veintiún estudiantes murieron cuando intentaban izar el pabellón de su país en la Zona del Canal, bajo la jurisdicción exclusiva de los Estados Unidos. 
El sacrificio de los jóvenes panameños los transformó en símbolos nacionales.
Pero la aspiración panameña a la soberanía total sobre el canal fue asumida plenamente recién por el gobierno del general Omar Torrijos.
Había nacido el 13 de febrero de 1928 y en 1968, ya teniente coronel, encabezó el triunvirato que derrocaría al presidente Arnulfo Arias Madrid.
Con una nueva Constitución que lo proclamó “líder máximo de la Revolución” y le otorgó poderes extraordinarios, implantó una dictadura popular y paternalista (una “dictadura con cariño” le gustaba definirla) bajo un régimen militar nacionalista.
Torrijos asumió simultáneamente la presidencia del Gobierno y la jefatura de la Guardia Nacional, la única fuerza armada del país, con funciones de ejército y policía.
En 1978 abandonó la presidencia del Gobierno pero, como general jefe de la Guardia Nacional, controló los resortes del poder hasta su muerte.
En 1973 consiguió una resolución favorable de las Naciones Unidas para la recuperación de la Zona del Canal y más tarde firmó dos tratados (los famosos tratados Torrijos – Carter de 1977 y 1978) con Estados Unidos para su devolución plena a Panamá el 31 de diciembre de 1999.
Su inmensa capacidad de hábil negociador hizo que García Márquez lo bautice como un híbrido, hijo de tigre con mula: astuto como un tigre y terco como una mula.
La lucha por la soberanía cohesionó a los panameños y consolidó un sentimiento nacional desvirtuado por décadas de penetración cultural, control económico e intervencionismo militar de Estados Unidos.
Paralelamente, el gobierno de Torrijos inició un proceso transformador en busca de un orden social más equitativo, con una reforma agraria, otra de la educación, la explotación del cobre con criterio nacional y la “guerra del banano” por precios justos contra las multinacionales de la fruta, como la tristemente célebre UFCO (United Fruit Company), un verdadero imperio dentro del imperio.
Los avatares que siguieron al “accidente” que mató a Torrijos se corresponden al empeño norteamericano de contar con un gobierno títere en Panamá, ante la irreversible pérdida del control del canal.
Sin advertencias ni declaración de guerra previa, finalmente, el 20 de diciembre de 1989 lanzaron un ataque generalizado para apresar al “hombre fuerte”, el general Manuel Noriega.
Guillermo Endara fue investido como presidente en la base norteamericana de Fort Clayton al inicio de la invasión.
Con la movilización de 26.000 efectivos, esta agresión constituyó, a esa fecha, la mayor operación militar norteamericana desde la guerra de Vietnam.
Los bombardeos indiscriminados dañaron barrios populosos de la ciudad y provocaron la muerte de numerosos civiles.
La resistencia panameña, superior a la esperada, prolongó la actividad militar de los invasores.
Noriega, primero asilado en la Nunciatura Apostólica, fue finalmente extraditado y trasladado a Estados Unidos.
El nuevo gobierno aceptó la presencia de “supervisores” estadounidenses en los ministerios, así como la acción de tropas del Comando Sur fuera de la zona del canal, supuestamente para el combate al narcotráfico y la guerrilla colombiana en la frontera.
Sin embargo y pese a todo, desde el mediodía del 31 de diciembre de 1999 el canal está administrado por el estado panameño y su bandera flamea soberana en la zona. 
En plena ofensiva diplomática panameña, pocos días antes de ser elegido por tercera vez presidente de los argentinos, el general Perón le envió la siguiente carta a Omar Torrijos:


Buenos Aires, 19 de septiembre de 1973  
A Su Excelencia
El Sr. Gral. D. Omar Torrijos
Panamá 

Mi querido amigo:

Si una inoportuna enfermedad no me lo hubiera impedido, hace tiempo que hubiese viajado a Panamá, para tener el gran placer de abrazarle.
Ahora, nuevas obligaciones y responsabilidades, me tienen “atado” en mi país.
El portador de la presente, Dr. D. Raúl Matera, viaja a Panamá para participar como profesor de la Universidad de Buenos Aires y Jefe del Servicio de Neurocirugía del Hospital Italiano en el XV Congreso Latinoamericano de Neurocirugía.
Le he pedido que tenga la amabilidad de visitarle y transmitirle el afectuoso abrazo que le debo.
Le informará de viva voz sobre la situación de nuestro país y le transmitirá en mi nombre una invitación para que nos visite, y para dar una conferencia auspiciada por el Círculo de Acción Latinoamericana, que preside el propio Dr. Matera, y sobre el tema que Usted considere conveniente en la hora actual.
Como habrá podido observar, el "Cono Sud" se ha visto azotado por un nuevo "coletazo" del imperialismo.
En Chile, la situación ha hecho crisis, un poco a raíz de la presión externa, y otro tanto por errores en la conducción interna.
Al amigo Allende lo han volteado [el 11 de septiembre de 1973] tanto los que lo empujaban de adelante como los que lo hacían de atrás.
Un marxismo a outrance de nuestros países no es lo que puede consolidar a un Gobierno del Pueblo.
Sus enemigos han sido tanto los pro-imperialistas que anhelaban derrocarlo como los comunistas, que lo empujaban hacia acciones descabelladas.
En fin, un pueblo que deseaba liberarse, frente a una nueva frustración.
Le faltó cumplir el apotegma de los griegos: Todo en su medida y armoniosamente.
Espero tener el placer de recibirlo en Buenos Aires, y charlar largamente sobre las cosas que nos son comunes.
Hasta entonces, le ruego quiera aceptar mi más afectuoso saludo y mis mejores deseos.
Un abrazo.
Juan Perón  
Cuando Perón se exilió en Panamá después del golpe fusilador de 1955, su ayudante era el teniente Omar Torrijos.
N&P:
El Correo-e  del autor es Alejandro Pandra alejandropandra@yahoo.com.ar   
 
GENTILEZA DE AGENDA DE REFLEXIÓN
info@agendadereflexion.com.ar

“Para no sufrir la crisis mundial, hay que seguir con este modelo”

Para la funcionaria, el desendeudamiento y una economía diversificada alejan al país de amenazas externas.
La amenaza de que Estados Unidos pueda caer en default y la profunda crisis que vive Europa que llega a poner incluso en peligro la supervivencia de su moneda continental, pintan un horizonte desalentador para la economía global. Sin embargo, a diferencia de otras crisis en las que recurrentemente cae el capitalismo, esta vez los países emergentes –y en particular Argentina– aparecen mejor resguardados para soportar el embate. Esta óptica es compartida por la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien en esta entrevista concedida a Miradas al Sur asegura que el modelo económico puesto en marcha en Argentina desde el 2003 explica en gran parte el contraste con lo que sucede en los países centrales. Claro que la situación externa fue sólo una parte de la charla, en la que la funcionaria también se refirió a los desafíos que surgen a partir de un modelo que incentiva la demanda agregada, el rol que debe jugar un Banco Central que respalda ese esquema, las causales de la inflación desde una visión heterodoxa y la importancia de que el crecimiento económico venga acompañado de una mejor distribución del ingreso.
–¿Qué consecuencias puede traer en la Argentina la crisis económica que se vive en Estados Unidos y Europa?

–En un mundo globalizado, todos los países están interconectados y nunca puede ser neutro lo que ocurra a nivel de los países centrales para los países en de­sarrollo. Lo que pasa es que acá hay dos cuestiones que diferencian a la situación en la que se encuentra la Argentina respecto de otras crisis internacionales. Por un lado, en estos ocho años se construyó un proceso muy vinculado a la demanda interna, lo que genera un reaseguro muy importante para la sustentabilidad de este crecimiento. Otra de las cuestiones que es muy importante es que nosotros venimos creciendo a partir de nuestro financiamiento. Este desendeudamiento no lo valoramos en toda su dimensión, pero nos quita una vulnerabilidad enorme en relación con otros países emergentes porque tenemos fuentes endógenas para seguir autofinanciando este proceso de crecimiento. La otra cuestión que hay que destacar es que en esta crisis, los que siguieron traccionando el crecimiento de la economía fueron los países en desarrollo. En este escenario, aparecen economías de Asia emergente como son India y China que siguen creciendo y que también son factores explicativos muy importantes del alza de los precios de las materias primas. Nadie sensatamente está viendo que en el futuro cercano pueda darse una inflexión importante en el precio de las materias primas. También es cierto que nadie puede dormirse en los laureles. Lo que tiene que hacer la Argentina es lo que viene haciendo en los últimos años, que es transformar productivamente su economía y profundizar su proceso de industrialización, para presentar una economía lo más diversificada posible.
–¿La aparición de algunos cuellos de botella, como por ejemplo la provisión de energía para la producción, pueden amenazar los niveles de crecimiento y condicionar ese proceso de producción diversificada?

–Esos son los problemas típicos y naturales de la economía y de su funcionamiento. Y son obviamente los desafíos de un país como el nuestro que a partir de la instauración de un proyecto económico, social y político viene transformando estructuralmente todo lo que es el proceso de acumulación y distribución de la riqueza. Obviamente que nada es lineal, siempre hay problemas que van a apareciendo y uno los tiene que ir afrontando. Pueden aparecer cuellos de botella y tensiones, pero lo que tenemos que valorar es que son desafíos fantásticos, ya que representan la consecuencia de un país que crece, distribuye y que consume más. Pero además, la variable muy importante para tener en cuenta es que invierte mucho. Argentina tiene un nivel de inversión muy elevado en relación con el resto de los países de América latina, pero también con sus parámetros históricos.
–¿Esa tensión entre la oferta y la demanda es la que en parte explica la inflación en Argentina?

–Es una de sus causas, que son múltiples. De ahí a la importancia que le damos a la cuestión del crédito a la inversión y a las empresas. Muchos nos critican porque el Banco Central se ocupa del crédito en vez de ocuparse de lo que pasa con la estabilidad. Es que hay una gran relación entre lo que ocurre con el crédito y el financiamiento a la producción, la disponibilidad de recursos para ampliar la capacidad productiva y lo que ocurre en materia de estabilidad de precios. Creo que cuando discutimos tensiones que pueden aparecer, por ejemplo, en el tema de los precios, tenemos que partir de un buen diagnóstico de por qué ocurren esas tensiones y a partir de ahí cuáles son las políticas más idóneas y eficientes para atacar. Pero siempre teniendo en cuenta qué pasa con las condiciones estructurales de la economía argentina que nos permite ir avanzando sin llegar a tener restricciones fuertes como las que sufrimos de manera recurrente. Una de las restricciones histórica, que no solamente llevó a situaciones de estrangulamiento y a posteriores aceleraciones inflacionarias, tiene que ver con la famosa restricción del sector externo. Por ejemplo en los noventa, la economía crecía solamente por el endeudamiento externo, y pese a que en un momento hubo buenos términos de intercambio no se transformó productivamente la economía. Entonces cuando se produjo un cambio de ciclo, la salida fue ajuste, devaluación y vuelta a empezar. Ese fenómeno hoy no está presente en el escenario económico de la Argentina y a eso me refiero cuando hablo de cambios estructurales que despejan de los problemas que uno podría mirar con mucha atención y definir si este crecimiento es sostenible o no en el tiempo. Este crecimiento del consumo no sería sustentable si no estuviera sucediendo en simultáneo un proceso de inversión para ampliar la capacidad productiva o un proceso de sustitución de importaciones. Son las políticas deliberadas las que permiten que este aumento del consumo no se vaya a bienes importados sino que se traduzca en más trabajo argentino.
–En una reciente entrevista usted señaló que la participación de los alimentos en el índice de precios consumidor en Argentina ronda el 40 por ciento, en tanto que en países como Chile o Brasil está en el 22 o 23 por ciento y que por lo tanto eso también explica la presión sobre los precios. ¿A qué se debe esa diferencia?

–No lo sé. Sinceramente me llamó la atención cuando hicimos el estudio y arribamos a esas conclusiones. Creo que tiene que ver con patrones de consumo en la Argentina, donde por ejemplo casi el 10% es carne. Entonces, si el precio internacional de este producto sube un 20% como sucedió en el 2008, eso impacta directamente en la Argentina en dos puntos de inflación. Esto también hay que tenerlo claro cuando se hace el diagnóstico acerca de los movimientos de precios. Y no es que nosotros no nos preocupemos por esas cuestiones sino que atacamos por el lado que hay que atacar, que es por el lado de la oferta. Esto es ampliando capacidad productiva, desconcentrando, generando más competitividad interna dentro de lo que es la oferta local.
–Los proyectos para reformar la Carta Orgánica del Bcra y la Ley de Entidades Financieras no han logrado avanzar aún en el Congreso y difícilmente se traten este año. ¿Los tiempos políticos dificultan las decisiones que busque tomar el Banco Central para acompañar el actual proceso económico?

–Aun con este marco normativo vigente, existen grados de libertad para hacer cosas que estén orientadas a promover un modelo de desarrollo. La modificación de la Carta Orgánica tiene por objeto hacerlo coherente con lo que ha venido haciendo el Banco Central en los últimos años y la recuperación de la soberanía. Cambiar el objeto único, con el objeto múltiple, que tenga que ver con la cuestión de la producción y el empleo, me parece que es algo que el Banco Central ya ha venido trabajando en ese sentido, pero es importante que estas cosas queden escritas. la discusión en torno del objetivo del Bcra y cómo puede ser autónomo a la hora de definir sus operaciones de regulación y supervisión, de ninguna manera puede estar al margen de lo que es el conjunto de la política macroeconómica. El tema de la cuestión monetaria, financiera, cambiaria es lo suficientemente importante dentro de lo que es la política macroeconómica como para pensar que puede ir por carriles separados de lo que es el proyecto económico que se desenvuelve en una nación. Quedan resquicios para actual pero también es cierto que el mandato del Banco Central sigue siendo el que impuso Cavallo en 1992 y es necesario reformarlo. La Ley de Entidades Financieras también ha sufrido muchas metamorfosis desde el año ’77, pero sigue siendo la ley de la dictadura. Habría que tener una ley que realmente se adecue a las necesidades de este momento.
LANZAMIENTO. Plan para mejorar el crédito a la producción
La promoción del crédito a la inversión y la producción es uno de los objetivos que se traza el Banco Central para sostener el crecimiento económico que viene evidenciando la Argentina en los últimos años. En ese sentido, la entidad está a punto de lanzar lo que se conoce en la jerga financiera como un swap de tasas y que les permitirá a las empresas tener un mejor acceso a la financiación. “Los bancos –señala Mercedes Marcó del Pont– nos plantearon que a ellos les resulta complicado prestar a tasa fija porque tienen colocación de depósitos a plazos muy cortos y por lo tanto necesitan alguna cobertura por parte del Banco Central para poder hacerlo.” La iniciativa del Central es crear una cobertura de tasa que le brinde cierta certidumbre al empresario acerca de cuál va a ser el costo financiero a la hora de tomar un crédito. “La idea es construir una curva de tasa de interés y que el Banco Central le dé una cobertura a los bancos que si la tasa de fondeo se va por encima de la tasa prefijada, el Banco Central, cubre la diferencia. Pero si está por debajo, son los bancos los que cubren la diferencia”, agrega la titular de la entidad.
Para Marcó del Pont, este tipo de aplicaciones no se puede poner en práctica para otro tipo de créditos, como el de la vivienda donde el acceso también es muy difícil para un amplio sector de la población, ya que en este caso los plazos son mucho más largos. “En la discusión sobre el crédito a la vivienda empiezan a jugar otras cuestiones que tienen que ver con quién subsidia la tasa de interés para que le cierre ecuación cuota-ingreso. De ahí, la importancia que el Gobierno le está dando a toda la política de construcción de nuevas viviendas, no solamente para los sectores de estrato bajo sino también medios, porque acá hay una cuestión de ampliación de oferta para empezar a parar este aumento de los precios y de valorización de la propiedad que está ocurriendo en muchos centros urbanos de la Argentina", asegura Marcó del Pont.
EQUIDAD. Crecimiento y distribución
El modelo económico puesto en marcha en 2003 generó una notable recuperación del empleo y mejoró la distribución del ingreso. Sin embargo, algunos centros de investigación que estudian las políticas redistributivas y avalan en general el modelo actual, como Cifra y Cenda, advierten que a partir de la recuperación que se produjo tras la salida de la crisis global 2008–2009, el crecimiento no vino acompañado por una redistribución similar a la que se dio en la primera etapa kirchnerista. Mercedes Marcó del Pont no coincide con esta visión y entiende que la brecha entre ricos y pobres sigue achicándose de manera constante. “Cuando se produjo la crisis mundial, fue justamente en el momento que se lanzó la Asignación Universal a la niñez, que es una de políticas que más contribuyeron al achicamiento de la brecha de la desigualdad”, sostiene la funcionaria. “Políticas como la universalización de las jubilaciones y la asignación a la niñez han acelerado fuertemente en todos los indicadores de desigualdad, ya sea en el indicador de Gini como la brecha entre los más ricos y los más pobres. En la comparación con respecto al resto de la región, Argentina es el país que más ha avanzado en términos de la reducción de la brecha de la desigualdad (ver recuadro). Para analizar la cuestión de la dinámica de los precios en Argentina nos pusimos a estudiar y en términos comparados, como fue la dinámica de la distribución en AL y ahí surge claramente esa evidencia a partir de datos empíricos”, completa.
–La política tributaria en la Argentina sigue siendo muy regresiva y lleva a que los impuestos caigan sobre los que menos tienen. ¿No es necesario iniciar una reforma tributaria para profundizar la redistribución del ingreso?

–La discusión tributaria hay que darla pero a partir de un dato objetivo. Esta estructura tan regresiva que caracterizó a la Argentina durante los noventa tuvo un cambio cualitativo muy fuerte con la implementación de las retenciones. Es una forma muy clara de apropiarse de una renta que también le cambió el perfil a la estructura tributaria. Sabemos que el agropecuario es un sector en el que históricamente ha habido una proporción importante de informalidad. Tanto desde el Ministerio de Economía como desde la Afip se vienen llevando adelante políticas deliberadas y que son las que permiten hacer políticas públicas. El rol distributivo desde el punto de vista fiscal, es que las políticas distributivas se hacen a partir de la orientación de recursos públicos hacia determinados sectores. No se ha suplido de otra manera, sino que se ha implementado desde donde se tiene que implementar, que son las políticas que hablábamos anteriormente. Para sostener esto en el tiempo se necesita tener un fisco que recaude, para lo cual es importante un debate que tenemos que dar hacia delante. Acerca de qué perfil tributario, qué se puede mejorar todavía del impuesto a las ganancias. Si realmente están pagando más los que más tienen, qué se puede hacer para promover la reinversión y menos la distribución de las ganancias. Me parece que es uno de los terrenos que tenemos que discutir hacia delante, pero no podemos ignorar el cambio cualitativo que ha ocurrido en el perfil tributario en la Argentina.

sábado, 30 de julio de 2011

¿Y qué pasaría si la potencia no pudiera pagar?. A TRES DIAS DEL VENCIMIENTO DEL PLAZO PARA AMPLIAR EL LIMITE DE ENDEUDAMIENTO AL GOBIERNO ESTADOUNIDENSE

Estados Unidos no logra resolver el problema de su deuda y ya surgen análisis sobre lo que antes era un escenario impensado. También de las fortalezas y debilidades en Argentina para responder a esa situación. La mayoría, de todos modos, cree que no pasará lo peor.
Por Javier Lewkowicz
El acuerdo político para ampliar el límite al endeudamiento de los Estados Unidos y evitar una cesación de pagos se demora en Washington, mientras que el próximo martes vence el plazo para que el gobierno de Barack Obama arribe a una solución. La mayoría de los analistas afirma que difícilmente la situación llegue a un extremo de default generalizado y que en cambio existen mecanismos para, en caso de no arribar a un acuerdo político, pagar los vencimientos igualmente, o si no acotar la difusión de la cesación de pagos. Aunque el dólar y los bonos estadounidenses no tienen un reemplazante natural y la arquitectura financiera global no cambie sustancialmente a mediano plazo, una suerte de default podría aumentar sensiblemente la incertidumbre global, desmejorar la situación de los países europeos más débiles y provocar movimientos abruptos de capitales con consecuencias sobre los países emergentes. Argentina no depende del financiamiento internacional, por lo que el impacto por esa vía no sería significativo, pero la difusa situación global podría frenar decisiones de inversión, a la vez que un menor crecimiento económico mundial impactaría sobre las exportaciones.
La situación política en Estados Unidos se centra en la disputa sobre quién está dispuesto a pagar el costo político de obstruir la salida al cuello de botella financiero. La situación ayer se agravó aún más por el rechazo por parte del Senado del texto aprobado en la Cámara de Representantes (ver aparte). La deuda estadounidense se encuentra en el límite de los 14,3 billones de dólares, y aunque el Congreso ha incrementado la autorización para endeudarse muchas veces en las últimas décadas, en esta oportunidad la oposición al gobierno de Obama insiste en vincular esa medida con drásticos cortes en los gastos que reduzcan el déficit fiscal y debiliten mucho al gobierno de cara a las elecciones del año que viene.
Roberto Frenkel, prestigioso economista del Cedes, indicó a este diario que “algunos especialistas en Estados Unidos sostienen que el gobierno podría llegar a volver a emitir deuda sin el acuerdo político, aludiendo a razones de Estado. Eso podría acarrear demandas, pero se podría saltear la necesidad coyuntural. Además, la fecha del 2 de agosto la puso el propio gobierno, porque el techo se alcanzó en mayo y se sostuvo con otras fuentes de financiamiento”. Existe un debate entre especialistas en Estados Unidos sobre si el próximo martes es el límite real o si en cambio Obama podría seguir posponiendo la situación una o dos semanas más. Los que sostienen la segunda opción resaltan que el mercado descuenta esta situación, por eso no habría habido fuertes cambios de cartera en los últimos días.
“De todas formas, si llega a haber una demora en algún pago y le bajan la categoría a la deuda no creo que vaya a tener impacto. Buena parte de los bancos centrales concentran las tenencias de los bonos y nadie se movió a pesar de esta incertidumbre. Es que no hay sustituto, y sobre eso parece haber consenso en el mercado, todos están quietos. Además, el default no es tan mecánico, tiene que haber una demanda judicial y lleva un tiempo. Todos entienden que no sería un default como el de Grecia, en Estados Unidos no hay un problema de sostenibilidad y el dólar denomina el 80 por ciento de los contratos, no puede haber corrida”, completó Frenkel.
Para Enrique Aschieri, economista de la Sociedad Internacional para el Desarrollo, “en la medida en que no hay reemplazo del dólar, un hipotético default no debilita el rol mundial de Estados Unidos a corto y mediano plazo. Sin embargo, la liquidez mundial depende del déficit comercial norteamericano, que a su vez es función del déficit fiscal. Entonces, si este último tiene un límite, el comercio mundial podría entorpecerse mucho por la falta de dólares. De esa forma podría llegar el impacto a la Argentina. A la vez, a corto plazo las Bolsas se podrían desplomar y eso tendría impacto en el crecimiento económico mundial”.
Por su parte, Emiliano Libman, economista del Conicet, señaló que “en principio, parece difícil prever que haya una gran modificación en la arquitectura financiera internacional y en la dinámica del comercio mundial. No creo que haya un cambio en el dólar como vehículo del comercio y unidad de cuenta de los contratos en la medida en que no se vislumbra una alternativa. Sin embargo, podría potencialmente haber un brusco movimiento desde el dólar y las tenencias en bonos del Tesoro estadounidense hacia otras monedas de países emergentes, como Brasil, por ejemplo. En ese sentido, sería esperable que los bancos centrales tomen medidas para evitar la apreciación cambiaria”.
Dada la volatilidad de los mercados y la fragilidad de países como Grecia, Portugal, Irlanda y España, el cimbronazo inicial de un default de Estados Unidos también podría elevar el costo del financiamiento para estos países, complicando aún más el panorama mundial. En la Argentina, la “histórica” respuesta a cualquier situación de incertidumbre consiste en aumentar la compra de dólares, por lo que ese comportamiento sería esperable que se repitiera, y se daría en un contexto previo de dolarización de carteras y fuga de capitales vinculadas al período electoral.
Según Paul Krugman, los bonos estadounidenses se volverían menos atractivos, por lo que la FED podría salir a recomprar deuda de corto plazo. La tasa de interés, para Krugman, se elevaría, impactando sobre los bonos de largo plazo y en el costo de las hipotecas. La situación que plantea el Nobel podría acarrear problemas en el crecimiento económico de la primera potencia mundial, que siempre impacta sobre el resto del mundo.
Por su parte, la directora del FMI, Christine Lagarde, afirmó que una cesación de pagos “provocaría una caída del dólar respecto de otras monedas y probablemente dudas en el ánimo de quienes conservan divisas acerca de si el dólar es efectivamente la moneda de reserva. La situación es muy preocupante”, reconoció.

viernes, 29 de julio de 2011

A 45 años de los “bastones largos”, hoy el país recupera a sus científicos


El 29 de julio de 1966, la dictadura de Onganía intervino la universidad y la policía apaleó a estudiantes y profesores de Ciencias Exactas, 1400 docentes e investigadores abandonaron el país. Desde 2003, se repatrió a más de 800.
 
Al grito de “¡hay que limpiar esta cueva de marxistas!”, la guardia de Infantería de la Policía Federal entró a los claustros universitarios, apaleó a estudiantes, graduados y profesores y produjo un velo negro en la historia académica argentina, propiciando la “fuga de cerebros” y el desmantelamiento de programas de avanzada. Un costo que el país “sigue pagando” y que planes como el de repatriación de científicos buscan subsanar. El episodio se imprimió en la Historia como La Noche de los Bastones Largos y ocurrió hace hoy exactamente 45 años.
“Sentí bombas que estallaban, que rompían las ventanas, entraban y arrojaban gases. Tuvimos que salir como ratas. Después me recuerdo pasando por la doble fila de la guardia de infantería, ahí nos golpeaban, nos decían de todo”, recuerda el matemático Raúl Carnota, en ese entonces un estudiante que había acompañado la asamblea de autoridades y alumnos en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Esa noche del 29 de julio de 1966, todos los claustros se habían convocado para rechazar la intervención dispuesta por el reciente gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, mediante el decreto 16.912, que atentaba contra la autonomía y la libertad de cátedra.
Pablo Jacovkis todavía no era graduado en Matemáticas, y faltarían unos años para que fuera profesor y más tarde decano (1998-2006) de la facultad. Con una carrera avanzada, 20 años, y voluntad por defender lo público, terminó un examen con el profesor del MIT, Warren Ambrose, y fue desde la Ciudad Universitaria hasta la sede de Perú 222, donde hoy funciona la Manzana de las Luces. “Fuimos con un conjunto de estudiantes y presenciamos una reunión del Consejo Directivo, en la que se decidió no aceptar cargos según la norma, porque les restringía a los decanos su autoridad. La UBA no los aceptó. Ni el rector (Hilario Fernández Long), que había firmado una dura declaración contra el golpe de Estado, ni ninguna autoridad”, recuerda hoy.
Carnota cursaba el 5º año en el Colegio Nacional Buenos Aires, ubicado justo a la vuelta del edificio donde funcionaba Exactas. Pertenecía a la Federación Juvenil Comunista, que tenía intervención en el Centro de Estudiantes. Esa vocación lo llevó a unirse a la resistencia y acabar golpeado y detenido, al igual que unas 150 personas esa noche. “Habré estado toda la noche en la comisaría, hasta la madrugada. A otros los largaban antes, a los que se identificaban como profesores”, aporta Carnota, hoy miembro del Consejo de Administración de la Fundación Sadosky.
Los palos de esa noche, bajo las órdenes de los jefes de la Side, Eduardo Señorans, y de la Policía Federal, Mario Fonseca, no distinguieron entre alumnos y autoridades. El decano, Rolando García, y el vicedecano, Manuel Sadosky, fueron golpeados con igual violencia que el resto. Así lo recordó en una carta que envió a The New York Times el profesor Ambrose, quien se encontraba en el país invitado por la universidad: “Nos hicieron pasar entre una doble fila de soldados, colocados a una distancia de diez pies entre sí, que nos pegaban con palos o culatas de rifles y que nos pateaban rudamente (…) Debo agregar que los soldados pegaron tan brutalmente como les era posible y yo (como todos los demás) fui golpeado en la cabeza, en el cuerpo y en donde pudieron alcanzarme. Esta humillación fue sufrida por todos nosotros –mujeres, profesores distinguidos, el decano y vicedecano de la Facultad, auxiliares docentes y estudiantes.”
En una edición especial de la revista Caras y Caretas, de 2006, Felipe Pigna y María Seoane escribieron que “la Guardia de Infantería no ahorró insultos, patadas, golpes de machetes y palazos que por ‘orden superior’ y razones obvias debían apuntar a la cabeza, pero no sólo ahí, como lo demuestra la querella criminal iniciada por el decano Rolando García contra el general”.
La Noche de los Bastones Largos expulsó a casi 1400 docentes que renunciaron o directamente se exiliaron. De los 301 que emigraron, 215 eran científicos, y 86, investigadores en distintas áreas. Al cumplirse recientemente los 50 años de la computación en el país, Tiempo Argentino entrevistó a científicos como Julián Aráoz, quien era responsable del Grupo de Investigación Operativa del Instituto del Cálculo y partió a Europa tras la violencia del onganiato. Programas como el de la computadora Clementina se desvanecieron en poco tiempo tras la fuga de cerebros. 
“Lo que se apagó en La Noche de los Bastones Largos fue un proyecto que pretendía poner a la facultad como un punto de referencia, un faro en matemática aplicada para políticas públicas, para el Estado. En esos años, el Instituto del Cálculo era vanguardia, y esto se perdió abruptamente”, reflexiona Carnota, quien fue profesor del Departamento de Computación.
Jacovkis cree que la herida “se ha cerrado”, aunque “el costo lo seguirá pagando la Argentina durante mucho tiempo. Hay cosas que no se recuperan, todos los científicos que se fueron fue una pérdida grande. De todos modos, hay paliativos. En este momento hay planes para que vengan los investigadores que están afuera, hay programas, es una situación favorable.”

jueves, 28 de julio de 2011

CRISTINA KIRCHNER RECIBIO A LA CANDIDATA QUE GANO LA ELECCION A DIPUTADOS PROVINCIALES EN SANTA FE. Bielsa tuvo su encuentro en Olivos

La ex vicegobernadora ganó en su rubro las elecciones del domingo, por lo que el Frente para la Victoria manejará las dos Cámaras provinciales en Santa Fe. La acompañó Omar Perotti, primer candidato a diputado en octubre.
Por Julián Bruschtein
"Abordamos detalles de la campaña que se inicia para las primarias del 14 de agosto”, aseguró ayer la diputada provincial electa por el Frente Santa Fe Para Todos, María Eugenia Bielsa, luego de mantener una reunión con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La candidata más votada por los santafesinos fue acompañada por el intendente de Rafaela, Omar Perotti, primero en la lista de diputados nacionales por la provincia para las elecciones de octubre. El martes de la semana que viene la Presidenta recibirá a los legisladores e intendentes electos en las elecciones del domingo pasado.
“Hicimos un repaso de la reunión que habíamos tenido al principio de la campaña en Santa Fe y abordamos toda la agenda de temas de la provincia”, señaló Bielsa después del encuentro en la quinta presidencial de Olivos. La hermana del ex canciller Rafael Bielsa destacó que se analizó el resultado de los comicios santafesinos, pero que “no han sido excepcionales para nadie”. Además puntualizó que se hizo un análisis sobre “el escenario absolutamente diverso que se generó. No podía pasar en otras elecciones que un gobernador resultara de un signo político y una Cámara de otro”.
Bielsa fue el punto más alto del kirchnerismo en las elecciones que le dieron el triunfo al socialista Antonio Bonfatti por muy escaso margen ante el cómico Miguel Del Sel, que se presentó como cabeza de una alianza entre el macrismo y el ex presidente Eduardo Duhalde. La ex vicegobernadora fue la candidata más votada entre los diputados y su victoria le dejó al peronismo santafesino el control de la Cámara de Diputados local. Bielsa se impuso con el 34,7 por ciento de los votos al candidato socialista Raúl Lamberto, que cosechó el 32,8 por ciento. Así, Bonfatti gobernará Santa Fe con una Cámara baja adversa, ya que el PJ se quedó con 28 bancas, el Frente Progresista del gobernador Hermes Binner con 15 y siete para Unión PRO.
La reunión comenzó a las 16 y se extendió por más de una hora –hizo que la Presidenta llegara con retraso a Salta, donde encabezó un acto de inauguración de una cárcel–. Allegados a Perotti aseguraron a Página/12 que en el encuentro se trató “el esquema de campaña de las primarias hacia octubre. Pero también cuestiones estratégicas de la provincia como el sector productivo”. Acompañaron a Fernández de Kirchner el ministro de Economía y compañero de fórmula de la Presidenta para octubre, Amado Boudou, y el secretario de Comunicación Pública, Juan Manuel Abal Medina, uno de los armadores de la ingeniería electoral que desplegó el Gobierno hasta el momento en las provincias.
Bielsa –actual concejala de Rosario– informó luego que se habían analizado algunos detalles “de la campaña que se inicia para las primarias del 14 de agosto, le transmitimos cómo pensábamos trabajar de cara a las primarias” y se evaluó “el desempeño de las elecciones” del último domingo. La mirada estuvo puesta en “la excelente elección que se hizo hacia abajo, porque casi el 90 por ciento de los dirigentes pudieron revalidar sus cargos”, confiaron a este diario allegados del intendente de Rafaela. Bielsa, que quedó como cabeza de la oposición kirchnerista por el bloque peronista que comandará en Diputados, consideró que el encuentro fue “una reunión muy concreta y muy activa” en la que, puntualizó, también se trataron “problemáticas que visualizamos en Santa Fe”.
La diputada provincial electa adelantó que “la Presidenta invitó a los candidatos electos a diputados y senadores, intendente y jefes comunales para una reunión el martes próximo a las 19”.

Introducción a la edición portuguesa de la Razón de Mi vida. LA EVITA DE BUELA

Evita representó antes que nada el carácter argentino, heredado seguramente de la visión de su pampa originaria, que como el del gaucho es "indómito y soberbio".
Por Alberto Buela 
Evita Perón nació en el año 1919 en un pequeño pueblo de la pampa argentina denominado Los Toldos, nombre que hace referencia al tipo de vivienda -las tolderías-, que utilizaban los indios que habitaron originariamente la zona.  
Dicen, los que saben, que el paisaje infinito de la pampa infunde en el ánimo de quien lo vive un sentido indómito de libertad y coraje, que no hay escuela que lo reemplace.  
Drieu la Rochelle, ese observador privilegiado, viajando en compañía de Jorge Luis Borges la definió como -un vértigo horizontal, y Ortega y Gasset como promesa que promete. 
Este fue el genius loci (clima, suelo y paisaje) en donde cayó Evita a la existencia. Fue anotada y bautizada bajo el nombre de María Eva Duarte, hija de Juana Ibarguren Núñez y de su pareja Juan Duarte, quien nunca legitimó la relación.  
Juan Duarte, hacendado y  concubino de Juana Ibarguren, muere en 1925 dejando a ésta y a sus cinco pequeños hijos -la menor Evita-en el desamparo más absoluto.  
No obstante ello, Juana con su máquina de coser, trabajando día y noche y guardando la dignidad, logra mantenerlos y educarlos.  
Evita comienza a manifestar su vocación artística y viaja a Buenos Aires, la gran ciudad cosmopolita, en donde se instala a partir de l934. 
Trabaja asiduamente en la radio e interviene en algunas películas.  
Diez años después, a causa del terremoto que asoló la provincia de San Juan, pegada a la cordillera de Los Andes, establece relaciones de noviazgo con el entonces coronel Juan Perón, con quien se casa en diciembre de 1945. 
Trabajó infatigablemente junto a él hasta su temprana muerte en 1952. 
Hasta aquí los hechos más o menos puntuales de una biografía lineal para que el lector portugués ubique cronológicamente a Eva Perón.  
Pero lo digno de destacar es su obra y su acción política y social. 
Evita representó antes que nada el carácter argentino, heredado seguramente de la visión de su pampa originaria, que como el del gaucho es indómito y soberbio. 
No se ató a los formales convencionalismos.  
Dañó los intereses privilegiados y benefició a los más humildes.
Tuvo, como se dice hoy, -una opción preferencial por los pobres y toda su gestión se dirigió en ese sentido.  
Pero nunca hizo clasismo, ni al estilo demócrata cristiano ni al modo marxista.  
Ella fue simplemente peronista.  
No anduvo con medias tintas.  
No fue una mujer light como las que hoy día tienen poder al estilo de Hilary Clinton, sino una mujer dura, pesada.  
Que rigoreó a sus enemigos y protegió a sus grasitas descamisados. 
Al respecto vale la pena recordar una anécdota: Desde el automóvil que la conduce a una recepción de gala, Evita ve una anciana llorando en la puerta de un Banco.
Baja, entra con ella y pregunta: -Señores, ¿Quién de ustedes fue el hijo de puta que le dijo a esta señora `vuelva mañana`?.  
Estaba convencida que el proyecto político de su esposo, el general Perón, de una -Argentina socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana era posible y por su instauración luchó hasta el fin. 
Fue Evita la que con tesón logró que la mujer argentina fuera la primera que votara en Nuestra América.  
El voto femenino es un logro suyo, casi, exclusivo.  
Pero, y esto vale la pena destacarlo, ella no fue feminista.  
Lejos estuvo de la exaltación de la diferencia sexual a que nos tienen acostumbrados las feministas de hoy.
Ella fue una mujer hecha y derecha, enamorada de su esposo, volcada hacia los más desprotegidos y amante de su patria.  
Su temprana muerte a los treinta y tres años, acaecida en pleno cambio de las estructuras sociales de la vieja sociedad conservadora, la transformaron lentamente en un mito fundador de los argentinos, lo mismo que Juana de Arco para los franceses.
Incluso, siempre se ha hablado del gran secreto de Evita, y el padre Hernán Benitez, su confesor, ha afirmado muchas veces que -Ella caminaba en el sendero de Dios. 
Así pues, como dice el agudo pensador español Javier Esparza respecto de Madona:-Que una golfa del show bussiness, y además gringa, encarne a Evita es, simplemente, un sacrilegio. 
En manos del lector aparece el texto La Razón de mi vida, único libro que Evita redactara.  
Escrito entre los años 1949 y 1951 y cuyos cuadernos acaba de encontrar en España el investigador Jorge González Crespo desmintiendo así la versión gorila=antiperonista que afirmaba que el libro había sido redactado por un escriba a sueldo. 
El texto está centrado en Perón y el apoyo a su proyecto político, económico y social.  
Y alrededor de él giran tres grandes categorías:  los trabajadores, los humildes y las mujeres.  
Todo ello en vistas al logro de la justicia social. 
Y esto lo hace notar expresamente Evita cuando, al comienzo mismo afirma: -Creo que así como algunas personas tienen una especial disposición del espíritu para sentir la belleza, más intensamente que los demás, y son por eso poetas o pintores o músicos, yo tengo, y he nacido con una particular disposición del espíritu que me hace sentir la injusticia de manera especial, con una rara y dolorosa intensidad. 

N&P: El Correo-e del autor es Alberto Buela alberto.buela@gmail.com
*Introducción a la edición portuguesa de la Razón de Mi vida

miércoles, 27 de julio de 2011

Landau descartó que puedan suspenderse las primarias

El diputado nacional y apoderado del Frente para la Victoria ratificó la realización del comicio del próximo 14 de agosto y señaló que quienes lo ponen en duda son "los que temen pasar un papelón en la elección". Además, afirmó que tanto la oposición como el oficialismo enfrentan "las mismas dificultades para acceder a los espacios de publicidad" que fueron asignados a través de un sorteo.
"El planteo no tiene fundamento: las elecciones se van a hacer. Los que no quieren que se hagan son los que temen pasar un papelón en la elección. Uno entiende entonces por qué dicen lo que dicen, pero eso no tiene nada que ver con el funcionamiento del proceso electoral", aseveró Landau.
En declaraciones a radio Del Plata, señaló que tanto la oposición como el oficialismo enfrentan "las mismas dificultades para acceder a los espacios de publicidad" para la campaña que fueron asignados a través de un sorteo realizado por la Dirección Nacional Electoral. "Las dificultades que tienen ellos son las mismas que tenemos nosotros", sostuvo Landau, quien atribuyó estas complicaciones a que el sistema "es nuevo" y "evidentemente no está suficientemente claro el mecanismo" para acceder a los espacios.
En otro orden, Landau llamó a "esperar el resultado final de todas las experiencias de innovación que se han utilizado este año" en distintos distritos del país para "ver con tranquilidad qué es lo más conveniente para mejorar el sistema de emisión de voto y representación en Argentina".
Landau destacó el uso de la boleta única en Santa Fe y del voto electrónico en Salta, pero se preguntó si "es bueno para el sistema institucional que exista una democracia de figuras y no una democracia de instituciones". Puso el acento en el surgimiento de "emergentes" que ponen en evidencia "una crítica al actual sistema", y ejemplificó con la elección realizada en Santa Fe por el candidato a gobernador por el PRO en Santa Fe, Miguel del Sel.

Filmus: "Macri tomó medidas de maquillaje”

El candidato a jefe de Gobierno porteño por el Frente para la Victoria advirtió que si la próxima administración no toma políticas de Estado profundas, "la ciudad va a eclosionar" en temas como el tránsito y la basura. Además consideró que es necesario que hayan políticas de Estado y expresó que “esta campaña se merecía un debate profundo que no tuvimos".
Macri "tomo medidas de maquillaje superficiales y hay temas que hay que discutirlos profundamente y adoptar medidas y políticas de Estado", dijo el senador durante una entrevista en la que habló de sus propuestas de cara a la segunda vuelta del próximo domingo. Pronosticó que si no se toman determinaciones en temas como la autopista ribereña, "esta ciudad va a colapsar". "Lo mismo con la basura, es un tema que no da para más", añadi{o.
Por otra parte, volvió a tomar distancia de quienes fustigaron a los que votaron por Macri y el humorista Miguel del Sel, en Santa Fe. Dijo que “no se puede criticar a los votantes. Lo que hay que hacer en estos casos es mirar qué pasa, autocriticarse y trabajar en función de mejorar".
Además se refirió al tema de la campaña sucia en su contra y adujo que no cree que la investigación sobre si hubo una campaña "sucia" en su contra en el marco de los comicios porteños "tenga impacto electoral" en el resultado de ballottaje del próximo domingo. No obstante, sostuvo que “hay cosas que no se pueden dejar pasar, como que haya cientos de personas que hayan recibido una llamada injuriosa para mí y para mi viejo".

Cristina Kirchner recibe a la peronista más votada en Santa Fe: María Eugenia Bielsa

La diputada provincial electa de Santa Fe, María Eugenia Bielsa, será recibida hoy por la presidente Cristina Kirchner, en el marco de un acto que se realizará hoy en la quinta presidencial de Olivos.
Bielsa fue la peronista más votada, al ganar la elección legislativa del pasado domingo, y quedó muy cerca de lograr los mismos votos que el gobernador electo Antonio Bonfatti. De hecho, se convirtió en la figura estelar del peronismo santafesino, luego de la dura derrota que sufrió Agustín Rossi.
"Tenemos claro que la vamos a acompañar (a Cristina), estamos comprometidos con los trazos gruesos de la política nacional", dijo ayer la diputada electa en declaraciones a Canal 3 y confirmó el llamado presidencial para que esté presente hoy en la quinta de Olivos.
Luego de los comicios, desde el gobierno nacional llenaron de elogios a la hermana del ex canciller y del entrenador de fútbol, que logró arrebatarle la mayoría en la cámara de Diputados provincial al socialismo, en un hecho inédito para la historia política de la provincia.
La todavía concejal de Rosario consideró demasiado apresurado referirse a una posible candidatura suya para llegar ala Casa Grisen 2015. "Hay que tener la vocación, el deseo y la convicción de que uno lo va a hacer bien. Pensarlo de aquí a cuatro años sería un error", aseguró.

La justicia habilitó a Sabbatella a ir pegado a la boleta de Cristina en las primarias

Martín Sabbatella podrá finalmente presentar su boleta en las primarias adosada a la de Cristina Kirchner, lo que le permitirá arrastrar más votos para sí y para sus candidatos legislativos y distritales.
Así lo resolvió la Cámara Nacional Electoral, al considerar que "siempre que haya un vínculo jurídico" y una "alianza a nivel distrital y nacional" los partidos políticos podrán adherir a las boletas de otras agrupaciones en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias del 14 de agosto.
Según confirmaron a LPO fuentes cercanas al rival de Scioli, la Cámara resolvió así favorablemente la apelación de Sabbatella a la resolución del juez federal de La Plata Humberto Manuel Blanco, quien había considerado que los Frentes debían adherir a fuerzas nacionales en la general y no en la primaria.
Se basó en el artículo 15 de la reforma política que dice: "En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias".
El planteo de Sabbatella era que Nuevo Encuentro mantenía un vínculo jurídico con el Frente para la Victoria porque varios de sus partidos conformaban esa alianza en el ámbito nacional, por lo que sí podía adherirse desde las primarias. Una situación similar pasó el filtro jurídico en Neuquén.

lunes, 25 de julio de 2011

26 de julio, inauguración de la muestra de Evita en la 9 de Julio

El Mañana a la(s) 15:00 en Av. 9 de Julio 1925



Este martes 26/7 cuando se cumple otro aniversario del paso a la inmortalidad de la abanderada de los humildes, ...la compañera Evita, se realizará la inauguración de la imagen de la compañera en las paredes del edificio del Ministerio de Desarrollo de la Nación. Va a haber marcha de antorchas y hablará la compañera Presidenta. Para todos los que quieran ir desde LA PLATA vamos a sacar micros. Nos vamos a juntar a las 15hs en la UB de la JP (4 e/44 y 45) Están todos los compañeros/as invitados.

Otra Bielsa ganadora

La ex vicegobernadora dio la nota al ganar por más de dos puntos la elección de diputados provinciales. El PJ podía dominar ambas Cámaras y complicar la gobernabilidad de la futura gestión.
Por Lorena Panzerini
Desde Rosario
La ex vicegobernadora María Eugenia Bielsa conseguía un resonante triunfo para el Frente Santa Fe para Todos en la elección para diputados provinciales. Con el 97 por ciento de las mesas escrutadas, Bielsa –hermana del ex canciller Rafael y del DT Marcelo– obtenía el 34,86 por ciento contra el 32,67 del candidato del Frente Progresista Cívico y Social, Raúl Lamberto.
El resultado se veía venir porque, a diferencia de otros candidatos socialistas, hasta bien entrada la noche Lamberto no había subido al escenario victorioso. Hasta las 23, en el bunker socialista se había dado el resultado de las 234 mesas testigos, en todas las categorías, menos de la de Diputados. Así, 28 diputados serían de ese frente, lo que complicaba la gobernabilidad del nuevo gobernador electo, Antonio Bonfatti. El justicialismo domina las dos cámaras legislativas, lo que obliga al socialismo gobernante a negociar cada proyecto.
Los últimos diez días de campaña en la provincia, los distintos partidos estuvieron dedicados a fortalecer a los candidatos a puestos legislativos. Ya en el cierre de campaña del socialismo, en Rosario, entre los dirigentes circulaba la preocupación por la performance de la lista de legisladores. Según los datos en su poder, Bonfatti no corría riesgos en la competencia por la gobernación –aunque luego se verificó que la ventaja era mucho más exigua–, pero Lamberto estaba en desventaja con María Eugenia Bielsa. El sistema de boleta única favorece la posibilidad de que la gente opte por diferentes partidos en cada rubro.
De esa manera, el justicialismo mantuvo lo sucedido durante las elecciones primarias del 22 de mayo, cuando Bielsa fue la más votada de todas las categorías con más de 320 mil votos, como candidata a primera diputada por la lista que lideraba su hermano Rafael Bielsa, quien finalmente perdió con Agustín Rossi.
A María Eugenia Bielsa no se la vio anoche en el bunker del Frente para la Victoria y alrededor de las 21 referentes del partido deslizaron que habría viajado a la ciudad capital a esperar los resultados. La cosecha de la ex vicegobernadora alcanzaba los 570 mil votos, lo que significaba el 34,86 por ciento, con lo que superaba ampliamente los 382 mil votos que obtenía Rossi para la gobernación.
Junto con Bielsa ingresarán a Diputados Germán Kahlow, Silvia De Césaris, Pablo Di Bert, Jorge Abello, Marcela Aeberhard, Federico Reutemann, Oscar Daniele, Patricia Gazcue, Darío Vega, Marcelo Picardi, Alicia Damiani, Avelino Lago, Alejandro Fraga, Luis Rubeo, Ricardo Luján, Olga Coteluzzi, Oscar Urruty, Darío Mascioli, Erika Gonnet Gerardo Rico; Mario Lacava, Roberto Mirabella, Alejandra Obeid, Ricardo Olivera y Guido Prietto. Además de Leandro Busatto y Eduardo Toniolli.
25/07/11 Página 12



domingo, 24 de julio de 2011

Nunca es triste la verdad

Por Reynaldo Sietecase
Las elecciones en Santa Fe y la segunda vuelta en la ciudad de Buenos Aires. Ideología versus imagen. Llegó la hora de la autocrítica. Abuelas de Plaza de Mayo: ¿quién debe pedir disculpas a la sociedad?
No hubo construcción política en la Ciudad. El macrismo, desde un discurso de la ‘no política', hace política territorial, va a los barrios. Y nosotros, que tenemos un discurso político, no hacemos política." "Se hizo una campaña de cuarta, pobre en el peor de los sentidos, berreta y cobarde por no poner el cuerpo y para dar la pelea por la Ciudad." "Tenemos que ganar la calle con alegría. Campaña más aburrida que la nuestra, sólo la de (Fernando) De la Rúa." Estas reflexiones sobre la derrota del Frente para la Victoria en los comicios porteños no surgieron de la dirigencia política ni de la boca de un ministro. Son frases dichas por una socióloga (María Pia López), un filósofo (Ricardo Forster) y un editor (Aurelio Narvaja), respectivamente, en una reunión del colectivo de intelectuales llamado Carta Abierta. El encuentro fue convocado por Horacio González en la Biblioteca Nacional para discutir sobre la derrota de Daniel Filmus. La autocrítica fue más extensa y rigurosa, pasó por todos los aspectos, desde la desafortunada frase de Fito Páez hasta la manera de comunicar elegida por el gobierno de Cristina Kirchner. La semana pasada en esta columna señalamos que en el oficialismo convivían los que preferían responsabilizar a los ciudadanos de Buenos Aires y los que debatían sobre las causas profundas de la abultada derrota en la CABA. No se puede corregir lo que no se considera previamente como un error. Estos intelectuales hicieron su tarea: luego de cualquier acción se impone la reflexión para mejorar la próxima acción.
En el Gobierno la difusión del contenido parcial de la reunión generó disgusto. "Esto no debería haber trascendido, lo único que hace es perjudicar más al candidato", "que critiquen lo que quieran pero en privado", deslizaron. Si bien es cierto que algunos voceros del grupo mediático más grande del país y también más enfrentado al gobierno nacional se encargaron de presentar la reunión como una suerte de capitulación, la discusión es imprescindible. Para ponerlo en términos futboleros: la otra opción es dejarlo a Batista y pensar que "todo pasa". Es, además, un ejemplo de cultura democrática. La derecha en general no alienta estos "devaneos".
La incapacidad para generar política en el territorio es uno de los defectos más serios del kirchnerismo. A pesar de contar con alta adhesión popular encuentra demasiadas dificultades para construir. Además hay una suerte de desprecio por los acuerdos. Pasó en Capital pero se reproduce en provincias como Córdoba y Santa Fe. En el armado de listas se privilegió la lealtad a las alianzas con los referentes sociales y líderes territoriales. Los discursos de campaña y los mensajes mediáticos tienen como destino único los convencidos. No se trabaja sobre sectores cercanos pero críticos. Sólo se acepta al que aplaude. El más mínimo cuestionamiento es visto como parte de una conspiración. Curiosa lógica en un gobierno al que le sobran los enemigos poderosos y necesita seguir ganando base de sustentación.
En este contexto desfavorable el senador Filmus deberá dar una segunda batalla. Su voluntad y militancia son dignas de respeto. Ante este escenario es necesario replantear la estrategia electoral, no sólo hay que entusiasmar a los propios sino también seducir al electorado disconforme con la floja gestión macrista y que apostó por otros candidatos. El ex ministro de Educación dijo no estar de acuerdo con el diagnóstico de los intelectuales pero sabe que debe cambiar de estrategia si quiere que lo difícil no se torne imposible.
¿Una eventual derrota en Santa Fe, una segunda caída en Capital y el seguro triunfo de un dirigente no kirchnerista en Córdoba pueden afectar las chances electorales de Cristina Fernández en octubre? La respuesta es no. Muchos votantes de Macri, del socialismo, de Miguel del Sel, de Juan Manuel de la Sota y hasta de Luis Juez se inclinarán por la Presidenta en los comicios nacionales. Ya lo reconoció el propio jefe de Gobierno porteño: "Muchos de los que me votarán a mí, lo harán por Cristina". Con todo, es de necios no atender a señales tan claras. Los sufragios son un capital volátil.
Los integrantes de Carta Abierta defendieron la gestión oficialista en los momentos más duros del conflicto con el campo. Han demostrado una actitud de adhesión manifiesta a sus políticas. Ahora le proponen al Gobierno que no se enoje con el espejo y le sugieren pensar bien antes de dar cada nuevo paso.
Más allá de la discusión que propician, es importante señalar que la estabilidad económica y los números favorables del empleo y el consumo juegan a favor de cualquier oficialismo. Salvo en Catamarca, hasta ahora todos los gobiernos provinciales que fueron a las urnas ratificaron su poder. En Santa Fe resta ver cuál será el porcentaje de ciudadanos que apostará por el Midachi Miguel del Sel. Una paradoja: en la provincia que inauguró las internas abiertas, simultáneas y obligatorias y donde se hicieron debates en todas las instancias, un cómico sin programa de gobierno ni definición ideológica ni experiencia puede dar una sorpresa. Antonio Bonfatti y Agustín Rossi, sus rivales, están confiados. Apuestan a la política, a la militancia y a las ideas. Pero ¿importan las ideas? Jaime Durán Barba, el asesor ecuatoriano de Macri, lo sabe mejor que nadie. Que le pregunten a Carlos Reutemann, con sus monosílabos, o a Francisco de Narváez, con su "alica/ alicate", si la imagen no cotiza bien en la consideración de amplios sectores de la población. De todas formas, existe un límite preciso: sólo con buena imagen no se puede gobernar.
Como telón de fondo de la contienda electoral, un puñado de dirigentes políticos se sumó a una sorprendente campaña para que Abuelas de Plaza de Mayo pida disculpas por reclamar a sus nietos apropiados durante la última dictadura militar. En definitiva, que pidan disculpas por exigir verdad y justicia. Todo a partir de que los cruces de las muestras de sangre de Felipe y Marcela Noble no son compatibles con gran parte de las muestras que están depositadas en el Banco Genético. Estos cotejos tendrían que haberse realizado hace una década. Los organismos de defensa de los derechos humanos los reclamaban, los abogados de la familia Noble los postergaron mientras pudieron. Más allá de las injustificadas dilaciones y de que todavía pueden aparecer nuevas familias con sus correspondientes reclamos de identidad, no hay otro camino que aceptar los resultados de los exámenes. Como decía un catalán: "Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". En tanto, que pidan perdón los que mataron, torturaron y secuestraron bebés como botín de guerra. Todavía no lo hicieron.

Fuente: http://www.diarioz.com.ar/nota-nunca-es-triste-la-verdad-por-reynaldo-sietecase.html

Confesiones de Cristina Kirchner en el libro: La Presidenta, de Sandra Russo: LA PRESIDENTA

Por Sandra Russo
Pagina /12
 
Desde que llegó a la presidencia, Cristina Fernández de Kirchner no dio ninguna entrevista a medios gráficos (la última fue a este diario antes de asumir) y sus contactos con los medios se redujeron aún más desde la muerte de Néstor Kirchner.
 
Por eso, no es uno de los méritos menores de la autora de La Presidenta, historia de una vida, la indispensable biografía escrita por Sandra Russo que editorial Sudamericana distribuirá en librerías a partir del 1º de agosto, el haber conseguido concretar largos diálogos con CFK que le sirvieron tanto para afinar los resultados de su trabajo como para iluminar los momentos más importantes de la vida de la protagonista con su propia palabra.
 
Una parte de esas definiciones presidenciales es lo que Página/12 adelanta a sus lectores. Así aparecen verdaderas revelaciones sobre su trayectoria, la relación que la unió y aún la une a Néstor Kirchner, su formación política, los momentos claves de su mandato (como la 125, la ley de medios, Fútbol para Todos, la estatización de las AFJP, el matrimonio igualitario) y hasta el relato de la última noche que pasó con Kirchner y lo que ella considera su legado.
 
La familia
El padre y la madre nunca se llevaron bien. Era una de esas tantas parejas que no se entienden. No tenían nada que ver el uno con el otro. “Nunca me puse a analizarlo demasiado”, dice Cristina, y yo me acordaré de esto cuando ella cuente, más adelante, su tropiezo con la psicología.
 
En cuanto a su hermana, asegura tajantemente que era la más querida de esa familia. “Siempre le reproché a mamá que la quisiera más a ella que a mí, y eso no me lo puede negar. Es completamente cierto”, desliza. A Gisele la quisieron mucho todos, ella y Néstor también. Gisele es médica. Hizo toda su carrera en hospitales públicos, nunca quiso ejercer la medicina privada. Debió jubilarse por una enfermedad oncológica. Hace unos años sufrió un trastorno bipolar, del que se recuperó.
 
– Decían que era yo la bipolar. Les da lo mismo, mezclan todo. Confunden a una persona con la otra, pasan por alto lo que significa en una familia ver a alguien tan joven ponerse tan mal. Fue terrible cuando se enfermó.
 
Gisele es muy inteligente y tiene un alto grado de sensibilidad. Extrema, te diría. Hay gente que padece esa enfermedad y que tiene una percepción muy aguda de las cosas, y vos sentís que casi te adivina, que te lee el pensamiento. Cuando se acepta el tratamiento, los pacientes responden muy bien. El problema dura hasta que lo aceptan, porque Gisele no quería tomar la medicación.
 
Para mí su enfermedad fue muy fuerte, muy dura. Siempre tuvimos una relación muy estrecha, más de lo común entre hermanas. Ella dependía de mí más que yo de ella, porque mi mamá me la enchufaba siempre. “Andá con tu hermanita”, “No, mamá, no tengo ganas de ir con mi hermanita”. Pero me tenía que hacer cargo. Eso me reventaba. Ella me adora, soy su ídola. Néstor la adoraba, y ella a él también.
 
De Psicología a Derecho
Esta mujer que hoy representa a muchos sectores, pero que defiende prioritariamente a los trabajadores organizados, creció escuchando en su propia casa que el que no trabaja es porque no quiere y que los argentinos son vagos. El estribillo del antiperonismo. Su análisis se basa en esas condiciones materiales, familiares, en esa prefiguración del mundo que toma cuerpo en la infancia. Cristina Fernández nunca se psicoanalizó. Lo que hizo, sí, fue inscribirse un año en Psicología. Una experiencia cuyo recuerdo le parece “insoportable”.
 
Cristina era perito mercantil, y cuando llegó el momento de inscribirse en Derecho, que era la carrera elegida, hubo un obstáculo administrativo. En Derecho no aceptaban peritos mercantiles y había que rendir diecisiete equivalencias.
 
– Como si los peritos mercantiles fuéramos almaceneros con título, qué ridículo. Yo como perito mercantil había cursado muchas materias que tenían más que ver con Derecho que cualquier bachiller. Había cursado Derecho usual, Derecho administrativo, Economía política. Pero no hubo nada que hacer ese año y me inscribí en Psicología, que no se daba en Humanidades sino en un instituto que quedaba muy lejos y había que estar muy temprano. Dios, llegaba hasta ahí y me decía a mí misma “qué hacés vos acá, escuchando esto”. La materia que más me gustaba era Antropología cultural, estaba la cátedra de Mario Margulis. Pero había un ayudante...
 
Escuchar esas cosas tan temprano... –se agarra la cabeza y se ríe–. No era para mí. A mí me gusta discutir, pero sobre cosas concretas. Detesto hablar sobre bueyes perdidos. No lo toleraba. Yo quiero discutir con resultados. Discutimos y bueno, vos tenés razón, yo tengo razón, cedemos los dos un poco, en fin. Pero no puedo soportar la incertidumbre –dice, todavía explicando su aburrimiento en las clases de Psicología, pero ya virando en otra asociación–. Mirá los desaparecidos. Lo más terrible no fue la muerte, sino el estado nebuloso del desaparecido. Muerte y tortura hubo siempre a lo largo de la historia argentina. Lo novedoso, lo perverso que introdujo la dictadura militar fue ese “no saber”. Eso nadie lo esperaba, era inconcebible. Y cada vez que uno lo piensa bien, sigue siendo inconcebible.
 
El gran chispazo
Pipa ya lo conocía a Néstor –era el pibe que vivía con su novio– cuando empezó a sentarse con Cristina en el curso. Néstor era identificable por la campera verde, brillante y jodón, pero decididamente no era un galán. De modo que cuando Pipa consoló a Cristina prometiéndole conseguirle un candidato, pensó en algunas posibilidades, pero ninguna de ellas incluía a Néstor.
 
Mientras, Cristina veía declinar su propio entusiasmo por el noviazgo con Cafferata, hubo varias reuniones en la casa de Pipa a las que Omar llegaba con su guitarra y sus amigos. Entre ellos estaba Néstor. Nada indicaba, en esos cruces previos, que entre ellos algo se encendería con tanto fuego.
 
Estéticamente, parecían polos opuestos. Cristina era impecable y Néstor, un desastre. Llegaron a estudiar una materia los cuatro juntos. Cristina era una máquina de leer, y a Néstor parecía difícil hasta sentarlo a la mesa.
 
Era el más comprometido de ellos con la FURN, pero no perseguía un promedio brillante.
 
El Día del Estudiante de 1974 iba a producirse el Gran Chispazo.
 
– El Centro de Estudiantes de Santa Cruz había festejado ese 21 de septiembre en el Parque Pereyra Iraola.
 
Néstor venía de ahí. Yo estaba en la casa de Omar, estudiando, porque teníamos un parcial de Reales, Derecho Civil IV. Llega Pipa y le dice que se había muerto su abuelo. Omar se fue con ella al velorio. Néstor me vio estudiando y se ofreció a ayudarme, porque nosotros estudiábamos de a dos. Uno leía en voz alta. Como Omar se fue, me dijo: “Yo te ayudo”. “Bueno, gracias”, le digo. Se sienta. ¡Y me empieza a discutir todo! –se indigna Cristina todavía–. Cosas que yo sabía. Yo decía algo y me interrumpía. “No, no es así.” “Cómo que no es así”, le decía yo. “No. No es así.” Hasta que me di cuenta de que estaba mamado. Le dije: “Querido, ¿vos me estás tomando el pelo? Andate a joder con tus amigos, que yo me voy a la mierda”. El se reía. Y no me fui, me parece. Creo que me quedé.
 
Néstor
Cuando se encontraron por primera vez, ella tenía 20 y él 23. Se casaron a los seis meses de haberse conocido, pero eso no me lo dice. Toma un sorbo de la lágrima que le han traído, y habla de él sin que la voz experimente más que un temblor. Y de lo primero que habla es de las peleas. “Teníamos peleas memorables”, dice, y sonríe, como reconfortada por el recuerdo. “Arrancamos así, peleándonos. Discutíamos por todo, por cosas que nos parecían muy importantes y cosas que eran pavadas. Pero nos peleamos siempre, desde el primer hasta el último día.” Las discusiones las terminaba cualquiera de los dos, “el que creía que iba ganando”, aclara.
 
Cristina se extiende en el tema de las peleas. Creí que se había tratado de un mero comentario, pero a medida que sigue hablando, es obvio que eso es lo que más extraña. Pelearse con Néstor. Esa manera de hacerse compañía. Desarrollaron un arte de la pelea.
 
– Yo cuando me enojaba no le hablaba –dice usando un tono nuevo, mordaz, de jugadora–. Era lo peor que le podía hacer. No hablarle. Yo sabía que si resistía ganaba, pero me costaba mucho. He llegado a estar un día entero sin hablarle –afirma con la cabeza, como reconociéndose un mérito.
 
– ¿Un día? No es nada –le digo.
 
– Pero para nosotros un día era una eternidad. No podíamos vivir sin hablarnos. El a veces se ensimismaba, y te dabas cuenta de que estaba enojado por la cara que tenía. ¡Cómo me reventaba esa cara de culo cuando no sabía qué le pasaba! “Qué pasa”, le preguntaba. Y él contestaba “nada”, con mal tono. Podía ser que le hubiera molestado algo de mí o de alguna situación. Pero yo no soportaba que me dijera “nada”.
 
Se habían acostumbrado a estar juntos todo el tiempo. Cuando Néstor fue intendente de Río Gallegos y durante los doce años que fue gobernador de Santa Cruz, Cristina tenía su despacho al lado del suyo. Incluso cuando era diputada nacional y pasaba los días de semana en la Capital, mantuvo su despacho junto al del gobernador. Pero en aquel tiempo, cuando de lunes a jueves Cristina se instalaba en el departamento de Juncal y Uruguay, comenzaron los llamados.
 
Repetidos, obsesivos, insistentes. Quienes los conocieron cuando él era intendente y ella jefa de campaña, o cuando él era gobernador y ella secretaria legal y técnica o diputada nacional, o cuando él fue Presidente y ella, además de “primera ciudadana”, senadora, o cuando ella fue Presidenta y él su primer militante, no dejan de mencionar los llamados que se hacían. Eran constantes y a toda hora. Mañana, tarde, noche, madrugada. Por motivos políticos y domésticos.
 
Cristina hace silencios cortos. Son pausas en la conversación que usa, creo, para ordenar lo que va volviendo a su mente y sus emociones. Ahora que ya ha tosido un poco y ha terminado su lágrima, dice casi admirada:
 
– Lo impresionante es que yo pensaba en él y el tipo me llamaba. Teníamos momentos telepáticos. Nos llamábamos en el momento y por el mismo tema en que estaba pensando el otro. Y cuando estábamos juntos, a veces ni hablábamos, con mirarnos ya nos entendíamos. Era muy impresionante, sí; la conexión era impresionante.
 
– Tener un interlocutor como ése es...
 
– Insustituible. No hay otra palabra. Con el que más me acerco ahora es con mi hijo, pero es totalmente distinto, es otra edad, otras vivencias, tenemos una relación de madre e hijo. Lo mío con Néstor fue increíble.
 
20 de junio de 1973
Ese fue el día de la masacre de Ezeiza. Volvía Perón a quedarse, y Ofelia Wilhem, la madre de Cristina, estaba emperrada en ir. Le anunció a su hija mayor que iría sola. Cristina decidió acompañarla, y encontrarse allí con las columnas de la FURN y el FAEP, las agrupaciones de Derecho. Quedaron las dos en medio de los tiroteos, aunque de una manera singular: fue la hija la que debió zamarrear a la madre para salir de allí.
 
– Yo estaba con la duda, porque quería ir con mis compañeros de la facultad, pero mamá... –dice Cristina y sonríe con alguna dosis de resignación–. Mamá quería ir, quería ir, yo le decía “Mejor quedate acá”, pero qué... Bueno, está bien, le dije, voy con vos. Salimos muy temprano, pasadas las cinco de la mañana. Fuimos con un compañero del gremio de mamá. Bajamos por Ciudad Evita, y entramos por una transversal. Había que dejar el auto muy lejos, así que caminamos mucho; serían las seis y media, estaba amaneciendo. Había una neblina muy espesa, casi cinematográfica. Entramos a Ezeiza y empezamos a caminar por la Riccheri, y yo me subí al guardarrail, para ver la perspectiva. Era impresionante.
 
Eran como hormigas. Venían de todas partes. Gente sola, gente encuadrada, con banderas, con cartelitos. Vi llegar un grupo con una bandera uruguaya. Vi indios tobas, altísimos. Vi una inmensa bandera del ERP 22 de Agosto.
 
Y todo envuelto en ese humo. Llegamos después de caminar horas, ya eran más de las diez. Yo me fui para el lado por el que sabía que iban a entrar los de la facultad. Era del lado donde estaba Evita. En el palco oficial, estaba el retrato de Perón enorme en el medio, de un lado estaba Isabel y del otro Evita. Nosotros nos íbamos a encontrar de ese lado. Apenas llego, siento ruidos. Pin pin pin.
 
Le pregunto a un tipo que vendía choripanes. “Sí, son tiros”, me dijo. “Pero están así desde la mañana.” Se empezó a formar muy claramente un cerco de la Juventud Sindical alrededor del palco, me acuerdo el color verde. A eso de las dos de la tarde... Yo no sé por qué me acuerdo tan bien de los horarios. Pero sí, a esa hora vi entrar las banderolas blancas con letras azules de la FURN y las azules con letras blancas del FAEP. Querían llegar al palco y no los dejaban. A las dos y cuarto, dos y veinte, veo que hacen fuerza para poder entrar. Armaron una típica formación de cuña, rompen el cerco y pasan. Y al instante, los tiros. La gente empezó a correr. Venían para el lado donde estábamos nosotras. Gritaban “¡Nos están cagando a tiros!”. Mi primera reacción fue meterme adentro del bosquecito, porque yo creí que los tiros venían solamente del palco. Me puse atrás de un árbol, y mi mamá gritaba “¡Yo me quedo a ver a Perón, yo me quedo a ver a Perón!”. Increíble. Yo le decía “Mamá, acá no nos podemos quedar”. Y de pronto, empezaron a tirar de todas partes. Tiraban del palco y tiraban de atrás. Yo la zamarreaba a mamá, discutimos. Ella gritaba. “¡A mí no me va a sacar nadie!”. Una discusión ridícula en una escena terrible. Empezamos a caminar y a chocarnos con los miles y miles que seguían llegando, y a los que desde un camión les decían “¡Compañeros, no retrocedan!”. Fueron momentos muy confusos. Fue infernal. Hicimos todo el camino a la inversa, fueron más horas caminando. A La Plata llegamos después de las ocho de la noche.
 
Lucha armada y peronismo
Cuando Néstor y Cristina se casaron y ya se habían ido de la Tendencia porque disentían con la lucha armada, Gisele los iba a visitar todos los días a la casa de City Bell, donde vivían con Chiche Labolita y Gladis Dalessandro. Un domingo hubo una marcha organizada por la CGT, el día que lo echaron a López Rega. Néstor y Cristina no habían ido.
 
– Ese domingo organizamos un asado en casa. Vinieron el Kuto Moreno, Hernán Fuentes, el hermano del actual senador Marcelo Fuentes, que ya se había recibido, Cachito Caballero, un neuquino, Carlos Negri, que había sido diputado por la JP. Todos estábamos en casa cuando llegó Gisele de la marcha. Yo me puse a revisarle unas carpetas y encontré un afiche de Evita Montonera. La llamé a los gritos. “¿En qué andás, vos?”, la increpaba yo. Nosotros éramos muy críticos, y no era ningún secreto. Néstor andaba a los gritos por los pasillos de la facultad. Nos oponíamos a lo que estaba claro que se venía. Que era la militarización de la política. Sólo podía tener sentido durante la proscripción, en dictadura, pero en democracia no. Con un gobierno electo, aunque no nos gustara, no. Y además nosotros, los de la Juventud, entrábamos a los barrios y la gente nos recibía porque éramos peronistas y ellos eran peronistas. Vos podías pelearte con Perón, pero ¿con el peronismo de la gente qué hacés? Eso no se quería discutir. Ese domingo con Gisele nos gritamos de todo, y yo terminé diciéndole “Te van a matar, tarada”. La agarramos con Néstor y la convencimos. Le salvamos la vida –afirma con la cabeza, los ojos se posan en el vacío–. Le salvamos la vida. Estoy segura. Le salvamos la vida.
 
Las candidaturas
–Yo nunca quise ser candidata. Nunca. Ni para Presidenta ni para senadora ni para diputada provincial. Me tuvieron que convencer siempre. Ya éramos el Frente para la Victoria Santacruceña. Yo insistí en que le teníamos que agregar “santacruceña”, quería ser más específica. Aquella vez, yo me negaba a ser candidata a diputada por el Frente para la Victoria. “No, no, van a decir que soy la mujer del intendente”, repetía, y me los quería sacar de encima. Todos se acordaron de eso cuando poco tiempo después hubo una película de Isabel Sarli que se llamó La mujer del intendente, ¿a vos te parece? Cómo me gastaron...
 
Vivir bajo presión
– Yo estoy acostumbrada a situaciones de extrema presión y a no perder la calma –dice precisamente en un tono muy bajo y controlado, soltando las palabras despacito–. Tengo muy alto el umbral de la presión psíquica, y muy bajo el umbral del dolor físico. Y ahora, con lo de Néstor, mucho más. El era más leche hervida.
 
Desde que él murió, es como si yo hubiera profundizado esa tolerancia a la presión. Están esperando que me salga de la vaina, pero no me salgo fácilmente. Ahora ya no tengo el contrabalanceo con Néstor, porque siempre cuando uno se sacaba, el otro contenía. Ahora tengo que hacerlo yo sola. Las cosas me afectan menos, todo se relativiza, se adquiere otra dimensión.
 
El FMI y las reservas
Cristina pone especial énfasis en el gobierno de Néstor y en lo que fue clave para determinar las propias políticas económicas: el desendeudamiento y la cancelación de la deuda, el reposicionamiento frente al FMI.
 
En el hotel, durante la entrevista, saco el tema. Aquélla fue una carta guardada durante la campaña, el as que el candidato medio desconocido trajo del sur bosquejado en su famoso cuaderno Arte tamaño oficio.
 
–Pero eso obedeció, más que a una decisión de gobierno, a una opción de vida –dice Cristina–. El odiaba tener deudas. Siempre administró su vida privada sin deudas. Desde que nos casamos tuvimos ahorros. Eso le vino de su cultura de inmigrante: tener algo y no deberlo era un valor. No es que Néstor vino con una teoría económica, no planteó el desendeudamiento leyendo economía. Para él lo lógico en lo privado era lógico en lo público. Estaba en su ADN. Obviamente consideraba a la deuda externa como el mayor condicionante histórico, y el pago al FMI... Eso le rondaba, le rondaba. Cuando Lula le contó que tenía la misma idea y que lo iba a hacer, dijo “es ahora”. Fue casi al unísono con Brasil. El llegó a la presidencia con la idea de ahorrar reservas. Es lo que hizo toda la vida, juntar plata para tener seguridad y no necesitar pedirle a nadie. Me acuerdo que una vez, en mi campaña para senadora por la provincia de Buenos Aires, estábamos en Ezeiza y se puso a charlar con Alfredo Coto. Y le dijo: “La Argentina para crecer necesita tener 50.000 millones de dólares de reserva”. En aquel momento todavía sonaba exagerado. Era el 2005, teníamos 20.000. Pero ése era el rumbo, y eso se logró.
 
La 125, “Clarín” y Alberto Fernández
– A mí en el 2008 me quisieron destituir. Sí. No tengo ninguna duda. No habían querido que fuera yo la candidata. Fundamentalmente el Grupo Clarín. Magnetto lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían como candidata. Se lo decían a todo el mundo. El otro día me vengo a enterar... Preguntale a Florencio Randazzo, pedile que te cuente cómo era, cuando él estaba convencido de que iba a ser yo la candidata, Felipe Solá le decía “no, eso se cae, mirá que yo hablo con Alberto Fernández y me dice que eso se cae”. Y Randazzo le decía “pero mirá que yo hablo con Néstor y es la candidata”, y el otro le insistía que no, que yo no era. El Grupo estaba ejerciendo mucha presión, eso yo lo sabía. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de Gabinete.
 
En el 2008, la 125 pasó de ser una decisión política aislada a ser el eje de discusión de todo el modelo económico y social. Por eso digo que fuimos obligados a la pelea. La situación nos obligó a pelear para defender el Gobierno. Vos prendías la televisión ese año y escuchabas las cosas que decían de mí y de Kirchner, y nunca se las habían dicho a nadie. A nadie. Nunca. Yo puedo hacer discursos con contenidos fuertes, pero son conceptos. Me devolvían agravios personales, uno atrás del otro. (...)
 
Cuando vi la embestida, la verdad, no dudé. Se dio naturalmente. No pensamos nunca en retroceder ni en negociar ni en hacer un gobierno débil. Me refiero a lo que me vengo refiriendo desde que empezamos a hablar. A las convicciones. A lo que me parecía lo mejor para el país. Yo me planté y bueno, dije, si me echan, que sea por lo que pienso y hago, no por lo que no me animo a hacer. No me iban a echar por débil. No quise ser como Alfonsín, que se terminó yendo después de haber hecho lo que no quería. Eso sí que no. Ni por estúpida, porque me estaban subestimando. Yo ya había empezado las reuniones con la Coalición por una Radiodifusión Democrática, el colectivo que durante años elaboró los 21 puntos originales del proyecto de la ley de medios. Quería interiorizarme. Alberto Fernández me preguntaba: “¿Qué vas a hacer con eso?”. “Nada”, le decía yo. “Me interesa.” “Mirá que a Clarín eso no le interesa”, me decía, y yo le contestaba: “No lo hago por si le interesa o no le interesa a Clarín.” Varias veces cruzamos ese diálogo. Era tenso. Terminé diciéndole:
 
“Y si al Grupo no le interesa, para qué te hacés problema vos”. Empezamos a trabajar más fuerte con la Coalición, pero creo que ellos tampoco creían que lo íbamos a llevar adelante. Nadie creía que nos íbamos a animar. Seamos sinceros. Nadie.
 
Fútbol para Todos
– Tampoco creían en el Fútbol para Todos. En realidad, si uno lo mira en perspectiva, en términos de cambio y transformación de las costumbres, eso fue muy fuerte. En este país había chicos de veinte años que nunca en su perra vida habían podido ver el partido en sus casas. Tenían que ir al bar de la estación de servicio a ver el partido. El que no tenía cable tenía que salir de su casa para ver el fútbol, porque mirá, se habla de pan y circo, pero a la gente pobre ni el circo le habían dejado. El que no tenía cable no veía el partido o no veía los goles. Estaba naturalizado. El Fútbol para Todos implicó una democratización muy visible, literalmente. Porque le cambió la vida a mucha gente. Hoy el fútbol se ve en familia. Fue más fuerte incluso de lo que pude prever cuando los directivos de la AFA vieron que estábamos dispuestos a tomar decisiones que nadie había tomado hasta entonces. Alguien a quien prefiero no nombrar, para no incendiarlo, vino y me dijo: “Te puedo hacer el contacto”. “Hacelo”, le dije. A los dos días nos reunimos con Grondona y otros directivos en Olivos, a las diez de la noche, y cuando estábamos hablando yo encaré a Grondona y le pregunté: “Qué pasa si alguien le ofrece más plata que el gobierno. ¿Usted acepta?” Y él me contestó: “No, señora, yo voy a arreglar con usted. No dude de mi palabra”. Decidí confiar.
 
La estatización de las AFJP
– Otra medida definitoria fue recuperar los recursos de los trabajadores. Eso parecía imposible, y creo que si lo hicimos fue por el envión del 2008, cuando el mundo se vino abajo. Por eso yo lo valoro tanto a Amado Boudou. Porque fue él el que vino a traerme esa idea. Era un feriado. Me llama Massa, que era el jefe de Gabinete. Massa tiene una cosa... Cuando algo lo supera, cuando se pone nervioso, se ríe sin parar, pero casi histéricamente, pobre, no puede parar de reírse. Ese día me llamó muerto de risa, me decía que estaba con Amado, que Amado se había vuelto loco y que querían comentarme una idea. Bueno, le dije, vengan. Fuimos a la Jefatura de Gabinete. Sí, era feriado. Porque llegaron de sport. Llegan los dos. Amado me dice, mientras Massa se sigue riendo: “Presidenta, el mundo no va a volver a ser lo que fue. Tenemos que ir por las AFJP”. Le pregunté cómo sería. Y empezó a desplegar hojas y hojas, a explicarme. Massa, muerto de risa. Le dije a Amado: “Me gusta, pero llamemos a Kirchner a ver qué opina”. Y ahí mismo lo llamamos y le pedimos que fuera a la Jefatura. Estábamos sentados en mi escritorio. Néstor vino y se paró detrás, en el medio, y Amado volvió a desplegar las hojas y a explicar el proyecto. En ese momento el Estado estaba pagando el 60 por ciento para que las AFJP cumplieran con el pago de las jubilaciones mínimas. Nunca me voy a olvidar ese momento. Néstor escuchó todo en silencio, y cuando Amado terminó de hablar, no dijo nada. Primero le extendió la mano, y mientras se la estrechaba le dijo: “Estoy totalmente de acuerdo”. Para nosotros fue una noche muy importante. Néstor ya lo había pensado, incluso creo que llegó a analizar la recuperación de los fondos previsionales con Lavagna. Pero no se animó. En dos años hemos duplicado los fondos que ellos juntaron en doce. Era un negocio impresionante. Muchas de las cosas que hicimos ya las habían pensado otros, pero no se animaron. Pasó con la Asignación Universal, con la regulación de las prepagas, con Aerolíneas, con el Matrimonio Igualitario, con tantas cosas. Con cada una nos fueron diciendo oportunistas. Pero son nuestras ideas de siempre. Dijeron que éramos oportunistas con el matrimonio igualitario, por ejemplo, y ahora por suerte apareció esa vieja nota que le hizo Juan Castro a Néstor cuando era gobernador, y él se pronuncia a favor de la adopción de chicos por parte de parejas homosexuales. En todo caso, lo que aprovechamos es la oportunidad del poder, la usamos. Lo dijo él en su discurso inaugural, pero yo lo escribí y lo sentí siempre. Uno no llega hasta acá para dejar las convicciones en la puerta.
 
La muerte de Néstor
– El murió conmigo acá, en la cama –dice, sin que yo le haya preguntado nada al respecto, sin animarme a hacerlo–. El no murió en el hospital. Lo averigüé con el tiempo, atando cabos. Primero no entendí, por cómo se dieron las cosas, por los intentos que hicieron para reanimarlo. Pero después me puse a reconstruir todo, y lo llamé al médico para preguntarle. Y fue así, lo que pasaba era que el médico que estaba acá no se animaba a decírmelo. También fue porque nadie podía aceptar que estaba muerto. Yo no podía. Todo lo que hicimos esa mañana fue desesperado –dice, repiqueteando las uñas largas y nacaradas en el brazo de madera del sillón, después de haber apurado la palabra “muerte”. Pero con una levísima negación de cabeza, el repiqueteo de las uñas, se da coraje, y sigue, ya repuesta.
 
– Me queda el consuelo de que haya sido acá. No hubiera soportado que muriera en Olivos. El odiaba Olivos. No veía la hora de volver acá. Amaba este lugar. Esto se lo di yo. Lo descubrí y se lo di. Lo hice yo y contra su voluntad. Fueron años de peleas. Me decía: “Dejate de gastar ahí” –se ríe–. Pero después le transmití el amor por este lugar, y no había nada que añorara más que estar acá y dormirse su siestita en el sillón antes de ver el partido.
 
Y después Cristina, cuando yo creía que, ya rearmada y con la angustia un poco disipada, se iría alejando del tema, se sumergió sola y directamente en la noche del 26 de octubre. Esa noche se pelearon y se rieron como siempre, como en sus mejores noches, y hasta se besaron delante de sus sobrinos, algo que, aunque no lo dice, ella asocia con lo premonitorio.
 
– Ese último fin de semana fue especialmente cálido, tranquilo. Nosotros no éramos de hacernos demostraciones de afecto en público, delante de la gente. Fijate que yo no me di cuenta. Patricio, el marido de mi sobrina Natalia, fue el que me lo dijo. “Vos lo besaste”, me dijo, y me acordé. Habíamos cenado con ellos dos, con Patricio y Natalia. Salió publicado que habíamos cenado con Lázaro Báez. Nunca en mi vida cené con Lázaro. Esa noche yo estaba escribiendo un tweet para el día siguiente, que era el del Censo. A Néstor le reventaba el Twitter. Me decía: “¿Otra vez con esa boludez?”. Y yo le contestaba: “Dejame de hinchar, si a mí me distrae. ¿Yo te digo algo de tus partidos de fútbol?”. Pero me ganó por cansancio y dejé el tweet para el día siguiente. Y ahí quedó. Esa noche vinieron mis sobrinos y habíamos mirado 6, 7, 8, estábamos allá, mirá –me dice y se para y camina unos pasos. Me acerco. Me señala en el otro extremo del living enorme un sillón de tres cuerpos, mullido, color habano–. Néstor estaba sentado en esa punta y yo en esta otra. Enfrente del sillón está el televisor. El hacía zapping. Y de pronto dejó un canal en el que estaba el gordo D’Elía. Le preguntaban quién le gustaba más como candidato, si Néstor o yo, y el gordo decía que no podía elegir, pero le insistían, y dijo: “Bueno, le voy a dar una respuesta de Néstor: él decía ‘en la facultad yo era un cuatro y Cristina era un diez’”. Nos reíamos los cuatro y Néstor dijo entre dientes: “Gordo traidor”. Me causó tanta gracia, tanta ternura... que me estiré hasta la punta donde estaba él, y le di un beso en la boca. Fue el último beso que le di. Después nos acostamos y pasó lo que pasó.
 
El legado

       Néstor tenía sentido de trascendencia –dice Cristina–. Eso es lo que a mí me encantaba de él. Porque lo tenía, militaba. Porque lo tenía, siempre se tomó las cosas con esa pasión, sólo porque tenía ese sentido de trascendencia podía creer que veinte personas eran cinco mil. Y eso es lo que logró transmitir. Yo creo que los jóvenes que se han acercado a la militancia lo hacen porque hoy hay algo que trasciende a lo personal, a lo individual. Néstor estaría muy orgulloso de haber dejado como legado la noción trascendente de la política.