lunes, 29 de noviembre de 2010

MEMORIA de GESTION

Por Artemio López

Al cumplirse un mes del fallecimiento de Néstor Kirchner, queremos recordarlo no en su dimensión de continuador del liderazgo histórico del Movimiento Justicialista, dimensión reciente que merecerá reflexiones más elaboradas que las nuestras. Sí deseamos intentar una recordación en su memoria evaluando la gestión de gobierno que permitió a nuestro querido Néstor ser el mejor presidente desde la recuperación democrática y concluir su mandato con niveles de aceptación superiores al 65% de imagen positiva en la gestión y 70% en valoración positiva personal.
No fue ésta una casualidad: durante su período se produjeron transformaciones sustantivas llevadas adelante por un presidente que asumió con 24% de desempleo y apenas 22% de los votos y convivió inicialmente con la amenaza de desestabilización plasmada por los editorialistas del establishment, cuyo paradigma fue aquel panfleto de Claudio Escribano publicado en La Nación, donde le auguraba apenas un año de gobierno. Enumeramos quince logros de la gestión de Néstor Kirchner que nos parecen centrales:

- Se recompuso la autoridad presidencial deteriorada por la megacrisis del año 2001.
- Se consolidó el mayor ciclo de crecimiento económico de los últimos cien años, del orden del 52% del PBI, desde el piso de junio del año 2002.
- Con la aceptación del 76% de los acreedores, se consiguió la mayor quita de deuda externa de la historia, que pasó de 192 mil a 145 mil millones de dólares más beneficios adicionales como la proporción en pesos argentinos, que pasó del 3% en la situación inicial al 37% después del canje, en tanto la proporción en dólares de la deuda reestructurada bajó del 66% al 37% y los plazos de pago se extendieron notablemente, algunos a más de cuarenta años.
- La tasa de pobreza cayó 30 puntos y la de indigencia 19, por lo cual pudieron superar la situación de pobreza por ingresos 7.300 personas por día durante cada uno de los 1.640 días de su gobierno.
- Tras un lustro de destrucción de empleo, se generaron 1.520 puestos de trabajo cada 24 horas, todos y cada uno de los días de gobierno.
- Tras doce años de informalidad creciente, se inició el ciclo de formalización del mercado de trabajo haciendo caer la tasa de trabajo en negro a razón de un punto por año, pasando del 48% inicial al 40,2% actual. Se quebró así por primera vez el ritmo inédito de ascenso en la precarización laboral consolidado durante los años noventa con 0,5% de PEA asalariada informalizada por año y que, tras la devaluación, alcanzó los 5 puntos anuales promedio en el lapso diciembre de 2001/mayo de 2003.
- Se promovieron aumentos del 380% del salario mínimo, que pasó de $ 200 a $ 980, y nueve aumentos sobre la jubilación mínima, que aumentó desde $ 150 hasta $ 596,25 mensuales y el 11% para quienes cobran por sobre los montos mínimos, mejora ésta que no ocurría desde el año 1992. Estos aumentos del 297% del piso previsional disminuyeron la pobreza entre la población mayor de 65 años con jubilación o pensión del 28,9% en mayo de 2003 al 6,9% actual.
- Se extendió el derecho jubilatorio a 2,5 millones de beneficiarios en edad de jubilarse que estaban fuera del sistema y que mayoritariamente habían sido informalizados por las empresas donde prestaron servicio durante su trayectoria laboral.
- Recuperación heterogénea pero firme de la participación de los trabajadores en el ingreso total a punto que la información de la Encuesta Permanente de Hogares muestra que en el piso de la crisis el factor trabajo participaba con el 34,6% sobre el total del ingreso, en diciembre de 2006 con el 40,2%, último dato disponible.
- Consecuencia de lo anterior, las franjas medias y medias altas, grandes beneficiarias del modelo actual, segmentos con ingresos mensuales por hogar que van entre los $ 2.500 y $ 15 mil, que en mayo de 2003 representaban el 23% de la estructura social nacional, luego de cuatro años se ampliaron hasta abarcar el 58,7% de la población
- Se revocaron por primera vez luego de prolongados incumplimientos contractuales las concesiones del Correo Argentino, las de control del espacio radioeléctrico de Thales Spectrum y la de Aguas Argentinas, asignada para el suministro de agua potable y cloacas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
- La renovación de los miembros impulsada desde el Poder Ejecutivo mejoró sustancialmente la calidad técnica y la independencia de la Corte Suprema, quebrándose el mecanismo de mayoría automática que dominó al organismo en la década de los noventa.
- Se asignó respaldo político a la declaración de inconstitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.
- Se clausuró la deuda con el FMI, lográndose mayores cuotas de autonomía en las decisiones de política doméstica.
- Inédita performance electoral para un oficialismo que, como consecuencia de la evaluación positiva creciente de su gestión, pasó de obtener el 22,0% de los votos en 2003, al 39,7% en 2005 y el 45,2% en 2007, consolidando al finalizar su mandato la mayor diferencia electoral respecto a la segunda minoría desde el año 1983.

*Director de Consultora Equis, asesora al Gobierno.

El problema del pasado es que a veces te lo cuentan cambiado

Por Carlos Polimeni

La revista gente escracha a Mirta Legrand saludando al represor Alfredo Astiz.
La historia comenzó el lunes pasado, cuando algunos medios argentinos reprodujeron unas declaraciones de Federico Luppi a un programa de Canal 10 de Montevideo, emitido el sábado pero grabado una semana antes. Al actor, que había ido a Uruguay para concretar tres funciones de la obra Por tu padre, cuyo protagónico comparte con Adrián Navarro, le hicieron el juego de pedirle opiniones sobre figuras públicas de la televisión en el marco de una entrevista larga y distendida. Fue cálido con China Zorrilla, tibio con Marcelo Tinelli y casi escatológico con Susana Giménez, tras preguntarles a las conductoras si le permitían una grosería (“fisiológicamente, hay gente que caga por la boca”, dijo). Cuando le mostraron una foto de la diva de los almuerzos telefónicos, su respuesta fue algo más que contundente: "No se qué me irrita más de Mirtha: si su profunda, extensa ignorancia o el carozo totalmente reaccionario de su alma”. Y agregó: “Pobre, un alma pobre. Dice cosas que son realmente agresivas y que desmienten la capacidad humana de convivir”.
El martes, ya que el lunes su programa había salido grabado, Mirtha contestó a esas apreciaciones con la cara avinagrada por el rencor, como si no hubiese sabido que Luppi –como muchas otras personas– piensa eso, y está dispuesto a decirlo cuando se lo pregunten. Al fin y al cabo, se supone que los actores son reflejos de la sociedad que los rodea. Sin embargo, alguien le sopló a Mirtha que había palabras de Luppi que parecían similares a otras que le había dedicado el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y ella percibió una clara conspiración en su contra. “Me sorprende que este gobierno posibilite que los actores hablen mal de sus colegas”, masculló con su tono de directora de escuela secundaria. “¿Usted lo sabrá, señora Presidenta? Si no lo sabe debería tomar nota.” Envalentonada con sus propias palabras, agregó, en un monólogo algo errático: “¿Qué es esto? Actores contra actores, es increíble. Yo no soy de izquierda, pero ojo, tampoco soy de derecha. Soy de centro y adoro la democracia.” Acto seguido identificó a Andrea del Boca, Esther Goris y Florencia Peña como otros arietes gubernamentales en la pugna por desacreditarla. Goris dijo en un programa de televisión lo que la mayoría de la sociedad tiene claro: que hay muchas evidencias de la colaboración de Mirtha Legrand con la dictadura 1976-1983. No en vano Mirtha es la misma persona que saludó la llegada al poder de Néstor Kirchner y Cristina Fernández preguntándoles a boca de jarro si era cierto que ahora se venía “el zurdaje”
Un día después, tras haber visto por televisión sus reacciones de Torquemada del siglo XXI, Marilina Ross le comunicó a la producción que no asistiría al programa del día siguiente (al que estaba invitada desde la semana previa junto a Julia Zenko) en repudio a los agravios de Mirtha a los actores que encuentran a este gobierno por lo menos interesante. La producción le armó para el jueves una mesa con periodistas, todos dispuestos a escucharla con interés: Osvaldo Granados, Clara Mariño, Luis Ventura y Osvaldo Bazán. Ventura, hombre de la casa, concurrió con una misión específica: hablar pestes de la vida personal de Luppi sacando a luz una serie de notas publicadas en los años ’80, cuando su tormentosa separación de Haydeé Padilla fue la comidilla de los interesados en los chimentos de la farándula. Además, Ventura maltrató al actor por el tema de su relación (o su no relación) con un hijo uruguayo de once años, asunto por el que Luppi había contestado ya a los periodistas uruguayos. Eso sirvió para que, entre otros, se prendieran a pegarle a la supuesta alianza entre Luppi y el Gobierno el siempre sorprendente Jorge Lanata, que habló en su programa de Canal 26 sobre los actores que se sienten “bajando de la Sierra Maestra”.
Pálido y molesto por estar participando de una situación que daba vergüenza ajena, Bazán le sugirió a Mirtha que explicara si había tenido o no relaciones con la dictadura. La señora de Tinayre, que debe creer que no existen los tapes ni la memoria colectiva, se explayó en explicaciones sobre cuán independiente había sido su trabajo en la televisión de los años de plomo, aunque olvidó explicar por qué no trabajó desde el retorno de la democracia hasta que se instaló en la Casa Rosada un señor llamado Carlos Menem. Tan enfrascada estaba en su propia indulgencia con el pasado –en su visión actual jamás tuvo trato con los responsables del genocidio– que incluso contó cómo fue que un día fue retratada por la revista Gente saludando al asesino Alfredo Astiz delante de muchos testigos. Cuidando muy bien su relato, recordó que había asistido sin muchas ganas a una fiesta en una confitería llamada Lepanto, en la Avenida del Libertador al 2100, cerca de su casa, a la que también estaba invitado el almirante Emilio Massera y que en esa situación Astiz la había abordado para declararle su admiración.
No debía ser una cena de nenes de pecho: entre otros invitados estaba allí, mencionó al pasar, el “conocido abogado Pedro Bianchi”, con quien ella misma tenía una estrecha relación. Bianchi fue el abogado de Massera, entre otros púberes inocentes. Lo raro es que nada de lo que cuenta se deduce en aquella edición de Gente, la revista que más trabajó para hacerle favores a la dictadura. Bajo el título de “Sorpresa y media”, la señora de Tinayre luce en la doble página una sonrisa espléndida mientras el hombre que se dijo alguna vez como el mejor preparado para matar compatriotas, aunque se rindió ante los ingleses en las Georgias sin disparar un bala, la cholulea con timidez. El agregado de una foto de Massera a la composición gráfica no deja dudas respecto de la intención de la nota: exhibir la amable convivencia entre los represores y cierto sector de la farándula. Lepanto, se lo recordó el propio Ventura durante el almuerzo al que asistió con dos sobres de archivos contra Luppi, era un lugar por demás conocido de reunión de uniformados, amigos y adherentes. No fue éste, ni en broma, el único contacto de Mirtha con los militares.

Tal vez, lo mejor que podría hacer Mirtha es seguir hablando de rosas rococó. En la medida en que habilite un camino de respuesta a las críticas que se le hacen por sus dislates en cámara con datos sobre la vida privada de otras personas abrirá un camino para que se hable en público sobre la suya. Y ahí hay tanta tela para cortar que espanta: la verdad de su tormentoso matrimonio, su hijo convenientemente ocultado a la luz pública por gay, sus amoríos clandestinos con personalidades bastante sueltas de boca, la miserabilidad de su contabilidad personal. Este año, contó por primera vez en cámaras que una sobrina suya estuvo detenida ilegalmente, pero olvidó agregar que cuando pidió por ella a los gerentes armados de la dictadura, con la que dice no haber tenido trato, no lo hizo por su marido, que fue masacrado. La mitad de su propia familia no le dirige la palabra por su actitud al respecto. Y la otra mitad dice cosas entre bambalinas que resultan imposibles de repetir. Luppi apenas expresó en público lo que medio mundo sabe y anda diciendo por ahí. El problema de Mirtha es su propia historia, está en su espejo, debajo del maquillaje. Es ella la que no resiste archivos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Apuntes para una nueva militancia

Por José Pablo Feinmann

Si bien una concepción adecuada de la democracia debe contemplar la posibilidad de que el Otro tiene una parte de la razón, que esa parte me completa y es, por consiguiente, indispensable para mí, la situación actual de la Argentina y de América latina en general está lejos de admitir algo semejante. Los que se oponen a los nuevos proyectos nacionales, populares, de integración continental, participación del Estado, redistribución del ingreso y regulación de un mercado siempre abierto a los apetitos de los más fuertes, se expresan en un lenguaje que carece de ideas, de propuestas superadoras, que no ha podido generar un solo político con peso propio, sino, lejos de tal cosa, exhibe una galería de impresentables y hasta risibles personajes cuya única característica radica en esperar qué hace el Gobierno para oponerse o bloquearlo en las cámaras. Se ha dado un fenómeno inesperado el día de la muerte de Néstor Kirchner. El fracaso de la manipulación mediática. La sorpresa fue mayúscula. Luego de ser vilipendiado, injuriado por todos los medios a disposición del Poder (ahí radica el Poder, no en Balcarce 50), luego de años de bombardeo informático de todo tipo, de libros anti K exhibidos en los mejores espacios de las vidrieras de las librerías de Buenos Aires, luego de que periodistas publicaran engendros supuestamente documentados que demostraban la maldad “desmesurada” de “los Kirchner”, de que las radios penetraran en los fachotachos de la ciudad y de que los fachotacheros impusieran su parloteo a los pasajeros que, con paciencia, debían oírlos ya que era inútil cambiar de fachotacho porque el otro diría lo mismo, una multitud espontánea salió a la calle a honrar o a llorar al inesperado muerto. ¿Qué pasó, qué falló? ¿Qué fue lo que rompió el cerco con que el poder mediático sometía al Gobierno y dominaba, al parecer, la opinión pública? Si apenas dos años atrás se estuvo a un paso de destituir a este Gobierno (logrando el primer golpe exitoso de todos los que se planean en América latina), ¿por qué ahora todo se trastrocaba? Acaso se trate de cierto efecto paradójico. Se conoce la frase de Goebbels: mil repeticiones hacen una verdad. Sin embargo, dos mil hacen una mentira. ¿Cómo se ve la mentira, cómo se la descubre? No se trata de una actitud, en principio, racional. La mentira del Poder se empieza a descubrir desde el hartazgo. Si el Poder quiere mentir siempre tiene que acompañar sus mentiras por medio de la represión autoritaria. O del terror. No es casual que Videla y la Junta hicieran una cadena nacional para anunciar: “Un militante que repartía volantes en una empresa en huelga fue apresado y abatido por las fuerzas del orden”. ¿Cómo, lo mataron por repartir panfletos? Ahí, la mentira del Poder se puede repetir hasta el infinito. El miedo hará que el que la recibe sepa que debe obedecerla, creer en ella o correr el riesgo de ser confundido con alguien que no piensa como el Poder. “Yo creo en todo lo que me dicen. No quiero que me maten.” Pero, en una sociedad en que el miedo no se ha logrado instalar, la libertad del sujeto (que siempre está ahí, a la espera, a punto de asomar y arrasar con todo lo que se hacía para sofocarlo) se expresa primero, como dije, en el hartazgo, luego en la sospecha y por fin en la adhesión a lo que tanto es abominado por los abominadores profesionales. En la Argentina, eso ya ocurrió con el Perón del exilio. No hubo atrocidad que no se dijera sobre Perón. O sobre Evita. De ella, se exhibieron sus vestidos Dior, sus joyas, sus autos. De él, se tomaron cuidadosamente las peores frases de sus discursos. Se apeló a recursos patéticos: la foto en que se lo ve junto a una Gina Lollobrigida desnuda por sus malas artes de viejo vicioso, por la orden de trucar la imagen e injuriar a la estrella. Hasta se dijo que el boxeador Archie Moore era su amante, su bestia negra violatoria. Las masas, en los estadios, respondieron: “Puto y maricón/ Queremos a Perón”. (Eran los años ’50, la corrección política y el respeto por las diferencias estaban muy lejos de aparecer. Los peronistas a un puto le decían puto. Ahora también: hay una organización de “putos peronistas”. Dicen: “Los gay son gorilas”. Cosas de los tiempos.) Pero de nada sirvió la catarata injuriosa. Tuvo el efecto paradójico. Hizo de Perón un líder al que fueron a buscar dos millones de personas cuando regresó. (Lo que siguió es otra historia.) Pero dos millones de personas, la manifestación más caudalosa de la historia argentina, fueron a buscar al “tirano prófugo”. ¿Quiénes lo habían convertido en ese fenómeno popular, en ese mito poderoso? Sus enemigos. (Y el recuerdo de su primer gobierno: el único, hasta ese momento, que volcó el orden de las cosas, que es, siempre, el orden de los poderosos, para el lado popular. Salvo los tímidos intentos de Yrigoyen.) Lo mismo con Néstor Kirchner. Se podrían repasar todos los elementos que se utilizaron para “erosionarlo” (palabra de escritores que utilizó el agrarista popular-oligarca Buzzi): primero empezaron con el “republicanismo”, las “instituciones”, luego “la seguridad”, luego “la crispación”, luego la defensa “del campo” y siempre “la corrupción”. Hasta un actor amigo mío –militante, creo, del Partido Comunista– inventó una fórmula ingeniosa: “el patrimonio Kirchner”. ¿Cómo luego de tanto derroche de ingenio toda esa gente va a llorar a semejante político tramado por todo tipo de atrocidades éticas y políticas? Porque estaban hartos de los insultos con que el poder mediático lo estigmatizaba. Hartos del maltrato que se le infería. Hartos de las jetas de una oposición a la que –por más aire y manija que se le dé– nadie logra adosarle algo de carisma. Y sobre todo: porque los liberales no tienen razón. Hagan lo que hagan, digan lo que digan, sólo por medio de golpes de Estado llegaron al poder en la Argentina. Desde 1955 a 1973 gobernaron proscribiendo al peronismo. Todos los gobiernos de esa etapa fueron ilegales, anticonstitucionales, engendros del poder militar. Aceptaron llegar al gobierno bajo la inaceptable ley básica de ese poder: el decreto 4161. Aceptaron darle una máscara civil al poder de los cuarteles. Cuando, tímidamente, buscaron hacer algo propio (con Illia, por ejemplo, los militares temían seriamente que legalizara al peronismo en las siguientes elecciones), fueron derrocados. En un libro modesto, escrito apenas en base a recuerdos personales, Tulio Halperín Donghi habla de “la sabiduría de nuestro constitucionalismo liberal”. Y hasta dice que –con él– el país había estado libre de tormentas demasiado intensas. ¿Cuándo se aplicó el constitucionalismo liberal en la Argentina? Se piensa de inmediato en Alfonsín. Alfonsín fue un meritorio presidente democrático. Pero, ¿fue liberal? No. ¿O por qué lo insultaron en la Sociedad Rural? ¿No están acaso las imágenes de esa vergüenza? ¿Por qué lo agravió la Iglesia? ¿Por qué las corporaciones financieras lo voltearon con el golpe de mercado? Luego, ¿cuándo el liberalismo democrático que hoy proclaman todos los que atacan a los Kirchner desde el inicio y con furia patológica (Morales Solá, por ejemplo, o Grondona o Biolcati) llegó democráticamente al gobierno? Nunca. La única vez que las corporaciones financieras y los agraristas oligarcas gobernaron con votos no fue con sus votos sino con los del peronismo de Menem, que los puso a su servicio. Luego, siempre la espada y en seguida el plan económico. Videla y luego Martínez de Hoz. Uno ha pasado todos los años de su vida en este país y al constitucionalismo liberal no le ha visto nunca la cara. Cuidado entonces. También ahora saben que no llegan con votos. Lo saben en toda América latina. Lo saben todos los perfectos idiotas neoliberales como Alvarito Vargas Llosa. Sin embargo, los gobiernos que enfrentan al enemigo (los de Brasil, Ecuador, Uruguay, Venezuela y Argentina) saben que sólo la unidad de sus proyectos, siguiendo las huellas de la vieja y venerable idea de Unidad Latinoamericana –que, en nuestro país, levantó Felipe Varela en su Manifiesto inspirado en los escritos del doctor Alberdi, ese amigo de las provincias en sus mejores escritos– podrá frenar el golpe institucional que la derecha siempre prepara. Algo, sin embargo, les falló. Algo, en este año de 2010 en la Argentina, por causa de la muerte de un fervoroso líder político, modificó la frase de Goebbels, que era un axioma del poder mediático. Sí, mil repeticiones hacen una verdad. Dos mil, una mentira.

El amor y el espanto

Por Sandra Russo

El último que usó la frase fue el federado agrario Eduardo Buzzi para explicar su performance 2008 con la Sociedad Rural y afines: dijo que habían estado unidos por el espanto. Ya es un cliché argentino. El espanto como motor de uniones precarias, coyunturales, cuya razón de ser es un enemigo a derrotar pero no una idea en común. El espanto que a su vez habilita a los miembros de esa unidad a no quererse, a traicionarse. A inscribirse, además, en una dimensión de lo humano en la que prolifera la sospecha hacia el otro, aún hacia el compañero. Es que no hay compañeros. Ahí hay socios, cómplices, jugadores.

“No nos une el amor sino el espanto” es acaso el verso de Borges más trajinado, uno de los que han captado una esencia argentina. Explica un tipo de atracción política y social basado en el desprecio y la revulsión. Una atracción que no obedece al deseo sino al miedo, y escenifica un falso amor, ya que ante el espanto lo que hay es lógica defensiva, y el amor de lo que habla es de entrega.

¿Qué espanta a los espantados? ¿Qué perturba a los perturbados, ahora que hay diputadas que alegan “perturbación” para justificar las zonzeras que denunciaron para obturar el tratamiento del Presupuesto? Están espantados, se les nota. Y perturbados, qué duda cabe. Hasta surgió un coro inesperado de defensores de la honra de Barrionuevo.

Mirtha Legrand le pide a la Presidenta que haga callar a Federico Luppi. Nadie titula al día siguiente “Mirtha Legrand pide que censuren a Luppi”, porque en trescientos medios de comunicación a ningún periodista se le ocurre que lo que pide Mirtha Legrand es censura. Y pide censura porque no tolera que la critiquen, pero sí se sostiene firme en su libertad de expresar al día siguiente de la muerte de Néstor Kirchner que “la gente” sospechaba que el cajón era demasiado corto. No cree ni piensa ni intuye que eso que dice ofende y hiere a millones de compatriotas. Mirtha Legrand no tiene compatriotas, tiene público. Un público que ella supone que encarna “lo popular”, confundiendo lo popular con su propia fama, con lo que le ha dado a ella durante los últimos cuarenta años su popularidad. Hay un malentendido de base entre toda esa gente y ese enorme “no-sotros” que se despierta en otro lado.

Se está escuchando hablar mucho de amor y de patria. Hay un nuevo vocabulario en los discursos, los blogs, los mails, las charlas. El nuevo repertorio de palabras llega para designar lo que antes estaba ausente. Amor y patria, sin embargo, son dos palabras con muchas impugnaciones de diferente tipo.

El amor en política aparece, en el discurso del espanto, como un toque bobalicón, pueril o kitsch, como el que evocan Cynthia Hotton o su maestro Luis Palau. Se desprende de una retórica hueca o de slogans ligados al Día de la Madre o San Valentín. Su acelerada resignificación es uno de los fenómenos que nadie analiza.

La primera vez que me llamó la atención esa palabra fue en 2008, cuando la dijo en el acto de Plaza de Mayo Néstor Kirchner, en plena y furiosa embestida agromediática. Habló de “la plaza del amor”, el mismo día que abrazó a su esposa y le dijo al oído “te amo mucho”. Ese día volví a mi casa y en el gmail vi que una amiga mía, simpatizante de la izquierda de Solanas, había titulado su perfil “la plaza del amor”. Era lo mismo, pero estaba cargado de sorna, de burla. No era nada grave, sólo marcaba un matiz y una primera pregunta que me hice en relación a poner el amor en la escena política como elemento completamente nuevo. Porque incluso yo experimentaba cierta resistencia a esa palabra, igual que a “patria”. Hubo que descartar viejos pudores y hablar desde otro lugar de sí para abrirles paso a esas palabras, que son las que acompañaron a la otra gran palabra sostenedora de un discurso: proyecto.

Los reparos a la palabra “patria” vienen de otras asociaciones fallidas, las que provienen del nacionalismo de izquierda o de derecha, que siempre incluye rasgos autoritarios. Fue en defensa de “la patria” que siempre se justificó todo. La patria como un ente abstracto irreprochable pero impreciso, vacío de humanidades, yermo. Para defender a esa patria se mandaron soldados a morir en las islas y antes, para proteger a la patria de “elementos foráneos”, asesinaron a los 30.000. Y en todo lo que siguió, hubo centenares de funcionarios de los distintos poderes democráticos que juraron en vano por la patria, para ser demandados en caso de no cumplirle.

Mariana Moyano siempre dice que empezó a notar “algo raro” cuando después de la aprobación de la ley de medios, en esa madrugada en el Congreso, cientos de pibes empezaron a hacer un pogo mientras cantaban el Himno Nacional. Y probablemente, lo que sea que fuere que se ha estado gestando, se gestó en esas microgestas colectivas a las que nunca antes ni los jóvenes ni nadie pudieron acceder, porque nunca hubo en juego tantas cosas como hoy.

Lo que hoy deriva en militancia de diferentes tipos, primero fue el contacto. La red. El vaso comunicante. El cerco mediático, que ya operaba cuando Néstor habló en esa “plaza del amor”, forzó a bus-

car modos alternativos de comunicación. La lectura opositora y mediática sobre el kirchnerismo como un fenómeno clientelar, de gente “adicta” o “paga”, la subestimación y los ataques que esos sectores siguen recibiendo diariamente del establishment, refuerza lazos, los hace intensos, emocionales, públicos y privados. Esta escena política, con esa oposición obstinada en no aceptar un real debate de modelos y en obstruir el modelo que se eligió en 2007, es totalmente sinérgica: todo hace prever más participación, aunque la oposición y los grandes medios no terminen de comprender exactamente en qué están participando millones de ciudadanos.

Se diría que es una oportunidad histórica, amasada con un tipo de amor que se sale de uno, y que su inspiración es una patria grande en todos los sentidos. Y si una línea pudiera resumir sus profundas razones, sería la de Jauretche: “Los pueblos deprimidos no vencen”.

viernes, 26 de noviembre de 2010

EL 25 DE NOVIEMBRE DE 1972 EL GENERAL PERÓN CONVOCABA A LA UNIDAD NACIONAL EN EL NINO

Los radicales no apoyarían a Balbín para el acuerdo con Perón.
Perón impulsaría el Frente Justicialista de Liberación.La fórmula sería encabezada por Héctor Cámpora y Vicente Solano Lima a vice (democracia cristiana)
Escrito por Jose Luis Ponsico

El 25 de noviembre de 1972, en el restaurant Nino, Vicente López, el general Juan Domingo Perón reunía a representantes de 28 partidos políticos, incluídos los provinciales.

Suscripción del acuerdo por la Unidad Nacional.

El regreso había transcurrido el 17 de noviembre y Perón recibía distintas demostraciones de afecto

A la cita concurrió Ricardo Balbín por la UCR., el titular del FIP (Frente de Izquierda Popular) Jorge Abelardo Ramos, también Horacio Sueldo (Partido Revolucionario Cristiano), Claudio Sagol en nombre de Oscar Alende (Partido Intransigente) y Héctor Sandler (UDELPA).

Otros no fueron invitados.

La Unión del Pueblo Argentino había sido el partido político del general Pedro Eugenio Aramburu, elecciones del ´63 ganadas por Arturo Illia, médico de Cruz del Eje, Córdoba y por la UCR.

Sandler fue admitido.

El arco político resumía el centroizquierda, salvo el último.

Afuera, sobre la avenida Maipú -cerca de la Residencia de Olivos- miles de jóvenes manifestantes seguían el cónclave que en su primera fase apuntaba a la denominación de FRECILINA (Frente Cívico de Liberación Nacional)

Perón sería proscripto pero ganaría con el 51 por ciento de los votos.

No habían sido invitados Francisco Manrique, titular del Partido Federal ni el ex ministro Alvaro Alsogaray, fundador de Nueva Fuerza.

Una expresión de derecha y él dos veces funcionario del gobierno de Arturo Frondizi, entre 1958 y 1962.

-¡Qué lindo, qué lindo, qué lindo que va a ser/el Hospital de Niños en el

Sheraton Hotel...! cantaba la muchedumbre por la tarde, en tanto adentro los invitados suscribían acuerdos.

El general Perón había solicitado que hubiera representantes de la CGT y la CGE.

No participaron la Sociedad Rural, la Asociación de Bancos ni otras cámaras empresarias con excepción de la CGE.

Por otro lado, la Armada daba a conocer un comunicado firmado por el contralmirante Jorge Palma.

-(Juan) Perón en la Argentina es como tener una serpiente en el living de la casa dijo

Un día antes de la reunión con periodistas en el mítico restaurant de la avenida Maipú, el General Perón debió salir 25 veces a saludar en la casa remodelada.

-Muchachos, agradezco vuestra presencia y valoro la calidad humana de la maravillosa juventud. Hace tres días que no me saco los botines.

Los estribillos seguían ante las miradas de turistas, corresponsales extranjeros -muchos lo vivían con asombro- e innumerables vecinos curiosos.

Algunos molestos por semejante fiesta popular en un barrio de Vicente López, según las crónicas de la época.

Perón hace casi cuatro décadas aludió a -la preservación del medio ambiente algo de lo que muy pocos hablaban.

Fundamentó la necesidad de la -Unidad latinoamericana. El nuestro es un continente con alimentos y debemos volver a la etapa de la dignidad y felicidad de nuestro pueblo, disparó.

-Los riesgos, hoy, están ligadas a políticas depredadoras. Nos estamos quedando sin tierra, sin agua, sin oxígeno. Debemos volver a una economía sin los apremios de la deuda externa y retomar la senda solidaria de los pueblos latinoamericanos, subrayó.

Cuando el popular Chino Balbín debió por la parte de atrás de la casa de Gaspar Campos -lo ayudaron a saltar una tapia- porque miles de manifestantes cerraban todos los caminos, el coro de voces vibraba con otra impronta.

Los radicales no apoyarían a Balbín para el acuerdo con Perón.

Por entonces, torneo Nacional, River le ganaba 7 a 2 a Independiente.

La mayor goleada de los millonarios a otro equipo grande de toda la historia.

Esa tarde, Norberto Alonso repitió la genial jugada de Pelé en el Mundial ´70 amagó con el cuerpo ante el arquero Miguel Angel Santoro y "dejó" la pelota.

La casa Rosada cambió de dirección/

está en Vicente López por orden de Perón.

Tampoco lograba consenso el Bisonte Oscar Alende para acompañar el núcleo de las coincidencias.

Al cabo, Perón no podría ser candidato a Presidente en las elecciones del 11 de marzo del ´73.

Con el apoyo de varios partidos chicos Perón impulsaría el Frente Justicialista de Liberación.

La fórmula sería encabezada por Héctor Cámpora y como candidato a vice, Vicente Solano Lima (democracia cristiana)

Además, el Colorado Ramos sería aliado con la boleta del FIP.

Encuesta de Equis

Cristina tiene más del 65% de imagen positiva en el GBA

Casi el 60% de los encuestados tiene una imagen positiva del Gobierno nacional, en tanto que el 44% votaría a Cristina en 2011. La precandidata más rechazada es Elisa Carrió. La inseguridad es la principal preocupación en el Gran Buenos Aires.

Entre el 15 y el 23 de noviembre pasados, la Consultora Equis realizó un estudio de coyuntura sociocultural entre personas de ambos sexos de Capital Federal y los partidos del Conurbano bonaerense, del que se desprende que el 55.9% de los encuestados tiene una imagen positiva del gobierno nacional, en tanto que el 26% tiene una imagen regular y el 17.4% una negativa.

Con relación al gobierno de la provincia que encabeza Daniel Scioli, la imagen positiva baja al 41.5%, la negativa asciende al 20% y la regular al 28.5%. Mientras tanto, la percepción sobre el gobierno porteño de Mauricio Macri es positiva en un 31.2% y negativa en un 18%, mientras que el 21.9% la ve regular.

Entre los principales problemas que aquejan a la región, según la perspectiva de los encuestados, el que encabeza la lista es la inseguridad con un 70.8% de respuestas; luego le siguen la desocupación con el 25.9%, la educación con el 24% y la inflación con el 18.2%. Más atrás vienen la pobreza (13.6), la economía (12.3) y la salud (10.4).

Imagen y elecciones

Con relación a la evaluación de la imagen que tienen los dirigentes políticos nacionales entre la población, se destaca el 65.3% de imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (y 21.5% de imagen negativa), seguida por el gobernador Scioli con el 60.7% (17.5% negativa), el intendente de Tigre Sergio Massa (62.4% y 10.2% respectivamente), Pino Solanas (32.2% y 18%) y el diputado nacional Martín Sabbatella (21.6% y 13.5%).

Quienes concentran los más altos porcentajes de imagen negativa entre los habitantes del Gran Buenos Aires, según el estudio de la Consultora Equis, la lista está encabezada por Elisa Carrió con el 65.6% de imagen negativa, Eduardo Duhalde con el 54.6%, Francisco de Narváez con el 43.8% y Julio Cobos con el 45.7%.

Las respuestas de los encuestados sobre imagen se corresponden con la intención de voto a Presidente de la Nación para el año próximo. Cristina Fernández encabeza con el 44% de intención de voto, mientras que el segundo lugar corresponde a quienes aún no saben (o prefieren no responder) a quién votarán el año próximo, con el 15%.

Muy atrás quedan Mauricio Macri (11%), Ricardo Alfonsín (6.1%), Eduardo Duhalde (5.3%), Julio Cobos (4.8%) y Pino Solanas (4.6%).

En tanto, el mayor rechazo electoral lo concentra Carrió con el 27.4%, seguida por Eduardo Duhalde (25%), Cobos (19.7%), Cristina Fernández de Kirchner (19%), Macri (15.8%) y Alfonsín
(14.8%).

PERÓN, APUNTES PARA UNA BIOGRAFÍA DIRECTOR: JORGE COSCIA

Documental sobre Juan Domingo Perón, que registra el recuerdo de sus colaboradores, el testimonio de quiénes se han dedicado a estudiar su figura para reconstruir algunos momentos importantes de su vida: su nacimiento disputado entre dos pueblos, su infancia en la Patagonia, su carrera militar, sus amores y su ascenso al poder.

Titulo original: Perón, apuntes para una biografía

Género: Documental

Director: Jorge Coscia

Guionista: Jorge Coscia

Música: José Luis Castiñeira

Montaje: Celeste Maidana, Liliana Nadal

Origen: Argentina

Duración: 85 min.

Calificación: Apta para todo público

Espacio INCAA Km 0 Gaumont
Av. Rivadavia 1635
4371-3050
13:00 16:20 21:30

jueves, 25 de noviembre de 2010

Encuesta de la Consultora Equis



Notas de color: Carrió 2,4% , sólo superada por Felipe, el hermoso que logró el récord de 0% ... :) :) No es emotivo?

El presente post registra parte de los resultados de la medición realizada entre el 15 y el 23 de Noviembre de 2010. (Click sobre la imagen para agrandar los gráficos y cuadros)

Se utilizó el método interaccional a través de entrevistas personales mediante la aplicación de un cuestionario semiestructurado diseñado ad-hoc.

Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos, residentes en la región metropolitana del Gran Buenos Aires (Ciudad de Buenos Aires y partidos del Conurbano de la Provincia de Buenos Aires).

Para la selección de los entrevistados, entonces, se aplicó un muestreo probabilístico de tipo aleatorio polietápico consistente en:

Selección de región de residencia (Ciudad de Buenos Aires y Partidos del Conurbano de la

Provincia de Buenos Aires).

Selección de partido de residencia.

Selección de localidad de residencia.

Selección de barrio de residencia.

Selección de hogar de residencia.

Selección de persona.

El último nivel de selección fue ajustado por cuotas de género y edad de acuerdo a parámetros censales, el tamaño de la muestra fue de 600 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 4,0% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%.

"Creo que la juventud tiene que tener el rol de correr por izquierda a la agenda del gobierno"

Julia Mengolini, es panelista del programa Duro de Domar pero además es militante de La Cámpora. En una entrevista con Política Argentina dio su opinión acerca de cómo ve la oposición hoy, la militancia en las facultades y sobre la repercusión en los jóvenes que tuvo la muerte de Néstor Kirchner.

-¿Cómo llegaste al programa Duro de Domar?

-Por esas casualidades de la vida. Yo soy abogada y también estudié periodismo en TEA. Escribía en el suplemento joven del diario Miradas al Sur junto a Matias Castañeda (actual panelista de DDD). En ese momento yo estaba trabajando como secretaria parlamentaria en el despacho de Juan Cabandié junto con Carlitos Figueroa (actual ‘notero' de DDD) que también es abogado y compañero mío de la militancia desde la época universitaria. (Diego) Gvirtz habló con Matias Castañeda porque estaba buscando un notero para el programa. Matías pensó en Carlitos automáticamente y como yo estaba ahí ese día fui a almorzar con ellos y Matias me dijo: "Vos también podrías ir, Gvirtz te tiene que conocer". Entonces fui a acompañar a Carlitos, llegué antes entonces me quedé charlando y haciendo tiempo afuera del estudio con Gvirtz. Hablamos dos horas de política, entre otros temas, y se ve que le caí bien porque a las dos semanas me llamó para el panel.

Fue extraña mi sensación porque era algo que nunca me había esperado y sabía que iba a cambiar drásticamente mi vida. Me daba mucho miedo la exposición y sobre todo no estar a la altura de las circunstancias. Le dije que sí y me fui a mi casa muerta de miedo y así estuve por dos semanas.

-Hubo un cambio dentro del programa que se notó fuertemente con la salida de algunos panelistas...

-Estaba muy tenso el clima. Y la gente que veía el programa me lo decía. Y era así, porque nos llevábamos mal de verdad. El ‘chavo' (Fucks) y Fernanda (Iglesias) se odiaban. Él hablaba demasiado y no daba lugar a los otros, y ella ya no encontraba su espacio porque cada vez había menos chimentos. Por eso Gvirtz optó por sacarlos. Estaba todo demasiado tenso y eso se traducía.

-¿Cómo se explica que programas con relativo poco rating (Duro de Domar, Televisión Registrada y 6,7,8) tengan un impacto social tan grande, ya que se habla mucho de ellos?

-Si lo viera tan poca gente no tendríamos la repercusión que tenemos. Ahora, y más allá de la sospecha respecto a la medición concreta de Ibope, hay algo que el rating no mide y es el impacto que tiene sobre una persona. Cuando mirás Bailando por un Sueño es básicamente una especie de caja luminosa que está prendida en tu living. Ahora cuando tenés prendido 6,7,8 te están haciendo pensar. Ese programa organizó una marcha y juntó 10 mil personas en el obelisco. Y eso no lo hace Bailando por un sueño por más que tenga 40 puntos de rating, porque entretiene nada más. El rating es meramente cuantitativo, más allá de que no lo creo a ese número.

-A 6,7,8 y Duro de Domar se los critica por no ser programas periodísticos, sino militantes.

-Me parece una gansada total. ¿Qué fue Rodolfo Walsh? ¿Qué es (Horacio) Verbitsky o (Miguel) Bonasso? Son periodistas y militantes grosos. No hay ninguna contradicción entre esas disciplinas. Es más, a mi me parece mucho más genuino que un periodista se plante desde su lugar de militante porque está siendo sincero al decirte exactamente desde qué lugar te está hablando, sin ocultarte nada. No hay lugar a confusiones. La independencia no existe. Siempre se habla desde un interés, tuyo, coorporativo, del estado, o del que sea. Entonces el que viene y dice que habla desde la independencia está mintiendo.

-¿Percibís un crecimiento de la militancia universitaria?

-Respecto a los ‘70 no hay dudas que bajó, pero a la vez aumentó en relación a los '90s, cuando casi nadie militaba. Me parece fundamental la militancia en la facultad. Porque apunta a cambiar un montón de cosas desde un sitio importante para pensar en un proyecto de país. Lo que hace la militancia universitaria es crear puentes entre la universidad en que militás y el afuera.

-Y respecto a la facultad de Sociales donde hay tantos partidos chicos que tienen diferencias ínfimas y se pelean por esas cosas, en vez de crear un frente que reúna los puntos importantes en común...

-Es verdad que eso sucede en Sociales, donde un ‘trosko' me reparte un volante que dice No a la Ley de Medios; me dan ganas de partírselo por la cabeza. Sociales no es representativa de nada de lo que pasa afuera, porque el Partido Obrero saca menos del 1 por ciento de los votos y en Sociales tiene el centro de estudiantes. La izquierda va a subdividirse siempre. Es conocido el chiste: "Dos ‘troskos', tres corrientes". Porque cuando son tan puristas creen que tienen la verdad y no tienen ninguna vocación de poder ni la humildad para consensuar.

-¿Qué rol te parece que juegan las redes sociales hoy en día?

-Hay mucha gente que se confunde militancia con estar todo el día en la computadora. Son herramientas súper horizontales y democráticas para la discusión y sin ninguna mediación. Sin embargo es ‘clasemediera', porque vos vas al Segundo Cordón del Conurbano y no están twitteando. Hay que tener cuidado y no pensar que la discusión pasa por ahí. Es una herramienta más.

-¿Qué impacto tuvo la muerte de Néstor Kirchner y qué consecuencias te parece que traerá?

-El hecho político fue la movilización popular y el tremendo amor que expresó el pueblo para con Néstor. Desarmó como nunca el relato hegemónico de los grandes medios. TN, por ejemplo, tuvo que mostrar algo que no hubiera querido mostrar nunca. No podían evitarlo. Felipe Solá lo resumió muy bien cuando dijo: "Si el pueblo es el que llora, es la oposición la que tiene que estar confundida". El otro día Dolina decía que cuando alguien muere, uno hace el raconto y dice: "Ah, mira vos, pero ¿cómo?, ¿todo esto había hecho?" Si uno sale un poco del día a día de TN ve las cosas con más perspectiva. Probablemente tenga que ver con eso la ficha que le cayó a la gente que ahora se hizo kirchenerista.

-¿Creés que la situación interpeló a muchos jóvenes y los convocó a militar?

-Parte de la juventud entendió que se tiene que hacer cargo del rumbo del país, casi como en agradecimiento a Néstor. Además, el discurso de Cristina después de la muerte de su marido apuntó fuertemente a los jóvenes. La juventud tiene que tener militancia, organización y un lugar de decisión, y para eso ya hay pibes que ocupan espacios estratégicos. Por eso también es importante que los jóvenes nos formemos y estudiemos. Porque si vos vas a heredar el poder, el manejo y la administración del Estado tenés que ser un cuadrito.

-¿Cómo ves a la oposición?

-Como bola sin manija. Los veo desorientados. Me parece que ahora van a tener que dar cuenta de lo que es el kirchnerismo, porque hasta unas semanas esos tipos decían que el kirchnerismo se había terminó. ¿Qué hacer con ese discurso que te sostenía a vos mismo?

-¿Cuáles son los "debe" de la gestión iniciada en 2003?

-Creo que la juventud tiene que tener el rol de correr por izquierda a la agenda del gobierno para meter presión y lograr que sea más profunda y transformadora todavía. A mí me gustaría que se estatizaran más cosas. Con respecto a la diversidad todavía hay mucho por hacer. Por ejemplo que no haya discriminación a la hora de entrar a un laburo respecto a la gente que tiene HIV, o que un homosexual pueda donar sangre. Hay que profundizar la Asignación Universal por Hijo, porque todavía hay un palo y medio de chicos en condiciones de cobrarla y no la cobran, y tiene que seguir creciendo la industria y bajando el desempleo. No puede quedar un solo argentino sin empleo. Y sobre todo hay que ahondar en medidas que tiendan a la redistribución de la riqueza y a la justicia social. El proyecto de reparto de ganancias impulsado por Recalde es genial.

-¿Y en 2011, qué vaticinarías?

-Creo que el año que viene gana Cristina. Y si en dos mandatos hicieron lo que hicieron, en un tercero va a ser un descontrol de medidas transformadoras. Además, está tan desarmada la oposición, Clarín está cada día más débil y hay un pueblo que día a día apoya más las medidas del Gobierno.

CFK: "Estamos ampliando la conectividad energética"

La Presidenta afirmó que "un país que ha venido creciendo al 9 por ciento, necesita seguir realizando una fuerte inversión en materia energética", al anunciar obras de inversión. Mediante teleconferencia, Cristina inauguró una nueva turbina de la usina térmica Loma de la Lata, en Neuquén, y la Línea de Extra Alta Tensión NOA-NEA.


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó que el crecimiento del sector energético desde el 2003 a la fecha en el país significa "hacer verdadero federalismo" y busca "romper esa inercia centralista" de gestiones anteriores.

Así lo afirmó la Jefa del Estado al inaugurar obras y anunciar nuevas estratégicas del sector eléctrico, en un acto en el Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada, junto con los ministros de Planificación, Julio De Vido; de Industria, Debora Giorgi; el secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli y la presencia de dirigentes empresarios, sindicalistas y de los movimientos sociales.

"Hoy es un día muy importante, esperado, soñado, como es seguir ampliando la conectividad energética de la Argentina y aumentando su capacidad de generación. Esto es hacer federalismo en serio", expresó la mandataria.

Antes de su discurso, la jefa de Estado mantuvo teleconferencias con la provincias de Neuquén y de Formosa, desde donde el gobernador Gildo Insfrán, dedicó la inauguración de la línea de alta tensión NOA-NEA al fallecido ex presidente Néstor Kirchner, "quien soñara una Argentina mejor y está entre nosotros".

En su mensaje, la mandataria también recordó la figura de su marido, cuyas imágenes se pudieron ver en un video previo que se proyectó al inicio del acto. "Veía imágenes de quien fuera mi compañero.. que es mi compañero, porque nunca terminan de partir definitivamente", señaló Cristina, quien agradeció las palabras del gobernador Insfran y recordó que Kirchner comprendió la necesidad de ampliar el sistema energético "no de inteligente sino de haberlo sufrido en una provincia marginal" como era Santa Cruz.

La mandataria recordó "lo marginada que estaba la Argentina inequitativa, lo que era la distribución de energía y de recursos" y señaló que cuando llegaron al gobierno "una de las claves que nos propusimos fue romper esa inercia centralista de un país que se miraba el ombligo, que miraba del puerto para afuera y no veía la verdadera riqueza del país".

La Presidenta destacó que las obras anunciadas hoy "nos van a permitir ponernos en la `pole position` para las generaciones que vienen" y consideró que "nunca puede detenerse la incorporación de nuevas energías para sostener un crecimiento que vamos a seguir incrementando".

"Estamos convencidos de la potencialidad de Argentina. Tenemos ideas, proyectos, gestión y resultados que exhibir de esta política desarrollada en todos los frentes", añadió. Cristina remarcó asimismo la importancia de mostrar "resultados" en el área lo que "termina borrando los presagios y malos pronósticos", al recordar las críticas que se hicieron al gobierno ante una probable crisis energética que no ocurrió.

Por último, abogó también por la necesidad de "no seguir trayendo o arrastrando recursos del interior del país al centro del país", ya que "además de ser profundamente injusto e inequitativo para las regiones del interior, es muy poco competitivo en términos económicos".

Números que es mejor ocultar

Por Demián Verduga

“Esa encuesta no sirve, la desconocemos”, dijo a Miradas al Sur el analista Sergio Berensztein, de la consultora Poliarquía. Fue la respuesta que dio al ser consultado por el sondeo que el periodista Marcelo Zlotogwiazda dio a conocer en su programa de Radio Mitre. El dato más significativo de ese sondeo es que sus números coinciden con los de otras consultoras que ubican a la Presidenta al tope de la aprobación social.
El hecho ocurrió a principios de esta semana. Zlotogwiazda contó que tenía el último sondeo de opinión de Poliarquía y leyó los números. Sólo por mencionar algunos: Cristina Fernández aparecía primera con 57 por ciento de imagen positiva. Su intensión de voto estaba en 46 puntos, sacándole más de 25 a Alfonsín, que se ubicaba segundo con 19 por ciento. Cuando el periodista terminó de leer las cifras, un llamado salió al aire. Era Alejandro Catterberg, otro de los directivos de Poliarquía. Dijo que ellos todavía no habían decidido hacer pública esa encuesta y que se trataba de un “corte”. Según Catterberg, “son sólo 400 casos de un sondeo más amplio”. Y agregó que ellos (Poliarquía) creían que no era el momento de hacer mediciones, aunque reconoció que habían hecho el “corte” que Zlotogwiazda leyó en su programa.
Hay dos datos importantes que destacar. Poliarquía es la consultora preferida del diario La Nación y es común –en todas las encuestadoras– que un cliente privado solicite un sondeo y pida que no se haga público. Tomando en cuenta lo que Catterberg señaló por radio y lo que Berensztein dijo a este medio, queda claro que esa encuesta no se dará a conocer, aunque se completen todos los datos que según los analistas falta incorporar. ¿Por qué no publicar un sondeo en el que la Presiden
ta aparece primera y a una enorme distancia del segundo? Ellos sabrán la respuesta.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La vuelta de la soberanía

Por Pacho O’Donnell, autor de la Gran Epopeya

El Combate de la Vuelta de Obligado es la expresión a cañonazos de un conflicto que recorre la historia argentina: la disputa entre las ambiciones de las dirigencias vendepatrias asociadas con las potencias exteriores del momento, enfrentadas con los intereses de los sectores populares que encontraron la fuerza de su expresión con Rosas, Yrigoyen, Perón y los Kirchner (P. O’D.)

El combate de la Vuelta de Obligado es, junto al Cruce de los Andes, una de las dos mayores epopeyas de nuestra Patria. Una gesta victoriosa en defensa de nuestra soberanía que puso a prueba exitosamente el coraje y el patriotismo de argentinas y argentinos, lamentablemente silenciada por la historiografía liberal escrita por la oligarquía porteñista, antipopular y europeizante, vencedora de nuestras guerras civiles del siglo XIX.
Corría 1845. Las dos más grandes potencias económicas, políticas y bélicas de la época, Gran Bretaña y Francia, se unieron para atacar a la Argentina, entonces bajo el mando del gobernador de Buenos Aires, don Juan Manuel de Rosas. El pretexto fue una causa “humanitaria”: terminar con el gobierno supuestamente tiránico de Rosas, que los desafiaba poniendo trabas al libre comercio con medidas aduaneras que protegían a los productos nacionales, y fundando un Banco Nacional que escapaba al dominio de los capitales extranjeros.
Los reales motivos de la “intervención en el Río de la Plata”, como la llamaron los europeos, fueron de índole económica. Deseaban expandir sus mercados a favor del invento de los barcos de guerra a vapor que les permitían internarse en los ríos interiores sin depender de los vientos y así alcanzar nuestras provincias litorales, el Paraguay y el sur del Brasil. Dichas intenciones eran denunciadas por los casi cien barcos mercantes que seguían a las naves de guerra.
Otro objetivo de la gigantesca armada era desnivelar el conflicto armado entre la Argentina y la Banda Oriental (hoy República del Uruguay) a favor de ésta, que los franceses consideraban entonces protectorado propio. También independizar Corrientes, Entre Ríos y lo que es hoy Misiones formando un nuevo país, la “República de la Mesopotamia”, que empequeñecería y debilitaría a la Argentina y haría del Paraná un río internacional de navegación libre.
Los invasores contaron con el antipatriótico apoyo de argentinos enemigos de la Confederación rosista, que se identificaban como “unitarios”, muchos de ellos emigrados en Montevideo. Fueron ellos los que, vencedores del federalismo popular, escribieron nuestra historia oficial, lo que explica que la epopeya de Obligado haya sido ominosamente ignorada hasta nuestros días.
Ingleses y franceses creyeron que la sola exhibición de sus imponentes naves, sus entrenados marineros y soldados, y su modernísimo armamento bastarían para doblegar a nuestros antepasados como acababa de suceder con China. Pero no fue así: Rosas, que gobernaba con el apoyo de la mayoría de la población, sobre todo de los sectores populares, decidió hacerles frente.
Encargó al general Lucio N. Mansilla conducir la defensa. Su estrategia fue la siguiente: dado que se trataba de una operación comercial encubierta, el objetivo era provocarles daños económicos suficientes como para hacerlos desistir de la empresa y lograr así una victoria estratégica que vigorosas negociaciones diplomáticas harían luego contundente.
Mansilla emplazó cuatro baterías en el lugar conocido como Vuelta de Obligado, donde el río se angosta y describe una curva que dificulta la navegación. Allí, nuestros heroicos antepasados tendieron tres gruesas cadenas sostenidas sobre barcazas y de esa manera lograron que durante el tiempo que tardaron en cortarlas, los enemigos sufrieran numerosas bajas en soldados y marineros y devastadores daños en sus barcos de guerra y en los mercantes. El calvario de las armadas europeas y los convoyes mercantes que las seguían continuó durante el viaje de ida y de regreso, siendo ferozmente atacadas desde las baterías de Quebracho, de Tonelero, de San Lorenzo y, otra vez, desde Obligado.
Lucio N. Mansilla se puso valientemente al frente de sus tropas para rechazar el desembarco de los enemigos y resultó gravemente herido.
La estrategia fijada por Rosas y Mansilla tuvo éxito y las grandes potencias de la época finalmente se vieron obligadas a capitular aceptando las condiciones impuestas por la Argentina y cumpliendo con la cláusula que imponía a ambas armadas, al abandonar el río de la Plata, disparar veintiún cañonazos de homenaje y desagravio al pabellón nacional.
Desde su destierro en Francia, don José de San Martín, henchido de orgulloso patriotismo, escribió a su amigo Tomás Guido el 10 de mayo de 1846: “Los interventores habrán visto por este échantillon que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca” y más adelante felicitaría al Restaurador: “La batalla de Obligado es una segunda guerra de la Independencia”. Y al morir le legó su sable libertador.

Fuente: Miradas al Sur

Caso Noble: un querellante aseguró que su hermano asesinado puede ser el padre de Marcela

David Lanuscou dijo ayer que la hija de su hermano Roberto, asesinado por la dictadura en 1976, podría ser Marcela Noble Herrera y que, como querellante, pidió cotejar el ADN de la hija adoptiva de la dueña del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble con todas las muestras del Banco Nacional de Datos Genéticos.

"Roberto es asesinado junto a su esposa Bárbara Miranda, sus hijos Robertito de 6 años y Barbarita de 4, y secuestran a Matilde, la bebé de 6 meses", en una operación represiva de la dictadura en la casa de la familia Lanuscou en la localidad bonaerense de San Isidro, el 3 de septiembre de 1976, recordó David.

En declaraciones a la prensa que cubre el juicio contra los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez, agregó que los restos de sus familiares asesinados fueron descubiertos en 1984 en el cementerio de San Isidro, "junto a un osito y ropita de la nena".

A raíz del hallazgo, "vino un famoso antropólogo de Estados Unidos, Bernard Shaw, traído por las Abuelas de Plaza de Mayo, y se constata que de Matilde no hay restos y se nota que está todo fraguado".

"Esto coincide con la denuncia de algunos vecinos", testigos del asalto represivo a la vivienda de su hermano, que "vieron sacar una beba de esa casa destruida y a partir de ahí comienzan las sospechas de que podría ser Marcela Noble Herrera, la hija de la directora de Clarín".

Lanuscou dijo que esta información "se mantuvo en reserva durante muchos años y salta a la luz pública cuando (el ex juez Roberto) Marquevich, en la época de (la presidencia de Carlos) Menem la detiene por falsificación de documento".

"Y no me explico por qué aún no está presa. Yo tengo la certeza de que los hijos de Ernestina Herrera de Noble son hijos de desaparecidos", insistió el querellante.

Consultado por la prensa sobre si Marcela Noble Herrera podría ser su sobrina Matilde, contestó: "puede ser".

"Como querellante, acepté que se cotejaran los datos con el Banco Nacional de Datos Genéticos pero no solamente con los de nuestra familia y siempre me resultó muy sugestivo cómo se negaron a hacerse esos estudios", concluyó.

ENCUENTRO ENTRE RANDAZZO Y JUECES ELECTORALES. Ajustando detalles para las primarias.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, se reunió con los miembros de la Cámara Electoral Nacional y los jueces federales con competencia electoral, para avanzar en la organización de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias, previstas para el 14 de agosto del año próximo.

Durante el encuentro, que se desarrolló en la sede de la Cámara Nacional Electoral, Randazzo y los jueces avanzaron en el procedimiento de implementación de las primarias, que por primera vez se realizarán en el país el año próximo.

Durante un breve diálogo con la prensa, el titular de la cartera política recordó que la primaria abierta y simultánea "es obligatoria para todos los partidos políticos" y "tiene las características de una elección general".

Recalcó asimismo que "la ciudadanía participará en forma activa en la selección de los candidatos que se presentarán en los comicios generales".

El ministro precisó que para los partidos políticos que lleven un único candidato, la ley prevé que "tengan una actitud del uno y medio por ciento de total de votos válidos emitidos para recién poder ser candidatos en las elecciones generales". Indicó además que "con lista única, la ley también prevé que deben concurrir a las elecciones primarias obligatorias".

Al ser consultado sobre la posibilidad de adelantar las primarias, el ministro dijo que "se cumple con una ley que votó el Parlamento a fin de diciembre de 2009, donde se establece el segundo domingo de agosto para la puesta en marcha de primarias simultáneas y obligatorias, y el 23 de octubre para las elecciones generales".

De esta manera, Randazzo buscó responder los cuestionamientos hacia la primaria que surgieron en los últimos días de parte de dirigentes opositores como la titular del GEN, Margarita Stolbizer, y el diputado radical Oscar Aguad.

Stolbizer adelantó que su fuerza solicitará a la justicia electoral la suspensión de las primarias, en tanto que Aguad dijo que tendrían que adelantarse a junio para darle tiempo a los candidatos presidenciales que surjan de esos comicios a recorrer el país en campaña.

Por otra parte, Randazzo recordó que un capítulo de esta reforma "tiene que ver con el tema de la modernización del Código Electoral, que hemos empezado a implementar a partir de la sanción de esta Ley y a partir del nuevo DNI". En ese marco, anunció "la puesta en marcha a partir de hoy de una oficina de enlance entre el Registro Nacional de las Personas y la Justicia Electoral para resolver todo tipo de inconsistencia que se pueda dar", y destacó los avances en la digitalización de los padrones.

martes, 23 de noviembre de 2010

Un diario inglés recomienda salvar a Irlanda copiando a la Argentina

En un extenso artículo firmado por el estadounidense Dean Baker, se recuerda paso a paso el modelo de recuperación argentino y las desastrosas consecuencias de seguir las políticas del FMI y del Banco Mundial.
Irlanda debe ‘hacer la gran Argentina’” sería la traducción rioplatense del título del artículo en el diario británico The Guardian, recomendándoles a los irlandeses las medidas que adoptaron los “argies” para superar los efectos de la crisis de 2001.
“Irlanda debe estudiar las lecciones de la Argentina” escribe Dean Baker, codirector del Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Washington y autor de la nota, donde sugiere que así como la Argentina –“un publicitado niño de la tripulación neoliberal antes de verse en dificultades”– supo “romper el vínculo supuestamente indisoluble entre su moneda y el dólar y dejó de pagar su deuda”, Irlanda “debe romper con el euro, pues el dolor de la ruptura será seguramente menor que el dolor de permanecer”.
Baker repasa rápidamente el panorama que se vivía en nuestro país a finales de 2001: “El FMI estaba empujando a la Argentina para seguir medidas de austeridad cada vez más estrictas. Su programa bajó el PBI argentino en un 10% y empujó la tasa de desempleo a los dos dígitos.”
El economista aclara que luego de salir de la convertibilidad con el dólar, “el efecto inmediato fue que la economía empeoró, pero para el segundo semestre de 2002 estaba nuevamente creciendo. Este fue el comienzo de cinco años y medio de crecimiento sólido, hasta la crisis económica de 2009.”
Este macroeconomista estadounidense de 52 años –con un frondoso prontuario como luchador por los derechos civiles en su tierra y habitual columnista del The New York Times y The Washington Post– es tajante para explicar las consecuencias: “El FMI hizo todo lo posible para sabotear a la Argentina, que llegó a ser conocida como una mala palabra (dentro de los círculos financieros). Incluso utilizaron proyecciones falsas que subestimaban las predicciones del crecimiento con la esperanza de socavar la confianza” en este país.

Baker insiste en que “sólo una persona afectada de muerte cerebral puede todavía creer que las medidas tomadas por los organismos de crédito internacionales no son políticas”, y por eso aclara que el problema actual de Irlanda es que el rescate del Banco Central Europeo (BCE) y del FMI es un salvavidas de plomo que “consiste en imponer una austeridad rígida y que requiere que la fuerza laboral de Irlanda esté dispuesta a sufrir el desempleo en los próximos años”.

“El dolor infligido a Irlanda por el BCE y el FMI es completamente innecesario. La decisión de hacer que los trabajadores de Irlanda, junto con los de España, Portugal, Letonia y otros países, paguen por la imprudencia de sus banqueros es absolutamente de carácter político”. Su argumento es que si estas medidas son básicamente decisiones políticas, entonces los pueblos que pagarán los costos tienen el derecho a votar si quieren aceptar estas condiciones.
Como toda buena fábula proveniente de las islas británicas, no podía faltar un final con moraleja: “Lo que todos los países deben darse cuenta es que si están de acuerdo en jugar con las reglas de los banqueros, van a perder.”

En la foto que acompaña una pancarta sostenida por una activista recuerda que “Esta historia no tendrá un final feliz.”


Fuente: Tiempo Argentino