sábado, 31 de julio de 2010

Moyano al PJ Provincia de Buenos Aires, de a poco vientos de cambios para los intendentes noventosos

Tras el ACV del vicegobernador y presidente del PJ PBA, Alberto Balestrini, el partido había quedado prácticamente acéfalo desatándose una fuerte interna por su reemplazo que naturalmente debía caer en el vicepresidente primero, el secretario general de la CGT, Hugo Moyano.
Quienes se sintieron que serían desplazados fueron los que desde los 90 a raíz de los cambios económicos y sociales en el país formaban el polo de poder interno en el PJ PBA: los intendentes de los distritos grandes. El retroceso del movimiento obrero en las estructuras partidarias venía de la mano de la destrucción del trabajo formal y la baja sindicalización. Pero a partir de los cambios producidos en el país con las administraciones peronistas que trajeron reactivación económica, mejora en el empleo y el mayor peso político del sindicalismo a nivel nacional tenían que indefectiblemente verse reflejados en el partido que históricamente ha contenido y se ha nutrido de la fuerza del movimiento obrero organizado, la histórica columna vertebral del peronismo.
La reacción de los jefes territoriales que veían que su poder dentro de las estructuras partidarias se vería menguado frente al sector sindical al ser su máximo representante quien conduzca al PJ, fue proponer la creación de una "comisión de acción política" para darle al partido una conducción colegiada en lugar de personalizarla en Moyano quien venía reclamando ejercer la presidencia.
Bien, parece que el tema se destraba a favor de la conducción de Moyano como vemos aca en Página 12 en donde Daniel Scioli presta su aval para que asuma el mando partidario, algo a lo que en principio se oponía.
Recomendamos dos notas acerca de este tema:

  • Un excelente análisis detallado del proceso que llevó a Moyano hasta la conducción del PJ PBA pueden leerlo aca en ZOOM en el artículo escrito por nuestro amigo Fabián Rodriguez, El Conurbano.
  • Hoy en La Plata se celebrará un acto en donde se presentará la la mesa de la Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista con la presencia de Hugo Moyano en la sede de Camioneros en la calle 61 entre 4 y 5. De allí se trasladarán hasta la sede del PJ PBA de la calle 54, toda una toma de posesión. Esta nota de Diagonales tiene otro excelente análisis del tema.
El desafío es que el territorio y los hombres del gremialismo puedan articular juntos una política que los integre en un PJ movilizado y activo como viene haciendo falta en la PBA.
Gentileza del Ingeniero

viernes, 30 de julio de 2010

Rodolfo Ortega Peña será recordado a 36 años de su asesinato

El abogado y diputado del peronismo revolucionario será homenajeado por Eduardo Luis Duhalde. Cuando asumió la banca prometió investigar la Masacre de Trelew. “La sangre derramada no será negociada”, dijo en su juramento."La muerte no duele”, fue la frase que Rodolfo Ortega Peña pronunció ante sus amigos la noche previa a ser asesinado de 25 balazos por la Triple A, el 31 de julio de 1974, en Carlos Pellegrini y Arenales, donde ahora se erige una plaza en su honor. Sus dichos eran en respuesta al reclamo de su entorno para que se cuidara, que no se expusiera ante las amenazas que cada vez llegaban con más frecuencia. A casi 36 años de su asesinato –confesado en el exilio por el subcomisario de la Policía Federal, Rodolfo Eduardo Almirón–, el Instituto de Comunicación Social del CEPELS (Centro de Estudios Políticos, Económicos, Legales y Sociales) recordará hoy la trayectoria del intelectual, abogado, político y diputado a través de los testimonios de su amigo y socio Eduardo Luis Duhalde, actual secretario de Derechos Humanos, y de Claudio Heredia, subsecretario de Asuntos Legales de la Presidencia.Nacido en una familia acomodada, Ortega Peña tuvo una etapa de ferviente antiperonismo, e incluso festejó el golpe que derrocó a Juan Domingo Perón en 1955. Militó en el Partido Comunista hasta que en 1960 se desvinculó y se produjo su acercamiento al movimiento peronista. Con el golpe de 1966, comenzó a defender a presos políticos y denunció violaciones a los Derechos Humanos durante el régimen militar. En esa época también arrancó su amistad con Duhalde, con quien después denunciaría, a través de la revista Militancia peronista para la liberación, el financiamiento de la Triple A a través del ministro de Bienestar Social, José López Rega.El joven abogado había accedido a su banca de diputado nacional por el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en las elecciones de marzo de 1973 y entre sus promesas de campaña se comprometió a investigar la Masacre de Trelew, que había ocurrido un año antes. “La sangre derramada jamás será negociada”, fue su frase al jurar como diputado, la misma que usaban las organizaciones revolucionarias, lo que significó su ruptura con el oficialismo y la creación del bloque unipersonal Peronismo De Base. El día de su asesinato, la revista El Combatiente, del PRT, encabezaba su edición con esa noticia. “Las bandas asesinas dirigidas desde el ‘Ministerio del Pueblo’ que comanda el Secretario Privado de la Presidente de la República, se ha cobrado una nueva víctima de las filas del Pueblo”. Los restos de Ortega Peña fueron velados en la Federación Gráfica Bonaerense, gremio en el que había trabajado como abogado laboralista y en el que había defendido a cientos de obreros. Fueron a despedir sus restos militantes de todos los sectores políticos, desde líderes guerrilleros hasta estudiantes secundarios, que a la mañana siguiente marcharon junto al cuerpo hasta la Chacarita, aunque sólo unos pocos pudieron ingresar al cementerio después de una brutal represión policial. “No ha muerto simplemente el diputado, sino un militante del peronismo revolucionario que tenía una vieja y consecuente lucha al servicio de la clase obrera peronista y del pueblo”, manifestó durante el velatorio Eduardo Luis Duhalde
Tiempo Argentino, 30/07/10

jueves, 29 de julio de 2010

OLGA AREDEZ, LA FAMILIA BLAQUIER Y LA "NOCHE DEL APAGÓN" DE LEDESMA, JUJUY.


El buen documental "Sol de Noche-La historia de Olga y Luis", codirigido por Pablo Milstein y Norberto Ludin con producción de Eduardo Aliverti, narra con precisión la conocida como "Noche del Apagón", con el hilo narrativo de la historia del médico Luis Aredez y su esposa Olga Márquez.

La Noche del Apagón

El 27 de julio de 1976, la ciudad de Libertador General San Martín y la localidad de Calilegua fueron sitiadas por la Policía de la provincia de Jujuy, la Policía Federal, el Ejército y la Gendarmería Nacional.
A las 22 horas se produjo, simultáneamente en las dos localidades, un apagón total (salvo en la fábrica de la empresa Ledesma).

Amparados en la oscuridad, en vehículos de la propia empresa manejados por sus empleados, las fuerzas represivas secuestraron a 400 compañeros: obreros, estudiantes secundarios y universitarios, amas de casa.

Todos fueron llevados a lugares clandestinos de detención, en los galpones de mantenimiento del ingenio Ledesma, donde permanecieron días y meses atados y encapuchados, para finalmente ser trasladados en grupos a la sede de la Gendarmería Nacional o bien a la central de policía de Jujuy en San Salvador.

Los detenidos eran recibidos por el comisario E. Haig.

La historia reciente de Jujuy lo recuerda como a uno de los asesinos más grandes del noroeste argentino. Él era quien decidía quién viviría y quién moriría.

Los que sobrevivían a las torturas eran destinados al penal de Gorriti y de ahí al campo de concentración de la localidad de Guerrero, actual Escuela de Policía de Jujuy.

Este campo de concentración era habitualmente visitado por el obispo José Miguel Medina, quien en días de la "democracia" fue elevado a vicario castrense de las Fuerzas Armadas.

La historia de Olga y Luis

El doctor Aredez y su esposa habían viajado desde Tucumán a Ledesma a trabajar como pediatra del ingenio.

Allí se encontró con las secuelas de la explotación en los más indefensos, los niños, atacados en verano por feroces diarreas.

Al año fue despedido por proporcionarles a sus pacientes "demasiados" medicamentos.

Aredez se quedó trabajando en la provincia, donde era querido por todos.
En 1973 lo eligen intendente de Libertador General San Martín, y entre las medidas que toma hubo una que lo marcó de muerte: cobrarle, por primera vez, impuestos al Ingenio Ledesma.

El mismo 24 de marzo de 1976 es secuestrado en un vehículo del ingenio y está un mes desaparecido. En 1977 lo desaparecen definitivamente.

Desde hace veinte años su esposa Olga marcho en la plaza del pueblo con "Madres de Detenidos y Desaparecidos del departamento de Ledesma-Jujuy", y siguio marchando aun sola.

Una gran marcha se realiza todos los años el 27 de julio recorriendo los pueblos afectados, organizada principalmente por sus cuatro hijos.

Las fuerzas represivas son las armas del gran capital

Lo que también muestra el documental es la complicidad absoluta del ingenio con las fuerzas represivas, o mejor dicho: las fuerzas represivas como guardia pretoriana del capitalismo.

El "involuntario" testimonio de quien fuera jefe de personal deja esto al desnudo, contando incluso cómo se torturaba dentro de la empresa, donde también la Gendarmería tenía un destacamento permanente.

Asimismo la inhumana explotación de los trabajadores con que se forjó la fortuna (activo de 500 millones de dólares) de la familia Blaquier, dueña del ingenio.

Cada gramo de azúcar está abonado por la sangre de miles de trabajadores y sus familias y por la salud de todo un pueblo (el bagazo -desperdicio de la caña- es tremendamente nocivo y nauseabundo. Incluso Olga está enferma de "bagazosis").

También un cura "testimonia" su solidaridad con los explotadores. (Permítanme agregar que Nelly Arrieta de Blaquier es la actual presidenta de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes...)

Hoy en día, que vuelve a estar sobre el tapete la impunidad y el juicio y castigo a los culpables, la "noche del apagón" nos obliga a repetir: Obediencia Debida las pelotas.

Son culpables todos los verdugos y sus lacayos y es culpable el capitalismo.

La familia Blaquier y el Ejército y la Gendarmería y la policía.

Ni olvido ni perdón.

Cárcel a todos los genocidas.

El poderoso movimiento piquetero del Norte argentino tiene esto bien claro

martes, 27 de julio de 2010

El día que Evita ayudó a los niños pobres de Estados Unidos

EVA PERÓN Y LA FILANTROPÍA DE CHOQUE, de Graciela Larrañaga
En un clima diplomático tenso, con EE.UU., Eva Perón envió, en 1949, ayuda a los niños negros de Washington. El acto fue tachado de arrogante y generó pedidos de explicaciones.

En 1952, cuando falleció, hace ahora medio siglo, muchos aún recordaban en los Estados Unidos que tres años antes Eva Perón había asombrado al mundo político al enviar un avión con ayuda de invierno para los niños pobres de Washington.
Fue en 1949, en medio de un clima de tensión diplomática creciente entre nuestro país y los Estados Unidos, y en vísperas de que Harry Truman asumiera la presidencia. El vicepresidente Truman era un granjero de Missouri a quien la muerte del presidente Franklin Roosevelt depositó en el centro del poder mundial.
Truman arrojó sin titubear la bomba atómica sobre Japón y había dado muestras de que estaba dispuesto a poner a los Estados Unidos a la cabeza del mundo cuando se firmara la paz. Su elección por cuatro años, a partir del 21 de enero de 1949, fue una celebración internacional marcada por la guerra fría ya desatada contra la Unión Soviética y un reconocimiento hacia la mayor potencia. Las principales figuras de la política se hicieron presentes en Washington y todos se sorprendieron al recibir una comunicación de la embajada argentina que informaba sobre un evento que tendría lugar al día siguiente de los festejos oficiales. Se trataba de la entrega de ropa de invierno para 600 niños pobres residentes en los barrios bajos de la capital.
La donación en nombre de Eva Perón y su Fundación de Ayuda Social había sido gestionada cuidadosamente con el reverendo Ralph Faywatters, quien presidía la Children''s Aid Society, una entidad caritativa que protegía a los niños negros de Washington. Consistía en ropa de abrigo y calzado, fabricados en la Argentina y enviados por avión, lo que sugería la situación apremiante de quienes se beneficiarían con la ayuda.
La reacción del gobierno norteamericano no se hizo esperar y la embajada argentina tuvo que dar explicaciones sobre las intenciones del regalo. Entretanto, el reverendo Faywatters había puesto en acción a otras organizaciones y un total de 27 entidades —en su mayoría de ciudadanos negros— reclamaron su porción del cargamento. La idea de que el gobierno norteamericano podía impedir que los niños pobres obtuvieran su ropa de invierno argentina produjo una rápida agitación entre miles de familias de Washington.
El asunto fue tratado por la prensa internacional. La Agence France Presse describió "una situación que por momentos parecía casi enojosa, debido a la confusión producida por la inesperada noticia" de la donación. "No hubo intención de demostrar que en un país rico cual es Estados Unidos, hay niños ''pobres''", agregó la AFP. Los diarios de la cadena Scripps-Howard no ocultaron su perplejidad y publicaron en docenas de ciudades norteamericanas un comentario donde afirmaban que "la Fundación encabezada por la esposa del presidente argentino no hace las cosas con moneda pequeña ni tampoco peca de falsa modestia".
También trataron el episodio los semanarios de mayor circulación, como Newsweek, bajo el título "Señora" pockets (Señora bolsillos) y Time, que lo encabezó "Helping hand" (Dando una mano), donde no ocultaban que la filantropía peronista transpiraba arrogancia pero había golpeado exactamente en un punto muy sensible, el de la pobreza alarmante de la mayoría negra de Washington.
El reverendo Faywatters, silencioso cómplice de Evita, se hizo cargo de los regalos y retribuyó con una nota oficial donde subrayó que "entendemos ante esta evidencia su deseo (de Eva Perón) de que toda América viva y trabaje unida para bien de su pueblo (y) esta contribución para los niños necesitados está por encima de toda diferencia internacional de opinión política".
El caso quedó cerrado definitivamente y la embajada argentina insistió en que si bien la entrega formal de la donación se había superpuesto con la asunción presidencial de Truman, se trataba de una coincidencia sin propósitos secundarios.
Truman le dio en parte la razón a Evita cuando en su discurso de posesión afirmó que "Estados Unidos sufre el efecto de los precios excesivamente elevados, la producción no cubre aún las necesidades y los salarios mínimos son demasiado bajos, al mismo tiempo que las pequeñas empresas pierden terreno en beneficio de los monopolios". La prosa de Truman anticipaba los cambios en los derechos civiles para los negros aunque faltaban años y mucha sangre para que estos se concretaran definitivamente.
Unos apuntes de Eva Perón hasta ahora inéditos, pertenecientes a la Colección Alberto Casares, revelan cómo siguió personalmente la donación a la Children''s Aid Society y en todo momento fue conciente de su alto contenido político. "Sirva de ejemplo este acto y esta ayuda que lo hacemos con todo el respeto y todo el cariño por el gran pueblo de los Estados Unidos y humildemente le hacemos llegar nuestro granito de arena de ayuda", escribió con su tumultuosa caligrafía. En otro lugar afirma que "este avión argentino que pronto llegará a Estados Unidos representa a la bondad de nuestro conductor y lo que somos capaces de hacer por el desposeído, esté donde esté y se encuentre donde se encuentre".
Pero en Washington la procesión iba por dentro y a nadie se le ocultó que detrás de la prosa protocolar rugía la furia de la mujer más poderosa de la Argentina y sin duda la más famosa en el mundo de su tiempo. En los dos años siguientes la misma Fundación de Ayuda Social enviaría donaciones semejantes a más de ochenta países, entre los que se incluían naciones europeas devastadas por la guerra, pequeños principados africanos y prácticamente todos los países latinoamericanos. Sin embargo, aquella donación para los niños pobres de Washington D.C. resultó incomparable

Rogelio García Lupo, Últimas Noticias de Perón y su Tiempo, Bs. As., Javier Vergara Editor, 2006

Gustavo Rearte, símbolo de la Resistencia y del Peronismo Revolucionario. FUNDADOR DE LA JUVENTUD PERONISTA.

Por Daniel Alberto Chiarenza

Gustavo Rearte nació en Buenos Aires, el 25 de julio de 1931; y murió, también, en Buenos Aires, el 1º de julio de 1973.
Fue un dirigente político y sindical argentino que desde que su uso de razón se lo permitió adhirió a los preceptos sociales del Peronismo, una de las figuras más destacadas del ala izquierda de ese Movimiento, inclusive fue el fundador de la Juventud Peronista en 1957, rama que no existía hasta ese punto de la Resistencia.
Rearte empezó como obrero en la fábrica SIAM, después en Jabón Federal y llegó a ser secretario general del Sindicato de Jaboneros y Perfumeros.
Además de fundar la nueva rama, Gustavo fue integrante de su primera mesa ejecutiva.
Cuando La Fusiladora, con sus esbirros: Lonardi, Aramburu y Rojas derrocan a Perón en el '55, es uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integran los numerosos Comandos de la Resistencia, formando parte del Comando Juan José Valle, mártir de la Causa Peronista del año anterior.

La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: sus propios hermanos Alberto y Miguel Rearte, Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar Cacho
El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, Héctor Spina, etc.
En enero de 1959 estuvo en la dirigencia combativa que organizó la toma del frigorífico Lisandro de la Torre, para evitar su privatización.

Tras la represión fue preso y en el peronismo combativo fue creciendo la idea de que solamente quedaba la lucha armada como opción, así comienzan las experiencias guerrilleras de Uturunco y luego Taco Ralo en Tucumán.

En 1960, Gustavo Rearte, Envar El Kadri, Jorge Rulli y Felipe Vallese, entre otros, participan de la primera acción de resistencia armada urbana, que concretaron bajo la sigla Ejército Peronista de Liberación Nacional (EPLN): el operativo llevado adelante fue el ataque a una guardia de la Aeronáutica en Ciudad Evita. Rearte fue el jefe del operativo, que resultó todo un éxito y les permitió apropiarse de dos subametralladoras PAM, uniformes y municiones.

¡Viva Perón, Carajo!!!

Luego, la conducción de la JP envió a Rearte a Montevideo a establecer contacto con los exiliados peronistas. Allí se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista y -por aquellos años- delegado personal de Perón. Fueron ellos, en aquel momento trascendente para la Historia de América Latina, quienes establecieron los puentes del peronismo con la Revolución Cubana, con Fidel Castro y el Che Guevara. Rearte, inclusive, fue el enlace para preparar dos viajes de Perón a Cuba, que finalmente no se realizaron.
En 1962 y estando en formación la combativa CGT de los Argentinos, escribió el documento de Huerta Grande que marcó un hito en la historia del movimiento obrero. Cuando regresa, es baleado por una comisión policial en la esquina de Rodríguez Peña y Sarmiento, en el centro de la Capital Federal y encarcelado. Sucesivamente, pasa por las cárceles de Devoto, Caseros y Olmos.
Por esos días, Gustavo Rearte fue deambulando por muchos presidios de nuestra Patria. En julio de 1963, el gobierno radical de Arturo Illia promulga una amnistía para todos los presos políticos. Son liberados, entre otros, los iniciales fundadores de la Juventud Peronista: Rearte, Rulli, Spina y El Kadri, quienes se abocan a reorganizar a la JotaPé, que había sufrido duros golpes por la represión implementada por el Plan CONINTES (Plan de Conmoción Interna del Estado - Decreto 2.628/13 de marzo de 1960 - Gobierno de la UCRI de Arturo Frondizi). Gustavo Rearte, posteriormente, se integrará al Movimiento Revolucionario Peronista (MRP) formando parte de su conducción.
Fue en la época en que Rearte mantenía un vínculo muy fuerte con Perón, quien le había pedido que formara una organización político-militar para su regreso.

Es cuando Gustavo se decide a fundar, como se dijo, el Movimiento Revolucionario Peronista y envió a numerosos cuadros a entrenarse a Cuba.

El contacto entre Rearte y Perón era fluído, a veces por visitas de Rearte y a veces por carta.

En razón de la experiencia del apoyo a la lucha armada, Rearte fue muy cauto y muy buen diagnosticador de coyunturas apropiadas e inapropiadas para golpear con la guerrilla.
Esas discusiones eran duras incluso entre compañeros.
Su hija Eva, cuenta en un reportaje -bastantes años después- que cuando le pusieron el nombre de su padre a una calle, Cacho El Kadri se le acercó para pedirle disculpas porque en medio de aquellas discusiones lo había calificado de traidor.

La posición de Rearte con las últimas organizaciones armadas del peronismo, FAP y Montoneros, también fue la misma.

Creía que no estaban dadas las condiciones y que un proceso de ese tipo terminaría en una masacre.

Hace relativamente poco tiempo (2006), la compañera licenciada Eva Rearte hablaba de este modo con motivo de ser su padre el sujeto de un merecido homenaje en la Legislatura porteña: -Yo nací con un padre militante y siempre me explicó que luchaba contra las injusticias y por los derechos de la gente, era un tipo muy estudioso, muy pensante, muy reflexivo [...]

María Eva Rearte: -Papá estaba en Plaza de Mayo con mi madre cuando fueron los bombardeos –cuenta Eva Rearte–, siempre nos contaba que se habían tenido que refugiar de las bombas bajo la recova. Ese fue un punto de inflexión para las decisiones que tomaría después en su vida [...]

Consecuencia de los bombardeos del 16 de junio de 1955 contra la indefensa población civil.

-El viejo estuvo con el Che cuando pasó hacia Bolivia. Discutió para convencerlo que no estaban dadas las condiciones, que el PC lo iba a traicionar y que lo iban a matar
, señala Eva.
Hubo encuentros entre Gustavo Rearte y el Che.

-Perón lo trató muchas veces como a un hijo
–afirma Eva – su hija-, yo creo que vio en él una veta pese a que muchas veces no estaba de acuerdo y le discutía. Perón le ofreció sentarse en la mesa del Partido Justicialista, ser su enviado, le ofreció viajar en el avión de su retorno. Pero mi viejo le decía que él no veía ningún revolucionario donde le ofrecía que estuviera y que no se sentaba con cualquiera. Era peronista y amaba a Perón, pero se había formado en otro momento, tenía otra formación [...]
Eva Rearte:
-Es la contradicción que se vive con alguien a quien se admira, pero se crece distinto –continúa–, yo soy ahijada de Perón. Me bautizaron a los siete años con los Contursi como representantes de Perón. Se escribían, Perón lo recibía. Mi papá le llevaba sus análisis sobre la situación en el país. Hasta que llegó un momento en que no lo recibió. No vivió ese corte con bronca, sino más bien con tristeza. Fue muy doloroso para él[...]
-Muchos de los que se preparaban para esas experiencias eran compañeros suyos
–recuerda–, discutió con ellos, les dijo que los iban a aniquilar y la discusión vuelve a repetirse unos años más tarde con Taco Ralo. También creía en la lucha armada, pero pensaba que la lucha principal era política, porque la lucha armada tenía que ser apoyada por la gente [...]
-Papá había estado en la Plaza durante los bombardeos, entre los fusilados de aquellos años tenía conocidos, todo eso lo llevó a pensar que la única opción era la lucha armada, pero al mismo tiempo llegó a la conclusión de que la capacidad de odio y de saña de los militares podía desembocar en una masacre tal como pasó después[...]

Eva Rearte:
-Siempre nos explicó todo lo que hacía y por qué y además nos hacía partícipes, a su manera, un poco como era la lucha de esos primeros años de la Resistencia, en plena prohibición del peronismo y sus símbolos.
Me acuerdo cuando yo era chiquita, él me decía -Eva salí corriendo y cuando yo me alejaba, empezaba a gritar a todo pulmón -¡Evita! ¡Evita!

La gente se horrorizaba y él lo gozaba porque estaba llamando a su hija.
Continúa contando Eva que: otra vez en pleno San Justo, iban en un colectivo. Rearte le pedía a Eva que cantara la Marcha Peronista y cuando se armaba el revuelo, la sacaba por la ventanilla porque afuera ya había otro compañero para recibirla.
Evita Rearte: -Papá había escrito el programa revolucionario de Huerta Grande, era obrero, no había terminado el secundario. A fines de los ’70, cuando empecé el colegio, se puso a estudiar conmigo. Hizo el secundario libre y hacíamos juntos los trabajos prácticos. Con sus manazas tenía que bordar unas batitas con punto vainilla. Quería recibirse para estudiar abogacía, pero no pudo por la enfermedad [...]

Programas revolucionarios de La Falda y Huerta, según la particular visión de Ricardo Carpani.

-Era un convencido de la necesidad de concientizar y concientizarse, se pasaba hasta altas horas de la noche leyendo, le gustaba la historia de las revoluciones, discutía mucho sobre la revolución argelina y la cubana, por supuesto.

El compañero Gustavo era un gran lector de Historia de las Revoluciones.

Eva lo recuerda también la cárcel: -La primera imagen que tengo de mi padre es su brazo saliendo por una ventana de la cárcel de Caseros y hablándonos a los gritos.

Y recuerda cuando regresaron a su casa y había un túmulo con una cruz que decía: -Rearte te queda poco tiempo, a pesar de que su padre intentó taparlo con los brazos para que no lo vieran.

-Ya estaba enfermo en su último viaje a Cuba, en el ’72.

Participó en la campaña presidencial de Héctor Cámpora pese a que no estaba de acuerdo porque pensaba que Perón tenía que ser el candidato.

En marzo lo internaron y murió en julio, -tras ver con tristeza la masacre de Ezeiza puntualiza Eva.

-Yo creo que el homenaje que le van a hacer en la Legislatura es también un homenaje a la gente que luchó con él y que entregó todo en forma desinteresada por esa lucha dentro del movimiento peronista. Y también es una forma de recuperación de la memoria porque de alguna manera, los hechos de los años ’70 relegaron las figuras de muchos luchadores populares de los años anteriores. Recordarlos es una forma de hacerles justicia.

domingo, 25 de julio de 2010

La milicia sanitaria de Eva Perón, una historia silenciada por la intolerancia, Por Cynthia Ottaviano. Tiempo Argentino

Hace 62 años nacía la Escuela de Enfermeras. Tuvo 858 egresadas y 430 especialistas. Estudiaban manejo, Anatomía y Doctrina Peronista. Su competencia contra la Cruz Roja y el intento del golpe del ’55 por borrarlo todo.
Tenían el día organizado “para cultivar el espíritu, la mente y las condiciones físicas”. Se despertaban al alba, hacían gimnasia, se duchaban y tomaban clases teóricas. Incluían Anatomía, Fisiología y también Doctrina Peronista. Almorzaban “respondiendo a un régimen alimentario científico”. Volvían a hacer deporte y se retiraban a limpiar su cuarto, “bajo el más estricto aseo”, sus tres uniformes reglamentarios, y su alma: “antes del sueño reparador” debían realizar “un examen de conciencia, preguntándose qué han hecho para la felicidad de la comunidad y de la patria”. No podían mentir. Estas eran algunas de las normas que cumplieron las mujeres, de entre 16 y 21 años, que se sumaron a la Escuela de Enfermeras de la Fundación Eva Perón. Esta verdadera milicia sanitaria fue creada a principios de 1948 y llegó a formar 858 enfermeras y 430 especialistas, cifra récord para la época. Pero el sueño dorado duró poco: con el golpe del ’55, las persiguieron, les allanaron las casas y les quemaron hasta los uniformes. Su historia fue silenciada hasta hoy.
En su mayoría eran chicas humildes, a las que no les importaba nada más que “servir a su pueblo”. Todo lo que pudieran hacer, para ellas, era poco, porque la escuela significaba “la dignidad, la vida”. El rigor era lo de menos. Así lo recuerda María Luisa Fernández, en diálogo con Tiempo Argentino: “Abnegación, desinterés y amor, esa era la frase de Evita. Y nosotras lo vivíamos así, no se nos ocurría cuestionarlo” .
Lo mismo cree Nilda Cabrera, egresada de la escuela en 1951: “En nuestras vidas no habíamos ido ni a La Salada –relató a este diario–. Era un sueño para nosotras. La primera vez que me subí a un avión fue para ir a Ecuador. Después a Perú. Y nos recibía el presidente del país”
Por eso se sentían elegidas, por conocer países latinoamericanos y europeos, príncipes y presidentes. Sentían que las habían transformado y, en definitiva, ese era el objetivo de la Escuela: formar “misioneras de paz”, siempre “dentro de la norma disciplinaria”. Así lo explicó Adelina Fiora, la primera regenta: “muchas venían de hogares muy humildes y desconocían por completo el sentido de la disciplina, indispensable para el estudio que emprendían. Se me ocurrió que una manera de enseñarles a organizarse era izar y arriar la bandera en el patio. Tal como hacen en la escuela primaria y secundaria.”

Y funcionó.
La idea tenía dos fuentes de inspiración muy concretas: el justicialismo, de raíz socialdristiana, y el proyecto del médico Ramón Carrillo para cambiar el mapa sanitario argentino. En 1945, por ejemplo, en la provincia de Jujuy, se morían 300 bebés de cada mil que nacían. Carrillo sostenía que debía formar a 20 mil enfermeras profesionales, para el cuidado de la población civil, pero también para la defensa nacional en casos extremos, como guerras y catástrofes. En su “Plan Analítico de Salud Pública” (1947) sostuvo que por medio de la medicina asistencial, la sanitaria y la social podía cambiarse la realidad.
Y el plan se puso en práctica. Hasta ese momento, la escuela de enfermería más conocida, tal vez, era la de la Cruz Roja Argentina. Para el peronismo, ninguna de las dos servía: eran del sistema capitalista. Bajo los parámetros de Eva y Carrillo, las alumnas debían tener otros principios: “No creen ofrecer limosnas, no entienden que van a regalar ayuda a los pobres: están regidas por el concepto justicialista, que constituye la base de la entidad central a la que pertenece. No esperan el llamado de los necesitados, se dedican organizadamente a buscar a quienes necesitan auxilio”, detalla una publicación de 1949, de la propia escuela. Para las alumnas era sencillo: la Cruz Roja era para la aristocracia. “Era gente de dinero, de doble y de triple apellido. Se anotaban para casarse con un médico. Nosotras éramos el Pueblo, las grasitas”, explica María Luisa. Grasitas o no, tenían que pasar exámenes, bolillero de por medio “Llegábamos re nerviosas”, agrega.
El programa se considera de los más completos del momento: en primer año tenían Anatomía y Fisiología, Semiología (Médica), Higiene y Epidemiología General, Defensa Nacional, Historia de la Enfermería y Moral y Doctrina Peronista. En segundo: Enfermería Quirúrgica, Enfermería Clínica, Primeros Auxilios, Medicina Social y Doctrina Peronista. Y en tercero: Obstetricia y Ginecología, Infecciosas, Puericultura y Pediatría, Dietética y Arte Culinario, Neuropsiquiatría y Doctrina Peronista. Además, podían optar por estudiar un año más y recibirse como especialistas en Anestesia, Hemoterapia, Laboratorio y Asistencia Dental, entre otras. Resulta evidente que la única materia que se repetía año tras año era Doctrina Peronista. El objetivo era muy concreto, formar enfermeras, pero justicialistas: “la alumna es preparada para el civismo –remarcaban los escritos–, pues con la conquista de los derechos políticos de la mujer, adquiere gran importancia la capacitación de la juventud femenina en ese campo”. Se buscaba revolucionar la enfermería y el país. Como consideraban que no había material de formación suficiente, la escuela contaba con un equipo auxiliar de taquígrafas. De esa manera, se tomaba nota de las clases, para preparar los apuntes que después repartían en forma gratuita. Igual que los uniformes (reglamentario interno, de labor y de gala) y que las habitaciones individuales para las que venían del interior y la comida.
“Todo era revolucionario –sostiene Nilda–. Nos enseñaban a manejar, motos, jeeps y ambulancias.” Es que a su cargo tenían 200 motos, los jeeps blancos, equipados con carpas, camillas y botiquines y las varias “ambulancia-hospital”, una suerte de motor-home, con diez camas en su interior y una cabina de operaciones. Contaban también con equipo para realizar transfusión y oxigenoterapia. Tenían, además, hasta perros amaestrados, que transportaban botiquines de aluminio.
“La disciplina era una cosa que se nos inculcaba mucho –detalló Delia Maldonado–. La primera lección que se nos dio fue la de saludar siempre al paciente. Y preguntarle cómo se sentía. Jamás se prendían las luces de la sala ni se despertaba a los pacientes batiendo las manos o gritando.”
Así se los había pedido la propia Evita, el 14 de septiembre de 1950, cuando la Escuela se incorporó a la Fundación Eva Perón. “En este acto le prometo al Presidente –sostuvo– que vamos a formar muchas enfermeras para ofrecerles a la patria, mujeres sacrificadas, capaces y dignas del pueblo argentino. Ustedes nunca podrán saber lo mucho que las quiero, nunca podrán comprender el profundo cariño que siente su presidenta hacia todas sus colaboradoras, nunca podrán comprender el amor entrañable y la satisfacción enorme que siento cuando veo una enfermera de la Fundación. Este afecto nace porque ustedes son artífices de esta gran obra, porque ponen no sólo el trabajo incansable sino el espíritu, porque colaboran conmigo para demostrar a nuestro presidente y al Pueblo de lo que somos capaces las mujeres argentinas, cuando amamos y trabajamos.”
Los deseos de Evita se apagaron con su muerte. No pudo, como hubiera querido, verlas egresar, ni darles sus diplomas, aunque algunos llegó a firmarlos. “Ella nos creó, pero como enfermeras, no pudimos hacer nada –dice Nilda, quien todavía conserva el título con la rúbrica de Evita (ver foto)–. Tuvimos mucho dolor, lloramos mucho.” Ese, tal vez, fue el prólogo de la tragedia: con el golpe del ’55, las enfermeras fueron perseguidas, allanaron sus casas, quemaron sus uniformes, sus apuntes y hasta los legajos de los hospitales. “Se vivió todo el odio”, resume María Luisa (ver recuadro). “Ese día –agrega Nilda– empezamos a ver los aviones, los médicos corrían como locos. Yo trabajaba en el Policlínico San Martín, al rato empezaron a abrir puertas y se robaron todo: vajilla, nebulizadores, aparatos de presión. Todo. Fueron a mi casa, y mi mamá les tuvo que dar hasta las fotos. Pobrecita, estaba muy asustada.”
Con la dedicación y el esmero que sólo el odio rumiado durante años puede dar, los militares llegaron, incluso, a quitar una placa de un monumento que homenajeaba a dos enfermeras. Todavía hoy se lo puede ver en la avenida Costanera. Al fijar la vista se ve a dos mujeres, como recortadas por las llamas, sobre las alas de un avión. Son Amanda Allen y Luisa Komel.
El 27 de septiembre de 1949, las enfermeras volvían en avión de Ecuador, adonde habían viajado para socorrer a las víctimas de un terremoto. Cuando estaban por llegar a la base de Morón, la máquina empezó a incendiarse. Dicen que, para ahogar el pánico, cantaron “Los muchachos peronistas”. Evita había querido recibirlos. Así lo recordó su hermana Erminda Duarte: “Querías ser la primera en darles la bienvenida. En abrazar a las abnegadas muchachas. Y de pronto la noticia: el avión había caído. El pueblo que te acompañaba permaneció en un silencio consternado. Y de pronto te sacudió un llanto sin consuelo.”
La angustia por las cuatro muertes y los heridos fue tanta que decidieron homenajear a las enfermeras con el monumento que, incluso hoy, algunos creen que es por el accidente de LAPA. Pero no. Así como los golpistas prohibieron hasta la mención de Perón y el peronismo, sacaron la placa que recordaba a las “misioneras de la paz”, al “cuerpo de samaritanas”, a las mismas que con su relato empiezan a reconstruir esta historia. Silenciada, hasta hoy, por la intolerancia.

sábado, 24 de julio de 2010

LA AMADA DE LOS MALQUERIDOS Por Eduardo Galeano

LA AMADA DE LOS MALQUERIDOS
Por Eduardo Galeano
¡Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un muro de Buenos Aires.
La odiaban, la odian los biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los desafía hablando y los ofendía viviendo. Nacida para sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos. Evita se había salido de su lugar. La querían, la quieren los malqueridos; por su boca ellos decían y maldecían. Además Evita era el hada rubia que abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desesperado, el incesante manantial que prodigaba empleos y colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras postizas, ajuares de novia. Los míseros recibían estas caridades desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos de reina. Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche, la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de largo. Suspiran aliviados los usureros, los mercaderes, los señores de la tierra.
EG/
1952 - 26 de julio - 2008

Curas gay en Roma, noches románticas

El reportaje de la revista "Panorama" titulado "Las noches romanas de los curas gays" revela la vida secreta de numerosos sacerdotes romanos, a través de una investigación de 20 días, durante los que un periodista, ayudado por un gancho, se ha introducido en el ambiente de la noche gay de Roma con una cámara oculta.(Terra Noticias) - "El 98% de los sacerdotes que le conocen saben que es gay" pero en la Iglesia hay una parte "intransigente" que trata de no ver la realidad y otra "evangélica" que reconoce y acepta la homosexualidad de los sacerdotes.
Con una cámara oculta como testigo, el cura romano se prestó a vestirse con la sotana para mantener relaciones sexuales con el cómplice.
El director de 'Panorama', Giorgio Mulé, aclara que la intención del reportaje publicado es demostrar que éste "no es un comportamiento aislado".
Un reportero de la revista italiana 'Panorama', propiedad de Silvio Berlusconi, se ha infiltrado en Roma entre los ambientes homosexuales. Durante casi un mes ha documentado los vicios y perversiones de los sacerdotes que llevan una doble vida insospechada.
Con una cámara oculta Carmelo Abbate, periodista de Panorama, y acompañado por un cómplice conocedor del ambiente gay en Roma, se ha infiltrado acompañando a algunos sacerdotes que llevan una doble vida increíble: durante el día son sacerdotes y llevan el traje clerical, mientras que por la noche abandonan la sotana por atuendos más provocativos y se integran perfectamente en los entornos homosexuales de la capital.
La investigación de campo ha revelado una realidad un tanto inusual y preocupante: sacerdotes que asisten a fiestas nocturnas acompañados de hombres dedicados a la prostitución, mantienen relaciones sexuales con parejas al azar y recurren a los 'chats' para concertar estos encuentros.
Según la revista 'Panorama' han descubierto numerosos casos, de los cuales han decidido mostrar tres en particular: la de 'Paul', 'Carlo' y 'Luca' (cuyos nombres son ficticios para proteger la identidad de los sacerdotes).
Carlo, que ostenta un puesto importante de la estructura eclesiástica romana, afirma en la grabación que "el 98% de los sacerdotes que le conocen saben que es gay" pero en la Iglesia hay una parte "intransigente" que trata de no ver la realidad y otra "evangélica" que reconoce y acepta la homosexualidad de los sacerdotes.
Con Paul, a quien encontraron en un conocido local bailando animosamente con dos hombres semidesnudos, el cómplice del periodista, una vez fuera del local, accedió a tener una cita en su casa. Una vez en la casa, y con una cámara oculta como testigo, el cura romano se prestó a vestirse con la sotana para mantener relaciones sexuales con el cómplice, algo que ha quedado grabado y que se muestra en el vídeo difundido por la revista.
Reacciones del Vaticano
La Iglesia católica prohíbe, desde la entrada de Benedicto XVI, que los gays ingresen en los seminarios y en las órdenes religiosas, algo que el reportaje ha dejado demostrado que no se cumple absoluto.
Hasta el momento el Vaticano guarda silencio y no se ha pronunciado oficialmente respecto al caso, pero sin embargo, extraoficialmente, afirman que el reportaje es puro amarillismo. El director de 'Panorama', Giorgio Mulé, aclara que la intención del reportaje publicado es demostrar que éste "no es un comportamiento aislado".
La versión online del artículo de "Panorama" está disponible desde hoy, 23 de julio, con todas las películas en apoyo de la investigación.
Fuente: El Noticialista

viernes, 23 de julio de 2010

26 de julio Una marcha de antorchas recorrerá las calles para recordar a Eva Perón

Por Hernán Cocchi
El titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, el camionero Hugo Moyano y el dirigente social Emilio Pérsico serán los oradores del acto de cierre de la jornada. Según los pronósticos participarán unas 50 mil personas.
Una procesión de antorchas partirá el lunes a las 18 de Avenida 9 de Julio y Belgrano y recorrerá las calles porteñas hasta la sede central de la Confederación General del Trabajo, ubicada en Azopardo e Independencia, en conmemoración del 58 aniversario de la muerte de Eva Perón.
El ex presidente y titular del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, encabezará la marcha junto al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y los principales referentes del peronismo.
“La idea es confluir el 17 de noviembre en Ezeiza en un gran Congreso de la Militancia y ese proceso lo estamos construyendo, entre otros jalones, en el acto de homenaje a Evita”, explicó Marcelo Koenig del Movimiento Peronista Revolucionario.
Los organizadores del acto esperan que unas 50 mil personas marchen desde el histórico edificio de Obras Públicas hasta la sede sindical, donde en 1952 miles de personas despidieron durante dos semanas a la esposa de Juan Domingo Perón.
Kirchner, Moyano y el líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, serán los oradores del acto que dejará varias fotos de los protagonistas de la discusión por las candidaturas de cara al 2011.
Juguetes que repartía la Fundación Eva Perón, ropa de “la abanderada de los humildes”, fotos, frases, discursos que se disparan cada vez que un visitante entra a un ambiente del Museo Evita, fueron el contexto de la reunión de cuatro militantes que durante los ’90 compartieron las calles en la resistencia contra el neoliberalismo y que hoy afirman que “ya no estamos en resistencia”.
En la biblioteca del edificio de la calle Lafinur al 2900, la excusa del acto del lunes sirvió para que Koenig, Jorge Aragón de la Corriente Martín Fierro, Eduardo Ancona del Movimiento Evita y Gastón Harispe del Movimiento Octubres se sienten a hablar de política. Cuatro cuarentones que ven en el proceso que comenzó en 2003 el momento y el lugar para construir lo que desde hace muchos años buscan materializar.
“Cuando más avanzamos en el proceso político, hay más organización popular y a mayor organización popular, se acelera el proceso político”, disparó Ancona para marcar la cancha. Los cuatro acuerdan en que hay que construir una herramienta política para sostener y “profundizar” –una palabra que estuvo permanentemente presente en el diálogo– las políticas del kirchnerismo. Aragón se suma al debate: “A dos días de asumir, le dijimos a Kirchner que si iba para el lado que nos decía, íbamos a estar con él, si se corría nosotros íbamos a seguir”. Con algo de orgullo, el dirigente de la Corriente Martín Fierro recordó que el ex presidente los corrió por izquierda: “Él nos dijo ‘hay que ver si ustedes no se alejan cuando yo siga profundizando’.”
Las elecciones del año próximo sobrevuelan el debate. No se habla de candidaturas. En tono de título, Koenig intenta convencer que “la discusión PJ sí, PJ no, es ociosa”.
En este punto, los cuatro paran la pelota y hablan de acuerdos programáticos.
Gastón Harispe intenta darle forma a la propuesta: “Hay que potenciar a los actores en torno a la distribución de la riqueza. Tenemos que construir una agenda que tenga que ver con el proceso que vendrá. El problema es que para adelante, post 2011, hay una incógnita, un vacío.”

Tiempo Argentino, 23/07/10

miércoles, 21 de julio de 2010

Peter + Capusotto = Entrevista completa Diego Capusotto: “Soy nihilista, anarquista y peronista”

Diego Capusotto: “Soy nihilista, anarquista y peronista”
Por: Sebastián Feijoo

La nueva temporada de Peter Capusotto y sus videos por Canal 7. El humorista promete muchos personajes nuevos y algunos clásicos. (VERONICA MASTROSIMONE)

El humorista más filoso de la TV vuelve con otra temporada de Peter Capusotto y sus videos. En agosto estrenará Pájaros Volando, su nueva película.
Dicen que el que no apuesta no gana. Diego Capusotto viene apostando a un humor distinto desde 1992, con De la cabeza y Cha Cha Cha ; desarrolló una mirada más personal con Todo x 2$ , y parece haber encontrado su formato más afilado e influyente de la mano de Peter Capusotto y sus videos . El envío que estrenará nueva temporada mañana en Canal 7 provocó un cisma en la TV argentina. Capusotto no es Tinelli, a Dios –o quien corresponda– gracias. No tiene su masividad, rebote, ni vocación de poder. Pero su sentido del absurdo, ironía y militancia política y estética ganó un espacio poco antes inimaginable que terminó conmoviendo a la cultura rock primero e incorporándose después al imaginario social –en forma directa o indirecta– de muchos argentinos.
El universo de Peter Capusotto incluye a personajes tan inverosímiles como Bombita Rodríguez (el Palito Ortega de la Tendencia), Pomelo (la estrella de rock que promueve la estupidez y nunca compuso un tema), Violencia Rivas (la creadora del punk rock devenida en señora mayor incontinente emocional) y Micky Vainilla (el cantante pop nazi), entre tantos otros. Pero en el desarrollo de éstos y tantos otros sujetos imaginarios se cuelan medulares críticas a usos culturales, sociales y políticos, sazonados con altas dosis de liturgia peronista que en otras manos hasta podrían sonar profanos. Capusotto y el coguionista y productor Pedro Saborido construyeron un mundo que desde lo absurdo –y no tanto– cuestiona la realidad y muchas miradas que circulan sobre ella. “Siempre partimos de situaciones cotidianas, pero las llevamos a lugares inverosímiles. Eso es el humor y el nuestro incluye al peronismo”, explica Capusotto en diálogo exclusivo con Miradas al Sur.
Pero se dijo que Capusotto demostró ser un apostador exitoso y la figura no le hace estricta justicia. Establecido el éxito de Peter Capusotto y sus videos , el actor recibió múltiples propuestas para ensanchar sus bolsillos sin grandes esfuerzos. Desde que Pomelo publicite bebidas alcohólicas hasta que el programa pase a uno de los canales de mayor rating. El actor explica: “Aprendimos con Todo por 2$. Estar producido por una megaempresa hace que uno tenga que negociar ciertas cosas, como ir a algunos programas, hacer presencia, reuniones... Hoy por hoy no negociamos. En aquel entonces el medio nos intoxicaba un 30 por ciento. Ahora no aceptamos ni eso. En cuanto al tema publicidad, las ideas de los supuestos creativos suelen ser nefastas. Yo no quiero fomentar que los pibes tomen irresponsablemente”. Así las cosas, la figura del apostador audaz se desvanece para dejar lugar al artista que ganó un lugar, lo valora y no está dispuesto a desdibujarlo en el nombre del dinero o un supuesto crecimiento. Una toma de posición poco usual en estos días.

Capusotto no quiere adelantar demasiado sobre la nueva temporada del programa que comienza mañana, a las 22.30. “Desde hace meses nos venimos juntando con Pedro (Saborido) para tirar ideas. Hace poco mas de un mes que empezamos a grabar. El procedimiento –perdón por la terminología tan policial– es reunirnos, tirar ideas de nuevos personajes, seleccionar, desarrollar y grabar. La gente va a ver unos seis o siete personajes nuevos, que van a tener continuidad. Otros van a realizar apariciones casi fantasmagóricas, con fecha de caducidad. Clásicos como Micky Vainilla, Bombita o Violencia Rivas, van a tener su lugar muy pronto. En el primer programa Bombita va a protagonizar una suerte de corto, con mucho desarrollo”, desliza.

–¿Es difícil seguir con el programa y no repetirse?

–Nosotros trabajamos para que el programa nos siga interesando a nosotros. Y la única forma de lograrlo es creando nuevos personajes y jugando con eso. Creo que la gente percibe nuestro compromiso y así el vínculo se hace más fuerte. La forma de contar también es importante. Eso quizás permite que la gente recuerde algún personaje que nació y murió hace mucho tiempo.

–¿El programa fue pensado para algún público en particular?

–No. Nunca llegamos tan lejos. Simplemente pensamos en un programa que nos gustara ver como espectadores. En realidad, nos propusieron hacer un programa de videos. Primero decidimos pasar música que no tuviera cabida en la tele o la radio, después presentarla de una forma diferente y más tarde nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas para contar del mundo rock porque es un ámbito que vivimos mucho.

–En el programa hay mucho de absurdo, pero también lecturas críticas de la realidad.

–Cuando uno hace humor se está burlando de algo que le molesta, de algo antagónico a su forma de pensar. La típica construcción moral, falsa e hipócrita, siempre nos va a encontrar de la vereda de enfrente. Con esa gente no hay nada que dialogar. No somos demócratas dialoguistas con el enemigo.

–La burla y la ironía están muy presentes en el programa. Pero algunos personajes y chistes también transmiten cierta cosa afectiva.

–Sí, porque trabajamos con muchos protagonistas e ideas con las que crecimos. Desde las canciones de Palito Ortega hasta la vuelta de Perón y las organizaciones armadas. Son íconos. Palito como el cantante popular abocado a las convenciones: la madre, la noviecita, etcétera. Pero ojo: yo no creo que Palito Ortega es algo interesante porque era popular. Esa es una mirada que habría que revisar. Sí, que en todo caso el personaje está atravesado por algo de nostalgia. Lo de la vuelta de Perón y las organizaciones es algo mucho más denso e importante. Algo casi magnífico con todos los condimentos: esperanza, fiesta y tragedia… En este caso el humor pasa por poner esos símbolos en un lugar completamente diferente.

–Pocos se animaron a hacer humor con Perón.

–El relato humorístico permite entrarle a todo: a lo que te une afectivamente y a lo que está del otro lado de la mesa. Evidentemente siempre hay un juego de lo inverosímil. Pero la figura casi patriarcal de Perón ofrece muchas posibilidades. Y no tiene adversarios. No se sostiene demasiado hacer algo con (Raúl) Alfonsín. Las distancias son siderales...

–Siempre te molestó la etiqueta de nuevo humor. ¿Por qué?
–Nos ponían la categorización de “humor nuevo” desde Cha Cha Cha . Obviamente no tenía la estructura de un típico programa de humor, sobre todo en ese momento. Fragmentar los sketchs y el auto zapping llamaba la atención, pero no era nuevo. El humor uruguayo tenía cosas similares, el inglés también. Era una etiqueta superficial que no llevaba a ningún lado, por eso no nos gustaba.

–Pero más allá de las etiquetas, encontraste un ámbito nuevo para moverte que incluye sus propias reglas.
–Eso sí. Es una elección que implica qué hacemos y cómo lo hacemos. En eso sí nos hemos corrido de la lógica televisiva que pretendería otra cosa. Generalmente, si un programa va bien se le da más exposición, más horarios y se lo condena a nunca parar. Nosotros logramos bajarnos de eso. Cuidar nuestros tiempos es una forma de cuidar la creatividad y el programa. Por eso hacemos temporadas de doce capítulos. Después nos enteramos de que en otras partes del mundo hay gente que trabaja así. Pero nosotros no lo sabíamos. Canal 7 supo entender que esa mecánica era mejor para todos. Incluso el año que viene me gustaría hacer teatro y parar un poco con la tele.

–Recibieron propuestas de otros canales. ¿Por qué decidieron dejarlas de lado?

–Porque no nos interesa aparecer en un canal con más ráting y apoyo, y que eso nos quite libertad. No tenemos una lógica capitalista. Creemos que es mejor mantener un espacio propio, sin condicionamientos. Sin ingerencias de ninguna índole. Para nosotros, ése es el mayor de los éxitos.
–Trabajaste muchos años con Fabio Alberti y en algún momento te acusó de hacer humorismo oficialista a través de los medios. ¿Pudieron aclarar el tema?
–La última vez que hablé con Fabio fue hace dos años. Lo llamé por teléfono y le deseé lo mejor, me dijo lo mismo y ahí terminó. No tengo nada más para decir. No me gustó cómo algunos medios exacerbaron el tema. Cuando empecé con el programa en Canal 7 estaba trabajando con Fabio en el teatro. Pero muchos periodistas parece que lo ignoran. Para mí lo importante con Fabio es lo que hicimos: dejo todo ahí. Si tengo que aclarar algo con él, lo hablaremos personalmente y no lo voy a hacer mediático.
–¿Lo de oficialista te incomoda?
–Lo de humor oficialista, sí. El rock no tiene nada que ver con (Néstor) Kirchner. A no ser que haya tenido una banda y nunca me enteré. Nosotros estábamos en Canal 7 en la época de la Alianza y a nadie se le ocurrió decir que hacíamos humor aliancista . Pero en el escenario de hoy, cruzado por intereses de todo tipo, uno tiene un programa en el canal estatal y es kirchnerista. Yo me cago de la risa. Pero es una mirada muy vulgar, expresa demasiada liviandad.
–Y más allá del programa en sí mismo, ¿te sentís identificado con este gobierno?
–Es el Gobierno con el que siento más empatía desde la vuelta de la democracia. Creo que se avanzó en muchos aspectos y se enfrentó a poderes muy grandes y nefastos. Pero tampoco considero que estemos en un gobierno inmaculado, o en La Habana del ’59. No soy tan pelotudo. Lo que pasa es que uno mira la oposición y se espanta. ¿”Mejor Felipe”? Quién puede creer eso. ¿De Narváez y su peronismo disidente de Perón? Menos. La UCR se abraza a un traidor como Cobos y lo bendice como ex traidor. Después... Carrió es un personaje que entra en una especie de nebulosa de mugre...

–¿Hasta dónde te identificás con el peronismo?
–Me siento un producto de muchas cosas. Yo soy nihilista, anarquista y peronista. Soy peronista por los enemigos que el peronismo ha interpelado. Desde la Iglesia a los grupos económicos empresariales y del campo. Aunque en el peronismo a veces parece que puede entrar todo. Hasta el Opus Dei... Uno también se identifica con el peronismo por la sensibilidad social y como luchar para eso. Pero no como esos pequeños burguesitos que entienden el peronismo como una liturgia y nada más.
–El 5 de agosto se estrena Pájaros volando , la nueva película que protagonizás. ¿Estás conforme con los resultados?
–Sí, laburé con gente amiga, muy cómodo. El guión es de Damián Dreizik y la dirección de Néstor Montalbano, que también dirigió Soy tu aventura (la otra película que hice con Luis Luque). Yo soy José, un flaco que labura en una remisería y siente nostalgia del breve éxito que tuvo en la época en la que tocaba con su primo Miguel (Luis Luque). Aparecen muchos roqueros, como (Miguel) Zabaleta, (Miguel) Cantilo, Claudio Puyó y personajes como Antonio Cafiero y Víctor Hugo Morales. En algún momento aparecen extraterrestres... Es muy loca y divertida.
–Estás con la tele, se viene la película, salió un libro, un DVD, hiciste un programa de radio… ¿tenés algún proyecto más en mente?
–Sí. Pero son proyectos sexuales. En los que está incluida mi mujer, pero no en todos. Hay otros en los que mi mujer está incluida con otros ( risas ). Proyectos no. Sí la decisión de hacer teatro el año que viene. Seguramente con personajes del programa y otros nuevos. Pero todavía tenemos que armarlo.

domingo, 18 de julio de 2010

Los putos de ayer, los putos con Perón

Sería ingrato no recordar en esta semana a los pioneros en la lucha por la igualdad: el Frente de Liberación Homosexual Argentino (FLHA), que el 25 de mayo de 1973 estuvieron presentes en la plaza con un cartel que decía "Los putos con Perón".
Pensemos en la época... ¡había que tener huevos!
Leemos en El Ortiba: el FLHA era un grupo formado por universitarios, intelectuales y sindicalistas que llegaba a la revolución a través de su sexualidad, cuyo despliegue se debió en gran parte al liderazgo del escritor Néstor Perlongher.
Néstor Perlongher hace la crónica de la emergencia y desarrollo de los grupos que intentaron crear un "estado de conciencia" sobre las condiciones de opresión en que vivían los homosexuales hacia fines de los 60. Inicialmente estos grupos bregaron por llevar a la esfera de lo público el mundo oculto de la homosexualidad, y su objetivo político apuntó a denunciar la represión policial y judicial contra los homosexuales y lesbianas, que bajo el gobierno de Onganía se había agravado.
El Frente de Liberación Homosexual de la Argentina se creó en agosto de 1971 "...en medio de un clima de politización, de contestación, de crítica social generalizada, y es inseparable de él." Como buena parte de los argentinos de entonces, cree en la liberación nacional y social y aspira al logro de las reivindicaciones específicamente homosexuales en ese contexto.
De la reunión fundadora participaron Juan José Hernández, Héctor Anabitarte (sindicalista expulsado del Partido Comunista por su condición de homosexual quien, hacia fines de los 60, había participado de la primera agrupación, "Nuestro Mundo", que intentó crear un estado de conciencia sobre las condiciones de vida de los homosexuales), los escritores Manuel Puig, Blas Matamoro y el analista social Juan José Sebreli.
La nota completa a acá.
Gentileza de Maguila y Yo

sábado, 17 de julio de 2010

Artemio + López = 40 + 1

Entrevista a Artemio López
“En la Ciudad, Michetti mide mejor que Macri” Para el consultor, el kirchnerismo tiene chances de llegar al 40 por ciento de los votos, aunque reconoce las dificultades que esta fuerza tendrá para conseguir el objetivo si le dividen el voto peronista. El PRO sigue mandando entre los porteños.
Por Martín Rodríguez

Artemio López, junto a Fernando Braga Menéndez y Torcuato Di Tella (¿y ahora Carlos Escudé?) expresan al tipo de intelectual que mejor interpreta el estilo K. Confrontativo, burlón, impiadoso pero dialoguista hasta el límite, Artemio muestra un estilo diametralmente opuesto al de Carta Abierta o al de 678.
Para Artemio la política huye de los integrismos progresistas. Es peronista, banca a Kirchner públicamente y no se inhibe de ser un crítico permanente. Su intimidad con el poder de Olivos se revela en su retórica: “éste” o “éstos” dice permanentemente para referirse a Néstor o al matrimonio Kirchner. Artemio es un entrevistado fácil: habla igual con grabador prendido que con grabador apagado y empieza la entrevista cuando baja a abrirte la puerta de su bella oficina en el corazón de Almagro: “¡Qué quilombo!”, dice, y te abraza. Y nadie sabe exactamente de qué quilombo habla pero se nota que sí. Que este país y esta ciudad son un quilombo.
“Este mundo te confunde, a favor y en contra te confunden, los blogs te confunden. Te confunden también los animales que dicen que a Kirchner hay que prenderlo fuego. A Kirchner hay que agarrar y medirlo”, arranca.
–¿Vos decís que llega?
–No sé.

–En Perfil salió un informe…
–De Management and Fit. Si vos no sabés qué va a pasar en la primera vuelta, cómo vas a imaginar qué pasa en la segunda. Es como si yo te dijera: “Decime el resultado del Mundial 2018 en función de lo que viste en 2010”. El kirchnerismo sale con 30 puntos en 2009, todo para atrás, todo mal, diciendo que lo bueno era malo, que insistir en los errores estaba bien, que la oligarquía eran todos paisanos que bailaban arriba de los camiones, y era una fiesta del pueblo, la gente iba a las rutas como a la Plaza y éste decía que eran todos oligarcas…
Si en ese momento consolidó 30 puntos es porque mucha gente que vota dice “éste tan malo no fue” y porque lo que tenía enfrente era ya poco convincente en ese momento. ¿Te imaginás qué puede pasar ahora, mejorando las circunstancias, con Kirchner callado, con menos conflicto por delante y con esta oposición mostrándose cada vez más horripilante? ¿Tiene chances de llegar al 40? Tiene chances. ¿Son fáciles las chances? No.
Pero esa hipótesis, yo, cuando la presenté por primera vez, dije: “Me extraña que los asesores de derecha no hayan hecho ver la hipótesis de una fuerza que en el peor momento político y económico obtuvo 30 puntos no pueda acceder al 38,7 y ganar en primera vuelta, con las mejoras en términos socioeconómicos y políticos que se pueden dar de aquí a 2011”.
–¿Qué hizo bien Kirchner después del 28 de junio y qué hizo mal la oposición?
–Lo primero que hizo mal la oposición es sobreofertar que iba a darle gestión ejecutiva al país. No le dio nada porque estaba votado lo esencial y porque no lograron reunir esas famosas mayorías que decían, nunca se consolidaron, y el kirchnerismo hizo algunas cosas bien. La primera fue dejarse de boludear con la transversalidad y todas esas pelotudeces y ordenarse internamente, saber que maneja un partido de Estado y que tiene una lógica de hierro inexorable, revisar todo lo que hizo en 2009, los 10 puntos en Capital, los 9 en Córdoba. Y después una medida de gestión adecuada.
Durante la crisis se comportaron bien, tuvo un daño colateral muy bajo, sólo aumentó un punto de desempleo cuando el mundo derrapó fuerte, mantuvo un tipo de conducta con respecto al tipo de cambio, inalterado, un rumbo económico que le permite ahora crecer a tasas interesantes, la Asignación Universal por Hijo que, aún con sus limitaciones, es la política social más importante desde el 83. El avance de los gremios ha recompuesto buena parte del salario de los trabajadores formales, la informalidad está bajando lentamente, hay un comportamiento fiscal bastante adecuado a los tiempos, donde efectivamente hay mucha responsabilidad, y nunca se bandearon en términos de defaultear, garantizaron desendeudamiento y pago.
O sea que tuvieron algunas herramientas de gestión buenas, con déficit de tipo político, comunicacional, de estilo, que arrastran desde antes. Mejoraron alguna etapa con algunos productos como 678, que durante un semestre cumplió, ya que enseñó a leer los diarios. Y después está la oposición, que mostró sus limitaciones. No se les cayó una idea. Además ha sido realmente desafortunada la elección de los personajes, han saturado de manera notable, como el vicepresidente éste…
Yo creo que va a terminar midiendo un poco menos que Castells. La recomposición del radicalismo por el lado más tradicional, eso también sirve para pensar que vamos a un escenario no tan novedoso.
–¿Cuál es ese escenario?
–Primero, un peronismo oficial encabezado por Kirchner, probablemente, y al que le van a armar algunas colectoras: una es la de Duhalde, la otra es la de Macri. ¿Para qué? Para yugularle votos y que no se cumpla el mito éste de los 40 puntos, que es un mito pero están todos preocupados porque no se cumpla. Le van a armar dos colectoras peronistas del flujo de votos panperonista que está dando vueltas por ahí. Le van a armar siempre por afuera de la interna.
–¿Francisco de Narváez no va a la interna?
–De Narváez no va a ir, yo creo que va a terminar cerrando con Macri, porque si no, va solo y me parece que va a perder.
–En un momento se hablaba de la posibilidad de que De Narváez vaya a una interna en la provincia y termine siendo una boleta “Kirchner Presidente” y “De Narváez Gobernador”.
–Exactamente. Eso es muy complejo, de Kirchner lo aceptaría perfectamente, lo que yo no creo es que le den las chances de ganar porque también puede ser que gane Scioli ahí, que quiere reelegir. Ahora lo de De Narváez es pertinente: “Si yo tengo todos estos votos, yo gané”. Vos imagínate: Duhalde, Mario Das Neves, la mesa ésa, y el Colorado dice: “Yo estoy mal acá”, ¿o no? Porque él tiene el as de espadas: “¿Vos qué tenés?”. “Yo le gané a Kirchner”, dice, y les dijo “encabezo yo”. Pero le dijeron que no.
–Vos imaginás un Macri candidato a presidente.
–Es más razonable eso que Eduardo Duhalde.
–¿Y Solá no?
–¿Solá cuánto mide? No mide ni 2 puntos en Capital. Igual el Colorado debe estar en una situación complicada.
–Le queda chica la provincia.
–Y… el tipo le ganó a Kirchner, vos le ganaste a Kirchner y yo te vengo a armar la lista.
–Es una encrucijada fea: sos colombiano, le ganaste a Kirchner, estás rodeado del duhaldismo.
–Macri algún voto te saca, Duhalde algún voto te saca y el flujo no es infinito, entonces vos tenés un flujo que, dándole mucha manija, está en 50, 55 puntos de peronismo. Cuando el peronismo se dividía en tres (como en 2003) sacaba 60, pero ésas eran circunstancias políticas muy excepcionales, enfrente no había nada. Hoy creo que el universo peronista puede ser del 50 por ciento del electorado. Pero si te arman dos colectoras dentro de ese 50, vos para llegar al 40 tenés un quilombo. La estrategia de ellos, de Duhalde, es yugularle votos armándole esas colectoras, para bajarlo del 40, ¡porque lo del 40 no es joda! Vos lo dejás solo a Kirchner y el tipo pica con 30 en junio, ahora debe estar en 32, saca 39 y te empomó, porque le quitás los votos en blanco, ausente, todo, 39 se te hace 40 y si vos le sacaste 10 (al segundo), buenas noches, Bariloche, chau. Y éste sabe cómo gobernar con 40 y tener 60 en contra, gobernó con 22.
–Gobernó con 22 pero el otro 80 por ciento no era en contra. ¿Cuál es el porcentaje de rechazo nacional a Kirchner?
–De 50 puntos. Pero con 50 a favor es una pelota de los que no te rechazan. Tuvo el 80 en contra después de la 125, eso está cediendo, ahora tiene 22 puntos a favor en Capital, la encuesta ésa es verdadera, proyecta 24 en Capital. Es el mismo porcentaje que sacó Cristina en 2007, no quiere decir que vos tengas 45 a nivel nacional. Pero atento a la señal: es Capital.
–Vos habías dicho que en un momento los kirchneristas no podían ni hablar públicamente del Gobierno. Hasta que esto se quebró, ¿cómo era eso?
–Yo lo llamé la ruptura de la campana de silencio. Porque en un momento no tenías argumentos para defender al Gobierno y, al mismo tiempo, no tenías intervención mediática posible. Creo que eso se fue quebrando por abajo, hoy la gente discute, algunas ideas se aceptan, otras no, pero se instaló la discusión y defender al Gobierno hoy es posible.
–En relación a la Ciudad, ¿cuál es el escenario?
–Hoy gana Macri. Y el segundo es Pino.
–Pero Pino no decidió si se presenta en la Ciudad.
–Pino no está decidido, transfiere una parte de su electorado a Lozano, no su totalidad. Se mantendría como segunda fuerza, pero Macri está cerca del 34 por ciento, con un Pino que está bordeando el 18.
–¿Y el kirchnerismo qué tendría que hacer? En caso de que fuera Pino, ¿dejarlo ganar? ¿O en caso de que no fuera Pino tendría alguna chance de jugar con Sabbatella, por ejemplo?
–Sabbatella no va a jugar en la Ciudad, descartado, va a ir como candidato a gobernador, solo, con la tijerita, diciendo “voten a Kirchner desde la izquierda”, eso lo hizo el colorado Ramos en el 73 y le dio un resultado bárbaro, sacó un montón de votos diciendo simplemente “Vote a Perón desde la izquierda”. En Capital hoy gana Macri, al irse Macri está Michetti, que tiene los mismos votos. Los 31 puntos de Michetti son los 31 de Macri.
–Ahí sí hay transferencia.
–Total, es horizontal. Te digo más: la imagen de Michetti es un poco mejor que la de Macri, eso de cargarle las tintas a Michetti de la caída de los 46 a los 30 puntos es mentira, cayeron porque la gestión es una cosa berreta. Macri tiene 30 puntos, Michetti también, y la van a poner de candidata. Hoy ganaría, pero para las elecciones falta mucho. ¿Y qué tendría que hacer el Frente para la Victoria? Y… aprovechar que Kirchner mide 22, por lo menos, sintonizar con un espacio que tenga que ver con esos 22, cosa que es muy difícil. Ya le fue difícil, Filmus midió menos que Cristina en su momento. Es muy deficitaria la política del peronismo porteño en general y del kirchnerismo como variante del peronismo porteño en particular.
–¿No hay ninguna figura a la que le veas potencialidad dentro del kirchnerismo en Buenos Aires?
–Tiene que ser una cosa más peronista, más amplia, tiene que ser menos buena para nosotros, para los “buenos” (se refiere a los progresistas). Si para nosotros es muy bueno, muy lindo, sacalo. Yo me baso en eso: hacemos una reunión de todos los buenos, elijamos a uno, a ese no lo pongamos, yo uso ese método, junto a diez y digo “¿cuál es?”. Y a ese no lo ponemos. En Capital, Massa es Gardel, acá tiene mejor imagen que Ricardo Alfonsín, si hubiera un Massa acá...
–¿Cuáles son los políticos en general entre Capital y provincia?
–En Capital tienen la mejor imagen Ricardo Alfonsín, Sergio Massa, Martín Sabbatella, Pino. Macri tiene 30 puntos, pero son 30 puntos de voto.
–Está como Kirchner.
–Está como Kirchner, todos los que gestionan están así: o vos te creés… Kirchner porque le tocó una etapa excepcional de 2003 a 2007 y salió con 60 puntos de imagen positiva, pero eso no vuelve nunca más, vos hoy te vas hecho jirones de la gestión, o sea, y si te vas con 30 es que hiciste una buena… Por eso lo de Cristina va bien, porque está yendo al 30.
–¿Y una tercera gestión kirchnerista? Hagamos la hipótesis de que llega, primero: ¿es él o es ella? Porque ella mide mejor, ¿no?
–Miden parecido.
–Cristina tiene el perfil con más contacto internacional. Me da la sensación de que ella en un contexto de G-20 va mejor.
–Puede ser… hoy miden lo mismo, pero no me extrañaría que pueda cambiar. Pero hoy es muy lejos todavía, los dos están mejorando su imagen. Vamos a ver, falta mucho, yo no descarto lo de Cristina.
–¿Un tercer gobierno puede ser un gobierno reparador de cosas?
–Es probable pero, ¿cómo se lleva adelante? Yo creo que tendrían que repararse algunas cosas.
–Como el “caso del Indec”.
–Eso para mí tendría que estar resuelto en un saque, porque no es verdad que nada de lo que dicen los privados sea cierto. Yo te digo la verdad: si vos recomponés el Indec vas a poder presentar un panorama social en el que tenés la Asignación Universal por Hijo, te va a bajar la pobreza a la mitad y la indigencia también. La pobreza te la va a bajar a un 30 y la indigencia a la mitad. Pero vas a poder decirlo. Porque como está el Indec no podés anunciar la baja de nada. Perón, en la última encuesta permanente de hogares marcó 2 puntos de indigencia y 6 puntos de pobreza. Eso era en el 74. Había 5 puntos de informalidad laboral, no 30 o 40 como ahora, había pleno empleo, 2,8 de desempleo, otros salarios, otro país, indicadores sociales iguales que los de Australia. Y lo podía decir.
–¿Y para qué luchaban en aquella época en un país así?
–Ésa es la autonomía de la política.
–Me interesa tu cuestión crítica sobre 678.
–Mi perspectiva es la misma que puse en el blog: 678 es bueno cuando didácticamente enseña a intervenir en la lectura de los medios, Clarín y cualquier otro. Te enseña, propone un ejercicio didáctico de reflexión, que normalmente el teleespectador o el lector no hace. Yo, por ejemplo, me enteré de la lectura de zócalos a través de 678, esa divergencia la pesqué fuerte a través de ese tipo de programas, no la conocía, no era lo mío. Cuando voy a los bares y veo el zócalo y creo que lo que dice el zócalo es lo que dice el locutor, porque creía eso yo, y veo que lo cambian, o sea, eso me parece que es útil. También eso está en el contexto donde la polémica por la Ley de Medios hizo que los diarios aparecieran claramente como corporaciones con intereses concretos. 678 no tuvo que descubrir la pólvora, estaba medio descubierta, la mostró, eso está bien. Lo que yo no comparto es cuando la política baja al panel y ahí se transforma en política progresista, pura, dura, autista, que trata de construir personajes de ficción, que le quita complejidad a todos los fenómenos.
–Lava mucho al propio kirchnerismo.
–Si vos me decís que defina lo que pasa ahí, lo que veo es que hay una penuria de complejidad en ese panel, de todos los temas que atraviesan. No es que sean poco capaces, no dudo de la capacidad de nadie, lo que sí creo es que hay ahí una podada de toda la complejidad de los temas, desde Milagro Sala hasta cualquier otro, el propio gobierno y la oposición, no puede ser que toda la oposición sea lo mismo. Por eso yo escribo en Perfil. “No es tu lugar”, me dicen. No, sí es mi lugar: ¿qué voy a escribir, en la revista Debate? No porque sea mejor Perfil en términos valorativos. En términos del debate vos le armas un quilombo diciendo “Kirchner saca el 40 por ciento” en Perfil y si lo decís en El Argentino le chupa un huevo a medio mundo. “Uh, este gordo boludo diciendo siempre lo mismo, están todos comprados”, van a decir.